Hola a todos espero que os guste esta historia, los personajes de happy tree friends no me pertenecen y los personajes están en forma humana no en animal. Se agradecen comentarios y/o sugerencias, gracias y que lo disfruten.
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~Capitulo 5: Una amistad en el mar.~

No sabía como se había dejado persuadir por el pirata para probar lo que ponía en el libro en la playa. Aun así era arriesgado intentar usar esos poderes y no solo porque era capaz de dejar a alguien amnésico durante unas horas, sino porque alguien podría escucharles y en tal caso descubrir que se convertía en tritón. Ni quería imaginarse que pasaría si algo así llegaba a ocurrir ni que pensaría su hermano. Podía escuchar como las olas del mar chocaban contra la arena de la playa y aunque fuera algo misterioso estas parecían estar relajándole. Desde que se transformaba en esa cosa con aleta estar cerca del agua salada lograba calmarle y tal vez por esa razón cada vez que se enojaba con su hermano, o por algún robo fallido, terminaba ahí. Poco a poco metió los pies en el agua y automáticamente miro al peliazul esperando a que le dijera alguna instrucción que seguir, no tenia ni idea de como activar esos poderes que venían con lo de ser tritón pues cuando hipnotizo a Russell únicamente había seguido su propio instinto. Pero sus miradas ahora se habían cruzado y en cierta forma se sentía algo avergonzado porque fuera a verle de nuevo de aquella forma, sus mejillas no tardaron en teñirse levemente de un color rojizo, pero si el contrario llegaba a preguntarle sin dudar le diría que simplemente se había quemado. Sin embargo a medida que pasaba el tiempo más reinaba el silencio y eso le hacía pensar que tal vez ese libro no era tan útil como creyó en un principio el pirata.

Le alegro que el peliverde accediera a intentar al menos transformarse de nuevo en un tritón, era algo que no quería perderse y que de nuevo disfrutaría de ver. Estaba impaciente, no apartaba la mirada del ladrón ni dejaba de tener esa enorme sonrisa en sus labios. Pero parecía que algo comenzaba a ir mal, no estaba viendo como el mar subía por las piernas del contrario cubriéndole hasta la cintura, ni tampoco aquel resplandor del comienzo de la pasada noche. Sus miradas no tardaron en cruzarse y parecía como si Shifty estuviera esperando algo, no tardo en comprender que posiblemente este no supiera como activar esos poderes. Si lo pensaba fríamente, nunca había visto a los gemelos con alguna figura paterna o materna que les fuera enseñando o algo por el estilo. Eso sin mencionar que era el único tritón que había visto y por lo tanto si nadie le enseño a usar esos poderes no iba a poder activarlos. Rápidamente comenzó a buscar por aquel libro a medida que se acercaba al peliverde, no le importaba mojarse porque carecía de piernas de rodillas para abajo así que únicamente se le mojarían sus patas de palo. Había leído ya unas cuantas veces ese libro y no parecía poner como podía usar esos poderes las personas del fondo del mar, pero si ponía como dependiendo de la cola nadaban de una forma u otra.

–¿Y bien?¿Cómo lo hago?– Pregunto Shifty mientras intentaba ojear aquel libro que tenía el pirata.

No sabía muy bien que responder le de ahí que simplemente comenzara a negar con la cabeza levemente.

Frunció levemente el ceño ante esa respuesta que no respondía en absoluto a ninguna de sus preguntas.– No se para que venimos si ese maldito libro no dice nada.–

–A lo mejor si lo deseas puede que funcione, ¿Cómo lograste hipnotizarme la otra noche?–

–¡Y yo que sé! Estaba asustado porque te fueras de la lengua o te burlases de mi situación o te quisieras aprovechar de esta.– Suspirando pesadamente mientras se a rascaba la cabeza.– Simplemente me puse a cantar…–

Miro al contrario algo pensativo por lo que acababa de decir, era normal que tuviera miedo, antes ni si quiera se conocían y ahora bueno…no sabia si podía decir que eran amigos.–A lo mejor si cantas pensando en convertirte en sire… ¡En tritón! Puedas transformarte.–

Iba a torcer el labio cuando iba a llamarlo sirena pero por suerte se dio por aludido. No sabia si intentarlo o no porque solo cantaba cuando su hermano estaba enfermo o estaba de muy buen humor, algo que en ese momento no se daba.

–Prometo no reírme pero si me hechizas no me ordenes que me ahogue.– Diciéndole esas palabras en un mero intento de animarle.

Suspiro pesadamente terminando por asentir con la cabeza, iba aceptar a intentarlo pero aun se sentía inseguro, no estaba para nada cómodo con eso. Sin embargo debía de ser positivo, si aprendía a usar sus poderes con suerte podría controlar también esa maldición. Pero también existía el inconveniente de que no sabía nadar con esa cosa así que de poco le serviría aprender a usar esos poderes si luego no podía huir. Miro de reojo a Russell, viendo como este retrocedía hasta colocarse detrás suyo, eso no le iba a salvar de si fallaba aunque aun debían de identificar cuales serían los poderes que tendría. Dejo de pensar todo eso al sentir una pequeña ola chocar contra sus piernas, había sido más grande de lo normal pues esa playa tendía a ser muy calmada.

Había retrocedido por mera seguridad aunque dudaba mucho que estuviese seguro, según leyendas marinas nadie podía salvarse de una sirena o un tritón. Mostrándole una suave sonrisa llena de confianza cuando noto como le miraba, prometió ayudarle y nunca se echaba para atrás cuando prometía algo. Hubo un rato en el que solo escuchaba la mar siendo acompañado alguna que otra vez por el graznido de alguna gaviota que sobrevolaba el lugar. Estaba a punto de apoyar su mano sobre el hombro del ladrón, con el fin de decirle que si quería se podía alejar más hasta que no notase del todo su presencia. Pero fue en ese instante cuando comenzó a escuchar la melodiosa voz del peliverde, nuevamente aquella canción se unía con la mar dando paso a algo único y lleno de armonía. Estaba atento a cualquier cosa que pasaba, no seria de extrañar si en lugar de terminar con una cola de pez acababa usando otro poder que pudiese llamar la atención de ciertos héroes.

Algo fuera de la lógica y de las leyes de la naturaleza estaba comenzando a suceder, el mar había comenzado a corresponder a ese canto siguiendo el ritmo con sus olas. Pero no solo eso, sino que también cuando parecieron lograr sincronizarse, un pequeño brillo surgió desde el horizonte pasando el acantilado agujereado para llegar hasta Shifty. Un viento apareció de la nada rompiendo la tranquilidad de la brisa marina, las hojas de las palmeras y de algunos arbustillos se azotaban con algo de fuerza dejando aún más presente esa presencia. Todo quedo de repente en calma hasta que una ola surco el mar calmado llegando a las piernas del ladrón y envolverlas en el agua salada.

Por extraño que pareciese se sentía en calma a pesar de sentir aquella humedad en sus piernas, esperaba que eso no fuera permanente y pudiera volver a tener dos piernas al cabo de un rato. Al terminar de cantar, el mar que estaba por sus piernas se dispersó como si únicamente hubiera chocado contra él, dejando ver aquella cola de sirena. Fueron escasos segundos en los que pudo mantener algo el equilibrio antes de caer por el peso de la gravedad. Un pequeño grito salió de su garganta al ver que se caía hacia delante, directamente hacia el mar. Por puro reflejo había cerrado los parpados esperando aquel golpe contra el agua y la arena que estaba sumergida. Sin embargo aquel golpe nunca llego, a medida que pasaron los segundos fue abriendo los parpados encontrándose a escasos milímetros del agua. No tardó mucho en girar la cabeza para ver la razón por la cual no terminó chocando, encontrándose con que el pirata le estaba abrazando impidiendo esa posible mala experiencia. Una pequeña sonrisa de gratitud se dibujó en sus labios a pesar de quedar completamente a merced del contrario, pero estaba empezando a confiar en Russell.

Estaba maravillado por lo que estaba presenciando, aquel espectáculo era hermoso y agradecía a Poseidón por permitirle ver algo así junto con aquella melodiosa canción que cantaba el peliverde. Pero no tardo en notar como su acompañante estaba perdiendo el equilibrio, no dudo en ir a su rescate evitando que se llevara el golpe de su vida. No quería que se lastimara por una idea que había tenido él, además así el contrario podría ir dándose cuenta que no quería hacerle ningún mal y podía confiar en él. Tuvo que ingeniárselas un poco para dejarle sentado aunque al sentir como Shifty se aferraba a su gabardina de pirata hizo que torciera levemente el labio. Cualquiera podría pensar que el ladrón tenía miedo al mar. Miro al horizonte intentando obtener alguna respuesta, una respuesta que termino recibiendo cuando una minúscula ola les dio con suavidad. Nuevamente volvió a mirarlo e irse moviendo hasta quedar frente a este, no le importaba mojarse la ropa, estaba más que acostumbrado al haber surcado los siete mares.

–Shifty, ¿tu…?– Intento preguntar pero rápidamente fue interrumpido.

–¡No sé nadar! ¡¿Vale?!– Había estado notando como le miraba el contrario. No sabía nadar con esa aleta de pez y tampoco era de esas personas que le encantase pasar todo el día nadando.

Se sorprendió al escuchar esas palabras pero no entendía muy bien porque se ponía a la defensiva, muchos piratas no sabían nadar. Sujetando los brazos de Shifty para que se sintiera más seguro y pudiese calmarse un poco.– No pasa nada, si no sabes nadar, la mayoría de mis tripulantes no saben. Pero siempre se puede aprender ¿No?–

Iba a protestar y quejarse porque si pasaba, si no sabía nadar con esa cosa estaba más expuesto a peligros y fácilmente podría ser atrapado. Pero Russell tenía razón, nunca era tarde para aprender por lo que se limitó a asentir con la cabeza.

–¡Ese es el espíritu, muchacho!– Comentándolo animado notándose en esa frase que tenía sangre de pirata.– Vamos a hacerlo despacio…– No quería que el ladrón se asustara o moviese su cola y eso hiciera que ambos cayesen al mar de golpe.

–Solo, no me sueltes, por favor…– Si el contrario se atrevía a tirarle de golpe o alguna cosa de ese estilo, no solo le borraría la memoria sino que intentaría hacerle creer que su hombría no se levantaba.

Decidió tomarle en brazos al estilo de recién casados, al sentir aun como le seguía sujetando. Posiblemente iba a costarle un poco el enseñarle a nadar pero si él mismo había podido aprender con unas simples patas de palo, entonces el ladrón también podría lograr aprender a usar esa cola de sirena. Fue adentrándose hacia el mar con un paso lento para que Shifty se fuera acostumbrando, debían de agradecer que esa agua salada no fuera tan fría como la del océano Atlántico. No necesitaban irse muy al fondo, además desconocía cuanta profundidad tendría esa playa que quedaba oculta tras el desfiladero. Por esa razón en cuanto el agua le llego un poco más por encima de la tripa decidió parar. Mirando al peliverde fijamente con interés y aun asombrado por la belleza que surgía de este. Le sorprendía el no haberse fijado antes aunque tampoco le había visto tan de cerca en una situación calmada, siempre había sido cuando le pillo robando alguno de sus tesoros o cuando se colaba en su barco, por lo tanto la ira nunca le permitió apreciar esa belleza como ahora estaba apreciando. Fue bajándole de sus brazos pero en ningún momento llego a soltarle, quería que se sintiera cómodo, que viera que podía confiar y no temer a que le soltase.

Seguía sin confiar en el pirata del todo pero el sentir que iba poco a poco hizo que le mirase con gratitud. Sentía la suave corriente marina en sus aletas y en las escamas del final de su cola. Era una sensación bastante agradable, más no quería confiarse porque hasta que no aprendiese a nadar, el mar sería peligroso para él. Alarmándose un poco cuando el peliazul comenzó a separarle pero había llegado la hora de aprender a nadar. Sujetándose con firmeza a los brazos del contrario intentando permanecer lo mas quieto posible, no tenía ni idea de la vida marina así que esperaba que Russell tuviera al menos una idea de como podría nadar. Sin embargo en un pequeño breve momento sus miradas se cruzaron y pareció como si el mundo entero se quedase quieto, nunca se había fijado en aquel ojo de color celeste, era como un hermoso y brillante zafiro. Pero ante ese pensamiento desconcertante desvió la mirada del pirata, debía de prestar atención a su cola mientras esperaba instrucciones, algo que no tardo en recibir.

Tosió un poco en cuanto sus miradas dejaron de cruzarse, había sido algo cálido y único, pero debían de centrarse o sino el día se les terminaría echando encima.– Debes de mover la cola de arriba abajo para avanzar.– Explicando brevemente esperando a que el peliverde le hiciera caso.

Habían pasado unas cuantas horas en el mar hasta llegar a tal punto que el sol estaba ocultándose de nuevo por el horizonte. Solo habían parado para comer y para probar que podía volver a tener dos piernas. Tenía que admitir que Russell le había sido de gran ayuda y también que fue un gran maestro porque logro aprender a nadar, o al menos un poco. Ahora se sentía más seguro y si llegaban a descubrir le podría tener una pequeña posibilidad de escapar. Pero tristemente acababan de descubrir que al llegar el atardecer esos poderes se anulaban y mostraba esa apariencia de tritón. No había canto que valiese ni cuanto desease volver a tener dos piernas, lo cual hizo que se sintiera frustrado y entristecido. Todo lo que habían hecho; el hacer caso al libro, aprender a usar esos poderes había sido para nada, era inútil cuanto aprendiese si al llegar esa semana estaba condenado a poseer de cintura para abajo esa cola de pez. Ahora se encontraba de nuevo en esa roca en la cual siempre solía esperar con aburrimiento el amanecer, dejando que esos sentimientos tan llenos de pesadez le inundasen.

Sin duda había sido un día diferente pero divertido, enseñarle a nadar a Shifty como debería de hacerlo un tritón fue una experiencia que nunca imagino experimentar. Además que cuando el peliverde comenzó a nadar solo, porque le quito las manos, fue divertido ver la cara que ponía, aunque después obtuvo su merecida aguadilla por hacerle enojar. Pero aprendió que nunca se debía de molestar a un ser del mar sino se quería acabar en una pequeña guerra de aguadillas y salpicaduras, en la cual obviamente tenía todas las papeletas de perder. Sin embargo a pesar de haber pasado esos buenos ratos juntos, al llegar el atardecer todo se fue por la borda, Shifty no podía cambiar de forma y debía de esperar a que llegase de nuevo el alba para ser un humano normal y corriente. No sabía que decirle pero a pesar de que le gritase y medio pagase su enojo cuando vieron que no podía usar esos poderes, decidió quedarse. Por suerte en el descanso que hicieron para comer aprovecho para llevar algo de comida por si les entraba de nuevo el hambre, estar todo el día en el agua consumía bastantes energías. Pero algo le decía que el muchacho no iba a querer probar bocado alguno, solo había que verle para saber a primera vista que estaba triste. Sin mencionar palabra se sentó a su lado, sus patas de palo quedaron sumergidas en el mar junto con aquella cola de pez de color verde. Miro de reojo por unos segundos al peliverde antes de alzar su vista al cielo nocturno.

– Se ven muy bien las estrellas, en puerto es difícil divisarlas sobretodo la estrella del norte por culpa de la contaminación lumínica.–

Desvió un poco la cabeza, dándole la nuca al pirata, al oír tal cosa. No tenía ganas de conversar en ese momento.

–¿Sabes? En algunos mares el agua es tan calmada que se reflejan las estrellas durante toda la noche y parece como si se navegará por el universo.– Comentándolo con nostalgia al recordarlo.

Suspiro pesadamente aunque su cabeza imagino por unos segundos como sería ver eso. Pero sabía que nunca llegaría a verlo, salir a alta mar con esa forma podía ser muy peligroso.– Russell... No tengo ganas de ha...– Fue interrumpido pero no con palabras.

Había intentado animar al otro con una conversación diferente pero escuchar ese suspiro le hizo saber que no lo estaba haciendo bien. Por ello antes de que el peliverde terminase de hablar le abrazo con un brazo haciendo que se apoyara en su hombro.

Iba a protestar pero comenzó a sentirse mas aliviado ademas el calor que emitía el pirata era bastante agradable y más aun en aquella noche tan fresca.

–Se que debes de sentirte frustrado pero voy a estar aquí toda la noche contigo para que se te haga más amena.– Era lo único que se le ocurría para animarle aunque solo fuera un poco.

Dibujándose en sus labios una tenue sonrisa por esas palabras, al parecer había encontrado a ese alguien a quien llamar "amigo".– Gracias...– Susurrando esas palabras lo más bajo posible mientras movió un poco su cola de tritón. Fue ahí cuando no pudo resistir la tentación de salpicar al pirata.

Tuvo que liberar al peliverde del abrazo ante tal salpicada. Y no tardo en mirarle desafiante por la osadía que acababa de cometer.– Con que esas tenemos... ¡Te vas a enterar rufián!–

Riéndose de aquella forma tan característica suya antes de tirarse de nuevo al mar y alejarse, obviamente usando su aleta con fuerza para salpicarle aun más.– Tendrás que pillarme para eso.– Comentándolo alegre y también con ese tono desafiante que había usado el peliazul.

Se quito la gabardina de pirata para tirarse al agua sin preocupación alguna e ir directo a por él. Ahora que era de noche la ropa no se le secaría tan rápido por esa simple razón dejo su gabardina, para luego tener algo con que taparse y no acabar acatarrado. Había logrado que su acompañante se animara y eso le alegraba, no soportaba ver a Shifty decaído. En cuanto logro sujetarle del costado intento vengarse pero le salio fatal la jugada, el ladrón era demasiado escurridizo pero ahora las risas acompañaban a ese calmado oleaje. Divirtiéndose juntos en el mar sin dejar de jugar a ver quien salpicaba más al otro, ignorando lo que les rodeaba y disfrutando juntos de aquel momento.

Sus cabellos azules se movían con el aire, estuvo sobrevolando la ciudad en busca del pirata desaparecido. Al parecer los tripulantes de Russell estaban preocupados por él tras no poder encontrarle y lo comprendía. Por lo que le contaron el día anterior había sufrido una severa insolación que le hizo alucinar y temían que le hubiese dado otro golpe de calor o que hubiera llegado a desmayarse a consecuencia del primer ataque. Estuvo todo el día buscándole sin éxito alguno hasta que le dio por mirar por las playas. Fue ahí donde pudo escuchar una risa vagamente familiar y dar con el paradero de Russell. Sin embargo al llegar allí, ante sus ojos veía algo irreal y que solo escucho en cuentos infantiles y de fantasía. Aquello iba a ser la noticia del año y como periodista no podía dejar escapar dicha oportunidad.

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Notas de Shifty Braginski (autor):
¿Qué pasara a continuación?¿Russell podrá ayudar a Shifty ante el peligro que se avecina?¿Qué pasara en cuanto Splendid como periodista diga su descubrimiento? Estas preguntas y muchas más serán respondidas a lo largo de la historia.

Sé que esto parecerá gracioso pero este capitulo se me olvido subirlo, y hoy que tenia unas inmensas ganas de escribirlo me di cuenta que ya estaba hecho e incluso corregido. Todo este tiempo podían haber tenido la continuación aquellos que siguen la historia ^^u ¿A alguien más le ha pasado algo así?
Y una buena noticia, en cuanto acabe este fic empezare con el del omega-verse, me apetece mucho escribir esa historia y una propuesta que me dio una fan.
Espero que tengan un buen día y hayan disfrutado del capitulo, no olviden comentar para que pueda saber vuestra opinión ^w^

Espero que a alguien le guste y que os haya gustado, se admiten criticas, sugerencias etc. Los personajes de happy tree friends no me pertenecen pero si la historia que cree con ellos.