CAPITULO 51 "EL DIARIO DE MINASHI"

HOLA aquí shyo reportandose, ¡ay no! ya no tengo ni cara para presentarme ante uds. voy a compensarles por no haber traido el capitulo antes como habia prometido con la condicionante de los RV, los compensaré... ¡solo quiero que no me maten! XD gomene pero es que este capitulo me tuvo en un dilema, no sabia si publicarlo o no, por que, bueno.. ya veran por que XD

me despido no sin antes agradecer mucho a mi querida Milk de Son quien me ayudo bastante con su entusiasmo al leer el borrador de este episodio:D tambien a Mary quienes tuvieron la primicia por su colaboración :D


"ese bebé, era yo"

Quedé impactado por esa fotografía, no podía interpretar nada de lo que estaba ocurriéndome, me sentía atontado, sin palabras y sin poder comprender. Tragué un bolo de saliva que raspaba mi garganta y atravesaba con dificultad. Volví a otear aquella imagen. ¿Cómo era posible que estuviera en sus brazos?

"EL DIARIO" fue lo primero que se me vino a la mente, tomé aquel objeto y sintiendo como mi corazón galopaba, abrí la primera hoja. Comencé a sudar frio, mi cuerpo no respondía.

Negué con la cabeza tratando de despejar mi confusión y miedo, así que comencé a leer el contenido.

FLASH BACK MINASHI.

Decidí escribir este diario, para recordar la trayectoria de mi vida en este mundo, pero no sin antes mencionar, el cómo llegue a este lugar.

Yo vivía en la zona más alejada de la ciudad, era una simple campesina que se enamoró y casó con un hombre adinerado, pese a vivir entre riquezas nunca cambie mi forma de ser, era una mujer intrépida, curiosa y muy trabajadora y a pesar que tenía empleados a mi disposición no me gustaba aprovecharme de esa facultad. La vida de señora de mansión simplemente no era para mí. Aun así mi esposo insistía en que dependiera totalmente de mis empleados para realizar cualquier actividad, pero cuando el no veía, siempre me dejaba llevar por mi espíritu aventurero y merodeaba por las aldeas vecinas e incluso iba a pasear a la ciudad, claro, siempre y cuando él no se enterase. Probablemente si hubiese seguido su sugerencia, nada de esto hubiese ocurrido y tampoco me hubiese alejado de mi familia de esa manera.

Esa misma mañana después del desayuno, decidí ir a dar un paseo cerca a la colina que pertenecía a las tierras de mi esposo, me encantaba ver el paisaje desde ese lugar tan alto. Sin embargo no imagine que allí me encontraría con un portal que apareció de la nada, cuya apariencia era similar a la de un espiral de energía que brillaba y se movía lentamente suspendido en la nada. Debí haber huido asustada, pero mi curiosidad fue mayor. Con cautela acerque mi mano para tocarla, solo quería inspeccionar de que se trataba, pero en el instante que mi mano toco aquel portal mágico, todo mi cuerpo fue absorbido por este.

Aquello fue lo último que recordaba, cuando logre despertar vi que me encontraba en un área rocosa y desolada, un paisaje totalmente diferente al de la colina. Extrañada golpee mi rostro con unas palmaditas para ver si no estaba dormida, al hacerlo me percate que mi cuerpo había rejuvenecido ahora era una quinceañera, en ese instante un terror me abrumó, comencé a buscar con desesperación aquel portal, pero no importaba cuanto buscara, simplemente había desaparecido. ¿Dónde me encontraba? ¿Podré volver a casa con mi familia? me cuestionaba sollozante. Permanecí durante muchas horas llorando y sin perder las esperanzas de ver aquel portal pero la noche comenzaba a oscurecer el firmamento y era peligroso permanecer allí, dispuesta a sobrevivir avance hacia adelante con rumbo desconocido, siempre recordando el lugar exacto de donde aparecí.

Deambulé durante muchas horas, pero no encontraba ninguna aldea ni ciudad, ni mucho menos personas a las cuales pedir socorro. Así que proseguí caminando con el estómago crujiente del hambre, apenas encontré unas cuantas alimañas en aquel árido suelo y me las tuve que comer para no desvanecerme en el camino. No sé cuánto tiempo me la pase vagando sin rumbo, pero cuando ya me encontraba en lo último de mis fuerzas, logre llegar a una pequeña aldea en la que fui cuidada y alimentada por un grupo de huérfanos que Vivian en una casa a punto de desmoronarse, ellos me enseñaron a robar para poder sobrevivir, de esa manera me convertí en ladrona.

...

Durante medio año viví con ellos y cada mes destinaba un día libre para volver al lugar donde aparecí, siempre con la ilusión de volver a ver aquel portal para regresar a casa… pero a medida que pasaba el tiempo, iba olvidando la razón por la que quería volver. Hasta que un día simplemente lo olvidé….

Era un día de primavera, así que idee una pequeña excursión por los alrededores con los más pequeños del grupo, era bastante aburrido ir por allí ya que no había nada más que rocas, sin embargo los pequeños se ilusionaban con cualquier aventura. Así que aquel día me lleve a los siete niños que marchaban cantando detrás de mí… todo iba bien, hasta que nos topamos con cuatro hombres que planeaban robarnos lo poco que teníamos, recuerdo que los pequeños estaban aterrados y se ocultaban detrás de mí buscando protección. Para salvaguardar nuestras vidas, les entregue lo poco que llevaba en el morral, y al ver la poca ganancia esos sujetos se enfurecieron y me golpearon hasta dejarme ensangrentada, los niños al verme en ese estado, quisieron defenderme , pero entonces ellos comenzaron a asesinar a los niños delante mío… me sentía tan impotente, ningún esfuerzo que yo hiciera podría detenerlos, mientras veía caer a un niño tras otro con una herida mortal, lo único que deseaba más que a nada era matar a esos hombres, cerré mis ojos y rezaba poder asesinarlos. cuando abrí mis ojos vi a los hombres flotar con una burbuja sobre sus cabezas, no sabía exactamente que sucedía, pero solo quería que murieran por haber asesinado a todos los pequeños, en cuanto anhele verlos muertos, sus cabezas explotaron dentro la burbuja. Allí fue que me percate que tenía un don, un don que jamás creí que tuviera.

Luego que mis compañeros se enteraron de la masacre a los niños, me culparon y expulsaron de su grupo, dijeron que fue mi culpa por haberlos llevado conmigo a un lugar peligroso. Con pesar en mi corazón me marche de su guarida

...

No transcurrió mucho tiempo desde que me separe del grupo y comencé a viajar sola, pero lastimosamente en aquella época estalló la segunda guerra mundial ninja, por lo que todas las pequeñas aldeas quedaron vacías, ya que sus aldeanos huyeron a la ciudad principal, debido a que los alimentos ya no les abastecían y que ninjas enemigos saqueaban y asesinaban a todo aldeano sin ningún remordimiento. de esa manera llegue a la ciudad principal llamada Iwagakure (aldea de la roca), nosotros los indigentes y huérfanos que buscábamos solo la supervivencia, éramos tratados peor que la basura, incluso la máxima autoridad llamada Tsuchikage nos trataba con menosprecio. Por esa razón aprovechando nuestra necesidad de alimentos, comenzaron a reclutar a todo inmigrante para servir en sus ejércitos a cambio de comida, aun cuando estos no tenían preparación ninja ni mucho menos las habilidades de generar fuego, agua o manipulación de algún otro tipo. Eran enviados a morir como carne de cañón. ¿Pero que podíamos hacer, era la única forma de poder comer? era morir así o morir de hambre.

Junto a muchos otros fui enviada al campo de batalla sin tener preparación ni saber lo que nos esperaría en plena guerra. Aunque muchos de mis compañeros no tenían habilidades para protegerse, yo sí, durante el tiempo que estuve viajando sola, logre perfeccionar aquel poder que consistía en atacar con burbujas que provocaban explosión interna y una burbuja de protección que me permitía defenderme. Ya en el campo de batalla la necesidad me llevo a utilizar aquel poder, muchos murieron debido a mi técnica.

Muy pronto mi habilidad de protección y asesinato a distancia se hizo famosa en aquella aldea, tanto que el mismo hombre que me envió a la guerra a morir, me reconoció como una heroína y condecoró. en ese tiempo pase de ser una muerta de hambre perdida en ese lugar a ser la mujer más reconocida de aquella aldea, me dieron el rango de Jounin, no sabía a qué se refería con eso pero no le di importancia, la verdad es que.. Desde que perdí mi razón de luchar, ya no me importaba nada.

...

De esa manera transcurrió cinco años desde mi llegada, la paz había regresado, aunque fuera de manera momentánea, al menos ahora podíamos vivir tranquilamente. me establecí en la aldea de la roca en un pequeño departamento, como ahora era soldado de aquel lugar solo me dedicaba a misiones simples que apenas me daban para comer y a pesar de que fui un personaje reconocido hace años atrás, nadie otorgaba dadivas a alguien cuyo tiempo de popularidad quedó en el pasado.

— Tenemos una misión para ti — expreso el Tsuchikage — tienes que llevar esta misiva a la aldea oculta entre las hojas, encontrar al hokage y entregárselo en sus manos.

— ¿No sería mejor mandar un ave? — exprese aburrida.

— Esta carta podría ser interceptada, por eso te estamos enviando ¿desobedecerás esta orden?

— No, no lo hare — dije respetando la autoridad del sujeto, aunque fácilmente podría intentar liquidarlo, pero aun no conocía los poderes que el tenia, así que decidí llevar mi vida con total pasividad.

...

Llegue a la aldea llamada KONOHA, mi misión era entregar esa misiva lo antes posible y volver, así que en cuanto atravesé aquel portón gigante me encontré con una caseta de guardia, me aproxime a uno de los hombres que hacían vigilia y me presente indicándole que quería ver al Hokage.

Uno de ellos me acompaño, mientras caminaba por aquel lugar, no podía dejar de observar lo pintoresco del paisaje. Fue entonces cuando un grupo de shinobi de aquella aldea pasó por mi lado, simplemente iba a ignorarlos. Pero de repente un hombre de cabello plateado llamó bastante mi atención, así que lo seguí con la mirada hasta que se alejó de mí, grande fue mi sorpresa cuando metros después, el volteo a verme. Nuestras miradas chocaron y retorne mi vista hacia adelante muy avergonzada. Ese sujeto era bastante guapo "fue mi primera impresión"

Casi en un parpadeo el cielo se oscureció, como había llegado al atardecer y tuve una conferencia con el Hokage llamado Tobirama Senji, un hombre de cabello gris bastante serio quien me retuvo durante horas en ese lugar.

Al llegar a la salida, me encuentro que las puertas gigantes estaban cerradas y un anuncio que decía que estas se abrirían a las 7 am del día siguiente. Estaba enrabietada ya que tendría que conseguir una posada, y realizar un gasto adicional como ese implicaría quedarme días sin comer hasta que salga la próxima paga.

Di un suspiro pesado y deambulé por los alrededores con total fastidio, muy pronto la rabia que sentía fue apaciguándose. De repente el sonido de mi estómago me anuncio que el hambre no mermaría solo viendo el paisaje. Saque mi monedero y note que si podía costearme una cena decente. Arquee mis ojos y me marche a un restaurante, cuyo letrero decía "todo lo que puedas comer a un precio bajo", con el hambre que traía me parecía perfecta la oferta.

Ingrese y tome asiento en un mesón que llevaba una parrilla en el centro y que con un poco de carbón comenzaba a generar brasa. Mientras ponía la carne para asarla oí la risa de gente divirtiendo en la mesa del fondo, allí me percate que se encontraba el mismo grupo de shinobi que vi en la tarde, ellos bebían y comían y quede sorprendida al ver a aquel hombre de cabello plateado que llamo mi atención anteriormente, él se reía arqueando sus ojos mientras sostenia un vaso de cerveza en la mano. Se podría decir que lo tenía frente a frente a una distancia considerable, el dejó de reírse y miro de reojo a donde me encontraba. Baje rápidamente la cabeza para voltear la carne evitando el contacto, me sentía tímida.

Ya la carne estaba lista y mi hambre no iba a esperar más, así que comencé a comer lentamente con los palillos sin evitar dar pequeños vistazos a aquel hombre que me llamó la atención; era muy guapo, su cabello plateado en picos que cubrían su frente y una coleta por detrás, sus ojos negros algo dormilones, su nariz bien perfilada, su mentón tan varonil, sus labios delgados y su risa sonora. Provocaron que mi corazón lata con ímpetu, este sentimiento no lo había experimentado hace mucho. Cuando terminé de comer, me levante sin dejar de mirarlo y me despedí mentalmente. Probablemente no volvería a verlo nunca más, suspire resignada. Pague la cuenta y Salí del restaurant. Ahora necesitaba buscar un lugar donde dormir.

Seguí caminando por las calles del lugar, al menos ahora pude comer y eso era lo más importante. Seguí caminando bajo el manto oscuro del cielo y la luna, mi agotamiento comenzaba a templar mis piernas, así que busque con la mirada un lugar donde pudiera descansar o dormir algo cómoda. Después de tanto caminar, llegue a un parque infantil que tenía una banca de cemento. No era lo ideal, pero al menos podría recostarme sobre él.

Me senté observando que no hubiera nadie alrededor, cuando no hubo moros en la costa, me recosté de costado poniendo mi saco como almohada, di un último suspiro y cerré mis ojos.

— La vista es buena, ¿pero realmente dormirás aquí?— oí una voz proveniente de mi espalda. Rápidamente me senté y observe atrás, era el sujeto de cabello plateado quien me miraba con profundidad desde arriba de un resbalín.

Mis mejillas se sonrojaron al verlo ¿había notado que lo acosaba con la mirada en el restaurant? no podía emitir ningún sonido.

— Veo que vienes de la aldea Iwagakure, imagino que no pudiste salir por las puertas principales debido a la noche — dio un salto para estar frente a mí. — ¡hola, me llamo Sakumo Hatake! — extendió su mano.

— M-e Me llamo Milk… digo Minashi… — correspondí con mi mano aquel saludo "¿Milk, de donde saque ese nombre?"

Ese sujeto no dejaba de verme fijamente, sentía que aquella mirada conectaba parte de mi alma con la de él, yo tampoco podía reaccionar de otra forma, una calidez en mi interior comenzó a brotar por él.

— Minashi... ¿Por qué estás aquí?

— Tenía una misión y bueno...

— No, no me refiero por qué estás aquí, sino porque estas durmiendo en este lugar ¿no tienes donde quedarte?

— Yo... — no sabía que responderle "no tengo dinero para alquilar una posada" no eso sería vergonzoso.

— Si no tienes donde quedarte, podría hospedarte el día de hoy en mi casa...

Me ruborice con el ofrecimiento del hombre, la verdad es que había logrado cautivarme de tal manera, que si me llevara al mismo infierno, podría acceder a ir.

— Agradezco tu oferta pero...

— ¡Vamos! — me tomó de la mano y me guió hasta su casa. Sus manos cálidas me dejaban desconcertada.

En silencio lo seguí y llegamos a una casa algo alejada de aldea, era una casa de una planta con parcelas para agricultura, muy sutil. Dejo sus sandalias en la entrada e ingresó encendiendo la luz.

Aquella noche había experimentado por primera vez la amabilidad de alguien sin que medie interés sobre mi habilidad. Ese sujeto era muy agradable y respetable, pensé que estando los dos solos el intentaría aprovecharse de mí, sin embargo me brindo una habitación limpia y un futon para que descansara. Era muy caballeroso.

A la mañana siguiente tenía que retornar a la aldea de la roca, me levante temprano y estaba dispuesta a marcharme en silencio, considere que no debía aprovecharme mas de la amabilidad de aquel sujeto.

— ¿Te vas ya? — Desde su habitación el hombre llamado Sakumo me observaba.

— Gracias por tu hospitalidad — me incline con agradecimiento— debo retornar a mi aldea.

— Pero aun no me has pagado — indicó aquel hombre, quede tiesa, no tenía el dinero para pagar ¿Qué es lo que haría?

— Yo… — rayos, saque mi monedero y estuve dispuesta a pagar las ultimas monedas que me quedaban. Cuando de pronto la mano del sujeto me limitó.

— No quiero tu dinero.. — expresó con una voz seductora.

— ¡No me digas que quieres que!... — me aparte molesta oteándolo con desconfianza.

— ¿Qué? ¡oh! no, no, no… no me refiero a eso — se excusó— tengo el día libre y estoy aburrido, pensé que seria buena idea que pagaras mi amabilidad con tu compañía, solo hasta la tarde — arqueo sus ojos y lanzo una sonrisa sutil.

De esa manera accedí a quedarme por ese día, la salida con aquel hombre fue muy entretenida, me llevo a comer, a las aguas termales, me llevo al mirador de Konoha y siempre hablaba muy animado con una voz suave. Definitivamente algo comencé a sentir por aquel hombre.. Sin embargo a medida que las horas pasaban, sabía que esa cita llegaría a su fin y así lo hizo.

Antes que cerraran nuevamente los portones, el me acompañó a la salida con toda la amabilidad del mundo, me sentía muy conmovida y triste a la vez, probablemente no volvería a verlo.

— Sakumo.. te agradezco mucho, este día fue maravilloso — sonreí arqueando mis ojos

— Fue un honor para mí tener tu compañía…— su halago me hizo sonrojar.

Di media vuelta para ver la salida, la verdad es que no quería irme… pero debía hacerlo.

— Es hora de irme… siempre te recordare Sakumo Hatake — le extendí la mano para despedirme, al instante me la estrecho.

— Cuídate mucho Minashi ¿Cuál era tu apellido?— es cierto… yo no tenía un apellido y tampoco recordaba mi anterior apellido

— Mi apellido es Shinae, soy Minashi Shinae… — era la mentira inmediata que se me ocurrió.

De esa manera y con un pesar en el pecho nos despedimos. Mientras me alejaba voltee a verlo, el aún estaba en la puerta mirándome. ¿Lo volvería a ver? No creí que iba a enamorarme a primera vista

— ¡Minashi! — oí que me llamaba, voltee a ver que corría hacia mí.

— Sakumo… — susurré.

— Escucha, sé que no nos conocemos, prácticamente no sé nada de ti… pero siento una conexión profunda contigo, y creo que si te dejo ir, no volveré a verte. — me miró encantadoramente con un leve rubor varonil en sus mejillas— Sé que es muy pronto.. Pero, me gustaría salir contigo, ¡puedes aceptarme por favor!— se inclinó con respeto.

Quede sorprendida, no creí que aquel hombre sentiría algo por mí. Pero no lo culpaba, yo me sentía de la misma manera.. Algo me atraía a él como si fuese un imán.

— ¡Acepto!

De esa manera me llevo a vivir con él, nuestras vidas se complementaban a la perfeccion, cada dia que pasaba, el me llenaba de atenciones y de detalles, podía decirse que me sentía muy amada.. Tanto que mis sentimientos crecieron a pasos agigantados, en poco tiempo sentía que lo amaba con todo mi corazón y mis fuerzas, el también se sentía de la misma manera.

Fue así que pasó un año desde que empezamos nuestra relación, éramos muy felices. Sin embargo aquel día, mientras hacia las compra para la casa, tuve náuseas y mareos, por lo que me llevaron al hospital, allí me enteré que estaba embarazada, corrí al cuartel de shinobi de la aldea donde encontraría a mi esposo, que si bien no nos casamos, el ya cumplía ese papel.

Hice que lo llamara uno de sus compañeros para darle la noticia. En cuanto le dije que estaba esperando un hijo suyo, su sonrisa de felicidad cubría el amplio de su rostro, ambos fuimos muy felices.

...

Los meses pasaban unos tras otros, Sakumo procuraba realizar sus misiones lo más antes posible para poder llegar a casa y cuidarme, tenía ya seis meses de embarazo.

Aquel día él llegó con una maceta que llevaba rama de flor de cerezo que había encontrado en unos maizales, justo debajo de un espantapájaros, era bastante peculiar, porque los cerezos no crecen en maizales.

Me la obsequio con mucho cariño, y decidí que aquella rama lo plantaríamos en aquel parque infantil donde pretendía dormir aquella noche, aquella donde pude hablar por primera vez con él. Aun con mi estómago grande, él me llevo a ese lugar, me ayudó a plantar aquel árbol de cerezo que representaba mi amor por él. Allí fue que decidimos que nuestro primogénito se llamaría Kakashi = (espantapájaros) en honor al espantapájaros que cuidaría el árbol de cerezo = (nuestro amor)

….

Sakumo fue asignado a una misión de emergencia, a pesar que no quiso ir, tenía que hacerlo, eran órdenes del hokage. Ese día se despidió dándome un beso, prometiéndome que volvería al amanecer. Sin embargo aquella noche las contracciones comenzaron, me encontraba sola en casa así que tome mi saco y caminé buscando ayuda por la calle, pero vivíamos algo alejados de la aldea por lo que tuve que caminar entre dolores. Para mi suerte vi a la distancia uno de los shinobis que hacia patrulla por el sector. Al instante que vio mi estado me llevo al hospital.

Era la hora de conocer a mi hijo, pero el dolor era demasiado intenso, tampoco había dilatado lo suficiente, así que tenía que esperar. Me llevaron a una sala de emergencia, allí varios ninjas médicos aparecieron para atenderme, hecho que me preocupó ¿Por qué todos ellos atendían mi parto? ¿Algo habrá salido mal?

Comencé a respirar agitadamente y una de las enfermeras me dijo que ya era hora, asi que comencé a pujar sintiendo como mis caderas se expandían, grite del dolor, pero tenía que soportarlo, pronto tendría a mi retoño entre mis brazos. Mientras pujaba, como si de un dejavu se tratara, me vi en esta misma situación y mientras pujaba, unas imágenes se venían a mi mente, vi a la partera que me decía que pujara, mientras mi mano era sujetada por un hombre grande y robusto que se encontraba a mi lado. "pronto nacerá nuestra hija, sé fuerte" fue lo que dijo.

De pronto el llanto de un bebé me regocijó disipando esas memorias, pero las contracciones seguían, y la doctora me dijo que había otro bebé más, que siguiera pujando. ¿Dos niños? con el dolor intenso de parto me esforcé por traer al mundo a mi segundo hijo. Cuando ya todo acababa el llanto de mi segundo hijo provocó que llorara de alegría.

— Son dos varoncitos, ¡que lindos están! — dijo la enfermera

Pusieron a los bebes en mis brazos, uno era un pequeño con cabello plateado y tez blanca como la de su padre, el otro pequeño tenía el cabello negro azabache como el mío. Era la mujer más feliz del mundo. Al instante una de las enfermeras tomó una fotografía instantánea y me la entregó, seguro que Sakumo se sorprenderá al ver a nuestros hijos, declare llorosa.

De repente a la habitación entraron los doctores que me habían atendido y en silencio me arrebataron a los niños de mis brazos. Pregunté si algo malo había ocurrido pero no me respondieron. Todos salieron dejándome sola ¿Por qué? ¿Qué fue lo que salió mal?

Aun con el cuerpo debilitado me levante de la cama y camine lentamente hacia la salida, fue allí que escuche una conversación tenue entre doctores con la enfermera.

— Ps una lástima, el Hokage ordenó eliminar al bebé pelinegro

— ¿porque? — interrogó la enfermera

— El flujo de chackra de ese niño esta descontrolado, es una bomba de tiempo, tenemos que sedar a la madre para que no lo nos impida

— Pero son hijos de Sakumo - san — dijo la enfermera

— Dejaremos vivo al niño que se le parece, cuando pregunte sobre el otro, diremos que falleció.

Estaban planeando eliminar a mi pequeño hijo. No iba a permitirlo. Salí apresuradamente de la sala y me enfrente a ellos, puse las burbujas sobre sus cabezas y al instante sus cabezas explotaron dentro la burbuja

recorrí apresuradamente los pasillos con dirección hacia la salida del hospital que es donde escuchaba el llanto de un bebé. Cuando llegue afuera, vi a una mujer encapuchada que se llevaba a mi hijo, me precipite hacia ella con las pocas energías que me quedaban y al igual que los hombres anteriores su cabeza explotó y antes que el bebé cayera los sujeté entre mis brazos. Era mi segundo hijo, aquel a quien querían asesinar.. Aun así me faltaba mi otro pequeño, cuando quise regresar al hospital vi que varios ninjas llegaban desde afuera sin percatarse de mi presencia.

No podía volver… si lo hacía, asesinarían a mi hijo y probablemente a mi tambien por querer protegerlo.. Llore amargamente mientras me alejaba del lugar con mi niño en brazos.

— Te juro que algún día volvernos a ser una familia Satoshi (Sa=Sakumo Shi=Minashi) te lo prometo…

...

7 años después

Los años que transcurrieron me sumieron en una profunda depresión, había perdido dos veces lo que más quería… la primera vez cuando perdí a mi esposo y a mi hija… y ahora, con Sakumo, Kakashi y Satoshi ¿nunca podre tener una vida feliz junto a mi familia?. Extrañaba tanto a mi esposo y al hijo que apenas sostuve entre mis brazos.. Sacrifique tanto por salvar a Satoshi.. Que no se si hice lo correcto… ¡no, no debo pensar así! el no tuvo la culpa de nada… pero aun asi, me era difícil acercarme a él, sin poder evitar culparlo por todo, por una parte amaba a mi hijo, pero por otra sentía que debido a el fui arrancada de mi nido de felicidad. Me sentía enferma.. vacía..

aquel entonces vivía en la aldea Hokari con una pareja de ancianos Yumma- Sama y Susuki Sama, quienes me dieron cobijo con mi hijo mientras les ayudaba en todo lo que pudiera, pero a medida que pasaban los años mis energías y mis ganas de vivir se drenaba de mis manos.

Por otra parte oí que Sakumo se había convertido en un ninja honorable y reconocido y que el Hokage Tobirama Senji quien mando a matar a mi hijo, murió en batalla y en su lugar ascendió como Hokage un sujeto llamado Hiruzen Sarutobi, sabía que esta vez podría tener la oportunidad de volver… tenía la esperanza e ilusión de que aquellas ordenes quedarian en el pasado. Sin embargo no podía arriesgarme en llevarme a Satoshi conmigo, sería muy peligroso aparecer con el en caso que las ordenes siguieran vigentes.

Por esa razón me marche de la aldea Hokari dejando a Satoshi con sus abuelos y me dirigí a Konoha, con todos los años que transcurrieron, nadie supo identificarme. Es más, casi nadie recordaba lo acontecido. Logre entrar a la aldea, muchas cosas habían cambiado, las pocas casas de ese entonces se multiplicaron dejándome desorientada sobre la casa de mi esposo.

Mientras caminaba, encontré un árbol solitario de cerezo bajo una banca de cemento, me sorprendí, era aquel árbol que Sakumo y yo habíamos plantado, lagrimas comenzaron a brotar de mis ojos, me acerque lentamente y llore arañando la corteza, todos estos años y nuestro amor seguía creciendo al igual que el hijo que no logre conocer, me sentía tan frustrada.

De repente una pequeña mano me tomo de la muñeca y me miró con furia

— No lo lastimes, si sigues haciéndolo nunca te perdonaré— quede sorprendida al ver a aquel niño con cabello plateado.

— ¡Tu!... eres…— una mezcla de asombro, tristeza y felicidad me invadió.

— ¡Kakashi! ¡Kakashi! ¡No debes escaparte de esa manera!— detrás del niño Sakumo apareció y nos vimos quedándonos estáticos.

— Sakumo…— susurré feliz, para luego abrazarlo. él estaba sorprendido, "¿Qué le habrán dicho de mí?", creí que no correspondería mi abrazo, pero al instante se aferró a mí con todo sentimiento. Pronto le explicaría el porque me fui…

Nos separamos y nos miramos como si fuese la primera vez, aquel lazo seguía intacto.

— Kakashi te presento a Minashi, ella es...— lo golpee suavemente en su pecho, aun no quería que él sepa que era su madre, se lo diría cuando sea el momento apropiado.

— Mucho gusto Kakashi-kun— sonreí tratando de agradarle, pero él me rechazo con la mirada, hecho que me dolió bastante.

Llegamos a casa, muchas cosas habían cambiado, todo se veía opaco y triste. No pude evitar sentirme culpable, había provocado la tristeza en esta casa. Kakashi se fue a dormir y mientras tomábamos un poco de té Sakumo me contó que luego de que abandone a Kakashi en el hospital para huir, me guardo rencor durante mucho tiempo, el no comprendía porque me fui sin despedirme y abandonando a nuestro hijo recién nacido, vivió muchos años en la incertidumbre sin comprender mi actitud.

Allí fue que intercedí para explicarle las cosas, la forma en la que llegue al hospital, el parto, y la decisión del Hokage por eliminar a uno de nuestros hijos que representaba una amenaza.. Él se quedó en silencio cuando le anuncie que tuvimos mellizos. Pensé que me reprocharía, pero salto de la felicidad con una gran sonrisa exigiéndome verlo. Le explique que él se encontraba al cuidado de unos ancianos con los que estuve viviendo desde entonces, me pregunto por qué no volví antes y le dije que por miedo… por miedo de no poder ser capaz de protegerlo. Me abrazó y me dijo que a partir de ahora, el protegería a su familia y que Satoshi era parte de su vida ahora. Me puse a llorar amargamente, había luchado sola durante todo este tiempo para proteger a nuestro hijo y que él se comprometa a defendernos, me llegaba al corazón.

Una vez que las lágrimas cesaron, le explique que debíamos esperar un poco antes de traerlo, Kakashi aún no sabía la verdad y le costaría bastante adaptarse a la idea de que yo era su madre y que tenía un hermano mellizo. Primero quería ganarme su cariño, cosa que la aceptación de Satoshi fuese más fácil, el accedió pero con la condición que fuese lo más pronto posible, estaba muy emocionado de conocerlo, lo quería a toda costa.

De esa manera en pocos días, logre casarme con Sakumo ,el indagó sobre lo que sucedió el dia del nacimiento de mis hijos y al parecer nuestro caso fue archivado hace tiempo.. Así que por ese lado no tendríamos problemas en traer a Satoshi para conformar nuestra familia, sin embargo el obstáculo más grande que me toco fue ganarme el amor de Kakashi, el simplemente me odiaba con todas sus fuerzas.

— Minashi… hemos extendido demasiado el retorno de Satoshi.. Quiero conocerlo y no importa lo que digas, lo haré — esta vez fue implacable, estaba decidido.

No estaba segura si traer a Satoshi, ¿y si lo que averiguo Sakumo era erróneo?, que tal si una vez que traiga a Satoshi intenten asesinarlo… temía por el..

— Escucha Minashi… cuando vuelva de esta misión, iremos juntos por nuestro hijo… — acaricio mi mejilla. — es hora que seamos una familia completa, sin más mentiras…

— Está bien Sakumo — accedió, al fin y al cabo amaba a ese hombre y siempre haría lo que él me pidiera.

...

Con hoy transcurrieron dos días desde que Sakumo se marchó para una misión de vital importancia para la aldea. Mientras me encuentro en el estudio de mi marido, no puedo dejar de pensar en su seguridad ¿estará bien?, muy pronto podría vivir feliz a lado de mis hijos, de poder amarlos como se merecen, Satoshi, Kakashi y Sakumo ahora eran mi vida.

Sin embargo, aún me aturdía los recuerdos del pasado, durante esos siete años que pase en depresión, mucho contribuyo las imágenes de esa bebe que deje antes de venir aquí, mi niña, ¿Qué será de ella? ¿Cuantos años ya tendrá? ¿Seguirá viviendo con Ox Satan? mi pequeña Milk… ¿habrá crecido como una mujer fuerte?...

(NOTA.- POSTERIORMENTE LLEGA LA NOTICIA DE LA MISION QUE SAKUMO ABANDONO SU MISION PARA RESCATAR A SUS COMPAÑEROS Y YA SABEMOS COMO ACABA MINASHI)

FINAL FLASH BACK MINASHI

Una ansiedad recorrió todo mi cuerpo junto a un temblor involuntario , me costaba respirar, toda esa información del diario de Minashi , me dejo desconcertado, impactado y temeroso. ¿Cómo puede ser esto posible?

Con las manos temblantes tomé nuevamente las fotografías de Minashi, no quería creerlo. La verdad comenzaba a golpear mi mente de forma violenta que me era imposible no pensar en nada más que en Milk.. y todos los recuerdos que me dio pasaban por mi mente demasiado rápido y como cada recuerdo se resquebrajaba como un vidrio que terminaba por romperse al impactar contra el suelo. Minashi era mi madre y también la de Milk… ¡como era eso posible!, esta era la primera vez que me sentía confundido y desesperado. Ahora todo tenia significado… el parecido de Milk con Minashi… la aparición de esa mujer en mi vida, el amor que mi padre por esa mujer.. La razón por la que mi padre la trajo inmediatamente a vivir con nosotros… ¡¿qué clase de destino maldito es este?! Sentía que me volvería loco, me sujete la cabeza mientras cerraba fuertemente mis ojos.

Esto no puede estar sucediendo… si este es el caso, ¿Milk y yo seriamos hermanastros?, ¡No! Eso no puede ser posible, comencé a sentir una puñalada profunda en mi pecho, ¡¿Por qué?! Apreté mis puños con todas mis fuerzas. ¿Cuándo por fin encontré la felicidad a su lado, ahora me la arrebatan de esta manera? " Ella nos fue prohibida desde un principio" fueron las palabras de Satoshi.

— Me rehusó a creer en todo esto, no… no puedo aceptarlo, no puedo.

Acumule todo dentro del maletín con mucha rapidez y rabia, no sin antes guarde en mi chaleco esos dos frascos que era lo único que realmente me interesaba. Me levante rápidamente con el maletín y me dispuse a salir al patio del hostal, no sin antes dar un último vistazo a Milk, ella aun dormía. así que di un salto por la ventana y llegue al patio trasero.

Abrí el maletín y lo deje en el suelo, acumule mi chackra para crear el katon Goukakyu no jutsu (gran bola de fuego) de esa manera incinere las fotografías y el diario. No podía permitir que Milk se enterase de nuestro parentesco, eso cambiaria todo… aunque, tampoco estaba seguro si podría quedarme a su lado como algo más.. ¿Por qué tuvo que pasar esto? cerré mis ojos afligido…

De pronto sentí una picadura en mi cuello, me toque aquella área y note una pequeña jeringa incrustado en mi piel, voltee a ver a mi espalda y allí estaba Shizune.

— ¿Que estás haciendo? — Me encontraba tan consternado que no me percate de su presencia.— "vino por Milk"— fue mi respuesta

Quise moverme para ir con ella, pero mis piernas no se movían y por esa razón caí al suelo.

— No podrás moverte Kakashi.. Te inyecte un suero paralizador — expresó con una voz suave— Lamento mucho esto, pero Milk esta vez tiene que morir…

— N..no lo — no podía pronunciar las palabras, mi lengua se encontraba adormecida. si Shizune atacaba a Milk en este estado, probablemente pierda ante la marca de maldición.

— Nos encargaremos de Milk y todo estará bien… — esta vez no iba a poder protegerla….

De repente la habitación donde Milk se encontraba estalló provocando que la infraestructura de ese bloque se desmoronara.


Ahora si pueden lincharme si quieren XD, el próximo capitulo lo traere el proximo sabado.

Esperare sus comentarios muy atentamente, sayonara :-*