¡Hey! ¿Qué pasa chavales?

No tengo idea porque hablé como español.

Bueno, a lo que iba, como verán en el título del fic, este espacio será para cuando las musas estén de cumpleaños y comenzaremos con mi waifu, Umi Sonoda.

Si me preguntaran porque me gusta Umi, yo respondería…

"No lo entenderían"

Subo un día después, pero dicen que vale más tarde que nunca.

Además, hay Coronavirus.

Sin más, comencemos…

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- ¡No sé qué hacer! – gritó Umi mientras llevaba sus manos a su cabeza.

- V-Vamos Umi-chan, no creo que sea para tanto.

- Kotori, tal vez no lo entiendas, pero no sé qué hacer para que Honoka sepa lo que siento.

- Un simple me gustas bastaría.

- No puedo llegar a eso y decirle que me gusta, no sé cómo va a reaccionar.

- Claro que puedes – dijo la peli gris – solo que debes decirle y armarte de valor.

- N-No puedo.

- Umi-chan – la peli gris se le acercó – si no puedes hacerlo ahora, te arrepentirás el resto de tu vida.

- Lo sé, lo sé – dijo la peli azul algo enojada consigo misma por ser tan cobarde.

- Umi-chan – Kotori sabía del sufrimiento de su amiga peli azul, sabía que Umi estaba pasando por sentimientos amorosos por Honoka.

Umi siempre había estado enamorado de Honoka, desde que tiene memoria la había enamorado con su simplicidad y muy bello rostro.

Luego de eso, Umi trató muchas veces de declararse, pero siempre el miedo se apoderó de ella y nunca se atrevió a hacerlo.

Kotori sabía de esto y siempre trataba de ayudar a su amiga peli azul a confesarse, aunque luego se arrepentía ya que siempre le ganaba la pena.

- ¿Qué harás entonces Umi-chan?

- S-Solo dame tiempo Kotori, quiero ganar el suficiente valor para decírselo.

- Umi-chan, si no te apresuras, perderás esta oportunidad y te arrepentirás.

- Lo sé, pero te juro que no fallaré.

- Eso espero.

Estábamos a 13 de marzo y Umi seguía con su miedo de confesarse a Honoka.

- ¿Cómo le hago? – decía en voz baja – vamos, como lo dijo Kotori, solo ve y dile que te gusta.

Umi trataba de convencerse de hacerlo, pero como siempre, el miedo la dominaba.

Aunque la chica de cabello azul, olvidó un detalle algo importante, es más, una fecha muy importante que era una fecha que se aproximaba.

El domingo 15 de marzo… sería un día festivo para alguien.

Umi llegó a su aula, que era la misma con la que compartía con sus dos mejores amigas.

Al entrar, miró a sus dos amigas hablando muy amenamente, de hecho, se miraba que ambas se miraban muy apegadas.

Eso le molestó a Umi en parte, aunque sabía que no debía ponerse así ya que ambas eran migas desde hace años.

¿Por qué demonios se ponía así?

Se supone que las tres eran amigas desde hace años y realmente no le molestaba que ambas hablaran solas, pero ahora era diferente, realmente le molestaba que Honoka hablara muy felizmente con otra chica que no fuera.

¿Seré… muy posesiva?

La peli azul solo fue y se sentó en su silla detrás de Kotori y al lado de Honoka.

La plática entre ellas era muy divertida y amena, tanto para el concepto de Umi.

Sin más, las clases dieron su curso natural, sin nada más que decir.

Como siempre, Honoka se dormía en la clase, mientras tanto era observada por Kotori con una sonrisa algo divertida por la forma en la que la peli jengibre, mientras tanto, Umi miraba a su mejor amiga con una sonrisa algo tonta, no tanto por que estuviera dormida como de costumbre, sino que se miraba linda mientras dormía.

Al receso, pasaron las tres juntas a almorzar como de costumbre debajo del cerezo.

- ¿Qué haremos hoy? – preguntó la peli jengibre mientras devoraba su pan como si nunca hubiera comido.

- Bueno, hoy es viernes y no tendremos práctica – dijo Umi – pero no significa que descuidaremos nuestro físico, entrenaremos matutinamente.

- Umi-chan, ¿Por qué? – dijo en tono de súplica la peli jengibre abrazando a su mejor amiga del hombro - ¿Por qué Umi-chan?

- ¿H-Honoka? – la peli azul se sonrojó al sentir el cuerpo de su mejor amiga tan cerca de ella.

- Umi-chan, creo que debería dejarlas solas para que hablen – dijo Kotori yéndose rápidamente del lugar.

- K-Kotori – Umi sabía por qué la peli gris se había ido del lugar, sabía que quería darles algo de privacidad.

Reinó un silencio incomodo en el lugar que se prolongó durante unos segundos luego de que Kotori se fuera.

- ¿Qué pasa Umi-chan? – dijo Honoka mirando a su mejor amiga.

- E-Este… - Umi sabía que esto era el todo o nada para ella – H-Honoka…

- ¿Qué pasa?

- Verás… hemos sido amigas de toda la vida… y… realmente… yo… tengo algo que decirte…

- Sí, ¿Qué pasa?

- Verás… - Umi se estaba poniendo muy nerviosa y el color de su cara era tan rojo que superaba por creces el color de cabello de Maki – yo… siempre… te… he… a…

- ¡Honoka! – dijo una voz detrás de ellas llegando.

- Maki-chan – dijo la peli jengibre - ¿ya viniste?

- ¿Viniste? – dijo Umi extrañada.

- Sí, debemos hablarlo – dijo Maki extrañando a la peli azul.

- ¿Hablar? – eso extrañó aún más a Umi.

- Maki-chan, podemos hablarlo después de clases ¿por favor? – dijo Honoka.

- Está bien – dijo Maki retirándose.

- Vaya, sí que fue inesperado.

- Honoka.

- ¿Qué pasa Umi-chan?

- ¿Qué pasó con Maki? ¿Qué era de lo que hablaban?

- ¡Oh, eso! – dijo la chica – lo siento Umi-chan, pero no puedo decírtelo.

- ¿Por qué no? – preguntó un poco molesta – vamos, soy tu mejor amiga, deberías contarme.

- L-Lo siento Umi-chan, pero es algo que nos traemos Maki-chan y yo.

- ¿Algo que se traen? – eso le dolió de gran manera a Umi y solo pensaba que no fuera lo que pensaba.

- Sí, es un secreto que vengo planeando con ella, es para el domingo que vamos a salir y…

- ¡¿Van a salir con Maki?!

- S-Sí, ¿Qué tiene?

- N-Nada – dijo la peli azul tomando sus cosas y preparándose para irse – me voy.

- ¿Umi-chan? – Honoka llamó a su mejor amiga, pero antes de decirle algo, la chica se fue – No puede ser.

La peli jengibre miró a la peli azul alejarse del lugar y al parecer… se veía enojada.

- ¿Qué hubiera pasado si Maki-chan no hubiera venido? – dijo la líder de las musas sacando un regalo de su chaqueta – será mejor que se lo dé en su cumpleaños.

Umi llegó a su salón algo molesta y sin decir nada, fue a su asiento.

Reposó su cabeza en el pupitre mientras pensaba en lo que Honoka y Maki habían hablado.

¿Por qué se le venía esa posibilidad a la cabeza?

¿Será que Honoka y Maki…?

¡No! No puede ser, Honoka jamás mostró interés amoroso a Maki, es más, era más que obvio que solo era relación de amistad, además, Honoka le tenía un enorme cariño a la peli roja.

Maldición.

Eso fue precisamente lo que no quería pensar la peli azul.

Con el pasar el rato hasta que sonó la campana que anunciaba el fin del receso, Umi pensó en toda la posibilidad de que eso fuera falso, pero por más que pensaba en ello, más fuerte se hacia el convencimiento de que eso era cierto.

De suerte, no era día de práctica y Umi se fue rápidamente a su casa a descansar.

Al llegar, no miró a sus padres y solo miró que estaban con sus respectivos alumnos practicando o bailando.

Sin más, la peli azul subió arriba a su habitación y solo se cayó en la cama a pensar un poco en la plática de Maki y Honoka.

Por más que luchaba por quitarse esa maldita idea de la cabeza, no podía.

- ¿En serio… Honoka y Maki…? – la voz de Umi comenzó a quebrarse - ¿s-será que ellas…?

La sola idea de que Honoka y Maki tuvieran una relación a escondidas era algo que le destrozaría mucho el corazón y no podría ver a los ojos a Honoka de nuevo.

Pasó ese día y el sábado, aunque Honoka llegó a buscarla para salir juntas, Umi le dijo a su madre que le dijera que no se sentía bien para salir.

La señora Sonoda no entendió porque este comportamiento de su hija, pero, aun así, hizo lo que la peli azul menor pedía.

El sábado pasó en un abrir y cerrar de ojos. Umi solo se dedicó a practicar y bailar en el dojo de su familia. Los fines de semana venían pocos estudiantes por lo que tenía mucho espacio para ensayar.

Luego, llegó el día de la sorpresa…

De todo el problema con lo de Honoka, Umi olvidó que ese día se celebraba el cumpleaños de alguien.

Pero todo fue hasta que vio la fecha en el calendario de la cocina y vio efectivamente que iba de este día.

Era su cumpleaños.

Sí, el calendario marcaba 15 de marzo.

La chica se alegró un poco, ya que eso significaba que estaba cumpliendo 17 años.

Cuando sus padres bajaron a la sala, enseguida saludaron con un simple Buenos días a su hija, cosa que la extrañó ya que no sabía porque sus padres la saludaban así si era su cumpleaños. Normalmente el día de su cumpleaños, le celebraban su día especial y comenzaban con un Feliz Cumpleaños, pero esta vez, no creía que pasaba.

Decidió salir del lugar a dar una vuelta y de lejos, notó a Honoka que iba con Kotori saliendo, las dos juntas… sin ella.

Umi no supo porque, pero realmente le produjo un dolor agudo en el pecho.

La peli azul decidió irse a otro lugar a despejar la mente.

La chica llegó a Akihabara y se entretuvo con algunas cosas, viendo cosas como figuritas y posters, cosas que no entendía mucho ya que no solía ver anime.

Se estuvo un gran rato viendo por todos lados, incluso, miró una tienda de mangas en la que había los mangas que a Honoka le gustaba y de los que tenía una estantería llena de ellos.

Honoka.

Todo el día que había estado evitando pensar en ella y justo se le venía a la mente la imagen de ella.

Los ojos de la chica se sentían con algunas lágrimas por derramar, pero logró concentrarlas y no llorar en un sitio como ese.

Decidió salir del lugar y solo tratar de volver a su casa, cuando de lejos…

- ¡Umi-chan! – gritó alguien desde lejos.

- ¿Eh? – cuando la peli azul giró la cabeza, miró al dolor de su cabeza - ¿Honoka?

- Umi-chan – la chica llegó rápidamente donde estaba su mejor amiga – te he estado buscando por todos lados.

- ¿Buscándome? – la peli azul bajó la mirada - ¿Por qué? Se supone que andabas con Kotori ¿no?

- Oh, eso es algo que se puede explicar – dijo la peli jengibre – verás, Kotori-chan me acompañó a comprar algunas cosas que tenía pendiente, y pensé que, si estabas dormida, no debería despertarte.

- E-Eso…

- ¿Qué pasa?

- Hay otra cosa que no me dijiste – dijo la peli azul - ¿d-de que hablaban con Maki el viernes?

- ¿Con Maki-chan? – la peli jengibre hizo memoria – es una sorpresa que teníamos planeado darte.

- ¿U-Una sorpresa?

- Sí, además también… – la peli jengibre miró a la peli azul y sacó una pequeña cajita – e-es para ti.

- ¿Para mí?

- S-Sí – de la nada, la valiente y energética Honoka se había transformado en una chica totalmente nerviosa y con la cara algo roja.

- … - la chica de cabello azul abrió la caja y solo logró abrir los ojos en grande al ver semejante regalo que le dio Honoka – e-este es…

- Sí – dijo la de ojos azules – es un collar.

El regalo de Umi era la réplica exacta del Corazón del Mar de la película Titanic. La cosa iba con la peli azul, ya que su nombre coincidía con el del collar.

- ¿H-Honoka? – Umi aún estaba estupefacta por el regalo de su mejor amiga.

- Umi-chan, ¿te gusta?

- M-Me encanta – dijo la peli azul – muchas gracias Honoka.

- D-De nada – dijo la chica – por cierto, aún hay otro regalo.

- ¿Sí?

- Sí, ven acércate.

- ¿Para qué me…? – Umi no terminó nada ya que sintió como sus labios eran tocados por otros. Al abrir grande los ojos, Umi se dio cuenta de que pasaba, la chica la había besado.

Honoka había unido sus besos en un cálido y lindo beso.

Umi no creía que eso pasaba, pero después no dudó más y solo se atinó a responderle el gesto.

Unos minutos después, se separaron por la falta de oxígeno.

- ¿H-Honoka?

- Lo siento por eso Umi-chan, pero debía decirte que te amo, al igual que tú a mí.

- ¿Q-Que? – eso impresionó a la peli azul - ¿c-como sabes eso?

- No eres la mejor ocultando tus sentimientos – le dijo Honoka sonrojándola.

- ¿E-En serio?

- Sí, pero sabes, eso me gusta más.

- H-Honoka.

- ¿Nos vamos?

- ¿A-A dónde?

- A tu casa – dijo Honoka – vamos a celebrar tu cumpleaños.

- P-Pero se supone que nadie…

- Nadie dijo nada ya que queríamos sorprenderte.

- E-Entonces… esa era la…

- Sí, esa era la sorpresa con Maki-chan que te habíamos planteado.

- Vaya, y yo poniéndome celosa de nada.

- ¿Celosa?

- Olvídalo, solo vámonos.

Ambas chicas se fueron a casa de Umi, tomadas de la mano, pero ya no como amigas… sino como algo más.

Pasó lo típico, celebraron a la cumpleañera e incluso hubo un karaoke, presentado por Nico.

Aunque la presentación de Honoka fue la que llamó la atención ya que le dedicó una canción a su amada Umi.

- ¡Canta Honoka-chan! – gritó Rin.

- ¡DJ, que suene la rola!

La música comenzó a sonar.

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Caprichosa eres tu

Muchas veces lo sé

No te importan los demás

Si quieres todo hacer, a tu manera

¿Por qué te comportas así?

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Y como una ilusión, prefieres tu vivir

En el pasado que se fue

La gente te daña, no lo comprendes

Y te hacen llorar, angustiada estás

Con las personas nunca te entiendes

Pero sola nunca estarás

Porque yo estaré ahí

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Ya verás

Aunque mil tormentas vendrán

Cuando de noche llegues a tu casa

Y el alma sientas herida

Cuenta conmigo amor

Porque tú y yo

Unos hacemos los dos

Y muchas cosas juntas vamos a hacer

Mi valor va a protegerte

¡Mientras vivas aquí!

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Ese día, supo que sería el mejor cumpleaños de su vida… y no el último con Honoka a su lado ya no como amiga… sino como algo más… su novia.

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Feliz Cumpleaños Umi