Buenas~
Acá trayendo el segundo aporte para el Mes de la parejita mas amañada... Y odiada por muchos xD
Hoy toca "Pattners" que en español es "Patrones" o "Motivos".
Aquí se los dejo.
~Regalo~
Caminaba tranquilamente por las calles de un pueblo, su viaje de redención cumplía el tercer año, durante ese tiempo se había topado con mucha gente y muchas situaciones.
Aunque no lo aceptara, habían momentos en los que sus pasos vacilaban y deseaba volver a la aldea, pero era precisamente por ese deseo de regresar que debía mantenerse errando de aquí para allá.
—¡Mira! — La voz escandalosa de un grupo de chicas captó su atención. —¡Es bellísimo!
Por norma general, le valía tres hectáreas lo que las chicas miraban, siempre le había parecido que perdían el tiempo en cosas innecesarias, incluso cuando su madre vivía, cada que salía con ella y está de maravillaba de alguna tela o cualquier otro elemento del hogar, lo consideraba una exageración.
En aquel momento no fue diferente, pero algo le hizo caminar discretamente hacia aquello que originaba la fascinación de ellas.
El grupo de chicas se retiraron y él pudo ver un kimono con motivos de pétalos de cerezo, aquel kimono parecía ser de fina tela color verde agua, los pequeños pétalos habían sido bordados.
—Sakura…
La imagen de su compañera de equipo se hizo presente en su mente, tanto en su versión infantil, genin, chūnin, durante la guerra y ahora la imaginaba con el kimono puesto.
—Se acerca su cumpleaños… — Cayó en cuenta de sus pensamientos y sintió la cara arder, sin hacer nada más, se retiró a la posada en la que pasaría la noche.
~Konoha, Un Año Más Tarde~
Ya llevaba rato esperando, nunca le había gustado esperas, pero jamás se había quejado de hacerlo, además, no era como que estuviera sólo, sus futuros suegros estaban ahí, en lo que Sakura bajaba, los señores Haruno no descartaron cualquier oportunidad para que el chico les dijera sus intenciones con su hija, no era secreto para ellos que el joven sentado enfrente era el mismo por el cual su hija había llorado días y noches.
—¿Entonces ya no planeas desaparecerte? — Kizashi lanzó la pregunta sin tacto alguno.
Sasuke por su parte no podía reclamar, era natural que los padres de ella se pusieran en ese plan.
—¡Papá, ya basta!
Tanto Sasuke como Kizashi se pusieron de pie al oír la voz de Sakura.
—¡Mi botoncito de cerezo! — Comentó Kizashi, mirando lo hermosa que lucía Sakura en aquel hermoso kimono verde agua con pétalos de cerezo bordados.
Sasuke reconoció aquel patrón, no había duda alguna.
—Esto… Sasuke…
—¡Ah! — Carraspeó un poco para recobrar su postura, echó una mirada más a la chica y de forma inconsciente dijo. —Estas hermosa.
Las mejillas de Sakura se tiñeron de rosa, después de unos cuantos comentarios más, ambos salieron de la casa de Sakura.
Iban tranquilos y sin ninguna prisa, caminando uno al lado del otro.
—Sa-Sasuke…
—Mn.
—Gra-gracias. — Sus mejillas seguían encendidas. Sasuke se detuvo y volteó a verla. —Po-por el kimono… — Con nerviosismo, alzó la vista para encarar a Sasuke. —Sé… que fuiste tú quien me lo envió.
Las mejillas de Sasuke también se ruborizaron. —Sólo lo vi… y creí que te sentaría bien.
Sin decir nada más, comenzó a buscar torpemente la mano de Sakura, una vez que la encontró, entrelazo sus dedos con los de ella y siguieron su camino.
Se acabó, creo que cumplí con el cometido del día, ando con madres!
Perdón si saque a Sasuke de personalidad.
