El olor a basura quemada, los perros sucios y hambrientos deambulando por las calles, las casas agrietadas y algo manchadas de carbón reflejando la extrema pobreza con la que se vivia en ese lugar alejado de la ciudad.
Un barrio que nadie querría visitar por gusto ni mucho menos por curiosidad, ya que pensaban que si ponían apenas un pie en el estarían arriesgando sus vidas ya fuera por una bala perdida o una terrible infección por el aire contaminado.
Sin embargo los habitantes de ese barrio ya estaban completamente acostumbrados a este estilo de vida, y a pesar de su terrible condición algunos eran felices así...
-¡Vamos craig, te toca!- grita un niño castaño mientras arroja una pelota de trapo hacia su amigo.
El niño azabache con ropas remendada y el rostro algo sucio ataja la pelota de inmediato y luego se la vuelve a lanzar.
-¡Ya me canse de este juego, clyde! - grita craig aburrido.
-¿¡Y que quieres jugar ahora!? - pregunta clyde acercandose a su amigo.
-No lose, pero ya me dio hambre-
-Si, a mi también-
Craig se sento en un viejo y sucio sofá que había sido arrojado a la basura y suspira cansado, a sus diez años viviendo en ese basurero siempre hacia lo mismo, venía a jugar a la pelota con su vecino clyde y a veces correteaban por el lugar hasta llegar a la carretera, pero todo eso ya lo empezaba a cansar.
-Estoy aburrido de hacer siempre lo mismo-
-¿Y que se supone que hagamos? No se me ocurre que más hacer-
-Tu nunca sabes que hacer, clyde- volteando sus ojos.
-¿Y tu si?-
-...-
-Olvidalo, ya es más de medio día y aún no salimos a pedir dinero y comida a las calles, mi padre se va a molestar mucho si ve que llego con las manos vacías a casa-
-... Si... El mio igual, pero no me importa, mis padres son los que deberían de salir a buscar comida y dinero, no yo-
-¿Y acaso no te darán una paliza por haberlos desobedecido?-
-Me da igual- dice despreocupado.
-Creo que eres un masoquista-
-Odio salir a pedir limosna, además esos bastardos nunca quieren darme nada-
-Aún así debemos seguir pidiendo-
-... Creo que prefiero seguir buscando cosas que sirvan acá en el basurero y venderlas-
-Craig, nadie querrá comprar porquerias-
-Eso no lo sabes tu- craig se baja del sofá y empieza a husmear en la basura.
-Ahh.. - suspira mientras lo ve.
Más tarde al caer la noche craig regresó a casa con una bolsa en su mano. El primero en verlo entrar fue su padre, un hombre alto y pelirrojo que al ver lo tarde que había llegado el niño frunció el ceño de inmediato.
-Llegas tarde ¿a donde carajo fuiste?- pregunta el hombre molesto.
-... Sólo estuve recolectando cosas que sirvieran del basurero-
-¿Recolectando?- viéndolo incrédulo- ¡se supone que saldrías a buscar el maldito dinero! ¿¡Pero en vez de eso sales a jugar con el maldito mocoso de al lado!?-
-¡Yo salgo todos los días a pedir dinero! ¡Y lo poco que me dan lo gastas en cerveza! - reclama el niño y su padre lo ve furioso.
-¡Eres mi jodido hijo y harás lo que te pida! ¿¡me oyes!?-
En eso aparece una mujer rubia y despeinada, esta veía preocupada al niño y luego al hombre enojado.
-¿Que pasa?-
-¿Que qué pasa? Pues pasa que este estúpido mocoso no quiere hacer su trabajo, eso pasa-
-Oh cariño... - viendo apenada a su hijo.
-...-
-¿Viniste con tus sucias manos vacías? No me digas, ¿que traes en esa bolsa?- el hombre se le acerca y trata de quitarle la bolsa.
-¡Ya te dije que solo son cosas que recolecte!-
-¡No mientas! ¿¡no será que tienes dinero ahí y no quieres compartirlo!?- sujetando fuertemente el brazo del niño y quitándole la bolsa, sin embargo su hijo no mentía, al ver lo que había dentro apretó sus dientes de molestia y lanzó todo al piso rompiendo algunas cosas dentro.
-¡No!- grita craig.
-¡Y tu no vas a volver a esta casa hasta que traigas algo de dinero!-
-¡¿Que!?-
-¡Thomas, por favor, eso ya es demasiado, afuera hace frio y va a llover!- dice la mujer preocupada por su hijo.
-¡No me importa! ¡Qué aprenda!-
Furioso y sin importarle nada, Thomas saca al pobre niño de la casa de un jalón y le arroja la bolsa con las cosas que había recolectado.
-¡Y llevate tus porquerías!- grita cerrando la puerta de golpe.
Craig se levanta del piso y escucha el cielo relampaguear, pocos segundos después las gotas empiezan a caer y el niño sujeta la bolsa para correr y así evitar mojarse, lo único que pudo encontrar para refugiarse fue la enorme montaña de basura que sólo tenia varios objetos de chatarra tirados ahí, entre ellos un viejo auto abandonado, así que sin pensarlo dos veces se adentro al auto y descanso ahí el resto de la noche.
Al día siguiente.
-Craig, craig- lo llama su amigo golpeando el vidrio de la ventana.
-Nhn.. Nhn, ¿eh? - craig abre sus ojos adormecido y luego ve al castaño fuera- ¿clyde?- dice craig abriendo la puerta del auto.
-Fui a tu casa a buscarte y tu papá me dijo que habías pasado la noche afuera, no puedo creer que hayas dormido aquí-
-... Es mejor que mi casa-
-...¿Tu papá estába muy enojado verdad?-
-¿Y tu que crees? Enloquecio cuando llegue con las manos vacías-
-Pues ya sabías que eso iba a pasar-
-Papá es un inútil- comenta el niño aburrido mientras saca su bolsa y saca todo lo que hay dentro.
-Vaya, ¿que tienes ahí? - pregunta curioso.
-No estoy seguro, pero se veían bastante bien así que los recogí-
-¿Esto es un collar?- clyde sujeta un collar y lo ve bastante interesado.
-Si...-
-¿Y que harás con todo esto?-
-... Lo venderé-
-Bueno... ¿Y crees poder vender todo eso?-
-Tal vez no todo, pero si algunas cosas-
-¿Y cuando tengas dinero volverás a tu casa?-
-Claro que no, ¿para que papá lo gaste todo en su estúpida cerveza? No me jodas-
-¿Y entonces?-
-... No lose, pero ese hombre no tendrá más dinero de mi-
-... ¿No volverás a tu casa?-
-... No, estoy harto clyde, harto de tener que soportar los insultos de papá, y mamá en cambio sólo llora y nunca me defiende... Cuando mi hermana estaba viva ellos también la enviaban a pedir limosna y mira lo que le paso... Una bala perdida la mato por andar merodeando en una zona bastante peligrosa de aquí-
-...¿Pero a quien se le ocurre enviar a una niña de seis años para que pida limosna a la media noche?-
-A mis padres, porque son unos idiotas, tu deberías de hacer lo mismo que yo, tu papá también te grita ¿no? -
-...Si, me grita, pero el entendió y no me dejo dormir bajo lluvia, el es más compresivo craig, y no me deja todo el trabajo a mi, tampoco gasta todo su dinero en alcohol-
-Entiendo, tienes un poco más de suerte que yo clyde-
-¿Pero en donde vas a vivir?-
-... Este auto es buena opción por el momento, es cómodo y me protege de la lluvia-
-Mm... Si tu lo dices...-
-Almenos si voy a pasar hambre no tendré que soportar los gritos de papá, de ahora en adelante él tendrá que defenderse sólo, porque jamás volveré a esa casa-
-¿Y si el te busca?-
-...-
-¿Que pasa si te obliga a regresar?-
-No voy a dejar que me obligue, ya es mi decisión, no le tengo miedo ni tampoco pienso obedecerlo-
-... - lo ve algo apenado.
-¿Que me ves? Mejor ayudame a buscar cosas nuevas en el basurero- le dice el niño escalando el auto y luego la gran montaña de chatarra.
-Agh, esta bien- siguiéndolo.
Mientras en casa de craig, su padre tenía el ceño fruncido y caminaba de un lugar a otro.
-Thomas, por favor, craig no va a regresar después de lo de ayer- dice la madre preocupada.
-Tiene que regresar-
-Pero...
-¡Cierra la boca Laura! En parte también es tu culpa, lo mimaste demasiado desde que nació-
-¿¡Pero de que mierda estás hablando!? - le responde la mujer con enojo, a Thomas le sorprendió esa reacción- ¡has estado explotando a nuestro hijo desde hace años!-
-Yo soy su padre y en esta casa todos hacen lo que yo digo-
-¡Y es por eso que ya no tenemos a nuestra pequeña hija con nosotros! ¡Por tu culpa! - grita frustrada la mujer.
Pues nisiquiera me hace falta - dice seco y la mujer se sorprende- seguramente sería igual de inútil que su hermano, solo un pedazo de estorbo más en esta casa-
-... No puedo creer que pienses así de nuestros hijos- viéndolo decepcionada y triste- nisiquiera te importo su muerte, eres un... ¡Ngh!- Laura camina molesta hacia la puerta.
-¿A donde vas?-
-A ver a mi hijo- responde seria y saliendo de un portazo.
-... Maldita sea... Ese pequeño bastardo- dice enojado.
Laura caminaba desesperada por todo el basurero y buscaba a su hijo con la mirada, cada vez se le hacía más difícil convivir con su marido y si se quedaba en esa casa sentía que se volvería loca, era muy difícil su situación.
-¡Craig!... ¡Craig!.. ¡Ugh! Por favor, cariño... - bajando su mirada triste.
Craig escuchaba los gritos de su madre desde el auto y sin embargo sólo prefiero ignorarla, mientras veía concentrado las piezas de chatarra que había recolectado y doblaba con cuidado el pedazo de metal, luego con su pequeña navaja cortaba un poco las orillas y doblandolo un poco más había convertido la chatarra en una pequeña flor metálica.
-...- en silencio deja su creación a un lado junto a las demás y sigue buscando más metal.
-¡Craig! ¡Craig! ¡Por favor, sal de donde sea que estés!- sigue gritando la rubia hasta que ve pasar a clyde cerca- ¡ah! ¡Clyde! ¡Clyde!-
-¿Señora tucker?- viéndola extrañado- ¿porque grita como loca?-
-Tu sabes donde está craig ¿verdad? ¡Por favor dime! - dice desesperada y el niño se rasca la nuca disimulando-
-Ehh... No, se equivoca, nose donde está craig-
-No mientas se que ustedes dos son amigos y siempre andan juntos ¡tienes que decirme donde esta!-
-Ya le dije que nose señora, y tengo que irme ahora, adiós- dice clyde alejándose rápidamente de la triste mujer.
-Nhn... Craig... ¿Donde estas, hijo?... - sigue caminando inquieta.
-...- Craig veía a su madre caminar por el basurero y se queda serio y pensativo, no odiaba a su madre, pero ella siempre estaba del lado de su malvado padre y eso era lo que siempre lo decepcionaba de ella.
Pasaron las horas y craig sólo se mantenía concentrado en sus nuevas creaciones, este sonreía un poco cada vez que terminaba su pequeña escultura y finalmente dejó de trabajar en ello, al terminar observó sus manos y se dio cuenta de que tenía pequeños cayos, también le ardían un poco.
-... Han quedado muy bien- dice craig con una pequeña sonrisa orgullosa.
-¡Craig!- dice Laura de repente y craig se sobresalta, la mujer había descubierto su escondite.
-...-
-Al fin te encontré cariño... - sonriendo triste y viéndolo por la ventana del auto.
-... ¿Que quieres? - pregunta seco y bajando un poco el vidrio.
-Hijo... No te preguntare porque abandonaste la casa porque se muy bien el motivo, pero quiero que sepas que te amo mucho... Mucho... -
-... No te creo-
-... -
-Si en verdad me amaras no hubieras permitido que papá me sacara de la casa, ni que me insultara... Tampoco hacías nada para defenderme cada vez que me golpeaba... -
-Nhn.. - bajando su mirada apenada.
-... Tu no me amas... -
-N.. No, no digas eso mi amor, eres mi hijo, mi bebé, te adoro demasiado-
-No... No es verdad... - bajando su mirada.
-Claro que lo es... Cariño, tienes que creerme-
-¡No! ¡No te creo! ¡Es por ustedes que mataron a tricia! ¡Por ustedes! - le grita molesto y con los ojos llorosos.
-¡Ngh! ¡tu padre la obligó a...
-¡Tu también tuviste la culpa! ¡Eras su madre, y no debiste permitir que saliera tan tarde!-
La mujer sólo sollozaba de tristeza, dolor y arrepentímiento.
-Mi hermana... -triste.
-Hijo... Perdoname por favor... Se que estuve mal, tienes que perdonarme -
-... Dejame sólo, jamas volveré a casa-
-Pero mi amor, no puedes quedarte a vivir acá afuera entre toda esta basura-
-Si, si puedo-
-Esto no es lugar para un niño... - preocupada.
-... Este es mi lugar, mamá... Y es mucho mejor que mi casa... Ahí sólo hay odio, en cambio aquí estoy en paz-
-... -
-Dejame sólo... No te quiero ver-
A la mujer le dolían las palabras de su hijo, pero sabía que se las tenia muy bien merecidas, todo el daño que le había causado a sus propios hijos era algo imperdonable, el pobre niño estaba dolido.
-... ¿Me odias? -
-...-
-Sólo respondeme eso amor, y te dejaré en paz-
-... No mamá, no te odio, pero tampoco te quiero, sólo quiero estar sólo, y no tener que verlos nunca más... -
-... Está bien, cariño... Te dejaré sólo... - dice tristemente la mujer mientras se aleja del auto y empieza a caminar.
-...-
Después de eso la mujer no volvió más, de hacerlo sólo tendría el rechazo de su hijo y eso la destrozaria por completo.
Más tarde en la noche...
-¿Porque aún no me preparas algo de comer, mujer? - pregunta el hombre serio, Laura descansaba en el sofá con una expresión deprimida.
-... ¿Como puedes pensar en comida en estos momentos? -
-¿De que hablas?-
-Sabes de que hablo, nuestro hijo, el nos odia-
-... ¿De nuevo con ese mocoso?, ya superalo mujer - dice Thomas volteando sus ojos.
-Es tu hijo, no hables de él como si fuera cualquier cosa sin Importancia- frunciendole el ceño.
- Es algo sin importancia-
-... -
-Y me da igual si regresa o no, por mi puede pudrirse en la basura-
-¿¡Como puedes decir eso!? - pregunta enfadada.
-Ya deja de ser tan dramática y estúpida, tengo hambre, así que hazme algo de comer- le ordena serio.
-Olvidalo maldito idiota- se levanta del sofá y se aleja del hombre.
-¿Que has dicho? - viéndola caminar hasta la puerta- ¿Y a donde crees que vas?-
-¡Estoy harta de ti Thomas, has cambiado demasiado y no te soporto! -
-...-
-Jamás te importaron tus hijos y crees que puedes tratarnos como a tus esclavos, eso ya es demasiado, ¡no pienso quedarme!-sale de la casa.
-¡Laura! ¡Laura!... ¡Tsk! - el hombre apretá sus dientes con furia y se dirige rápidamente hacia su habitación, este abre el último cajón de la gaveta y con expresión fría saca una pistola, luego la guarda en su chaqueta y decide seguir a la rubia.
Laura caminaba a paso firme y sería por las frías y solas calles del barrio, ya era más de media noche y sólo los grillos hacían ruido en la escena, la rubia no estaba muy segura de adonde se dirigía, solo quería alejarse lo más pronto posible de su marido, y sin saber que el hombre la seguía esta sigue caminando.
-... No debiste portarse así, Laura...- comenta Thomas sacando la pistola de su chaqueta, y al estar lo suficientemente cerca este apunto hacia la mujer y apretó el gatillo sin sentimiento alguno.
Un solo quejido de dolor fue lo que salió de la mujer antes de caer al suelo y empezar a respirar con dificultad, la bala había atravesado su espalda y pecho y sangraba a más no poder, todo se volvía borroso, luego negro, y su última imagen fue la de sus hijos, ya que al borrarse esta cayó en un sueño eterno.
Thomas sólo guardo el arma y sin querér parecer sospechoso se alejo lo más rápido posible de su víctima.
Varios minutos después los habitantes del barrio no pudieron evitar salir de sus hogares y ver que había sucedido, todos se sorprendieron al ver a la mujer tirada sin vida en el suelo y mientras se preguntaban quién pudo haber sido el asesino aparecío nuevamente Thomas con expresión de sorpresa al ver a su mujer sin vida, todo para evitar posibles sospechas de que el había sido el responsable, y así fue, nadie creyó que había sido su propio marido el responsable de tan acto.
Clyde corría a toda prisa hacia las montañas de basura y se acerco rápidamente al auto en donde descansaba su amigo.
-¡Craig! ¡craig! - gritaba el niño golpeando la ventana.
Craig sólo abrió sus ojos cansado, se quejo en un gruñido y luego ve molesto al castaño.
-Maldición clyde, ¿que es lo que quieres?- pregunta fastidiado al bajar el vidrio.
-... Craig, ¿no escuchaste el disparo?-
-Trataba de ignorarlo, después de todo eso ya es normal en este barrio, ¿cual es tu alboroto?-
-Es que... Craig, mataron a tu mamá- dice clyde apenado y el azabache abre sus ojos con sorpresa.
-¿Que?-
-... Ella está muerta, amigo, alguien le disparo-
-... ¿La... Asesinaron?... Nhn.. - bajando su mirada en shock.
-... ¿Vas a ir a verla?-
Craig temblaba un poco por la noticia y sentía un nudo en su garganta, su mamá había sido asesinada y le costaba asimilar la noticia.
-Amigo...-
-Y..Yo... Tsk.. - craig abre rápidamente la puerta y sale del auto para después empezar a correr a toda velocidad.
Al llegar vio la pequeña multitud de personas alrededor del cuerpo sin vida y este busco hacerlas a un lado para ver a su madre.
-... N.. Nhn.. - viendo con sorpresa a la mujer en el suelo- ¿mamá?... Mamá... - agachandose y moviendola un poco, pero esta claramente no iba a responder-... Mamá... - de repente craig sentía sus ojos arder y de estos salían pequeñas lágrimas, a pesar de haberle dicho que no la quería, no podía evitar sentirse triste por su perdida, si bien cierto la mujer había cometido muchos errores, ella nunca dejó de quererlo y decirle que lo amaba.
En eso todos los demás se alejan y thomas se les acerca con tranquilidad.
-... Hasta que apareces- dice Thomas y craig no dice nada, sólo abrazaba el cuerpo sin vida-... Tu madre tuvo muy mala suerte... Pero esto le sucedió por salir tan tarde de casa... Le dije que no lo hiciera, pero dijo algo sobre querer ir a verte...-
-...-
-...Ella estaba muy preocupada por ti-
-Nhn... - triste.
-Se que en el fondo le tenias rencor porque nunca te defendia... no se porque sufres tanto-
-... Mamá nunca fue mala conmigo... En cambio tu... - frunciendo un poco el ceño y limpiandose las lágrimas.
-... Como sea... Se fue para siempre- dice tranquilo.
-... -
Thomas suspira cansado-... Ahora quede completamente sólo... Bueno... Así es la vida, y más cuando vives en un barrio de mal a muerte-
-... Como lo supuse... A ti nisiquiera te importa-
-¿De que sirve llorar y lamentarse?... Todo es inútil, eso no hará que vuelva a la vida.
-... Realmente no tienes sentimientos- viéndolo serio.
-...-
-...Mamá... - viendo de nuevo el cuerpo sin vida-... Ya estas junto a tricia... Espero que sean felices en donde quiera que estén-
Thomas veía aburrido la escena y luego piensa en preparar el entierro de su mujer, así es, entierro, simple y seco sin siquiera un velorio decente, al igual que su hija.
Más tarde la mujer fue enterrada justo al lado de su hija fallecida, esto por petición de craig, quien ahora veía ambas lápidas con tristeza, a Thomas le dio igual su muerte y simplemente abandono el lugar apenas la enterraron.
-... Losiento mucho, amigo- le dice clyde- pero yo crei que le guardabas rencor a tu madre-
-... No... Yo nunca le tuve rencor, sólo estaba molesto porque nunca hacía nada para defenderme... Pero ella siempre me amo, y se que le temía al maldito de mi padre...-
-...-
-Ahora creo que la entiendo un poco... Pero ya es demasiado tarde... - bajando su mirada.
-... Bueno... Donde sea que esté ahora seguro te seguíra amando-
-...-
-... ¿Que harás ahora?-
Craig inhala profundo y suspira, luego ve a su amigo y le da una pequeña sonrisa.
-Seguiré haciéndo collares de chatarra-
-¿Collares de chatarra?- confuso.
-Si... Me estuve guiando por el viejo collar que estaba en la basura y no son tan difíciles de hacer, he hecho como veinte-
-¿Veinte?- sorprendido.
-Sólo necesito conseguir más cuerdas... Y ver si consigo más piedras bonitas, aunque sin ellas también quedan muy bien-
-Pensé que sólo venderías lo que consiguieras en la basura-
-Y es lo que estoy haciendo clyde... Sólo que no las considero basura, yo la convierto en otra cosa que tal vez a la personas les pueda gustar más-
-¿Y eso son los collares?-
-Si-
-... Pues no se que decir, jeje no sabía que tenias tanta creatividad para hacer ese tipo de cosas, craig-
-Ven, acompañame al auto, te enseñare todo lo que he hecho-
-Bien, vayamos - le dice sonriente mientras ambos empiezan a correr hacia al auto.
Craig había hecho veinte collares con sólo cuerdas de cuero y un el pequeño dije que el mismo azabache fabricaba, a clyde le sorprendió bastante lo que había creado su amigo.
-Están increíbles... Digo... No soy experto en collares, pero creo que son mejores que los que he visto en el cuello de varias mujeres-
-Hoy mismo iré a la carretera a venderlos-
-Genial, te acompaño-
-Si, excelente idea-
Ambos niños fueron hasta la carretera, ese era el lugar perfecto para poder venderlos ya que ha diario pasaban cientos de autos, justo ahí se encontraba un semaforo, y cuando se colocaba en rojo, craig y clyde aprovechaban para salir a la calle y ofrecer sus collares.
A craig no le fue tan mal para ser su primer día vendiendo sus creaciones, antes del atardecer ya había logrado vender diez collares y eso lo emocionaba.
-Nos ha ido bastante bien, ¿cuanto llevamos? - pregunta craig a su amigo y este cuenta los billetes.
-A ver... Diez, ¡treinta!-
-No está tan mal-
-Mira, el semaforo se volvió a poner en rojo- ávisa clyde y craig corre rápido hacia un lujoso auto blanco, como siempre el niño tocaba la ventana del auto para que el conductor le prestará atención.
Cuando el vidrio de la ventana bajó, craig vio a un hombre con traje elegante al volante, nunca había visto a un hombre vestido así de raro-
-Ehh... Buenas tardes señor ¿quiere comprar un collar?- pregunta craig Enseñandole sus collares y el chófer sólo suspira un poco cansado.
-No niño, perdón pero...
-Oh vamos, estas muy bonitos, ¿acaso no los ve?-
-Niño, ya te dije que no estoy interesado en comprar tus...
-Ngh, Sebastián, no arranques todavía... - dice un niño rubio en el asiento de atrás.
Craig sólo espero tranquilo y vio como el chófer tenía expresión de cansancio.
-Joven, el semaforo ya está en verde, y la orden de su madre fue que lo llevara a su casa lo más rápido posible.
-También dijo que tenías que hacer todo lo que te dijera Sebastián, asi que tendrás que esperar un poco- dice el niño y al chófer no le queda otra opción de quedarse callado.
El pequeño rubio sólo baja el vidrio de su ventana y observa con más claridad las grandes montañas de basura que se encontraban al cruzar la cera, por lo que podia notar también habían casas, cosa que llamó bastante su atención.
-Vaya... - dice curioso.
-Joven, a sus padres no les gustara mucho la idea de que este cerca de este basurero- comenta el chófer y el niño solo sonríe.
Craig se acerco a la otra ventana y vio a un niño con cabello rubio y algo despeinado con un elegante uniforme de corbata, también tenía grandes ojos azules como el cielo.
-Nhn.. Hola- saluda craig y tweek le sonríe amable.
-Hola, ¿me dejas ver tus collares?-
-Ah, por supuesto- craig le entrega los collares y el blondo los ve con ojos brillosos.
-Estan muy bonitos... ¿Tu los hiciste? - pregunta el niño sonriente.
Craig le asiente y se queda viendo su sonrisa.
-Me gustan mucho, los quiero todos-
-¿Todos?- sorprendido.
-Sii, ten- el niño le entrega un billete de cien dólares y craig abre sus ojos como platos.
-Ahh.. -
-¿Que pasa? ¿Falta más?- pregunta algo inquieto.
-N.. No, no es eso, es que sólo cuestan tres dolares... Esto es mucho más de lo que debes pagar... -
-Ohh... Bueno, no importa, quedatelos, los collares están tan bonitos que mereces tener esos cien- dice sonriente y craig se le queda viendo curioso.
-Wow... Gracias... Nose que decir... - viendo el billete-
-No digas nada, sólo sigue haciendo más collares-
-Joven, dese prisa- dice el chófer incómodo por los sujetos raros y mál vestidos que pasaban cerca de ahí.
-Aghh, espera... ¿Como te llamas?-
-Soy... Soy craig-
-Craig... Jeje, yo soy tweek, es un gusto-
Craig le sonríe.
-¿Y vives por aqui cerca?-
-Ehh, si, vivo por allá - señalando el basurero.
-Ya veo... Es un lugar bastante interesante para vivir... ¿Siempre estás aquí vendiendo collares?-
-Bueno... Apenas empecé hoy a venderlos- le explica.
-¡Ahh, que bien! ¿Y como te fue?-.
-Pues sólo contigo me sale la lotería - bromea el azabache y ambos empiezan a reír.
El chófer se empezaba a cansar.
-... Me tengo que ir... Gracias por los collares, craig...-
-Oh no, gracias a ti, tweek-
-No es nada... Espero verte mañana otra vez...-
-Aqui estaré mañana-
Le sonríe- super... Sebastián- dice tweek viendo al chófer y este empieza a arrancar el auto- adiós craig, y por cierto, lindo gorro - termina de decir tweek antes de que el auto empiece a moverse.
-... - Craig veía el auto alejarse y luego ve el billete en sus manos-... Tweek... -
-Craig, vaya que te tardaste en ese auto, ¿que tanto habla... - dice clyde y se sorprende al ver el billete- wow, wow, ¿¡esos son cien dólares!?-
-... Si, así es- guardando el billete en su bolsillo.
-¿Acaso los robaste? ¿Porque te dieron más de lo que valían los collares?- pregunta confuso.
-Que más da, lo importante es que ya vendimos todos los collares-
-Si.. Esto es increíble craig, ¡tienes que hacer más collares!-
-Si, eso seguro... -
Ya casi oscurecía y tweek veía el sol esconderse tras la ventana del auto, el chófer veía de vez en cuando al niño por el espejo.
-Joven tweek, ¿que hará con todos esos collares?-
-... Pues usarlos, claro esta-
-Pero joven... Ese niño vive en ese basurero y probablemente los hizo con restos de basura, eso no es nada higiénico-
-¿De qué hablas? A mi me parecen bastante limpios- viéndo los collares sonriente.
-Eso no quita que los haya sacado de la basura-
-... No importa... Los usare igual-
-No debí tomar esa ruta... El aire a basura es enfermizo, mañana tomaré otro atajo-
-¿Que? ¡No! ¡pasa por este mismo camino mañana Sebastián!- le dice preocupado.
-Joven tweek, usted no debe de exponerse a ese tipo de ambientes, ¡ni mucho menos tratar de relacionarse con niños como ese!-
-Ese niño no tiene nada de malo, es creativo y me cayo bien, mañana tomaras esta misma ruta y no se lo vas a decir a mis padres ¿bien?-
-... -
-¡Sebastián! ¡No me hagas esto!-
-¡Bien, bien! No le comentaré a sus padres sobre la ruta que tomamos hoy-
-Gracias.. -
-Con tal de que no me diga que después quiere ir a la casa de ese niño-
-...-
Continúara...
