Aquí un nuevo capítulo en tiempo y forna.
Los personajes de Naruto no son míos sino de un tipo asiático.
Capítulo 3 (El huésped)
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Cosas muy importantes pueden pasar en dos años, una más que otra.
Para Naruto fueron estas:
1-Descubrir que alguien vivía dentro de él
2-Aprender a decir la "r"
Lo segundo no hace falta mencionarlo, obviamente algún día lo lograría.
Pero lo primero, lo primero es muy importante.
De alguna forma él ya lo sabía, siempre tenía la sensación de estar acompañado, pero cuando miraba a su alrededor no había nadie.
Intento hablarle para que le respondiera y nada, Naruto quería saber quién estaba ahí.
Cuando les dijo a sus padres que tenía un amigo invisible que no le quería contestar ellos se rieron. Eso no le gusto, ¿cómo iban a ser buenos amigos si no le contestaba? pensó que aparte de ser invisible también era mudo… o sordo.
La persona invisible sólo le contestó una vez para callarlo.
"¡¿quieres callarte de una maldita vez mocoso?!"Eso le había dicho.
Su voz era profunda y aterradora, le dio tanto miedo que decidió obedecer, era como si esa voz sonora dentro de su cabeza.
Pero no sería la última vez que la escucharía.
La segunda vez fue cuando tuvo el accidente en el árbol, ¡vaya que le había dolido!
El solo quería tocar una ardilla, la rama crujió y sintió caerse, al tocar el suelo todo le dolía, principalmente su brazo izquierdo.
Las cuidadoras y algunos niños llegaron donde él estaba y escuchó que alguien dijo que su brazo estaba roto.
Llamaron una ambulancia y lo llevaron al hospital donde estaba su mamá.
Mientras iba en la ambulancia no podía evitar llorar, le dolía muchísimo.
"deja de llorar, tu brazo pronto estará bien, solo cállate" escucho nuevamente la voz de la persona invisible.
Después de un rato, efectivamente el dolor iba disminuyendo hasta desaparecer por completo.
Sus padres estaban muy nerviosos al principio, pero cuando el doctor les dijo que no tenía nada se sintieron aliviados.
Paso algún tiempo antes de volver a escuchar aquella voz.
Estaba en su cuarto dibujando con crayolas, no había vuelto a llamar a la persona invisible porque tenía miedo de que se enojara con él, aun así siempre sentía su presencia.
Ese día estaba muuuy aburrido, era una tarde lluviosa y no podía salir afuera, mamá y papá estaban en el trabajo y volverían hasta la noche, y Miyumi, su niñera, estaba ocupada preparando algo de comer en la cocina, él le dijo que el ramen instantáneo era más rápido, pero ella le contesto que no era nutritivo.
Naruto enserio estaba aburrido, y pensó que no sería tan mala idea hablar con la persona invisible, tal vez solo un poquito.
—¿estás aburrido?—preguntó el niño a la nada.
Nadie le contestó.
—yo sí.
Otra vez el silencio.
—¿Qué haces cuando estas aburrido?
Nadie le respondía, pero Naruto sabía que estaba ahí, lo sentía.
—¿has probado el ramen? A mí me encanta, mi mamá dice que…
"eres molesto ¿sabías?"
¡Por fin le había respondido! No de muy buena manera, pero algo es algo y Naruto no se daría por vencido tan fácilmente.
—¿Dónde estás?—dijo examinando la habitación con la mirada.
"aquí."
—… ¿aquí? ¿Por qué no puedo verte?
"porque no estoy afuera, estoy aquí dentro"
—¿dentro de dónde?
"de ti"
Naruto parpadeo varias veces tratando de procesar esas palabras.
—¿de mí? ¿Cómo llegaste ahí? ¿Te comí?
"Solo cállate" la voz se escuchaba algo fastidiada.
—¿quieres que le diga a mi mamá que nos lleve al doctor? Si te comí tal vez él te saque, como en las caricaturas, ¡y tal vez nos pongan en los rayos X y se vean mis huesos y…
"vaya que eres molesto, no, no me comiste. Y no le digas nada a nadie ¿entendido?"
—¿Por qué no?
"más humanos que sepan de mi existencia seria molesto. No digas nada si no quieres que me enoje"
—pero si no le digo a mis papás ¿Quién te va a ayudar a salir de mi?
"si dices algo jamás volverás a ver a tus padres, y no te preocupes, yo saldré pronto mocoso, después de todo es imposible que dures tanto"
—ok, no diré nada… ¿durar qué?—después de oír todo aquello el niño ya sentía miedo, se había arrepentido un poco de haberle hablado, pero también sentía mucha curiosidad al respecto.
"no eres el primer recipiente que eh tenido, y ninguno dura tanto… voy a dormir, ya cállate"
—¿recipiente? ¿A qué te refieres?
Nadie contesto.
—¡oye! ¡Dime!
—¿Naru-chan, con quien hablas?-Miyumi que había entrado a la habitación miraba extrañada al niño.
Naruto recordó lo que le había dicho esa persona sobre no decir nada.
—con nadie.
—ok, lávate las manos y baja a comer ¿vale?
El niño asintió con la cabeza y corrió al baño.
El tener seis años no lo hacía muy consciente de lo que estaba pasando con él, pero pronto lo entendería.
Cuando sus padres llegaron y Miyumi se fue, todos cenaron y después lo mandaron a dormir.
Naruto estuvo un buen rato despierto tratando de que aquella persona le explicara lo que le había dicho.
Hablo muy bajito para que sus padres no lo escucharan desde su habitación, pero si esa persona estaba dentro de él podía escucharlo ¿no?
—psss… señor.
Nada
—psss… sé que está aquí.
"duérmete chico"
¡Afín le contesto!
—Pero…
"no te callaras hasta que te conteste ¿cierto?" la voz sonaba fastidiada y adormilada.
Naruto negó con la cabeza y dijo un bajito no.
"Ya que… habla." se rindió por fin la voz ante la insistencia del niño.
—¿Cómo te metiste dentro de mi si no te comí?
"no me metí, me metieron"
—¿Quién, cómo lo hizo?- pregunto bastante curioso.
"uno de los muchos idiotas que quieren quitarme del camino para obtener poder, tal vez hizo un ritual, o yo que sé."
Naruto no tenía idea de lo que era un ritual, pero le intereso más otra cosa.
—¿Por qué te metió dentro de mí?
"Eso no importa"
—¿Y por qué quieren poder?
"Por qué los humanos tienen hambre de el, para ellos nunca es suficiente; creen poder hacerse de todo lo que ven como si fuesen los dueños del mundo, pero eso siempre los llevara a su destrucción, sus estupidez al creerse los amos del universo los destruirá, de eso estoy seguro. Necesitan entender que no son diferente a insectos arrastrando su miseria con inservibles aires de grandeza." Ahora la voz hablaba más para sí misma que contestando la pregunta del niño.
Naruto estaba hecho un lío, mo entendió nada.
—¿Cuál poder?
—Naru-chan, deja de hablar con tu amigo imaginario y duérmete, es muy tarde—habló Kushina parada en la puerta con una mirada severa, no le gustaba que el niño volviera a hablar solo.
—no estoy hablando con nadie, yo…
"hazle caso a la mujer. Cállate y duérmete"
El niño cerró la boca de golpe.
—bien Naruto, estoy esperando, ¿tú qué?—dijo Kushina cruzada de brazos.
Naruto estaba confundido, ¿por qué su mamá no había escuchado nada? La voz de la persona que estaba dentro de él era muy fuerte.
"ella no me escucha mocoso, solo tú puedes"
Naruto abrió los ojos como platos. ¡Le leyó la mente!
"Para que lo sepas, yo estoy… digamos que en tu cabeza, así que no hace falta que hables, yo escucho lo que piensas"
Ok... Estaba en su cabeza y escuchaba lo que pensaba… eso quería decir que cuando hiciera una travesura o dijera una mentira, él lo sabría.
"así es"
—naru-chan, ¿tú qué?
La voz de su madre lo sorprendió.
—¡nada… buenas noches!—dijo el niño cubriéndose con las sabana hasta la cabeza.
—buenas noches, descansa mi amor—su madre respondió cerrando la puerta y volviendo a su habitación.
"¿me escuchas?" hablo naruto en su mente.
"si"
"¿como es que estas en mi ment…"
"duérmete"
"ok, pero una última pregunta ¿sí?"
"…Ya que"
"¿Cómo te llamas?"
"….me conocen por muchos nombres, pero solo llamame Kurama."
"ok, Kurama"
Kurama jamás se había portado tan complaciente con alguno de sus contenedores, pero no importaba. El niño no viviría mucho tiempo.
El imbécil que lo metió ahí, no pensó que era casi imposible que el cuerpo de un humano, y más aún, el de un niño pequeño, contuviera todo su poder.
Le daba máximo un par de años al mocoso, antes de que su alma fuese consumida.
Los humanos sí que eran tontos, meterse con él, era un error.
. . . . .
Pronto Kurama no sería el único secreto de naruto.
El ocultar sus nuevas habilidades también lo era.
Kurama le prohibió contarle a alguien sobre ellas, dijo que no quería a ningún humano metiendo sus narices en su vida, que para su desgraciada era también la de él.
Kurama le dijo que eran debido a su influencia sobre su cuerpo que crecía cada vez más.
Naruto no entendía mucho las explicaciones de su "huésped" pero hacia lo posible para obedecerlo y no hacerlo enojar, aunque se estaba acostumbrando a él aún así le tenía algo de miedo.
En una ocasión le pregunto si podía verlo, y él e dijo que su conexión aun no era lo suficientemente fuerte para eso. La verdad no creía que el niño algún da pudiese verlo, nunca ningún contenedor había durado tanto para llegar a ese nivel.
Le había prohibido al niño no lastimarse mientras jugaba, lo cual a Naruto se le hizo tonto, él nunca se lastimaría apropósito.
Kurama le dijo que si llegaba a tener una herida que no se la mostrara a nadie, que desaparecerían pronto y eso solo llamaría la atención.
Sanar rápido era una de las habilidades del niño.
La resistencia física era otra, parecía no cansarse nunca, ni enfermar, siempre había tenido buena salud y mucha energía, pero después de aquella pesadilla y empezar a hablar con Kurama su fuerza, velocidad y energía sobrepasaba por mucho la de un niño normal, por lo que Kurama le recomendó mantener discreción.
Sus sentidos eran mucho más agudos que los de cualquier humano, tal vez se le podía comparar con los de un animal,
Poco apoco podía percibir con mayor claridad los olores, incluso podía encontrar a una persona con los ojos cerrados, solo siguiendo su olor.
¡Como un perrito! Pensaba a veces el niño divertido.
Escuchaba mejor, no tanto como para escuchar a una cuadra de su casa, pero lo suficiente para oír los murmullos de los vecinos o el sonido que hacían las hojas de papel cuando su padre leía en su despacho si se concentraba lo suficiente.
Su vista también era muy buena, podía encontrar fácilmente algo en la oscuridad, lo malo era que demasiada luz le fastidiaba un poco, pero ya se iba acostumbrando.
En la escuela no tenía muchos amigos, desde que lo escucharon en una ocasión hablando solo nadie se le acercaba.
La única que le hablaba era una niña 5 años mayor que él, su nombre era Ayame, era como una hermana mayor, ya la conocía de antes, su padre era dueño del restaurante favorito de él y su madre, servían el mejor ramen del mundo.
Ayame le decía que no tenía nada de malo tener un amigo imaginario, que cuando ella tenía su edad también tenía uno llamado Dodo que era un dinosaurio rosa con alas de arcoíris.
Naruto pensó que ella estaba loca, pero no se lo dijo, ella era su única amiga y hermana de a mentiras.
A veces Ayame le preguntaba como era su amigo imaginario, Naruto le decía que no tenía uno.
Ella ya lo había visto hablar solo así que pensó que solo tenía pena de admitirlo.
Para que ya no le hicieran preguntas sobre eso, Naruto tuvo que aprender a no hablar en voz alta con Kurama.
. . . . .
Su padrino viajaba mucho, decía que necesitaba la inspiración que los viajes y la aventura le brindaba para escribir sus libros.
Por alguna razón su mamá se enojaba cada vez que se mencionaba eso de los libros, a su mamá no parecían gustarle y regañaba al abuelo cuando le regalaba uno a su papá quien se disculpaba y los rechazaba. Minato tenía instinto de autoconservacion.
En una ocasión Naruto le pregunto cómo había conocido al señor orochimaru.
—así que ya no es tío Odochimadu ¿eh Naruto? Ja ja—cada vez que podía su abue-padrino le recordaba su problemita con la "r"
—¡Padrino! Yo ya no hablo así—contestó el niño indignado.
—¿de verdad?
—sí, mira…. Rrrrrrrrrrrrrrrrr. Ves, ya puedo-Decía Naruto muy orgulloso inflando el pecho en pose victoriosa.
—felicidades, chico.
—en serio ¿Cómo conociste al señor Orochimaru?—Naruto ya sabía que había sido ese hombre quien metió a Kurama dentro de él, no entendía por qué lo había hecho, Kurama fue quien se lo dijo cuándo él en una ocasión volvió a insistir en cómo había llegado a su interior.
—bien, pues… lo conozco prácticamente desde que éramos niños, pero no solo éramos nosotros dos, también estaba Tsunade, a ella la veo más seguido, es la directora de la secundaria mas prestigiosa de Konoha, y por cierto es la nieta del primer fundador de las compañía 'Senju' donde trabaja tu padre, el amigo de su difunto abuelo es el jefe de Minato… Bueno, volviendo al punto, Orochimaru y yo éramos amigos desde niños, yo también era arqueólogo en un principio, ¿puedes creerlo? Luego tuvimos… cierto conflicto con unas de nuestras investigaciones; al principio creí que no volveríamos a vernos, yo deje la arqueología y me dedique a escribir novelas de aventuras, para después pasar a las novelas erot… cof cof… pero el desacuerdo que tuvimos no duro tanto al parecer. Claro que como tomamos caminos diferentes rara vez nos vemos. Y dime… ¿Por qué tanto interés en "Odochimadu?".
Naruto había escuchado atento toda la historia.
—yo ya no hablo así—dijo frunciendo el ceño—solo me dio curiosidad por que después de que vino esa vez ya no volvió.
Pero si había vuelto, Kurama le dijo que lo sentía cerca en más de una ocasión.
—debe estar muy ocupado en su trabajo, a veces es muy obsesivo je je—le dijo su padrino despeinándole el cabello.
—¿y por qué se pelearon?
—digamos que él quería conservar algo que yo quería entregar al museo, pero nos fue robado por unos mercenarios antes de que tomáramos una decisión. Jamás volvimos a ver esa reliquia. El me culpo de eso.
—¿y que era?
—un libro muy antiguo, la verdad no tenía sentido conservarlo, estaba en una lengua extraña, nadie lo podría leer.
"ja ja, al parecer ya sé cómo llegue aquí, mocoso" la voz de Kurama sono en su mente.
"¿ah sí, cómo?"
"ese libro es uno muy especial. Debió recuperarlo de alguna manera y descifrarlo, en el libro estaba escrito los sellos y procedimientos para invocar o sellar a los demonios y bestias del otro mundo"
"¿pero por qué haría todo eso?"
"poder, niño, poder"
Recordó las palabras de Kurama, 'invocar o sellar demonios y bestias', eso lo puso nervioso.
"kurama... ¿Qué eres?"
Aunque no podía verlo, Naruto sabía que el sonreía.
...y eso lo asusto.
"¿tú que crees?"
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Habían pasado algunos meses desde que hablo con su padrino; pronto seria su cumpleaños número 7.
Mientras tanto, dos hombres habían llegado a Konoha, uno tenía un tatuaje de nube roja en el cuello, el otro en la mano.
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