—No tengo nada que hablar contigo, eres sólo un desconocido para mi— dijo craig con molestia y apuntó de cerrar la puerta, pero Christophe no se rendiría tan fácilmente, así que evitando que este cerrare empujó la puerta con fuerza y se adentro a la casa rápido, craig lo vio enojado— así que quieres que te saque por las patadas ¿eh? Pues entonces voy a...
—¿Podrías dejar de actuar como un imbécil? Ya te dije quien soy —dijo serio.
—Pues me da igual quien seas, ¿que carajo quieres?
—Joder... Eres un malhumorado, tweek debió ser demasiado paciente contigo.
—... Sino me dices que carajo quieres te voy a sacar a golpes de mi casa, ¿además que tienes que ver tu con ese idiota?
A christophe le molesto ese comentario, pero se mantuvo firme.
—Soy su amigo... ¿Acaso jamás te ha hablado sobre mi?
Craig se quedo serio y pensativo, Christophe... Ese nombre, ahora lo recordaba, era el bastardo con quien vivía el traídor de tweek.
—Creo que si... Si mal no recuerdo vives con el.
—Correcto, tweek y yo somos compañeros de apartamento.
—¿Y eso a mi que me importa? Mucho menos me interesa platicar con los amiguitos adinerados de ese maldito.
—No le digas así, no tienes ni idea de lo que dices.
—Por supuesto que lose, se muy bien que tipo de persona es tweek.
—Pues no parece, yo creí que lo conocías mejor.
—... Dime ya de que quieres hablar.
—Si, eso haré, quiero saber porque de repente empezaste a tratar tan mal a tweek, tiene que haber una explicación clara para tu extraño comportamiento.
—¿Porque? Pues porque ya me di cuenta de que tweek no es más que un doble cara infeliz, sólo me quería para divertirse.
—¿Como estás tan seguro de eso? ¿El te lo dijo?
—No, lo descubrí por alguien más — se cruzo de brazos resoplando.
—¿Por quién?
—... ¿Podrías dejar de hacerme tantas preguntas? Es molesto, además no tengo porque decirte algo que no es de tu incumbencia.
—Cuando mi mejor amigo está sufriendo por culpa de un imbécil que nisiquiera sabe lo que dice por supuesto que es de mi incumbencia.
—Aquí el único imbécil es tweek — contestó enojado —¿ahora se hace el sufrido? Que se joda ¿porque mejor no te vas con el de una maldita vez? , ya que viven juntos no vera la hora de querer acostarse contigo.
—¿Que?
—Si vienes de su parte intentando hacer no se que mierda para que lo perdone estás perdiendo tu tiempo, largate.
—... ¿Sabes que? Tweek no te merece.
—¡Dije que te largues!
—Si, lo haré, pero primero quiero saber quien fue maldito mentiroso que te dijo todas esas mierdas sobre tweek.
El azabache lo observaba en silencio y luego bajo su mirada, recordando al pelinegro con mechón rojo que llegó a su casa a arruinarne la buena imagen que siempre había tenido de tweek.
—... Seguro es un muy buen amigo tuyo, después de todo ustedes los adinerados se llevan de maravilla y adoran reírse de la gente pobre.
—... Fue un bastardo de mechón rojo el que te hablo mal de tweek ¿no es asi? — supuso este con seriedad.
—Vaya, adivinaste, eso quiere decir que si es un muy buen amigo tuyo.
—Te equivocas.
—...
—Pete no es amigo de nadie, ni siquiera me agrada ese sujeto, ahora entiendo que es lo que estaba pasando aquí.
—... ¿De qué hablas?
—¿Cómo pudiste creerle? ¿Que no entiendes que sólo quiso separarlos?, y lo logró.
—... ¿Como? ¿El no es su amigo entonces?
—¡Por supuesto que no!
—Pues no te creo, tweek dijo que era un socio de su empresa, yo mismo vi como se puso de nervioso cuando ese tal Pete lo llamó por teléfono, eso me hace pensar que lo me dijo ese sujeto es verdad.
—¿Que cosa te dijo?
—... El y tweek eran amantes desde la universidad, no sólo es su socio, también se acuesta con el.
—... No puedo creer esta mierda — suspiro Christophe palmeandose la frente— oye, estas muy mal, tweek y Pete jamás han estado juntos.
—¿Y tu como sabes eso?
—Porque a diferencia de ese imbécil yo si soy un buen amigo de tweek, se mucho sobre el.
—Me lo imagino, hasta viven juntos —dijo craig insinuando otra cosa.
—No te confundas, porque para comenzar yo ni siquiera soy gay — le aclara — tweek y yo sólo somos buenos amigos desde la universidad, siempre lo he escuchado, y por lo que me ha dicho... jamás ha amado a nadie tanto como a ti.
Craig dudo.
—... ¿Entonces porque ese sujeto me diría todo eso?
—Ya te lo dije quiere separarlos, Pete no es tonto, sabe que tweek es heredero de una gran fortuna y quiere adueñarse de él, prácticamente no descansara hasta que se casen, pero como tweek jamás le presta atención y encima se dio cuenta de que sale contigo quiso actuar de inmediato, diciéndote un montón de mentiras sobre el y haciéndote dudar sobre el gran amor que te tiene.
Sus ojos parpadearon varias veces tratando de comprender la situación, ¿ese bastardo lo había engañado?
—... Todo eso que me estas diciendo... ¿Es enserio? ¿No será sólo un truco para que vuelva a creer en tweek? —preguntó desconfiado.
—Tu conoces a tweek desde hace mucho antes que yo ¿no? Sólo piénsalo bien, y dime si el seria capaz de hacerte daño.
—... Bueno, tweek siempre ha sido muy amable y respetuoso conmigo, jamás me lo imagine como el tipo de persona que le gustara burlarse de las demás, pero... Ya han pasado seis años ¿como se que no cambio con los años?
—... Te voy a decir algo, y es enserio... Desde que conocí a tweek en la universidad siempre lo note algo triste y decaído, el era amable y respetuoso conmigo y los demás, sin embargo cuando le preguntaba que era lo que lo tenía tan triste el sólo evitaba la respuesta, hasta que un día simplemente soltó todo, se derrumbo y me dijo la razón de su tristeza, el había dejado a la persona que amaba en su país, es decir, tu.
—... ¿Tweek estuvo triste... Por tantos años? Eso es algo difícil de creer.
—Claro, no digo que el estuviera prácticamente queriendose morir de tristeza, tenía que concentrarse en su carrera y la depresión no le haría ningún bien, el sabía que tenía que ser fuerte, pero aún así cuando sonreía, se podía notar que lo hacía de manera forzada, no era una sonrisa sincera.
—...
—Tweek sigue siendo el mismo... Y lo que sea que te haya dicho ese infeliz de Pete no es más que una sucia mentira — dijo más sereno.
—... Yo... Bueno, no se ni que pensar —dijo inseguro, caminando hasta la mesa y tomando asiento, Christophe lo veía serio y en silencio —...
Christophe suspiro y se acerco al azabache, preguntando si podía tomar asiento craig sólo respondió con aún simple si y el castaño tomó asiento.
—Mira, Pete si es socio de tweek, pero sólo hasta ahí, su relación no es más que laboral ya que tweek nisiquiera lo considera un amigo, y aunque Pete ha tratado de seducir a tweek de una y mil maneras el siempre lo rechaza, así que no vayas a creerle esa absurda idea de que se acostaron cuando la verdad es que difícilmente se abrazan.
—... Yo sabía que algo no cuadraba, tweek no es asi... Y aún así preferí creerle a ese sujeto —comentó arrepentído y en voz baja.
—Hiciste muy mal... Porque tweek te ama y no tendrías que dudar de él, ahora pienso que tu amor por el nisiquiera es tan fuerte como el de el.
—¿Tu que vas a saber? — contestó de mala manera — ¿eres cupido o que?
—... Bueno, obvio no, pero me queda claro por la forma en que actuaste, tweek ha estado muy deprimido desde que lo empezaste a rechazar ¿sabes?, nisiquiera ha ido a la empresa, no quiere trabajar, no come, esta hecho un caos.
Craig se sintió mal al escuchar eso.
—¿Y sabes que es lo peor de todo?... Que el nisiquiera sabe porque lo tratas así.
—Tsk... —apretó sus dientes apenado.
—Te dejaste engañar hombre, Pete te hizo creer algo que no era verdad y trataste a tweek de la peor manera, el pobre no se merecía eso.
—No... Maldita sea, no puede ser... —dijo craig, sujetandose la cabeza arrepentído— que he hecho.
—... ¿No confías en tweek? ¿Porque le creíste tan fácilmente a pete?
—... Por imbécil inseguro, esta maldita inseguridad aún... Aún lo logro superarla — frustrado lo ve a los ojos— mi baja autoestima me hace dudar a Cada momento, soy un idiota.
—¿Lo dices por tu condición económica?
—¿Porque más? ese imbécil supo cual era mi punto débil y me jodio como nadie. Siempre he pensado que tweek es demasiado para mi y el me lo recalcó de una manera que... Ngh, maldito desgraciado —gruñó con molestia.
—... Te entiendo, Pete es un manipulador, pero tu debías mantenerte más firme, porque a pesar de la forma en que vives tweek te ama y siempre te lo ha demostrado.
—...
—¿Como crees que se ha sentido tweek después de todo lo que le dijiste?
—Yo... Supongo que debe estar muy mal.
—¿Solo mal? Mal es poco amigo, tweek esta destruido, tanto que ya nisiquiera sale del apartamento.
—Joder... Le dije cosas muy hirientes, me siento terrible.
—... Tweek es un gran amigo y además excelente persona, no merece sufrir. El regreso a este país más que todo para ser feliz a tu lado y tu no estas colaborando mucho que digamos, ha hecho de todo con tal de poder estar contigo y ahora le sales con esto... bueno, aunque no fue totalmente tu culpa.
—Si... Si lo fue, todo fue mi culpa.
—... Debiste darle una explicación más clara de porque estabas tan molesto con el.
—Lose, pero es que estaba tan molesto que no quería ni verlo, y ahora... Ahora debe odiarme por como lo trate.
—... No creo que te odie, sólo esta bastante deprimido.
—... Por todo un mes lo estuve tratando como la mierda, es imposible que me perdone.
—... ¿Quieres pedirle perdón? Porque sería lo más inteligente.
—Si... Eso quiero, aunque no me perdone, quiero disculparme por como lo trate, pero... ¿Que pasa si el ya no quiere verme?
—No te preocupes... Yo se que te va a escuchar, es lo que ha querido todo este tiempo, que le expliques que paso.
—... Si, le voy a explicar lo que paso.
—Tweek también debe saber de una vez por todas el tipo de persona que es Pete, el aun lo subestima, no sabe de lo que es capaz con tal de lograr lo que quiere.
—... Ese infeliz.
—... El ya sabe que eres pareja de tweek... Eso me preocupa.
—¿Porque?
—Pues porque se que Pete es un maldito, el hará lo que sea con tal de perjudicar su relación, además... Podría decírselo a alguien más.
Craig frunció el ceño y lo vio seriamente a los ojos.
—... Aunque ese imbécil me haya dicho porquerias sobre tweek... Porquerias que no eran verdad, también me dijo que los padres de tweek ya estaban enterados de nuestra relación.
—... Maldita sea, ¿eso te dijo? — lo vio preocupado.
—Si.
—Ese infeliz... Tsk.
—Tu sabes que ellos jamás aprobarían la relación de tweek ¿verdad?
—Si, lose... —suspiro cansado— pero aún así, eso no debería ser impedimiento para su felicidad.
—...Dile eso a tweek, el es quien no quiere que ellos lo sepan, el prácticamente le tiene terror a sus padres.
—... Si, en eso tienes completamente la razón, pero quizás el sólo teme a que puedan lastimarte.
—He pasado por cosas peores... Estoy seguro de que puedo con el simple desprecio de sus padres, además tweek ya es mayor de edad, pienso que debería enfrentarlos de una vez por todas.
—Bueno si, sin embargo debes recordar que tweek es un joven empresario reconocido, y pues... Ya sabes, esas malditas revistas empresarias, siempre están al pendiente de ellos, podrían hacer un estúpido reporte ofensivo si lo ven contigo aquí, sin ofenderte.
—... Eso no es problema, porque... Yo ya tenía pensado salir de aquí —le informa serio.
—¿Ah si?
—Si... Y ya he perdido demasiado tiempo, mi absurda pelea con tweek me desánimo un poco, pero aún así no puedo dejar que nada me impida querer superarme.
—Eso esta muy bien.
—... Y definitivamente necesito trabajar en mi autoestima, no quiero que algo así se vuelva a repetir.
—Eso también es importante, pero según tweek eres un chico trabajador y talentoso, sólo debes salir de aquí y hacer crecer ese talento.
—Si...
—Bueno... Entonces si ya sabes que todo fue un mal entendido no tengo otra cosa que hacer aquí— dijo Christophe tranquilo, y se levanto de la silla— yo le explicaré a tweek lo que sucedió, y tu, encargate de darle una gran disculpa luego.
—...
Christophe camino hasta la puerta, la cual seguía abierta y luego salió de la casa, craig se quedó pensativo y algo preocupado, no podía esperar, así que levantándose rápidamente de su silla lo siguió.
—¡Espera! —dijo.
En la habitación del rubio sólo podía escucharse la aguja del reloj moverse, el silencio era demasiado, y tweek seguía recostado en su cama, aún en pijama y sin energías para nada, con su cabello hecho un desastre y ojos llenos de tristeza.
Esa había sido su nueva faceta desde que decidió no ir a trabajar más, ignorando todas sus responsabilidades y diciendole a su amigo que regresaría cuando se sintiera mejor, cosa que nunca sucedió, ya que con el pasar de los días este sólo se sentía más deprimido, y lo seguíria estando mientras craig no le diera ninguna explicación clara de lo que le pasaba.
En eso tocaron la puerta de su habitación.
—Ngh... —se quejo con cansancio.
—Tweek, ¿puedo pasar? — dijo Christophe tras la puerta.
—... Quiero estar sólo — respondió con voz triste.
—Por favor tweek, esto es importante, trata sobre craig.
Tweek abrió sus ojos grande.
—¿Que?
—Losiento, voy a pasar.
Christophe abrió la puerta y lo vio recostado en la cama, su expresión fue de preocupación inmediata, le apenada mucho ver a su mejor amigo así.
—Amigo...
—¿Que es lo que quieres decirle de craig, chris? —pregunto sin verlo a la cara.
—Fui al basurero... Hable con el.
—¿Como? —lo ve con sorpresa — ¿p-pero que fuiste a hacer allá?
—... No soportaba verte así amigo, tenía que hacer algo, así que fui a hablar con craig para saber por que te estaba tratando tan mal.
—¿Y-Y que te dijo? — pregunto preocupado.
—... Prefiero que el mismo te lo diga.
—¿Ah?
—Pasa...
Christophe se hizo a un lado y tweek lo vio confuso, pero cuando apareció un azabache en la puerta con apenada en la puerta su corazón se paralizó de la impresión, craig estaba en su apartamento, pero ¿porque?
—Los dejo sólos...
Craig tenía la mirada gacha y luego la levantó para verlo a los ojos, un silencio incomodo se hizo presente en ese momento.
—Craig...
—... Tweek, yo...
—¿Que haces aquí?... Yo creí que ahora me odiabas.
Tweek se incorporo de la cama y sentado abrazo sus piernas, bajando su mirada un poco serio, por alguna razón la visita de craig no lo ponía del todo feliz.
—... Tu amigo me hizo darme cuenta de que todo fue un maldito engaño.
—... ¿Que? —pregunto sin entender.
El azabache se acerco más a este con una expresión arrepentída, se sentía como un idiota por haberse dejado engañar de esa manera.
—Tweek, me dijeron cosas de ti que me hicieron dudar demasiado y pues... Por eso te trate tan mal —dijo apenado.
—... ¿Quien?
—...
—Craig... Explicame, de una maldita vez porque me trataste de esa forma tan cruel, ¿quien te hizo dudar? — dijo Tweek ya algo frustrado, cansado de tener que soportar sus Rechazos, el sólo quería una explicación clara.
—... Pete.
—...
—Ese chico de mechón rojo fue al basurero justo después de que regresaramos de nuestro viaje, y me dijo un montón de mentiras sobre ti.
—¿P-Pete?
—Si... El.
—... ¿Que fue lo que te dijo de mi? —le pregunto, parpadeando varias veces y tratando de salir de su shock.
—Pues... —se rasco la nuca apenado— que el era tu amante prácticamente desde que se conocieron en la universidad, y que... No era tu único amante, me dijo que te gustaba acostarte con chicos atractivos y que... Me estabas utilizando.
—... No... No puedo creer esto —dijo el rubio cubriéndose la cara con sus manos— ¿y tu... le creiste?
—... Si —bajo su mirada avergonzado.
—...
—Tweek...
—¿Porque? ¿Porque volviste a dudar de mi craig? —pregunto cansado, viéndolo a los ojos con decepción.
—... Por imbécil, porque en el fondo... Sigo creyendo que eres demasiado para mi tweek, y eso no me deja en paz.
Tweek se quedó en silencio y bajo su mirada, observandolo con una expresión más sería Se bajo de la cama y se acerco más a él, craig también lo veía en silencio, no sabía que decir, el simplemente había actuado sin pensar bien, lo lastimo sin razón alguna.
—... Me dijiste cosas demasiado hirientes —dijo serio, pero con voz dolida.
—... Creeme que me siento terrible.
—¿Tu te sientes terrible craig? ¿Y como crees que me sentí yo?
—...
—Ngh, me llamaste maldito, basura, y otras cosas igual de dolorosas, ¿como pudiste creerle más a pete que a mi craig? ¿Como pudiste desconfiar en mi de nuevo?
—Tweek... Yo sólo... Quería ofrecerte una disculpa por todo lo que te dije, estuve muy mal, enserio... No debí desconfiar de ti.
—Craig, con una simple disculpa no se va a arreglar todo.
—Ya lose tweek, se que no puedo arreglar todo con una simple disculpa, lo arruine, actúe como un imbécil, pero aún así no podía dejar las cosas así, te debía una gran disculpa.
—...
—Ese bastardo supo engañarme muy bien... Es un maldito infeliz por haberme dicho todas esas mentiras, y yo... Se que soy igual de culpable por haberle creído a la primera.
—Pete intento separarnos... El sabe de nuestra relación, Ngh—dijo Tweek bajando su mirada, ahora sabía que todo lo que le decía su amigo era verdad, Pete no se quedaría tranquilo con su rechazo.
—Tweek... ¿Porque nunca me hablaste de el? ¿Porque no me dijiste que tenias un pretendiente que aún se te insinuaba tweek?
—... Yo... Bueno, no crei que fuera Necesario decírtelo.
—... En la cabaña, cuando vi que el te estaba llamando te note algo nervioso, eso también me hizo dudar.
—Craig... Entre Pete y yo, nunca hubo ni habrá nada, el sólo es mi socio.
—Un socio bastante obsesionado contigo... Yo creo que las cosas hubieran sido diferentes si me hubieras hablado de él antes, tal vez así lo hubiera mandado a la mierda a la primera.
—... El problema aquí no es sólo Pete, craig... Tu desconfianza hacia mi, tu inseguridad, nos esta separando de nuevo y no es la primera vez que pasa. Desde que regrese a este país te he buscado, he querido que seamos felices juntos sin importar nuestras diferencias, te he demostrado que te amo y que quiero estar contigo, pero... honestamente ya nose que hacer para creas en mi.
—...
—Estoy cansado craig... Muy cansado, siento que en nuestra relación sólo yo estoy haciendo que las cosas funcionen, y cada vez que estamos bien, pasa algo y todo se viene abajo de nuevo. A este paso nuestra relación no va a ir a ningún lado.
—... Pienso igual.
Tweek no dijo nada por varios segundos y respiro profundo, cruzandose de brazos y viéndolo nuevamente a los ojos, podía notar la tensión entre ambos, ahora que sabía el motivo de su distanciamiento se sentía más tranquilo, sin embargo las cosas ya no podían seguir así, con una disculpa no se arreglaría nada, el problema era mucho más grave y se estaba dando cuenta de eso.
—... Lo entenderé perfectamente si decides no perdonarme nunca.
—...
—Metí la pata hasta el fondo... De nuevo, y tu no mereces sufrir por mis estupideces, no vale la pena que dediques tu valioso tiempo en mi.
—Las cosas serian diferentes si confiaras en el amor que te tengo craig...
—Pues si, pero lamentablemente yo no me siento lo suficientemente bueno para ti y eso siempre será un problema, quiero superarme tweek, saber que en verdad te merezco, sólo así... Podré estar tranquilo.
—Y yo te dije que te apoyaba totalmente en eso craig, sabes que puedes contar conmigo en lo que sea.
—Y te lo agradezco mucho tweek, pero quiero hacer las cosas por mi mismo, y el día que cambie mi modo de vida es que me sentiré lo suficientemente bueno para ti.
—Tu ya eres lo suficientemente bueno para mi...
—... Eso lo dices porque me quieres, y precisamente por eso no me vas a entender.
—...
—Si así fuera... No estuvieras escondiendo nuestra relación.
—Ngh, pero ya te expliqué el motivo.
—Si, si, lose... Tu tampoco decides enfrentar a tus padres.
—... Craig.
—Entiendo que les temas a ellos y a lo que piensen los demás sobre nuestra relación, pero eso siempre me va a ofender de alguna manera, me hace sentir mal tweek, y eso es algo que a mi también me tiene cansado.
—... Entonces supongo los dos estamos haciendo las cosas mal.
—Definitivamente...
—...
—Tweek... No quiero que te deprimas más por mi culpa, se que lo que hice te hizo sentir bastante mal, pero eres una gran persona y no vale la pena que sufras por culpa de alguien que aún no se encuentra así mismo, que apenas está buscando que hacer con su vida.
—Me deprimi porque te amo, y no es fácil escuchar que la persona que amas te odia con todas sus fuerzas sin siquiera saber la razón... Sin embargo creo que tienes razón, ya no vale la pena sufrir, soy un adulto, no puedo seguir comportandome como un adolescente enamorado.
—... Creo que a ambos nos falta madurar en algunos aspectos.
—Si... Es verdad, ya he faltado todo un mes al trabajo y ahora que lo pienso bien ha sido demasiado infantil de mi parte, no puedo seguir así... No es para nada profesional —dijo Tweek peinandose su largo fleco con la mano.
—... Me siento terrible por eso, al final ha sido mi culpa que estés así.
—... Ya no es importante, lo único que nos queda ahora es ver que hacer para mejorar nuestra relación, no quiero que algo así se repita craig, yo te amo, pero si ya dudaste de mi antes lo seguirás haciendo, así que... Bueno, creo que lo mejor sería que volvamos a estar juntos en el momento que te sientas más seguro de ti mismo.
—... Si, es lo mejor, pero... Antes de que me vaya... ¿Me vas a perdonar por como te trate antes?
—... Si, te perdono... Porque se que aunque hiciste mal en desconfiar de mi, Pete también tuvo que ver en todo ese maldito rollo.
—... Gracias... —agradece aliviado.
—...
De nuevo el silencio se hizo presente en la habitación, aunque esta vez no era tan incomodo. Craig sólo se dio la vuelta y con un adiós empezó a caminar hasta la puerta, pero tweek lo siguió.
—Espera, te acompaño hasta la puerta — dijo Tweek abriéndole la puerta y después saliendo directo a la sala junto con el azabache, Christophe no estaba ahí, posiblemente estaría en su habitación.
—... Dile a tu amigo que gracias — dijo craig, mientras tweek abría la puerta para salir del apartamento — sino fuera por el, yo seguiría actuando como un imbécil, te seguiría haciendo daño.
—... Christophe es un gran amigo, lo aprecio mucho, y ahora más después de lo que hizo por mi.
—... Me da gusto que almenos no estés sólo en momentos así tweek.
—... Le agradeceré de tu parte.
—Si... Gracias.
Craig salió del apartamento y se quedó viendo al rubio por unos segundos, este sujetaba la puerta y tenía una expresión más tranquila.
—Bueno... Adiós.
Tweek soltó la puerta y se acerco más a este, en eso le sujeto los hombros y acercándose a su rostro beso sus labios, su beso era tranquilo pero profundo, y por un momento sintieron algo de tristeza, era como... Un beso de despedida.
Cuando ambos se separaron se observaron finamente a los ojos.
—Cuidate mucho por favor... — dijo Tweek en voz baja y soltando sus hombros.
El azabache asintió tranquilamente y después se alejo de este dándole una última mirada. Tweek lo observo subir al auto de su chófer y no cerró la puerta hasta que los perdió de vista, luego de eso suspiro cansado y entró a su apartamento.
Un auto negro se encontraba estacionado un poco lejos de ahí, dentro del vehículo se encontraba Pete, quien con una expresión bastante seria maldijo por lo bajo, no podía creer que después de todo lo que le dijo al muerto de hambre del basurero este haya ido con tweek y nuevamente se hayan arreglado, el rubio posiblemente ya sabía que había sido su culpa, era todo una mierda, ahora se arrepentía de haberle dado su nombre al bastardo del basurero, aunque este igual lo hubiera descrito y se hubiera enterado de igual forma.
—... Maldita sea, no importaba Lo que ese infeliz le dijera a tweek, por más que lo ignorara e insultara, el rubio esta ciegamente enamorado de él y siempre lo iba a perdonar —gruñó con Molestia — no cabe duda de que tweek es como un estúpido adolescente.
Después de eso, Pete empezó a conducir y se alejo del lugar, pensando en que le diría al rubio cuando esté seguramente fuera a reclamarle por su engaño. Sus planes de venir a visitar a tweek se arruinaron cuando lo vio juntos en la puerta, además de que los padres del rubio no estaban muy satisfechos por su "trabajo"
La idea era que tweek se olvidara del infeliz del basurero y siguiera con su vida, no que se deprimiera hasta el punto de faltar todo un mes al trabajo. Eso, sin mencionar que tweek lo seguía ignorando al igual que antes, no había podido avanzar con el en nada.
Cada vez comenzaba a estresarse más por culpa de tweak, ese maldito rubio era como un niño caprichoso. Pero si lo obtenía por las buenas, lo obtendría por las malas, aún no sabía como, pero tendría a tweek comiendo en la palma de su mano.
Sin embargo Pete sabía que eso no sería posible mientras el bastardo estuviera cerca de tweek, tenía que ser más inteligente, y deshacerse por completo de ese infeliz del basurero que sólo estorbaba en el camino.
Christophe salió de su habitación y camino hasta la cocina, encontrándose con su rubio amigo sentado en la mesa, este tenía un vaso de leche en su mano y bebía tranquilo.
—Ah, es leche, que alivio... —río un poco Christophe, lo menos que quería ver ahora era a su amigo nuevamente deprimido y encima ebrio— ¿como te fue con craig? ¿Se disculpo?
—... Si, lo hizo —respondió viéndolo.
—Que bueno, ¿y que pasó luego? ¿Ya se arreglaron?
—Bueno... Acepte sus disculpas, lo perdone, después de todo no fue totalmente su culpa, se muy bien sobre la inseguridad que siente craig sobre si mismo.
—Entonces... ¿Ya son novios otra vez? — pregunto con duda.
—... ¿Sabes? Creo que craig y yo nunca fuimos exactamente novios.
—¿Ah no?
—Nunca nos pusimos desacuerdo en que seríamos eso, simplemente nos demostrabamos nuestro amor, y ya.
—... ¿Y como quedaron entonces?
—Le dije que... No estaríamos juntos, hasta que el se sintiera más seguro de si mismo. No quiero que me vuelva a decir cosas hirientes por un maldito malentendido chris, odiaria que se repitiera... Y además, me di cuenta de que aún nos falta madurar en ciertos aspectos para que esta relación funcione.
—... Entiendo, ¿pero vas a soportar estar separado de él por un tiempo de nuevo?
—... Si.
—¿Estás seguro? Mira nada más como te pusiste durante todo el mes, tweek.
—Lose... Y me siento tan avergonzado, estaba actuando como un adolescente enamorado, lo he hecho desde que regrese a este país. Creí que con sólo volver a ver a craig seríamos felices por siempre, pero no fue así, que ingenuidad de mi parte.
—... Las cosas resultaron diferentes, pero aún se aman el uno al otro tweek, eso es algo bueno ¿no?
—Si... Supongo, pero necesitamos madurar más si queremos estar en una relación seria, sólo espero que craig logre lo que quiere... Honestamente le deseo lo mejor.
—... ¿Y tu?
—¿Yo? Pues voy a regresar a mi trabajo, y les haré saber a todos que no he muerto.
—Que gusto me da escuchar eso —dijo sonriendo.
—... Mañana mismo se reincorpora tu jefe a la empresa.
—Que excelente noticia, ya me se me estaba difícultando esto de ser el jefe.
—... Gracias por cubrirme, te debo mucho.
Christophe sonrio amigable.
—Eso hacen los amigos... No podía darte la espalda en un momento así.
Tweek le correspondió la sonrisa.
—... ¿Y que vas a hacer con Pete?... Es por ese bastardo que sucedió todo esto.
La sonrisa de tweek cambio a una expresión seria y tomo otro sorbo de su leche.
—... Aún no lose.
—Amigo... Enfrentalo, ¿con que derecho se mete en tu vida privada?
—Lose, no tenia ningún derecho, pero de alguna manera, esto que sucedió me hizo abrir los ojos Chris, y darme cuenta de que mi relación con craig no era del todo sana.
—¿Como? ¿No le vas a decir nada?
—No he dicho eso, por supuesto que estoy molesto con el, de hecho, lo voy a llamar en un rato, quiero preguntarle personalmente porque lo hizo.
—¿Vas a ir verlo?
—... Es lo que quiero — dijo con seriedad, dejando el ya vacío vaso sobre la mesa y levantándose de la mesa— iré a darme un baño.
Christophe lo vio irse y bajo su mirada pensativo, se preguntaba que absurda escusa le daría Pete esta vez.
Tweek se dio un relajante baño y después fue a su habitación para colocarse su ropa. Este vistió una simple camisa manga larga, un pantalón y botas cafés, por último se puso una chaqueta de gabardina y luego sujeto su teléfono. Este veía el contacto de Pete con seriedad y en eso le marco.
—Pete...
El pelinegro estaba en su apartamento, sentado en el sofá para ser específicos, y tenía una copa de vino en su mano. Al ver la llamada entrante de tweek contestó de inmediato y sonrio de medio lado, ya sabía lo que se venía.
—Vaya... Que sorpresa que me llames, ya que tu ni siquiera contestas mis llamadas... ¿Que me cuestas tweek? Tiempo sin saber de ti.
—... Necesito hablar contigo, ahora.
—Mmm... ¿Tu conmigo? ¿Sobre que?
—... Tu sabes muy bien sobre que, Pete.
—Ah... Ya, me lo imagino, esta bien, ¿porque no vienes a mi apartamento? Aquí hablaremos más tranquilamente.
Tweek dudo un poco pero luego accedió en un suspiro.
—... Está bien, pero sólo porque prefiero decírtelo en persona.
—Aquí te espero... —dijo, colgando la llamada.
—...
Después de que tweek saliera del apartamento, subió a su auto y se fue directo al apartamento de Pete. En el camino, tweek conducía con una expresión serena y algo pensativa, esta vez Pete había llegado muy lejos, se había metido con craig, tenía que ponerle un alto definitivo, sin embargo el ya sabía su secreto y eso lo inquietaba un poco. Al llegar a la residencia tweek estaciono el auto y bajo su mirada, respirando profundo y quitándose el cinturón.
Pete escucho el timbre sonar y camino hasta la puerta, al abrirla se encontro con ese bello rubio de ojos azules y volvió a sonreír, este no se veía muy feliz que digamos.
—Pete... Ya debes de saber el motivo de mi visita — dijo Tweek entrando y cruzandose de brazos, volteandose a verlo con seriedad.
—... Si, ya me lo imagino, y me apena hasta lo que te tuve que llegar para que pudieras ponerme un poco de atención.
—No tenías ningún derecho a entrometerte en mi vida, ni mucho menos a decirle ese montón de mentiras a craig — reclamo molesto.
—... Así que ese es su nombre.
—... ¿Porque lo hiciste? Y... ¿Desde cuando sabias que me veía con el?
—Pues... yo lo único que quería, era saber porque nunca aceptabas ninguna de mis invitaciones a salir, nunca tenias tiempo, sólo me rechazabas, en fin, supuse que tenias a alguien más, claramente pude notar que ocultabas algo tweek— respondió tranquilo, bebiendo de su copa.
—¿Y por eso empezaste a acosarme?
—Pues no... Ese día, sólo los vi de casualidad, iba pasando por la carretera ya que iba de camino a un viaje de negocios y me sorprendi de ver el auto de tu chófer ahí estacionado. Luego te vi besándote con un chico dentro del basurero y me quedé sin palabras, fue en ese momento que comprendí todo, el porque de tu rechazo hacia mi.
—... Aún no me dices porque le inventaste todas esas mentiras, ¿cual era el objetivo de eso, Pete?
—... ¿Quieres saber porque invente todo eso tweek? Pues porque sólo intento cuidar tu imagen, me preocupa que te estés involucrando con un chico como ese, por eso quise alejarlo de ti, porque no te merece tweek.
—¿Pero que tonterías dices? Tu no tienes porque meterte en mis asuntos personales, la gente con la que me relaciono no es tu problema.
Pete se quedo en silencio y luego suspiro.
—... Perdón por querer lo mejor para ti, yo sólo... Intentaba hacerte reaccionar, ¿que crees que va a decir la revista empresarial si te pillan en ese basurero? Acaso no te importa ser el hazme reír De tus socios?... Y no me quiero ni imaginar lo que dirían tus padres si se enterasen de que su único hijo esta haciendo cosas indebidas, que esta jugando con la imagen de los tweak, y que no le importa en lo absoluto hacerles pasar la peor vergüenza de todas.
Tweek bajo su mirada frustrado, lo que Pete decía era verdad.
—... ¿Tu serias capaz de decirle a mis padres lo que viste? ¿Serias capaz de hablarle a los demás socios o los entrevistadores sobre eso?
—... ¿Enserio crees que quiero perjudicar tu impecable imagen empresarial, y la de tus padres, que han sido tan amables conmigo? Por favor... No soy tan malo como crees.
—... Escucha Pete, craig, es alguien muy especial en mi vida, no quiero que te vuelvas a meter con el.
—... Claro... si así lo quieres esta bien, pero yo sólo intentaba hacerte abrir los ojos, para que te dieras cuenta de lo mucho que te puede afectar estar con alguien como el. Piensa mejor lo que te dije.
—Se más honesto conmigo... No le dijiste eso sólo porque te preocupaba mi imagen, lo hiciste porque sigues queriendo tener algo conmigo, a pesar de que yo ya te rechace sigues insistiendo Pete.
—... Está bien... Lo admito.
—...
—... Estaba celoso, celoso de que el pudiera tuviera tenerte y yo no tweek... Tu ya sabes... Lo mucho que te amo.
—Ngh, no de nuevo Pete... Ya basta por favor, tu sabes muy bien que yo nunca te voy a poder corresponder, no te amo.
—... Si, lose... Pero no pude evitarlo, me deje controlar por los celos y no pensé en el daño que te podía causar. No creí que ese chico fuera a decirte cosas tan dolorosas.
—¿Y que esperabas? ¡Le dijiste que eramos amantes! Y que también me había acostado con nose cuantos chicos más en la universidad, te pasaste de la raya Pete, y eso nunca te lo voy a perdonar.
—... Comprendo que estés molesto, pero lo hice porque te amo... Y porque no quiero que seas el hazme reír de todo el mundo tweek, sólo quería protegerte... No me odies por eso.
—... No quiero que te entrometas en mi vida Pete, nunca más.
—... Bien, no lo haré — promete con falso arrepentimiento.
—...
—Yo se que nunca podrás amarme como yo a ti... Es una verdadera lástima, y hasta me duele.
—... Me voy, no quiero hablar más del tema —dijo el rubio, dandose la vuelta para retirarse.
—Tweek, espera...
—Ya me dijiste lo que quería escuchar pete, y dejame decirte que con cada mala acción que haces me haces dudar más de ti.
—... ¿Eso quiere decir que ya nisiquiera somos amigos?
—...
—Bien, entonces... Dejaré de ser tu socio, así no tendrás que lidiar conmigo nunca más en la empresa, ya que sólo te causó repulsión.
—Ngh, no dije eso.
—No hace falta que lo digas tweek... Es más que obvio que no te agrado ni siquiera un poco.
—Pete, tu eres gran socio de mi empresa... Yo aprecio tu trabajo, y lo bien que lo haces, es por eso que no me gustaria involucrar mi vida personal con la laboral.
—... ¿No te molesta entonces que sigamos siendo socios?
—Que fueramos socios nunca me molesto... Fue tu insistencia sobre querer conquistarme lo que lo hizo.
—... Perdoname por eso tweek.
—...
—Por favor... Ahora que se que amas a alguien más no tengo porque seguir insistiendo.
—... Ok... Te daré otra oportunidad, para que por lo menos... Podamos ser amigos en un futuro.
—Gracias tweek... Eres tan bueno.
—... Adiós Pete.
Tweek camino hasta la puerta y antes de salir se detuvo.
—... Ah, y no tienes que preocuparte por que arruime ni imagen, yo se muy bien lo que estoy haciendo.
—... Eso espero tweek.
—Claro que si — y sin decir más, el rubio más salio del apartamento.
Pete se quedó tranquilo y observo la puerta con seriedad, luego regresó a su sofá y tomó asiento.
—... Ahh, no creo que vayas a poder estar junto al amor de tu vida muy pronto ingenuo. Si el ya no esta en tu vida, tengo las de ganar, y esta vez no seré tan obvio, no tendrán ni la menor idea de que yo tuve algo que ver... —dijo este con voz fría, y tomando nuevamente de su vino.
Dos semanas después.
Craig llegaba a su casa después de otro duro día de trabajo y dejaba todas sus ganancias sobre la cama. Lo que el azabache tenía en mente, era reunir el suficiente dinero para irse a la ciudad, pero esta vez de manera permanente, si, craig finalmente dejaría su vida en el basurero y aceptaría la ayuda de clyde para quedarse en su casa mientras el conseguía una pieza para el. Ya era momento de cambiar su mentalidad conformista, y empezar a crecer de manera profesional.
Después de contar todo el dinero que había obtenido durante esas dos semanas craig sonrio, sintiendo algo de emoción. La idea de dejar su vida en el basurero lo empezaba a entusiasmar.
Pero a pesar de eso, no podía dejar de pensar en tweek, sentía un vacío en su corazón, aunque ya no estuvieran peleados ni nada, este aun se sentía mal por haber actuado tan mal con el antes. Tweek solo había querido que su relación funcionará, pero el nunca se esforzó para que su relación avanzará.
Desde ese día, sólo había podido hablar con el unas dos veces por teléfono, y sólo lo hacía para saludarlo y preguntarle como había estado su día. Tweek siempre respondía amable y seguían platicando un rato más, sin embargo el romance ya no estaba presente, se trataban como simples amigos, cosa que en el fondo frustraba un poco a ambos, pero de igual forma se mantenían fuertes y seguían concentrados en lo suyo.
—¡Sal de tu maldita casa inútil! — grito el padre enfurecido mientras golpeaba la puerta — ¡ya estoy cansado de que no me tengas ni el más mínimo respeto! ¡Sal ya y dame algo de dinero!
Los gritos se volvían cada vez más desesperantes para craig, no podía concentrarse. Thomas iba a derrumbar la puerta por tantos golpes, así que enojado salió a enfrentar a su molesto padre.
—Hasta que por fin abres la puerta imbécil.
—... ¿Que no te cansas de joderme? Largate de una vez — dijo craig serio.
Thomas sólo río con burla y luego lo sujeto del cuello de la camisa, pero craig estaba harto de tener que soportarlo, así que sin pensarlo dos veces lo empujó con fuerza alejandolo de el.
—¡Ya me tienes harto viejo inútil! — grito molesto — ¡si no te largas ahora mismo te voy dar una paliza!
—Hijo de perra — dijo enojado.
—... ¿Que no entiendes que yo jamás te daré algo que no te mereces? Tu no tienes ningún derecho a venir a pedirme nada, porque siempre has sido el peor padre del mundo.
—Tsk...
Thomas quiso propinarle un puñetazo a su hijo en la cara, pero craig se movío más rápido y logró golpearlo primero, dándole justo en la nariz y haciéndolo caer al piso con fuerza.
—Ugh... Hijo de... Puta, me las vas a pagar — se quejo adolorido.
—Sólo hablas por hablar... Viejo cobarde, si vuelves a buscarme te ira peor — la advierte serio.
—No me digas, maldito...
—... Lo digo muy enserio... Largate de una vez.
Craig cerró la puerta con fuerza y el hombre le lanzó un montón de insultos más, pero después de hartarse de eso se largo a su casa maldiciendo a su hijo por lo bajo.
Toda la escena había sido presenciada por pete, quien estaba escondido detrás de una montaña de basura para que craig no lo viera. Los comentarios del furioso padre le habían llamado bastante la atención, a simple vista se podía notar que su relación no era buena, incluso lo amenazo con matarlo, ¿pero en verdad sería capaz de tal cosa?
Pete salió de su escondite y camino directo a la casa de thomas, lo había visto entrar ahí, así que toco la puerta recibiendo como respuesta los gritos enojados del hombre, pero no le importo y siguió tocando, hasta que este le abrió la puerta y lo vio con mala cara.
—¿¡Quien coño eres!? ¡Largate!
—... No necesita saber quien soy.
—¿Que?
—Escuche bien lo que le voy a decir... Porque es algo sumamente importante, y lo va a beneficiar de manera doble.
—... ¿De que mierda estas hablando? Dime de una vez que es lo que quieres —pregunto confuso.
—Por supuesto... Pero, podríamos hablarlo más tranquilamente dentro.
Thomas lo vio con duda y se quedó en silencio.
—... Se trata de dinero, usted podría ganar una gran recompensa, pero a cambio quiero que haga algo por mi.
—Ngh... Está bien, pasa.
Pete se adentro a la casa y camino hasta una mesa cerca, este sujetaba una maleta en su mano y la coloco sobre la mesa, para después tomar asiento, Thomas también tomo asiento.
—... ¿Y bien?
—... Lo vi discutir con su hijo.
—... ¿Y eso que?
—No, nada... Pero... Se ve que su relación es muy mala.
—Si... Siempre ha sido así, es un maldito orgulloso, y jamás me ha querido dar ni un maldito centavo.
—... Escuche que era capaz de matarlo.
—Bueno... Si, eso dije... Últimamente me saca demasiado de quicio, por eso me dan ganas de castigarlo.
—Me da gusto escuchar eso... Porque si lo hace, usted tendrá una gran recompensa.
—¿Que? ¿Vas a darme dinero? —dudo.
—Si hace lo que le pido si...
—... A ver... ¿Tu quieres que castigue al maldito de mi hijo? ¿Porque?
—Ahorrese las preguntas, a usted lo único que debe importarle es el dinero...
—...
—Es muy sencillo... Lo que quiero que haga no le tomará ni veinte segundos —dijo Pete, abriendo su maleta y sacando una pistola de ahí, colocandola sobre la mesa y deslizandola hasta el pelirrojo—... Matelo.
—...
—¿Que me dice? ¿Lo hara?
—Yo... Bueno... —observo la pistola y la sujeto.
—No me diga que ahora le da lástima acabar con la vida de su hijo, usted mismo dijo que quería matarlo, porque lo odiaba.
—... ¿Y porque no lo haces tu?
—No me gusta ensuciarme las manos, además no creo que sea la primera vez que asesina a alguien... ¿O si?
—... No, ya lo he hecho antes.
—Excelente... Pues entonces acabe con la vida de ese bastardo, me esta estorbando en el camino y quiero deshacerme de él... Sino, deme la pistola y le pediré a alguien más de este maldito basurero que lo haga.
—No... No es necesario... Yo mismo lo haré.
—... Bien, y para que vea que hablo enserio, tome un pequeño adelanto — dijo Pete entregándole una faja de dinero, eso animo más al pelirrojo.
—... No te preocupes... Ese imbécil ya no volverá a ver la luz del sol —sonrio Thomas con malicia.
—Espero y no falles...
—Por supuesto que no, ya te dije que no es la primera vez que mato a alguien.
—... Pues entonces me voy... —dijo serio, levantándose de la silla y sujetando su maletin —... Y si me entero de que no lograste tu misión, te va a ir mal.
—... Eso no pasará, creeme que no.
—...
Más tarde.
Craig se encontraba acostado en su cama y hablaba con clyde por teléfono, ambos platicando sobre sus planes para el día de mañana.
—¿A que hora vendrás por fin? —pregunto craig a su amigo.
—Mmm... ¿Sabes? Primero me gustaría visitar un rato el lugar, llegare antes del medio día y nos iremos a la ciudad en la tarde ¿te parece?
—Si, esta bien.
—... Me gustaría ver a tweek, ¿crees que pueda recibirme aunque sea por unos segundos?
—No lose, tendría que preguntarle.
—Se que tweek está bastante ocupado siempre, pero sigo siendo su amigo, no creo que vaya a mandarme al demonio — rio clyde — además... Cierta persona quiere conocerlo.
—... Hablas de bebe ¿verdad?
—Sii, ella está muy entusiasmada, y me va a acompañar a buscarte, ¿crees que puedas hablar con tweek y avisarle que queremos verlo mañana?
—... Lo intentaré — suspiro —... A mi también me gustaría despedirme de el mañana.
—Pues con más razón debes hablarle viejo.
—Si, si, está bien — craig bostezo cansado.
—Te oyes cansado, deberías dormirte ya.
—Si, lo estoy... Pero antes de dormir hablaré con tweek, es siempre a esta hora que logro comunicarme con el.
—Pues entonces no pierdas tiempo, ¡llamalo!
—Esta bien, te hablo mañana...
—Adiós.
Craig colgó y luego le marcó a tweek, esperando paciente a que este respondiera.
—Craig.
—Tweek... Hola.
—Hola, ¿esta todo bien?
—Si, todo esta muy bien, pero... Quería decirte algo, claro, si es que dispones de tu tiempo.
—Claro que si —sonrio tweek— en este momento estoy desocupado.
—Si, entiendo... Pero, yo me refería a mañana.
—¿Mañana?
—Si... Dejame y te explico, lo que sucede es que... Me mudare a la ciudad mañana.
—Craig... Eso es... Bueno, una gran noticia, que bueno ya que empieces a cambie tu estilo de vida — dijo el rubio alegre.
—Si... Lose, pero el punto es que clyde vendrá por mi mañana, y antes de irnos queríamos saber si podíamos... Bueno, verte por lo menos unos cuantos segundos para despedirnos de ti.
—¿D-De mi?
—Si, ¿tiene algo de malo?
—No... Nada, de hecho me emociona la idea.
—Que bien... ¿Entonces podremos verte mañana?
—Bueno... Mañana tengo una reunión importante después del medio día, pero con gusto podría recibirlos antes.
—Antes del medio día... Si, está bien... —sonrio.
—Genial, entonces... Los veo mañana.
—Así será.
—Avisame antes de que lleguen ¿si? Llamame.
—Esta bien, lo haré... —volvió a bostezar.
Tweek sólo río un poco.
—Te escuchas cansado.
—Lo estoy.
—Bueno, entonces te deseo una buena noche, descansa.
—Tu también, seguro estas más cansado que yo...
—Si... Adiós craig—río el rubio antes de colgar.
Craig dejo de escuchar la voz del rubio y se quedo observando el techo en silencio, sintiendo sus párpados cada vez más pesados y cayendo lentamente en los brazos de morfeo. Mañana por fin saldría del basurero, y lo que más lo aliviaba era que no tendría que tratar con su padre nunca más.
Al día siguiente.
Craig arreglaba todas sus pertenencias en la maleta y aún esperaba a que su amigo llegara, eran ya las once de la mañana y no había ninguna señal del castaño ni de la rubia que vendría a acompañarlo.
—Bien... Ya todo está listo —dijo craig cerrando la maleta y saliendo de la habitación, en eso escucho a alguien tocar la puerta— ¿¡quien!? —grito.
—¡Soy yo, karen! —aviso la niña y craig camino hasta la puerta para abrirle.
—Karen, hola.
—¡Hola craig! —saludo sonriente.
—¿Necesitas algo?
—Es que, mi hermano acaba de llegar, ¡y también me va a llevar a ciudad! —dijo contenta.
—¿Enserio? ¡Que bueno!
—¡Sii! No sabía que vendría justo hoy a buscarme, Kenny está en mi casa con mis padres, pero ahora podremos irnos todos juntos ¿no es genial?
—Si, lo es... Pero yo aún espero a que llegue mi amigo, se supone que vendría a visitar un rato el lugar y después nos hiriamos a la ciudad.
—Ohh, ya veo, bueno, se que a Kenny no le importara esperar.
—... Eso espero.
—Quería avisarte eso, ah, y mi hermano me trajo unos deliciosos dulces de chocolates, tienes que probarlos, ven, acompañame a mi casa.
—Me encantaría... Pero debo hacer una llamada rápido.
—Esta bien, yo misma de los traeré —dijo la niña corriendo lejos.
Craig supuso que la niña no tardaría mucho, así que dejó la puerta abierta y sujeto su teléfono el cual estaba encima de la mesa, revisando su lista de contactos para llamar a clyde, y sin darse cuenta de quien se empezaba a asomar en la puerta. Se trataba de Thomas, quien apenas vio a la niña alejarse aprovecho para cazar al azabache.
—Llegó tu hora... Maldito hijo... —susurro Thomas con seriedad.
De ahí en adelante todo sucedió muy rápido.
Cuando craig volteo dirección a la puerta se sorprendió al ver a su padre con una pistola en la mano, pero no tuvo tiempo de reaccionar, de un momento a otro este sólo sintió dos impactos de la bala, una en su pecho y la otra en su hombro.
—¡Ugh! — se quejo de dolor y dejó caer el teléfono.
Cayendo al suelo de inmediato, craig sólo alcanzó a ver a su padre huir lo más rápido del lugar, dejándolo ahí tirado y herido. Ahora le estaba costando trabajo respirar, y sentía la sangre escurrir por su boca, sintiéndose cada vez más débil y viendo como todo se volvía borroso.
—U-Ugh...
—Craig, craig ¿estas ahí? Ya vamos en camino — se escucho decir a clyde en el teléfono.
Continuará...
