¡ Vamos niños, daros prisa, llegaremos tarde!- llama Ginny Potter a sus hijos. Se oyen varios gritos y maldiciones en el piso superior, en el cual se esta librando una batalla entre los tres hermanos.

-- Harry por favor, no llegaremos.

-- De acuerdo- Harry Potter deja su ejemplar del profeta sobre la mesa, se acerca a su mujer para darle un suave beso en la frente y se dirige al piso superior, para poner orden entre los tres hermanos.

Mientras en la cocina, Ginny limpia con una floritura de su varita las sobras del desayuno. Un ruido seco la hace mirar hacia la puerta.

-- ¡ Ahi tienes al primero cariño!- le aclara la voz de Harry desde arriba. James Sirius Potter el mayor de sus tres hijos se levanta del suelo, frotandose el trasero por el dolor de la caida. Su cara deja en claro que no le ha hecho gracia la forma de su padre de hacerlo bajar. Ginny le sonrie y le pasa el abrigo.

-- ¡ No papa! ¡ No me ...!- un nuevo golpe seco y Albus Severus Potter esta en el suelo junto a James ya de pie y con cara de burla. Ginny lo levanta y le ayuda a colocarse el abrigo.

-- Mama, no encuentro mis guantes.- Lily Luna Potter, mira con pena a su madre desde la parte alta de la escalera.-- Creo que los deje en la madriguera.

-- No importa, compraremos unos nuevos tesoro. Por fin estamos listos, de acuerdo James tu primero.

James se acerco a la chimenea, agarro un poco de polvos flu y se introdujo en el hueco de la chimenea.

--¡ Callejon Diagon!- pronuncio y desaparecio entre las llamas verdes.

Harry tomo la mano de Lily y Ginny la de Albus y siguieron a James hasta el callejon.

En el callejon los Potter se encuentran con Ron y Hermione Weasley, junto a sus hijos Rose y Hugo.

--¡ Rose esta alli mama!- chilla Lily tirando de la mano de su madre para llegar junto a su prima.

-- Lily, tengo mi varita, mira...-- Hugo enseña su varita a sus primos con orgullo.-- Tiene madera de olmo antiguo y nucleo de dragon. ¿ Quieres que vayamos a por la tuya??-- pregunta a la niña.

-- Mama ¿Puedo ir a por mi varita?--

-- Claro, cielo, nos vemos todos en el caldero chorreante en una hora.

Los mayores se separaron de los pequeños y se dirigieron cada uno a sus tiendas favoritas. Los padres se dirigieron a por los libros a Flourish y Blotts, mientras los pequeños se separaban, Rose y Albus se encaminaron hacia el Emporio de la lechuza, James se acerco a la tienda de Sortilegios Weasley para saludar a su tio George. Lily y Hugo entraron sin demora a Ollivanders. El hombre ya entrado en años se giro al escuchar que se abria la puerta.

-- Bien , bien, muy bien. Si señorita, venga aqui-- Cogio a la pequeña Lily de la mano y la coloco en medio de la pequeña tienda, comenzo a tomar sus medidas entre murmullos emocionados.-- ¡ Que alegria, otra Potter, y van tres! ¡ Si señorita su familia hizo un gran trabajo...!

El hombre se alejo y empezo a rebuscar entre las cajas y cajas de varitas, cogio tres entre sus manos y se las acerco a la pequeña.

--Prueba niña, no temas.-- le tendio la primera y antes de que los dedos de la niña la tocaran se la retiro-- no, no ,no esa no, prueba con esta.

Lily sujeto una delgada varita entre sus manos, la varita temblo y el hombre se la quito negando con la cabeza.

-- Eres tan complicada como tu padre, veamos, si, tan complicada como el... Quizas, si, es posible muy posible.-- El hombre parecia divagar entre sus pensamientos mientras se perdia en el interior de la tienda, Lily miro con angustia al pequeño Hugo que se encogio de hombros.

Cuando volvio de nuevo traia entre sus manos una cajita delgada y larga, la abrio y ofrecio lo que habia en su interior a la pequeña. Esta estiro la mano y rozo con la llema de los dedos, la delgada y blanca varita de su interior, al momento la varita emitio una suave luz brillante y el viejo mago sonrio.

-- 15 cm de largo, madera de lirio magico, y cabello de amor verdadero. Es muy poderosa, flexible pero no demasiado y resistente. Es una varita unica y escepcional, cuidala señorita.

--¿ Cabello de amor verdadero?¿ Que quiere decir?- le pregunto la pequeña, no habia escuchado nunca esos ingredientes en una varita.

-- Señorita Potter, esta varita esta creada a partir del amor que se tenian sus abuelos, ellos me entregaron esos ingredientes para que creara una varita para el fruto se su amor, tu padre, pero la varita no lo eligio a el, pense que quedaria en el olvido, pero al parecer esta varita estaba esperando a que usted viniera a visitarnos.-- Sonrio dulcemente a la confusa niña y le entrego su varita empaquetada y desaparecio en el interior de la tienda.

Cuando Hugo y Lily llegaron al caldero chorreante, el resto de la familia ya estaban alli, Neville Longbotton, su esposa Luna y sus hijos Amelia y Frank se habian unido a ellos, tambien Molly y Arthurt Weasley, junto con Ted Lupin el ahijado de Harry.

-- ¡¡ Oh mis niños como habeis crecido!!-- la abuela Molly los arropo a los dos en un fuerte abrazo y los llevo junto con los otros primos.

La comida empezo a llenar la alargada mesa y el ruido de las conversaciones llenaba el lugar.

-- ¿ Entonces es cierto? Me refiero a lo que dicen de que los gigantes estan en movimiento- pregunta entre susurros Ginny a Hermione.

Despues de la gran batalla de Hogwarts, sus estudiantes volvieron a terminar sus estudios, Hermione habia alcanzado uno de sus sueños convirtiendose en ministra de magia, la mas joven en siglos, Ron era el campeon de ajedrez magico y auror, junto con Harry que era el jefe de seguridad magica y Ginny estubo jugando con las Arpias de Holyhead hasta que quedo embarazada de James. Sus vidas eran muy tranquilas y satisfactorias.

-- Eso parece, sinceramente, estamos preocupados, los hombres lobos estan ocultos a saber donde.-- Hermione miraba de reojo a los niños al otro lado de la mesa.- Hacia veinte años que no habia este tipo de movimientos en el mundo magico. Tampoco hay mas indicios, aunque estamos alertas y seguimos investigando.

-- Mama, Albus no deja que este con el y ese niño.- les interrumpe Lily.

-- No pasa nada cielo, ¿ Por que no vas con Hugo y Rose?

-- Fueron con James a Gambol y Japes, tampoco me dejaron ir con ellos.-- Lily hizo un puchero y se abrazo a su madre.

-- Amelia y Frank si que estan, invitalos a un helado en Florean.-- Ginny dio un par de monedas a su hija, que sonrio y se acerco a los dos niños Longbotton, unos minutos despues los tres salian por la puerta hacia la heladeria. Cuando volvio a centrar su atencion a sus amigos estos miraban un poco mas alla de donde estaban, siguio sus miradas y encontro a Albus, hablando animadamente con un pequeño de ojos grises y pelo rubio platino, sentado a su lado, un hombre sorprendentemente parecido, con el pelo igual de rubio, y la mirada perdida en el profeta. Draco Malfoy desvio la mirada del periodico para contestar algo a los niños. Ginny volvio a mirar a su esposo y su familia. Ron, George y Harry miraban hacia el extraño trio con el entrecejo fruncido, se notaba a la legua que los Malfoy no eran santos de su devocion.

Cuando el curso pasado Albus fue seleccionado para Slytherin fue una sorpresa para todos, aun asi, apoyaron a su hijo y lo animaron a hacer amistades dentro de su casa, no podian extrañarse de que tambien se hiciera amigo de un Malfoy, ademas no podian culpar al niño de los errores pasados de su familia.

-- Nos vemos el fin de semana, creo que sera mejor que nos vayamos.-- Ron se levanto malhumorado, y se despidio de su familia para dirigirse en busca de sus hijos para despedirse.

-- Vale, esto, si claro, nos vemos mas tarde.-- Harry estaba en una pelea interior entre dejar a su hijo hacer su vida o cogerle de la oreja y alejarlo todo lo posible de Malfoy.

-- Gracias otra vez, por llevar mañana a Hugo y Rose.

-- Esta bien Hermione, solo recuerda mandarnos sus baules esta noche.

Mientras se despedian Harry se acerco a su hijo Albus y los Malfoy, Ginny lo siguio, sonrio a los dos niños y miro a Draco Malfoy.

-- Draco, me alegra verte, ¿ Que tal todo?- Estiro la mano hacia el hombre para saludarlo.

-- Señora Potter, Señor Potter-- los miro con indiferencia sin aceptar la mano que Ginny le ofrecia-- Scorpius, es hora de irse hijo, despidete.

Ginny poso la mano desairada sobre el hombro de su hijo.

--Nos vemos en el expreso Albus- Se despidio el pequeño de los Malfoy- Un placer Señor y Señora Potter.

-- Hasta mañana Scorpius-

-- El placer ha sido nuestro.-- Se despidio Ginny sonriendo al pequeño.

El anden nueve y tres cuartos esta repleto de padres e hijos despidiendose aceleradamente.

Las voces, el ulular de las lechuzas, suaves maullidos y muchos sonidos mas se mezclaban entre el sonido de la escarlata locomotora, que echaba humo impaciente por que sus ocupantes terminaran de despedirse y ocuparan sus compartimentos.

La multitud de magos y brujas no podian evitar lanzar curiosas miradas a uno de los grupos mas numeroso, el cual sus integrantes hablaban distraidos entre ellos, sin prestar atencion a las miradas indiscretas. En el numeroso grupo los Potter y Longbotton se ponian de acuerdo para las vacaciones de navidad. Percy Weasly apareció en ese momento con sus hijas, justo a tiempo para subir los baúles antes de que el tren se pusiera en marcha.La locomotora comenzo a pitar, y los niños rezagados se precipitaron en subir al tren.

Una vez todos arriba, el tren se puso en marcha. Hugo y Lily se quedaron en pie solos en medio del pasillo.

-- Tenemos que buscar un compartimento Hugo, vamos muevete.

-- Vayamos hacia el final, estara mas vacio.-- respondio mientras tiraba de su baul.

Todos los vagones estaban llenos de ruidosos estudiantes, en el tercer vagon encontraron a Rose y James, pero como estaba completo continuaron arrastrando sus baules hasta llegar al ultimo compartimento.

En el interior pudieron ver a Albus con Scorpius, los dos estaban enfrascados en una acalorada y reñida partida de ajedrez magico.

Lily abrio la puerta y se asomo timidamente.

-- Albus- el chico la miro un segundo antes de volver a la partida- ¿ Podemos quedarnos aquí? Porfa. No te molestaremos lo prometo, ¿ Verdad Hugo?

Albus volvio a mirar a su hermana, la niña tenia los ojos vidriosos, como si estubiera a punto de llorar, la pequeña sabia que su hermano no podia verla llorar. Albus la miro con los ojos entrecerrados, se habia sentido tan tranquilo el año anterior cuando en el colegio no habia ninguna hermana pesada siguiendole alla donde el fuera para que jugara con ella. Segun la veia Albus, su hermana era caprichosa, revoltosa, siempre terminaban haciendo o jugando a lo que ella quisiera, la queria obviamente, pero a veces deseaba que lo dejara en paz. El chico miro a su acompañante que se encogio de hombros haciendole saber que no le importaba.

-- Vale, podeis pasar.- los dos pequeños pelirrojos acomodaron sus baules, Lily se sento al lado de su hermano y lo abrazo. Hugo se presento y se sento enfrente de sus primos, junto al rubio.

Los otros dos continuaron su partida de ajedrez.

Cuando la señora de carrito llego, Lily se desperto con el olor a pastel de calabaza, los tres chicos que se habian dado cuenta, rieron a carcajadas, dejando a la pequeña sorprendida, preguntando que era eso tan divertido.

-- Tu Lily, hemos tratado de despertarte como 13 veces, y lo unico que necesitabamos para conseguirlo era pastel de calabaza.- Hugo le respondio aun riendo y la pequeña lo fulmino con la mirada a la vez que su cara se teñia de rojo.

-- Estaba cansada idiota, ademas no he comido nada desde el desayuno.- la chica le pego un gran bocado a su pastel e ignoro las risas que los otros no podian controlar.- Como no pareis os hechare un hechizo mocomurcielago.

Los tres rieron aun mas fuerte, la pequeña pelirroja saco su varita y lanzo el hechizo contra su hermano. Su hermano dejo de reir, pero los otros dos rieron aun mas fuerte, Scorpius reia tanto que acabo en el suelo sujetandose la barriga por las agujetas, Hugo salio corriendo en busca de su hermana, que llego con el en unos minutos. Cuando Rose entro en el compartimento no podia creer lo que veian sus ojos. Malfoy tirado en el suelo riendo, Lily terminando su pastel tranquilamente mientras miraba a traves de la ventana y Albus de pie, intentando limpiarse un gran moco gigante que no dejaba salir de su nariz, Rose lanzo el contra hechizo y se sento riendo junto a su prima.

-- Lily es increible ¿ Cuando has aprendido a hacer eso?-- pregunto Albus aceptando el pañuelo que su primo le ofrecia, le dio un puntapie al rubio que seguia desternillandose en el suelo. Como puedo hizo un esfuerzo para dejar de reir, aunque continuo sentado en el suelo.

-- Lo mejor que he visto en mi vida Potter, tu hermana no se anda con tonterias.- se secaba las lagrimas de risa mientras hablaba.

-- La proxima vez que os riais de mi acordaros de Albus hace un momento, mama me enseño, y es el mejor hechizo del mundo.- advirtio a los cuatro niños.

-- Perdona Lily, no volveremos a reirnos de ti, de verdad, toma una gragea en señal de paz.-- le ofrecio el rubio con una sonrisa.La niña la acepto y se la metio sin dudar en la boca.

-- ¡ Puuuaagggg! ¡ Que asco!-- Bramo escupiendo hacia todos la gragea- ¡ Sabor a moco!

Todos volvieron a estallar en carcajadas mientras se limpiaban la gragea, escupida por Lily, de encima.Aun reian cuando volvio a abrirse la puerta, dos chicos unos palmos mas altos que ellos, las caras llenas de pecas y un inconfundible pelo rojo y alborotado entraron rapido cerrando la puerta tras ellos. Los chico eran exactamente iguales, miraron con una sonrisa traviesa a los ocupantes del compartimento y se sentaron entre ellos.

-- Hemos puesto pastillas vomitibas en el pastel de calabaza de Nicolas Smith- les comunico Fred junior ( o quizas era George junior ) con orgullo a sus primos y al rubio.

-- Victorie os va a matar-- respondio Rose.

-- Es muy posible primita, pero Teddy nos lo agradecera- alzo las cejas mirando picaramente a Rose.-- Ese Smith es un idiota ¿ Verdad Fred?

-- Por supuesto George, haremos lo que sea necesario para que nuestra Victorie no salga con ese tonto del culo.-- Corroboro su gemelo.

-- Bueno, creo que ya estamos llegando sera mejor que vayamos a ponernos nuestras tunicas.-- Comunico Rose negando con la cabeza hacia los gemelos.-- Mas os vale que Victorie no se entere.

Salio del compartimento para dirigirse de nuevo al suyo, George y Fred se miraron un segundo antes de seguirla.

Los otros cuatro hicieron lo propio y se pusieron sus tunicas.

Cuando llegaron a la estacion era de noche, los dos pelirrojos se despidieron de Albus y Scorpius que se dirigieron a los carruajes, despues se desearles suerte.

En el anden una voz conocida llamaba a los de primer año para que lo siguieran.

--¡ Los de primer año seguidme! ¡ Por aqui por favor!-- Lily y Hugo se acercaron sonrientes al semigigante y lo saludaron con entusiasmo.

-- Hagrid, que alegria verte, mama y papa te envian recuerdos-- le saludo Lily.

Hagrid abrazo a los pequeños recordando el dia en que sus padre habian llegado al colegio por primera vez. Los hizo ir hacia los botes mientras continuaba llamando a los nuevos estudiantes.

Cuando bajaron de los botes,Hagrid los guio a traves de los terrenos de la escuela hasta la puerta principal, donde ya los estaba esperando Nebille Longbotton.

--¿Todo bien Hagrid ?-- le pregunto con una sonrisa a modo de saludo.

-- Mejor imposible profesor.-- le contesto el semigigante apretando el hombro del joven profesor con su gran manaza.-- Aquí te dejo a los nuevos, ahora nos vemos.

Subio la escalinata y entro al colegio para sentarse en su puesto de profesor de criaturas magicas, dejando a los recien llegados con su profesor de herbologia.

Longbotton miraba a los alumnos con una amplia sonrisa, esperando a que los que aun seguian distraidos centraran su atencion en el otra vez.

-- ¡ Sean todos bienvenidos a la escuela Hogwarts de magia y hechiceria! En unos momentos me acompañaran hasta el gran comedor, donde tendra lugar la seleccion. Para los que aun no lo saben, esta escuela fue abierta hace mas de mil años por cuatro poderosos magos, a saber, Godric Griffyndor, Helga Hufflepuff, Rowena Ravenclaw y Salazar Slytherin.Cada una de nuestras casa hace referencia a uno de ellos. Siganme por aqui por favor.-- El profesor guio a los nuevos alumnos hasta las grandes puertas del gran comedor, al llegar a esta se detubieron ante las puertas aun cerradas.--Cuando crucen estas puertas seran seleccionados para una de la casas, creedme cuando os digo que se convertiran en vuestro hogar el tiempo que esteis aquí. Las clases seran de lunes a viernes, cuando acabe el banquete los prefectos de cada casa os acompañaran a vuestras salas comunes y os mostraran vuestro dormitorio. Al final de cada trimestre tendreis que demostrar lo aprendido en los examenes. Si os comportais incorrectamente y/o os saltais las normas sereis sancionados y perdereis puntos para vuestras casas, en cambio sereis recompensados por vuestros logros. Al final de cada año la casa con mas puntos sera la ganadora y obtendra la copa de las casas, que como imaginais es un gran honor. Muy bien y ahora ¿ Estais listos ? Las grandes puertas se abrieron dejando escapar las voces y risas del interior.

El profesor les dedico una ultima sonrisa amable y se giro para atravesar el gran comedor. Los pequeños, aun temblando por el frio, le siguieron, unos con radiantes sonrisas, los que menos con algo de temor, pero todos claramente emocionados, miraban todo alrededor del comedor, los altos techos que semejaban el cielo nocturno del exterior, las miles de velas iluminando el lugar, los estandartes de las casas...

Ante la larga mesa, donde ya ocupaban sus puestos los profesores, les esperaba un taburete sobre el que descansaba un remendado y viejo sombrero puntiagudo. El resto de los alumnos, que habian disminuidos sus voces, miraban atentamente al sombrero. El sombrero brinco sobre el taburete y se abrio una brecha sobre su tela, para la sorpresa de algunos de los nuevos alumnos, el sombrero se aclaro la garganta y se dispuso a cantar.

" Ha pasado mucho tiempo ya, desde que Gryffindor me quito de su cabeza para darme un trabajo diferente.

Entre los cuatro fundadores decidieron repartirse a los alumnos, para asi enseñarles mejor.

Cada uno buscaba algo especial entre los estudiantes y por eso, algo de ellos en mi pusieron.

Para Gryffindor los valientes y de buen corazon, Rowena mas que nada la inteligencia valoraba.

Slytherin solo queria entre sus filas astutos sangre limpias, Helga con su gran corazon se quedo con los honestos y todos los demas.

Y ahora ven sientate, dejame hechar un vistazo a tu cabecita, no te asustes, hare la mejor eleccion."

El gran comedor temblo con los aplausos que se levantaron de las cuatro mesas, el sombrero sonriendo se inclino ante su publico.

-- Bien, ahora os ire llamando uno a uno, por favor acercaros para sentaros y colocaros el sombrero.-- Longbotton saco un largo pergamino y comezo a llamar a los de primer año.-- Almos, Scott

Un niño larguirucho, con una afilada nariz y un alborotado pelo negro, se acerco al taburete y se sento, el profesor le poso el sombrero y unos segundos despues, " ¡Slytherin! ". El profesor señalo hacia una de las largas mesas que ya lo aplaudian y le saludaban,para que se sentara junto a sus compañeros. Continuo llamando a los niños que cada vez quedaban menos.

--Longbotton,Amelia.-- llamo con una gran sonrisa a su hija, la cual se sento sonriendo a su padre.

--¡ Ravenclaw !

Cuando quedaban ya un puñado de estudiantes, le llego el turno a Lily, la cual se paso las manos por el pelo y se acerco al taburete para sentarse.

-- ¡ Que alegria otra Potter mas !Hacia mucho tiempo que no veia tantos...-- escucho que le hablaba el sombrero, la niña sonrio orgullosa.-- Vaya, si desde luego crees que podrias estar en cualquier casa, te falta humildad para algunas de ellas diria yo, aunque algo de razon tienes, una dificil eleccion, aunque sin duda...

--...¡ Slytherin !-- grito el sombrero al gran comedor.

La niña se levanto y se encamino a su mesa, donde Albus se habia puesto de pie y aplaudia con ganas, desvio la vista hacia la mesa de los leones para ver a su hermano James, el cual la miraba con enfado y desvio la vista de ella sin querer seguir viendola. Por ultimo Hugo Weasley fue seleccionado para Gryffindor y acabo la seleccion, el muchacho les dedico una media sonrisa a sus primos de Slytherin antes de sentarse en su mesa.

Cuando la seleccion acabo,el sombrero y el taburete fueron retirados por el profesor, la directora McGonagall se puso en pie y las voces que llenaban el lugar se detubieron, las miradas de todos los estudiantes estaban pendiente de ella, la cual sonrio con apreciacion antes de aclararase la garganta y comenzar el discurso como cada año.

-- ¡ Bienvenidos todos a Hogwarts ! Antes de que os retireis a descansar, tengo algunas recomendaciones que haceros, sobretodo a los de primer año. El bosque que rodea al colegio esta prohibido, como su nombre indica, y sobra con recordaros que es el hogar de peligrosas criaturas con las que no os gustaria encontraros. Despues del toque de queda los alumnos no tienen permitido salir de sus salas comunes...

Lily no podia continuar escuchando el discurso de la directora, el cansancio por el viaje hacia que sus ojos se cerraran, los cuales abrio al notar que la sacuadian, Albus la miraba sonriendo.

-- Lily tienes que seguir al prefecto, espabila antes de que te quedes atras y te pierdas.-- la niña asintio aun adormilada y siguio a sus compañeros. Apenas llegaba a sus oidos lo que el prefecto les explicaba mientras recorrian las mazmorras. Cuando el grupo se paro, Lily choco de golpe con el chico que tenia delante.

-- Ten cuidado, mira por donde andas...-- le exigio mirandola con dos pequeños ojos negros, y una mueca de repulsion.-- Eres la Potter-- comento haciendo que alguno de los otros alumnos se volvieran a verla.

-- Lo siento, no me di cuenta.-- Lily se disculpo, pasando por alto los murmullos que se levantaron a su alrededor.

-- La unica manera de entrar a la sala comun y es pronunciando la contraseña.-- oyo explicar al prefecto, por lo que volvio su atencion hacia el, el cual se giro hacia el muro de piedra.-- " Sangre limpia".

El muro desaparecio ante sus ojos y los alumnos entraron precedidos por el prefecto. La sala estaba iluminada con un tono verdoso, equipada por varios sillones de cuero negros y plateados, varias chimeneas caldeaban el amplio lugar, el cual estaba rodeado por altas columnas decoradas con serpientes. Lily miraba todo con la boca abierta.

-- Los dormitorios de los chicos a la izquierda, los de las chicas a la derecha, en las puertas encontrareis vuestro nombre, alli estaran ya vuestros baules. Las clases empiezan a las nueve, os recomiendo no llegar tarde, el desayuno se sirve a partir de las siete.-- sin mas se alejo de los pequeños y se sento en uno de los sillones con varios alumnos mayores mas, su trabajo habia terminado por esa noche.

Los compañeros de primer año de Lily se habian alejado, unos caminaron a sus habitaciones, otros hablaban entre ellos, la mayoria se conocian, sus familias eran amigas, ninguno de ellos presto atencion a Lily, la cual se dirigio en busca de su habitacion.

No tardo mucho en encontrar una puerta con su nombre y el de otras tres chicas mas, sin pensarlo abrio la puerta y entro. El dormitorio era enorme, al fondo habia cuatro armarios con los nombres grabados, al igual que las camas, como era natural los colores verde y plata decoraban el lugar. La luz claramente magica iluminaba la habitacion, donde ya se encontraban las otras tres chicas, al verla entrar se callaron y se sentaron en una de las camas susurrando entre ellas, ninguna saludo a la recien llegada, de hecho la ignoraron completamente y sin disimulo. La pequeña las miro un momento pensando en acercarse a ellas, pero nego con la cabeza y comenzo a ponerse el pijama antes de meterse en la cama. Sabia que no seria bien recibida en esa casa, de hecho sabia que la odiaban por ser hija de quien era. No sabia como Albus habia conseguido integrarse entre ellos, despues de todo tambien era un Potter, supuso que Malfoy fuera su amigo tenia algo que ver. La pequeña se durmio pensando en el curso tan largo que le esperaba por delante.