Por favor pasad, tomad asiento en dónde queráis, la función esta pronto a empezar. Advierto que el musical puede ser un poco movido, largo o pesado –trata de Neil, así que… - … no se preocupen que tenemos a disposición de ustedes palomitas, perritos calientes, nachos y cualquier cosa que les apetezca saborear… y si se muere de sed no se preocupe, nuestras camareras pueden servirle cualquier tipo de sabor de refresco que se les apetezca, Coca-Cola, 7Up, Fanta Naranja... Limón… Fresa… Cereza… Mango etctc… solo no olviden poner su asiento en la posición más cómoda –bajar el respaldo y elevar los pies- ahora sí, dejo con ustedes, al intrépido, pícaro, travieso e inigualable "¡NEIL LEGAN!"

-APLAUSOS- Un caballero con sombrero y vestido de negro de pies a cabeza se posiciona en medio de la tarima… las luces disminuyen de intensidad mientras que una enfoca la figura… tiene la cabeza inclinada, nadie puede verle el rostro –aún- humo sale de sus pies y una melodía se escucha salir por los altavoces.

-Les voy a contar una historia, todo un sueño encantado
Yo soy del que se muere sin tener alguien al la'o
Me pierdo en la aventura, en la pasión de unos besos
En las adversidades, sólo soy contrapeso

Mientras la voz carrasposa del hombre entona cada palabra a su espalda empieza proyectarse imágenes… por un momento parecen confusas, como si él mismo estuviese ordenando las escenas en su mente, mientras continúa su canto. Todos observan desarrollarse la historia con atención total.

Enséñame el abismo que tiene la locura, todo un cuento sin hadas
Bastaron dos copitas y una simple mirada
Deseo de escapada, se palpaba el ambiente
Pasábamos tres kilos del decir de la gente

-.-.-.-

En la discoteca la música suena a tope, haciendo vibrar con su mezcla los cuerpos que se contonean en la pista; cerca de la barra está un grupo de amigos brindado por "Ella, la más bella, la de cuello largo… La Botella" una morena de curvas de vértigo y melena hasta la cintura se acerca a escasos centímetros del grupo y se pide un "Gin Tonic"… todoooos… pero todos posaron sus ojos en la mujer: apoya sus brazos en la superficie, el vestido se ciñe a su figura como una segunda piel dando mucho material para la imaginación más morbosa, un pie zigzaguea de un lado a otro como marcador del tiempo que tarda el barman en servir su copa, esos tacones de aguja son ideales para un juego sexual donde ella terminaría con las piernas en alto.

Conocedora del efecto que ejerce sobre los chicos en su derredor, da un trago a su bebida, mira hacia donde están ellos, hace un guiño de ojo y los deja babeando más que un caracol y sonríe satisfecha de saberse deseada. Más de uno intentó acercarse a ella, quien respondía lisonjeramente a sus insinuaciones y luego les daba calabazas, parecían demasiado patanes para su gusto. Sin embargo, para su sorpresa e intriga había uno que no le decía nada, simplemente la observa desde la distancia.

A la cinco de la madrugada, contenta por haber bailado, por el efecto de la ginebra y por la satisfacción de mandar a la porra a tanto hombre le daba la gana, cerca de la entrada se encuentra esperando un taxi para que la lleve hasta su casa… a escasos metros de ella se encontraba el único hombre del grupo que no se le había acercado con insinuaciones perversas, parecía ignorar su presencia también fuera del local… lo observa detenidamente y admite que no está mal… pero nada mal, cuerpo esbelto, de seguro pasa horas en el gimnasio o practica algún deporte… su estilo de vestir es muy peculiar, lleva sombrero, ¿Botas? Con tacón y punta como "Cowboy"… hubiese seguido su análisis de no ser porque también le hizo seña a un taxi que pasaba en ese momento y este se detenía, abre la puerta y le hace seña a ella para que suba con una seductora sonrisa

-¿Cómo? ¿Quieres que yo suba?

-Sí, no creo que puedas aguantar más tiempo con esos zapatos, de seguro te estarán torturando y a esta hora aun no suelen pasar con mucha frecuencia los taxis

-Gra-Gracias

Un poco dudosa decide aceptar el detalle y toma asiento, le dedica una sonrisa y el vehículo se mueve… pero de presto este retrocede ante la sorpresa del hombre

-Oye, has dicho que casi no pasan los taxis ¿Quieres compartir este conmigo?

Esa sonrisa en su rostro era de satisfacción, había conseguido más que sus amigos con un simple gesto, sin necesidad de ponerse en evidencia como una bestia desesperada por aparearse. Sube al coche y se acomoda en su lugar para poder ver a la mujer sentada a su lado.

-Mi nombre es Vanesa, Vanesa Torres

-Mucho gusto, yo soy Neil Legan

Que si esa noche ¿Se acostó con ella? Pos no… aunque hubiese querido, pero Neil la había analizado tan bien a ella y sabía que si quería conseguir algo debía trabajársela muy bien… y así fue, después de un par citas más, logró saborear las delicias de su intimidad, no una ni dos veces… eran dos amantes de fuego que sabían muy bien como exprimir esos deseos carnales que los embargaba cuando estaban uno cerca del otro.

-.- -.-

-Y va muriendo la noche
Cuando va despuntando el día
Eran mis ganas con tus ansias en silencio
Las más sutiles melodías

El silencio que se hizo en el salón fue sepulcral, las palabras dichas por Vanesa Torres le estaban taladrando los oídos; cualquiera hubiese creído que era una estatua, pero movió su brazo para depositar el vaso sobre la mesa, traga grueso y deja escuchar su voz cargada de turbación.

-¿Estás segura de lo que dices?

-Por supuesto, te lo prometo Neil que no es mentira lo que te estoy diciendo… estoy embarazada y este hijo es tuyo

-¿De verdad?

-Sí… ¿Te encuentras bien?

-Hehehe la verdad, es que no sé cómo tomarte la noticia

-¿No te agrada? ¿No te hace ilusión? No pasa nada, yo sola me puedo hacer cargo de mi hijo, pero creía que era necesario que lo supieras… perdona si te hizo creer que tu vida se termina con las obligaciones que conlleva ser padre

-No me malinterpretes mujer… solo digo que me toma por sorpresa, nada más… aunque es algo normal teniendo en cuenta que soy tu amante, era muy posible que pasara esto

-A mí también me toma por sorpresa Neil, me la paso muy bien contigo pero estos ocho meses nunca me cuestione si quería tener un hijo y formar un hogar contigo

-¿Quieres formar un hogar conmigo?

-Sí… No… no lo sé

La joven tuerce la mirada cargada de frustración, aún está abrumada con todo esto

-Bueno, pues entonces hagámoslo

-¿El qué?

-Formar un hogar, para que nuestro hijo nazca en uno estable

-¿Estás seguro Neil?

-Hahahaha ahora eres tu quien no se lo cree

-Pues la verdad es que no

Hahahaha pues no perdemos nada… ¡Cásate conmigo Vanesa Torres!

Las emociones se le atorzonan en la garganta y se echa a los brazos de él, se siente reconfortada al ver que desea hacerse responsable de ella y su bebé.

-.-.-.-

-Pensamos, en voz alta, una locura indecente
Tener una aventura que no entrara en la mente
Le dimos tantas vueltas a una ruta inventada
Pusimos la directa rumbo a la madrugada

El matrimonio Legan & Torres suele ser la envidia de sus amigos y conocidos, ella trabaja en una peluquería, él es autónomo y trabaja en la construcción, viven en un cómodo piso en Molins de Rei; donde suelen reunirse para hacer fiestas cada dos por tres… los domingos visitan el campo del "Prat de Llobregat", que está cerca del aeropuerto para participar de un torneo de fútbol. Neil ha montado un equipo que se llaman "Los Águilas" que se han ganado a pulso y esfuerzo el apodo de "Los Destructores".

Vanesa se entretiene con las mujeres de los jugadores del equipo de su marido, algunas al igual que ella tienen hijos, casi de la misma edad que Melani, su pequeña de siete años. A ella le encanta fardar lo enamorada y loca que está por su querido Neil y lo buen padre que es… de presto llega -tarde- Manel acompañado de una rubia, que camina con una muleta pues tiene escayola en un brazo y una pierna.

La recién llegada se queda cerca de los chicos observando el partido, pasando de estar entre esas mujeres, más que todo por el hecho de no conocerlas ni tener interés de tratarlas. Estaba muy concentrada disfrutando del fútbol.

-Manel, tío… como vuelvas a llegar tarde no te dejo jugar

-Perdona, es que vengo acompañado y no puede ir muy rápido como verás…

El chico hace una seña a Neil para que vea a su amiga, de cabellos rizados, mirada ingenua

-Te presento a Candice Angese Brither… preciosa él es Neil, el capitán del equipo

-Hola, mucho gusto Neil, puedes decirme Angese

-Encantado de conocerte… ¿Qué haces con este capullo de Manel? Es muy torpe y enamoradizo, te puede meter en muchos líos

-¡Oye tío, no te pases!

-¡Ay pobre, se siente ofendido! Ponte a calentar mejor, que vas a entrar en vez de Carlos

La rubia observa la manera tan chabacana de tratarse entre ellos y se ríe, conoce un poco a Manel y está segura que no es como ese extraño dice, lo intuye por esa sonrisa perversa que le dedica.

Desde entonces, y gracias al patoso de su amigo, Neil descubrió que la bella chica llevaba un par de semanas en España, es de Chicago y cuando le quitaron los inmovilizadores empezó a trabajar en "Forn Lujo" una panadería que queda cerca de donde vive el Manel. Estaba intrigado con la chica, la miraba con ojos lujuriosos, sin haberlo planeado se sentía atraído por Candy.

-.-.-

-Nos fuimos pa' Madrid
Y sin remordimiento'
Como un deseo infantil, buscamos una pensión
Para comerno' a besos

Sí, sí, Madrid
Y sin remordimiento'
Como un deseo infantil, buscamos una pensión
Para unir nuestros cuerpo'

Llegado el mes de diciembre, su mujer había decidido ir a pasar unos días con sus padres… para Neil fue la oportunidad del siglo. Aprovecho que ella no estaba para invitar a la rubia a una fiesta en su casa, convidó a cuatro colegas más y montaron la de San Quintín.

Bebieron de esto y lo otro, Legan preparó su cóctel "Bomba"… le encantaba hacerlo; en un vaso de tubo hace una mezcla de tres licores, luego con su mechero le pone fuego y todos se quedan fascinados al ver la llama azul, luego tapa el recipiente con su mano y la persona antes de beberlo debe absorber el aire, como si se tratase de una chicha y acto seguido beber el trago tibio.

El efecto es inmediato y se sube a la cabeza haciéndote sentir que estás en el quinto pino, te desinhibe y lubrica las caderas, hace que cualquiera baile como alma posesa y candente. Si no estás acostumbrado puedes sentirte mareado y cometer locuras que difícilmente te podrás recordar al día siguiente, si es que tu cuerpo no las termina potando para olvidarlo de por vida. Bueno, algo así le sucedió a Candy, por muy caliente que estuvieran en el momento que él la abraza y la besa, le acaricie sus curvas para invitarla a un baile más íntimo, se quedó dormida en un abrir y cerrar de ojos. Pero Neil la desea, y no desistirá tan fácilmente.

Antes de que amaneciera los chicos ya se habían marchado, él disfruto del privilegio de dormir al lado de la rubia lo que quedaba de oscuridad. Sobre las diez de la mañana se despierta y observa un momento a la mujer a su lado, luego se levanta y toma una ducha… se prepara un café y lo toma en el balcón viendo el movimiento sereno de la ciudad, mientras se saborea un cigarro.

Cuando finalmente Candy se despierta, estira su cuerpo perezosamente cuan largo es soltando un gemido de placer… aún tiene alcohol en su sangre y su cabeza le da vueltas, pestañea un par de veces para recordar ¿Qué había pasado la noche anterior? Se encuentra sola en la cama y una cálida luz se cuela por la ventana, se encoge entre las sábanas, se está muy agustito ahí, hasta que cae en cuenta

-¡Joder! Esta no es mi casa

Torpemente se incorpora, va al lavabo y se refresca, en eso él se acerca a la puerta del baño que está abierta y la saluda

-Buenos días ¿Has descansado bien?

-Buenos días Neil… hehehe sí, gracias… perdona por invadir tu cama

-No te preocupes, si quieres ahí hay toallas limpias para que te des una ducha y puedes usar este cepillo

Candy está sorprendida, nerviosa y sorprendida ¡Ese hombre es tan endiabladamente guapo y atento con ella! Acepta de buena gana lo que le da y le sonríe tímidamente a la vez que le cierra la puerta, da vueltas en su derredor como queriendo ubicarse en su vida… digo momento, se pellizca y comprueba que esto no es un sueño.

Cuando finalmente termina y sale de la habitación con mejor semblante, encuentra a Neil sirviendo el desayuno; huevos revueltos, tostadas, bacon, café y un zumo de tomate para la resaca. Acepta de buena gana y charlan amenamente. Después de conocer un poco sobre Candice Angese Brither, la lleva en coche hasta su casa, cuando regresa a su pueblo no puede evitar darle vuelta a las confidencias compartidas.

-Me hizo mucho daño, más que todo por la forma en cómo me di cuenta de las cosas… si él me hubiese contado todo desde un principio, yo habría decidido si quería hacer o tener algo

-Sin duda alguna ese tal Terry es un estúpido, porque no supo valorarte

-Sí… lastimosamente no me di cuenta a tiempo

-Bueno, ya no le des más vuelta a eso, ahora estás aquí en Barcelona y debes aprovechar esta oportunidad, eres muy guapa e inteligente, de seguro encontrarás a alguien que valga la pena y te olvides del desagradable de Grandchester

-Hahahaha puede ser

-Sabes ¿Qué? Para que me creas pienso invitarte a comer a un restaurante

-¿A mí?

-Ehhh… ¿Ves a alguien más en esta habitación?

-No

-Pos eso ¡mañana nos vamos tu y yo a un restaurante que me encanta! ¿Te parece si paso por ti a las dos?

-Salgo del trabajo a las dos y media

-Pues pasaré por ti al salir de la panadería ¡No se hable más!

-Hahahaha ni siquiera saber si quiero ir o no

-¿En serio me estás despreciando? Tía estás muy mal de la cabeza, de seguro aún estás borracha, sobria ni siquiera te lo pensarías

-Hahahaha

-Nos vemos mañana preciosa, que descanses

-Gracias, hasta mañana Neil…

Legan se comporta como todo un caballero, maestro seductor, amante impecable. Con su sonrisa y su labia había llevado a la rubia a su terreno… en la intimidad de su habitación la besa, su lujuria aumenta al descubrir que es inexperta, que aún hay cosas que desconoce de su cuerpo. Se complace es hacerle experimentar nuevas sensaciones, nuevas posturas, muchos orgasmos; parecen tan insaciable sus ganas de Candy que la noche se le escapa en un abrir y cerrar de ojos… por eso se propone aprovechar cada tarde libre para enseñarle a la rubia cómo disfrutar y complacer su cuerpo. De momento solo existen ellos dos.

-.-.-.-

-Recuerdo aquellos labios susurrando al oído
Llévame de tu mano donde duerma el olvido
Preséntame tu cuerpo que las ansias me ahogan
Hagamos de una playa, tú la sal, yo la ola

El tiempo pasa y este no se detiene, sin darse cuenta Vanesa ya estaba nuevamente en su casa con una urgencia de sentir a su marido, tanto tiempo lejos había acumulado esos deseos de entregarse a sus besos y labios. Neil complace a su mujer como sabe, como su cuerpo está acostumbrado, por eso se le hizo extraño que en pleno acto su esposa le pidiera algo tan poco esperado

-Mi amor… quiero que me des un hijo… uuufff… quiero quedarme embarazada

-¿De verdad?

-Sí… por favor

Como respuesta la beso con furor y dejó su semilla en su interior con la intención de complacer a su mujer… solo quedaba esperar o seguir intentándolo, algo que no le desagrada en absoluto. Lastimosamente los encuentros sexuales con la rubia disminuyeron, pero solían quedar para tomar un café, ella sabía desde un principio la situación de él, nunca le exigió nada ni más de la cuenta, había aceptado participar de esa fantasía que construyeron y desarmaron en un mes. Por eso cuando la invitó a comer no la sorprendió y aceptó de buena gana, no se imaginaba lo que se avecinaba.

-Resulta que cuando fuimos con el ginecólogo, nos dijo que todo estaba bien

-Me alegro por ti Neil –la verdad me cuesta creer y entender ¿Por qué ahora quieren tener un bebé?

-Sí, pero gracias a eso me di cuenta de todo… hice mis cuentas y había algo que no cuadraba

-¿Qué quieres decir?

-Que ese hijo no es mío

-¿Estás seguro?

-Sí… cuando llegamos a casa le pregunté… al principio se negó pero luego confesó todo

"O.o o.O´

Neil está sentado en el sofá, ella da vueltas de un lado a otro presa del pánico, él está demasiado tranquilo y teme la manera en cómo vaya a explotar

-Lo siento… la verdad que no sé cómo fue que pasó… pero sin darme cuenta, pasábamos tiempo juntos y me decía cosas bonitas y cuando me llevó al hostal solo pensaba en acostarme con él… pero te juro que solo fue una vez y me arrepiento muchísimo de haberlo hecho… fui cegada por la ilusión de que era mi primer amor, mi primer novio cuando estábamos estudiando… pero la verdad es que no lo amo… ¡Tú eres al único que amo!... Neil por favor, di algoooo

-¿Qué quieres que te diga?

-Que me perdonas, que me crees, estoy muy arrepentida

-¿Quieres que te crea que estás arrepentida? Cuando me has dicho todo porque te descubrí, no porque realmente quisieras confesarlo, ¿A caso nunca pensabas decirme que ese hijo que esperas no es mío? ¿Y a él?

-Yo… yo… no sé… no sé qué hacer, no quiero perderte ¡Te amo Neil!

-Pero bien que te dejaste preñar por otro y luego vienes diciéndome que me extrañabas y querías que "YO" te embarazara ¿Tan tonto me crees?

-No, lo siento… actué mal, pero es que tenía miedo… tengo miedo… Neil, Neil ¿A dónde vas? Por favor, no te marches… espera

Salió de su casa sin hacer caso a la súplica de ella.

U.U -.-

Estaba llorando, no le importaba estar en un lugar público, ni que alguien más le viera derramar lágrimas, simplemente necesitaba soltar esa frustración que amenazaba con explotar en su corazón, Candy lo observa y no puede evitar sobrecogerse ante la pena que está pasando él, se levanta de su asiento y va al lado de Neil, le toma su mano para entrelazar sus dedos, mientras que con el pulgar de su otra mano barre el camino de sal en sus mejías.

-Entiendo por lo que estás pasando… pero no debes de olvidar que tú has hecho lo mismo que ella… también la has engañado conmigo, la única diferencia es que nos hemos acostado más veces que ella con ese hombre, que yo no he salido embarazada aunque ambas tenemos sentimientos por ti… debes decidir ¿Qué quieres? Puedes volver con ella, perdonarla y luchar por tu hogar… pero si crees que te va a ser imposible porque sabes que esa criatura no es tuya y en vez de causarle daño a ese ser inocente, de los errores que ambos habéis cometido, puedes seguir con tu vida aparte… aunque te separes de Vanesa, tu hija seguirá siendo tu hija y a mí me tendrás como amiga, decida lo que decidas

-Gracias Angese, gracias por escucharme sin juzgar

-Es que no soy quien para hacerlo, también me he equivocado

-Te quiero Angese

Y acompañó su confesión con un beso, creando mariposa en el estómago de la rubia. Ahora solo quedaba saber qué decidía hacer con su vida Neil Legan. Cuando caminaban en dirección al piso de Candy se encuentran con una gran sorpresa para ambos. Sentado en el sofá viendo las noticias estaba un hombre, vestía un pantalón tejano, camina negra con cuello de tortuga, cabellos rubios y mirada azur

-¡Oh, Albert, qué alegría de verte!

-Pequeña ¿Cómo te encuentras?

El hombre se levanta de su asiento y reciba a la chica con un fuerte abrazo que la termina levantando y la hace girar, realmente está feliz de verla

-¿Por qué no me avisaste que venías hoy? ¿Qué tal las clases en Valencia?

-Muy bien la verdad, quería darte la sorpresa, ¡Pero mira nada más! Tienes buen aspecto para haber estado con escayola por dos meses

-¡Albert, hace cinco meses que no te veo! Es obviooo… no pensaba llevar eso toda la vida

-Hahahaha… dime Candy ¿Quién es tu amigo?

-¡Ay! Perdona mi cabecita… te presento a Neil Legan, es un amigo con el que he salido a comer, por eso no estaba en casa… Neil, él es Albert Grandchester

-Un gusto, Neil

-Lo mismo digo… muchas gracias por hacerle compañía a Candy

-No tiene por qué, ella se lo merece

La mirada que le dedico con esas palabras no pasó desapercibido para el rubio, no hace falta ser de muchas luces para entender que entre ellos hay o habrá algo… solo es cuestión de tiempo.

- Nos fuimos pa' Madrid
Y sin remordimiento'
Como un deseo infantil, buscamos una pensión
Para comernos a besos

Sí, sí, Madrid
Y sin remordimiento'
Como un deseo infantil, buscamos una pensión
Para unir nuestros cuerpos

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Continuaraaa…

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