Hola a todos, espero que os guste esta historia, los personajes de Happy Tree Friends no me pertenecen, pero si la historia que cree con ellos. Los personajes están en forma humana no en animal.
Se agradecen comentarios y/o sugerencias, gracias y que lo disfruten.
~Capítulo 7 Malos Augurios.~
No tenia ninguna gana de bajar y toparse con todos los tripulantes de Russell, estaba convencido que todos se le quedarían mirando o a saber si se les ocurría otra brillante idea, como la de subir a su cuarto a observarle. Se sentía como un mono de feria, pero respiro profundamente para calmarse al mismo tiempo que se llevaba el dedo pulgar e índice al entrecejo, tenia que tranquilizarse del todo o sino estaba convencido de que a la mínima se les echaría encima para darles la paliza de su vida. Pero la cara de su gemelo apareció en su mente ¡TENÍA QUE LLAMARLE! Quería explicarle todo y porque le oculto esa maldición. Rápidamente busco su móvil por todos sus bolsillos, pero parecía que el destino quería seguir burlándose de él porque no lograba encontrarlo, algo que le motivo a apresurarse a buscarlo por toda la habitación, ¿Acaso se lo tiro a alguno de los tripulantes? Con esa pregunta en su cabeza busco mas concienzudamente hasta que tras unos largos minutos termino encontrándolo. Se había estado maldiciendo por lanzarle las cosas a esos tripulantes y no darles un buen puñetazo, si hubiera hecho eso, se habría evitado el tener que perder así el tiempo buscando su móvil. Sin embargo, se quedó parado al ver en la agenda del teléfono el nombre de su hermano, no encontraba las palabras adecuadas para contarle todo. Se sentó en aquel foco roto que usaba como cama mientras se debatía mentalmente en que hacer, que decirle…
El graznido de las gaviotas se oían con claridad mientras surcaban los cielos aprovechando las corrientes de aire, al mismo tiempo que el sonido del mar estaba presente a cada segundo, transmitiendo esa calma que algunas personas apreciaban. La suave brisa llenaba sus pulmones en cada respiración, el ver esa inmensa masa de agua salada hacia que una pequeña sonrisa se le dibujara en sus labios. Inmediatamente le escribió un mensaje a Lifty pidiéndole específicamente que fuera al faro para hablar pero que se asegurase que nadie, absolutamente nadie, le siguiera, pues no quería que los periodistas no le dejaran salir en el atardecer. Tras enviar ese mensaje se armó de valor para ir a la planta de abajo, pero mientras bajaba el aroma de la comida se hizo presente. Era un olor dulce pero también se podía apreciar que era algo delicioso, se le estaba haciendo la boca agua a pesar de no ser un fanático del dulce. Fue directo a la cocina, ignorando a todo aquel que se cruzó en su camino incluso a ese muchacho con capucha en forma de perro. Nada más llegar se encontró con un cocinero gordo, en parte le recordaba a su casero, pero con la diferencia de que este era algo más limpio y el pelo que le sobresalía del pañuelo rojo, era negro como el carbón. Y por su cara parecía no ser de esas personas amigables y cariñosas.
–¡¿Qué haces en mi cocina?! –Preguntó el cocinero con los brazos cruzados mirando al peliverde.
Iba a responderle, pero fue silenciado por otro tripulante que entro en la cocina. Este era alguien mas mayor, llevaba una bata blanca y sus manos estaban vendadas, además su cabello era algo largo de color rubio.
–¿Así tratas al nuevo grumete? Pobrecillo, aunque deberías revisarte la vista Paul, ¿No ves que el chico esta en los huesos? Un poco más y vale para limpiar mangueras por dentro. –
–Nadie puede entrar en mi cocina, aunque sea un fideo con patas, Peste. Que espere en el comedor como todos los demás. –No tardo en escuchar el estomago del ladrón y una risa se escapó de sus labios.
Iba a largarse de allí no por vergüenza porque le rugió el estomago sino de la propia ira que tenía. Pero ese Peste le detuvo de golpe agarrándole del brazo. – ¡Suel…! –
–Vamos, Paul, dale una bandeja ya al muchacho. No creo que a nuestro capitán le haga gracia saber que te engaste a darle comida cuando se ha vuelto nuestro protegido. –Sentencio Peste sin apartar la mirada de los ojos cenizos del cocinero.
El silencio estuvo presente en la cocina, solo se escuchaba los fogones de la placa calentando las ollas y el aceite de una sartén. Era difícil saber cuanto tiempo estuvo reinando el silencio hasta que Paul termino cediendo.
–¡Agh! ¡Está bien! ¡Tú ganas viejo loco de las agujas! –Gritó el cocinero alzando los brazos añadiendo así exageración a su derrota.
La risa del doctor no tardo en hacerse presente. – Seré un viejo loco, pero al menos no soy un cascarrabias posesivo como cierta persona que conozco. –
Veía como aquel comenzaba a discutir, pero por suerte ese cocinero rechoncho le dio una de las bandejas con un desayuno bastante equilibrado. Se notaba que tanto Peste como Paul llevaban mucho tiempo discutiendo, sobre todo si el cocinero a pesar de la disputa le preparo de manera eficaz aquel desayuno. Sin embargo, se negaba rotundamente a quedarse allí. Tampoco quería salir, tenía miedo a ser descubierto por los periodistas y que le atosigaran o peor que se le llevaran a algún laboratorio para hacerle pruebas. Se le estaba yendo el apetito de solo pensarlo, por eso sin darse cuenta fue directo al cuarto que iba a ser el privado de Russell, era el único que daba al jardín trasero con el paisaje del océano de fondo. Ni si quiera se inmuto cuando el peli azul y su segundo de abordo, Wildfred, se le quedaron mirando. Estaba demasiado preocupado y demasiado estresado como para añadir una preocupación más. Sentándose en la repisa de la ventana para poder ver el puerto de la ciudad, era la única ventana del piso inferior en el cual se podía ver la ciudad. Y no paraba de pensar en que su gemelo aun no le había contestado y estaba empezando a pensar que seguramente ni querría hablarle. Eso si no se decantaba por venderle como si fuera un animal de feria. Esos pensamientos hicieron que terminara apoyando la cabeza en la pared y su respiración chocara contra el cristal empañándolo levemente.
Estaba planeando con Wildfred el cómo organizarse para que Shifty llegara al mar antes de que la noche llegase. Ya estaban mas o menos de acuerdo en cómo hacerlo, pero el peli verde entro sin previo aviso con una bandeja en sus manos. No se atrevió a decirle nada e incluso impidió que su segundo de abordo le dijera algo. Había estado atento a cada acción que hacía el ladrón, y pudo percatarse que se le veía bastante estresado, algo que entendía perfectamente dada la situación: Invadían "su" casa, los periodistas por culpa de Splendid le habían medio descubierto, sus tripulantes no le despertaron de buenas maneras e invadieron su cuarto. Cualquiera estaría estresado si estuviera en la piel del mayor de los gemelos. Nada más ver como apoyaba la cabeza, dejando de lado la comida, hizo que se preocupara por él, a lo mejor el hermano de Shifty no quería saber nada de él o ya habría hecho algo que pudiese perjudicarle. Hizo una pequeña señal a Wildfred para que se marchara y le dejara a solas con él, no iba a pasar nada, aunque era consciente que sus tripulantes aun no estaban muy convencidos, a fin de cuentas, Shifty intento y en algunas ocasiones logro robarles los tesoros que con gran esmero consiguieron.
–Luego hablamos, Wild. –
–Esta bien, capitán. –Contestó el segundo de abordo antes de girarse y ver al muchacho de cabellos verde. –¡Hey, Shifty! –Llamando la atención del muchacho, aunque solo lograra que le mirase de reojo. –Bienvenido a bordo. –Tras decirle aquello se marcho del cuarto.
Estaba preocupado pensando que su camarada le diría algo malo o alguna amenaza, pero oír como le daba la bienvenida hizo que mostrara una sonrisa. Eso facilitaría que los demás tripulantes le aceptaran como a uno de los suyos. Pero el muchacho no pareció sorprenderse en absoluto, debía de estar demasiado estresado o agotado. Espero a que Wildfred saliera por la puerta para acercarse a Shifty, no sabía cómo iba a reaccionar, pero quería que se desahogara y sacara todo lo que tenia guardado en ese momento. Apoyo el hombro en la pared sin dejar de mirarle con una sonrisa.
–Deberías de comer algo, a Paul no le gusta tirar comida. –
Sonrió de lado al oír ese nombre. –Ese cocinero debería descubrir que existen recipientes para conservar la comida una vez hecha. –
–¿Y perder la oportunidad de intimidar a la tripulación? –Riendo levemente pasando a sentarse en la repisa de la ventana, dejando la bandeja en medio. –¿Qué ocurre Shifty? Se te nota en la cara que algo te preocupa ¿O es por tu hermano? Puedo mandar a algunos hombres a buscarle. –
Sonriendo con levedad al escuchar esa pregunta, pero oír lo siguiente le hizo suspirar pesadamente. –…–Estuvo a punto de decirle algo, mas únicamente se quedo con la boca abierta durante unos pocos segundos.
–Shifty. –Apoyando su mano sobre el hombro del peliverde. –Puedes confiar en mí. –
–Es que… ¡Agh! ¡Todo esto me supera! ¡¿Vale?! Ahora tendré que buscar otro sitio el próximo año, donde poder descansar durante el día, mi hermano a saber si me vende como un estúpido conejillo de indias al mejor postor, me da miedo salir por si están los periodistas y si se les ocurre tirarme agua salada se descubriría todo… –Agachando la mirada antes de fruncir el ceño. –¡¿Por qué me tiene que pasar esto a mí?! ¡ Y todo por culpa de ese estúpido ídolo maldito y de Splendid! ¡Estoy harto de todo esto! –Sin darse cuenta había terminado diciendo todo lo que le pasaba.
Escucho atentamente cada palabra que decía el ladrón, había acertado con que estaba agobiado. –Tranquilo, Shifty. En primer lugar, no voy a permitir que tu hermano te venda y dudo mucho que haga tal cosa. –Hablándole con voz tranquila y suave. –En segundo lugar, no vas a tener que irte a ningún lado, aquí siempre vas a ser bien recibido. Es más, espero que sigas viniendo aquí pues tu cuarto va a seguir ahí arriba si quieres. Y por lo demás no te preocupes ¿Vale? Me estoy encargando personalmente para que puedas llegar sin ningún problema. –
–Russell…–Estaba sorprendido porque no le echara como si fuera una alimaña. Llego incluso a sonreír a medida que hablaba. –Gracias. –
–¿Cómo? No puedo creer lo que oyen mis oídos. El mejor ladrón de la ciudad, dándome a mí, un humilde pirata, las gracias. Que pena no haberlo grabado, habría sido un hermoso politono para el móvil. –Comentándolo divertido y exagerando al mover sus brazos.
No tardo en reír al ver al peli azul actuar de aquella forma. –Una pena, podrías haber vendido la grabación a un alto precio, sobre todo a cierto héroe. –
–Mecachis, pero creo que vale más tu sonrisa. –Guiñándole un ojo antes de tomar el panecillo de leche de la bandeja. –Come, vas a necesitar fuerzas. –
Sus mejillas se sonrojaron fuertemente ante esas palabras, pero decidió ignorarlo antes de verse obligado a comer. –Esta bien…Russell, si viene mi hermano…–Fue interrumpido por el pirata.
–Se puede quedar, tranquilo. Y si queréis uniros a mi tripulación seréis bienvenidos. –Interrumpió a Shifty, suponiendo que le iba a preguntar si se podría quedar. No tardo en levantarse al ver que empezaba a comer.
Estaba mucho mas tranquilo mas al ver como el peli azul se levantaba no pudo evitar reaccionar. –¡Russell! –Tomándole del garfio esperando así poder detenerle. –¿Te puedes quedar?... o si quieres me voy. –
–Está bien, así te cuento las ideas que hemos estado pensando. –Sonriéndole tiernamente.
El día fue pasando entre gritos enfurecidos y risas por parte d ellos tripulantes, quienes habían logrado reconstruir y reformar todo el edificio, e incluso el faro, el cual acondicionaron para que el peliverde pudiera dormir en un sitio más cómodo. Arreglaron los cristales y los limpiaron, incluso le pusieron cortinas para que el sol no le molestara en el amanecer. La iluminación ya fue algo más difícil de lograr pues el enorme foco quedo inutilizado para ser la cama del ladrón, de ahí que pusieran una lampara de lava de color verde. Algunos tripulantes aun no tenían mucha confianza en Shifty, recordaban las veces que quedaban sin cobrar por su culpa, pero… parecía ser capaz de apaciguar la temida ira de Russell, porque cada vez que el capitán estaba gritando enfurecido y pasaba Shifty o se asomaba a los pocos segundos el peli azul les hablaba normal, cuando lo normal era que se pasara incluso horas gritándoles e insultándoles incluso de muerte. Solo por ese detalle empezaban a aceptar al gemelo, un demonio apaciguado era mejor sobre todo porque se sentía menos riesgo de perder la vida con su garfio. Sin embargo, había llegado la hora de llevar a cabo el plan, la verdad es que muchos esperaban ya ver algún rasgo de un tritón en el peliverde a medida que llegaba el atardecer, pero no fue así. Ahora todos esperaban a que la misión fuera todo un éxito.
Había notado como muchos tripulantes se le quedaban mirando o le observaban con mas detenimiento, sobre todo a medida que la tarde estaba llegando a su fin. Pero dejo de prestarles atención para centrarse en el plan inicial que iban a llevar a cabo. Aun no lo veía del todo claro, de ahí que estuviera nervioso a pesar de haber estado todo el día buscando a Russel y estar con él. Por alguna razón que desconocía se sentía tranquilo y seguro a su lado, pero esos tripulantes… estuvo tentado de transformarse en las duchas e hipnotizarlos a todos, haber si así dejaban de liarla. Pero el detalle que tuvieron con él en su cuarto compenso todo ese día de griterío. Ahora se encontraba con Russell, se negaba a salir con esa ropa puesta ¡¿Por qué demonios accedió a eso?! Se veía horroroso, ahora fijo que su hermano le vendería al circo. Además, los periodistas no serian tan tontos y ciegos de no saber que era… si, si eran ciegos y tontos, aun no descubrieron a Splendid cuando hacía de periodista. Reviso su móvil teniendo la pequeña esperanza de tener algún mensaje de Lifty o alguna perdida, pero nada... le había dejado en visto y eso era lo que mas odiaba que le hicieran, al menos un ok o algún emoticono de esos raros.
–¡Vamos Shifty! Sal ya, seguro que te queda bien. –Dijo Russell apoyado en la pared al lado de la puerta de su despacho.
–¡ESO DICES TÚ! –Gritándolo molesto para después murmurar unos cuantos insultos y quejas acerca de esa ropa pirata.
–Shifty…no me hace falta verte para saber que la ropa te queda perfecta y vas a estar bien. Además, tenemos que irnos ya, mis secuaces deben de estar distrayendo ya a los periodistas. –
–¡Agh! ¡Esta bien! ¡Ni se te ocurra reírte o uso tus patas de leña! –Amenazo antes de girar el pomo de la puerta y salir con aquellas pintas.
Se quedo boquiabierto al ver a Shifty vestido como un pirata. –Hermoso… –Murmuro Russell sintiendo como su corazón latió con fuerza.
–¡Guau! ¡Por las barbas de Poseidón! Ahora entiendo la belleza de los seres marinos. – Dijo Peste sin ningún pelo en la lengua. Se acerco hasta la oreja del peli azul con una sonrisa pícara. –Deberías ser rápido Russell, o algún lobo de mar te lo quitara. –Alejándose riendo con levedad tras giñarle un ojo. A Shifty solo le faltaba una gabardina de pirata para ser todo un co capitán, en términos terrestres, ser la pareja oficial de Russell.
Estaba tan absorbido por la belleza de Shifty que no se dio cuenta de que Peste pasaba por allí. –¿Eh? ¿Qué? –Dijo Russell desorientado al oír ese susurro. Pero en cuanto vio al peli verde tapándose el rostro con el sombrero pirata que le presto, se percato de todo. –¡Peste! ¡¿Es que no tienes tripulantes que perseguir para vacunar?! ¡Largo de aquí y deja al muchacho en paz! –
Oír a ese doctor decir esas logro avergonzarle, aunque no se entero muy bien de la parte de Russell hasta que comenzó a echarle la bronca a Peste.
–No, no tengo, están afuera esperando la señal. –Hablando mientras reía y se acercaba al ladrón para medio abrazarlo. –Pero no retiro mis palabras, ni si quiera Poseidón esta tan ciego como para dejarlo pasar. –Tuvo que alejarse de Shifty e irse de allí entre risas antes de que le dieran una colleja, esos jóvenes aun ignoraban como se miraban mutuamente.
Ya no aguanto más insolencias, además verlo tan cerca del ladrón no le hizo gracia, pero porque la mirada de Peste no le daba buena espina, aunque solo estuviera molestándoles. Alzo el garfio logrando que este se marchara y dejara al contrario en paz. Un suspiro pesado salió de sus labios, cuanta paciencia debía de tener como capitán. Fue al lado del ojiverde para elevarle el sombrero y verle así directamente a los ojos. Noto en ese instante como su corazón volvía a latir con fuerza y con calidez, seguramente era un efecto secundario del poder de tritón, además de las palabras de Peste le habían hecho pensar en cosas que no eran o tal vez… ¿De verdad estaba…? Salió de ese trance al darse cuenta que debían de irse ya, sino no llegarían al mar a tiempo y no quería descubrir que le pasaría a Shifty si no llegaban a tiempo. Girándose para bajarse un poco el sombrero ocultando su mirada durante unos segundos y tener así una apariencia más fiera y decidida, no quería que el contrario se diera cuenta de que se quedo mirando aquellos hermosos ojos que poseía.
–Vámonos y Shifty…-Girando un poco la cabeza para mirarle de reojo. – Te sienta muy bien esa ropa, estas muy… guapo. –Tras decir eso salió a paso decidido del edificio, aunque más parecía que estaba huyendo.
Había permanecido callado todo ese tiempo, se sentía bastante avergonzado usando esa ropa como para que estuviera aquel par hablándole. Pero cuando su mirada se cruzo con aquel ojo celeste comprendió un poco a que se refería el doctor, por accidente encanto a Russell, seguramente era debido a que no controlaba aun del todo sus poderes de tritón. Se prometió a sí mismo que en cuanto aprendiera a usarlos correctamente sacaría del embrujo al pirata. Dejo que le acomodase el sombrero antes de ver como finalmente iban a irse de allí, sin embargo, no espero esas palabras. El rubor de sus mejillas incremento hasta invadir todo su rostro, ni si quiera tenia en su mente alguna palabra de agradecimiento y podérsela decir al peli azul. Opto por salir detrás de él y ver como tomaba el sombrero pirata y lo agitaba en el aire, esa era la señal para que todo comenzara, ya no había marcha atrás y cada segundo que pasaba hacia que el ultimo rayo del atardecer estuviera más cerca de irse. Pero a pesar de confiar en Russell, algo dentro de él no le hacía sentirse bien, puede que fuera porque se percato que accidente hechizo al contrario o tal vez eran nervios porque todo saliera mal. Miro un momento al camino que llevaba al puerto, sentía a su hermano cerca, pero serían imaginaciones suyas producidas por el deseo de verle de nuevo y explicarle todo. Sin darse cuenta hasta ese momento, Russell le había tomado de la mano y llevado tras las rocas para esperar que los periodistas se fueran de la playa con la maniobra que harían los tripulantes del peli azul. Inconscientemente apretó aquel agarre llegando incluso a acercarse al pirata.
Se había visto obligado a tomarle de la mano al ver que no avanzaba, seguramente el estrés le pudo, pero no estaba seguro de ello. Al menos ahora estaban andando juntos y pudieron ocultarse en las rocas. Observaba con detenimiento como sus tripulantes ya comenzaban a moverse, había muchos periodistas en la playa, pero se iban a llevar una buena sorpresa. Giro la cabeza para ver el camino al puerto, había periodistas por todos lados y estaba convencido que habría unos cuantos en el puerto recopilando información mientras que otros estaban en la playa. Las cosas se complicaban, pero si todo salía bien podrían bajar por el camino oculto entre las rocas y acercarse a la playa para después que el peli verde se sumergiera y escapara por algunos de los agujeros del acantilado de piedra que rodeaba la playa, por algún lado debía de entrar el mar y tener esas minúsculas olas. Dejo de pensar en ello al sentir como el agarre estaba siendo cada vez más fuerte, no tuvo que mirar al ladrón para saber que estaba más que nervioso. Quería poder calmarlo, darle la tranquilidad que tanto necesitaba en esos momentos.
–Todo ira bien, Shifty. –Diciéndole aquellas palabras al ver en el rostro del ladrón el reflejo de la preocupación.
…..
Notas de Shifty Braginski (Autor):
¿Qué pasara a continuación? ¿Cuál es el plan de Russell para ayudar a Shifty? ¿Aparecerá Lifty o habrá vendido a su hermano a un alto precio?
He de comunicar que ya no queda mucho de este fanfic, la verdad es que tengo ganas de seguir escribiendo cada vez más, pero he de encargarme de los otros fanfics que tengo empezado. Si tienen alguna petición no duden en pedírmela. Tengan un feliz verano y disfruten de las vacaciones. ~
Espero que a alguien le guste y os haya gustado este capítulo, se admiten críticas, sugerencias…Como he dicho antes los personajes no me pertenecen, pero si la historia que cree con ellos.
