CAPITULO 11

Sensación de enlace.

Gomene, lo siento mucho, tarde demasiado en publicar este capitulo porque estuvo lloviendo a cantaros y no daba ganas de salir de casa, :S que horrorosos son estos dias. Bueno espero que este mal clima acabe pronto, y que este capitulo les guste.

MSDEBORAH: JAJAJ, bueno eso aun no se sabe, quiza si o quiza no.. eso dependera mas delante de uds. Gracias por leer mi anterior fic :D espero ansiosa tus comentarios.

JESSIEDE: Goku no puede morir, T.T eso me partiria el alma, al igual que a uds jajaaja y sobre lo otro, aun no esta definido si estara con el o contigo jajajajaj

SARA: muchas gracias por acoplarte al fic, estoy muy contenta y bienvenida. Sobre tu pregunta, bueno, esto no voy a ocultarlo aunque saldra un poco mas adelante como una aclaración pasajera: Minashi lleva el apellido Hatake porque se caso con Sakumo y según el fic, decidi que la mujer perdia el apellido cuando se casaba, optando por el apellido del esposo.

ARIGATO por los reviews, prometo publicar pronto:D:D


Transcurrieron los tres dias y aun el temor de morir no me dejaba pensar, ni mucho menos estar tranquila. Durante estos días, sentía como Goku cada vez se alejaba mucho más de mí. Ya no quería oírme, siempre se marchaba con un "nos vemos Milk" y yo allí quedándome, muchas veces herida y otras fingiendo alegría. Gracias a kamisama no me encontré con ese delincuente, lo que menos quería, era escuchar su voz tan molesta, diciéndome que soy una intrusa en la aldea y dándome una sobredosis de odio con su mirada.

— Milk, estas muy distraída…— el estaba sentado frente a mi con una mirada de extrañeza.

— no es eso, claro que te oí Goku— sin embargo no había escuchado nada de lo que me dijo.

— y ¿Qué opinas? Estas de acuerdo…— me miraron con sus ojos brillantes.

— Claro…— sonreí arqueando mis ojos, pero la verdad es que no sabia de que me estaba hablando.

— ¡Muy bien, entonces así será!— dijo entusiasmado, tomando sus palillos para devorar su almuerzo.

Al verlo comer con tanto énfasis y una sonrisa de alegría. Sentí como en mi pecho crecía una calidez de ternura. Siempre me gustaba verlo comer y disfrutar de los platillos que le preparaba con tanto amor, sonreí de lado y también comencé a comer. Cuando acabamos se apoyó con sus manos hacia atrás y dar un suspiro de satisfacción, pude ver como su estomago estaba inflado por la abundante comida que había ingerido.

— gracias por la comida, estaba delicioso…— se lamió sus labios

— Me alegra que te gustara— me levanté recogiendo los platos. — Cuando deje todo en la cocina, regresé a la sala donde el aun estaba sentado— Goku voy a salir, ahora regreso...

— si, esta bien...— vaticinó recostándose sobre la losa.

En cierta forma me había dolido la falta de interés, ¿se habrá olvidado que hoy debía recoger mis exámenes? Suspirando tranquilamente me marche a mi habitación para vestirme. Agradezco que el no recuerde que hoy debo ir al hospital, ya que si fuera y si se entera que tengo este tumor, lo mas probable es que el se asuste y me obligue a acceder a la cirugía lo mas pronto posible, sin tener en cuenta los daños postoperatorios que podría conllevar. Lo mejor era ir sola a recoger mi diagnostico y regresando a casa, debería decirle tranquilamente, explicándole muy bien la situación.

Salí de casa, con mi cabello amarrado en un moño y mis dos mechones de cabello cayendo por mis orejas, llevaba un suéter verde oliva y un Jean azul claro. Dejé a Goku durmiendo en la alfombra y me di mi escapada directo al hospital.


— Milk-chan, la enfermedad que padeces no es extraña, es la de un tumor incrustado en el cerebro. Esto tiene solución y es la de una cirugía cerebral— declaró la mujer de cabello corto sentada en su escritorio.

Agache la cabeza, yo sabia bien que tenía este tumor, pero la razón por la que no me sometí a esta cirugía en el otro mundo, era porque las posibilidades de que muera eran de un 90%, es por ello que no deseaba arriesgarme.

— ¿Shizune-san? — Ella hizo un eco de voz dándome su atención— hay las posibilidades de que yo salga ilesa de esta cirugía— la miré esperanzada, ella dejo el documento que tenia en las manos y me miró fijamente, dando un leve suspiro.

— no quiero mentirte Milk, los exámenes demuestran que si no te sometes a la cirugía pronto, sufrirás mucho por los síntomas. La esperanza de vida es de un 20% de que salgas ilesa, pero es mejor tener esta pequeña esperanza, a no tener nada… debes hablar con tu hermano sobre esto y decirle que te apoye...— se levantó y caminó hacia la ventana— Milk debes someterte a esta cirugía lo mas antes posible... porque tu tumor esta en una zona que afectara tu visión, es decir, podrías quedar ciega si los síntomas comienzan, además de otros malestares que podrías presentar.

Esa revelación me dejo inmutada, agache la cabeza comenzando a razonar cual seria mi paso, solo un 20% eh, eso no me da mucha confianza. Bueno es mejor que en Satán city, allí solo me dieron 10% de probabilidades, además de que si los síntomas comienzan podría quedar ciega, pero es que tengo mucho miedo, tengo miedo de no salir bien.

— Milk-Chan, vas a decírselo a tu hermano ¿verdad?— me interrogó como adivinando o percibiendo de la inseguridad que albergaba mi pecho.

— esta bien, le diré pronto, pero debo ser yo quien se lo diga, por favor Shizune-san... no le digas ni una sola palabra a mi onii-san— pedí sonriendo y tratando de fingir aceptación a su propuesta

— Esta bien, pero debes decírselo cuanto antes —termino sonriéndome también. Yo me levante de la camilla y estaba a punto de salir de la oficina, pero ella me detuvo con una cuestionarte que no me esperaba— ¿Milk?, ¿podrías decirme si tu hermano tiene novia en el otro mundo?— concluyó avergonzada, esa pregunta me había dejado perpleja e irritada.

— ¿Qué?— me quedé extrañada— ¿acaso te gusta mi hermano?— le devolví la interrogante, haciéndome a la inocente.

— No, no es eso... — su voz se volvió seria— mejor olvídalo…— tras decir eso ella se rió nerviosamente y yo salí de la oficina fingiendo no entender, sin embargo, mi cuerpo estaba lleno de rabia.

Esa mujer, estaba pretendiendo a mi Goku... ¿que haré? Y si resulta que la pechugona esa y además esta, quieren quitarme a mi esposo,... ¡hay no! Eso si seria catastrófico para mi.

Ahora sobre mi cirugía, prefiero no decirle nada a Goku, porque lo más probable es que me persuada para que acepte dicha cirugía. Y la verdad es que tengo mucho miedo y no estoy lista para hacerlo.


Pensativa camine y camine sin darme cuenta que toda esa caminata me llevó a aquel sendero rodeado de árboles de cerezo y de pronto vi a mi salvador-enemigo que estaba sentado encima de el mismo árbol de aquella vez cuando desvergonzadamente me senté sobre su abdomen. Rememorar aquel momento fue tan vergonzoso. En ese entonces me volví demasiado infantil al querer dar celos a mi esposo con ese hombre y buscar la critica de la gente.

Suspiré pesadamente y proseguí caminando, toda esa situación me estaba estresando demasiado, vi como había una lata en el suelo y para descargar mi rabia, lo patee sin dudar, produciendo un ruido estrepitoso.

De pronto me percate que el bandido de cabello plateado bajo de un salto de aquella rama, con su libro abierto y una mirada asesina, me oteo sin piedad. Cerró sus parpados y guardo su libro en el mini bolso de su pantalón.

— Se ve que te gusta llamar la atención— caminó delante de mi— ahg, ahora comprendo que a las mujeres como tu les gusta molestar a la gente y tan bien que estaba leyendo, tuviste que llegar a fastidiar mi momento de lectura...

— .jaj! como si me importara tu tonta lectura, además ¿Qué de bueno aprendes de ese libro?— me paré firmemente— eres un pervertido de primera, leyendo esas cosas en publico…— el me miró sorprendido— yo si fuera tu no iría presumiendo las cosas degeneradas que leo. — pude notar que debajo de su mascara un color rojizo sobresalía en su piel blanca

— ¡Eso no es cierto!— se defendió al instante— solo...solo estoy investigando— se excusó, pero yo sabia bien de que trataba ese libro.

Recordé aquel día cuando saliendo del mercado mucha gente estaba frente al vidrio de una tienda, como la compradora en serie que soy, tuve curiosidad, así que me acerqué y vi que en el mostrador había la portada de un libro "tácticas icha Icha= tácticas para aprender a ligar" y al oír como hombres se emocionaban al relatar la introducción de lo que trataría la siguiente edición. "dicen que el personaje principal relatara a detalles, todas sus experiencias sexuales con las mujeres que estuvo durante su tercer viaje". Al oír eso me ruborice y me aleje del lugar sin decir nada y totalmente apenada.

— ¿investigando? ¿Investigando como aprovecharte de las jovencitas?— añadí con desconfianza— no me sorprendería, de todas maneras eso se espera de un rebelde.

— ¡basta!, ¡tu no me conoces mujer anticuada! — esas dos frases ultimas me habían hecho reaccionar, además de decirlo con un tono tan despreciativo.

— ¡que me dijiste!— estaba furiosa con ese atrevido.

— OH, no me escuchaste, así que a parte de ser metiche eres sorda— suspiró negando con la cabeza y reflejando una gran desilusión.

— ¡Maldito idiota!— me le aventé con mis puños y mis patadas consecutivas, que querían si quiera darse el lujo de tocarlo tan fuerte como para que aprenda a respetarme.

El pareció estar sorprendido por mi agilidad en combate, aun así, para mi desgracia no podía ni siquiera rozarlo, también tenia mucha rapidez para evadirme. Trate de golpearlo en la cara, el abdomen, en su pecho y patearle la entrepierna. Pero no lograba con mi cometido, su sorpresa se convirtió en emoción y comenzó a pelear conmigo en un combate cuerpo a cuerpo. ¡Tenia muchas ansias de golpearlo, solo quería golpearlo!


Su agilidad era única, nunca creí que su personalidad de mujer fuerte, se comprobara con su fuerza física. Seguí evadiendo sus golpes y también contraatacando, al inicio al verme retado por aquella mujer, decidí golpearla también a modo de descargar esa ira que en mi interior había despertado. Pero cuando estuve a punto de darle un golpe en su rostro vi como un brillo cristalino se detuvo en su pestaña. Mi rabia fue aplacada al verla lagrimear ¿enserio la había lastimado el orgullo?, ¿tanto como para hacerla llorar? No me detuve en ningún momento seguía esquivando sus golpes. Tampoco quería que crea que estaba haciendo la caridad con ella, así que tuve que darle golpes leves en sus brazos para que no creyese que me estaba compadeciendo de ella. Al fin y al cabo, nuestra relación es netamente de adversarios.

Durante dos horas proseguimos luchando sin parar, ya el cansancio comenzaba a surgir efecto en nuestros cuerpos, estaba impresionado de que aquella mujer tuviera tal resistencia. Sin darme cuenta estaba teniendo un poco de entrenamiento con esa mujer. Respiraba agitado inclinándome hacia delante y. apoyando mis brazos sobre mis piernas. Ella de pronto se desplomo pesadamente y se sentó en el suelo con la voz entrecortada, al igual que yo. Pude darme cuenta que había otra intención de parte de ella, con esta batalla. ¿Algo le estaba angustiando?

De pronto ella me miró fijamente, dejándome ver sus ojos negros que brillaban con la luz del sol, yo me preguntaba ¿porque me observaba de esa manera tan confiada? Luego de meditar vi como sus labios se extendieron a lo largo de sus mejillas y me regalo una sonrisa arqueando sus ojos.

— muchas gracias bandido-san— me agradeció con una melodiosa voz y yo me quede sin comprender, entonces mis suposiciones eran corroboradas con su agradecimiento. Algo le había sucedido el día de hoy y esta leve faena fue un medio para desahogarse.


Luego de aquella batalla, me sentía mas liberada, esa opresión que me incomodaban en mi pecho fue desapareciendo en esas dos horas que luche incesantemente con aquel hombre de cabello plateado. En estos momentos estoy caminando con dirección a mi casa, pensando y recordando la actitud que tomó cuando le agradecí sinceramente.

FLASH BACK.

— Muchas gracias bandido-san—gracias a el pude sentirme mejor.

— No tienes nada que agradecerme, mujer anticuada— volteo su cuerpo orgullosamente y se comenzó a marchar.

— Aunque lo digas así, hoy te debo otro favor mas— musité para mi misma— te prometo que algún día te lo pagare…— observé como se alejaba frustrado por no haberme podido lastimar el orgullo.

FINAL FLASH BACK

Llegue a mi apartamento y resulta que cuando abrí la puerta, me quedé muda al ver que mi Goku estaba alistando una maleta pequeña, arrodillado en la sala y con su expresión tan inocente y concentrada. Camine hacia el y me quede en su espalda comenzando a sentir que me iba a quedar sola.

— ¿Goku que haces?...— le cuestioné poniéndome a un lado y apretando mi pecho con mis palmas.

— ¡Milk!— se levantó jovialmente con una sonrisa de felicidad, para luego tomarme de las manos— ¡ya me voy a la misión!— me expresó emocionado con los ojos abiertos de alegría.

— ¿que? ¿Irte? ¿A donde?— sentí una punzada en mi pecho.

— te lo dije esta tarde, te dije que iba a una misión de escolta… debo escoltar a una princesa de quien sabe donde hasta que cumpla los 18 años que será dentro de una semana, luego de esto volveré y me pagaran muy bien por el trabajo… quizás así podamos ir a las aguas termales de esta aldea, ¿verdad que te gustaría? — soltó mi mano y yo me quede muda de la impresión

El se percató en el estado de trance que me encontraba, por lo que borro su sonrisa y agacho la cabeza.

— Pero te pedí tu opinión esta tarde y tu me diste tu consentimiento…— explicó y yo recordé el momento que estaba almorzando con Goku y el me había dicho algo que no había escuchado y si, acepté lo que me dijo sin saber de que se trataba.

— OK Goku, puedes ir— me tomo entre sus brazos, cobijando mi cuerpo con su calida piel y mi rostro contra su pecho, permitiendo que oiga los latidos de su adorable corazón. Otra vez se marchaba y como siempre, me lo tiene que comunicar tan despreocupadamente... como quería decirle y suplicarle que no se marchara, que se quede conmigo en estos momentos.

¿Pero para que? Es como querer detener la corriente de agua con las manos, Goku siempre hizo lo que quiso y en el momento que quería hacerlo. Esta vez no iba a detenerse por mi suplica, a menos que le dijese la verdad, decirle sobre mi tumor. Conociéndolo quizás por la gran lastima que me tiene, el se quedaría pero si se queda me forzaría a que me someta a la cirugía y yo aun no estoy preparada. Será mejor dejarlo ir y prepararme mentalmente a que después de esa semana, recién pueda ser capaz de decírselo.

— Espero que te vaya muy bien Goku, por favor cuídate mucho— me separé de el y fingí sonreír para aliviarlo.

— Esta bien, muchas gracias Milk por comprenderme, cuando regrese te voy a cumplir la promesa que te hice— se separó y me miró fijamente.

Como quería estrechar sus labios, pero ¿que si me rechazaba? Eso seria muy doloroso, además no comprendo, no comprendo porque tenemos que fingir ser hermanos cuando estamos dentro de casa, es obvio que nadie puede ver lo que hacemos dentro,¿ a menos que…? Alguien nos vigile y yo ni siquiera me percate de esto

— Muy bien Milk, me voy— me tomó de la cabeza y acercó sus labios para darme un beso en la frente.

— esta bien, cuídate Goku… — me despedí viéndolo salir por la ventana. Quizás esta era una pequeña oportunidad para poder prepararme mentalmente a esa cirugía y así debía hacerlo, tengo que aprovechar este tiempo para alistarme...

Respire tranquilamente estaba demasiado relajada, quizás con esta separación de Goku, anteriormente me hubiese puesto a llorar pero ahora. Solo me sentía con mucha tranquilidad y paz. Y todo se lo debía a el, a ese hombre bandido que siempre me esta fastidiando pero que el día de hoy me sirvió bastante para poder tranquilizar mi angustia. Realmente estaba preocupada por mi futura cirugía, pero gracia a que me desquite, puedo pensar tranquilamente en la partida de Goku y en como me daré fuerzas para salir adelante.


"Gracias bandido-san" fue lo que ella me dijo sonriéndome. Realmente le había ayudado ¿Qué seria lo que le estaba perturbando en ese entonces?, a lo poco que la conocí, solo puedo decir que es una mujer fuerte y alguien que no dejaría ver sus sentimientos de tristeza con personas extrañas. Aunque algo realmente grave fue lo que le estaba angustiando como para contener aquella lagrima que por poco se desbordaba por su mejilla mientras peleábamos.

No me siento conforme con lo que estoy haciendo, estoy conciente que estoy actuando como un hombre inmaduro, odiarla por el parecido que tiene con ella... eso si es terrible, nadie comprendería esa situación, el que saldría mal parado de esto seria yo por comportarme como un niño. Pero como puedo contener esta rabia que no se consume dentro de mi pecho, si es ella la que tiene un gran parecido con Minashi... El nombre que más detesto en este mundo…

FLASH BACK.

El mundo donde solo existía yo y mi padre, fue deteriorándose desde que esa mujer comenzó a vivir con nosotros, aun recuerdo aquel día cuando yo estaba estudiando un libro de ninjutsu avanzado que mi padre me había obsequiado el día de mi cumpleaños. De pronto oí como la puerta se abrió y yo deje mi libro sobre mi escritorio y Corp. a saludarlo como siempre lo hacia.

Pero fue grande mi sorpresa al ver que llegaba abrazado de aquella mujer que había conocido bajo el árbol de cerezo, mi mayor tesoro.

— Kakashi... — me habló mi padre al ver que yo me quede estático— Kakashi te presento a Minashi...— su sonrisa oculta me demostró que se encontraba feliz. Yo no entendía porque esa mujer de cabello y ojos negros, junto a su piel de color blanco pálida. Estaba en mi casa, ¡si el nunca trajo a las mujeres con las que salía!

— Mucho gusto Kakashi-kun— me saludó con una estupida sonrisa, tratando de ganarse mi confianza, yo lo observé desconfiado e irritado.

Mi padre me oteo tratando de calmarme con su mirada, pero yo me sentía traicionado y sentí como el traicionaba al recuerdo de mi madre. Respirando agitadamente no podía aceptar que mi padre tenga otra mujer, nunca lo iba a aceptar. Sin decir nada, camine hacia ella y mirándola con todo mi rabia, pase por su lado y Salí de casa oyendo como mi padre me llamaba por el nombre y en voz alta, mientras yo corrí desesperadamente a cobijarme bajo aquel árbol de cerezo que aliviaba mis penas.

FINAL FLASH BACK.

Ese era el día en el que mi pesadilla daría inicio, el día en que mi infancia se quedaría perdida en el olvido y que desde ese momento, mi vida trágica comenzaría. Mi destino seria perder a todas las personas que mas amaba en este mundo; a mi padre, a Minato sensei, a Obito, Rin y también a Sasuke...