Apenas tweek llego a su lujosa casa, o más bien mansión, se percato de que sus padres no estaban y subió las escaleras hasta llegar a su habitación, arriba se encontraba una de las sirvientas y esta al verla le sonrio amable.
-Joven tweek ¿Quiere que le sirva algo para la merienda?-
-No gracias, estaré haciendo mi tarea - responde tweek adentrándose a la habitación-
-... Bien- dice la mujer continuando con sus oficios.
Tweek se quito la mochila y la coloco sobre la cama, luego abriendola y sacando todos los collares que había comprado este sonreía mientras los veía, cada uno tenía una pieza única y detallada hecha sólo con chatarra, pero aún así no dejaban de ser hermosos, algunos tenían forma de flores, otros de corazones, lunas, estrellas, y el niño no decidía cual usar primero.
-Ngh... Todos están tan bonitos, que no me puedo decidir... Ahh.. - suspira sin saber cual elegir, pero después de varios minutos, finalmente se decidió por el collar con dije de estrella, este lo veía contento y luego se preparo para hacer su tarea.
Más tarde llegaron los padres del niño, Richard tweak y hellen tweak, ambos eran personas exitosas y de bien, todo el mundo los conocía por sus conocidas empresas en denvel y también por ser los dueños de la famosa cafetería de la ciudad.
Hellen camina por la sala y ve una de las sirvientas.
-¿Donde está mi hijo? - pregunta la elegante mujer con vestido celeste.
-En su habitación, señora, desde que llegó dijo que haría su tarea - responde la sirvienta.
-Mm... Iré a verlo- dice hellen mientras empieza a caminar.
-Yo tengo cosas que hacer en mi oficina, veré a mi hijo cuando cenemos- avisa Richard a su esposa caminando hacia otra dirección.
Hellen llegó a la habitación de su hijo y tocó la puerta un par de veces, tweek preguntó quién era y cuando la mujer hablo avisando que era su madre el niño le dijo que entrará.
Al entrar vio al niño sentado en el pequeño escritorio en donde hacía su tarea, este escribía en un cuaderno y se veía concentrado.
-Cariño... -
-Hola mamá- responde sin dejar de escribir.
-...Hijo, ¿aun no terminas tu tarea?-
-No mamá... es que está vez me asignaron una tarea bastante larga- le explica-
-Mm... ¿Sobre que es la tarea?-
-Historia-
-Ya veo... Pues entonces continúa haciendo tu tarea mientras yo mando a preparar la cena... Te quiero abajo en media hora-
-Está bien mamá...-
La mujer estaba a punto de retirarse de la habitación hasta que noto algo raro en su hijo, este cargaba un simple collar con un trozo de chatarra.
-¿Que traes puesto?- pregunta la mujer con una ceja levantada y tweek deja de escribir.
-¿Uh?-
-Habló de ese collar ¿de donde lo sacaste?-
-Ngh... Mi collar, bueno... - sujetando la pequeña estrella Metalica- lo compre hoy, mamá-
-¿Cómo? ¿En donde lo compraste?-
-... A un chico que los vendía en la calle-
-¿Que? Tweek, ¿porque compras cosas de la calle?-
-Es que... me gusto mucho el collar, mamá-
-Nada de eso, cariño, sabes que puedes comprar collares en un lugar muchísimo mejor-
-Lose mamá, pero este es único ¡y me gusta!-
-Pues a mi no, y no dejare que te vean con ese collar tan... Corriente, Dámelo- le dice seria y el niño la ve triste.
-Pero mamá... -
-Te he dicho que me lo des-
-...-
Viendo su collar por última vez se lo empieza a quitar y luego se lo entrega a su madre.
-Eres un tweak, mereces cosas de mejor calidad-
-¿Que harás con el collar?- pregunta preocupado.
-... Lo tirare-
-Ngh, no, no lo hagas, por lo menos dejame regresarlo-
-¿Para que te vuelvas a encontrar con personas de la calle? , pero por supuesto que no-
-¡Ese tipo de personas no tienen nada de malo, mamá! Por favor, dejame devolver el collar-
-No, y ya no insistas, termina tu tarea y baja en media hora- ordena la mujer mientras sale de la habitación.
Tweek ve salir a su madre y luego baja su mirada con tristeza, no entendía porque su madre tenía que hablar así de las personas que se ganaban la vida vendiendo cosas en la calle, era simplemente triste.
Después de que tweek terminara su tarea bajo a cenar con sus padres.
-Hijo, tu madre me contó que estuviste comprando objetos de la calle... -
-... - viendo su comida desanimado.
-...Compro un sucio y corriente collar- comenta la madre.
-No estaba sucio, mamá... - dice el niño triste.
-Sabes muy bien que no tienes porque comprar cosas de la calle, tweek, cualquier cosa que desees nos lo puedes decir y te lo compraremos en una tienda de calidad, pero no vuelvas a hacer eso ¿bien?-
-... Si papá...-
-Nose porque te intereso tanto comprar eso, y tendré que hablar seriamente con el chófer- dice la mujer enojada- ¿como va a permitir que mi hijo se detenga a comprar ese tipo de cosas? -
-No es culpa de Sebastián, mamá-
-Si lo es, y si vuelves a traer porquerías de la calle tendré que buscarte yo misma de la escuela-
-Ngh, mamá, no es necesario, yo te prometo que no volveré a comprar nada en la calle- dice el niño arrepentído.
-Espero que sea verdad lo que me prometes tweek-
-Claro que si mamá, es una promesa-
-...-
-Bueno hellen ya mejor confía en nuestro hijo, sabes que nunca ha sido un niño desobediente- dice Richard tranquilo.
-Está bien... Confiare en ti cariño- viendo a su hijo.
Tweek sólo asiente y sigue comiendo, no tenia ganas de hablar más sobre el tema y tampoco quería meter a Sebastián en problemas, de ahora en adelante debía ser lo más cuidadoso posible en cuanto sus acciones.
Cuando la familia terminó de cenar los padres estuvieron platicando un poco más con el niño, preguntadole como iba en sus clases y otras cosas más, también le llamaron un poco la atención por haber dejado sus prácticas de piano pero este les explicó que ya no necesitaba aprender más y que ya lo dominaba muy bien, los padres exigentes sólo le dieron una mirada seria y lo regañaron por dejar de practicar así como así, que siempre se podia aprender más, tweek sólo suspiro y tuvo que complacerlos diciendo que seguíria prácticando en sus horas libres.
-Bien, hora de dormir... Sube a tu habitación cariño, mañana tienes escuela y no quiero que te desveles- dice la madre y el niño obedece, se levanta del sofá, y se dirige en silencio hacia su habitación.
-... No puedo dejar de pensar que nuestro hijo es un niño demasiado curioso... - dice el padre mirando a su esposa.
-Lose Richard y a veces me preocupa - le responde inquieta- se que cada vez se interesa más por la gentuza de la calle-
-... - pensativo.
-El tiene que entender que no es como los demás niños... -
Ambos padres sólo se quedaron un rato más en la sala pensando en su hijo y su absurdo interés por las cosas simples, mientras que tweek se acomodaba en su cama y pensaba tristemente en como iba a tener que devolver los lindos collares a craig.
En el basurero craig seguía buscando más piezas que le fueran útiles para seguir creando sus collares.
-¿¡No crees que con esto ya es suficiente!? ¡Digo, ya has recolectado muchos pedazos de chatarra, craig! - dice clyde mientras ve a su amigo el cual se encontraba en la cima de la montaña.
-¡Aún no clyde! ¡tengo que buscar más! ¡se que por estos lados hay más chatarra! - responde craig sin dejar de husmear en la basura.
-¡Oh vamos! ¡has estado buscando desde la tarde y ya son las diez! ¿¡a que hora piensas hacer los nuevos collares!?-
-¡Cuando termine de encontrar lo que me hace falta! -
-Entonces no dormíras en toda la noche amigo- dice clyde en voz baja-... ¡Si me enseñas podría ayudarte y así terminarías más rápido!-
-¡Por supuesto que me vas a ayudar! - grita craig bajando hacia su amigo, al parecer ya había recogido la chatarra suficiente-... Si me vas a ayudar a venderlos también ayudame a hacerlos-
-Claro, aunque no soy bueno en eso haré todo lo posible-
-Esta bien, empecemos... - dice craig sacando todo lo que había recogido en la bolsa.
Craig le explicaba a su amigo como armar los collares mientras que el se encargaba de hacer las pequeños dijes con la chatarra.
Ambos se encontraban concentrados en su trabajo por varios minutos más hasta que de repente una voz familiar los interrumpió.
-¡Craig! ¡Sal de ahí mocoso!- grita su padre bastante serio.
Craig se alerta y clyde lo ve preocupado.
¡Es tu papá! ¡y suena bastante molesto!-
-... - serio.
-¡Te dije que salieras de ahí!- ordena el hombre- ¡sal o te sacare yo mismo!- acercándose más al auto, sin embargo craig salió al igual que clyde.
-¿¡Que quieres!?- grita craig.
-No te hagas el imbécil, sabes muy bien lo que quiero-
-No, no lose, así que dime porque viniste-
-... Se que tienes dinero, has estado vendiendo tus porquerías en la calle ¿¡no es así!?-
-Lo que este haciendo ya no te importa, recuerda que yo ya no vivo en esa maldita casa-
-¿Acaso olvidas que soy tu padre? Tienes que hacer lo que te diga te guste o no, y lo que quiero ahora es que me des dinero-
Craig lo ve bastante molesto y clyde preocupado, que se creía ese hombre para pedirle tal cosa.
-No tengo dinero, así que largate-
Thomas aprieta sus dientes con furia y se acerca más al niño- ¡no me mientas! ¡Se que tienes dinero ahí, y me lo vas a dar te guste o no!-
-¡Si quieres dinero ganatelo tu mismo, maldito inútil!-
Esa fue la gota que derramó el vaso, al recibir tal respuesta de su hijo, el hombre lo sujeto del brazo y lo arrojo lejos de ahí dándole una fuerte cachetada, craig cayó por el pequeño barranco de basura pero rápidamente se incorporó del suelo para enfrentar a su padre.
-¡Craig!- grita clyde preocupado.
Thomas se adentraba al auto y revisaba todo a su alrededor, pero sólo veía collares y un montón de cuerdas y chatarra.
-Tsk, maldita sea, sólo hay basura aquí- dice molesto.
-¡Sal de mi auto, maldito! - craig se acercaba nuevamente al auto y golpeaba la puerta y ventana ya que el hombre se había encerrado dentro.
-¡Craig, tranquilo! - dice clyde aceracandose a su amigo y sujetandole el hombro- sabes que el dinero no esta en el auto...-habla en voz baja para que el hombre no escuche.
Craig respiraba molesto y trataba de mantener la calma pero la actitud de su padre lo sacaba de quicio.
-Lo odio...-bajando su mirada enojado.
En eso el hombre sale del auto y ve a su hijo serio, pero el niño no se dejaba intimidar y lo retaba con la mirada.
-¿Y bien? Ya viste que no tengo nada de dinero, lo poco que pude ganar lo gaste en comida ¿no es así, clyde?-
-Si, es verdad, lo gastamos todo en comida... - lo apoya clyde.
-... Malditos mocosos- gruñe el hombre mientras empieza a caminar- quitense de mi vista- ambos niños se hacen a un lado y lo ven alejarse- pero no crean que esto se quedara así, mañana, cuándo vayan a vender sus porquerías y vengan de regreso los estaré esperando aquí-
-No tendrás mi dinero ¡ya vete!- grita craig harto.
-¡No me hables así maldito mocoso de basurero! ¡O te voy a dar una paliza que nunca olvidaras!- lo amenaza enojado.
-¡No te tengo miedo! ¡Viejo inútil! -
-Ahora vas a ver- dice el hombre mientras se Acerca a este, pero se queja de dolor cuando el niño le arroja cada cosa que conseguía en la basura.
-¡Vete! ¡Vete! - le lanza basura y clyde lo ayuda- ¡aléjate de mi para siempre!-
-¡Tsk! Hijos de perra - murmura molesto mientras se cubre con sus brazos.
Los niños estuvieron lanzadole cosas al hombre hasta que finalmente este decidio alejarse.
-... Que hombre tan despreciable... - comenta clyde.
-Y por desgracia es mi padre... Que asco me da decirlo-
-... El volverá mañana... ¿Que vas a hacer?-
-Me da igual si me espera aquí, no le tengo miedo clyde, y ya decidí no darle ni un sólo centavo a ese maldito-
-Pero el es muy temperamental... ¿Que pasa si el realmente te da una paliza?- pregunta con clara preocupación.
-... Pues tendré que defenderme, defender mi dinero, y no me voy a dejar intimidar clyde, eso nunca-
-... Tal vez... Podríamos decirle que gastamos todo en comida otra vez... Pero si trata de revisar tus bolsillos o algo así... -
-Buscaré algo para defenderme... Lo que sea... - en eso craig se queda observando las grandes montañas de basura y caminando un poco ve casualmente algo muy útil para su defensa propia, escavando un poco, clyde lo ve confuso cuando este empieza a jalar fuerte un pedazo de madera.
-Craig ¿que haces?- viéndolo con una ceja levantada.
-Ughh.. ¡Ugh! - craig se tambalea un poco hacia atrás y cae sentado, clyde se sorprende al ver lo que tenía su amigo en las manos, un viejo y sucio bate.
-¿Un bate de béisbol?-
-... Si... había olvidado que estaba aquí... Es viejo, pero pega bastante fuerte- dice craig con una pequeña sonrisa de lado.
-¿Y le romperas las piernas si intenta quitarte tu dinero? -
-Las piernas, la cabeza, su jodida cara, me da igual clyde, si el intenta ponerme un sólo dedo encima no tendré piedad- dice seco.
-... No lose... Tu papá se ve algo peligroso...-
-Es sólo un cobarde, se cree la gran cosa pero no es más que un pobre diablo-
-¿Enserio crees poder ganarle?-
-... De eso no estoy muy seguro, pero haré todo lo posible para no dejar que me vuelva a poner sus asquerosas manos encima-
-En ese caso... También te ayudare a defender el dinero, yo te ayudo a ganarlo, así que es cosa de los dos, ese viejo no tiene ningún derecho a quitarnoslo-
-Claro que no... - el azabache saca el dinero de su chaqueta y lo ve serio- este dinero nos lo ganamos nosotros...-
-Además con ese golpe de suerte que tuviste hoy, jeje, el hombre millonario que te dio esos cien dolares es genial- dice sonriente.
-... No era un hombre... Era un niño como nosotros...-le dice craig guardando su dinero.
-¿Enserio?-
-Si... El me compro los diez collares que me quedaban, creo que le gustaron bastante-
-¡Que bien! Aunque no creo que tengamos la misma suerte dos veces...-
-Bueno... El dijo que pasaría mañana de nuevo-
-¿Eso te dijo?-
-Si, aunque no estoy seguro de que vaya a comprarme más collares... Digo ¿para que querría tantos?-
-¿Que más da si es adicto a los collares? ¡Es rico! A lo mejor le interese comprarte más collares-
-... Tal vez clyde... Tal vez.. Ahora volvamos al trabajo, esos collares no se harán solos- Craig le da una pequeña sonrisa a su amigo y luego regresan al auto.
Al día siguiente craig y clyde estuvieron trabajando en los collares hasta el medio día y lograron hacer treinta collares, al terminarlos fueron a la carretera y al igual que el día anterior aprovechaban que los autos se detuvieran para empezar a ofrecer los collares.
-¿Cómo vas clyde?- pregunto apenas el semaforo cambio a verde.
-Ehh... He vendido tres ¿y tu?-
-Cinco... Te falta poder de convencimiento, clyde-
-Oh vamos, hago lo mejor que puedo- se queja.
-No te preocupes, apenas ha pasado una hora... Estoy seguro de que los venderemos todos-
-Pues si... No podemos esperar a que llegue otro niño millonario de milagro y nos compre todos los collares-
-...-
Pasaron las horas y los niños habían logrado vender un total de veinte collares, cosa que los ánimo bastante, nuevamente la idea de vender collares había resultado ser un éxito.
Al llegar la tarde craig volvió a ver el lujoso auto blanco, este lo reconocío de inmediato y una pequeña sonrisa se formo en su rostro cuando el auto se detuvo sin que el semaforo estuviera en rojo, el azabache corrió de inmediato hasta el auto y vio el vidrio de la ventana bajarse.
Y ahí estaba de nuevo ese niño con lindos ojos y cabello rubio alborotado, craig le sonrio alegre al volverlo a ver y tweek le correspondió la sonrisa, sin embargo esa bella sonrisa decayó un poco, cosa que extraño al azabache.
-Hola craig... Me da mucho gusto verte otra vez...-dice tweek con una triste sonrisa.
- Re.. Recordaste mi nombre... -
-Claro jeje ¿porque lo olvidaría?-
-... Es que yo... Bueno no importa-
-Craig... Quería ofrecerte una disculpa-
Se sorprende y lo ve confuso- ¿una disculpa? ¿Porque? -
-Porque... - en eso tweek saca todos los collares de su mochila y se los devuelve al azabache.
Craig no entendía muy bien lo que pasaba, pero sólo tomo los collares y sintió su corazón doler un poco.
-Losiento... - baja su mirada triste- es que... Mis padres no me dejaron conservarlos... -
-... -
-Están muy bonitos, lo digo enserio, pero cuando mi madre me vio con uno puesto dijo que me lo quitara de inmediato...-le dice apenado.
-... Oye... No te disculpes, está bien... No pasa nada...-
-...-
-No a todos les puede gustar.. - dice con una pequeña sonrisa.
-En verdad los quería, craig... Si es por mi los estaría usando todos ahora, pero mis padres son algo... Bueno... No les agrada mucho que compre cosas de la calle-
-Entiendo... Tu madre pensó que era demasiado corriente y feo me imagino-
-Ngh... Ella creyó que tenía sólo uno... Los demás los conservaba en mi mochila, así que los pude salvar y decidí devolvertelos, se que seguramente te esforzarte mucho haciendolos -
-... ¿Y que hizo tu madre con el collar?-
-... Se que deshizo de él... Ahí quedan solamente nueve... -
-Ya veo... Pero no te preocupes, enserio... - en eso craig saca el billete de su chaqueta y se lo devuelve, tweek sólo se sorprende al ver la acción del azabache- por suerte no lo había gastado... -
-Ngh, no craig, no tienes que devolvermelos son tuyos-
-Pero me devolviste los collares... Si no vendo, no tengo porque tener el dinero-
Tweek se le queda viendo con tristeza y admiración, nunca había visto una acción así de honrada en una persona, sin duda el azabache merecía tener ese dinero.
-... - le sonríe con ternura-... Tu necesitas eso mucho más que yo-
-...-
-Y lo que acabas de hacer me hizo admirarte tanto, craig... -
-Sólo... Pienso que es lo correcto... -
-Quedate con ellos... Te lo mereces-
-... No dejarás que te los devuelva ¿verdad?-
-No- sin dejar de sonreír.
-Bueno... Si tanto insistes - dice craig sacando una risa del rubio-... Gracias...-
-... De nada-
-Joven tweek... ¿Cuanto tiempo estaremos en este lugar? Su madre me llamo la atención ayer por dejar que usted comprara cosas en la calle- decía el chófer algo preocupado.
-Tranquilo sebastián, no comprare nada más en la calle- le dice tweek- y no pasará nada si me quedo un momento aquí-
-¿Que?- dice el chófer con sorpresa cuando ve al niño quitarse el cinturón y abrir la puerta- ¡joven tweek! ¿que hace?-
-Sólo será un momento- tweek se baja del auto y ve sonriente el lugar- vaya... Esto es tan interesante-
-Es sólo un basurero- dice craig.
-Eso no lo hace menos interesante- viendo al azabache.
-... No creo que este sea lugar para ti... Digo... Estas muy limpio, tu ropa se ensuciara- rascándose la nuca.
-Ah, mi ropa no es tan importante realmente-
Clyde había logrado vender cinco collares más y se encontraba otro de la cera, mientras contaba el dinero este ve de reojo hacia su amigo y se sorprende al ver a un niño rubio con el, luego espera a que el semaforo se ponga en rojo y cuando finalmente sucede este cruza la calle-
-Yo vivo en la segunda montaña de allá- le explica craig al rubio y este se sorprende.
-¿En la montaña?-
-Si-
-Es decir en la basura, vaya cosa... - comenta el chófer algo apenado mientras espera en el auto.
-¿Puedo ir allá?- pregunta tweek curioso, sin embargo a craig no le pareció muy buena idea.
-... No lose... Enserio pienso que este lugar no es para ti, es sucio y huele mal-
-Craig, quiero ver... - insiste el rubio.
-Joven tweek, no debería de...
-¡Craig! ¡Hey! - dice clyde acercándose a ambos- oh vaya, eres el niño rico ¿no?-
-Jeje si, ese soy yo ¿eres amigo de craig?-
-Ehh.. ¡Si! Soy su mejor amigo- le dice sonriente- y... ¿Quieres comprar más collares?-
-Me encantaria... Pero no puedo- apenado.
-¿Eh? ¿Porque no?-
-Clyde... - dice craig.
-A mis padres no les gusta que compre cosas en la calle, lo siento-
-Tus padres no saben apreciar un bello collar-
-Clyde, ya dejalo, no te va a comprar-
-Oh bueno... ¿Entonces me das algo de dinero? -pide tranquilo.
-¡Clyde!-
-¿Que? No pierdo nada con Intentarlo-
-Ya deja de pedir limosna y mejor sigue tratando de vender los collares-
-Oye, ya he vendido cinco collares más mientras tu estabas acá hablando muy tranquilamente con el-
-Tienes que perdonarlo, es algo estúpido - dice craig y el castaño lo ve ofendido.
-¡Oye!-
-Jeje no hay problema, ustedes dos me caen Bien- dice sonriente.
El chófer veía a los niños algo preocupado y luego escucha su teléfono sonar, al tomarlo y atender la llamada escucha la voz de la mujer que a veces lograba intimidarlo bastante.
-S.. Señora tweak, jeje... Si, si, ya pase por su hijo... - viendo al rubio quien ahora se adentraba más al basurero junto a los otros dos niños, este veía como el niño de chullo metía sus manos en la basura y sacaba lo que parecía ser juguete quemado, tweek lo veía curioso- ¡ugh!... No, no jeje, no me pasa nada, es solo que... Si... Si señora ya vamos en camino... - colgando la llamada-... ¡Joven tweek! ¿¡A donde va!? ¡Joven tweek!-
-Ehh... creo que el sujeto de traje raro te esta llamando- le dice craig mientras lanza el juguete quemado a la basura y tweek fija su mirada hacia el auto.
-Ah... El siempre es así, no se preocupen-
-Parece bastante alterado.. - craig veía extraño al chófer.
-Ngh... Sebastián-
-¡Joven tweek! ¡Su madre va de camino a la mansión! - dice el hombre sorprendiendo al niño.
-¡Ngh! Tengo que irme, lo siento chicos, me agrado estar con ustedes, los veo mañana-
-¿Volverás?- pregunta craig con sorpresa y algo de emoción.
-¡Si! ¡Adiós! - dice tweek extendiendole la mano para despedirse.
-Ehh... Dejalo así, mis manos están algo sucias por el carbón- dice craig apenado y tweek sólo le sonrie.
-Las mías también dan asco- dice clyde.
-Está bien ¡adiós chicos! - corriendo hacia el auto.
Craig vio como el rubio subió al auto y luego el chófer empezaba a conducir hasta perderse de vista.
-... Es algo raro ¿porque le interesa el basurero?- pregunta clyde y craig sólo ve sus collares con una pequeña sonrisa.
-No lose... Pero ya quiero que sea mañana...-
-Mmm... -
-¿Que?-
-¿Porque? ¿Tanto te interesa volverlo a ver? - pregunta con una sonrisa burlona.
-C.. Claro que no, lo digo por... por... - sin saber que decir-... ¡Ya deja de parlotear y ayudame a vender el resto de los collares! - le dice malhumorado mientras empieza a caminar.
-¡Okey niño basurero! - se burla el castaño.
-Tu también eres un niño de basurero, idiota-
-Jaja, pero tu vives literalmente en el basurero, así que eres un niño de basurero-
-Como sea, suenas como el imbecil de mi padre-
-¿¡Que!? ¡No me compares con ese monstruo! Sabes que sólo te lo digo de broma-
-Sólo sigue trabajando... Y prepararate para otra posible pelea con mí padre cuando regresemos... -
-... -
Continuará...
