Yop: teeeerceeer capitulo!

Ks: enserio vas muy rápido.

Yop: shiton! Déjame escribir a gusto.

Ks: *suspira*

Yop: omitiendo todo eso de largo.. ¡vamos al fic


Cap. 3. Primeras lecciones.

Harry despertó a primera hora de la mañana, con el afán de vestirse rápido y dejar atrás el cuarto de quinto año.

Sabía de antemano que si se quedaba más tiempo los demás se despertaran y tendría que lidiar con las conversaciones, rumores y miradas juzgadoras de sus compañeros por todo lo sucedido el año pasado y lo que pasó en el verano.

Por desgracia, su plan no fue muy bien ejecutado. Pues tres de los chicos estaban despiertos y uno de ellos ya le veía de forma extraña, y parecía que iba a decir su opinión sobre el asunto cuando otro de los leones hablo.

—¿y Zak?—

Eso logró que la atención de todos se enfocara en la cama vacía y perfectamente hecha.

—Pensé tardaremos en despertarlo, con eso de que nunca ha estado en una cama— comentó otro de los chicos.

—¿tal vez se levantó temprano por costumbre? Es decir ayer dijeron que es un capitán y el mencionó un nombre de barco, hasta donde recuerdo los marineros siempre están despiertos antes de que amanezca— comentó otro chico, este de una familia muggle, por lo que sus conocimientos en costumbres navales eran de fiar hasta cierto punto.

—Actualmente—

La voz del chico desaparecido hizo que todos voltean a ver a la entrada del dormitorio, en donde se encontraba el chico con todo y espada.

—Fuí por unas cosas que se me olvidaron en el Caos— eso fue algo que llamó la atención de todos.

¿Qué podría ser el Caos?

—¡Pero! De camino me encontré con fantasmas que no están encadenados a nada, ¡y los cuadros se mueven como películas! aparte de que su kraken es más amistoso, y menos verde, ¡Pero esta escuela es cool! ¿y las escaleras movibles? ¡extra épico! Pero si no fuera porque estoy algo nervioso por el primer dia de clases ni porque ya he visto fantasmas antes, diría que el truco de casi decapitación de Nick es genial— comentó, logrando una pequeña sonrisa en los rostros de sus compañeros de clase, la cual duró hasta que un chico medio gordito noto algo curioso en la espada del chico.

Pues parecía que la calavera había dirigido sus verdes ojos a la nuca del joven mago y le veía con algo de cariño y cansancio.

—Eres un chico extraño Zak— susurro la espada, haciendo que todos terminaran de levantarse por el susto de escuchar a una espada hablar.

—¡Oh vamos Cal! ¿no me digas que no se te hace nada cool este lugar?—

—Bueno. Admito que ahora tiene menos energía negativa que la última vez que estuve aquí así que… supongo que si. ¡Pero basta de charlas! Se hace tarde y un buen capitán sabe planear su tiempo—

—¡Cierto! Hay que aprovechar que ni Crogar ni Caramba están a cargo de la comida— dijo el chico antes de correr fuera del cuarto.

Dejando un asombrado y en silenciado cuarto.

—¿La espada habló?— preguntó finalmente uno de los chicos.

Dejando a todos los estudiantes masculinos con la incógnita en el aire, pero la ligera sospecha de que ese año las cosas serían más interesantes que de costumbre.

.—.—.—..—.—.—

El primer día de clases empezó como algo normal.

El desayuno, en las respectivas casas, los jefes de casa entregando los horarios de cada uno de los estudiantes y estos comparaban sus horas libres con cada uno de sus amigos.

—¡Esto es terrible! ¿Doble pociones con Snape a primera hora? y ¿Luego con la terrible dama rosa? Demonios los lunes de este año serán terribles— se quejó Ron

Ante lo cual Harry asintió, pero lo curioso fue cuando la cerebro del grupo se volteó a ver a Zak.

—¿Qué tal tu horario?— pregunto de manera amable y cordial.

—Supongo que bien. doble pociones, DaDa, adivinación, transfiguración y encantamientos—

—¿Cómo es que no tienen Historia ni las optativas?— preguntó algo curiosa la joven.

—Runas, Historia, Astronomía, Numérico mágico, todo eso debes de saberlo para sobrevivir en el triángulo y más si eres un navegante— explicó la espada parlante —Y con gente como Cece, Crogar, Sassafras, Caramba y obviamente yo, Calabras. Zak tiene más conocimientos y experiencia que cualquier otro experto en este viejo castillo— continuó.

—No se si eso último sea cierto, pero definitivamente ustedes son muy buenos maestros— comentó el chico tras pasar algo de comida.

—Y no hay que olvidar a Clovis, Carlito, Caos, Calico, el Guardián y aunque me duela admitirlo… también me ha enseñado un poco Alan Gamble—

—¡Ja!—

—¿¡Alan Gamble?!— tanto Zak como Calabras voltearon a ver a el miembro pelirrojo del llamado trío de oro.

Mientras que Harry y Hermione le veían con idénticas caras de cansancio.

—¿El Alan Gamble que derrotó a un ejército de magos oscuros el solo desde su escoba?, el Alan Gamble que decidió probar parte de la moda Muggle en los años de los aviones, y que repartió el botín de un pirata en con los magos más pobres de Norteamérica? ¿¡el alan Gamble de cabellos de trigo y ojos de jade?! ¿¡ESE ALAN GAMBLE?!—

Zak y Calabras parpadearon antes de responder al mismo tiempo con dos preguntas diferentes.

—¿Hay algún otro Alan Gamble?/ ¿¡Alan Gamble es un mago!?—

—¡Hermano! ¿cómo lograste que te enseñara algo? ¡Ha estado desaparecido por años!— fue la entusiasta respuesta del pelirrojo.

—Tuvimos que rescatarlo de unos espectros negros malditos en el Eco de Marituga. El tonto cayó en la trampa del tesoro a mitad de isla y quedó como prisionero en el faro. Oh y ¡casi nos hace picadillo! Ni las gracias nos dio ese egocéntrico calamar seco— refunfuño Calabras.

—Si… De no ser porque Clovis estaba realmente decepcionado de lo que hizo, Alan jamás hubiera regresado el tesoro, y nosotros seguimos atrapados en el Eco y la medusa bebé gigante hubiera drenado el faro y el resto del triángulo hubiese muerto— pensó en voz alta el chico mientras veía de forma ausente su casi vacío plato de desayuno.

El trío de amigos intercambiaron miradas confusas y de asombro, al parecer no eran los únicos que habían lidiado con algo similar a lo ocurrido en segundo grado, pero a diferencia de su experiencia, aquí la desilusión causada logro hacer que el farsante realmente ayudará en la situación y no estorbar tanto en el rescate de… lo que sea que fuese el lugar que tenían que salvar.

Justo en eso Neville hablo.

—¡cielos! Más vale irme. De lo contrario Snape sin duda se enojara de más conmigo—

Eso logro que el trío local volteara a la pared mientras el dúo extranjero miraba al techo.

—¡Ha! Si que es tarde— dijeron ambas partes antes de levantarse.

—¡Vamos te enseñaremos el camino! Y de paso podemos contarte nuestra experiencia con engreídos profesores— comentó Harry

El salón de pociones resultó ser un cuarto dentro de un calabozo, cosa que logró sacar una risa por parte de Calabras.

—sigo diciendo que es muy de cuentos clasicos tener pociones en calabozos—

Eso logró una risa tanto en Zak, Harry y Hermione, dejando a un muy confundido Ron sobre el asunto, hasta que la castaña se apiado de él y dijo que le prestara un libro de cuentos muggles para que entendiera.

Con esa frase entraron al salón tomado asiento cerca del medio del aula, quedando Hermione y Zak juntos mientras que Ron y Harry quedaron de vecinos en el pupitre de al lado.

Una vez terminaron de entrar los leones, empezaron a llegar los miembros de la casa de serpientes, incluyendo cierto trío de bravucones que se dirigió directamente a la mesa de los chicos.

Pero ZaK logró sentir algo raro en el chico de pelo oxigenado, haciéndole fruncir el ceño en confusión y precaución antes de hacerse una nota mental de mantener vigilado a ese chico y preguntar a Calabras y Caramba sobre eso después.

Había algo en él… algo que le recordaba hasta cierto punto al sentimiento que tuvo cuando Caramba empezó a actuar extraño por influencia de Xibalbá, y cuando Flint llegó al pueblo diciendo ser el gobernador de Marituga. Había algo… que realmente no le agradaba nada y como el Defensor de Marituga, Elegido del faro y Portador de Calabras simple y sencillamente no podía dejar pasar.

Un golpe en la puerta logro hacer que los pensamientos del chico quedarán al fondo de su mente para después, y enfocarse en el hecho de que lo que parecía ser un aburrido, depresivo y harto de la vida cuervo o cobra humanizada se ponía frente al pizarrón y empezaba a dar una serie de explicaciones acerca de la importancia de unos examenes con nombre chistoso y lo que estarian repasando ese día.

La poción resultó ser fácil de hacer y realmente era como si estuviese haciendo algo para sus migrañas con Sasafrás o cocinando la receta super descongelante de Crogar, solo que esta vez había más ingredientes y menos estrés por terminarla a tiempo antes de ser comido por un dragón o descuartizado por un esqueleto viviente.

Snape, (como resultó que se llamaba el profesor cuervo/cobra) pasó a supervisar los trabajos de cada quien y sospechando de que la brillante de Hermione hubiese hecho todo el trabajo, separó a Zak del equipo y le dio otro caldero.

Llevándose la sorpresa de su vida como profesor al ver que el joven capitán logró hacer la pócima a la perfección y en tiempo record.

—Veo que tu maestro en pociones es lo suficientemente decente como para enseñarte a hacer algo, pero lo demasiado estúpido para ir por velocidad en vez de calidad—

—Actualmente, mi tutora se especializa en dar tanto la mejor calidad como velocidad en el servicio. Le juro por mi vara que esto funcionara a la perfección— respondió el chico, logrando que el salón entero se congelara en silencio.

Nunca antes alguien había respondido al profesor Snape, y menos cuestionando sus conocimientos en pócimas.

—Veamos si eso es cierto—

El hombre cobra/,cuervo paso a poner un poco del contenido del caldero en un frasco y luego sacó una rana.

Una rana que resultó en el sollozo quedo de un compañero de clases. Cosa que preocupo un poco al capitán pero lo puso en pausa el pensamiento.

Tras administrar la dosis y nada extraño pasara, el profesor dejó escapar en su mirada una clara idea de desagrado y rendimiento.

—5 puntos para Storm. Sin embargo quiero que trabaje solo a partir de ahora y que trate de hacer las cosas al paso de sus compañeros, no está dentro del triángulo—

Un enorme jadeo de sorpresa y alivio se pudo escuchar en toda la sala, proveniente de la mayoría de los estudiantes de ambos bandos, quienes no podían creer que alguien hubiese ganado a Snape una, y menos que lograse dar puntos a la casa de los leones.

Cosa que Ron, Harry y Hermione no dejaron de comentar en el transcurso a la siguiente materia.

Pero una vez estuvieron por terminar de subir las escaleras al aula de DaDa, Zak se detuvo en seco y Calabras parecía estar algo inquieto.

Cosa que no pasó desapercibida por el trio dorado.

—¿Zak?— preguntó algo preocupada Hermione.

—Cal, ¿es eso?—

—Si. Y mucha magia negra, no me agrada nada como se siente— eso logró poner al resto del grupo alerta.

—¿Magia negra?— preguntó Harry mientra veía con cautela a varias partes del castillo.

—¿Están seguros?— agregó Hermione mientras trataba de recordar todos los hechizos posibles de protección.

—No otra vez, ¿acaso solo Lupin ha sido bueno?— se quejó Ron.

—No se a que se refiera Ron con eso, pero si. Estamos totalmente seguros de que eso que sentimos es magia negra y que proviene de…— Zak se quedó callado mientras se concentraba en encontrar la dirección más precisa de donde provenía la presencia maligna.

Tenía que admitir que después del fiasco que fue esa cosa con Xibalba, Moonrock y lo sucedido en el faro, Zak se había hecho más sensible a reconocer las corrientes mágicas en el aire y con la tutela (algo obligada) de Sasafrás, Calabras y Clovis, el chico había aprendido a distinguir cuando un usuario o artefactos de magia maldita estaban cerca, sin embargo el joven capitán aún tenía mucho por aprender en el arte de localizar y sentir presencias.

—¿el aula que sigue?— termino de decir y para confirmarlo volteó a ver a su espada, tras unos tres o cuatro segundos tratando de localizar la fuente de la energía maldita.

—arg, bastante mejor que la vez anterior, pero no. Es en realidad del salón que esta después de el que sigue— corrigió Calabras.

—el salón después del que sigue… oh no— Hermione dejó escapar un suspiro antes de ver directamente a Harry.

—Por favor mantente tranquilo y no intentes nada. Es con Umbridge—

Harry y ron dejaron escapar simultáneos suspiros de cansancio y resignación.

—Al parecer tendremos que salvarnos de otro maestro loco este año—

—solo espero no nos hagan seguir arañas o trolls otra vez—

Zak levantó una ceja al escuchar eso pero pronto volteó su atención a su espada.

—Si quieres puedo llamar a Casi y que te lleve con Clovis y Caramba. Se que la magia negra condensada es mala para ti—

—¿Crees que puedes solo?—

—estamos en clases, dudo mucho que intente algo—

Calabras suspiro.

Realmente apreciaba la consideración que Zak tenía con él y más después del susto que fue esa vez en que desató todos los poderes al mismo tiempo.

El chico aún se culpaba por ese y otros incidentes y a pesar de que no le gustaba dejarlo solo ( y menos por lo sucedido tras el segundo encuentro con Anubis), sabía que haría lo que fuese por ayudar a que el niño se sintiese mejor.

—Esta bien. Pero toma el ojo de Beru, quiero saber cuando debo de regresar en caso de ser necesario—

Zak asintió antes de silbar y pedirle a su ave fénix que llevase a Calabras al barco, no sin antes guardar el ojo de Beru en el bolsillo interno de su chaleco.

Y con una pequeña barrera mental Zak junto con el trio de oro decidieron entrar al cuarto de Defensa Contra Las Artes Oscuras, listos para enfrentar a una (más) posiblemente psicópata por maestra.