15. Salchichas

Las semanas pasaron, y el viaje por Europa también. Luego de recorrer todo Italia, los seis amigos iniciaron una travesía por Europa del Este que los llevó a conocer lugares como Croacia, Bosnia y Herzegovina, Montenegro, Albania, y hasta Grecia. Para fines de octubre, emprendieron el camino hacia el Norte a través de Bulgaria y luego Rumanía.

Con su nuevo plan de abaratamiento de costos, el viaje podía transcurrir con una normalidad que casi no se sentía como estar viajando. Todos los días despertaban en la casa de algún desconocido que, por medio de la app que les había dicho Luna, los alojaba sin costo alguno. Luego Ron se encargaba de preparar la comida (las comidas de Ron eran bastante malas en un comienzo, pero con el tiempo empezaron a mejorar) y paseaban y recorrían los distintos lugares de cada país. Ya que estaban haciendo un viaje por el mundo, no podían perderse de la oportunidad única de conocer lugares dentro de cada país a los que quizás no volverían nunca más en sus vidas.

Durante su paso por Ucrania, por ejemplo, pudieron conocer impresionantes lugares de Kiev, como monumentos y monasterios antiguos; y también lugares como Leópolis, Odesa y Járkov. Semanas después, llegaron por tierra hacia Bielorrusia. Al igual que habían hecho antes, se hicieron amigos de un grupo de magos en un bar de Kiev, en una zona de magos, y ellos los llevaron en su camioneta modificada mediante magia y extendida por dentro hacia Minsk, capital de Bielorrusia.

Luego de una breve estadía en Moscú, conocieron Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, y volaron hacia el Norte con unas escobas prestadas para recorrer los países nórdicos de Suecia y Noruega. A esa altura, ya habían coleccionado cinco pepitas de oro de diferentes países.

A mediados de noviembre, el grupo se encontró a sí mismo en una zona del sur de Finlandia, al este de Helsinki. El paisaje era de unas tierras desoladas pero bellas, con muchos cuerpos de agua interrumpidos por tierras en el límite con el Golfo de Finlandia.

-Dicen que por aquí está Durmstrang -comentó Ron a los demás, mientras les servía unas salchichas cocinadas por él mismo, y algo quemadas, en una larga mesa que habían convocado mediante magia en un claro de bosque en una zona llena de pinos amarillos y verdes, rodeada de agua. La casa de su último huésped, que quedaba en medio de la nada, en el campo, había quedado unos kilómetros atrás, y ellos habían emprendido rumbo hacia el Este andando. -Por supuesto que no puedes verlo, porque la construcción está escondida.

-Siempre creí que Durmstrang estaba en algún lugar nevado, con nieves eternas, frío y sombrío -dijo Harry, pensativo-. Este lugar, de hecho, es bastante bello.

-En invierno debe ser más parecido a como dices tú -le dijo Hermione-. De cualquier forma, la escuela en sí cumple con esas características. He leído que es, de hecho, muy parecida a la prisión de Azkaban. Estéticamente. Así que no creo que sea muy bonita.

Harry ató a la pata de una lechuza la pepita de oro de Finlandia, que había encontrado el día anterior semienterrada bajo una roca con forma de águila, tras seguir una pista que habían encontrado y llevaban rastreando desde Noruega, en unas altas montañas. La lechuza emprendió vuelo y se alejó por el cielo azul.

Mientras la lechuza se alejaba, la mente de Harry divagaba por diversos lugares.

-¿En qué piensas? -le preguntó Hermione, acercándose a él y tomándolo de un brazo.

-Durmstrang fue la escuela donde estudió Luigi Lucheni, el anarquista italiano que mató a Sisi -Harry se volvió hacia Hermione-. Era mago. Lo encontré buscando por internet. Hay sitios web de magos ahora, y han digitalizado muchos libros de historia de familias de magos y estudiantes que pasaron por diversas escuelas de Europa.

Hermione se quedó pensativa también.

-¿Aun piensas en eso de Sisi? Yo ya me había olvidado. Esa pepita fue conseguida ya por otros participantes del torneo.

-No -dijo Harry, y sus otros amigos, que estaban sentados a la mesa comiendo las salchichas de Ron, giraron la cabeza hacia él-. Anoche, antes de dormir, estaba leyendo en mi celular y descubrí algo -anunció a los demás-. Resulta que Sisi jamás murió en el lago de St. Wolfgang, como creíamos.

-¿Ah no? -dijo Luna, volviéndose hacia él con la salchicha en la mano-. Yo creía que sí.

-Era una emperatriz de Austria, pero su muerte no fue en Austria -dijo Harry-. La asesinaron durante uno de sus viajes, aquellos que empezó a hacer luego de la muerte de su hijo. Estaba en el lago Lemán de Ginebra en ese momento, cuando el anarquista la mató.

Los demás se quedaron pensativos ante esa nueva información.

-Es decir que la pepita de Austria no tenía nada que ver con Sisi, la que encontraron -Neville sacó su teléfono y empezó a buscar algo en él-. Miren. Nadie encontró la pepita de Suiza aún.

-El lago Lemán es el mayor lago de Europa Occidental -dijo Hermione-. Está compartido entre Suiza y Francia.

-Pero la pepita de Francia ya fue encontrada -dijo Jose-. Estaba en París. ¿Recuerdan?

-Es decir que la de Sisi está del lado de Suiza, en Ginebra -dijo Harry-. Porque precisamente allí fue donde la mataron, de ese lado del lago.

-Podemos conseguir esa, entonces, aún nadie la halló -dijo Neville, que miraba su celular-. El único problema es que estamos en la otra punta de Europa en este momento.

-Yo aún me quedé con ganas de conocer España y Portugal -dijo Hermione-. Podríamos aprovechar el viaje, volver para ese lado, pasar por Suiza, y luego ir hacia allí.

-Yo quería seguir viaje hacia el Este -dijo Ron entonces-. Recorrer el vasto territorio de Rusia y luego ir hacia el Sur, hacia Oriente Medio, o China…

-¿Otra vez? -lo reprendió Hermione-. Ya estuviste en China, Ron. ¿Por qué te gusta tanto ese país?

-¡Porque sí! -protestó él-. Tú también estuviste allí conmigo.

-No lo recuerdo -ella se cruzó de brazos-. Creo que me confundes con alguien de otro universo.

-Pensé que el plan era seguir rumbo al Este hasta San Petersburgo -dijo Luna-. Yo quería conocer esa ciudad, y otras de Rusia también.

-Bien -Hermione tomó la palabra-. Podemos seguir hacia el Este, no hay ningún problema. Dejaríamos Europa atrás y continuaríamos el tour por Asia. No hay nada de malo en eso. O podríamos ir a Europa Occidental a visitar Suiza, España y Portugal, para juntar estas pepitas de las que tenemos una pista.

-Solo de una -acotó Ron.

-¿Y a dónde luego? -preguntó Jose-. No podemos atravesar distancias tan grandes por tierra. Y es muy caro hacerlo por aire.

-Podríamos tomar un traslador -dijo Harry.

-Los precios de los trasladores se fueron por las nubes también -dijo Ron-. El papelerío con los ministerios está apestado de impuestos carísimos en la mayoría de los países. No tenemos dinero.

-Podemos ir a África -sugirió Hermione-. Continuar viaje cruzando el estrecho de Gibraltar hacia Marruecos, y por África.

-La pepita de Rusia ya fue encontrada -dijo Neville, consultando aun su teléfono-. Así que ir allí sería simplemente para conocer.

-Da igual -Ron se encogió de hombros-. Ninguno de nosotros está haciendo este viaje por esas pepitas de oro, no seamos ridículos. Lo estamos haciendo por placer. ¿No es así? Para conocer, y todo eso.

-Es un viaje de redescubrimiento personal para mí -dijo Luna.

-De hecho, ese era el motivo por el que dijiste que tú mismo hiciste tu viaje por China el año pasado -le dijo Jose a Ron-. Un viaje de redescubrimiento personal, motivación…

-Exacto, por eso quiero recorrer Rusia -dijo Ron-. Porque no se trata de las pepitas esas. No es una competición.

-En cierta forma sí lo es, la recompensa en dinero es tentadora -dijo Neville-. Podría usarla para pagar el posgrado en herbología que quería hacer.

Hubo un breve silencio, durante el cual todos se miraron entre sí.

-Hagamos una votación -dijo Harry-. Aquellos que quieran continuar viaje hacia el Este y por Asia, recorriendo Rusia y luego hacia el Sur, a Oriente Medio, y luego China, alcen la mano ahora.

Ron, Jose y Luna alzaron la mano.

Los otros tres se miraron entre sí.

-Yo voto por el plan de Hermione -dijo Neville-. Ir a buscar la pepita de Sisi, a Suiza, y luego a España, Portugal, y por el estrecho de Gibraltar hacia África.

-Yo también voto… por mi plan -dijo Hermione, alzando su mano.

-Bien, tú decides, Harry -dijo Neville entonces, mirando a Harry-. Si votas por Asia, entonces iremos allí. Si votas por Europa Occidental y luego África, será un empate. Y habrá que desempatar de alguna forma.

Todos los ojos quedaron puestos en Harry.

Harry se quedó pensativo, con su mente volando por el aire y hacia todos esos lugares de los que estaban hablando.

Mientras pensaba qué votar, Harry se llevó su salchicha a la boca y le dio un enorme mordisco.

Nota de autor: ¿Qué te gustaría? ¿Qué el grupo continúe el viaje hacia el Este, por Asia y recorriendo el enorme territorio de Rusia para luego ir hacia el Sur, a Oriente Medio y luego a China? (Opción 1) ¿O preferirías que se dirijan a Suiza, a buscar la pepita de oro de Sisi, y luego a España, Portugal y posteriormente a África? (Opción 2) Vota ya mismo en la sección de comentarios, y la historia continuará de acuerdo a la opción que sea más votada por los lectores.