CAPITULO 47

hola saludos a tod s, muchas gracias por dejarme mi preciado oro. Nuevamente me disculpo por el retraso con el cap, cada vez me va costando un poco escribir por que la inspiración no me llega. Basta con Contarles que todos los días después del trabajo intentaba escribir pero me quedaba en blanco T─T que difícil situación T_T y bueno este capitulo , lo voy a agradecer al rey de reyes José josé, quien me dio la inspiración necesaria para terminar el cap…

me despido, no sin antes agradecer a NIRVANA SON, PROXY57, MONS y Goku ¡¿GOKU?! Diego Goku eres tu?! amigooo que alegría leer tu RW, que felicidad saber de ti, espero te encuentres bien, gomene pero te hare sufrir un poco mas en este fic :D: :D :D muajajajaja

PDT. Si hay alguna persona interesada en colaborarme con el fic hasta la finalización de la misma, por favor escribirme al ws +591 76428817, seria de gran ayuda para mi, contar con alguien.. asi también traería los capítulos con mas celeridad, muchas gracias de antemano y les dejo leer. ESPERO SUS RV :3


"Kakashi"

El camino hacia el festival se encontraba lleno de colores llamativos, muchos adornos y linternas de papel que alumbraban el ambiente, todo a mi parecer se veía bastante agradable. La gente comenzaba a subir la colina donde se estaba realizando el festival del cerezo, muchas parejas, familias nos rodearon provocando que Milk se quede escalones atrás. Voltee a buscarla, retrocedí y la tome de la mano para no separarnos, ella no puso objeción asi que caminamos juntos.

Milk se veía preciosa, su belleza era tan especial e inigualable, que me dejaba embobado. Sus ojos brillantes y curiosos, detallaban cada instante, cada aspecto de su alrededor, sin embargo a pesar de que ella observaba todo, no me regalaba ninguna mirada. Probablemente estoy siendo demasiado pretencioso, sé que ella aun esta dolida y lastimada, ¿sería muy codicioso de mi parte esperar que ella me dé más atención? Salí de mis pensamientos en el momento que Milk se detuvo a ver una tienda con juegos de tiro al blanco.

Habíamos llegado a la cima de la colina y ya caminábamos entre la feria, los escalones que dejamos atrás ni siquiera los note por estar inmerso en mis pensamientos y completamente nervioso

─ ¿Sucede algo? ─ interrogue al percatarme que me miraba insistentemente, ella señalo el lugar que llamó su atención.

─ ¿Te parece si jugamos un poco? ─ accedí con una sonrisa. Que ella tome la iniciativa me hacía sentir aliviado, ya que eso demostraba que poco a poco me tomaba confianza

Me aproxime a la tienda, yo era muy bueno con los juegos de puntería, como todo Jounin, esa era una de nuestras especialidades. Aquel juego consistía en disparar con un rifle 5 latas separadas a una pequeña distancia.

─ ¿Señor cuánto cuesta los tiros? ─ Pregunté

─ Buenas noches señor, tiene opción a 5 tiros, si logra derribar las 3 latas, se lleva cualquier premio que se encuentre arriba del muro… ─ En ese instante Milk y yo divisamos cual podría ser el premio que elegiríamos al ganar, vi entre ellos un conejo de peluche que se veía bastante tierno, al imaginarme a Milk con ello, me desanime al instante, seguramente Milk no querría algo como eso. También encontré una shuriken, pero era demasiado belicoso para Milk, aunque de seguro a ella le parecería atractivo, pero yo no quería que esta cita estuviera contaminada por su venganza

─ ya elegí el premio que quiero…─ declaró interrumpiendo mis suposiciones, "seguro querrá la shuriken" me dije a mi mismo, Pero si eso era lo que ella quería, está bien, después tendría tiempo de persuadirla.

─ está bien… lo ganare por ti─ dije mientras ella sonreía sutilmente en señal de agradecimiento.

La verdad es que no quería que Milk continuara con ese plan de venganza, sé que ella sufrió bastante por todo aquello y que realmente quiere escarmentarles por todo el daño que soporto, sin embargo, el que ella siga con ese plan, nunca permitirá que sus heridas sanen, es más sé que esto será contraproducente ya que se hará más daño a sí misma. "este no es el momento" me dije a mi mismo. Tenía que disfrutar de la compañía de Milk y pensar en lo que vendrá después, solo me angustiara y arruinara esta cita.

Dando un suspiro continúe con el juego.

─ ¡muy bien aquí voy!─ tome el rifle y apunte con total concentración con mi único ojo disponible.

Un ¡Bang! Salió disparado, sin embargo el balín de plástico reboto detrás de la lata. Extrañado comencé a mirar el rifle, sin comprender por qué ni siquiera toco el objetivo.

─ Señor continúe seguro a la siguiente le va mejor─ sonrió el anciano que nos atendía.

Volví a intentarlo, apunte y dispare, sin embargo la trayectoria del balín se desviaba unos milímetros a la derecha. Estaba irritado, la escopeta fue manipulada para que desviara el tiro. Mire frustrado al hombrecillo que reía nervioso, de repente una risa femenina me hizo voltear. Era Milk que se burlaba.

Me ruborice, este sujeto me estaba haciendo quedar mal ante ella

¡Muy bien!" " esto no se quedara así" pensé, respire y volví a apuntar, esta vez recorrí mi objetivo mentalmente unos milímetros más hacia la derecha y disparé, esta vez la lata cayo, voltee a ver a Milk y ella aplaudió contenta, proseguí con el siguiente y el siguiente y las 3 latas faltantes cayeron

─ Ud. gano señor ─ aplaudió el anciano─ ¿cuál de estos premios elegirá?

Ella señaló, era la shuriken… golpee mi frente suavemente "me lo suponía" , sentí como una gota de sudor cayo por mi sien, había ganado un recuerdo para ella, y lo primero que elige es un arma, sonreí resignado.

─ ¿La shuriken?…─ cuestiono el anciano

─ No, quiero la máscara de conejo que se encuentra a su lado. ─ "¿mascara dijo?" si evidentemente allí se encontraba dicha mascara blanca con rostro de conejo y orejas largas, había descartado esa posibilidad luego de ver el peluche de conejo tierno.

─ Muy bien… aquí tiene─ entregó la máscara a Milk quien sonreía picarescamente con los ojos entrecerrados. Hecho que me pareció extraño, pero preferí no darle mucha importancia, aunque parecía que planeaba una travesura.

─ ¡Gracias Kakashi!─ sentí de repente un suave beso sobre mi mejilla cubierta. Quede tan sorprendido que mi rostro se cubrió de rojo sin poderlo evitar.

─ Ahora me toca a mí… ─ Expresó mientras me entregaba su máscara

Tomo el rifle entre sus manos y comenzó a apuntar, se veía angelicalmente peligrosa. Su primer disparo fue fallido. Había olvidado recomendarle que disparara un poco más a la derecha, su segundo disparo acertó a la lata, permitiendo que esta se desplome al suelo.

─ ¡Lo hice! ─ Celebró emocionada.

─ ¡Lo hiciste muy bien!─ la anime

El tercer, cuarto y quinto dieron en el blanco, todas las latas cayeron una tras otra... al final pudo derribar 4 de 5 latas y yo apenas 3 de 5 , me sentía apenado por haberme demorado en descifrar el truco de ese juego.

─ ¡Fenomenal señorita! ─ aplaudió el anciano─ cuál de los premios elegirá

Ella señalo nuevamente

─ aquí tiene… tome─ fue entregada aquella shuriken de la que tanto temía escogiera...

─ Gracias… ─ ella volteo a verme─ toma…. este es mi regalo para ti─ expresó sonriendo muy orgullosa, me quede inmutado al principio… ─ ¿no te gusta? Pensé que lo querías, como te la pasaste viéndola a cada instante creí que...

─ Muchas gracias, es el mejor regalo del mundo ─ agradecí haciendo una reverencia hacia adelante, ella dijo sonriente y nerviosa que no importaba, pero para mí esto significaba mucho. No queria ponerme de pie, no quería que me viera conmovido. "Pensé que lo querías, como te la pasabas viéndolo a cada instante creí que..." ella estaba atenta a mis acciones, eso quiere decir que estuvo observándome todo este tiempo, en este instante me sentía muy feliz por estos pequeños detalles.

─ Ah Kakashi mira, vamos para allá ─ señalo el lugar donde había una fogata enorme en el centro del festival, al parecer iba a comenzar una danza típica de los festivales en las que las parejas comienzan a bailar en grupo mientras que otras tocaban armoniosamente el Shamisen (instrumento musical). Esta tradición se lleva a cabo en todos los festivales, según dicen que es para fortalecer el vínculo amoroso.

─ Está bien... vamos...─ accedí inmediatamente "yo quiero fortalecer mi vinculo con ella" camine a su lado, mientras ella elevaba la máscara para ponérsela. Una vez puesta, volteo a mirarme pero solo pude divisar sus ojos azabaches atreves de aquellos orificios...

─ Buenas noches, damos inicio a nuestro primer baile del festival de los cerezos en flor, tomen a sus parejas y alíñense alrededor de la fogata en un instante comenzaremos con el baile.─ expreso por altavoz uno de los organizadores.

No encontrábamos alrededor de la fogata esperando que la música comenzara, junto a varias parejas jóvenes y ancianas que habían visitado el festival. Milk estaba comportándose bastante animada esa noche, estaba dando la iniciativa en esta cita, y la verdad comenzaba a sentirme bastante opacado, se supone que debería ser yo quien la motive y no al revés, sin embargo no me sentía mal, me agradaba ver que Milk podía desenvolverse con total naturalidad en esta cita.

El sonido de las Shamisens no tardaron en expandirse por el lugar, al principio comenzó de manera lenta. Ya era hora de bailar así que tome una de sus manos y mi otra mano se posó sobre su cintura, ella coloco una de sus manos sobre mi hombro y comenzamos a movernos con lentitud mientras nos oteábamos mutuamente.

Aquel baile era tan perfecto, me encantaba tenerla frente a mí, mirándome fijamente. Aunque dentro de mí crecía una irritación al ver que Milk llevaba puesta esa mascara de conejo que le había regalado. Esa maldita mascara no me permitía contemplarla y mucho menos descifrar sus emociones, era todo un misterio.

Una pequeña brisa comenzó a extenderse por el lugar arrastrando con ella una lluvia de pétalos de cerezo que terminaban regadas por todo el piso, también muchas que llegaba a morir en la fogata. Ella arqueaba sus ojos dándome a entender que sonreía encantadoramente y yo me perdía de esa visión. "¡maldita la hora que le regale esa mascara!"

Los minutos transcurrieron en un parpadeo, hubiese querido que nunca acabara ese instante tan memorable, pero todo acaba y la danza también. Milk aparentemente estaba sonriendo, me sentía frustrado... de verdad me sentía muy mal por no poder verla, pero no iba a decírselo, quizás lo tome a mal. Mientras caminábamos oímos por el altavoz que pronto comenzaría el espectáculo de fuegos artificiales, era momento de encontrar un lugar con una buena vista.

Comencé a deprimirme un poco, quizás ella no lo estaba pasando tan bien como pensé, ¿Por qué se cubre el rostro? aún estamos paseando por allí y lo único que puedo ver es esa mascara, suspire pesadamente, ella se percató.

─ ¿Te encuentras bien? ─ interrogó con eco tras la máscara.

─ solo buscaba un puesto de frutas, quería que probáramos una sandía mientras comienzan los juegos artificiales. ─ Una gota de sudor cayo por mi sien, estaba aún nervioso.

─ ¡allá hay un puesto!..

─ vamos─ declaré no tan animado, puse mis manos en mis bolsillos del yukata y camine detrás de ella.

Inmediatamente cuando llegue pedí la sandía más fresca, la vendedora me lo dio, ni siquiera pregunte cuanto valía, simplemente pague dejando el cambio… estaba bastante incómodo con la máscara de Milk, tanto que ya no sé, si estaba disimulando mi irritacion ¿estaría usándolo para exasperarme? si era así, lo estaba logrando…

Nos alejamos de la multitud y nos dirigimos a un lugar alejado del festival, tome la faja de mi traje y comencé a desenvolverlo para ponerlo como mantel sobre el pasto, sobre nosotros se encontraba un árbol de cerezo en el que aun caían sus pétalos esparciéndose sobre el mantel. Entonces Milk se puso de rodillas y comenzó a acomodar los bordes, yo la ayude con total paciencia pero aun perdido en mi mente. Quizás la máscara es una forma de decirme que a Milk le incomoda la mía. ¿Podría ser por esa razón que no se la quita?

─ ¿En qué tanto piensas?, estas bastante callado... ─ expresó tomando la sandia mientras me oteaba sentada.

─ Yo suelo ser callado… ─ declaré

─ Estas más callado de lo normal, ¿o quieres que peleemos para que esta cita sea un poco menos estresante? ─ escuché su tono de voz, parecía muy enojada. Milk me había soltado en la cara que se estaba estresando con nuestra primera cita, me sentí un poco fracasado.

─ ¿T-Te aburriste?─ tartamudee.

─ No, pero estábamos pasándola bien hasta que me puse esta mascara, ¿es esta la razón de tu molestia verdad?

Abrí mis ojos como platos, "¿esta mujer es telepata?" pensé. Es cierto, probablemente a pesar de lo mucho que me esforcé disimulando mi incomodidad, ella pudo ver a través de mí. No podría ocultarle nada, sin embargo sería muy infantil de mi parte aceptarlo.

─ No, no es e...

─ ¡No me mientas! ─ Se levantó─ bien… seré sincera contigo, se supone que es nuestra primera cita y tú sigues con tu mascara, como puedo estar bien, si tú puedes contemplarme y yo no, ni siquiera conozco tu rostro... ¿y asi me pides que te ame? ─ cruzo sus brazos

A pesar que su rostro se encontraba cubierto por la máscara de conejo, sentí que cada instante se enojaba más, ella era bastante fuerte, tenía un carácter muy temible cuando se enoja. Sin querer me hizo sudar y temblar, jamás había encontrado a alguien que provocara esto en mi…

─ ¡supongo que no tienes nada que decir!, ¡mejor me marcho!…

"me marcho" esas palabras me desequilibraron, así que me levante rápidamente y la tome de la mano mientras ella se disponía a irse. Ella volteo aun con su aura peligrosa. Trague grueso, me había arrinconado mentalmente en un solo instante.

Suspire y tome suavemente su máscara para ponerla sobre su cabeza, ella estaba un poco rosada, imagino que el calor interno de la máscara la hizo sofocar. Aquella noche hacia bastante calor, y simplemente comencé a detallarla mientras aun me miraba con sus ojos fruncidos, ella estaba hermosa, aun con su molestia era la mujer mas hermosa que pude conocer.

─ Está bien… ─ su enfado, era una pequeña prueba de que algo sentía por mí... y aunque quiera negarlo, ella tenia mucha razón… ¿Cómo podría amarme si nisiquiera vio mi rostro?

Arquee mis ojos satisfecho, por primera vez me quitaría la máscara que siempre llevaba desde que era un niño, solo para demostrarle que realmente la quiero. Tome el borde de mi máscara y la fui bajando suavemente, me sentía mucho más nervioso que antes.

La pelo azabache me observaba fijamente aun frunciendo el entrecejo, baje la tela que me cubría el ojo de mi sharingan y de golpe deje al descubierto mi rostro. Mi corazón galopaba violentamente, sentí como mi cuerpo comenzó a vibrar, un silencio me hizo abrir mis ojos lentamente y note que Milk estaba estática muy sorprendida.

Un silencio incomodo seguido de un sudor frio me dejaron paralizado, ella no emitía ningún sonido, ninguna opinión. "mejor me cubro" pensé mientras volvía a cubrirme, pero su mano inmediatamente me detuvo.

─No lo cubras… te ves bastante atractivo así… ─ musito algo tímida, quiso tocar la cicatriz que llevo debajo el ojo izquierdo pero retrocedió.

─Tócame... ─ dije con una voz que apenas podía controlar

Ella, curiosa palpo mi cicatriz y fue subiendo hasta llegar a mi parpado cerrado, sentí sus cálidos dedos tocando mi frente y bajar por mi mejilla...

─Me gustas así... ─ arqueo sus ojos, dejándome sonrojado. Al instante sonrió encantadoramente─ ahora puedo ver cuando te hago abochornar…─ se burló.

Ella era muy buena con las palabras, permitió que aquel momento incómodo y lleno de tensión se suavizara, provocando una sonrisa en forma de respuesta. Abrí mis dos ojos para contemplarla, fue allí que se percató de mi sharingan.

─ ¿Cómo es que tienes un ojo negro y otro rojo?─ me cuestiono detallándolo detenidamente

─ es una larga historia… quizás debería dejarlo para otro momento…─ inquirí

─ tenemos mucho tiempo… cuéntame… por favor ─ susurrar insistente

─ Ok… Te contare… ─ en ese instante le conté sobre Minato sensei, mis compañeros Obito y Rin, la misión a la cual fuimos enviados, donde y como perdí uno de mis ojos, en la que Obito mi amigo enemigo quedo atrapado por una roca enorme y que en su último intento de salvarnos, me otorgo su sharingan para luego morir en ese lugar. Ella escuchaba mi historia con bastante atención y con tristeza en los instantes más tristes de mi vida... aun asi no me interrumpio nunca, ella era buena oyente. Continúe contándole cómo fue que Rin murió por mis manos y que ella estaba enamorada de mí, que nunca pudo corresponder el amor que le profesaba, todo porque el recuerdo de Obito me lo impedía, también mi frustración al no haberla podido proteger.

─ Tu historia es muy triste... Pasaste por muchas pérdidas… ─ puso su mano en mi hombro queriendo consolarme ─ eres admirable Kakashi ─ declaró amablemente mientras la poca luminosidad del lugar brillaba en su tez clara.

─ ¿Por qué lo dices?─ cuestioné

─ Por que a pesar de haber pasado por todo aquello… te mantuviste como alguien firme, con un carácter bien formado, amable ante todo y siempre sonriente… no como yo, que se enveneno con cada dolor de su vida.. ─ miro hacia el cielo, quizás abarcar ese tema sería algo malo para nuestra cita, pero no iba a interrumpir, probablemente ella necesitaba desahogarse.

─Me pase toda mi vida soñando vivir con un hombre que me amara y respetara ante todo... Que siempre me dedicara su tiempo y me demostrara lo mucho que me quería… sin embargo, cuando me case con Goku, el ni siquiera fue por mi… fui yo quien presiono a que ambos nos casemos por una promesa que me hizo cuando fue niño, una promesa que fue olvidada... ─ suspiró─ cuando tuvimos nuestro primer hijo.. Creí que todo era perfecto, Goku se la pasaba todo el tiempo junto a mí, esas fueron mis épocas más felices... sin embargo, enemigos llegaron amenazando la paz de nuestro planeta, y Goku intensifico sus esfuerzos por entrenar, sin darme cuenta sus entrenamientos se volvieron una obsesion por buscar el poder y ser cada dia mas fuerte, enfrentarse con tipos mas fuertes que el, era mas importante que dedicarle tiempo a su familia… aun cuando tuvimos a nuestro segundo hijo el prefirió quedarse muerto , nisiquiera le importo lo duro que fue para mi hacerme cargo de mis dos hijos sola, no le importo… ─ su voz se quebraba, esa era una herida muy profunda, me limite a mirarla con aflicción.─ pero aun asi lo quería, me ate a el por todos los recuerdos que vivimos , por los pocos recuerdos felices que me dio… me aferré con dientes y garras a creer que esa era la manera en la que el me amaba.. Quería creer que ese era el amor que merecia... aun asi, nuevamente se marcho dejándome sola… ─ su voz cada vez se quebraba mas.

─ Milk... si esta conversación te lástima… puedes contármelo en otro momento, cuando te sientas lista…─ dije rompiendome el corazón al verla tan afligida. Ella negó con la cabeza ─ está bien... Cuéntamelo todo entonces. ─ exprese sintiendo una gran rabia por Goku que no solo el abandono aquí, sino que siempre lo había hecho, que ni siquiera por sus hijos pudo cambiar.

─ Goku nunca me quiso… solo me acepto porque yo aparecí en su vida... el nisiquiera tenia interés en casarse o tener una familia, ese nunca fue su sueño, yo le di mi sueño y el solo acepto… al igual que todo... nunca le interesé… ─ suspiró profundamente─ cuando mori en la otra dimensión y llegamos a este lugar, el dijo que era su hermana… a regañadientes acepte eso, pero cuando me entere que todo fue por esa perra de Shizune, ¡me dio una gran rabia!… ¡nunca perdonare lo que me hizo!… ¡esa mujer se llevo su corazón en menos de un año y yo quede atrás esperando por su amor toda mi vida!

Sus lágrimas comenzaron a desbordarse por sus mejillas, estaba llorando. Tenía que consolarla, para ese instante mi timidez se perdió, la tome de una mano y la guie hacia mi pecho, ella comprendió... y comenzó a llorar con más énfasi apretando mi ropa, solo me limite a acariciar su cabellera.

─Lo siento…. lo siento… ─ comenzó a disculparse.

─ estoy para ti, sin reproches…. llora todo lo que tengas que llorar.

Ella continuo sollozando durante un momento, su llanto me perforaba el corazón, solo podía maldecir dentro mío a Goku y Shizune por todo el dolor que provocaron en esta mujer... ¿por que Goku no supiste valorarla? a pesar de tener dos hijos con ella, no pudiste acompañarla y amarla teniendo toda una vida para apreciarla, como hubiese querido tener esa oportunidad de al menos tener una sola vida a su lado… la haría la mujer mas feliz del mundo…

Cuando las lágrimas se secaron, Milk volvió a verme con los ojos un poco hinchados y su maquillaje se había corrido por todas sus mejillas, tome mi mascara y con un poco de saliva comencé a limpiarle el rostro. Ella quedo callada mirándome fijamente.

─ Te ves mucho mejor cuando sonríes Milk…. ─ declaré ─ quiero que siempre estés sonriente... dare mi mejor esfuerzo para ello...

Ella al escucharme, volvió a llorar y me abrazo por la cintura dejándome sin respiración por lo impetuoso de su abrazo.

─ ¿Por qué no te vi desde que llegue aquí? si tan solo me hubiese quedado contigo, tendríamos más tiempo… ─ sollozo nuevamente─ te quiero… pero, sé que no me queda mucho tiempo… apenas son 2 meses que falta para que regrese a mi dimensión, quiero disfrutar tu compañía, pero no quiero lastimarte ni lastimarme más….. ¿Qué puedo hacer Kakashi?

Volvió a mirarme desde abajo, sus lágrimas aun caían, limpie el rastro de aquel liquido con mi mascara suavemente sin dejar de verla...

─ No te preocupes por el futuro… estamos aquí y ahora... Disfrutemos nuestro presente─ hable con seriedad, entendía la inseguridad de Milk, yo también tenía esa duda del que pasara en un futuro… aun así quería amarla, aunque después termine perdiéndola.

Casi instintivamente bese su frente, ella me miro con ojos destellantes. Se reincorporo para estar a mi altura. Mientras a la distancia el sonido estruendoroso de los juegos artificiales comenzaban a alumbrar el firmamento. Ella se acercó lentamente hacia mí, hasta que nuestros rostros estuvieran a unos pocos centímetros. Esta era la primera vez, que Milk por iniciativa propia y en total conciencia estaba decidida a besarme.

Sus delicados labios fueron chocando lentamente contra mis labios, este era el mejor beso que pude sentir a viva piel, sentía que había muchos sentimientos entremezclados en aquel simple acto. Rodeo sus brazos en mi cuello y apoyo su cuerpo contra el mío mientras me besaba con ternura, tome su cintura y la atraje a mí mismo para perfeccionar aquel encuentro. Ese era el instante más anhelado y esperado desde que me enamore de ella, deseaba que nunca termine...

El sonido de los juegos artificiales estallaban incesantemente uno tras otro, cuando abrí mis ojos, ella se separó lentamente para terminar sonriéndome de frente.

─ Este es nuestro segundo beso...─ declar{o como una niña enamorada.

─ Este es nuestro tercer beso y para mí fue el mejor de todos… ─ dije mientras aun la tomaba de las caderas

─ ¿Tercero? ─ cuestiono sorprendida

─ El primer beso ocurrió cuando te lleve al hospital de Konoha porque te encontrabas muy herida, en un momento de inconciencia te aferraste a mí y me besaste….

─ ¡No lo recuerdo! ¿Yo hice eso?─ tocó su mejilla avergonzada.

─ Desde hoy… ya no tendrás que contar más ─ di un beso en su mejilla y la abrace apoyando mi mentón sobre en su hombro ─ disfrutemos nuestra compañía en lo que quede de tiempo.

─ Si... ¡hagamoslo! ─ dio un beso en mi cuello que me dejo en shock.

Ese simple acto había alborotado mi termostato al instante, tenía que concentrarme para evitar pensar en cosas libidinosas, eso podría esperar. Ella arqueo sus ojos encantadoramente.

─ comamos la sandía que compro, Sr. Bandido- San ─ mostró todos sus dientes en una sonrisa llena de felicidad. Jamás había visto una sonrisa tan resplandeciente por parte de ella. Eso me daba a entender, que la había hecho muy feliz.

─ ¡por supuesto que si mujer anticuada! ─ me burlé recordando las viejas épocas en las que nos conocimos. Ella se limitó a soltar una carcajada.

No iba a imaginar que después de que Milk se desahogara contándome su historia, ella volvería a resurgir como un ave fénix de los brasas que habían hecho añicos sus sentimientos. Que la sonrisa volvería a ella, y que me la regalaría solo a mí...

Los destellos en el cielo nocturno, se teñían de preciosos y distintos colores, estelas de un tono rojo, amarillo, azul se eleva hasta que los estallidos murieran en lo alto del firmamento. Aquella noche nos quedamos viendo los juegos artificiales desde aquel camping bajo el árbol de cerezo, lado a lado, apoyados uno contra el otro…

Los nervios que tenía, ya se habían disipado, ahora solo quería caminar adelante junto a ella..