CAPITULO 14
AGONIA
HOLAA! (saludo energico que se oye hasta el fin del sistema solar) bueno espero que estos proximos capitulos les guste, como vengo de pasada solo voy a agradecerle a todas las personas que continuan dejandome reviews y obviamente a aquellas que estan apoyando el fic. :D muchisimas gracias. Ha y queria comunicarles a aquellas personas que no lo saben. Bueno, este mismo fic esta siendo publicado en la pagina . si por alguna razón tardo en actualizar en esta pag, seria por fallos tecnicos de esta misma, asi que no se preocupen que quiza en la otra pag ya eh actualizado.
Eso es todo lo que queria decirles y espero que disfruten mucho este capitulo y me digan que les parece el comportamiento de mi adorado goku / SaYoNaRa.
Yo afirme y camine con las manos en el bolsillo. Pero algo me decía que no debía irme... voltee mi cabeza hacia la vivienda de la extraña llamada Milk, ¿estara bien? Era la única pregunta que podía hacerme en esa circunstancia. Proseguí con mi camino, trantando de alcanzar a mi compañero que me dejo atrás, suspire tranquilamente. Además, eso es algo que no debería importarme, seguramente debe tener a su familia que la esta cuidando y protegiendo en estos momentos. No se gana nada con tener que preocuparse por una extraña.
dia siguiente.
Allí estaba la mujer a la que estaba atendiéndole desde el día de ayer, cuando la salve de caer de los escalones de su apartamento. La situación de Milk, estaba cada vez empeorando, su fiebre había aumentado bastante, sus temblores no cesaban y además de los vehementes gritos de dolor de su parte que me angustiaba cada vez mas y por si fuera poco, su ceguera aun persistía. No podía imaginarme el dolor que ella estaba sintiendo, ya que se revolcaba de la dolencia que experimentaba y yo lo único que puedo hacer es estar a su lado.
Su rostro demostraba un profundo tormento de agonía que no le dejaba en paz. De pronto distinguí que de sus ojos tiernos, comenzaron a brotar muchas lágrimas. Yo me senté en su cama y le cambie la almohadilla húmeda que tenia en su frente.
— Milk chan, dime, por favor ¿Que mas te duele?— ella apretaba los ojos y los dientes, soportando su agonía— ¡no puedo dejarte aquí!, ¡debo llevarte al hospital! ¡Podrías morir!— me levanté para reprocharle, debia llevarle al hospital antes de que su situación empeorara mucho mas. Ella aun cerrando su puño y apretando sus dientes me respondió entre gemidos entrecortados.
— no... Mi...Minashi...sa.. No me lleves yo...yo no puedo ir…— su respiración se hacia mas agitada y la fiebre aun no disminuia ni un poco. — de...debo esperar a Goku, solo...solo falta… un día mas...
— ¡Milk estas sufriendo demasiado! ¡Goku ira a visitarte al hospital! ¡Allí te atenderán y te pondrán anestésicos!— quería tratar de calmarla, ¿Quién demonios era ese Goku?, tanto amor seguramente significa porque es su novio o su esposo, pero ¿que clase de novio inhumano es?
— si lo hago… ellos me... llevaran al quirófano... no puedo morir…— declaró tratando de controlar su respiración para fingir que el dolor no le estaba afectando tanto como parecia.
— ¡Milk no seas testaruda, vayamos al hospital!— le grité.
— pronto pasara el dolor…yo soportaré, puedo hacerlo — sus palabras trataban de calmarme, pero como podía hacerlo si estaba experimentando su peor calvario. Ella elevó la mano — por favor... no me dejes lleves.
Me acerque a la cama y me senté a su lado, la tome con mis manos y vi como ella trataba de controlar su respiración. Pero su rostro no mentía, si ella se moría o quedara inestable, a mi ya no me serviría de nada, entonces ¿que haré? ¿Será que puedo fingir ser el... solo para que se someta a la operación?
Dos horas después, en una aldea lejana. Estaba sentado en la puerta de los aposentos de la princesa adolescente. Pensando, en el momento que volvería a ver a mi esposa y explicarle el porque de mi gran falta de interés en el inicio, por el asunto de su diagnostico.
Solo debo esperar, debo esperar un poco más a que llegue mi reemplazo. Estoy angustiado y nervioso, ciento una opresión en mi pecho que apenas me deja respirar, además de que ayer recién recordé que Milk debía ir a recoger sus exámenes el día que me marché y yo como lo despistado y tonto que soy. Ni siquiera me moleste en preguntarle ¿Cómo puedo llegar a ser tan insensible con la persona que mas me importa? Cerré mis ojos y comencé a chocar rápidamente la planta de mis pies con el suelo. Si de algo estaba conciente en esos momentos, era que algo no andaba bien.
Ya faltaba solo unos cuantos minutos para que llegara el sujeto que me reemplazaría e inmediatamente utilizaría la tele transportación para llegar a la aldea y ver como se encontraba Milk. Incluso estaba pensando llegar a la aldea primero y comprarle algún obsequio para pedirle disculpas como se debía...
— ¡Goku san!—voltee mi cabeza por donde provenía la voz. Mi protegida corrió hacia mí, con su mano extendida en el aire
— princesa Yuun, ¿dime que se te ofrece? — le pregunté a la muchacha de cabello castaño y ojos ámbar.
— ¡¿es cierto que te marcharas pronto?— estaba triste, por mi próxima partida.
— si... tengo un asunto importante que atender...
— ¡no es justo!, ¡no es justo!, dijiste que te quedarías hasta mi cumpleaños— me reprocho con una lagrimilla en sus ojos.
— Lo siento mucho, pero mi reemplazo estará en tu cumpleaños y tu boda, estoy seguro que te agradará— la acaricie en el cabello.
— Pero yo quiero a Goku-san…— yo sonreí de lado
— ¡Goku san!— fuimos interrumpidos por mi compañero Hinaru que se acercaba trotando hacia mi, yo voltee para verlo.
— dime Hinaru?
— Goku-san, ya puede regresar a la aldea, su reemplazo acaba de llegar— Vi como de entre las sombras su figura se descubría, al verlo me quede atónito. Era ese sujeto pedante y misterioso que no me agradaba desde el año pasado.
El también me miró con repulsión y yo no deje que me intimidara esa mirada.
— Vengo para reemplazarte — se acercó con sus manos en el bolsillo. Yo voltee a ver a la muchacha y me incliné con respeto.
— Me despido señorita Yuun— la muchacha se quedo callada y voltee mi cuerpo para cruzar mi presencia contra el enmascarado. Antes de marcharme le di un vistazo de reojo y el también lo hizo. Orgullosamente desvié mi mentón con ego y camine hacia mi compañero.
— Me voy Hinaru, nos vemos pronto OK...— estreche su mano y puse mi dos dedos sobre mi frente, tratando de buscar el ki de Milk para llegar rapido a donde se encontraba. Pero me quedé pasmado cuando no sentí su presencia, el no sentir la presencia de Milk, significaba… significaba que ella había cambiado radicalmente su ki o es que… ella, estaba muerta.
Eso era imposible, cuando me marche de la aldea, ella se encontraba bastante bien... ¿entonces porque, porque no podia encontrar su ki? Voltee mi cuerpo y corrí a toda velocidad por el camino que me llevaba de regreso a konoha. Estaba muy lejos, debía pensar en algo para que llegara pronto a la aldea. Un golpe en el pecho a cada momento me angustiaba mucho más.
— ¡maldición! ¡¿Qué haré?— Me sentía impotente al no saber nada de ella— ¡ya se!— abrí mis ojos al recordar el nivel de ki que tenia Shizune, lo mejor era encontrarla primero a ella y luego ir a casa para ver como estaba mi Milk.
Me concentre un poco y en un parpadeo desaparecí de mi anterior posición, y aparecí en una sala de comedor estilo japonés y como sabia bien donde me encontraba, busque a la dueña de casa.
— Shizune! Shizune!— busque desesperadamente con mi mirada por todos lados y cuando llegue al jardín, vi que la mujer de cabello negro estaba plantando unos frutos.
— Goku-san— se sorprendió al verme allí. — ¿que sucede?, ¿ocurre algo malo? ¿Porque esta tan preocupado?..
— ¡shizune!, ¡por favor dime! ¡¿Cual fue el diagnostico de mi hermana?— me precipite hacia ella, tomándola por los hombros para presionarla a que me dijera todo lo que estaba sucediendo. Ella se quedo extrañada, se limpio las manos con una toalla que colgaba de su mandil y se zafó de mi agarre, luego ingreso a su sala. Yo la seguí en silencio e impaciencia
— ¿No te lo dijo?— cuestionó estresándome mucho mas— creí que te lo había dicho antes de marcharte a tu misión.
— ¿decirme?, ¿decirme que?— eleve la voz por la poca paciencia que tenia en esos momentos.
— a tu hermana le detectamos un tumor en el cerebro que es benigno...— esa revelacion me dejó atonito, senti como mi cuerpo se habia enfriado completamente. — le dije que debía decírtelo cuanto antes, incluso antes de que comiencen sus síntomas...
— ¿Sus síntomas?— un nudo en mi garganta no me dejaba expresar mis pensamientos.
— como el tumor esta en la zona visual que es muy sensible en el cerebro, posiblemente Milk termine perdiendo la vista y si sus síntomas llegaran a expandirse, con espasmos musculares, con fiebre alta y sangrado nasal, seria demasiado tarde...
— ¡No te entiendo nada de lo que dices!, ¡habla claro por favor!— apreté mis puños.
— Goku, si Milk tiene sus síntomas ya avanzados, será muy difícil que salga viva de la operación...
Sentía que mi pecho se acongojaba y oprimía. Si yo... ya no sentia el ki de Milk… era… era porque… note como la angustia me consumia.
Salí de esa casa casi corriendo con dirección a mi apartamento, Shizune preocupada por mis reacciones, también vino detrás de mi pidiéndome explicaciones, pero yo no podía decir nada, estaba pensando en que si mi Milk estaba muerta yo... … yo, solo yo tendría la culpa de todo. ¿Por qué no la protegí? ¿Por qué no pude darme cuenta de que estaba mal? ¡¿Porque, porque? Me interrogaba abrumándome con las imágenes de mi esposa; al verla sonreír, fruncir su hermoso seño, gritarme hasta quedar afónica y sobretodo su mirada llena de amor que siempre fue para mi.
Mi cabeza me dolía, mi cuerpo ya me estaba torturando bastante, tanto que ya no sentía que dolor era peor; si el de mi cabeza, mi cuerpo o el dolor de mi corazón. Definitivamente, creo que no podré soportar este dolor por mas tiempo... ¿porque debo comportarme de esta manera?, ¿cuanto mas tendre que sufrir por las insolencias de Goku? ¿Sufrir por su falta de afecto? ¿Cuánto mas?
— Milk... Milk chan— oía ecos dentro mi subconsciente,
—Humm— fue lo único respondí
— ire a comprar analgésicos a la farmacia, regresare pronto.
— no... No te vayas... no me dejes— hasta yo misma me tenia lastima, tan solo oir mi voz tan tenue y agotada, me daba vergüenza el haber presumido de ser la mujer mas fuerte.
— Tranquila… volveré pronto, no voy a dejarte— me dio un beso en la frente — descansa un poco mas, todo esto pasara, — yo hice caso, solo escuche desde mi yo interior, como se abría la ventana y una suave brisa ingresaba, chocando contra mi mejilla.
Pasaron pocos minutos y yo estaba comenzando a sentir que mi vida se me estaba yendo... incluso veia pasar por mi mente aquellas imágenes de mi vida pasada junto a el. Aquellos días, que fueron los más hermosos de mi vida. Esos dos años y esos diez días antes de la batalla contra el malvado de cell, donde Goku se comporto tan varonil, tan responsable y tan amoroso.
FLASH BACK
— ¡como puedes estar tan despreocupado Goku!, ¡sabes que dentro de poco comenzara el torneo de artes marciales!— le reprochaba gritando y estando en nuestra habitación, por suerte Gohan no se encontraba en casa.
— vamos Milk no me reproches... tengo fe de que Gohan podra ayudarnos esta vez. — me explico indolentemente.
— ¡ que cosas dices Goku! Si Gohan solo es un niño... el es solo es un niño, no tieene porque tener responsabilidades tan pesadas, como salvar al planeta...— comence a llorar desconsoladamente— ¿Por qué no podemos llevar una vida normal?, ¡porque! ¿Como puedes ser tan indiferente con el futuro de tu hijo?, se supone que eres su padre... deberias desear lo mejor para el...
— no llores Milk, tranquilízate por favor...— se levantño de su asiento y camino hacia mi.
— Como puedes ser tan insensible Goku... si algo malo llegara a sucederle, jamas te lo perdonare... — llore y llore y el solo me observo afligido. — ¿que haré si tu y mi Gohan se me mueren…? me quedare sola, me quedare muy sola...
Siempre fue mi terror quedarme sola. Desde que mi madre murió cuando tenia cinco años, por mas que estaba rodeada de personas amables y muy gentiles. Me sentía realmente sola, por eso mi deseo de formar una familia era muy grande. Quería tener un esposo amoroso que me protegiera y diera su vida por mi, alguien a quien confiarle mi vida, mi amor y mi confianza. Alguien que no me abandonara tan fácilmente, por simples banalidades.
— por favor deja de llorar, no quiero verte llorar— me abrazó y me calló con un beso tierno, sincero y lleno de cariño. Me hizo creer que el comprendía mi soledad y mi amor. El amor que siempre le profese y mantuve durante tantos años.
Aquella época fue la mejor en toda mi vida, donde el y yo fuimos inseparables, hicimos muchas cosas juntos y experimentamos el amor en carne propia durante esos diez días antes de la batalla decisiva. ¿Cuanto significaba nuestra familia para el? ¿Cuánto significaba yo en su corazón? ¿Fue lo correcto haberlo esperado fielmente durante tantos años? Quizás si en esa época encontraba a alguien especial, tal vez me hubiese dado otra oportunidad de buscar mi propia felicidad. ¡jaj! Hasta se oye ridículo decirlo, ahora solo estaba conciente de que poco a poco perdía mi conocimiento y que esa posibilidad de ser una persona importante para el, era solo una utopía.
Corrí desesperadamente por los escalones de aquel edificio. Cuando llegue al pasillo de mi apartamento, junto a shizune que me observaba con miedo. Abrí la perilla e in sentí que el ki de mi milk estaba demasiado debilitado, corrí en el interior. Una fuerte angustia oprimía mi pecho. Milk no estaba muerta, su ki se había debilitado demasiado. Aun así debí haberlo sentido ¿Por qué desaprecio el ki de Milk? Corrí otra vez, un nudo en mi garganta a penas me dejaba gritar su nombre.
— milk! Milk!— sabía bien que se encontraba en la habitación, así que para no perder más tiempo, llegue a la alcoba de Milk y atravesé la puerta, quedándome horrorizado al ver aquella escena que me dolió en el alma.
Era Milk que tenia sus brazos colgando de su cama. Su boca estaba abajo y cuando me le acerque para abrazarla. Escuche que susurraba algo... al instante aparecio shizune alarmada.
— Goku… hay que llevarla al hospital cuanto antes— gritó desesperada. Al ver como mi hombro se había llenado de sangre. Yo, pasmado voltee el cuerpo de mi esposa, y la sangre que me había impregnado la ropa, provenía de la nariz de ella.
— shizune…— susurre aterrado.
— Ve Goku, corre al hospital, ve cuanto antes… diles que la preparen para una cirugía cerebral...— levante a Milk muy suavemente entre mis brazos. Se veía inofensiva y delirante.
Salí por la ventana y comencé a volar con dirección al hospital...
—debo… debo esperar a mi... a mi Goku…— susurraba en agonia, mi adorada esposa. Al escucharla, no pude evitar sentirme un maldito miserable, sentía toda la culpa por el estado en el que se encontraba Milk...
No tarde mucho en llegar al hospital, ingrese corriendo por la puerta y exigí ayuda, gritando asustado de perder a mi esposa.
—¡ por favor ayúdenme!— al instante aparecieron varios ninjas médicos y enfermeras.
— ¿Qué le sucedió?
— shizune dijo que la prepararan para una cirugía cerebral…
— si ella lo dijo, no hay tiempo que perder… su esposa se esta desangrando ¡porque no la trajo mas antes!— me reprocho el doctor, haciendo una señal para que se la lleven a una sala dentro de aquel hospital.
— ¿puedo estar con ella? ¡Quiero ir con ella!— corrí detrás de la camilla, al instante aparecieron otras enfermeras, deteniéndome y angustiándome mucho mas.
— lo siento señor, esta cirugía es demasiado delicada, no podemos permitirle el ingreso...— dijo una mujer joven vestida de blanco.
— ¡porque! ¡Porque!— no exigía una explicación a las mujeres por detenerme… en realidad me reprochaba a mi mismo, ¿Por qué no pude cuidarla y protegerla como se debía?
Sentía como mi voz iba a defraudarme, Milk estaba en ese delicado estado. Por mi culpa, todo por mi maldita culpa. Si tan solo yo... si yo hubiese escuchado de su enfermedad mucho más antes, quiza no hubiese ido a esa mision…. ¿Que me sucedió? ¿Por qué no pude ver que mi esposa corría este peligro? ¿Por qué fui tan despistado?
Me detuve, deje de pelear con las enfermeras que me estaban tratando de tranquilizar, pero ninguna de sus palabras ingresaba por mis oídos, solo podía escuchar en mi mente, aquella dulce risa de mi adorada Milk.
— Goku, no te preocupes... ¡yo haré todo lo que este en mis manos para salvar a tu hermana!— oí como grito shizune, ya lista para ingresar al quirófano...
— por favor shizune, sálvala, por favor sálvala— le suplique viendo como ella acataba con la cabeza y una sonrisa. Para luego adentrarse a la sala.
Si Milk se me moría, terminaría maldiciéndome toda mi vida... ¿Cómo pude ser tan imbecil y despistado? Porque tuve que… un agrio sabor en mi boca no me permitía decir nada, solo mis pensamientos me estaban torturando. ¿Cómo podría perdonarme a mi mismo?
Ahora recuerdo que ella quiso decirme algo antes de que me marchara, su mirada me pedía auxilio, ¡pero yo no le di importancia! agache mi cabeza y me golpee la frente con la mano. Estaba realmente avergonzado de mi actitud. Aunque no era mi intención, no es mi intención ignorarla… aun así, esa no es una disculpa.
Las horas transcurrieron lentamente, era tan agobiante no poder saber nada de cómo estaba Milk mientras mas esperaba, mas me frustraba y agonizaba de la preocupación. La manecilla del reloj apuntaba y me decían que era las 5 de la tarde. A nadie le importaba mi situación ni la de Milk. Estábamos solos, pero... yo la tenia a ella y ella ami, su unico apoyo era yo... ¿y como le retribui su compaññia y esfuerzo?, la pague con alejamiento, frialdad y despreocupación
No quiero que Milk se muera… no quiero... abrace mis rodillas sentado en el pasillo que estaba frente a la puerta del quirófano. No quiero que Milk se muera… si ella muere, no podré revivirla con las esferas del dragón, no podré hacerlo… pude recordar aquel acuerdo que hice con shenlong y me puse a llorar en silencio:
FLASH BACK.
Dos años después de que me marche con shenlong, Estabamos vagando por el planeta tierra, buscando algo de entretenimiento. Aunque viajamos por la los universos del infinito espacio sideral, ya me había enfrentado a todos los guerreros, de d todos los planetas que tenían luchadores fuertes.
— Oye shenlong, estar vagando y regresando a los mismos planetas que ya visitamos, es demasiado aburrido…— declare cansado y aburrido, recostándome sobre su lomo.
— Comprendo... — hablo el dios dragon— sin embargo, si ya no puedes soportar pelear con tus rivales anteriores, podriamos viajar atravez de muchas dimensiones, asi buscarias guerreros con quienes luchar...
— ¿enserio se puede eso? — me senté emocionado, y con mi ancha mueca.
— si se puede, sin embargo, es muy difícil tener que trasladar un cuerpo hacia otras dimensiones… conlleva demasiado misterio... y muy pocos de ellos son descubiertos. — yo lo mire sin comprender y a el se le cayo una gran gota de sudor.— por ejemplo, solo personas fuertes y jóvenes pueden viajar a través de estas dimensiones, además de que viajaras por quince años consecutivos, quedándote solo un año en una sola dimensión. Además de que si tú mueres perderías tu cuerpo completamente y ya no podrías ser revivido de ninguna manera. Tu alma vagaría solitariamente por esos lugares y jamás llegarías al cielo….
— jajaja, entonces no hay problema, vamos shenlong, no seas malo y envíame a una de esas dimensiones— le exigí emocionado.
— pero Goku.. No comprendes qué si tu...
— lo se, dijiste que si yo me moría entonces vagaría mi alma por esas dimensiones, pero... seamos realistas, la probabilidad de que muera es de un 0%, no es por presumir, pero soy lo suficientemente fuerte como para morirme con una simple batalla
— esta bien Goku... como digas Goku… entonces te enviare a tus primeras quince dimensiones.
FINAL FLASH BACK.
— ¿Qué haré?, no puedo hacer nada… nada— durante esos minutos llore sin poder contener mis lagrimas, me sentía demasiado impotente.
Por favor Milk, no mueras... no sabria como reponerme de tu perdida, jamas podria olvidarte… por todas las cosas malas y desconsideradas que te hice, deberia ser yo quien este pagando todo lo que estas sufriendo. Como quisiera estar en tu lugar, lo que daría por ser yo el que sufra todo tu dolor... Milk... perdoname.
Ya pasaron ocho horas desde que mi tristeza y mi remordimiento no me dejaban cavilar correctamente. Mi cuerpo se enfriaba y sentía corrientes de frió por todo mi cerviz, es tan agobiante pensar en ella y sin poder saber si se encuentra bien o mal. Como quisiera estar a su lado y poder estrechar su mano, y susurrarle
— estoy aquí… por dios, Milk ¿Por qué no me dijiste esto? , si lo hubiese sabido no te iba a dejar sola. ¿Es que no me tienes confianza?
Solo me preocupaba mucho mas al pensar que algo peor pudiese sucederle a mi Milk. ¿Cuanto tiempo más? ¿Cuanto tiempo más llevare esperando? Mordía mis uñas del nerviosismo y de la gran intriga sobre la salud de mi esposa. Me levante del suelo y comencé a caminar y caminar en mi propio eje.
Mi pecho estaba comprimido y el escalofríos que recorría mi cuerpo, me daba la sensación de que Milk se me estaba marchando... ¡maldición! Golpee la pared ya exasperado. Nadie me daba noticias de ella, no había persona que me dijera que todo estaba bien… ¡maldición! Mal dicción cuanto tiempo más, ¡cuanto tiempo más! Sentía una gran impotencia al no poder hacer nada por Milk, no podía ser capaz de quedarme quieto.
Debo decirle la verdad, este peso de conciencia jamás me dejara de perseguir, mientras siga comportándome de esta manera, debo decirle como me siento cuando estoy junto a ella. La verdadera razón por la que mentimos a medio mundo, toda esa verdad... contarle… contarle todo lo que hice en mi ausencia, pero... ¿Cómo decirle todo eso? Conociéndola, ella querrá morirse, se enfurecerá y definitivamente me matara. Aunque creo que seria lo mejor para ambos el que yo sea sincero con ella. No desearía perderla por una tontería como la que hice. Estoy seguro, que ella podrá comprender...
— ¡por favor Milk! ¡Sal con vida! — Mire lleno de esperanzas imaginándome viéndola salir del quirófano en una camilla blanca.
Las lúgubres paredes de esta guarida, son tan apagadas, es un infierno estar viviendo durante semanas en el mismo lugar. Por suerte, hoy pude salir del escondite, no comprendo porque Quiere que me permanezca dentro... sabe bien que yo puedo repeler cualquier tipo de rastreo, fuera o en el interior de la guarida.
Suspire apesadumbrado. Camine hacia la salida, aquel pequeño pero encantador lugar de entrenamiento. Salí de aquella cueva y divise aquel armonioso paisaje, El olor de las flores que curian cada rincón de aquel pequeño paraíso, aquel riachuelo y esas montañas que lo rodean. Que bueno que vine a este lugar, al menos, me quite esa angustia que me absorbía desde hace poco.
De pronto oí que uno de mis secuaces se acercaba a un costado de mí. Pacíficamente trate de ignorarlo, así que encendí mi cigarrillo y lo puse a mis labios, al menos el tabaco era mi única salvación de este mundo infernal, ya que iría dañando mi organismo lentamente. Alguien como yo, es difícil de eliminar, y si por mí fuera, optaría por mi propia aniquilación, pero desde pequeño, fui predestinado a estar aquí y a servirle para sus planes…
— Se ve que te encanta este lugar, siempre que regresas, vienes aquí— hablo seriamente— es como si fuese parte del paraíso.
— y quien dice que no lo es— respondí inmediatamente.
— Eso quien sabe, — sonrió maliciosamente, mientras yo lo miraba de reojo, tomando la boquilla de mi cigarrillo. — no olvides que pronto debes traer a una mujer fuerte para lo que planeamos
— no hace falta que me lo digas, yo se cual es mi misión…— volví a meter mi cigarrillo a mis labios y exhale el humo que Expedia con un soplido. El me oteo con desagrado y animadversión.
— ¿crees que por porque el te tenga un poco de aprecio podrás hacer lo que quieras?— resoplo sarcásticamente. Yo me quede inmutado ignorándolo completamente. No tenia porque alterarme por las palabras de un sujeto pedante e imbecil como el.
— ¿Terminaste?, déjame solo…— le ordene y el se sonrio,
— Sabes bien lo que te sucederá si no cumples tu parte…— volteo su cabeza y se alejo de mi— y no olvides hacer lo darle nuestro obsequio. — concluyendo de decir todas esas pavonearías, se marcho dejándome fumar y concentrarme en la hermosura de aquel paisaje.
Solo falta un poco mas, ella pronto caerá en mis redes. Pobre muñeca, no sabes lo que te espera. Sonreí al recordar su mirada de desconcertacion.
