La noticia de que craig aún se encontraba en un estado bastante delicado dejó a todos con un nudo en la garganta. tanto tweek como los demás tenían caras largas y estaban sumamente preocupados por su amigo.
Sentando en la silla, tweek lloraba en silencio y rezaba por la vida de su amado. Si lo perdía, su corazón se iría con él.
Christophe, quien estaba sentado a su lado le daba palabras de apoyo y trataba de animarlo, pero ni el sabía como resultaría la operación del azabache. En el fondo también estaba preocupado.
—Snif... Craig no merece estar pasando por esto, n-no lo merece, ngh — sollozo el rubio con Tristeza.
—No, claro que no... — respondió Christophe.
Bebe veía apenada al rubio y al mismo tiempo acariciaba la espalda de clyde. El castaño también sollozaba en silencio y ella trataba de consolarlo.
—Parece que tweek quiere mucho a craig... —comentó la chica.
Clyde sólo levantó triste la mirada y vio a su amigo junto al castaño.
—Si... Es que son muy unidos... — le dijo.
—Se ve... Está sufriendo mucho por el.
—Esto es mucho más difícil para tweek...
—Pero tanto el como tu son sus amigos de craig desde la infancia, clyde. Los dos están sufriendo por igual.
—...
Clyde no quiso comentar nada sobre el tipo de relación que llevaban sus dos amigos. Craig, ya le había advertido antes sobre respetar su vida personal y no andar de chismoso por ahí, en especial cuando aún tenía sus inseguridades al salir con un empresario reconocido.
karen no podía apartar su vista del rubio desconsolado y se bajó de la silla para acercarse a él. Viéndolo con una expresión preocupada, la niña no tardo en darle palabras de ánimo.
—No llores más, por favor. Craig es muy fuerte, se va a poner bien — dijo la pequeña.
Tweek la observo con sus ojos llorosos y trató de calmarse, limpiandose las lágrimas con su mano.
—Lo siento, es que estoy muy preocupado.
—Yo también estoy preocupada. Craig es como mi hermano mayor, lo quiero mucho... Pero el es más fuerte de lo que te imaginas, y se va a poner bien, ya verás.
Tweek mostró una ligera sonrisa y le asintió a karen.
—Si... Es verdad. Craig es muy fuerte... Espero que salga sano y salvo de esta operación.
—Así será, además el estaba a punto de mudarse a la ciudad para empezar una nueva vida. Yo lo vi bastante emocionado por eso... Seguramente eso le dará mas fuerzas para querer vivir.
—... Una nueva vida — repitió tweek en voz baja.
Es cierto, craig iba mudarse, iba a superarse así mismo. Y justo pasa esto.
—Mmm... ¿Te puedo preguntar algo? — la niña lo vio con ojos curiosos.
—Ngh, si claro.
—... ¿Craig y tu, son novios? — pregunto.
El rubio parpadeo varias veces, sin saber exactamente qué responder a esa pregunta.
—Emm... Bueno... No, aún no estamos del todo juntos, pero... — comenzó a decir algo apenado.
—Pero el te gusta ¿no es asi?
—... Si, así es, pequeña... — respondió sincero.
Ese comentario no paso desapercibido para bebe, quien rápidamente fijo su mirada en el castaño.
—Así que por eso decías que eran muy unidos ¿no?
Clyde sólo suspiro. No tenía sentido ocultar lo obvio.
—Si bueno, tweek y craig se gustan desde siempre.
—... Qué tierno — sonrio con ternura — pero triste a la vez, digo... Ver a la persona que te gusta en esta situación debe ser muy difícil.
—Si... Lo es.
—... Deben tener fe — dijo esta, abrazando el hombro del castaño para brindarle su apoyo.
En el momento que karen empezó a hacerle ya algunas preguntas demasiado personales a tweek, kenny supo que era momento de intervenir, inclinandose un poco hacia adelante, llamó a su hermana.
—Karen, ya basta de preguntas y ven a sentarte — dijo el hermano mayor.
La niña lo vio enseguida y bajó la mirada apenada.
—No debes preguntar ese tipo de cosas a la gente ¿recuerdas?
—Si Kenny...
Tweek fijo su mirada en el rubio y los recuerdos llegaron a su cabeza. Kenny... Era quien le había respondido por teléfono ese día, quien le habló de forma cariñosa a craig, y la razón de sus incontrolables celos en la playa. En eso no pudo evitar notar que Kenny era un chico bastante apuesto, cosa que le hizo sentir algo de celos de inmediato, pero no era momento para eso, se supone que iba a madurar, debía dejar esos tontos berrinches a un lado.
—Oye, lo siento, es que es una niña demasiado curiosa — se disculpo Kenny viéndolo y sacándolo de sus pensamientos.
—Ah... No... No te preocupes — respondió.
—Yo sólo quería saber si eran novios... — susurro la niña con la cabeza gacha.
—Eso no es tu problema, pequeña chismosa — sonrio un poco el rubio.
Las horas fueron pasando y el silencio en la sala se volvía cada vez más insoportable. Aún no habían noticias de craig y eso los inquietaba.
Christophe vio su teléfono y noto que ya era algo tarde. Seguramente los empleados se preguntarían porque su jefe aún no regresaba.
—Tweek, se que no iras a la empresa hasta saber que craig esta bien, así que tendré que regresar yo. Sólo para cerrar la empresa, luego volveré ¿esta bien?
—Si... Hazlo, por favor.
—Ok... Regreso en un rato.
El castaño le dio una ligera palmada en la espalda y se levantó de la silla, alejándose de todos y saliendo del hospital. En eso bebe aprovecha para acercarse más al rubio, y viéndolo de manera apenada se sentó a su lado.
—Hola... — lo saludo — soy bebe, amiga de clyde.
Tweek la vio.
—Ya veo... Hola.
—... Este... Se que no es momento para hablar sobre esto, pero he leído mucho sobre ti. Te admiro como no tienes idea.
—¿A mi? ¿Porque?
—¿Como que porque? Pues porque eres un gran empresario a pesar de que aún eres bastante joven, y has logrado muchas cosas importantes.
—... No todo lo he logrado, pero gracias, eres muy linda.
Bebe sonrio tierna, sin embargo la expresión de tristeza del rubio la hacía sentir muy mal.
—... Se que quieres mucho a craig, y por eso estás así de preocupado. Pero el va a salir de esto complemente sano, no decaigas.
—...
Bebe quiso animarlo, pero al ver al médico acercarse a ellos se alertó de inmediato. Tweek también abrió sus ojos grande y se levantó de la silla rápido, acercándose al médico y sin poder articular palabra alguna. Sus nervios estaban de punta.
El hombre los veía a todos con una expresión seria, sin embargo más tranquila que antes.
—Ngh, ¿como salió todo doctor? ¿Como está craig? — pregunto tweek intrigado.
Los otros tenían una expresión parecida a la del rubio, deseando recibir una buena noticia por parte del médico.
—Hubieron algunas complicaciones a mitad de la operación. Pero gracias a que este muchacho jamás dejó de respirar, todo resultó bien. Ya está fuera de peligro — dijo el médico tranquilizando a todos.
Una sonrisita feliz se empezó a formar en el rostro de tweek. De sus ojos brotaban lágrimas, sólo que está vez de felicidad.
—Ya lo trasladamos a una habitación, pero se encuentra completamente inconsciente, necesita descansar mucho para poder recuperarse.
—¿P-Puedo verlo?
El medico lo vio en silencio y dudo un momento.
—Por favor... Quiero verlo.
—Muy bien... — suspiro el medico — pero sólo por un momento, y una sola persona. Aún necesitamos hacerle algunas revisiones.
—Si, gracias — asintió tweek, siguiendo al médico hacia la habitación.
Mientras, los demás permanecieron en la sala de la espera, ya más tranquilos y felices de que todo haya salido bien.
Cuando tweek entro a la habitación su corazón dolió, ver a craig así lo entristecia. El azabache estaba totalmente inconsciente y su piel se veía pálida. En eso se acerco y empezó a hablar.
—Craig... Me duele verte así. Vamos... Despierta, quiero saber que estas bien — dijo, tocando la suave sabana que arropaba al azabache —... Abre tus ojos por favor — pidió entristecido.
El rubio hablaba sin recibir respuesta alguna. Y aunque craig se encontrará fuera de peligro, tweek no podía estar del todo tranquilo hasta verlo despierto, y poder hablar con él como en los viejos tiempos.
—Ngh... ¿Sabes, craig? Te he extrañado mucho todos estos días. Se que decidimos darnos un tiempo, para seguir creciendo y entender que estábamos haciendo las cosas mal, pero aún así me es imposible dejar de pensarte. Te amo... Te amo demasiado.
Hubo un largo silencio en la habitación después de decir eso. Los ojos azules del blondo volvían a llenarse de lágrimas y soltaba ligeros sollozos. Estar separado de craig, era difícil para el, y más después de haberlo estado por seis largos años. Pensar que casi lo pierde para siempre dejó un gran impacto en el, y ahora más que nunca quería cuidarlo.
Sujetandole cuidadosamente la mano, tweek le empezó a hacer tiernas caricias con su dedo.
Minutos después, una enfermera entró a la habitación para informarle a tweek que craig sería nuevamente revisado, para limpiar sus heridas y otras cosas más. Este dudoso permaneció al lado de su amado.
—... Por favor, tiene que salir ahora — pidió la enfermera con amabilidad.
—Pero es que... Necesito saber que esta del todo bien. Ngh, hablame craig... — dijo al azabache.
—El ya esta fuera de peligro, tranquilo.
—No... No lo quiero dejar sólo.
—Entiendo que este preocupado, pero como le dije antes, el paciente ya esta fuera de peligro. Por favor, dejemos hacer nuestro trabajo y espere pacientemente afuera.
—... Está bien.
A regañiendes, tweek soltó la mano de craig para después alejarse. Pero una voz lo hizo detenerse de golpe.
—Tweek... — hablo craig en voz baja. En su rostro podía verse el cansancio y la falta de energía, debido a la pérdida de sangre.
Tweek se volteo a verlo con sorpresa.
—Ngh, despertaste — sonrio alegre, y acercándose nuevamente a él.
Sin embargo el azabache aún debía ser revisado. La enfermera sabía que pronto llegaría el médico y el rubio seguía en habitación.
—¿Cómo te sientes? — pregunto el preocupado rubio.
—... Débil... — respondió cansado —... Me duele el pecho... Y no siento mi brazo izquierdo...
—Te sientes débil por toda la sangre que perdiste. El dolor se debe a que ya se te esta pasando el efecto de la anestesia, y en cuanto a tu brazo, está algo adormecido por el disparo que recibiste en el hombro, pero no te preocupes, con mucho ejercicio y cuidado volverá a estar como antes. En un momento limpiaremos tus heridas y te colocaremos un nuevo vendaje — explicó la enfermera.
—... Ya veo...
—... Te vas a poner bien, sólo debes descansar mucho ¿esta bien?
—... No me queda de otra.
Tweek vio a la enfermera.
—¿A que hora podré verlo otra vez?
—Como en unas dos horas, sea paciente por favor.
—Ngh, está bien... Craig, te veo luego — dijo Tweek, mostrándole una última sonrisa y saliendo de la habitación.
El azabache sólo cerró sus ojos con cansancio y respiro profundo. Se sentía algo confundido, pero recordaba a la perfección lo que le había pasado, y quien le había hecho semejante daño.
—El médico llegará en un momento para revisarte... — le sonrio la mujer amable.
—...
Christophe entró a la empresa y todos fijaron su mirada en el. Más de uno no tardo en preguntar el porqué no les habían dado su permiso para retirarse, y el castaño sin dar muchas explicaciones sólo les ofreció una disculpa y les consedio ese permiso, ya que el blondo se encontraba ausente. Mientras caminaba hacia el ascensor se topo con Pete, y sin poder disimular su poco agrado hacia el lo vio con expresión seria.
—... ¿Porque aún estás aquí? — cuestionó el castaño.
Pete como siempre no le dio demasiada importancia a este y respondió aburrido.
—Estaba esperando a tweek. Les recuerdo que se fueron de la empresa sin dejar explicación alguna, y además alguien debía darle la noticia sobre cuál fue el acuerdo final en la reunión.
—No tenias que esperarlo, eres completamente libre de largate cuando quieras. Y en cuanto a esa información, podías dársela tranquilamente por teléfono.
—Mmm... Si, eso lo se muy bien, pero aunque no lo creas me preocupo por tweek. Se puso como fantasma en la reunión, y quería saber que le había pasado.
Christophe lo veía con desconfianza. Esa supuesta preocupación no se la creía por nada.
—Se le presentó un problema...
—... ¿Sabes?, No tienes porque seguir ocultandolo. Se que tweek tiene un amorío secreto con el chico del basurero, no me sorprenderia este con el en este justo momento.
—... Si, es verdad, no tiene sentido que actúe como si no supiera nada. Y tu tampoco tienes que ocultarme tus verdaderas malas intenciones con tweek, llegando al punto de querer dañar su relación con el único amor de su vida.
—... Debí suponer que lo arruinarías todo. Lo único que quería era que tweek abriera los ojos, que se diera cuenta de que esa relación sólo lo puede perjudicar, dandole una muy mala imagen tanto a él como a su familia.
—¿No crees que te estas metiendo en algo que definitivamente no te incumbe?. Tweek es un adulto, y sabe lo que hace.
—Pues no parece, porque ha estado jugando bastante con su imagen, exponiéndose en el basurero para que cualquier persona lo reconozca y luego sea humillado en las revistas por su metida de pata. Tweek esta siendo un inmaduro y lo sabes.
—El sólo ha tratado de ser feliz con la persona que ama... Y tu no tienes ningún derecho a prohibirle eso. Tu, maldito interesado... — frunce el ceño.
—... Cuida tus palabras... Christophe.
—¿Porque?... No me das miedo, Pete.
—Pues deberías, porque no me conoces lo suficiente.
—Yo diría que si... No soy ningún ingenuo, Pete. Se que te gusta jugar sucio, así que a mi, no me vengas con amenazas.
—Tomalo mas como una advertencia...
Pete tenía una expresión fría, pero eso no intimido al castaño en ningún momento. Ahora con esa advertencia empezaba a desconfiar mucho más de este, y lo creía capaz de cualquier cosa.
—Probablemente tweek no regrese hasta mañana. Ya que esta con su novio, yo mejor me voy.
—...
Pete paso por un lado de este y siguió caminando, sin embargo una pregunta bastante insinuosa de Christophe lo hizo de detenerse.
—Tuviste algo que ver con la persona que le disparo a craig ¿verdad? — dijo Christophe.
El pelinegro se volteo a verlo, mostrándose algo confuso.
—¿De que estas hablando?
—... Sabes que tweek ama profundamente a craig, lo cual significa que jamás se va a interesar en ti. Sin craig en su vida, tu tendrías el camino libre...
—... ¿Que insinuas?
—Sólo pregunto... si tuviste algo que ver.
—... Nisiquiera sabía que le habían disparado a ese chico. No tengo ni la menor idea de quien lo hizo, además no se porque sospechas de mi. El lugar en donde vive no es exactamente muy pacífico que digamos.
—... Eso no te libra de sospechas... Se que eres capaz de cualquier cosa con tal de quedarte con Tweek.
—Me tomas por un psicópata, Christophe... — sonrio de medio lado.
—... Pues para que lo sepas, craig esta muy grave, así que si tuviste algo que ver con eso, puedes estar feliz, porque honestamente no creo que ese pobre chico sobreviva.
—... Que pena por el, aunque más por tweek. Tengo que irme... Ah, y otra cosa, no me involucres en ese asesinato sin siquiera tener pruebas, adiós.
Y sin decir más, Pete se retiro de la empresa, dejando al castaño con un amargo sabor de boca. Sabía que Pete tenía algo que ver con todo esto, lo presentía, sin embargo en algo tenía razón, no podía culparlo sin tener aún las pruebas necesarias.
En el hospital, ya todos se encontraban más calmados y esperaban pacientemente a que llegara la hora de su visita. Cuando la enfermera les indico que ya podían entrar, estos caminaron deprisa hacia la habitación. El primero en ver a craig y romper a llorar fue clyde, quien sin mucha fuerza lo abrazo de forma fraternal.
—Pensé que te perdería para siempre, Snif —lloriqueo el castaño.
Craig hizo una expresión de asco al ver la nariz mocosa de su amigo, pero aún así sonrio tranquilo.
—Ya deja de llorar... Estoy bien.
—¿Enserio estás bien? Yo te veo demasiado pálido — comentó la rubia.
—Lógicamente... Perdí un Montón de sangre... — contestó craig.
—Si... Y es por eso que debes descansar mucho, eso fue lo que dijo el médico — comentó tweek.
La niña corrió hasta craig y también lo abrazo con cuidado.
—Que bueno que ya estás bien... — sonrio alegre.
Craig correspondió a su sonrisa y luego se quedó en silencio, bajando su mirada. Esa acción no pasó desapercibido para ninguno, y tweek, algo preocupado se acercó a él.
—¿Quieres hablar sobre lo que pasó?
—... Si amigo, dinos de una vez por todas quién fue el bastardo que te disparo.
—Sii, dinos — dijo karen.
Todos esperaban impacientes la respuesta de este, y craig algo serio empezó a hablar.
—... Fue... Fue mi papá — soltó el azabache, sorprendiendo a todos.
—¿Tu papá? Ngh — se inquieto el rubio.
—Si...
—No puedo creer que haya sido capaz de llegar tan lejos... Joder, intento matarte — dijo clyde frustrado.
—Yo tampoco me lo creo... Siempre me pareció un cobarde.
—Craig, yo si sabía que tarde o temprano tu papá sería capaz de hacer algo así. Lo supe desde el día que lo vi amenazandote con un cuchillo, por eso te dije que no era buena idea que te quedaras en el basurero — expresó el blondo.
—... Si... Y casualmente lo hace en el momento que estoy por mudarme.
—Pues tu papá debe pagar por esto, y muy caro. Intento asesinarte, no puede seguir andando por ahí con tanta tranquilidad — comentó Kenny, metiendo las manos en el bolsillo de su suéter naranja.
—El tiene razón, tenemos que hacer algo — concordo tweek con seriedad.
—Chicos... Yo se que lo que hizo mi papá fue bastante grave, pero estoy bien, es lo único que importa. Ya pronto pagara por lo que hizo...
—¿Como? ¿Quieres que tu papá se salga con la suya? Eso no es propio de ti, craig... — se extraño clyde.
—... Yo sólo quiero paz, estoy cansado de tener un problema tras otro... — les dijo exhausto.
Hubo un corto silencio después de eso. El azabache si debía descansar, no debían generarle más estrés al hablar sobre su padre.
—... Está bien, descansa... Ya luego hablaremos sobre que hacer con tu papá, porque esto no se puede quedar así — se molesto tweek, cruzandose de brazos.
—...
—Si bueno... Lo importante es que estas bien — sonrio bebe cambiando de tema.
—Sii, eres jodidamente fuerte, viejo — lo felicito clyde.
Craig sólo río un poco.
—Yo ya sabía que te ibas a poner bien — dijo karen feliz.
Mientras estos seguían haciendo comentarios positivos, craig los veía con expresión tranquila, cerrando sus ojos relajado e ignorando el ligero dolor en su pecho y hombro. Según el médico, el dolor se le pasaría en unos días.
—... Chicos... Gracias por esta visita, pero ahora me gustaría estar a solas... — dijo el azabache minutos después.
Tweek lo veía fijo y después bajó su mirada.
—Está bien, amigo... Se que debes de estar muy cansado después de semejante operación.
Clyde se alejo de la cama, al igual que karen. Kenny y bebe se acercaron a la puerta para después salir, deseándole al azabache que se mejorará pronto.
Tweek le dio una última mirada preocupada al azabache y camino algo decaído hasta la puerta.
—Tu no, tweek.
—...
—Quiero hablar contigo... — dijo sereno.
—... Si... — asintió, acercándose a la cama y sentándose en una silla a su lado — ¿sobre qué quieres hablar?
—Sobre nosotros... Tweek. Casi muero...
El rubio se estremeció un poco al recordar ese horrible momento, sin duda había sido como una pesadilla.
—... Tuve mucho miedo... D-De perderte... — dijo entristecido.
—... Por un momento creí, que no te volvería a ver más... Estuve entre la vida y la muerte... Lo sé.
—Craig...
—Milagrosamente sigo con vida... Y... Ahora más que nunca quiero madurar. Esta experiencia ha dejado una gran huella en mi... Me he dado cuenta de muchas cosas.
—Ngh, pero tu ya estabas decidido a superarte, craig. Lamentablemente ocurrió esto, pero ya habías decidido cambiar tu vida.
—Aún así me ha hecho valorarla más... Tweek... ¿Que hubieras hecho... Si yo no sobrevivía a esto?
Tweek se quedó mudo y no respondió a su pregunta, sin embargo su expresión lo decía todo, tenía de miedo, nerviosismo, pánico de perderlo.
—...
—Yo... Bueno... N-No lose... Pero de tan sólo pensarlo, ngh, mi corazón duele demasiado — dijo inquieto — no se que habría hecho, craig... Tu... Eres el amor de mi vida, y si te mueres, definitivamente mi corazón lo haría junto a ti.
—¿Tanto así... Me amas? — se conmovió el azabache.
—Mucho más de lo que te imaginas...
—... Supongo que yo sentiría lo mismo, si algo malo te pasa, porque mi amor por ti es igual de fuerte...
—...
—Te amo...
—Craig, sabes que yo también te amo, siempre será así, hasta el último día de mi vida... — confesó el rubio, sujetandole la mano con cariño.
Craig sonrio débil y tweek correspondió a su sonrisa. Pero en eso el dulce momento es interrumpido por la enfermera, quien se adentraba a la habitación con una cubeta y uno que otro utensilio de higiene.
—Disculpe, pero tendrá que salir un momento — dijo esta al rubio.
Tweek volteo a verla y se quedó callado.
—¿Porque tiene que salir?... Estabamos hablando justo ahora — se quejo craig.
—Es hora de su baño — aviso la mujer tranquila — así que debe dejarnos sólos un momento.
Ese comentario no le agrado del todo a tweek.
—¿Usted me va bañar? — pregunto craig, removiendose algo incomodo.
—Asi es.
—...
—Tweek... Creo que... Tendremos que seguir hablando más tarde.
—... Ella, te va a bañar... ¿A... Desnudar? Ngh.
—Es su trabajo tweek...
—Sii, pero es que aún así...
—¿Tiene algún problema con eso señor?
—Este... Yo...
—Tweek, vamos...
—... Bien... — aceptó de mala manera.
—Enfermera, antes de que lo haga, ¿nos deja a solas un minuto?
—Si, claro.
La mujer salió de la habitación y tweek no tardo en fruncir el ceño, eso le hizo un poco de gracia al azabache.
—Te va a ver desnudo, Ngh...— dijo frustrado.
—Tweek... ¿En serio te vas a poner celoso por eso?
—... Si...
—... Ahh, tweek — suspira craig.
—Yo podría hacerlo, ¡no me molesta para nada!
—Tweek...
—Enserio no me molesta.
—Pero no es tu trabajo hacer eso, es el de ella, para eso le pagan así que... Mejor dejala hacer esto ¿ok?
El rubio dudo por varios segundos, pero sin tener más opción tuvo que aceptar.
—... Está bien.
—Aún eres demasiado celoso...
—Sólo quiero cuidarte de una enfermera trepadora.
—No creo que sea una trepadora, pero bueno... No es como si fuera a interesarme en ella ni nada.
—...
—Sabes que sólo tengo ojos para ti...
—Craig... — sonrio con un ligero rubor — Bueno... Se que aún nos estamos tomando un tiempo, pero... Me gustaría, antes de irme... Pues...
—... Yo también quiero besarte — adivino craig.
—... ¿Puedo?
—Sólo hazlo.
Al escuchar su permiso, tweek se inclino lentamente hacia el azabache y beso sus labios con ternura. Craig sólo correspondió de inmediato, y levantando su mano buena le acaricio la mejilla. Era un beso dulce y significativo, y ambos jóvenes enamorados volvieron a sentir mariposas en el estómago como la primera vez. Al separarse se vieron algo jadeantes y sonrieron.
—Te amo tanto... —murmuró tweek muy cerca de su boca.
—Y yo a ti... Tweek... — respondió de la misma manera.
—Bueno... —se separo de este —... Seguramente la enfermera regresará así que... Te veo más tarde.
—Te estaré esperando.
—Ok...
Tweek se dio la vuelta y empezó a caminar, hasta que recordó comentarle algo. No sabía si se molestaría, pero tenía que saberlo.
—Emm... Craig...
—¿Si?
Este se voltea a verlo y tartamudeando un poco comienza a hablar.
—E-Es que yo... Bueno... Voy a correr con todos los gastos del hospital. Por haberte atendido... — informo sereno.
Craig no dijo nada y cerró sus ojos tranquilo.
—Se que eso puede molestarte un...
—Está bien... Gracias... — contestó craig, sorprendiendo al rubio.
—... N-No es problema, te veo luego — sonrio feliz, y saliendo de la habitación —... Dejar tu orgullo a un lado... Que gran paso — dijo Tweek en voz baja, regresando con los chicos en la sala.
Continúara...
