CAPITULO 7

Hola! :D estoy muy contenta de tener todos esos reviews de parte de uds. Y como cumplieron con el pacto que hicimos, aquí vengo yo a cumplir con mi parte.. este capitulo demostrará o mejor dicho, se dara una pista muy obvia sobre cual es la identidad del hombre misterioso que siempre se posa bajo aquel arbol de cerezo… espero les guste, próximamente trataré de ponerle mas accion, por ahora solo estamos en una introducción, pero todo se pondra mas interesante dentro de poco, espero sus reviews y muchas gracias por el apoyo nuevamente SaYuNaRa!.


A la mañana siguiente me desperté temprano y fui a preparar el desayuno con los pocos víveres que había en ese apartamento. A decir verdad, me tenia muy intrigada, ese departamento parece haber sido utilizado por otra gente antes de la llegada de Goku. Lo digo porque los comestibles aun estaban en buen estado.

No tarde mucho en que todo estuviera listo, no pude hacer un desayuno abundante como a mi Goku le gusta, pero si estaba sabroso, seguro que este desayuno lo haría sonreír un poco. Puse todo sobre una bandeja, lo bueno es que en el lugar no faltaba nada, tenía todo, hasta los más mínimos detalles en orden.

Con la bandeja llena de comida, me dispuse a ir a la habitación de Goku... pero grande fue mi sorpresa verlo despierto y arreglandose el cabello, utilizando el vidrio de la ventana como espejo.

— bu.. Buenos días Goku…— me acerque a el con la bandeja y puse los comestibles sobre el velador pequeño que se encontraba a lado de la cama.

— buenos días Milk, ¿es el desayuno?— yo sonreí afirmativamente— huele delicioso, no tengo mucho tiempo, así que comeré de prisa — tomó los cubiertos y comenzó a devorar. Cuando apenas yo había tomado el plato en la mano, Goku ya había terminado — ¡hay! Que delicioso estuvo el desayuno... Milk perdona pero debo irme, te dejo todo el dinero para que dispongas de el cuanto quieras, ya sabes que soy malo para administrar dinero y si no es mucho pedir, quisiera que compres un poco de ropa para ambos…

— Si, claro que si... que te vaya bien— me acerqué a el y le di un beso en la mejilla. El me miró de reojo, parecía impresionado.

— No vendré a almorzar, no me esperes…— fue lo ultimo que oí de sus labios antes de salir por la puerta.

Suspiré apesadumbrada y termine de desayunar sola, recogí los platos y los lavé. Me senté sobre el cojín que teníamos como asiento frente al comedor pequeño de la sala y agache la cabeza apoyándolo sobre aquel tablero.

— muy bien, no es hora de deprimirse Milk, no le des importancia a como se comporta Goku, porque si me fuera a fijar por todas las ofensas que me hace, no soportaría estos quince años que nos quedan por delante— hice un puño delante de mi con una sonrisa de satisfacción — ¡es hora de ir a comprar!.

Tome el dinero y salí rápidamente de casa. Estaba encantada con aquella aldea, era tan hermosa, me sentía como un pez dentro el agua. Sonreí ante mi ejemplo tan desalineado. Caminé por las calles viendo todas las tiendas abiertas del lugar. Como lo prometido era deuda, daba inicio a mi jornada de compras limitadas.


Seis horas después.

Estaba exhausta, había comprado muchas cosas como una loca empedernida. En una mano traía tres bolsones llenos de ropa tanto para mí como para Goku, lastimosamente me vio obligada a optar por otro diseño de ropa para mi, ya que no encontré por ningún lado ropa estilo asiático, como el que solía usar.

Como mis prendas con las que llegué estaban muy viejas, me daba mucha vergüenza tener que andar con las ropas desgastadas con las que llegué. Así que opte por irme vestida con la ropa que compre. No se si estaba de moda o no, solo se que me veía muy bien en mi y mi cuerpo joven.

Era una solera blanca que me llegaba hasta el muslo, debajo de este llevaba una calza negra ¾ y unas sandalias negras parecida a las que los aldeanos usaban. Como mi cabello estaba alborotado, opte por trenzarlo en una sola cola. Pero no sabia que a muchos les gustaría la forma que me había vestido, muchos idiotas no paraban de silbarme, quizás no era el diseño de la ropa, si no, por que estaba adherido a mi cuerpo. Me sentía irritada, pero prefería no darles ni un poco de interés a sus comentarios tan absurdos. ¡Huy! ¡Pero que rabia sentía! Caminé cerrando mis ojos por la ira que me consumía por dentro. Bien pude haberlos golpeado para callarlos, pero no estaba en mi habitad, por así decirlo y lo que menos quería causar ahora, era problemas.

— "pobres imbéciles, esperen a que me adapte, voy a hacerles pagar por sus observaciones pervertidas"— medité con los ojos cerrados y una vena saltando de mi frente. Cuando abrí mis parpados, me fijé que estaba dentro un callejón oscuro y sin salida— hay maldición, ¿como llegue aquí? ¡Todo por culpa de esos hombres que no saben como llamar la atención! — renegué y con mis bolsas de ropa voltee para regresar al camino.

De pronto fui acorralada por cuatro hombres que aparecieron a mis puntos cardinales. El que estaba detrás mió, rápidamente sin que yo me percatase, me tomó del cuello y puso un cuchillo sobre mi yugular. Estaba algo asustada mirándolo de reojo, no pude evitar sentir temor, me estaba apretando bastante la hoja de aquel metal tanto que apenas podía respirar sin lastimarme el cuello. Fue allí que oí que ese hombre comenzó a reírse maliciosamente.

— ¡ajajajaja! pero que nos encontramos aquí— acercó su olfato a mi cuello y comenzó a inhalar mi aroma, ante eso solo cerré mis ojos, sintiendo un gran asco hacia ese hombre.

— ¡Llévense todo lo que quieran, pero no me lastimen!— les dije firmemente, pero con un temblor incontenible que recorría todo mi cuerpo...

— pero mi amor — me dijo el hombre de mi izquierda— el dinero se consigue fácilmente, pero una noche contigo…— ante ese comentario me quedé pasmada, estaban insinuando que me vejarían sexualmente.

— Yo también querré mi parte de este botín tan delicioso— se acercó el de la derecha y comenzó a tocarme la cintura.

— entonces tu serás el primero, luego yo y después los demás— se acercó el de en frente mió— debemos llevarla a un motel, sin que nadie se de cuenta.

Mi temor se convirtió en pavor, estaba temblando... el cuchillo fue bajando de mi cuello, pasando por mi esternón hasta posarse en medio de mis pechos, metió el arma dentro mi ropa dispuesto a romper mi bracier.

— no... No lo hagan… — cerré fuertemente mis ojos, temiendo por mi vida, sabia que mientras ese hombre me tuviera prisionera entre sus brazos y ese cuchillo, no podría hacer nada para defenderme, solo quería que alguien me ayudara— "ayúdame, por favor"— comencé a llorar en silencio.


Me había levantado temprano el día de hoy porque no pude conciliar el sueño, el día de ayer tuve un horrible escalofríos que no desapareció hasta la noche. Sentía como si me hubiesen quitado parte de mi cuerpo. Pero ahora ya estaba mucho mejor, tanto que mi dirección el día de hoy; seria ir a averiguar, cuando se publicaría la siguiente saga de mi novela favorita "Tácticas Icha Icha", ¡que emoción!.. Aun con mi antigua edición, fui caminando leyendo mi libro sin tratar de que me perturbase el misterioso asesinato de aquella mujer. Aunque, mientras más quería evitar pensar en ello, más me enfocaba en meditarlo.

Suspiré agotado, me tenía intrigado todo lo que decía esa carta, pero era tan confuso que apenas si había logrado comprender que yo tuve algo que ver con la muerte de esa anciana. Además, no tenia aun una precisa conclusión de lo que dijo: "su deseo de protegerla lo llevará hasta el limite de su fuerza y si el mal se apodera de su corazón, todo lo destruirá, aun a la gente que ama"". Todo eso me daba muy mala espina.

Proseguí caminando y leyendo, hasta que de pronto sentí una punzada en mi pecho, me detuve bruscamente y me toque la parte que me había dolido. ¿Otra vez esa sensación?, no tardo mucho tiempo para que el dolor desapareciera.

— Creo que debo ir al hospital, ¿no será que tengo alguna enfermedad cardiaca?— me pregunté. Cuando di mi primer paso para proseguir oí la voz de alguien que me pedía ayuda, pero no había nadie por allí, tal vez solo era mi imaginación,

Estaba a punto de caminar, pero vi un callejón oscuro y observé cuatro sombras dentro de esta calle. Me adentré un poco sigilosamente y cuando mi figura se mimetizó con las sombras del lugar, vi como dos hombres sujetaban a alguien, no pude ver bien el rostro de la victima, pero si noté el brillo de el acero que se posaba en el cuello del rehén. Rápidamente tomé mi kunai y lo arrojé en su hacia la mano que sujetaba aquella arma. En ese instante el dejó caer su cuchillo y los otros tres se quedaron mirándome con rabia.

— ¿Quién demonios eres?, ¡te has metido en graves problemas amigo!— luego de decir eso, todos sus demás compañeros sacaron sus respectivas armas. No les temía, no eran más que unos delincuentes turistas como muchos otros que había logrado derrotar.


— ¿Quién demonios eres?, ¡te has metido en graves problemas amigo!— gritó el hombre que me había acorralado con su cuchillo, vi como su mano estaba sangrando, con una especie de navaja en forma triangular con una asta redonda.

Yo me quedé estática observando como los compañeros del herido sacaban de sus espaldas diversas armas para contra atacar. Pero yo no lo permitiría, ahora estaba libre como para poder defenderme y defenderlo.

— "no debo parecer ser una mujer débil, no debo…Por que… ¡porque yo soy la esposa del hombre mas fuerte del mundo!"— Con esas palabras me di el coraje suficiente para poder vengarme de esas canallas.

Los tres delincuentes estaban distraídos así que me puse en posición de combate, y antes de mis agresores se movieran para atacar en frente, yo ataque por la retaguardia. Golpee al de mi costado derecho con una patada en la cara. El de mi izquierda al ver mi reacción quiso golpearme en el rostro, yo esquivé rápidamente el puño que estaba envuelto en una cadena y le di un puñetazo en el abdomen, el de enfrente mió también se movió tratando de acuchillarme por el frente, me agache y me impuse con las manos en el suelo para darle una patada en el mentón, acción que lo elevo en el aire y lo dejo tirado en el piso. Respiraba agitadamente, trate de recuperar el aire y me tranquilice un poco. Cuando por fin pude dejarlos a todos en el suelo, les dirigí la mirada con todo mi odio.

— ¡mal...maldita... ya... ya veras, me las pagaras!— me gritó al que golpee en el abdomen, levantándose rápidamente para contraatacar.

— ¡Eso quiero verlo!— grité enfurecida y le di una patada en la mejilla, expulsándolo contra la pared y dejándole inconciente— malditos idiotas, ahora aprenderán a saber con quien meterse y con quien no...— con mi seño fruncido tomé mis bolsas, voltee mi cuerpo para dirigirme a la salida de aquel infernal callejón.

De pronto vi como otra cuchilla de la entrada, pasó casi raspando mi mejilla. Voltee mi cuerpo para ver atrás de mi y resulta que uno de esos desgraciados se había levantado y esperaba atacarme por la espalda, pero como mi salvador lo vio , atacó con esa cuchilla que llegó a su hombro y lo hirió, dejándolo chillando de dolor en el suelo.

En plena oscuridad, llegué hacia el sujeto que me había ayudado y como no pude verle bien la cara, solo me limité a agradecerle inclinándome hacia delante.

— Muchas gracias por ayudarme, no habría podido defenderme con el hombre que estaba detrás mió— sonreí en señal de agradecimiento.

— debes tener mas cuidado al andar dentro de callejones que a simple vista te muestran que pueden ser peligrosos.— esa voz era tan dulce que me hacia sentir confortada.

— lo tomaré en cuenta, muchas gracias nuevamente— caminé junto a mi salvador hacia la salida, cuando llegase allí, le agradecería mirándolo a los ojos, como debería ser una buena gratificación.


Salimos de aquel callejón y cuando la luz de los rayos ultravioleta nos iluminaros, ambos nos quedado mirándonos fijamente. Yo me había sorprendido, porque, era un bandido el que me había rescatado, lo podía afirmar por la mascara que traía, yo que sepa, solo un rebelde ocultaba su rostro.

Estaba pasmado, sentí como si mi interior fuese congelado al instante en que la vi, no entendía por que pero otra vez latido intenso me había perturbado, sentí como si mi corazón fuese arrancado de mi cuerpo, ante esa sensación, me incliné un poco. No me encontraba bien, era como si aquellos recuerdos tan dolorosos estuvieran saliendo a la luz. Por mi vista solo podía ver aquellas imágenes de cuando era niño, imágenes que me demostraban todo lo que había sufrido y llorado en mi infancia. Mi interior se llenó de una cólera destructible, comencé a respirar agitado, no quería estar allí por más tiempo.

— ¿Estas bien?— me preguntó angustiada aquella mujer.

No respondí a su pregunta, incluso esa voz me hacia recordar, aquello… aquello que había enterrado en mi interior desde hace años, "la respuesta la encontraras en ella, tu la odias por lo que te hizo" recodé aquellas palabras de la anciana. ¿Seria posible que esa anciana supiera que reaccionaria así al ve a esta mujer? Me preguntaba respirando agitadamente y estremecido hasta que comencé a temblar.

— ¡No te sientes bien!, ¡ire a pedir ayuda!— habló tan fuerte que mis oíos se irritaron al oírla.

—Cállate…— susurré y ella no me hizo caso, continuando exigiendo ayuda— ¡silencio!— me puse de pie, sintiendo como mi interior tenia una sed de ira contra esa mujer. Ella me miró confundida.

Debía alejarme, debía alejarme de ella, porque si me quedo un momento más, estoy seguro que la voy a lastimar, y no moralmente, si no físicamente. Tenía ansias de estrangularla. Apretando mi pecho me fui alejando de ella lentamente, pero ella me seguía preocupada preguntándome que es lo que me sucedía.

Continuamos así durante unos cuantos minutos, ¡porque no entendía que no quería estar a su lado! Y para lo pero era que me seguía con su estúpìdo rostro. Ya estaba a punto de que mi ira se exteriorizara, antes de que ella me tocará por lo cerca que estaba, me alejé saltando por los tejados de las casas vecinas.

— ¡e...espera! — oí que gritó extendiendo sus manos hacia el lugar donde me marché. Si de algo estaba seguro en ese momento, era que no quería volver a ver a esa mujer nunca más, y si la viera, creo que no seré capaz de controlarme, voy a querer liquidarla.


— Pero que hombre mas extraño, primero se sintió mal y luego se marchó sin decir nada mas— me puse a pensar— con que así son los rebeldes de esta aldea, llevan el cabello pintado de plateado, llevan mascaras y ademas de que son unos maleducados — fue la única conclusión que saqué de aquel hombre — es un rebelde sin causa, si, de seguro que es eso.

No iba a perder mas tiempo poniéndome a pensar en el, pero aun así aquella mirada que me dirigió, era la de un hombre siniestro y lleno de odio que era capaz de matarme si así lo quería. Un escalofríos recorrió todo mi cuerpo al recordar aquel único ojo visible, pero que demostraba un profundo odio, ¿habré hecho mal en agradecerle?, si lo único que hice fue eso... suspiré apesadumbrada, ahora solo quería regresar a casa y preparar la el almuerzo y esperar a mi esposo con la cena lista. Me marché con todo mi equipaje hacia la casa, pero con una gran preocupación ¿Por qué me vio con tanto odio?

Toda la tarde estuve ocupada en arreglar la casa y algunos detalles que no me agradaban, pero cuando finalicé me puse a cocinar que a penas me di cuenta que era de noche. Y vi a través de mi ventana aquella hermosa gala de estrellas resplandecientes y una luna menguante que se veía tan blanca como la nieve. Estaba en la cocina observando el cielo mientras picaba las verduras.

— ¡ashu! Hay no, espero que no me resfrié— me dije preocupada — Seguro que Goku vendrá con un gran apetito, así que le recibiré con un gran festín— me dije orgullosa, yo era la única mujer que le brindaría mis dones de cocinera— además…. hoy después de tantos años, puedo ver que Goku esta trabajando de verdad, ajejej "trabajando"— sonreí sonrojada al recordar la forma en que yo le hacia trabajar en la otra dimensión.

Mis mejillas estaban ardiendo... (Trabajar= hacer el amor). De pronto un olor a quemado ingresó por mis fosas nasales, haciéndome recordar que estaba cocinando y que la carne asada estaba a punto de incendiarse. Rápidamente me alarmé y fui a apagar la hornilla donde cocía aquel trozo de bife.

— ¡Que bueno que no se carbonizo!— Sonreí muy aliviada. De pronto me quede pensativa, estaba mirando perdidamente la tablilla donde picaba las verduras— "me pregunto ¿porque me miraba con tanto odio y sorpresa?— al verme tan pensativa al recordar a aquel hombre, me alteré— ¡Ehh! ¡Pero que demonios estoy pensando, ese tipo no debería perturbarme!— Estaba tan furiosa que comencé a picar el resto de verduras que me quedaba hasta hacerlo polvo.

— ¡Milk ya llegue!— oí que alguien gritaba desde la puerta. ¡Era Goku! deje todo en su lugar y fui corriendo a recibirlo.

— Goku… que bueno que regresaste… tengo algo que contarte, vieras que esta mañana unos sujetos me acorralaron y me quisieron lastimar y ¡yo les di su merecido!— estaba entusiasmada de poder contarle mis problemas, creer que el se interesaría en mi...

— OH, que bueno... dime Milk, ¿ese olor es comida?— se vio tan desinteresado que me dejo en la entrada y el se fue a la cocina. Estaba desilusionada, no se por que me sorprendo si el siempre fue así... suspiré pesadamente para volver a sonreír y terminar de cocinar.

No dije nada más, durante toda la noche. Serví el alimento sobre la mesilla de la sala y Goku no tardó en comer, no pude evitar sentirme afligida al pensar de que mi historia de sufrimiento se volvería a repetir ahora y en esta misma dimensión, eso era algo que no quería, pero.. Lo amo tanto que no puedo alejarme de el, aunque me hiera, solo quiero estar con el, debo ser demasiado estúpida para sentir todo esto, desde hace tanto tiempo.

Luego de unos minutos Goku había acabado de comerse todos los platillos, solo quedaba el mió. Donde no le di ni un solo bocado por lo deprimida y pensativa que estaba. ¿Será que Goku solo quería utilizarme como ama de casa? ¿La misma historia se repetiría?

— ¡¿Milk que te pregunté si estabas bien? — preguntó en voz alta pero de forma infantil. Al parecer el había estado insistiéndome anteriormente, pero yo no le hice caso.

— eh, que ¿Qué si estoy bien?— repetí la pregunta y volví a deprimirme.

— te estas comportando muy extraño...

— ¿Goku… tu… tu aun me quieres?— lo miré fijamente, el parecía sorprendido por la pregunta. Agacho la mirada y se tardo unos segundos en responder. Era evidente que el ya no sentía lo mismo por mi, o que quizás nunca sintió algo tan puro y fuerte como mis sentimientos hacia el.

— Claro que si, Milk... — me tomó de las manos con tanta dulzura y me sonrió gentilmente— ¿o es que acaso lo dudas?— me miró con sus labios inclinados hacia abajo, como de un niño triste se tratase.

— no es eso Goku, es que— desvié mi cabeza a un costado y perdiendo mi vista a un punto perdido— es que desde que llegamos te has comportado muy distante conmigo, no quieres que durmamos juntos, ya no me siento amada, comprendes— le explique la situación de forma calmada y el me soltó la mano.

— Milk… sabes bien que debemos fingir ser solo hermanos por ahora, una vez que tu seas curada de tu enfermedad, podremos ser nosotros mismos, allí no habrá necesidad de mentirle a nadie, solo te pido que soportes un poco mas… tenemos quince años para estar juntos.

— ¿lo dices enserio?— estaba ilusionada, me estaba prometiendo amarme después de mi recuperación — si, esta bien…_ acepté su propuesta_ me hace muy feliz saber todo esto — salte de felicidad sobre su cuello — te prometo que no te insistiré mas en esto, fingiré ser tu hermana hasta que me curen mi enfermedad — estaba muy pero muy contenta, como deseaba que ese momento jamás acabara, donde yo este abrazada a el para toda la vida.


Pdta: no se preocupen, todas sus preguntas tienen sus respectivas respuestas, pero tambien quisiera pedirles que me expresen sus dudas para que asi pueda tomarlas en cuenta, uds saben que a veces uno anda con la cabeza en otro lado y se pierde con los detalles que casi siempre son muy importantes. Asi que espero sus poder aclarar sus dudas pronto y si no hubiera una respuesta, les haré saber en el siguiente capitlo ok:D:D:D:D gracias por su atención, nos leemos próximamente, cuando uds cumplan con parte del trato :3

ah, por ultimo declarar que este capitulo n.n va dedicado a mi, por ser mi happy y el de mi primer fic, n.n asi que pronto les traeré su oro. Ah y si quieren se dan una pasada por mi primer fic. Jajaja bueno, no es una obligación, mientras me dejen review en este fic, estare muy contenta :D nos vemos!