holaa! como estan n.n muchas gracias a las personas que me dejaron review, estoy animada para escribir, muchas gracias encerio. Bueno primeramente debo pedirles disculpas por el gran retraso con el capitulo... estoy en un momento caotico en la U, posiblemente comience mis examens la proxima semana asi que tratare de dejarles unos caps por adelantado ok...
CAPITULO 2
PERDONAME…
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Ella volteo a verme y se quedó sorprendida, al igual que yo.
Esa era Milk?, no podía creer lo que mis ojos estaban viendo, esa mujer canosa y arrugada ¿era mi esposa? Divague con mi mirada todo su cuerpo hasta llegar a sus ojos. Fue allí que me convencí de que si era ella.
Esos ojos negros profundos como la noche, eran únicos en el mundo. No reaccioné, Milk me vio fijamente y como si no estuviera allí, se volvió a recostar en su cama. Era como si estuviera ciega. Yo me acerque y me puse a un costado de la cama y ella aun permanecía con la vista en el techo.
La tomé de la mano y ella abrió mucho mas los ojos, cuando sintió mis manos se sentó y me vio con los ojos cristalinos. ¿Qué podría decirle? Ser como soy, así de despreocupado o tal vez, siquiera por esta única vez, debía expresarle lo que sentía... pero ¿Qué decirle?, "¡Hola, Milk ya regrese!", o "Milk te extrañé". Ahora que recuerdo el maestro Roshi me dijo que para que una mujer se sienta feliz, debía decirle las palabras, "te amo, mi amor, mi cielo, mi ternura, etc.". Entonces tendría que optar por una palabra así.
— mi...mi a...amor, ¿estas bien?— ella puso una cara extraña y no era uno de felicidad.
— ¿Qué dices?— me miró anonadada, con sus labios semi abiertos— no quiero que lo digas… es mejor que te marches Goku, no tienes nada que hacer aquí— desvió su cabeza.
— ¿pero, porque?, ¿porque quieres que me marche?— verla tan silenciada me hacia sentir deprimido, me dolía el pecho verla en ese estado— yo quiero estar contigo, mira… no quiero que estés aquí.— pero fui interrumpido bruscamente por una Milk dolida y llorosa.
— ¿y que harás?— Volteo llorando— ¡¿esperas que me vaya a casa, para que así te vuelvas a marchar?, ¡estaba decidida a morir!, ¡quería morir! ¡Porque tuvieron que traerme aquí!, ¡¿Por qué?— cubrió sus ojos en medio de llanto, pero su explicación solo me lastimaba mucho mas, como también me enfurecía oírle decir eso.
— ¡¿Qué tonterías estas diciendo? — estaba molesto, no podía soportar que mi Milk, mi esposa, dijera que estuviera harta de vivir. — ¡No sabes lo preocupados que estaban Gohan y Goten por ti!, ¿crees que se sentirían bien, sabiendo que su madre fue una cobarde que optó por el suicidio?— Milk se quedó muda e inmóvil — solo te pido que reconsideres esa decisión tan errónea que estas queriendo tomar… Milk yo, como nuestros hijos te necesitamos...
— Tienes razón…— expandió sus ojos, entrando en un trance. De pronto se sujeto la cabeza con la misma facción en su rostro— no se que fue lo que pensaba, pero ¡no puedo soportarlo sola… no puedo…!— comenzó a gritar asustada.
— Milk, ahora estoy aquí, desde hoy te prometo que te estaré protegiendo — me acerque a ella y la abracé con cariño y ella continuó llorando inconsolablemente. Sentí como su dolor también me absorbía.
— Te odio...…. — elevó la cabeza y me observó con muchas lagrimas en su rostro.— ¡vete Goku…! estar contigo solo me hace mas daño, ¡ya no quiero estar contigo!, ¡ya no te necesi…!— mi cuerpo me impulsó a besarla y sujetarla de las muñecas, mi esposa me miraba deseando esto, pero con lo orgullosa que era, solo me alejaba tratando de zafarse de mis manos y queriendo darme una cachetada, pero yo seguí besándola. Era lo único que podía hacer, había olvidado lo mucho que la amaba.
Ella seguía oponiéndose hasta que yo la besé con mas fuerza, fue allí que Milk se dejo llevar, aun llorando.
Me arrodillé y la abracé por la cintura, me dolía verla así, esta no era la primera vez que la veía en ese estado porque siempre fui incapaz de soportar verla llorar con tanta intensidad. El aire se nos acababa y me aparte un poco para luego mirarle con aflicción, con mi dedo pulgar fui limpiando el rastro que había dejado sus lagrimas.
— Milk…. — la miré fijamente— perdóname…—cerré mis ojos. Y ella comenzó a llorar nuevamente. De pronto sentí como ella me abrazaba con un dolor en su voz.
— porque no regresaste pronto, te detesto por haberme abandonado tanto tiempo.
— no digas eso, yo quiero estar contigo... solo que...
— Buenos días señora Milk...— saludó la enfermera que habia entrado por la puerta y se quedo callada al vernos abrazados. Ruborizado me levanté rapidamente y Milk se separó de mi— disculpen, solo vine a decirle a la señora que ya puede irse a su casa.
— Muchas gracias, señorita— agradecí a la mujer que evitó que rompiera otra vez el corazón de Milk.
Milk y yo nos vimos fijamente, algo me decía que ella no me había perdonado totalmente, se comportaba fríamente y mientras se alistaba para irnos a casa. No volvió a dirigirme palabra alguna. Aun así, debía tener las agallas para preguntarle ¿Por qué se había lastimado de esta manera?
Horas después, el sol comenzaba a ocultarse y la luna aparecía con su hermoso resplandor expandiéndose por todo el cielo.
Ella ya estaba cambiada. Salimos del hospital, me parecía muy extraño que Milk quisiera frenar un taxi, si yo podía llevarla conmigo.
— ¿Milk, que haces?— inmediatamente respondió.
— Que no ves que estoy tratando de detener algún taxi para que nos lleve a casa...— fue tajante con su respuesta.
— pero yo podría llev…
— ¡de ninguna manera!, ¡lo que menos quiero que me demuestres es que no eres una persona normal…el hecho de que seas un saiyajin, me hace recuerdo todo el dolor que tuve que pasar sola, mientras tu entrenabas para hacerte mas fuerte! — Ante su acusación tan brusca, no pude decir nada más.
Al instante ella pudo detener un taxi y se subió rápidamente, yo me senté a su lado y no nos dirigimos ni una palabra más.
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Su presencia me intoxica, no quiero que este a mi lado, tenerlo cerca es mas doloroso que no tenerlo. No quiero demostrarle cuanto lo amo, porque lo mas seguro es que se volverá a marchar, odio esta rutina, esta vida.
Llegamos a casa, no me sentía muy bien, estaba algo débil. Era por que no pude comer bien en el hospital, la comida de allí me daba nauseas. Una vez que ingresamos a la casa, dejé las llaves sobre la mesa y me marche directo a la cocina para prepararme un poco de comida. Goku solo se sentó en la mesa y se quedo observándome. No me incomodaba su presencia, simplemente debía ignorarlo, mientras no dijera ni una sola palabra, todo estaba bien por mi.
Terminé y puse los platos a la mesa, tome mis palillos para comer mis fideos asados, cuando de repente Goku me dijo algo que me dejó perpleja.
— Quiero ser tu esposo desde hoy, Milk… — yo me encontraba mucho mas atónita, mis labios estaban separados de la impresión que me lleve por su comentario, no sabia que responder. Me sentía extraña, todo el rencor en mi pecho estaba desapareciendo con esas simples palabras que se que a el no le era fácil decirlas— ¿es que acaso es algo malo?— me interrogó como un niño inocente.
— No es nada malo, solo que… olvide que debería responderte…— acoté confundida.
— no respondas nada, solo dime que no perdiste ese sentimiento hacia mi… no me odies,…— esa palabra me dejó mucho mas impresionada.
— yo… yo...— mis palabras no surgian, mi voz se cortaba reiteradas veces, sabia lo que sentia, solo que temia volver a ser herida— yo tambien quiero que seas mi esposo, Goku...— declaré ruborizada y frustrada de no haber podido contener mis sentimientos por mas tiempo.
El se me acercó lentamente y se detuve en frente de mis ojos, me miró como nunca antes lo había hecho. Esa mirada era difícil de descifrar, tenia una fusión de varios sentimientos que se expresaban a la vez. De pronto me sujetó de mis hombros y fue acercando sus labios a los míos y me dio un beso lleno de amor que me había quitado todo el resentimiento que tenia dentro mi cuerpo. Mi corazón palpitaba y en mi vientre revoloteaban las mariposas del amor. Sus labios tan calidos y suaves me hacían sentir que estaba mas enamorada de el.
Me separé de el una vez que se me acabó el aire y en ese instante vi sus hermosas pupilas negras que reflejaban un brillo excepcional, en ese instante no pude evitar desearlo. Lo amaba tanto que... era capaz de entregarme a el, alma y cuerpo otra vez. Se que es pronto para comenzar con eso, pero… es lo que mas deseaba en esos momentos, quiero volver a ser suya y que el sea mió.
— se que es lo que deseas Milk…— declaró Goku susurrándome con un sonrojo leve en sus mejillas— ¿quieres que me ponga a trabajar, verdad?— eso me dejó mas impresionada ¿Goku me estaba pidiendo hacer el amor? ¿Había leído mi mente?
— yo…yo...— trague grueso, jamás creí que el amor de mi vida, diría esas palabras. Inmediatamente creí que lo que estaba viviendo con Goku, no era más que un sueño, un hermoso sueño del cual no quería despertar nunca. Tal vez de verdad me morí, si era así, no me arrepentía de mi muerte — yo… —la vergüenza no me permitía hablar, así que solo afirme con la cabeza y mis mejillas rojas.
— Muy bien, como tu digas…. — se acercó mucho mas y volvió a unir sus labios con los míos y sus brazos me rodearon con posesión. Se separó un poco y besó mi cuello — te quiero…— me susurró en el oído.
— yo también Goku— le dije besando su lóbulo de la oreja izquierda.
El momento de amarnos dio inicio. Sus dulces labios recorrieron desde mi clavícula hacia mi esternón, sus manos acariciaban mi cintura. El podría tener la actitud de un niño, pero sabía amar como un hombre. Gemí levemente, esas caricias eran las que mas anhelaba sentir en todo ese tiempo de soledad.
Sujete el rostro de mi Goku y uní con mucho amor sus labios con los míos, era delicioso sentir aquellos labios delgados y sus brazos rodeándome con locura. Sentí una gran satisfacción y felicidad en mi interior. Ese era mi amor, mi gran amor... al que siempre me entregaría con devoción y afección.
Goku me recostó sobre la cama y comenzó a besarme desde mi boca, bajando por su pecho hasta llegar al vientre. Mientras sus manos amasaban mis pechos encima de mi camisa. ¿El era mi Goku? ¿Este buen amante?
Apreté las sabanas con mis manos, al sentir como las caricias iban incrementándose y me iba mojando en mi zona inferior. Ese hombre era el único que me llevaba hasta ese extremo, el único que provocaba tanto placer con solo acariciarme. Fui quitándole su playera lentamente, y con una mano desabroche el Pantalón, bajando el cierre. Goku me observó con una mirada desconocía para mi, tenia algo mas de depravación. Así que metí la mano dentro de su prenda de una manera brusca y lujuriosa. El gimió mucho mas... y de pronto….
— Pi!pi! pi! Pipipipipipipip— sonó la alarma. Muy perturbada me levanté rápidamente de la cama y apague el maldito artefacto que me despertó estrepitosamente… me senté en la cama y comencé a meditar. ¿Todo lo que viví en esos momentos habría sido un sueño? Pero, si así fuera ¿Por qué estoy aquí, en casa? ¿Por qué estoy viva? Esa era mí cuestionarte más grande. De pronto vi. Que la puerta del sanitario se abrió y Goku ingresaba a mi alcoba con una ancha sonrisa y su tórax descubierto con solo una toalla cubriendo la parte inferior y otra cubriendo su cabello.
— buenos días, bella durmiente... que bueno que despertaste — me quedé muda de alegria, no habia sido un sueño. Vi como se apoyo sobre la cama para darme un beso en la frente— ¿porque me miras así?— su voz era muy dulce.
— ¡me da mucha alegría verte Goku!— lo abrace del cuello — ¡que bueno que regresaste! — con unas gotitas saliendo de mis ojos.
— Yo también estoy contento de regresar— para luego rodearme con sus brazos.
Será que con todo ese tiempo, el había logrado extrañarme, ¿aunque sea un poco? No iba a preguntar, me sentía muy feliz y segura en sus brazos. Pero lo me confundía era si yo me había entregado a el. Era algo vergonzoso de preguntarle así que debía esperar el momento indicado para cuestionarle sobre el asunto ¿Por qué es que no recuerdo todo? ¿Será mi vejez?
De pronto... un sonido de "grr…" se escucho en la habitación. Y fue algo que rompió el encanto del momento. Me separe de el y lo observé resignada. El se limito a sonrojarse y poner su típica sonrisa y la mano tras la nuca.
— perdona Milk… dime...— antes que el concluyera con su pregunta, que ya era muy obvia para mi, le interrumpí.
— Aguarda, ire a prepararte el desayuno...— le bajé de la cama y me puse mi bata blanca— enseguida regreso, espérame aquí ok, Goku...— le dije muy animada. Hoy después de tanto tiempo, podría cocinar para el hombre que amo. Terminando de decirle lo anteriormente expresado, me marche hacia la cocina en la planta baja muy contenta.
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— Milk…— susurré para mi mismo, no podía evitar sentirme mal por ella. Cada que la veo, siento una rara sensación en mi pecho. No se si de tristeza o de alegría.
Me levanté de la cama con el cuerpo ligeramente liviano. Pude comprender que había anhelado estar en este lugar. Durante mis entrenamientos, no pensaba en nada mas que volverme mas fuerte, comprendo que eh abandonado a mi familia, a mis amigos y sobretodo a Milk. Lo que no entiendo es... ¿porque no quice volver?... suspiré pesadamente, comenzando a tender la cama.
No voy a dar mas explicaciones sobre mis planes... solo quiero que Milk disfrute de estos dias, seré el marido que tanto soñó. Daré todo de mi, para que jamás vuelvas a querer intentar quitarte la vida, aun así, debo saber ¿porque quisiste tomar esa decisión?, estoy conciente de que mi ausencia tuvo que influir, pero hay algo que me estas ocultando, y quiero saber ¿Qué es?
Luego de terminar de arreglar la habitación, Salí de esta y cerré la puerta. Bajé por las escaleras que conectaban con la sala y así mismo con la cocina. Me acerque sigilosamente, al estar casi en la entrada, oí que Milk cantaba dentro la cocina, confundido asomé la cabeza por la entrada. Ya allí la vi., ella tarareaba una canción mientras movía con una cuchara lo que había dentro la olla, lo que supuestamente seria mi desayuno.
El reflejo del sol ingresaba por la ventana, dándole un color amarillento a la piel de la mujer que se encontraba frente a mí. Ella era una experta en la cocina, lo digo porque mientras movía el cucharón, al mismo tiempo que picaba las verduras puestas sobre una tablilla de madera sobre el mostrador. No pude evitar sonreír, así que me acerqué a ella y la tome desprevenida, mi mentón se apoyó sobre su hombro. Milk me miró de reojo... aquellos que con el paso del tiempo, no lograron cambiar ni un poco.
— go..Goku...— añadio avergonzada. Al darse cuenta de que yo observaba como cantaba de alegría. — ¡eres un maleducado, siempre debes llamar a la puerta!, ¡me hiciste asustar!— terminó reprochándome y yo sonriendo mas.
— ¿Es que acaso esperas que alguien mas entre por esa puerta?— le cuestioné muy bromista, ante mi comentario pude notar una gran sorpresa de parte de ella. No la culpaba, jamás me había puesto tan romántico, cariñoso y celoso con ella.
— ¿Goku te sientes bien?— fue lo único que me preguntó aun muy desconsertada.
— Ajaja por supuesto que si— reí por su conducta. Sin decir nada más, me fui a sentar a la mesa. Milk confundida continuó preparando el desayuno. Afilé la mirada muy decidido ah hacerle feliz desde este momento. — Milk veo que no hay muchos víveres, ¿que te
Parece si vamos al supermercado a comprar lo que falta? Además yo conduciré.
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— "Goku se esta comportando de una menera muy distinta"— lo miré, para luego asentir con la cabeza emocionada.
Luego de 5 minutos mas, el desayuno estaba listo. Di media vuelta y puse todos los comestibles sobre la mesa. Goku estaba con la lengua afuera y alucinado de ver tantos platillos.
En ese preciso momento se me vino a la mente aquella visión que no sabia si fue real o solo una ilusión, aquel en el que el me besaba apasionadamente y me tocaba con frenesí. Menee la cabeza tratando de quitarme esos recuerdos que me estaban perturbando. Además, estaba muy contenta de tenerlo junto a mi otra vez.
Me senté a su lado y lo vi comiendo como todo un hombre hambriento, como si no hubiese comido nada durante años.
— ¡Goku, come como persona!— le llame la atención y el se quedo inmóvil tal como lo tome. Con una presa de pollo en su boca y en la otra mano con un bola de arroz. Me hacia tan graciosa esa escena, que no pude contener mi risa. — Jajá, esta bien, continua— le dije aun riéndome, pero por alguna razón el dejo su presa sobre el plato y tomo los tenedores y comenzó a comer como un hombre de la alta sociedad. Algo que me hizo caer de espaldas al suelo.
— ¿Milk estas bien?— miró debajo la mesa con los cubiertos en sus manos.
— Hay… jeje, estoy bien— añadí para no preocuparlo, me di cuenta que mi cuerpo ya no era el de antes, esa caída me había lastimado la espalda.
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Terminamos de desayunar y sacamos el coche que había estado guardado durante tantos años en la cochera, aun siendo un modelo antiguo, no daba a envidiar de un modelo nuevo. Goku manejaba muy concentrado en el camino, mientras yo observaba a través del parabrisa, como la gente caminaba de aquí para aya.
No tardamos mucho hasta llegar al centro comercial de ciudad Satán. Estacionamos en el parqueo exterior del gran mercado. Yo salí por la puerta del copiloto, llevaba un Pantalón Jean y una camisa rosa pastel, sin embargo el llevaba su chamarra rojo con negro y su Pantalón verde lechuga. Caminé hacia el y como si me leyera telepáticamente, me tomo de la mano dejándome mucho mas asombrada.
— go…Goku ¿Qué...que estas haciendo?— pregunté tartamudeando.
— Como te dije, desde hoy, seré tu esposo...— volvio a repetirlo, aquellas palabras que me habian hecho feliz la primera vez y que me hacia sentir mas contenta de estar viva— ¿no quieres que me comporte como tal?
