~Reencuentro~
Había logrado escaparse de Lán WàngJī, volteó levemente hacia atrás sólo para cerciorarse de que el Lán no le estuviera siguiendo, aprovechó uno de los pasillos para poder perderse de la vista del joven.
—Debo ir con Niè HuáiSāng y los demás, antes de que él me vuelva a atrapar. — Se repegó a la pared, por su lado y sin mirarlo pasó Lán WángJī.
Rápidamente salió de aquel pasillo y se dirigió hacia el camerino de "Qiàn hétǐ", apenas divisó la placa con el nombre de la agrupación, entró en esta cerrando la puerta de forma violenta y ganándose la atención de los integrantes.
Niè HuáiSāng abrió los ojos de par en par y sonrió. — ¡¿Cuánto tiempo?! — Caminó gustoso hacia el joven.
— ¡¿Qué fue ese...?! — Los orbes púrpuras del chico se mostraron completamente sorprendidos. — ¿Qué haces aquí? — Preguntó mirando de arriba abajo al chico que estaba pegado a la puerta como si quisiera que esta se bloqueará de por vida.
— ¡Me vio! — Dijo alterado.
— ¿Quien?
— ¡HánGuāng-Jūn!
—Jolt... — Emperatriz se quedó en blanco al ver al joven en la puerta.
Jolt viró, su expresión era como si hubiese visto a un fantasma. —El segundo Lán le vio. — Los cuatro se vieron entre sí. — ¡¿Qué esperas?! — Gritó Jolt. — ¡Escóndete, baboso! — Dijo jalando al chico que ya parecía calcomanía en la puerta.
Lo aventó atrás de la pantalla, pues nadie se asomaría ahí.
— ¡Rápido, rápido! — Dijo Niè HuáiSāng dándole palmaditas en la espalda al pelinegro.
La puerta volvió abrirse de forma abrupta y aquello hizo que los otros cuatro se tensaran.
— ¡¿Qué diablos creen que hacen?!
— ¡Comandante, no puede entrar así sin más! — La voz de la asistente del grupo sonó detrás del mánager.
Niè MíngJué bufó. —Dense prisa, que en poco tiempo nos marcharemos. — Dicho aquello, el hombre se retiró.
Jolt revisó que no hubiera nadie en el pasillo, cerró la puerta para después caminar hasta la pantalla. — ¡¿Qué diablos estás haciendo aquí?! — Reprendió.
—Vine al concierto, ¿a qué más podría venir?
— ¡¿Y tenías que dejar que te vieran?!
—Sólo me vio HánGuāng-Jūn...
— ¡Suficiente tenemos con él! — Cerró los ojos al oír el fuerte gritó de Jolt.
—Ya, ya. — Dijo Niè HuáiSāng, sacudiendo suavemente su abanico. — ¿Lán WàngJī te vio entrar aquí? — Preguntó.
—No... que yo sepa. — Respondió de forma honesta.
— ¡¿Qué diablos quieres decir con eso!?
— ¡Deja de gritar! — Demandó Emperatriz. —Le estás asustando. — Dijo señalando a Rolls.
Este estaba sentado, pasmado al ver toda aquella situación, no conocía al chico que había entrado, y por ver cómo los otros dos le hablaban con familiaridad le hacía sentir que se estaba perdiendo de algo, más aún con el hecho de que el chico se escondía del segundo Lán.
—Am... — Niè HuáiSāng volvió abrir el abanico y comenzó a echarse un poco de aire. —Es... una larga historia. — Dijo sonriéndole a Rolls.
—Una muy larga. — Comentó Jolt, haciendo énfasis en "muy".
Rolls sólo sonrió, igual y luego se enteraba, pero por lo que veía, la cuestión ahora era mantener al chico "oculto".
— ¿Tío? — Llamó la chica al ver el ensombrecido rostro de Lán QǐRén.
El teléfono de la oficina comenzó a sonar, Lán QǐRén atendió la llamada.
—Espero no ser inoportuno...
—Dime que estás bromeando, QīngHéng-Jūn.
—Oh... no esperaba que te enterarás tan pronto.
—Hablo en serio, QīngHéng-Jūn.
—Hermano, lamento ir en contra de tus deseos, pero mi decisión es firme.
— ¡Lán WàngJī es acosado por esa chica!
—No exageres, es cierto que no ha reparado en decir lo que siente, pero no es acoso.
— ¡QīngHéng-Jūn!
QīngHéng-Jūn terminó la llamada, ganándose la ira de su hermano menor, mismo que colgó el teléfono y salió directo a la oficina de su hermano mayor. Mientras Lán ZìQíang miraba todo aquello.
—Sea por Dios. — Dijo poniendo una mano sobre su mejilla y ladeando la cabeza.
Tomó las hojas que antes estaba leyendo Lán QǐRén, examinando a detalle a los integrantes de "Qián hétǐ".
Habían ideado el plan perfecto para sacarlo de ahí sin que nadie más lo viera, ahora sólo rezaban por no toparse a Lán WàngJī.
— ¡Apúrense! — Llamó desde afuera su mánager.
Niè HuáiSāng dio un brinco. — ¿Qué le vamos a decir a mi hermano?
—En primer lugar, ponte los pupilentes de nuevo, o nos la hará buena. — Comentó Jolt.
—Pero ya me duelen los ojos. — Chilló Niè HuáiSāng.
—Recuerda que hay reporteros, y algunos son chupa sangre. — Recordó Jolt.
—Ya. — Dijo derrotado Niè HuáiSāng.
— ¡Qué se apuren! — Entraron Niè MíngJué y su asistente al camerino -Niè MíngJué estaba harto de esperarles-, notando así a un quinto integrante, un tic se apoderó de su ceja izquierda, respiró lo más hondo que pudo, pero fue inútil. — ¡¿QUÉ DEMONIOS ESTÁ PASANDO AQUÍ?!
Todos temblaron, Niè HuáiSāng y Wèi WùXián se abrazaron, temblando como gelatinas, Rolls cerró los ojos, Jolt dio un leve brinco y Emperatriz reía nerviosa.
—Por favor no alcé tanto la voz. — Pidió su asistente.
— ¡QUIERO RESPUESTAS, Y LAS QUIERO AHORA! — Demandó, haciendo caso omiso de la petición anterior.
Fuera del camerino se oía la voz del mayor, Lán XīChén había ido a buscar a su aún Shockeado hermano, cuando oyó los gritos, se acercó lo suficiente como para que su voz se oyera y lo insuficiente como para no ver lo que ocurría dentro.
— ¿MíngJué? — Llamó con su habitual y calmado tono.
Al oír la voz del mayor de los Lán, Niè HuáiSāng miró a Wèi WùXián y sin avisarle siquiera lo arrojó atrás de la pantalla, originando un ruido que evidenciaba que algo o alguien había caído.
— ¡¿Qué ha pasado?! — Preguntó preocupado Lán XīChén, entrando al camerino, encontrando así a Niè HuáiSāng tirado en el suelo.
—Me caí. — Soltó una risilla.
Lán XīChén rió al ver tal escena. —Ya decía yo que uno de ustedes era el hermanito de MíngJué. — Comentó mirando al mencionado.
Niè MíngJué soltó un suspiro. —Ya suponía que HuáiSāng sería el primero en descuidarse.
—No digas eso, la verdad es que fue por ti que llegué a la conclusión de que uno de ellos era HuáiSāng.
— ¿Cómo así? — Preguntó Niè HuáiSāng, sentándose en el suelo.
Lán XīChén volvió a reír. —MíngJué es muy sobre protector contigo, por nada del mundo de alejaría o descuidaría de ti.
Niè MíngJué cerró los ojos y volteó la cabeza, un tenue sonrojo se posó en sus mejillas, escena bastante inusual, pero que les daba material a "Qián hétǐ" para molestar a su mánager.
Lán XīChén salió en compañía de Niè MíngJué, dejando a los chicos con la asistente.
Junto a un suspiro. —Ponte los pupilentes. — Ordenó. —Y ustedes ayudenme a meterlo aquí. — Caminó atrás de la pantalla, tomó una de las maletas en las que solían llevar ropa, maquillaje, etc. —LáZhù, ayúdanos.
La chica de cabellos ondulados, caminó hasta donde Jolt había ido, encontrándose con el joven que estaban tratando de ocultar. —Esto... ¿quién es él?
—Wèi WùXián. — Respondió Jolt.
—...
— ¿Xiāng Wèi? — Rolls pasó sus manos frente a los ojos de la chica.
— ¡Dijiste que Wèi WùXián est-!
—Sorpresa. — Dijo Jolt, fingiendo felicidad. —Luego te explico, por ahora ayúdanos.
LáZhù miró con atención. — ¿Qué pretendes hacer?
—Meterlo en la maleta.
— ¡Que salvaje! — Dijeron al unísono Wèi WùXián y LáZhù.
El programa había seguido su curso y todos los asistentes habían salido satisfechos de dicho evento.
Una limusina aparcó, de ella salió una chica de 165 cm, cabello negro lacio atado en una coleta alta, sus ojos lilas llamaban rápidamente la atención, camino directo a la parte trasera, pues ahí podía entrar a camerinos sin tener que dar cara a los medios.
Justamente en su camino por los pasillos encontró a un desorientado y levemente ansioso...
— ¿Lán WàngJī?
El mencionado alzó el rostro y miró a quien le hablaba. —Hermana... ¿qué estás...?
Lán ZìQíang sonrió amablemente. —Todo terminó, padre me ha preguntado por ustedes.
Lán WàngJī recobró un poco su usual postura. —Ya veo.
—WàngJī... ¿ha pasado algo?
Lán WàngJī se tensó un poco. —Nada.
—WángJī, eres un mal mentiroso. — Comentó con honestidad.
— ¡ZìQíang! — La mencionada volteó, encontrándose con el mayor de los Lán.
—XīChén... — Sintió la cara arder, cosa que provocó una risilla en Lán XīChén.
— ¿Cuándo vas a dejar esas formalidades? — Preguntó acercándose a ella.
— ¿Eh?
—Tenemos seis meses de casados y sigues llamándome XīChén. — Comentó dándole un suave toque en la nariz a ZìQíang, y notando por fin a su hermano. — ¡Oh, WàngJī, con que aquí estabas! — Tomó del hombro a su hermano. —Ya puedes respirar en paz, "Qián hétǐ" ya se fue.
— ¡¿Qué?! — La voz de ZìQíang llamó la atención de los jades.
— ¿Pasa algo?
—Padre me envió para hablar con ellos, bueno con su mánager, apenas acabo el evento, ¿cómo que ya se fueron? — Preguntó ladeando la cabeza, y mostrando su disgusto.
Lán XīChén sonrió para calmarla. —Se fueron poco después de que bajaron del escenario, tal y como sospechamos, uno de ellos es HuáiSāng, y el próximo período escolar va a comenzar.
ZìQíang llevó sus manos a la cintura. — "Qián hétǐ" está conformado por chicos de la misma edad que WàngJī, naturalmente Niè MíngJué procurará que estos no descuiden sus estudios.
—La ventaja de ser independiente. — Mencionó su esposo.
—Cierto.
—Momento... ¿dijiste que mi padre te envío? — Ella asintió. —Eso quiere decir...
—Que planea extenderles una invitación para trabajar en una de las disqueras... — La voz de Lán WàngJī nunca fue muy animada, sin embargo ahora daba la impresión de que aquello le desagradaba o incomodaba.
Sin decir nada más Lán WàngJī se apartó de ellos y caminó hacia la salida.
— ¿Paso algo?
—Después te cuento.
Llegó a casa con todo el cansancio del mundo, jamás había pensado que sería tan agitador, pero le gustaba y no podía quejarse del todo.
— ¡Tío! — La voz de un pequeñito resonó en el recibidor.
Apenas logró divisar al pequeño, se dispuso a atraparlo, pues este le había saltado encima.
— ¡¿Y este milagro?! — Preguntó Jiāng Chéng al tener a su sobrinito en brazos.
—Venimos a visitarlos, pero tú no llegabas. — Dijo el nene de siete años, mismo que infló las mejillas.
—Usted disculpe, Príncipe Líng. — Bromeó abrazando al pequeño, logrando que este riera.
— ¡A-Chéng! — La voz de su hermana captó su atención.
— ¡Hermana! — Caminó hasta ella con el pequeño en brazos. — ¿Cómo haz estado?
—Bien, ¿y tú? — Preguntó con una dulce sonrisa. —Veo que vienes del trabajo, ¿cómo estuvo?
— ¿No lo vieron? — Fingió ofensa.
—Nos entretuvimos hablando con mis suegros. — Jiāng Chéng lo sabía, sabía que a donde estuviera su hermana estaría el marido de esta y padre de Jīn Líng, Jīn ZiXuān.
—Tiempo sin verlo... Rey guajolote*. — Jīn ZiXuān respiró lo más profundo que pudo para no perder los estribos, mientras el pequeño Jīn Líng reía al oír como su tío había llamado a su padre.
—A-Líng. — Llamó la madre del niño.
— ¿Dónde está el tío Wèi? — Preguntó mirando a Jiāng Chéng.
— ¿Dónde está? — Repitió mirando a su hermana.
— ¿A-Xián no viene contigo? — Preguntó la chica.
—No, dijo que se adelantaría. — Mencionó un tanto preocupado. — ¡¿A dónde diablos fuiste, Wèi WùXián?!
La lluvia había comenzado y las calles ya poseían leves charcos en donde se reflejaban el cielo, las casas, letreros y demás.
Justo frente a una casa estaba un joven de ojos grises y largos cabellos negros, una sombrilla gris le protegía del agua.
Aquella casa le pertenecía a QīnHénh-Jūn y a sus hijos, pese a ser un empresario, su casa era grande más no ostentosa.
Estaba rodeada por una barda y en la parte de enfrente tenía una reja, cuyos barrotes eran de color plateado, mismos que tenían una separación de 30 cm, a través de ellos se podía ver el jardín delantero.
Justo ese pequeño jardín era contemplado por Wèi WùXián. —La casa de Lán Zhàn...
De entre los pequeños arbustos salió un conejo negro, mismo que estaba completamente empapado a causa de la lluvia. Detrás de él salió un joven de largos y lacios cabellos negros, llevaba una sombrilla blanca como la nieve, su expresión era estoica, como si desconociera los sentimientos, sus orbes dorados se posaron en el animalito.
—Por eso no deben salir del corral. — Le dijo al conejito, se agachó para levantarlo y alzarlo en cuanto el animal estuvo a la altura de su pecho se repegó insistentemente en él, buscando un poco de calor. Lán WàngJī mantuvo la vista en el conejo.
—Lán Zhàn... — Sintió una a leve punzada en el corazón, quería gritarle, hacerle ver que estaba ahí, se mordió el labio reprimiendo así aquel deseo.
Continuó mirando al segundo Lán, se acercó más a la reja para poder contemplar al otro, sus ojos se concentraron en los orbes dorados del otro y poco a poco comenzó a apartar la mirada, prestando atención a cada parte del contrario, así como en sus acciones.
Una embelesada sonrisa se posó en el rostro de Wèi WùXián, cuando conoció a Lán WàngJī, este parecía tenerle cierta manía, todo lo que hacía parecía estar mal ante los ojos del segundo jade. Logrando que Wèi WùXián se enfrascará más en molestarlo, en lograr que Lán WàngJī le dijera de su viva voz que era lo que estaba mal.
Había tratado de imaginarse a Lán WàngJī haciendo algo jodidamente cursi, pero por más que trataba no podía, la expresión de Lán WàngJī siempre terminaba por cerrarle cualquier fantasía de ese tipo.
—Lán Zhàn... te extrañé... Lán Erge-Ge...
Lán WàngJī alzó el rostro sólo para encontrarse la calle vacía, soltó un suave suspiro, se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia el interior de su casa.
Escondido, Wèi WùXián soltó un largo suspiro. —Perdona, Lán Zhàn, de verdad. — Miró como Lán WàngJī entraba a su casa. —Pero aún no es el momento de que nos crucemos.
Se aseguró que el jade entrará a su casa y comenzó a partir.
En casa, habían tratado de contactarle, pero parecía que el chico no tenía intenciones de contestar, hasta que notaron como la lluvia se había vuelto más violenta.
Es posible que el clima dificulte que las llamadas se enlacen como se debe. — Sugirió Jiāng YànLí.
No les quedaba otra más que esperar, por lo pronto Jīn Líng le pidió a su tío que jugara con él, y este así lo hizo, pasó un tiempo antes de que el timbre de la casa Jiāng sonará.
— ¡Ya voy! — Gritó Jiāng Chéng, abrió la puerta encontrándose con el eslabón perdido. — ¡Pareces perro mojado! — Gritó, Jiāng YànLí, Jīn ZiXuān y su pequeño Jīn Líng se asomaron.
— ¡Shijie! — Se contuvo de abrazarla sólo porque el marido de Jiāng YànLí se posó detrás de ella. —Rey guajolote. — Dijo con toda la intención de hacer enojar al otro, Jīn ZiXuān sólo uso mala cara, y Jiāng YànLí le tomó del brazo.
— ¡Tío Wèi! — Gritó el pequeño.
Wèi WùXián sonrió. — ¡RúLán! — Se agachó para poder abrazar al nene, olvidando que estaba mojado, el pequeño A-Líng abrazó con fuerza.
— ¡Vas a mojar al niño! — La voz de la matriarca de aquella casa resonó con fuerza, haciendo que el pequeño se afianza más a su tío.
—Madam Yú. — Wèi WùXián soltó al pequeño y se puso de pie, haciendo una reverencia hacia Madam Yú.
La mujer clavó sus orbes purpuras en el chico. —Ven aquí. — Ordenó, el otro obedeció, caminó hasta quedar frente a ella, la mirada de Madam Yú siempre fue intensa hacia su persona, y aquello no parecía haber cambiado. —Espero que esta vez te sepas comportar, ya no eres un niñito estúpido. — Dijo con voz severa.
Wèi WùXián sonrió. —También le extrañé, Madam Yú. — La mujer soltó un suspiro y después le dio un zape al chico.
— ¡Au! — Chilló este riendo un poco.
—Ve a ducharte, la cena estará lista pronto. — Dijo marchándose del lugar.
— ¡Abuela! — Llamó el pequeño Jīn Líng.
Madam Yú se detuvo y volteó a ver a su nietecito. — ¿Hmm?
— ¿Me puedo bañar con el tío Wèi? — Su madre sonrió ante la petición de su pequeño.
Madam Yú también sonrió ante el tierno gesto del nene. —No lo sé, pregúntale a tus padres, y a tú tío.
Jīn Líng volteó a ver a sus padres así como a su tío. — ¿Puedo?
—Por mi no hay problema. — Dijo Wèi WùXián, los padres de Jīn Líng asintieron.
— ¡Sí! — Festejó el pequeño, siendo alzado por Wèi WùXián. —Tío Chéng, báñate con nosotros. — Pidió al de ojos azules*
— ¡¿Qué?! — Aquella petición le había tomado por sorpresa.
—Sí, tío Chéng, ven con nosotros. — Bromeó Wèi WùXián, Jiāng Chéng casi golpeaba a Wèi WùXián con la vista.
— ¡Anda tío, anda! — Pidió Jīn Líng.
Viendo la escena estaba Jiāng FēngMián, sonriendo al ver a su familia reunida como hace mucho estuvo, claro, ahora con un pequeño más. —A-Chéng, no me digas que vas a tener a tu sobrinito suplicándote. — Dijo acercándose.
— ¡Tío Jiāng! — Wèi WùXián sonrió ampliamente.
—Claro que no. — Respondió Jiāng Chéng sonrojado.
—Tío... — Jiāng FēngMián interrumpió a Wèi WùXián.
—Tenemos tiempo para hablar, por ahora... al agua patos. — Dijo dándole un toque en la nariz a su nieto. —De prisa o Zǐyuān se molestara. — Dijo susurrando lo ultimo, seguro que si Madam Yú le oía así le iría.
Los tres "patos" sonrieron y se marcharon. Jiāng FēngMián se fue a donde se encontraba su mujer, Jiāng YànLí y su marido regresaron a la sala.
—Soy yo, ¿o Madam Yú parecía contenta con verlo? — Jīn ZiXuān sabía lo tensa que era la relación de su suegra y su "cuñado", por lo que aquella "conversación" la sintió un poco distinta a las habituales que él había presenciado.
Jiāng YànLí sonrió. —Mamá no lo dice, pero estaba preocupada por A-Xián. — Incluso ella se veía más animada. Jīn ZiXuān tomó las manos de Jiāng YànLí y las elevó hasta dejarlas a la altura de su boca, depositando un suave beso en el dorso de estas.
En el baño se estaba desarrollando una divertida guerra sin cuartel.
— ¡A-Líng ten cuidado! — Dijo Jiāng Chéng atrapado al pequeño que había resbalado. Wèi WùXián rió a carcajadas. —Debería darte vergüenza. — Comentó mirando a Wèi WùXián.
— ¿Eh?
—Mi madre cree que has madurado.
— ¡Lo he hecho!
— ¡Claro que no!
— ¡He crecido!
— ¡Eso no quiere decir que hayas dejado de ser un niñito estúpido!
— ¡No soy un niñito estúpido!
— ¡¿Entonces qué fue lo que paso con HánGuāng-Jūn?!
Wèi WùXián abrió los ojos de golpe y sus mejillas se tornaron rosas. Antes de que cualquiera pudiese decir algo, sintieron un chorro de agua en la cara.
— ¡A-Líng! — Dijeron al unísono, jalando al pequeño para hacerle cosquillas.
Rey guajolote: Como todos sabemos, Wèi WùXián se referia a Jīn ZiXuān como "pavo real", pero el pavo real es un ave muy chida y yo quiero joder a Jīn ZiXuān, así que le cambie a "Rey guajolote" gorogorogorogoro~
Según la wikia, los ojos de Chéng son azules, y si la wikia lo dice, azules se los dejo :v
Otra cosita, Fanfiction me esta volando los "~~~" que uso para cambio de escena, así que voy a clavarles la línea pedorra y sin chiste u.u
