Disclaimer: los personajes de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen, son propiedad de Amano Akira-sama cuanto quisiera yo que me pertenecieran pero que se le va hacer y los nuevos personajes que aparezcan son de mi autoría. Este fanfiction es sin fines de lucro y exclusivamente para la diversión de la autora y posibles lectores espero que los disfruten
Aclaraciones
"Letra cursiva" – puede ser muchas cosas como sarcasmo, recuerdos, etc.
‹‹Letra cursiva›› – pensamientos
:::::::: Cambio de escenario
( ) Ciertas aclaraciones
Dedicado a: Y por último esta historia está dedicada para dos personas especiales para mí, además que me encantan sus historias Suno-chan y Kanade-chan, espero lo disfruten.
Resumen: Tsuna no sabe qué hacer al recibir dos declaraciones, una de la hermosa Kyoko y de la alegre Haru, confundido por sus sentimientos no sabrá que responderles, Reborn tiene la maravillosa idea de realizar un competencia por el amor del castaño ambas aceptaran el reto sin su opinión, una cita cada día lo único que logran es hacerlo confundir más en especial cuando nuevas personas llegaran a Namimori, cada una con un diferente propósito.
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Capítulo 5
Spiaggia e Festival
Después de que el sol se perdiera en el horizonte dando inicio a la noche, la rueda de la fortuna volvió a retomar su movimiento provocando que aquel ambiente que se había formado entre ellos desapareciera en unos segundos, ambos castaños bajaron de la cabina en total silencio ninguno decía ninguna palabra, ya con la noche aclamando el cielo nocturno se daban cuenta de que su cita había llegado a su fin, ya no quedaba más tiempo para que los dos pudieran estar juntos.
– ¿Tsuna-san se divirtió este día? – Le pregunto con una sonrisa cuando llegaron a la entrada del parque – Haru se divirtió mucho pero lamenta que Tsuna-san haya tenido que dejar a Kyoko-chan para buscar a Haru – dijo con tristeza logrando que los pasos del castaño se detuvieran ante aquella declaración.
– Y-o… y-o lo volvería hacer porque hoy es mi cita con Haru – declaro con decisión Tsuna mientras la miraba atentamente con sus mejillas sonrojadas, aunque en un principio había dudado, aquellas palabras habían logrado que el corazón de la joven latiera cada vez más rápido y sus mejillas se tiñeran de un color rojizo lo que hacían que se viera más hermosa, provocando que una sonrisa sincera apareciera en el rostro del castaño.
– Muchas gracias Tsuna-san – se acercó a él para agarrar sus dos manos, su sonrisa resplandecía como los rayos del sol, logrando que Tsuna tuviera que desviar su mirada al sentirse un poco avergonzado, era aquella sonrisa lo que lo hacía confundir sus sentimientos, después con toda su alegría arrastró al Tsuna hacia la salida, lo mejor era marcharse antes de que se hiciera más tarde.
Un poco lejos de ahí se encontraban tres jóvenes que habían visto toda aquella escena – SAWADA ES UN HOMBRE EXTREMO – dijo con un grito el albino con una sonrisa en su rostro mientras sus manos estaban colocadas en sus caderas y veía a sus amigos alejarse.
– Sempai tiene razón, Tsuna busco a Haru como todo un príncipe de los cuentos – agrego el azabache que se encontraba a su lado mientras se sentía orgulloso de las acciones de su amigo.
– No puedo creer lo que escucho, recién se dan cuenta de lo ¡FANTASTICO QUE ES JUUDAIME! – intervino el peli plateado, aunque en el fondo aquella alegría que estaba demostrando fuera totalmente lo contrario a como se estaba sintiendo en esos momentos, su corazón le dolía con solo verlos pero no lo demostraría y más si sabía que tal vez esa mujer seria la felicidad de su Juudaime, se giró para marcharse de ese lugar.
– Gokudera ¡espera! – escuchaba esa voz molesta de su compañero, Yamamoto sabía o sospechaba de los sentimientos de su amigo peli plateado y no deseaba que uno de sus amigos sufriera aunque eso sería imposible ya de alguna manera uno siempre saldría lastimado, por ese motivo había decidido seguirlo siendo seguido por un extremo chico que no entendía lo que estaba ocurriendo.
Italia
Caminaba con tranquilidad por los pasillos de aquella casa con un estilo japonés, buscando con la mirada a cierta joven de ojos violetas, pero no la había encontrado en ningún lado ni siquiera estaba en el cuarto de meditación o purificándose, los lugares donde mayormente se encontraba lo que le parecía muy extraño, al único lugar que no había entrado era su habitación al ser un sitio totalmente prohibido para cualquier persona menos para sus estrellas, con pasos calmados se dirigió a la ala oeste del templo, entrando a un cuarto completamente vacío - ¿Dónde puede estar? – se preguntó un poco molesta ante la desaparición de su amiga.
– Es extraño y raro verte tan molesta Krishna-chan – a su lado se encontraba una joven de cabello larga de un color marrón y unos ojos de un color azul marino - ¿yo tampoco pude encontrar a Sakurai-chan? Estaba por ir donde Subaru-kun estoy segura que él debe saber dónde se encuentra – argumento la joven con tranquilidad mientras emprendía el camino hacia la sala principal donde se encontraba su compañero siendo seguida por su compañera.
– Tienes razón lo más probable es que él tenga alguna información aunque… - detuvo sus pasos al sentir como una brisa de viento pasaba a su lado – ya no es necesario que vayamos donde él, se dónde se encuentra – le sonrió a su acompañante mientras cambiaba de rumbo dirigiéndose al lado contrario.
– El viento te lo dijo – comento la joven de ojos azules marinos recibiendo un asentimiento como respuesta – y ¿qué es lo que harás Krishna-chan?
– Está muy claro lo que haremos, Nadesha alista tus cosas nos iremos a Japón – le respondió sin preocupación – Rintarou y Subaru se quedaran seguirán vigilando la mansión Vongola, mientras no estamos aún no podemos bajar la guardia, no sabemos cuándo atacaran esas personas – agrego con una sonrisa mirando a su amiga, la cual asintió al entender sus planes para luego irse corriendo en la dirección contraria.
Namimori - Japón
Se sentía mejor cuando llego a su casa, como podría ser que no supiera lo que realmente estuviera sintiendo, estaba totalmente confundido, él sabía que estaba enamorado de Kyoko entonces porque se empezaba a sentirse nervioso al estar al lado de la castaña porque había ido a buscarla cuando Kyoko le pedido que se quedara con ella cuando tuvo la oportunidad, se revolvió sus cabellos castaños ante su confusión, se hecho en su cama mientras un brazo cubría sus ojos tratando de aclarar sus sentimientos cosa que no lograría, suspiro y miro hacia el lugar donde debería estar su tutor pero no encontró ningún rastro de él lo que era muy extraño.
Le parecía sospechoso que no haya interrumpido sus citas, claro si no tomaba en cuentas aquellos pequeños percances que hubo, que sabía que fueron obra suya aunque habría la posibilidad de que fuera un accidente – imposible estoy seguro de que todo fue culpa de Reborn – murmuró para sí mismo mientras agitaba de manera negativa su rostro.
– Que tanto murmuras dame-Tsuna.
– HIEEE – dio un grito al escuchar la voz de su tutor provocando que se cayera de su cama - ¡REBORN! Deja de asustarme – le reclamo justo en el momento en que recibió un golpe en la cabeza como respuesta.
– No tengo la culpa de que andes tan distraído – convirtió a León en un arma – y eso es muy malo para un futuro capo de la mafia – lo apunto mientras sonreía de manera siniestra, no podía permitir aquella actitud en el castaño y más ahora que la ceremonia de sucesión estaba cerca.
– ¡NO SERE JEFE DE LA MAFIA! – le reprocho antes de esconderse un poco y evitar ser disparado, cosa que no funciono y fue castigado más de lo pensado por tal acción, ya en el suelo con varios golpes en el rostro solo podía mirar el techo de su habitación, quedando todo en silencio por unos minutos – como puedo tomar una decisión Reborn.
– Solo debes aceptar tomar el mando de Vongola así de simple dame-Tsuna – le respondió como si eso fuera lo más obvio del mundo.
– ¡Reborn! Y-yo…yo no me refería a eso – suspiro, el azabache sabía perfectamente a lo que se estaba refiriendo su alumno pero no le diría nada ya que era algo que el mismo debía decidir, aunque desde un principio él ya sabía la respuesta que daría el castaño, por ese motivo había decidido hacer todo aquel asunto de las citas ya que deseaba que su dame-alumno se diera cuenta de los sentimientos de las chicas además de que pueda saber cuáles serán sus verdaderos sentimientos, una vez tomada esa decisión importante en su vida el dejaría de dudar y tomaría el mando de Vongola.
– Dormiré por unos minutos, más te vale no despertarme dame-Tsuna – declaro acomodándose en su lugar siendo rodeado con demasiadas dinamitas, el castaño trago grueso a la vez que se preguntaba cómo había puesto todo eso en ese lugar, se rindió su tutor había ignorado completamente su pregunta, aunque sospechaba que lo haría desde un principio, se dirigió a la ventana que había en su habitación para mirar el cielo estrellada mañana sería otro día, tendría su última cita con Kyoko.
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Su vuelo había llegado sin ningún inconveniente – Cavallone vamos a la casa del Decimo Vongola – hablo la joven de cabellos largos de un color blanco en el lado izquierdo y negro en el lado derecho, quien lo miraba con una pequeña sonrisa al recordar el rostro y esa sonrisa de aquella persona, mientras miraba a todo a su alrededor, viendo como algunas personas se los quedaban viendo se preguntaba el motivo de aquellas miradas, se observó a sí misma y a su acompañante pero no veía nada raro en ellos así que supuso que debía ser a que eran extranjeros decidió no tomarle mucha importancia aquello.
– Yo también tengo muchas ganas de ver a mi hermanito aunque por el momento será mejor que vayamos a un hotel para dejar nuestras maletas y ya mañana le haremos una visita estás de acuerdo Tsukigane – le correspondió la sonrisa mientras se dirigían al taxi que los llevaría a su destino – aunque creo que lo mejor sería que yo fuera primero para poder hablar con el antes de que te presentes – sugirió con un poco de temor al ver esa mirada amenazadora que le daba la joven.
– De acuerdo pero es de suma urgencia que me encuentre con él lo más antes posible no puede pasar de mañana – lo miro seriamente poniendo un poco nervioso al joven rubio tenía que evitar que aquella familia tratara de hacerle algún daño y no deseaba perder mucho tiempo en especial al saber que algunos de ellos ya se encontraba en Nanimori.
– Si es de suma urgencia lo mejor sería que primero hablaras con Reborn – trato de convencerla aunque no estaba muy seguro de hacerlo.
– está bien hablare primero con el Hitman Reborn antes de reunirme con el Décimo – declaro la joven aunque ella deseaba lo más pronto reunirse con el castaño – ¿en qué lugar nos quedaremos? – cambio de tema antes de que el blondo le preguntara cual era el tema que tenía que tratar con Tsunayoshi, era un tema que solo les concernía a ellos.
– ya verás que te gustara ese lugar – comento con alegría antes de caerse al tropezar con sus propios pies al salir del taxi, Tsukigane no pudo evitar reírse un poco ante tal torpeza, parecía que desde que lo conoció no había cambiado mucho.
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Antes de darse una merecida ducha se dirigió a su habitación, sus padres aún no habían llegado de su trabajo, se sentía feliz después de recordar los sucesos que ocurrieron en ese día, aunque sabía muy dentro de ella que todo ese sueño que estaba viviendo acabaría en cualquier momento, sentía como si estuviera en una hermosa burbuja que sería destruida sin que se diera cuenta, era consciente de los sentimientos de Tsunayoshi sabía muy bien que a pesar de todo lo que estaba haciendo no podría cambiar sus sentimientos por ese motivo se propuso disfrutar en lo posible los momentos que le quedaban con el castaño antes de sumergirse en una profunda tristeza, esos negativos pensamientos fueron interrumpidos al escuchar el timbre se preguntaba quién podría visitarla a esa hora aunque también habría la posibilidad que fuera uno de sus padres que había olvidado su llave.
Grande fue sorpresa al ver a una joven de cabellera anaranjada parada en la puerta de su casa – hola Haru-chan – le saludo la joven mientras le daba una pequeña sonrisa, la joven de cabellos chocolates salió de su sorpresa inicial para sujetar las manos de su amiga.
– ¡Kyoko-chan! Haru está feliz de que la visites – dijo con alegría mientras se dirigían al cuarto de la castaña, desde que habían empezado con la competencia no había tenido el tiempo de poder hablar con su amiga, después de haberse declarado la guerra entre ellas, extraña sus salidas de compras para Haru, Kyoko era una amiga importante y sin importar que es lo que sucediera seguiría en los próximos días nada cambiaria eso.
Al entrar a la habitación la joven de cabellos anaranjados se quedó quieta en el marco de la puerta – Haru-chan quería disculparme contigo – agarro las manos de su amiga mientras la veía con arrepentimiento por sus acciones se arrepentía por lo que había hecho por ese motivo decidió ir a verla.
– ¡Hahi! porque Kyoko-chan está disculpándose con Haru – estaba confundida, no entendía el motivo por el cual su amiga se estaría disculpando con ella, no había ningún motivo que recordara para aquello.
– Porque quise interrumpir tu cita – dijo sin mirarla a los ojos, no tenía el valor de mirarla – yo solo deseaba que Tsuna-kun estuviera conmigo y no me importo en esos momentos tus sentimientos, por eso te pido una disculpa Haru-chan.
Sus ojos se abrieron ante la sorpresa – Haru lo entiende, no es necesario que Kyoko-chan se disculpe – dijo para animar a su amiga aunque no podía negar que le había dolido un poco lo que había hecho pero las consecuencias de ese acto la hicieron demasiado feliz como para enojarse con su amiga – Haru no está enojada contigo – la joven de cabellos cortos pudo sonreír un poco al oír las palabras de su amiga – y ¿Kyoko-chan ya tiene planeada su cita-desu~?
Aquella pregunta la tomo desprevenida – aun no, no sé a dónde podíamos ir – le contesto con honestidad mientras trataba de pensar en algún lugar.
– ¡Haru tiene una idea! – menciono con alegría y un brillo en los ojos – ya que es la última cita de Kyoko-chan, deberían ir a tu lugar favorito-desu~ - opino con alegría mientras se ponía de pie – Haru está segura de que Tsuna-san estará feliz – la peli naranja la miro con sorpresa ante su emoción, cosa que la contagio no esperaba que le ayudara a pensar en el lugar de su cita pero conociendo a Haru debía haberlo sospechado.
– Mi lugar favorito… – empezó a pensar en todos los lugares hasta que la imagen de un sitio inundo su mente – lo encontré ¡gracias Haru-chan! – hablo con alegría mientras abrazaba a su amiga, quien solo se sintió feliz por ella estuvieron unos momentos más charlando de cosas triviales o de los lugares que debían visitar para probar los postres que ofrecían hasta el momento en que la peli naranja tenía que marcharse a casa.
Al día siguiente….
Como cualquier día en su vida fue despertado de la peor manera de la que se podría imaginar el hecho de ser golpeado o casi disparado no ayudaban mucho a su salud mental, el hecho es que ya debería estar acostumbrado a tal trato pero no lo hacía, y más si al ir a desayunar su desayuno era totalmente arrebatado por el Hitman y sin contar las peleas de Lambo queriendo por enésima vez derrotar a Reborn siendo cruelmente golpeado, si era un día común en su vida.
Por lo tanto no se esperaba la visita de la persona que se encontraba frente suyo – Dino-san – dijo su nombre con una sonrisa en el rostro, aunque no entendía por qué motivo lo estaba visitando.
– Hermanito me alegra verte – correspondió su sonrisa mientras le daba un pequeño abrazo apretujándolo sin percatarse que en el proceso lo estaba asfixiando.
– D-Dino-san – a duras penas pronuncio su nombre ya que pronto se quedaría sin aire pero gracias a eso logro llamar la atención del rubio que lo soltó mientras se disculpaba por casi matarlo – ¿Dino-san que haces aquí? – le pregunto una vez se recuperó.
– Tengo unos asuntos que resolver así que aproveche para hacerte una visita – concluyo, no le dijo toda la verdad ya que primero tendría que hablar con Reborn, Tsuna no estaba muy convencido por sus palabras pero decidió no decir nada sobre eso – aunque pareces un poco preocupado ¿sucedió alguna cosa?
Ya que su tutor no quería ayudarlo tal vez pedir la opinión de otra persona le ayudaría a tomar una decisión y que dejara toda esa confusión que estaba teniendo, así que empezó a contarle todo lo que había sucedido desde el momento en que Kyoko se había confesado, la idea de la competencia Vongola y sus citas, el rubio escuchaba atentamente a lo que decía dándose cuenta de la confusión que estaba sintiendo su hermanito – Dino-san como se sabe cuándo uno está enamorado verdaderamente de una persona yo creía saberlo, pensaba que mis sentimientos por Kyoko-chan eran esos pero ahora no estoy tan seguro, tal vez solo estoy confundido por la competencia de Reborn.
El joven rubio lo escucho atentamente y se dio cuenta de las dudas que demostraba su pequeño hermano – solo escucha a tu corazón Tsuna estoy seguro que él te dirá lo que realmente quieres – le aconsejo – la persona correcta será la que te quiera realmente como eres – despeino sus cabellos mientras le sonreía.
– ¿Como soy?
– Por supuesto Tsuna la persona que te vea cómo eres realmente sin importar los defectos o virtudes que tengas y aun así desee permanecer a tu lado es la indicada – sus palabras eran sabias, le había dado en que pensar – además de que también debes pensar en si te sientes a gusto con ella donde no tengas que aparentar nada y ser tú mismo.
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Despertó con todo el entusiasmo que tenía, a pasos lentos se dirigió hasta el baño y al ver su reflejo en el espejo no pudo evitar reír su cabello totalmente despeinado era algo único que ver por las mañanas, una vez que se hubo alistado bajo al comedor para su merecido desayuno, se encontró con la silueta de su madre preparando unos panqueques para ella, busco con su mirada chocolatada la figura de su padre sin encontrarlo.
– ¿papa no desayunara con nosotros desu~?
– Lo siento cariño pero papá tenía una junta importante en la universidad, parece que tenían que hablar sobre los exámenes que presentaran a sus alumnos – le respondió su madre mientras le servía un plato con los panqueques, un vaso de leche, jugo de naranja y unos huevos revueltos – y como te fue en tu cita de ayer con Tsunayoshi – hizo un cambio rápido de tema, se sentó en frente de su hija mirando como sus mejillas eran inundadas por un color carmín, se rio un poco, le gustaba ver a su hija tan ilusionada pero también temía que aquellos hermosos sentimientos que ella le tenía a su amigo no fueran correspondidos, no deseaba que el rostro sonriente de su hija cambiara por uno de sufrimiento.
– H-Haru se divirtió mucho – dijo con alegría, su madre se rio un poco al ver tan emocionada a su hija, empezó a contarle todo lo que habían hecho su mirada tenía un brillo cada vez que mencionaba el nombre de Tsunayoshi.
– A mamá le alegra que te estés divirtiendo y ya tienes planeado adonde irán en su siguiente cita – vio pensar a su hija por varios minutos antes sonreír e ir a pasos apresurados a su habitación y volver con un poster mostrándole el contenido – por supuesto es un gran lugar para una cita, mamá recuerda cuando fue con papá todo fue tan romántico – dijo con aire soñador sus manos entrelazadas mientras lo apegaba a su mejilla recordando tan maravilloso día antes de abrir sus ojos – Haru volveré temprano del trabajo ya que tú y yo iremos de compras – y antes de que pudiera decir alguna cosa su madre se marchó.
Sus ojos se iluminaron ante la salida, estaba emocionada después de mucho tiempo saldría con su madre aunque tenía curiosidad de saber qué es lo que comprarían, no pensó mucho en eso y decidió salir.
Caminaba con pasos alegres pensando en el diseño del nuevo disfraz que realizaría, hasta que visualizo a cierta persona caminando delante de ella, una sonrisa se colocó en su rostro mientras corría hacia él y sin tardar mucho le tapo los ojos – adivina quién es desu~ - trato de disimular otra voz.
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– K-Kyoko-chan ¿q-que haces aquí? – estaba sorprendido de verla y más ya que no sabía que iría a buscarlo para la cita, ese día era muy extraño primero fue la visita de su auto proclamado hermano, aunque gracias a eso pudo meditar mejor las cosas y saber bien que es lo que decidirá, ahora era extraño que la hermosa Kyoko lo viniera a buscar, no se quejaba pero era extraño.
– Vine a recogerte Tsuna-kun – sonrió a la vez que le mostraba una cartera de tamaño mediano – Tsuna-kun está vez me gustaría llevarte a un lugar especial para mí – le sonrió con alegría que demostraban su mirada – gracias a la charla que tuve con Haru-chan, tuve una idea de a donde deberíamos ir esta vez y ahora estoy mucho más segura de mostrarte ese sitio – dijo con alegría mientras le sonreía en solo pensar cómo se divertirían en ese sitio.
– ¿Haru te ayudo? – se encontraba confundido, aunque sonrió un poco al darse cuenta de que la castaña siempre ayudaría a sus amigos incluso si están en medio de una competencia, ella era así preocupándose por todos era algo que le gustaba de ella, ante esa revelación se sonrojo hasta las orejas antes de sacudir su cabeza tratando de despejar su mente no podía estar pensando de esa forma de Haru y más ahora que se encontraba con su adorada Kyoko - ¿A dónde iremos? – trato de cambiar de tema.
– Es una sorpresa Tsuna-kun, esta vez déjame guiarte – respondió mientras miraba por detrás del castaño, el cual volteo para encontrarse con su madre quien les sonreía.
– Aquí tienes Tsu-kun – su madre le entrego una mochila del mismo tamaño del que traía la peli naranja – espero te diviertas en tu cita con Kyoko-chan – le entrego el maletín para después ver a la joven – puse todo lo que me solicitaste Kyoko-chan – agrego mientras empujaba hacia la salida a su hijo para después cerrar la puerta dejándolo más desconcertado de lo que estaba, miro a su compañera quien solamente le sonreía.
– Es momento de irnos – emprendió la marcha segura de que el castaño la seguiría y no estaba equivocada aun sin saber qué es lo que harían o la curiosidad por saber lo que había en su mochila, la siguió no se preocuparía por el momento y solo disfrutaría ese día como siempre lo hacía cuando estaba con la persona especial para él.
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Sentados en el sillón de aquella suite se encontraban dos personas teniendo una charla, los otros habitantes del lugar se habían marchado hace un par de minutos cada uno hacer el trabajo que les fue encomendado, dejándolos solos – Últimamente sales sin compañía desde que llegamos a Japón, se puede saber qué es lo que has estado haciendo – lo miro de reojo esperando alguna reacción en el azabache, cosa que no ocurrió.
– No te incumbe cuales sean mis asuntos – respondió a la vez que le daba un sorbo a la taza de té que estaba consumiendo en ese momento, esperando que con aquello le dejara de hablar pero eso ya era pedir demasiado.
– Sabes que si los gemelos se enteran que te dejo solo y por ese motivo te perdiste ellos lo tomaran en mi contra – cerro el libro que se encontraba leyendo para mirarlo con un rostro de preocupación que no le convenció.
– Y acaso alguna vez eso te importo – no recibió ninguna respuesta – entonces no tendría que hacerlo ahora – se levantó de su cómodo sillón antes de abandonar el sitio ya que no deseaba seguir teniendo la misma conversación, no deseaba volver a ser el de antes, no debía olvidar cuál es su objetivo.
– Jejeje tienes razón no me importa pero como tu amigo de la infancia debo fingir preocupación por tu bienestar – escucho decirle antes de cerrar la puerta y marcharse del hotel – recuperar a tu antiguo yo es lo único que desea tu familia – susurro al viento antes de colocarse de pie debía comunicarse con los demás y saber cómo están yendo los planes en Italia, debían apresurarse no quedaba mucho tiempo.
Debería ir a caminar despejarse y dejar de pensar en lo que haría o estaba haciendo, debía olvidar todo y solo cumplir con el deseo que tenía, salvarlos era lo único que le importaba incluso si eso significara extinguir la vida de otras personas, incluso si el lado más oscuro de su persona tuviera que salir.
Camino a pasos lentos viendo detenidamente a su alrededor, sabía que lo estaban siguiendo conocía bien la presencia de esa persona, no podría despistarlo pero tampoco le agradaba que lo estuvieran vigilando, sería que sospecharan de él, eso sería imposible ya que en ningún momento había tenido contacto con alguno de los Vongola, se detuvo mientras una sonrisa se formó en su rostro, claro su encuentro con la nube de Vongola no fue normal y peor la manera en que se había marchado – ‹‹no debí ser tan imprudente››
Siguió su camino hasta que sintió como sus ojos eran tapados, se puso alerta y antes de que pudiera deshacerse del intruso escucho su voz – adivina quién es desu~ – coloco ambas manos sobre las de la joven.
– Haru – le respondió a la vez que bajaba sus manos y la miraba con ternura.
– Tomoda-san ¡adivino! – Sonrió con alegría antes de apartar sus manos de las del joven – ¿a dónde se dirige Tomoda-san? – le pregunto con curiosidad.
– A ningún lado en particular.
– ¡Hahi! Entonces Tomoda-san acompañara a Haru – le propuso mientras agarraba su mano, llevándolo al sitio que deseaba ir, no opuso resistencia y se dejó llevar por unos momentos se olvidó de que era perseguido, del motivo que hacía en ese lugar, solo se concentró en la persona que lo llevaba – sabes, Haru se divierte mucho cuando esta junto a Tomoda-san – comento en el transcurso – incluso si hace unos días se conocieron en los momentos en que Haru está triste Tomoda-san siempre aparece es como si fuera un mago-desu~
– ¿Un mago? – No pudo evitar reírse un poco a la forma en que lo describió, provocando la sorpresa en la de cabellos chocolates, desde que lo había conocido era la primera vez que escuchaba su risa por ese motivo detuvo su caminata – no creo ser un mago pero la razón por la que siempre te encuentro es porque me entregaste una alarma – declaro mientras apretaba su mano.
– ¿una alarma? – Lo miro con duda – ¿Haru le dio una alarma a Tomoda-san? – pregunto aunque más pareciera que se estuviera preguntando a ella tratando de recordar en que momento le había entregado aquello, se concentró para recordar algo pero no hubo nada, el azabache se rio un poco al ver las expresiones que ponía.
Levanto la mano que aun sostenía para colocarla en el pecho cerca de donde estaba su corazón – me la diste sin darte cuenta, cuando esta alarma suena siempre voy a ir en tu búsqueda – la joven empezó a sonrojarse por sus acciones sin saber qué hacer en esos momentos la había tomado completamente desprevenida, una pequeña sonrisa se posó en su rostro ante tal acción.
– H-Haru… – no pudo decir nada al ser alejada de su amigo bruscamente, mirando que el culpable de aquello era un joven de cabellos plateados, quien tenía un aura maligna rodeándolo – Goku…
– ¡Qué crees que estás haciendo mujer estúpida! – no pudo decir nada al ser interrumpida por aquel grito no entendía a que se estaba refiriendo, ella no estaba haciendo nada malo, pero ver a su amigo peli plateado tan furioso sintió curiosidad por saber por qué pero escuchar aquello le dolió más de lo que deseaba – estar coqueteando con otra persona y aun así dices querer a Juudaime – lo único que supo es que sentía un dolor en la mejilla, ella le había dado una bofetada y cuando estaba por reclamarle vio aquellas lágrimas en sus ojos chocolate mirándolo con dolor.
– Gokudera-san… ¡eres un estúpido! – le grito mientras huía y antes de que pudiera seguirla sintió como era sujetado de manera fuerte.
– No te atrevas a seguirla – aquel sujeto lo amenazo antes de seguir a la castaña, al ver esa mirada del azabache sintió miedo no supo el motivo pero sentía que si hacia lo contrario a lo que le dijo lo mataría, pero lo que más le detuvo era seguir recordando esa mirada que le había dado Haru antes de huir. Se quedó unos momentos estáticos aun con el dolor en el rostro, apretó los puños la había lastimado sin darse cuenta.
– Tsk – chasqueo la lengua antes de emprender su caminata debía encontrarla y aunque le molestara debía disculparse con ella, no debió decirle aquello pero le había molestado verla tan cariñosa con esa persona, últimamente siempre lo veía con él y eso le molestaba.
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Siguió corriendo no deseaba detenerse, las palabras del peli plateado la habían lastimado, escucho su nombre pero aun así no se detuvo hasta que sintió su muñeca ser apresada deteniéndola para después ser atraída hacia esa persona que minutos antes la había llamado, sabia de quien se trataba y no evito llorar más en su pecho mojando su ropa mientras apretaba con fuerza esta, no deseaba que la hubiera visto de esa manera pero sus lágrimas no dejan de salir, no podía controlarse, las palabras del peli plateado se repetían en su mente una y otra vez, por un momento había creído que su relación con él se había estrechado pero tal vez se equivocó al pensar en eso.
En todo momento el azabache no la había dejado de abrazar, le molestaba verla de aquella manera tan frágil, estaba pensando en muchas formas de poder hacer sufrir a ese sujeto que provoco el sufrimiento de la joven, no permitiría que nadie la dañara porque a pesar de solo conocerla unos días, ella se volvió en alguien importante para él. Y verla en aquel estado le molestaba, ahora tenía un motivo más para la destrucción de aquella familia, por unos segundos el brillo de sus ojos se habían apagado como si algo lo hubiera dominado pero eso solo duro unos segundos.
Una vez que se hubo calmado, se separó del abrazo que aún le daba el azabache – Haru no deseaba que la vieras de esta forma – se limpiaba las lágrimas mientras evita por todos los medios que estas volvieran a salir – pero Haru está muy molesta y triste que no pudo evitar pegarle a Gokudera-san – no entendía porque motivo se está justificando con él.
– No veo nada malo que hayas reaccionado de esa manera, estoy seguro que cualquier persona que hubiera estado en tu posición lo hubiera golpeado – la joven castaña lo miro por unos momentos sorprendida por sus palabras.
– Pero… pero Haru no quería herir a Gokudera-san porque él es un amigo muy preciado para ella.
Coloco su mano en la cabeza de la joven dándole pequeñas caricias – eso es porque Haru no es una persona cruel, no es como los demás, eso es lo que más me gusta de ti – aquellas palabras provocaron que Haru se sonrojara de sobre manera para después separarse de su cercanía, poniendo cierta distancia del joven.
– Haru agradece la compañía de Tomoda-san pero debe irse-desu~ - se despidió antes de irse corriendo, era cierto que debía irse ya que se encontraría con su madre pero otro de los motivos por el cual se alejó de él fueron por las palabras que había pronunciado, tal vez las hubiera malinterpretado – ‹‹a Haru también le gusta Tomoda-san, le gusta como amigo-desu~›› – pensó mientras se dirigía a su casa tal vez de esa manera era que a él le gustaba, era lo más probable para ella, por lo que decidió olvidarlo.
Una vez que estuvo lejos del pelinegro se detuvo – ‹‹Haru debe disculparse con Gokudera-san›› – miro su reloj dándose cuenta de que aún tenía tiempo antes de encontrarse con su madre así que podría buscarlo pero la verdadera pregunta era donde – ‹‹ ¡con Tsuna-san!›› – fue lo primero que le vino a la mente y cuando estaba por ir a la casa del castaño se detuvo – ¡Tsuna-san está en su cita con Kyoko-chan! – Era imposible que el peli plateado los haya acompañado – Mou~ donde poder encontrar a Gokudera-san – sintió como alguien la tomaba de los hombros haciéndola girar para encontrarse con una mirada esmeralda.
– ¡Hasta que te encuentro mujer! ¡¿Se puede saber por dónde andabas?! Estuve recorriendo todos los malditos lugares a donde irías y en ningún lado te encontré – a pesar de los reclamos del joven Haru solo podía estar sorprendida y más por sus palabras.
– ‹‹ ¿Gokudera-san estuvo buscando a Haru?›› – era un poco imposible de creer pero verlo parado frente a ella era una prueba, no pudo evitar reírse un poco al ver como su ceño se fruncía cada vez más mientras miraba a su alrededor como si estuviera buscando a alguien.
– ¡de que te ríes! Te estuve buscando por mucho tiempo y tú te burlas, eso me ocurre por estar preocupando de mujeres estúpidas – volvía a refunfuñar a la vez que la soltaba.
– ¡Haru no se está riendo de Gokudera-san! Solo está feliz de que te hayas preocupado por ella-desu~ - declaro conmovida, para después colgarse de su cuello, sintió como el joven se tensaba ante sus acciones no le importo y lo abrazo con más fuerza realmente estaba muy feliz, no deseaba estar molesta con él ya que era un amigo muy importante.
Por unos momentos se paralizo por sus acciones para después tratar de separarla de él – ¡suéltame! ¡Qué crees que estás haciendo! – y a pesar de sus reclamos no lo soltó, chasqueo la lengua mientras con mucha vergüenza devolvió el abrazo – lo siento – fue un pequeño susurro, uno que no hubiera podido escuchar si no fuera que lo dijo tan cerca de su oído, la joven solo sonrió un poco más antes de ser separada bruscamente – deja de ser tan cariñosa con todo el mundo – y antes de que pudiera contradecirle es interrumpida – solo por esta vez te comprare uno de esos horrendos postres que comes – agrego dándose la media vuelta y empezando a caminar – vienes o no – Haru solo corrió hasta estar a su lado – solo te comprare uno no creo que Juudaime quiera salir con alguien con sobrepeso.
– ¡HARU NO ESTA GORDA! – le reclamo mientras le daba unos pequeños golpes en el brazo recibiendo quejas del afectado y así empezaron con una nueva riña siendo acompañadas por las risas de la castaña y unas cuantas diminutas del peli plateado.
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Se encontraba viendo el paisaje mientras el transporte se movía, aun no sabía adonde se dirigían había tomado la decisión de no hacerle una pregunta miro a su acompañante la cual se encontraba mirándolo, se removió un poco cuando sus miradas se encontraron, ella le sonrió mientras un pequeño sonrojo se asomaba por sus mejillas, abrió la boca para decir algo pero ninguna palabra salió en ese momento de sus labios, las abría y cerraba pero no salía ningún sonido, no sabía que decirle o como comenzar una conversación, entonces escucho su risa provocando que desviara la mirada por la vergüenza que sentía.
Volvió su vista a la ventana y fue cuando vio algo que lo desconcertó pero tan rápido como lo vio y lo perdió de vista por unos momentos paso por su cabeza el bajar del bus y cerciorarse de que lo que vio solo fue un producto de su imaginación, pero su cuerpo no reacciono, no hizo ningún movimiento, se quedó un rato pensando en si su mente le hubiera dado una ilusión.
– ¿Sucede alguna cosa Tsuna-kun? – despertó al escuchar la voz de su acompañante ¿en qué momento se había quedado dormido? No lo recordaba - ¿te encuentras cansado? Si deseas puedes seguir durmiendo falta para que lleguemos a nuestro destino – se acercó a el – si deseas también podrías descansar en mi hombro – y aunque lo hubiera susurrado sabía bien que fue escuchada.
– ¿¡Eh!? No, no, no, no – agito las manos y la cabeza al mismo tiempo pero al ver sus ojos desilusionados se arrepintió de sus palabras – n-no es que no quiera descansar y sino que no me sucede nada Kyoko-chan solo… solo estoy emocionado – la mirada de su amiga recobro su alegría mientras le sonreí, tuvo que desviar la mirada de vuelta a la ventana, se estaba comportando más torpemente de lo habitual lo que no era nada nuevo – ‹‹es extraño que Reborn no haya aparecido hasta el momento›› – suspiro no deseaba pensar en que es lo que estaría haciendo en esos momentos, un escalofrió recorrió su columna al solo pensar que lo que sea que estuviera haciendo estuviera relacionado con la ceremonia de sucesión como podría librarse de aquello ahora.
– Tsuna-kun – se asustó un poco al sentir su mano ser sujetada por la de la peli naranja – si alguna cosa te preocupa no dudes en decírmelo, incluso si es referente a "eso" – Tsuna sabía bien a lo que se estaba refiriendo – sé que no seré de gran ayuda pero puedo escucharte y ayudarte a encontrar una solución pero me gustaría que compartieras tus preocupaciones conmigo – se sentía dichoso de escucharla decir eso pero no deseaba que se preocupara por todas las cosas que le ocurría, no el no deseaba eso.
– ‹‹el mundo de la mafia no es para alguien tan frágil y gentil como Kyoko-chan›› lo se Kyoko-chan pero estoy bien no me sucede nada – al verla solo asentir sabía bien que no le había creído pero realmente no deseaba involucrarle con aquel mundo, no podía ponerla en peligro nunca se perdonaría si algo le ocurriera a ella o a alguien de sus amigos.
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– Que es lo que harás – dejo de leer aquel informe que le habían entregado en el momento en que hubo llegado al departamento para poner atención a la persona que le estaba hablando, ver aquella mirada sin ninguna emoción le molesto aunque su humor por el momento no era el mejor al haber seguido por mucho tiempo por aquel Hitman fue difícil pero había logrado despistarlo de algún modo, debía tener más cuidado ahora que parecía que estaba en la vista de esa persona.
– ya lo sabrás pero solo puedo decirte que es muy fácil cuando tu objetivo está totalmente concentrado en otros asuntos, no tomando atención a su alrededor pero lo único que nos estorba es el Hitman Reborn, desde el momento en que llegamos se percató de nuestra presencia es mucho más difícil seguir a los Vongolas con el vigilando constantemente, es problemático.
– ‹‹así que fue siguiendo a toda mi familia, es muy bueno›› – medito por unos segundos – Es la primera vez que te veo preocupado – comento sin siquiera mirarlo.
– Te equivocas, lo único que provoca es que el juego sea más interesante, cuando estén todos reunidos haremos nuestra aparición – estaba jugando con uno de sus cuchillos y cuando termino de hablar lo clavo en la foto de quien sería su víctima – será divertido ver sus rostros de desesperación.
– Creí que atacarías de sorpresa como mayormente lo haces, es extraño que hagan su aparición siendo que son un grupo de espías – el azabache se dio cuenta del cambio que tenía su compañero últimamente, pero decidió ignorar aquello por el momento ya hablaría con los demás miembros de la familia sobre asunto.
– Esta vez no lo hare, esta todo planeado espero y no estés subestimando a tu propia familia.
– No lo hago, conozco cuáles son sus habilidades y sé que cumplirán con su misión – dejo el informe que estaba sosteniendo en la mesa mientras se paraba – por eso no me preocupa marcharme y dejar todo en sus manos – si era momento en que debía volver a Italia.
– Entonces todos los arreglos en Italia ya están listos – el otro joven sonrió de una manera que le extraño a Tomoda – te mandare un informe cuando acabemos con el trabajo antes de que nos reunamos – no recibió ninguna respuesta mientras se encerraba en su habitación, saco de su bolsillo unas pastillas tomándolas de inmediato – con la destrucción de Vongola salvaremos su vida – murmuro para sí mismo mientras tomaba una gran cantidad de esas píldoras.
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Una vez que llegaron, no supo que decir no creyó que Kyoko lo llevaría a ese lugar y no es que se estuviera quejando pero no se lo esperaba, escuchar el sonido del mar habían logrado que todos sus pensamientos se fueran en un instante y se relajara, mientras llenaba sus pulmones de aire sintiendo un olor a arena juntado con la humedad del mar, por unos segundos se había olvidado de la presencia de su compañera si no fuera que esta le hubiera agarrado de la mano llevándolo a un lugar donde podrían cambiarse, una vez listo salió de aquel lugar mientras esperaba nervioso a la peli naranja verla en traje de baño sería un sueño pero cuando coloco una mano en el lugar donde estaba su corazón se desconcertó al sentir sus latidos de manera normal, casi mayor mente en esos casos debería estar latiendo descontroladamente pero no ocurrió aquello y mucho menos cuando la vio salir.
Se pellizco la mejilla para olvidar sus pensamientos y poder apreciar su cita y no se arrepintió de hacerlo.
Kyoko tomo su mano para llevarlo hacia el mar, no entraron mucho solo hasta que el agua llegaba hasta sus cinturas y no se esperó que Kyoko empezara a mojarlo, una sonrisa se posó en sus labios mientras hacía lo mismo aunque no conto con que pisara algo y se hundiera en el agua y saliera rápidamente la joven lo miraba un poco sorprendida para después reírse confundiéndolo pero cuando ella acerco su mano a su cabeza quitándole una alga que se había enredado en sus cabellos supo el del porque se reía de él, ambos miraron aquella alga antes de volver a reír a carcajadas y volver a jugar como lo estaban haciendo minutos antes.
Y así fue la mayoría de su tarde jugando en el mar, ir a disfrutar de un helado, jugar voleibol de arena para después ser enterrado en la arena y casi ser olvidado ahí.
Se divirtió mucho.
Estar con Kyoko sin pensar que estaban en una cita fue divertido para el no existía ninguna presión.
Después de nadar en el caso de él casi ahogarse se sentaron en la arena mientras veían como el sol poco a poco iba ocultándose.
Muy pronto anochecería, aun se encontraban sentados en la arena cerca de las orillas del mar cada uno sumergido en sus propios pensamientos, escuchando el sonido del mar, era tan relajante estar ahí solos, por unos momentos fue como si todos sus conflictos hubieran desaparecido en ese lugar, donde no tenía que preocuparse por los entrenamientos de Reborn, por la ceremonia de sucesión que se llevaría a cabo en algunos días sin siquiera haber pedido su opinión respecto a eso, se sentía tranquilo pero muy dentro de él sabía que eso no duraría mucho tiempo, miro a la peli naranja que se encontraba sentada a lado suyo, se veía hermosa con las tonalidades del atardecer en ella, sus sentimientos por ella seguirían siendo los mismos aun después de que toda esa locura de la competencia termine, porque de una cosa Tsuna estaba segura ella siempre sería una parte importante en su vida.
– K-Kyoko-chan – susurro su nombre, llamando así su atención.
– Si Tsuna-kun – respondió la joven antes de mirarlo con una sonrisa.
Trago un poco de saliva antes de animarse hacer la pregunta que tanto rondaba por su cabeza desde el momento en que ella se hubo declarado – K-Kyoko-chan… ¿P-Por qué te gusto?
La joven lo pensó por unos momentos antes de sonreírle y poder responderle – sabes eres una persona increíble Tsuna-kun, me di cuenta de eso el día que aceptaste el reto de Mochida-senpai, me impresiono mucho incluso cuando viajamos al futuro tu siempre estuviste ahí para protegernos a todos, siempre te esforzabas incluso si tú no te das cuenta de eso – dijo con melancolía al recordar todos momentos que vivieron en el futuro – pude comprender la determinación que tenías en esos momentos y que tendrás en un futuro.
Tsuna no pudo evitar sonrojarse por sus palabras, miro sus manos por unos momentos antes de apretarlos era momento de saberlo – K-Kyoko-chan si yo llegara aceptar ser un capo de la mafia aun así estarías a mi lado – la vio dudar un poco ante sus palabras.
– Realmente no me gustaría que aceptaras entrar a ese mundo Tsuna-kun, no quisiera verte en peligro todo el tiempo, estar preocupada por saber si algo pudo pasarte a ti o a onii-chan, tengo miedo de solo pensar que podría pasarles algo, siendo sincera no me gustaría que te convirtieras en un capo de la mafia pero… es una decisión que solo tú debes tomar – le dio una pequeña sonrisa – si decidieras aceptar yo… yo aun así estaría a tu lado – Tsuna se había dado cuenta de las dudas que tenía, era cierto que si se adentraba a ese mundo siempre estaría en peligro y no solo el sino toda su familia antes de que pudiera decirle algunas palabras Kyoko había tomado su mano para ayudarle a ponerse de pie, empezó su caminata sin soltar su mano llevándolo a cierto lugar poco a poco el sol se iba ocultando, se fueron adentrando a los riscos que existían, hasta llegar a cierto punto.
Ver el cielo estrellado en ese lugar era el mejor espectáculo que había visto, las estrellas estaban más relucientes que nunca, inundando todo el cielo nocturno.
– Una vez vine con onii-chan a este lugar después de habernos perdido y haber caminado por mucho tiempo encontramos este sitio, nuestro lugar secreto, el paisaje era igual que en ese entonces – miraba el cielo estrellado con ilusión – nadie conoce este lugar además de nosotros dos pero yo realmente quería mostrártelo a ti Tsuna-kun – el joven castaño solo la miraba sin hacer ningún movimiento – yo quería decirte en este lugar de nuevo mis sentimientos antes de que se terminaran las citas – le sonrió, mientras se alejaba un poco de él y respiraba profundamente – Tsuna-kun realmente me gustas mucho y me gustaría realmente estar siempre contigo sería muy feliz si decidieras aceptar mis sentimientos.
Vio el sonrojo en sus mejillas y la sonrisa más hermosa que le hubiera dado, pero al contrario de la primera vez en que se declaró en la azotea de Nami-chuu, sus sentimientos ya no eran tan confusos, cuando estaba por responderle, ella se acercó a él y coloco uno de sus dedos en su boca – aun no es el momento de que me digas tu respuesta, aún falta la cita de Haru-chan – era cierto aún falta para que tomara su decisión, aunque ya tenía la respuesta quería estar completamente seguro de lo que les diría a ambas, ya no deseaba seguir dudando.
– Gracias Kyoko-chan – sujeto la mano de la peli naranja, mientras le sonreía – cuando llegue el momento seré sincero con las dos – la joven le sonreía de manera cálida aun con las mejillas sonrojadas, siempre le había gustado ver a Kyoko de esa manera, por eso se había enamorado de ella.
Se quedaron viendo las estrellas por unos largos minutos más antes de decidir que era momento de regresar.
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Al día siguiente por la tarde….
– Tsuna-san confía en Haru – le tendió su mano esperando a que la tomara, el castaño la miro por unos momentos antes de mirar su mano ¿si confiaba en ella?, la miro por unos minutos los cuales provocaron que la mirada de la joven perdiera un poco de su brillo, el confiaba en Haru y sin dudar tomo su mano, provocando que la sonrisa de la joven apareciera – es comienzo de nuestra cita-desu~
Cuando la vio en la puerta de su casa vestida con aquella vestimenta supo a donde irían ese día, cuando sus ojos se posaron en ella y vieron en lo hermosa que se veía se perdió en la mirada chocolatada de la joven, no hizo ningún movimiento se quedó ahí mirándola poniéndola un poco nerviosa. Los recuerdos desde el momento en que la conoció, no eran recuerdos agradables y más al ser considerado un mal ejemplo para un "bebe" pero después de aquello ella siempre se mantuvo a su lado apoyándolo al igual que Kyoko.
Caminaron lentamente, cada uno sumergidos en sus propios pensamientos, esta vez no había ninguna necesidad de llegar rápido a su destino, tal vez ambos deseaban que el tiempo pasara más lentamente o pueda que solo ella deseara eso. Mientras más cerca estaba de su destino se veía la silueta de un templo. Tsunayoshi se había olvidado completamente que en esos días se realizaría un festival.
Una vez llegaron al templo lo primero que fueron hacer es dar un ofrendar para después tocar dos veces la campana, cada uno pidiendo su deseo, un deseo desde el fondo de su corazón.
– ‹‹Haru desea estar con Tsuna-san para siempre aun si sus sentimientos no son correspondidos›› – ella realmente lo deseaba con todas sus fuerzas – ‹‹por favor-desu~›› – deseaba permanecer a su lado incluso si solo podría ser su amiga, se podría conformar aunque en un principio sería difícil lo lograría, porque lo que quería era permanecer a su lado sin importar la decisión que tomara porque ella deseaba ser parte de su familia incluso si eso significara entrar al mundo de la mafia empezó a recordar la conversación que había tenido con Reborn antes de su cita con Tsuna.
"– Reborn-chan que suerte que Haru pudo encontrarlo – en el momento en que había visto la silueta del pequeño no había dudado en ir tras él.
– Sucede alguna cosa Haru – ella negó rápidamente no quería que el azabache se preocupara – que quieres saber Haru – dio un pequeño salto de sorpresa al ser descubierta – sígueme.
Sin decir más empezó a caminar, sin dudarlo empezó a seguirlo llegando a un parque, estuvieron en silencio mientras ella ponía en orden sus ideas – Reborn-chan ¿hay alguna manera en que pueda ser de utilidad a Tsuna-san?
Por un momento el pequeño azabache pensó que le preguntaría sobre los peligros de la mafia incluso si habría alguna forma de evitar que Tsunayoshi entrara a ese mundo pero nunca espero que le digiera aquello – ‹‹ella es la indicada››
– Haru sabe que no es fuerte y que puede ser un estorbo para Tsuna-san y los demás – miro por un momento sus manos – por eso Haru quiere saber si Reborn-chan pueda hacerla fuerte y de utilidad.
– Haru, la mafia no es un juego y una vez que Tsuna tome el mando de Vongola su vida y todo lo que el que más quiera estarán constantemente en peligro, aun así deseas entrar a este mundo.
– Haru no tiene ninguna duda.
– Incluso si eso significa que en un futuro debas acabar con la vida de alguien – agacho la mirada mientras su cuerpo temblaba antes de mirarlo con decisión a los ojos.
– Aun así Haru desea hacerse fuerte para ayudar a Tsuna-san"
La imagen de un joven de cabellos azabaches llego a su memoria, se sentía triste de que él se marchara, se había convertido en su amigo y el hecho que solo le diera una carta que aún no había leído sin siquiera despedirse de ella la deprimía, trato de ya no pensar en aquello mientras terminaba de dar sus oraciones.
Una vez se alejaron un poco la joven de cabellos castaños arrastro a Tsunayoshi hacia el lugar donde podrían tener un omikuji, Haru se sintió feliz al ver que tenía suerte excelente, y en la parte del amor tenia escrito – "aquellos sentimientos que tienes serán recompensados por la persona destinada" – al ver donde se encontraba la persona en la que había pensado se encontró con un Tsuna totalmente depresivo, se acercó a él para quitarle el papelito leyendo "mala suerte", ella solo le sonrió para después doblar el papel y colocarlo en una estructura de varillas junto a otros papelitos.
– Así la mala suerte de Tsuna-san se ira – declaro con alegría provocando que Tsuna se riera un poco y antes de que se marcharan – ¡espera Tsuna-san! – lo detuvo, para después acercase donde unas ancianitas, Tsuna solo veía que ella les decía alguna cosa para después regresar a su lado, con una de sus manos hizo la señal de paz y amor, el no entendía porque motivo estaba haciendo aquello.
– Juntese mas, ¿Qué sucede?, jovencito júntate mas a tu novia – los dos castaños se sonrojaron por aquel comentario y fue el momento en que Tsuna se dio cuenta, les iban a tomar una foto – júntense mas – volvio a repetir la mujer mientras su compañera se reia por las ocurrencias de su amiga al querer avergonzar a los chicos, algo que estaba logrando perfectamente.
Haru haciendo caso a las indicaciones, sujeto el brazo del castaño mientras apoyaba su cabeza en este con un pequeño sonrojo en el rostro, el corazon de Tsuna empezó a latir mas apresuradamente, y al igual que su compañera su rostro se encontraba ruborizado, sonrio un poco mientras les tomaban una fotografía, Haru se acerco a las mujeres agradeciéndole su gentileza.
– ¡mira Tsuna-san! – se acerco a el mostrándole la fotografía – una fotografía de Haru y Tsuna-san en su ultima cita – dijo mientras veía atentamente la foto, Tsuna se sintió un poco incomodo al escucharla, mejor dicho se sintió un poco decepcionado al saber que aquella tal vez seria su ultima cita – será un recuerdo-desu~ – susurro para si misma.
– Haru – no pudo pronunciar ninguna palabra al sentir como la castaña le daba unos pequeños golpes en la espalda.
– Vamos Tsuna-san, Haru quiere una manzana caramelizada – se separó un poco de el para dirigirse al puesto que vendían aquel producto, temía lo que iría a decirle solo deseaba poder aprovechar el tiempo que les quedaba incluso si llegara hacer el ultimo.
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Se había desesperado un poco al no poder encontrarse rápidamente con Tsunayoshi el anterior día pero había aceptado las condiciones de Cavallone por eso no había hecho nada mientras esperaba pacientemente incluso evito seguir a Tsunayoshi, aunque el sonido de su celular y por supuesto la voz de una de sus estrellas regañándola por haberse marchado sin decir ninguna palabra fue lo suficiente para mantenerla distraída - "Krishna y Nadesha se dirigen a Japón mientras Rintarou y yo nos quedaremos vigilando a Vongola ,o más probable es que ellos ataquen en estos días" – aún recuerda las palabras que le dijo su estrella volviéndola a la realidad, en esos momentos se encontraba en la sala de la casa Sawada, Cavallone se encontraba a su lado mientras Reborn la analizaba, se preguntó dónde estaría el joven castaño, miro al rubio con enojo al no ver a la persona principal con la que tenia que hablar, logrando que este le sonriera antes de desviar su mirada.
– Reborn-san es sumamente importante que vea al Decimo Vongola.
– Hasta que no me des los detalles de porque la líder del clan estrella conoce a mi alumno no lo veras – apretó los puños no deseaba perder más tiempo.
– Porque supone que conozco al décimo Vongola.
– Es muy fácil adivinarlo – la joven lo miro con seriedad – el clan estrella no había intervenido en los asuntos de las familias mafiosas desde hace años entonces porque motivo lo haría ahora, si no fuera porque algo está por ocurrir y mi alumno está involucrado en eso.
– Es muy sabio Reborn-san – no podía esperar menos del mejor asesino – mi clan siempre ha permanecido entre las sombras no es nuestro deber intervenir entre las guerras que hay entre las familias – se detuvo unos momentos mientras recordaba las palabras del anterior líder – nuestro único deber solo es la protección del cristal negro.
– Ve al grano – la amenazo el pequeño, estaba empezando a hartarse de los desvíos que daba la chica.
– El cristal negro fue sustraído de nuestro territorio hace algunos años, mis estrellas descubrieron a los culpables pero existe un problema el cristal negro fue absorbido por las llamas del actual líder de una familia mafiosa.
– Eso que tiene que ver con Tsunayoshi – aunque ya tenía una pista del motivo pero quería escucharlo de la joven.
– Tiene que ver mucho Reborn-san, en estos momentos la seguridad de Tsuna está en peligro debe dejar que mis estrellas sean sus sombras no dejaremos que le hagan nada a la familia Vongola ‹‹no dejare que le suceda nada›› - su clan se había descuidado y como la actual líder era su deber remediarlo.
Lo que no entiendo es porque motivo Tsuna está en peligro – intervino por primera vez el joven rubio – que tiene que ver el robo del cristal negro con Tsuna.
Por algún motivo la familia que robo el cristal desea destruir a toda la décima generación de Vongola los motivos aun no lo descubro, mi clan esta en ello en estos momentos pero cuando descubrimos que algunos miembros de esa familia vinieron a Japón vine lo más pronto antes de que ellos realizaran algún ataque.
Reborn medito por unos momentos las palabras de la joven antes de darse cuenta de que aquellas personas que estaba siguiendo se trataba de esa familia, debía reunir a todos los guardianes de dame-Tsuna.
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– Mira Tsuna-san – señalo uno de los muchos puestos que se encontraban en ese lugar, desde el momento en que se adentraron más, fueron a diferentes puestos comiendo tanta variedad de comida y por supuesto no podía faltar los juegos, lo malo fue que en cada que jugaba su reputación de dame hacia presencia, cuando trato de atrapar un pequeño pez con aquel instrumento de papel, la mayoría se rompió apenas el pez lo tocaba incluso cuando por fin logro atrapar uno este salto salpicándolo con toda el agua, Haru trataba de evitar reír ante esa escena y Tsuna se dio cuenta por lo cual el empezó a reírse provocando que por fin ella pudiera reírse con libertad.
No era muy bueno en los juegos del tiro al blanco, nunca dio a su objetivo y cuando fue el turno de Haru se sorprendió que pudiera hacerlo mejor recibiendo como recompensa un llavero de su personaje favorito, la figura de Namahage lo que no espero es que ella se lo entregara como un recuerdo. Caminaban por cada puesto viendo las diferentes cosas que ofrecían.
– El espectáculo de fuegos artificiales empezara en unos segundo – escucho la conversación de unas personas que pasaban por su lado – ‹‹de seguro a Haru le gustara verlos›› Haru q-quie… - sin poder terminar la palabra y aunque estuviera en kimono, no le importo sujetar la mano de Tsuna para arrastrarlo lejos del festival – e-espera Haru ¿a dónde vamos? – le pregunto y fue cuando por fin pudo percatarse de la manilla que ella llevaba, mientras más la veía más recordaba la que había encontrado en su cita con Kyoko la que ese joven le había pedido que le devolviera, pero no podían ser las mismas ya que eso significaría que ese día Haru se encontraba con aquella persona, sin poder evitarlo había fruncido el ceño.
– Los fuegos artificiales comenzaran pronto-desu~ – le dijo mientras lo miraba por unos segundos antes de volver a dirigir su mirada al camino ignorando por completo la mirada que tenía Tsuna en esos momentos – Haru encontró un fabuloso lugar para poder verlos – agrego mientras mas se adentraban al bosque, Tsuna no estaba muy seguro de las palabras de la castaña y mas al solo ver mas arboles pero de un momento a otro llegaron a un lugar totalmente despejado como si de un jardín secreto se tratase – llegamos-desu~ – soltó su mano mientras miraba las estrellas brillando con intensidad, sin ser opacas por las luces del festival, era un hermoso lugar no había duda de eso.
Respiro profundamente para quitarse la imagen de Haru con aquel chico, lo más seguro es que estaba confundiendo las cosas, esta era su última cita debía enfocarse más en eso, tomar una decisión, no quería tener dudas deseaba estar seguro sobre cuáles eran sus verdaderos sentimientos, sobre lo que decidiría, ya había escuchado la respuesta de Kyoko y aquello le había hecho darse cuenta de algunas cosas que no había visto antes, ahora lo único que le faltaba era preguntarle a Haru.
– Haru – llamo su atención a la vez que empezaba a ponerse nervioso – q-quería preguntarte… – hizo una pausa se encontraba mas nervioso que con la peli naranja, respiro profundamente antes de continuar – ¿P-Porque te gusto?
– Para que Haru pudiera responder aquello necesitaría un dia entero para explicárselo a Tsuna-san – respondió de manera rápida y sin ninguna duda.
– "¿un día?" – pensó con sorpresa, como podría tardarse tanto, era imposible que tanto podría decir, agito la cabeza debía concentrarse.
– Pero resumiendolo seria porque Haru ama a Tsuna-san por ser simplemente Tsuna-san.
– Por ser yo – esa repuesta lo sorprendió que lo amara por ser el mismo no creía que alguien lo amara por ser un dame, por ser el mismo, un chico torpe, alguien que tenía bajas notas en sus materias, pésimo en el deporte e inseguro incluso que sin proponérselo entro a un mundo muy peligroso – pero si yo llegara a convertirme en el Décimo Vongola, ¿Qué es lo que opinarías acerca de eso? ¿Qué es lo que harías? Aun así te mantendrías a mi lado – empezó a hacer diferentes preguntas.
– ¡Hahi! – se sorprendio ya que nunca se imagino que le preguntara todo eso, ella sabía cuál era su respuesta no tenia la necesidad de pensarlo – Haru apoyaría a Tsuna-san en cualquier decisión que tomara, si llegara a convertirse en el Décimo Vongola o no aun así Haru siempre estaría a tu lado sin importar cuál sea tu decisión-desu~ – se acercó un poco a el – y eso es porque los sentimientos de Haru son verdaderos y Haru nunca dejaría a Tsuna-san.
Sonrio al escuchar su respuesta – a mi tambien me gustaría… - pero el sonido de los fuegos artificiales lo interrumpieron.
– Tsuna-san, acaba de empezar – dijo con alegría y emoción mientras miraba aquellas luces cubriendo el cielo nocturno – los fuegos artificiales son hermosos-desu~ – agrego mientras se acercaba a el, sus rostros casi cerca uno de otro, se sonrojo de inmediato por aquella cercanía – Tsuna-san cuando todo esto acabe… – se alejo un poco de el – Tsuna-san promete aun salir con Haru cuando acabe todo – agrego esta vez mirándolo con cierta tristeza en su rostro, el se dio cuenta de aquello y mas al ver como sus pequeñas manos temblaban ante su respuesta.
"en ese momento fue que lo entendi"
Los dos castaños se miraban fijamente sin decir ninguna palabras más provocando que las mejillas de la joven se teñían de un color rojizo, los fuegos artificiales aun inundaban el cielo nocturno, el sonido de la gente a lo lejos maravillados por el espectáculo era lo único que se escuchaba en esos momentos antes de que ambos desviaran la mirada hacia ese espectáculo, ninguna palabra quería salir de sus labios no podía darle ninguna respuesta aun, esperaría a que estuvieran las dos y ser sincero.
"en esos momentos sentía que deseaba estar a su lado mas que nada"
La imagen de una joven de cabellos anaranjados y mirada miel sonriéndole apareció en sus pensamientos junto a los recuerdos que había vivido con ella, el realmente no deseaba dañar a ninguna, las dos eran muy importantes para el pero tampoco podría seguir engañándose a si mismo o a ellas, no podía ser indeciso toda su vida.
"yo solo deseaba ver todas sus expresiones y que estas solo fueran para mi"
Y con las luces de aquellos fuegos podía ver las expresiones de felicidad que ponía la joven de mirada chocolate los cuales brillaban con mayor intensidad al estar maravillada por lo que veía, desde que puso más atención a sus gestos se dio cuenta de que Haru podía expresar sus sentimientos a través de su mirada, se acercó a ella para estar a su lado, y con un poco de timidez sujetar su mano, era la primera vez que tomaba la iniciativa, solo por lo que quedaba de ese dia haría que ella sonriera así que su mirada siguiera brillando, antes de que escuchara su decisión.
"y cuando llegara el momento le diría mis verdaderos sentimientos"
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"Kyoko-chan"
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Notas del autor
¡Saludos!
Wao al fin pude terminarlo después de batallar mucho por este capítulo lo logre, primeramente una feliz navidad y un feliz año nuevo súper mega atrasado pero mejor tarde que nunca es lo que digo yo ¿Qué tal me quedo? ¿Qué les pareció el capítulo de hoy? Díganme si, aunque creo que los personajes me están quedando un poco OOC lo siento por eso -_-U.
Si lo se tarde demasiado en actualizarlo creo que demasiado cofcasiunañocof, ¡lo siento de verdad! pero no sé porque pero no podía inspirarme para escribir la cita de Kyoko y la de Haru luego la depresión, la tarea las salidas otras ideas que se colaban a mi cabeza, debo admitir que tenía una buena parte ya hecho pero hice muchos cambios a última hora no sé si me habrá quedado bien llegamos al final de las citas de Tsuna que es lo que decidirá nuestro castaño ¿con quién se quedara? Eso y muchas más preguntas en el siguiente capítulo, y yo aquí promocionando como telenovela jejeje.
Bueno quiero agradecer a todas esas personas que se toman el tiempo de leer mi historia en serio muchas gracias. Ahora vamos con sus hermosos comentarios
Angecolorus: no te preocupes por no comentar, comprendo que debes estar ocupada lo comprendo muy bien porque yo paso por lo mismo (llora en un rincón por todo lo que tiene que hacer) me alegra que sigas aun mi historia, tus comentarios siempre me alegran.
Mary-animeangel: gracias por tu comentario mary-chan! Bueno que puedo decir sobre el nuevo pretendiente de la primavera es un personaje muy misterioso hasta para mí, pero cómo pudiste leer Tsuna ya aclaro sus sentimientos ya no tiene dudas ya podrá decirles que es lo que siente aunque una siempre saldrá lastimada ¿o no? Vemos más celos de Gokudera con extraño-san, aunque se enojó con Haru pudieron volver a reconciliarse, nuestro querido tsundere reparo el daño que provoco con sus palabras. Ahora que lo medito Yamamoto no apareció en todo el capítulo y eso tiene su motivo que lo veras más adelante
Okita kagura: mí querida okita-chan gracias por tu comentario si lo se me falto más escenas de celos pero te lo recompensare en otros capítulos, espero.
Vicky Chancin C. –P. Gracias por tu hermosísimo cometario me alegra que te gustara la cita de Haru con Tsuna, espero que ahora también te gustara su cita, y aun no sabes que se propone Tomoda con Vongola pero en el siguiente capítulo se aclararan tus dudas
Y ahí acabaron sus hermosos comentarios lo cual agradezco mucho, sin más que decirles les deseo unos felices días y nos leemos en el siguiente capitulo
Capítulo 6
La Famiglia Baccioni
Hiyori se despide~
