Título: Burbujas en un sueño
Descargo de responsabilidad : No poseo nada del mundo de Harry Potter creado por JK Rowling, claro, una excepción de una insana obsesión con los personajes
Beteo : Nea Poulain
Palabras: 400 + 100 de mi extra
Este fic participa en el reto de marzo para la copa de la casa 2019/20 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black
Esa noche, Harry había ido a su alacena sin cenar.
Tía Petunia estaba furiosa, y sospechaba que una vez que tío Vernon volviese de su viaje de negocios sería igual.
¿Acaso Harry era un bicho tan raro como su tía había despotricado?
Las lágrimas continuaron bajando por sus mejillas mientras caía presa de un profundo sueño. El más dulce hasta el momento.
Lo primero que Harry observa son burbujas. Grandes, brillantes y de todos colores.
El lugar es maravilloso, y una vez comprende que su tía jamás podrá alcanzarlo en este paraíso, deja que su risa infantil salga de su pecho.
Es libre de jugar como cualquier niño de cinco años y de crear aún más burbujas sin miedo alguno.
Ante este pensamiento levanta las manos y observa como nuevas burbujas se unen a las demás.
Todos esos colores salen de él.
Está tan entretenido que no se da cuenta del adulto que lo observa con una sonrisa.
—Estas tan grande, mira nada más que guapo te has puesto —escucha de repente.
Esconde sus manos instintivamente.
Quizás no sea tía Petunia, pero los adultos son iguales.
Sin embargo, este hombre lo mira con un extraño brillo en los ojos.
Harry no se confía.
—¿Recuerdas quién soy cornamentita? —pregunta él con un tono apagado.
Harry no sabe, no realmente, pero quisiera hacerlo porque este hombre luce triste y su sonrisa se ha ido.
Y antes de que pueda disculparse por ser un bicho raro que solo sabe causar problemas, escucha al hombre hablar nuevamente.
—¿Porqué llorabas, Harry?
Y ese tono es tan amable que solo desea que este hombre fuese quien cuidase de él en lugar de sus tíos.
Quizás sí que merecía la cachetada que le dio su tía al llegar a casa. No debería preferir a un extraño por sobre su familia.
—Mi tía se enojó conmigo. Hice que mi maestra la llamara —admitió avergonzado.
—¿Hiciste alguna travesura?
—Los demás niños dicen que soy un mentiroso —afirma sin atreverse a mirarlo—. No mentí, pero no sabía cómo explicar lo que hice.
—Hiciste magia accidental —afirma el hombre después de un momento.
Harry alza la vista asustado, los ojos castaños miran sus manos con cariño.
—La magia no existe.
Y el hombre vuelve a lucir su mirada triste.
—Es real, cornamentita —afirma—. La magia vive dentro de nosotros.
Y frente a la asombrada mirada de Harry, alza sus manos produciendo una cascada de burbujas tan brillante como la suya.
Harry jadea maravillado al descubrir que, a diferencia de las suyas, estas se cristalizan al tocarlas.
—La magia es hermosa —suspira.
—Lo es, Harry, sólo quisiera tener tiempo para enseñarte cuánto.
Y antes de que Harry pueda preguntar a qué se refiere, comienza a sentir como su dulce sueño se desvanece.
Antes de despertar, puede oír su voz amable una última vez.
—Mi nombre es James, por cierto, no lo olvides esta vez.
Y quizás Harry olvide este sueño, pero siempre creerá que la magia es hermosa.
N/A: Quería poner depre a la gente? No realmente... Pero resultó así y hay que agradecer que no tuve más palabras para echarle sal a la herida.
U.u este pequeño sueño se inspiró en la magia que James producía de su varita la noche que murió... A veces creo que Harry si que hacía cosas de su niñez de forma inconsciente
