Tarde pero seguro, tocaba... "Intenso", no sé si logre el objetivo.
~Lamento~
Tres años habían pasado desde el último aliento de Sasuke Uchiha, Sakura se había deshecho en lágrimas al igual que más compañeros.
El tiempo parecía haberse detenido desde aquel día, un instante, sólo eso bastaba para arrebatarte a alguien, para que sus ojos se cierren y jamás vuelvan abrirse, sólo un descuido ya sea propio o ajeno, es suficiente para tener un desenlace mortal.
—¿Sakura? — La voz de su madre sonó por detrás de la puerta, pero la chica no respondió. —Hija… sal por favor. — Abrió con cuidado la puerta. Las luces estaban apagadas, sólo estaba encendida una pequeña vela en el escritorio, misma que apenas y alumbraba el sitio. —¿Sakura? — Llamó Mebuki, pero la chica no respondió. —Sakura… ¿qué hiciste?
Las personas permanecían en silencio, sólo los sollozos se una madre se hacían presentes mientras el sacerdote recitaba oraciones por el alma de aquella a la que ahora enterraban.
—¿Por qué lo hizo? — Las chicas que eran sus amigas ahora estaban en el café donde solían reunirse con ella.
—Hinata. — Llamó la rubia de ojos celestes. —Sakura y Sasuke eran… inseparables, no estaban en paz sin el otro.
—Pero… terminar con su vida… — La chica de ojos blanco malva dejó escapar un ligero sollozo.
Las chicas suspiraron con pena, muchas otras personas tacharían a la pelirosa de tonta o estúpida, pero nadie sabía cómo se sentía ella realmente, quizás fue por amor, o por culpa, después de todo, era tal cual ellas habían dicho, ellos dos estaban juntos, no era que no pelearan, era que no soportaban estar alejado del otro.
Además…
~Tres Años Atrás~
—¡Sakura, ven aquí! — Llamó el Uchiha.
—¡Ya dijiste lo que tenías que decir! — Respondió la pelirosa sin mirar atrás.
—¡Sakura! — Gritó al ver que su novia cruzaba la calle sin mirar. —¡Sakura, cuidado!
¡Crash!
—¡Sasuke! — Gritó la pelirosa al ver al azabache tirado en el pavimento, mientras la sangre manchaba su ropa y rostro. —¡Sasuke! ¡Sasuke, respondeme!
La ambulancia llegó, la gente se apiló alrededor de ellos, pero ella no dejaba de llamar al azabache.
Uno de los paramédicos se acercó y revisó al joven. —Lo siento… no hay nada que hacer.
~Actualidad~
—¿Sakura?
La pelirosa miró hacia atrás. —¡Sasuke! — Corrió abrazar al azabache. —Sasuke… — Ocultó su rostro en la curvatura de su cuello.
—Sakura, no tenías que hacer eso. — Devolvió el abrazo mientras acariciaba la espalda de la chica para consolarla.
—Fue mi culpa.
—No es así.
—Lo es.
—Niña tonta, jamás te culpe, y mi familia tampoco lo hizo… además, estaba contigo todo el tiempo, podía verte, oírte, acompañarte todo el tiempo.
—Lo sé, podía sentirte.
—¿Entonces?
—No quería estar sin ti, no quería sentirte y no verte u oírte.
Sasuke la abrazó más fuerte. —Tus padres ahora se sentirán así…
—Yo… yo lo sé, pero…
.
.
.
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Mebuki leía por enésima vez, mientras luchaba por no llorar.
"Perdónenme, mamá, papá, ustedes no merecen esto, pero fue por mi causa que su vida se extinguiera, no quiero que le culpen a él por mi decisión, soy yo quien quiere estar con él en el otro mundo, pero por favor no se preocupen, sólo adelante lo que era inevitable, pero más importante aún, seguiré con ustedes.
Los amo.
Atte: Sakura."
—Mebuki…
—Ya sé, pero aún así duele.
Estoy casi segura que no se trataba de esto el tema xD
