Ya volvi ._.
Naruto pertenece al autor del manga, Itachi... digo Kishimoto :v
Ya me fui .-.
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Capítulo 7 (Tamashī no sho)
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— ¿pudiste confirmarlo Kabuto?
—lo hice, señor; al parecer el contenedor murió, su nombre no aparece en la lista de sobrevivientes.
Orochimaru sonrió de medio lado— ¿te digo algo, mi joven aprendiz? …estoy seguro de que sigue vivo.
—pero… eso no es posible… ya le dije que…
—shhhh…—lo silenció el pelinegro llevando un dedo a sus labios de forma condescendiente— Jiraya está jugando bien sus cartas, es intuitivo; tal vez aún no sepa nada sobre Akatsuki o lo que le hice a su adorado ahijado, pero seguro sospecha algo; tantos desastre alrededor del niño… Es obvio que lo quiere proteger, por eso lo oculta. Pero bueno... el niño ya no es de mi interés, ya conseguí lo que quería de él, si vive o muere me tiene sin cuidado.
— ¿entonces porque envió al akuma (demonio) para matarlo?—preguntó el más joven.
—si el chico sobrevivía me ayudaba a confirmar algo.
— ¿Qué?
—Que la conexión entre su alma y la que selle dentro de él es permanente… te lo explicare: si el niño moría antes de que su alma quedará ligada a la de la criatura, el sello se rompería,el "huésped" se liberaría y volvería a donde pertenece, lo que necesitamos es que se quede y no vuelva a tomar su sitio. Pero de lograrse la conexión, ahora, si el niño muere él huésped morirá con él, y si el niño vive, de todas formas no puede salir, está encerrado dentro del chico, así que no interferirá en mis planes.
—ya veo…
—Además, no tengo interés en empezar una cacería de brujas, Akatsuki ya se estará encargando de eso por mi en algún momento.
En un hospital de Konoha, 3 días después del incendio…
— ¿aún no despierta?— preguntó Fugaku Uchiha al entrar al cuarto de hospital donde Jiraiya vigilaba a un inconsciente Naruto.
—no, aun no…— contestó el hombre mayor dejando escapar un pesado suspiro— no sé cómo pudo pasar esto; el que se haya salvado es prácticamente un milagro… pero no entiendo por qué no reacciona, los médicos dicen que no tiene absolutamente nada.
Fugaku asintió.
—los paramédicos que lo trajeron dijeron que tenía una herida leve en la espalda, pero una un poco profunda en el hombro, también dijeron que podía tener algunos huesos rotos debido a la caída.
Jiraiya dejó de mirar al niño para encarar al otro hombre.
—pues… los médicos me dijeron que estaba perfectamente bien, solo inconsciente…—dijo.
El Uchiha se acercó a la cama donde se encontraba el niño que parecía dormir, con una mano bajó un poco la bata de hospital para descubrir el hombro del chico.
Apenas y había una leve cicatriz, casi imperceptible a simple vista.
—lo ves, te dije que no tenía nada— dijo el tutor.
—debe haber un error, yo… yo vi la herida, era lo suficientemente profunda como para tardar semanas en cicatrizar, esto es muy extraño…
—lo sé, me entregaron la ropa que traía ese día… estaba manchada de sangre.
—…
—…
Hubo un silencio incómodo que el Agente rompió.
—…según los reportes de Kurenai-san, él podía dejar el hospital…
— ¿Qué dice?—pregunto Jiraiya.
—Que si el niño despierta, será decisión suya si quiere volver a internarlo o no, claro que aun así recibiría terapia cada cierto tiempo.
A Jiraya se le formo una gran sonrisa en la cara, después de tanta angustia al fin una buena noticia.
—la doctora Yuhi dijo que no tenía ningún problema en seguir atendiendo a Naruto.
— ¿Yuhi Kurenai está bien?
—Sí, ella no se encontraba ese día. Fue una suerte que sobreviviera, lo que pasó en ese lugar es un misterio, aun no encontramos la causa que provocó el fuego… Naruto fue bastante afortunado en sobrevivir a eso, murieron demasiadas personas, el fuego consumió casi por completo ese lugar, al estar tan alejado de la ciudad fue casi imposible que los bomberos llegaran a tiempo, apenas y lograron salvar a algunas personas del primer piso.
— ¿Cómo fue que pudieron salvar a mi ahijado? El estaba en el segundo.
—no lo hicieron… él ya estaba afuera del hospital cuando llegaron.
La habitación se hundió nuevamente en un incómodo silencio.
—creo que lo mejor será que me retire… hasta luego Jiraya.
El mayor asintió.
Una vez que Fugaku se había marchado, la mirada de Jiraya estaba clavada en el niño aún inconsciente.
Por su mente pasaban tantas cosas, los extraños eventos que ocurrían alrededor de Naruto le inquietaban demasiado, tenía una fuerte corazonada de que había algo más detrás de todo esto, incluso intuía que Naruto lo sabía.
"Cuando despierte, y más vale que sea pronto, tendremos una larga platica Naruto" pensó. "tal vez lo mejor sea alejarnos un tiempo de Konoha..." después de pensar eso, salió de la habitación donde se encontraba el cuerpo del niño, mas no su mente.
. . . . .
Naruto caminaba aferrado a las paredes de lo que parecía un gran corredor, no veía casi nada, lo cual lo extraño pues él tenía una excelente visión. Poco a poco empezó a visualizar una luz rojiza que venía del interior de un cuarto, estando ahí adentro se dio cuenta era más más grande de lo que le parecía al principio, no alcanzaba a distinguir que tanto, pero era un lugar enorme; la luz que había visto no estaba.
"Kurama… ¿Qué es este lugar?" pregunto mentalmente, pero no consiguió respuesta.
"¿kurama? Responde… por favor"
nada.
—Kurama… háblame…—dijo casi en un susurro. Tenía miedo— ¿Dónde estoy?
Algo frente a él empezó a moverse, no podía distinguirlo, pero de lo que sí estaba seguro era que sea lo que sea, era enorme.
realmente enorme.
Fue entonces que volvió a ver la luz de hace unos momentos, pero no era solo una, sino dos, dos grandes círculos que resplandecían en la oscuridad, Naruto sintió que el corazón casi se le salía del pecho al darse cuenta de que eran ojos, ojos enormes y lo estaban mirándolo fijamente.
La impresión lo hizo caer sentado, gritó y estaba a punto de salir corriendo cuando lo escuchó.
— ¿A dónde crees que vas, mocoso?
— ¿Kurama?—el chico se giró bastante sorprendido, esa era su voz, y provenía de donde estaba "eso".
—deja de ser ridículo y acércate.
El chico difícilmente obedeció. El lugar se empezó a iluminar un poco, y empezó a ver las cosas con más nitidez, frente a él se encontraba una gran reja, dentro de la reja se podía distinguir una criatura de gran magnitud, era un zorro enorme con nueve colas que se mecían de manera espectral. Sus garras eran más grandes que el chico.
—k-Kurama… ¿eres tú?—aunque él ya sabía que Kurama no era nada parecido a un humano, jamás imaginó toparse con algo así.
El zorro solo sonrió mostrando la hilera de afilados colmillos. Naruto pensó que de lo único que le serviría sería de mondadientes si aquella bestia intentaba devorarlo.
— ¿No me digas que tienes miedo, mocoso?—se burló el zorro.
—p-por… ¡por supuesto que no! S-solo estoy… sorprendido, ¡si, eso!—dijo tratando inútilmente de ocultar los nervios que le provocaba estar cerca del zorro—Kurama… ¿Porque puedo verte? Una vez dijiste que esto no pasaría… ¿Dónde estamos? ¿Qué fue esa cosa que nos atacó? ¿Cómo están todos? ¿Por qué hace rato que te llame no contestaste? ¿Cuando…
La criatura lo calló.
—Vamos por partes mocoso, ni yo mismo imaginé que esto pudiese llegar a pasar; creí que sería igual que en los demás casos, que tu no durarías lo suficiente para llegar a hacer la conexión… estamos dentro de un plano mental… dentro de tu cabeza, para que entiendas, aquí tu y yo tenemos un cuerpo físico lo que me impide leer tus pensamientos.
—Cuándo decías que no creías que duraría… ¿querías decir que yo no viviría mucho tiempo?
—así es.
—…Hace tiempo que lo suponía, pero... ¿Por qué?
—…como ya te lo he dicho, tú no has sido el primero, como tú hubo varios, pero ninguno duraba tanto; dos almas en un solo cuerpo no pueden permanecer juntas por mucho, al final una devora a la otra. El alma humana es demasiado susceptible y frágil, esa es la que sale perdiendo. Al principio los rituales se hacían con adultos, pero no duraban más de 2 años, sus almas son más fáciles de corromper, después se trató de hacer con niños, estos duraban más tiempo, pero nunca más de siete años, sus almas no estaban corrompidas pero eran más frágiles y sensibles al dolor. Tu duraste más tiempo que cualquiera, Naruto.
El chico sabía que era raro escuchar a Kurama hablar tanto, por lo que todo lo que decía debía ser muy importante— Kurama… ¿aún así moriré?
—al menos no por mi causa… al parecer tu alma y la mía están ligadas, si tú vives, yo viviré, si tu mueres yo moriré contigo.
—aun no entiendo… ¿Qué eres? ¿Por qué hacen todo esto? ¿Cómo Orochimar…
—cállate... eres molesto. ¿recuerdas… la historia que te conté?—Kurama al parecer estaba fastidiado por tener que recordar eso.
— ¿el hombre que quería ser rey, pero no lo logró, y murió?… jamás se me olvidara que me viste la cara—le reprocho el niño que poco a poco se estaba acostumbrando a la presencia de la criatura.
— ¡esa no idiota! ¡La otra! La que me hiciste contarte poco después cuando descubriste lo de la muerta y le contaste al otro mocoso de mi.
—ohhh ¡esa! si… tampoco me gusto, tu solo te sabes historias feas o tristes—dijo el niño cruzando los brazos y haciendo un puchero.
— ¿la recuerdas?
—sí, ¿Qué tiene que ver?
—que es más que solo una historia…
. . . . .
-¡Flashback no jutsu!-
Naruto estaba con los ojos muy abiertos.
¿Había escuchado bien? ¿Haru era un fantasma?
"¿p-por eso es que Kurenai-san se sorprendió y me miró de esa manera?"
"así es"
"¡¿Por qué no me lo dijiste antes de hablar con ella frente a todos?!"
"estaba dormido cuando pasó, desperté cuando te estabas despidiendo de la muerta"
"¿Qué? ¿Por qué puedo verla? ¿Por qué está aquí? ¿Veré más?"
El rubio estaba bastante asustado, el siempre, SIEMPRE, le había tenido mucho miedo a todo a lo que fantasmas se refiere, y ahora Kurama le sale con eso.
¿Acaso era posible tener tanta mala suerte?
"sí, verás otros. Cuando una persona muere, su alma parte de este mundo, por lo general y en la mayoría de los casos cuando una persona tiene un gran apego emocional por algo o alguien, no quiere abandonarlo tan rápido, y un fragmento del alma queda aquí, pero a diferencia de lo que los humanos creen de que un espíritu puede estar atormentado durante siglos… es solo una tontería, el alma no puede trascender si no está completa por lo que no dura mucho en volver a completarse, mínimo un día, máximo una década".
"¿Estás diciendo q-que… puede que vea fantasmas… a d-diario?
"sí"
Naruto tragó grueso.
"debes aprender a diferenciar a los vivos de los muertos para evitarte problemas como el de hoy"
"¿Cómo?"
"ellos no tienen olor ni un cuerpo sólido, además todos tenemos una energía vital que nos rodea, no sé si algún día logres verla, pero recuerda que los muertos no la tienen"
Naruto solo tenía una cosa en la cabeza… vería fantasmas, su peor pesadilla.
Después de esa plática con Kurama, ya no quería salir de su habitación, tenía miedo de toparse con uno
A veces miraba a Haru desde la ventana, y al principio le tenía miedo, después se preguntaba qué era lo que la retenía, a veces ella lo miraba y le hacía "hola" con la mano.
Pocos días después se acostumbró, comprendió que no querían llevarse su alma ni atormentarlo de ningún modo, solo eran personas que aún no estaban listas para irse, incluso se preguntó si sus padres seguían en casa, si aún no querían dejarlo, y si viera a sus padres definitivamente no se asustaría.
Su miedo se esfumó al pensar eso.
El problema era que aunque podía distinguir a los vivos de los muertos, (los cuales no eran muchos pues estaban en un lugar muy apartado) se le hacía difícil ignorarlos.
Naruto estaba en verdad deprimido por eso, pues eso solo hacía que de verdad pensaran que estaba loco.
Pensó que lo mejor era hablar con alguien más que no fuera Kurama sobre sus problemas, dudaba que le creyera pero de todos modos al estar internado en ese lugar su salud mental ya era muy cuestionada.
—Gaara… ¿puedo hablar contigo?—le dijo un día al pelirrojo mientras estaban en el jardín.
— ¿vas a decirme que te pasa?
Naruto asintió, los dos caminaron hacía el árbol donde a veces se aparecía Haru.
—sé que creerás que estoy loco… pero
—ya lo creo.—dijo serio el pelirrojo.
— ¡déjame terminar!
—…
—Bueno…—se aclaró la garganta— yo tengo… algo… en mi cabeza… ¡no me refiero a que pienso algo!
—eso es seguro…
—esto es serio, Gaara… ¿Por qué tenías que escoger este día para hacerte el chistosito?—en realidad le agradaba que Gaara haya cambiado tanto desde que lo conoció (suspiro) —veras yo…
Y empezó a narrarle todo.
— ¿y qué piensas?
—pues creí que yo tenía más razones para estar aquí… pero tú me ganas por mucho.
— ¡Gaara, te digo que es serio!—Naruto no sabía que lo irritaba más, que el pelirrojo estuviera tan serio mientras hacía sus bromas, o pensar que estaba serio porque no bromeaba.
Gaara le puso una mano en el hombro.
—eres mi primer y único amigo… sea lo que sea, sabes bien que te poyo.
Naruto solo sonrió, tal vez Gaara no le creía del todo, pero lo apoyaba y eso era lo único que le importaba ahora.
Ese día Kurama estaba bastante molesto con él, pues claro que siempre le había dicho que no contara el secreto a nadie.
Kurama se dijo a sí mismo que el mocoso solo era un niño estúpido y sentimental, y se le pasó el enojo, claro que había regañado al niño por haberlo hecho pese a sus advertencias, y le dijo cosas que a Naruto le dolía escuchar y al final lo hicieron llorar.
Nota mental de Kurama:
"Nunca le recuerdes a un niño traumatizado como murieron sus padres, y el cómo mató a dos personas"
Naruto casi nunca lloraba, exceptuando cuando murieron sus padres y llego ahí, siempre mantenía una cara alegre, incluso si estaba triste.
"¿quieres dejar de llorar? Te he dicho que es patético"
— ¡Déjame!—gritó el chico mientras escondía la cara en sus rodillas.
"Te he dicho que eso me fastidia"
—para lo que me importa.
"¡¿Qué demonios quieres que haga para que te calles?!"
Naruto sorbió la nariz—pídeme perdón
"¡Hmp!... Yaaa, perdón…"
—Y… cuéntame una historia, hace mucho que no escucho una —dijo mientras se limpiaba las lágrimas con el dorso de la mano.
"no"
Naruto se puso a llorar más fuerte.
"está bien, tú ganas, mocoso… había un hombre que quería…
— ¡Esa ya me la sé! Además ni siquiera cuenta como historia, dime otra.
"no conozco ninguna"
—Debe haber una, si no, invéntala.
"está bien conozco una, ¡pero que te quede claro que es la última vez que hacemos esto, porque yo no soy tu nana!"
—ok, cuéntamela.
Kurama empezó:
Se dice que hace miles de años, cuando los seres del mundo espiritual aun podían entrar a este mundo, un espíritu llegó accidentalmente, nadie sabe exactamente como lo hizo.
Este espíritu, que nunca había oído hablar de los humanos, quedó fascinado cuando vio uno por primera vez, al punto de enamorarse; el humano era nada más y nada menos que el hijo del rey de esas tierras y puesto que el espíritu tenía forma de mujer joven y hermosa, el príncipe quedó encantado con ella, los dos se enamoraron, ignorantes de las diferencias que tenían el uno del otro.
El príncipe la llevó ante su padre para que le concediera el permiso de contraer matrimonio.
El rey que no estaba de acuerdo con esto, pues veía al espíritu como un monstruo, un ser que traería la desgracia como contaban las viejas leyendas de su pueblo.
El rey no mostró esto, dijo que daría su bendición solo si ella volvía a su mundo, que si dentro de un año aun amaba a su hijo, y él a ella, podían estar juntos.
El príncipe y el espíritu aceptaron, seguros de pasar la prueba impuesta por el rey.
Ella volvió a su mundo y él se quedó esperándola.
El príncipe la esperó un año, y ella no volvió, aún así la espero un poco más, y ella no volvió. Al resignarse después de cinco años su padre lo hizo comprometerse con otra mujer y el acepto, pues estaba seguro de que ella ya no volvería.
— ¿Pero por qué ella no volvió? ¿Qué no lo amaba?
"cállate mocoso, o dejo de contarte"
—ok, ok, continua…
El espíritu si volvió al plazo de un año.
— ¡¿Qué?! ¿No que ella no había vuelto?
"shhh"
Cómo decía, ella volvió en un año, pero no encontró al príncipe ¿la razón? El rey sabía por antiguas leyendas que el tiempo en ambos mundos era muy diferente, el príncipe la esperó cinco años en su mundo y ella volvió lo que era un año en su mundo. ¿Por qué no se encontraron?
Por qué el año que ella tardo, en la tierra habían pasado cerca de cien.
tanto el rey como el príncipe estaban muertos para entonces.
Al darse cuenta del engaño, desconsolada y cegada por la tristeza, robo el Tamashī no sho (libro de almas) que se encontraba en el mundo espiritual, tenía la intención de traer a su amante a la vida pero…
— ¿pero qué? No te quedes callado dímelo…
Pero no podía hacerlo en el mundo espiritual pues ahí no había muerto el príncipe, así que volvió al mundo humano.
— ¡¿lo logro?! ¿De verdad lo hizo?
"shhhh"
Si ella lo hizo, pero desconocía algo, el alma de él ya había trascendido, su alma no podía volver.
Lo que ella convocó fue un cuerpo poseído.
No era él, pero ella no se dio cuenta, estaba cegada por la alegría que le daba tenerlo de vuelta, ella iba a devolver el libro al mundo espiritual antes de que se dieran cuenta…
— ¿iba?
Él la mató antes de que pudiera hacerlo, aquello que había poseído el cuerpo de su amante quiso quedarse con el libro y usarlo para su beneficio.
Los espíritus que lo protegían al darse cuenta del robo fueron por el libro, desconocían la aventura que tuvo el espíritu femenino en el mundo humano, ella nunca se lo contó a nadie por miedo a ser juzgada, así que no sabían lo que les esperaba al llegar a este mundo. El poseedor del libro ya no era humano, ellos no lo sabían y se confiaron, lo que le costó la vida.
— ¿Qué pasó después? ¿Qué?
Al final otros volvieron a intentar quitárselo sabiendo ya a que se enfrentaban, y lo lograron, también se encargaron de eliminarlo pero…
— ¡¿pero qué?!
"shhh, en serio eres impaciente"
—es que te gusta dejar en suspenso.
Bueno, se dice que él hizo una copia del libro, la cual nunca pudieron encontrar.
también que debido a ese incidente se cortaron todos los lazos en ambos mundos. Los humanos lo olvidaron, y solo lo pueden recordar cómo un mito.
—y el príncipe… ¿Que era? ¿Qué fue lo que se apoderó de su cuerpo?
"Un demonio."
—…
—…
— ¿ya se acabó? ¿Y el final felíz? ¡No tuvo final feliz! ¿Por qué tus historias nunca tienen final feliz?
"Lamento decirte que no todas las historias acaban bien, niño"
-Fin del flashback no jutsu!-
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Naruto miro a Kurama.
— ¿el libro de esa historia… es el que tiene Orochimaru?
—la copia hecha por el príncipe poseído.
—sigo sin entender… ¿que eres? ¿Qué era esa cosa? ¿Por qué pasa todo esto?
El rubio seguía sin comprender bien, después de todo solo era un niño.
—el mundo espiritual existe ¿cierto?
—No solo el mundo espiritual, son en total cinco mundos, si así quieres llamarlos.
— ¿cinco?
—fue el padre celestial quien los separó, y colocó 9 guardianes para proteger la barrera que había entre ellos.
El primer mundo es donde tú vives, el mundo humano; el segundo el mundo espiritual, no es muy diferente al primero, es más, se podría decir fueron uno solo en un principio, pero al final se dividió cuando humanos y criaturas espirituales no podían coexistir.
El tercero, inframundo, este se encuentra en medio de los otros, en el entran todas las almas de los que han muerto, tanto del mundo espiritual como del humano.
—Todos… ¿nos vamos al inframundo?—pregunto Naruto algo asustado.
—sí, pero no te hagas ideas erróneas, en ese mundo es donde el alma es purificada para que trascienda, el alma es dividida en dos, la parte pura se va al cuarto lugar y el lado impuro al quinto.
—el cuarto y el quinto mundo… son el cielo y el infierno ¿cierto?—ya estaba entendiendo un poco.
—si así quieres llamarlos, sí, pero para ser exactos son el mundo Puro y el Impuro, muy simple.
—entonces cuando morimos… una parte se va al infierno?
—algo parecido, pero no, no es la persona en sí la que llega al infierno, cada persona es acechada por un demonio que trata de apoderarse de su alma, es el demonio el que vuelve a ese lugar.
— ¿entonces las personas no van al infierno?
— Mundo Impuro, ¿y si te digo que fastidiarme es boleto gratis para ese lugar te portaras mejor?
Naruto decidió que era mejor no saber.
— ¿Kurama, que eres? ¿Por qué te sellaron dentro de mí?
—te dije, el padre celestial colocó nueve guardianes para proteger la barrera que hay entre los mundos, yo soy uno de los nueve guardianes. el por qué estoy aquí sellado en tu interior, es porque si uno de los guardianes falta, la barrera se debilita.
— ¿Por qué Orochimaru haría eso?
—él no es el único que quiere eso, hubo muchos antes que él que buscaban lo mismo, tratando de sellar a los guardianes para dejar la barrera desprotegida. ¿La razón? Como te lo he repetido varias veces… poder, inmortalidad, teniendo en sus manos el libro capaz de invocar y controlar a los demonios, pueden someter al mundo. En el mundo espiritual eso es casi imposible, sus habilidades y al tener el libro original es suficiente para defenderse… pero el mundo humano está propenso a caer.
— ¡No! ¿Por qué?
—los demonios solo quieren alimentarse de las almas. Dime, Naruto, ¿que haría un humano normal si se encontrara con una criatura como la que te atacó?
—…
—tú ya no eres un humano normal, tu alma está ligada a la mía... Orochimaru aún no tiene el poder para romper completamente la barrera, solo la ha debilitado, mis hermanos no permitirán que en mi ausencia eso pase, ahora esa serpiente solo puede invocar demonios insignificantes.
— ¿insignificantes?… ¡¿esa cosa casi me mata y dices que era insignificante?!
—….si
El chico se dejó caer al suelo impotente.
—Naruto… te diré esto solo una vez, aun eres un mocoso, pero necesito que en este momento te conviertas en un hombre y me respondas con sinceridad… ¿quieres quedarte sin hacer nada, o vas a ayudarme? Encerrado o no mi deber es proteger los mundos de los demonios.
— ¿cómo podría ayudarte? Yo…
—todos los que buscan sellarme a mí, o a mis hermanos creen que estamos encerrados por completo como lo dice su estúpido libro, nosotros somos criaturas que han existido más allá de lo que los espíritus conocen. Ellos creen que una vez permanente el sello, somos inútiles… pero mi poder sigue aquí, fluyendo a través de ti, yo seguiré protegiendo la barrera… así qué te vuelvo a preguntar mocoso… ¿vas a ayudarme?
—creí que solo lo dirías una vez.
— ¿quieres que te devore?
—eres muy cruel, amargado y aterrador para ser un guardián.
—no tientes a tu suerte cachorro…
Naruto que seguía sentado en el suelo se puso de pie apretando los puños.
—Esas personas me han quitado mucho, demasiado; pensar que se salgan con la suya, destruyan lo poco que me queda y más gente salga lastimada… yo no lo puedo tolerar; no se si es porque quiero vengarme o solo no quiero que nada malo pase, pero yo… te ayudare Kurama.
Naruto no había querido pensar en eso, pero era posible que Hana y Ame también hayan muerto, y Naruto no estaba dispuesto a que más gente a su alrededor saliera lastimada. Se lo debía a sus padres y a todas las víctimas del incendio.
Naruto miro a Kurama fijamente sin temor, solo determinación.
El zorro sonrió, y su sonrisa era aterradora, pero al chico ya no le importaba.
—eres más especial de lo que aparentas, niño.
— ¿Qué haremos primero?—preguntó el rubio.
—iremos al mundo espiritual, necesitamos el otro libro, no podrás llevártelo, pero hay cosas en el que necesitas aprender, y yo desconozco.
— ¿el mundo espiritual? ¿Cómo llegaremos ahí? Además… ¿Qué no el tiempo allá es distinto aquí?
—No nos quedaremos mucho tiempo, solo lo suficiente como para usar el libro e ir al lugar donde de verdad quiero llevarte, en cuanto a cuestiones del tiempo, solo serán unas horas, aquí serían días; descuida, yo conozco un método para llegar, luego te lo explicare.
—pero solo serán horas, no tendremos casi tiempo de nada.
—tendremos mucho tiempo créeme, ir primero al mundo espiritual nos facilitará llegar al otro lugar.
— ¿Qué lugar?
—el inframundo
—pero…
A Naruto ya no le estaba gustando el plan.
—contrario de este mundo y del espiritual, en el inframundo no transcurre el tiempo, puedes estar siglos allá y si vuelves no habrá pasado ni siquiera un segundo.
— ¡¿Qué?! ¿Pero no se debe estar muerto para llegar a ese lugar?
—no realmente, si sabes cómo entrar, lo único que debe preocuparte es como salir.
—pero… ¿Cómo saldremos de aquí? ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Mi padrino…
—ya te dije que este solo es un plano mental, tú debes estar inconsciente allá afuera, aunque aquí llevamos horas hablando, afuera debieron pasar unos segundos.
—wow...
—físicamente no iremos a ningún sitio, será tu alma la que será transportada, tu cuerpo se quedará donde está.
— ¡¿estaré días inconsciente?!
—sí.
— ¡¿y si muero de hambre!
—cállate y acércate, no podemos esperar más tiempo.
Naruto obedeció. Una de las afiladas garras del zorro se clavó en su piel, a pesar de ser enorme, no le hizo mucho daño, pero le sacó una buena cantidad de sangre, mientras se quejaba del dolor vio a Kurama hacer lo mismo con él, después usó la punta de su garra para dibujar algo en el suelo, Naruto no vio que era pues se estaba retorciendo de dolor.
No pensó que algo pudiera dolerle dentro de su mente, y Kurama lo ignoraba como quien ignora una hormiga.
El zorro término su labor, tomó al chico entre sus garras y lo llevo a donde estaba el círculo que había dibujado, entonces lo dejó caer.
No hace falta decir que el rubio no estaba muy contento por el trato, un poco de gentileza no hubiera estado de más.
Naruto creyó que tocaría el suelo, pero en lugar de eso sintió que caía en un pozo sin fondo, hasta que perdió el conocimiento.
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ya pronto va empezar lo bueno.
Se van acercando los vergazos :v
¡ALERTA! ¡SPOILER!: en el siguiente capitulo aparecerá Hinata, y los hijos de fugaku.
¡gracias a todos los que siguen la historia y dejan sus comentarios! Ustedes son lo máximo.
