Viendo como estaba herida la pobre muñeca de Bonita, el dolor fue algo que agobiaba a la niña se retorcía por lo que le infringió su propia madre, siendo la primera de todas las veces que la cría trataba de salirse para jugar un poco.
Cuando Bonita estaba intentando salir a poder crear cosas con los metales, formar muñecas, incluso tratar de inventar algún juego en las antiguas computadoras. Pero había veces en las que se pasaba, como la vez en la que tomo un panel y encontró cientos de miles de otros paneles los cuales se esparcían por todo el lugar, coleccionándolos como tablas donde dibujaba con algún carbón, de las fogatas que se prendían en las noches, para alegrarse un rato.
Sin embargo en un planeta donde solo hay tres habitantes, con pocos recursos, sin que nadie sepa que están viviendo ese lugar de mala muerte. No queda nada para poder seguir, aunque Noble 6 le costaba aceptar ese tipo de situaciones.
Aaaaaaarghr –chillo la niña tomándose la mano tirando el objeto al suelo, un poco machado.
…Yo…yo…Bonita – dijo Noble 6 asustada viendo a su hija llorar desconsoladamente –déjame verte –dijo acercándose a Bonita, pero ella acabo alejándose un poco.
NO –dijo Bonita asustada
Bonita –dijo Noble nerviosa intentando llegar a su niña.
Ya no…no te quiero ver –dijo Bonita enojada viendo a Noble 6 –aléjate Spartan B-312.
Un silencio se apodero del ambiente, mientras el sonido del grito que pego Bonita, "B-312" sonó por todas las extensiones del lugar, un nombre que no se escuchaba por esos lares desde hace mucho tiempo y que retumbaron en las orejas de Noble.
Bien si no quieres ayuda, ayúdate a ti misma. –Dijo fríamente Noble 6 –tomas los suministros que necesitamos, no obedeces bien las órdenes y eres…inservible como Spartan –dijo Noble 6 enojada, sin embargo por dentro había una voz que le decía: "que has hecho".
En eso Noble 6 dejo a Bonita llorando sujetando su muñeca gimiendo por ardor de la herida, sujetándose la muñeca, la derecha. Sin embargo cuando ella se dio la vuelta para correr, solo quería alejarse lo más posible.
Corría sujetándose su muñeca, la cual le producía un gran dolor, pero no le importaba lo único que quería era alejarse de ese lugar, no le importaba nada, lo único que anhelaba era poder vivir en paz, su propia vida.
Huyendo entre escombros, viejos cráteres, hasta el punto de llegar tan lejos que ya no se encontraba en el radio de la Infinity, se había ido más allá de los límites permitidos por su madre. Los cuales eran "NO apartarse más de 215 m." regla que les impuso Noble a las niñas producto que había algo afuera.
Pero ese "algo" no asustaría a Bonita solo quería huir, pero por el camino se topó con viejos campos enteros, llenos de cadáveres de antiguos soldados, hechos hasta los huesos, corría lo más lejos.
…
El tiempo paso, demasiado, habían pasado más de dos semanas en las que Noble 6 estaba angustiada. Por el tiempo que había transcurrido, Bonita se había escapado, pero solo se iba a la proa de la Infinity donde se quedaba unas horas o una noche.
Dos semanas completas…le importo mucho ir a buscar a su hija, dejo a Lawry su otra hija con provisiones, pero ella no se hacía problemas, ya que era la más disciplinada, se daba largos vuelos por el planeta en zonas que le indicaba su madre.
Aunque la ruta de aprendizaje de Lawry fue difícil, ya que no tenía ningún familiar que le enseñara a volar, a pesar de esto ella era intrépida, el valor le sobraba, llegando a dañarse en varias ocasiones, hasta que lo logro.
Con Lawry preparada Noble 6 salía en busca de su hija por el planeta Reach. Las condiciones no le fueron favorables, el planeta entero ahora estaba desierto, pero llego un momento en el que le planeta entero se congelo crionizando a Noble 6 en un sueño.
Las crueles batallas, no en la que se le dio por "Killer in action". Si no otras más que sucedieron después, cuando los tres bandos de la gran guerra buscaban un terreno para matarse entre sí, que mejor que un planeta desolado sin vida con únicamente una Spartan que se congelo.
Buscando a su hija lo único que encontró fueron viejos rostros de soldados hechos huesos, antiguas máquinas de guerra llenas de óxido. Solo había eso, no había rastros de su niña. Tanto buscarla por el planeta que termino gastándose a sí misma. Obligándola a volver, ya habían pasado 40 días.
Por su lado Bonita se había refugiado un viejo Pelicant el cual estaba medio inclinado y enterrado hacia la derecha con su compuerta abierta. No tardó mucho en convertirlo en un campamento con su talento son la informática le fue, más o menos, difícil devolverle vida a la aeronave o la luz la cual solo encendía de noche, la comida no le escaseaba mucho.
Buscaba insectos o algún bicho para poder convertirlo a en comida, dormía en el piso pero en una especie de cuna, cuando tenía que salir a buscar algo se encogía en cuatro patas lo que le gustaba por el hecho de poder buscar mejor materiales, era duro, pero no se quejaba el alejarse de la gigantesca nave. Un día todo cambio cuando…
Volviendo al presente…
Vi algo que volaba por el cielo... –dijo Bonita con Lawry a su lado.
