Hola a todos mis queridos lectores, estoy muy contenta por su apoyo asi pues me estoy esforzando por darles un buen capitulo.

En este nuevo capitulo nuestros protagonistas se veran en la disyuintiva de que estarían dispuestos a ahcer por una causa correcta? Es posible todo?

Por otro lado al fin veremos a Shisui en el presente.

La siguiente actualización será en dos semanas aproximadamente, así que disfruntenlo. Quería anunciarles también que he creado una pagina de facebook y un grupo, si gustan mantenerse atentos de como va el nuevo capitulo de este y otros fanfics, denle like y agréguense al grupo . El nombre de ambos es Kaory-Madness Aquí los link: kaorymadness/

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A disfrutar de la lectura!


Capitulo cuatro: Por una buena causa

En el salón principal de la nueva mansión, nombrada "El castillo de la Gran Alianza", en el ala central, se encontraban los miembros principales de la alianza, disfrutando del desayuno preparado por sus siervos. Sin embargo, lo que usualmente era una reunión donde las bromas llenas de picardía, las burlas a sus enemigos iban y venían; en esta ocasión una presente tensión gobernaba a todos los alfa. Los beta que debían de atender las necesidades de sus amos, debían soportar el peso de las presencias de los alfas a los que no servían y las demandas silenciosas de sus alfas. El sentimiento familiar del preceder a una batalla les llenó. Sin embargo el tema que discutían no era sobre la cercana batalla que parecía aproximarse en la frontera de los Uzumaki, sino un tema que para Minato debería ser privado.

Cada uno permanecía en su lugar, con las piernas cruzadas en el suelo de tatami y su respectiva mesita de madera con su fuente de comida. Uno por uno había manifestado su opinión al respecto de los Uchiha y la omisión de su naturaleza. A cada palabra, el espíritu alfa dentro de cada persona se manifestaba con ligeros gruñidos perceptible para los oídos desarrollados de los otros. En especial de Naruto, quien fue quien exigió una explicación de parte del clan de las panteras. Un tema tan importante como la omisión de datos de un clan que intentaba unirse a la alianza era sumamente importante, que debía ser tratado entre todas las figuras importantes. O al menos ese era el pensamiento que compartían Naruto y los otros generales.

—Naruto, cálmate. Seguramente todo tiene una explicación.― Minato exigió con tono cansino.

—Minato, entiende que mintieron a tu hijo. No solo eso, te han ocultado también a ti—intervino Jiraiya en favor de su sobrino.

Orochimaru río ante el comentario de Jiraiya, realmente no era nadie para comentar de tal manera pero se lo guardo para sí mismo. Era, por supuesto, el único omega en toda la sala. Pues no era un desayuno donde los consortes tenían permitido acompañar sino que era netamente de líderes y generales. Debido a su cargo siempre debía estar presente en esa clase de reuniones que detestaba pues la mitad de la palabrería dicha era acerca de los omegas y cachorros que cada alfa tenía, pero al fin trataban un tema importante. A pesar de ser un omega, gracias a su propia sabiduría no se veía totalmente afectado por las potentes auras de todos ellos.

—Creo que debemos ser razonables y escuchar lo que tengan que decirnos— otorgó su opinión al fin.

—Orochimaru-sama ¿cree que puede verificar todo lo que nos digan si revisa al esposo de mi hijo?― preguntó el líder.

—Por supuesto—aseguró, el general omega.

El rubio sonrió complacido. Minato se había esperado otra actitud de su hijo. No disculpaba a los Uchiha, pero realmente su hijo en vez de comentárselo solo a él, había gritado el engaño frente a todos. Nuevamente su hijo le demostraba que no era apto para sucederlo. Un alfa resuelve sus problemas por sí mismo. Pero su hijo se vio tan afectado, tan escandalizado que le dejó boquiabierto.

Si bien los Uchiha merecían una reprimenda por aquella omisión, quería evitar entrar en tensión con ellos, pues planeaba un matrimonio con el hijo mayor. Para Minato todo el asunto era una simple rebeldía juvenil que entre Fugaku, Naruto, Sasuke y él pudo haberse resuelto. Sin embargo, ya que los Hyuga también exigieron una explicación y un resarcimiento, poniéndose del lado de Naruto, tuvo que tomar aquella medida. No le agradaba exponer a un omega casado así, sobre todo siendo esposo de su hijo, pero no hubo otra solución.

Mientras meditaba su proceder silenciosamente, un mensajero beta del clan Uchiha fue anunciado. Cuando dio el permiso para que ingrese, este se puso al frente de todos, con sus rodillas al suelo, para luego dedicarles con elegancia absoluta. Podía ser solo un beta, pero todos los años que el siervo había sido entrenado se reflejaba en sus disciplinados movimientos.

—Habla, muchacho—concedió Minato amablemente.

―Gracias por recibirme, Namikaze-dono. —Habló sin mirar directamente a los ojos, como era costumbre entre los siervos a alfas superiores—El amo Fugaku-sama me mandó a informarles que el amo Sasuke está listo para declarar. Sin embargo…

— ¡Ustedes no tienen derecho a exigir algo!—Interrumpió Hiashi Hyuga casi levantándose de su lugar. Su voz demostraba tanta indignación que pareció como si la afrenta hubiera sido echa directamente a su casa.

Minato mandó una mirada amenazante al Hyuga para que guardara silencio. Este, girando su rostro ofendido, lo hizo. A pesar de que la mayoría de generales exigía un castigo ejemplar para el joven omega, Minato no lo veía de esa manera.

—Continua, por favor. — habló con gentileza al siervo.

—El amo Itachi suplica estar presente con su hermano en su intervención. Además, apela a su benevolencia para pedir si es posible que solo estén presentes usted, su hijo y el general Orochimaru.

El joven beta pronunciaba cada palabra con un respeto frío pero que dejaba humillado a muchos sirvientes presentes. Los Uchiha realmente debían de entrenarlos desde muy pequeños. Un siervo mensajero era la muestra de la disciplina dentro de un clan.

— ¡Por supuesto que no´tebayo!— intervino Naruto. A quien no le había agradado cómo su padre se entusiasmaba casi imperceptiblemente por el nombre de Itachi.

—Aceptamos—Dijo el líder sin siquiera voltear a ver a su hijo— Pero con la condición de que Itachi-kun vaya con el rostro descubierto. Siendo que Naruto es su hermano político, yo también soy su pariente político y Orochimaru es un omega no creo que haya inconveniente ¿verdad?

El joven beta inclino más la cabeza, casi logrando que su frente rozara el tatami. .

—Sí, señor. El amo Itachi está preparado para ello. Gracias por su generosidad.—La frente del siervo llegó al suelo en muestra de su gratitud.

Minato dio el permiso de levantarse al joven, y así lo hizo. Se puso de pie, despidiéndose con una inclinación antes de salir del recinto. Una ligera sonrisa de suficiencia se dibujó en el rostro del líder, la cual no pasó desapercibida para sus generales y su hijo.

Cuando las puertas fueron cerradas, varios murmullos de los miembros más importantes del clan Namikaze, Uzumaki y Hyuga se escucharon. No se atrevían a alzar la voz, pero les había quedado claro cuánto le importaba al líder supremo la opinión de los otros. Es decir...absolutamente nada. Todos habían estado de acuerdo en una audiencia pública para el joven esposo desobediente. ¡Un omega engañando a su marido! Era una barbaridad para todos; pero el rubio líder parecía solo importarle poder ver al fin el rostro de su interés.

— ¿Estas demente, Minato?—intervino Jiraiya, quien de todos los generales era el más cercano, por lo cual no temía llamarle la atención—No puedes dejarte llevar por una calentura.

—Jiraiya, no eres quien para decir eso—Intervino Tsunade, la segunda general más cercana al líder—Pero, Minato, realmente no espere que hicieras una concesión así ¿Tanto deseas a aquel joven? Entiendo que muchas veces perdamos al cabeza por un omega, pero esta es una situación grave.

Todos secundaron con la mirada las opiniones de los generales. Minato había sido el único hijo alfa del anterior líder, cachorro del primer esposo, por lo cual fue criado junto a su padre y con las mejores enseñanzas. Demostró potencial desde muy pequeño, por lo cual el respeto y temor de los miembros de su clan tenía un cimiento fuerte. Había muy pocos alfas dentro del clan Namikaze y Uzumaki capaz de hacerle frente. Quizás, solo su primo Yahiko podría equiparársele en un combate cuerpo a cuerpo, pero este normalmente secundaba sus opiniones y era quien le representaba en la tierras Uzumaki-Namikaze-Senju. Por otro lado estaba el hermano de su difunta esposa, Makoto Uzumaki, pero este era muy reservado. Mientras no se metieran con los intereses de su clan se mantenía al margen y en silencio, simplemente observando detenidamente a cada uno de los protagonistas de la discusión.

—Lo quiero como mi esposo—declaró el gran líder sin problemas ni vergüenza, con esa voz autoritaria que hace algunos años aprendió a utilizar sin reparo, dejando a su naturaleza encargarse de todo.

Todos abrieron los ojos por la sorpresa no agradable. Pensaron que la proposición de cortejo anterior había quedado en el olvido. Todos apoyaban que Minato tomara al menos dos esposos; pero los Uzumaki pensaron que volverían a escoger entre miembros de su clan por respeto a Kushina; mientras los Namikaze esperaron que al fin le diera esa dignidad a un omega de su propio clan. Por otro lado, los Hyuga habían esperado que el príncipe Neji sea tomado en consideración al menos como segundo esposo, siempre y cuando el primero no sea un Uchiha.

— ¡No puedo creer que olvides a mama!— Naruto se puso de pie como si estuviera a punto de hacer un berrinche y marcharse corriendo de la habitación como cuando lo hacía de pequeño. Ciertamente escuchar sus suposiciones hechas verdad le había afectado. Su madre era perfecta en su memoria, No podía entender como su padre podía desechar su recuerdo de aquella manera.

—Naruto, siéntate. —Demandó con voz grave, Minato— Si quieres sucederme algún día te aconsejo que no te portes como un niño frente a todos los generales. —finiquitó sin alguna turbación en su voz o mirada.

El alfa menor se sorprendió de la dureza de las palabras de su padre. Nunca se había portado de esa manera con él. Cuando era pequeño era su mama quien le corregía y su papa quien le dejaba hacer y deshacer. Aunque frente a todos era su padre quien ponía autoridad, era su madre quien en la intimidad de sus aposentos le jalaba las orejas. Al menos esos eran los recuerdos vagos de su infancia. Pero, ahí estaba, mirándole con una mirada que exigía su sumisión, como si le viera como un rival. Y es que quizás lo era. Sin el calor de un omega ligado a ellos, no había quien los uniera. Naruto era un alfa adulto y el alfa de Minato lo sentía así, ya no más como su cachorro sino como otro alfa que podría enfrentarlo.

— ¿Acaso me desheredarías ´tebayo?—su voz tembló ligeramente, pero su padre pudo percibirla.

—Aún tengo la fuerza para continuar por unos veinte años más hasta que los hijos que Itachi me dé puedan sucederme. —Declaró con el peso de una sentencia final.

Todos enmudecieron ante tal desplante. La frialdad y dureza de las palabras del rubio dejaron sin saber a dónde mirar a todos los miembros de elite. Si así de insensible era con su propio hijo alfa, no querían imaginar que tanto sería con alguien ajeno a su nucleó familiar que le hiciese daño.

Mientras tanto Hiashi Hyuga sintió su mundo tambalear, estuvo a punto de desplomarse en su sitio. Su poder en el consejo de la alianza solo dependía de si los nietos que su hija diera a Naruto cumplían con los estándares de Minato, pero esos nietos no existían; su otra salvación era precisamente Naruto. Si el rubio menor caía en desgracia ante su padre, ellos también. Maldijo que su yerno fuera tan débil que incluso su padre lo despreciase. No quería imaginarse si había dejado al chiquillo Uchiha preñado; peor aún si Minato desposa al otro omega Uchiha, y este le da un hijo alfa; sería la perdición para ellos. Todo dependía del próximo celo de su hija. Ella debía de quedar preñada y debía de nacer un alfa, y este crío debía de ganarse el aprecio de su abuelo por sobre su propio padre de ser necesario. Cada uno debía de pelear por sus propios intereses.

—No tengo apetito, le espero en la sala de reuniones, padre.

Naruto dio una leve inclinación ante todos y se retiró del lugar sintiendo que una rabia le consumía por dentro. Antes de ir a la sala de reuniones se permitió desviarse a los aposentos de su esposa. Los siervos de ella le trataron con infinita cortesía, dándole la bienvenida. Ella la recibió con una enorme sonrisa. Naruto se refugió en sus brazos por unos minutos. Hinata, como siempre, no le pregunto nada, solo se mantuvo quieta, con firmeza sobre sus rodillas, encima de cojines; mientras el rubio se apoyaba en su regazo, sintiendo la suave contextura de la seda de sus ropajes. El alfa solo quería olvidar, cerrar los ojos e intentar imaginar que era el regazo de su madre.

Mientras tanto aun en la sala principal, el apetito de todos los alfas había desaparecido. Sentían como si Minato pudiera atravesarlos solo con la mirada. Era cierto que en un hogar de solo alfas la tensión y agresividad están a la orden del día, pero desheredar a un primogénito concebido con deseo era para pensárselo mucho. Para todos era una situación grave que dos omega Uchiha ocuparan un lugar tan importante. Sasuke ya era segundo esposo y seguramente pronto concibiera un nieto del agrado de Minato; mientras Itachi podría ser quien dé el heredero. Lo cual garantizaría voz y voto para Fugaku y su clan. E incluso más que ello: ¡los sucesores de la gran alianza serían Uchiha!

Ni Tsunade o Jiraiya comentaron algo, solo el callado líder de los Uzumaki, hermano mayor de Kushina, Makoto, fue quien abrió la boca pues sintió que los intereses de su clan se veían comprometidos.

— ¿Realmente piensas dejarle sin derechos al cachorro que mi hermana te dio? Creímos que los Uchiha eran herramientas para la alianza; no que les otorgarías tal honor. Esperábamos que escogieras a un omega Uzumaki. ¿No crees que es peligroso que le otorgues más poder a los Uchiha? Son un clan que se ha mantenido al margen durante mucho tiempo.

Minato dirigió su mirada a su cuñado con frialdad y seguridad, con su alfa totalmente despierto. Desplegó sus feromonas territoriales, las cuales eran amargas y hasta asfixiantes para los alfas a su alrededor. Quería dejar en claro que sus palabras no debían de ser cuestionadas.

—Los Uzumaki ocupan un lugar importante en la alianza por respeto a mi difunta esposa a quien siempre amare; pero solo yo decido a quien voy a desposar y a quien otorgo dignidades. Que quede claro a todos los presentes ello.

Después de aquellas palabras todos se sumieron en silencio sepulcral, solo el sonido del masticar se escuchó en todo el tiempo que duro el eterno desayuno.

…...

Murmullos escuchaban aquí y allá. Tanto Sasuke como Itachi intentaban aparentar que no daban importancia a ninguno. Caminaban solemnemente, acompañados de su séquito de betas. Ambos movían su cola al compás de su caminar, consiguiendo un par de suspiros de los alfas que los divisaban. Nadie podía evitar observarlos, ya sea con curiosidad, otros con burla, otros fascinados por su belleza. Los omegas Uchiha estaban en boca de todos: Tan jóvenes y ya con la oportunidad de elevar a su clan a lo más alto. Había omegas que ni siquiera eran tomados en cuenta por alguien de la nobleza de su propio clan, y solo le quedaba la deshonra de que su padre pague por su matrimonio.

Las puertas de la sala de reuniones fueron abiertas. Esta sala era más pequeña que la sala principal, un poco más acogedora, pero menos decorada. Su pulcritud estaba decorada con pinturas Ukyo-e, aquellos dibujos hechos con tinta aguada, recreando formas abstractas que llevaban a mil caminos la imaginación.

—Por favor—señalo Minato desde su posición privilegiada.

Itachi y Sasuke se sentaron sobre los dos cojines dispuestos para ellos. Ambos dieron una reverencia pronunciada al líder de la alianza. Luego, el omega mayor procedió a retirarse la máscara de su rostro, para luego enfrentar su mirada al escrutinio de Minato.

Cuando Minato observó a Sasuke, pensó que sin duda había escogido el esposo correcto para su hijo. No comprendía que tanto se lamentó Naruto, si tenía una belleza como omega. Por otro lado, al conocer al fin el rostro de Itachi su decisión de casarse con él, se hizo más fuerte: El chico que tenía al frente guardaba facciones de aun ser muy joven, pero tenía un aura de madurez y maternal que le traía paz. Seguramente como era tradición, siendo el hijo omega mayor había cuidado de su hermanito; por lo cual su experiencia cuidando niños había acentuado su ser, dejándole esa expresión y esa mirada cálida. Era sensual, tenía unas ojeras que en vez de dañar su rostro le hacían tener un toque de misterio, diferente al de su hermano menor, también tenía los ojos delineados, pero aquello solo le hacía más cautivante ¿Cómo podría ser posible que fuera sensual, misterio, cálido y maternal al mismo tiempo? Sin duda era perfecto para ser la madre de sus crías.

—Muchas gracias, Namikaze-dono, por aceptar nuestro pedido—Itachi inclinó su cabeza nuevamente.

Sus modales eran impecables. El joven omega tenía una naturalidad inminente a la hora de usar el protocolo. Aquello agradó aún más al alfa mayor. Apreciaba que Fugaku haya criado de tan buena manera a sus dos hijos, haciéndoles conocedores de sus lugares y de cómo comportarse. Veía al que era esposo de su hijo, a unos tres centímetros al lado y detrás de su hermano mayor, tan milimetrado que hasta resultaba sorprendente. El joven chico parecía un cachorrito sintiéndose seguro detrás de su madre. Sasuke solo causaba una simpatía y ternura en él; pero Itachi era otra historia, a pesar de ser tan joven, le resultaba ya como un deseable omega adulto.

—Minato-dono, hemos venido a mostrar nuestras disculpas hacia su familia por la afrenta de mi hermano menor.

Naruto se sentó al lado de su padre descuidando completamente el protocolo, el cual debería mandarle a sentarse no tan cerca y un poco hacia atrás. Minato seguía lamentando no haber tenido quien se encargara de poner en su sitio a su hijo. Por sus deberes, no había podido dedicarle el tiempo correspondiente. Era su esposa quien le corregía, la implacable quien además como toda omega era dulce al mismo tiempo, esas contradicciones que solo podían poseer los omegas por naturaleza cuando se vuelven madres.

—Oto-san, justamente fue una afrenta. — Intervino Naruto— Itachi-san, su hermano me mintió descaradamente—acusó el rubio menor.

El esposo de su hijo no levantaba su mirada, aceptando de manera silenciosa cualquier castigo en nombre de su familia. Admirable a vista del líder. Era así como un omega demostraba valentía, asumiendo todos los insultos para sí, alejando de la desgracia a su clan.

—Itachi-kun, es un gusto recibirte. Y más aún que me hayas concedido el honor de ver tu rostro. Sin duda vuestra belleza es de familia, seguramente de su distinguida madre.

—Muchas gracias por el cumplido, señor—Ambos omegas inclinaron la cabeza.

—Permíteme escuchar a tu pequeño hermano, ahora es parte de mi familia también. Su vos será escuchada.

El alfa menor parecía querer interrumpir a su padre, pero este le dedicó una mirada fría de advertencia. Si de alguna manera debía de hacer que Naruto se comportara, aunque sea con frialdad lo haría, fue lo que pensó Minato. Lo dicho a su hijo sobre desheredarlo no era completamente cierto, pero tampoco estaba negado. Es decir, si tenía más cachorros se debía seguir con el protocolo de ver quién era el más apto para la alianza. A veces dudaba que su hijo llegara a ser capaz algún día. A la edad de Naruto, él ya llevaba años como líder y tenía a Naruto pequeño.

Un sutil aroma llegó a la nariz de Minato, supo de quien se trataba, era el aroma de Itachi, era perfecto para él. Podía oler al hermano menor quien olía a jazmines pero por su edad y seguramente inexperiencia lo dejaba escapar de forma irregular, era dulce y afrodisiaco, hecho para un joven alfa al igual que su hijo. Pero Minato, quien aún era joven siendo un alfa, había vivido tantas batallas que el aroma de un niño como Sasuke no estaba hecho para él, sino el de alguien frutal, acariciador y suave como el de Itachi.

Itachi se hizo a un lado, dando vía libre a su hermano menor, también, de cierta manera, quitando la protección que con su cuerpo le daba. Sasuke aún con la mirada agachada dio otra reverencia a su suegro y su esposo.

Naruto en su interior se sorprendió, su esposo parecía maduro, frágil, elegante pero desprotegido. Esa no era la imagen de Ranmaru, del chico que conoció en el bosque. Iba a decir algo al respecto pero la mirada de Itachi le llegó, este le observaba con cierta advertencia. El joven alfa nunca había sido callado por la mirada de un omega, excepto la de su madre, pero ello fue cuando apenas y podía sostenerse en sus dos pies. Giro su mirada hacia su padre y observó que sus ojos azules se enfocaban en la silueta del omega mayor. Entonces supo de inmediato como acabaría aquella reunión. Le molestó demasiado que su padre ya no recordara a su madre y que realmente tuviera un interés sobre Itachi Uchiha.

—Muchas gracias por concederme esta audiencia, Minato-sama— empezó Sasuke con voz solemne. — Lo que sucedió fue un descuido de mi parte, una estupidez de mi nerviosismo y una falta de respeto a usted y a mi padre. Le explicaré, todos los omegas sufren un ciclo de estío pero en los Uchiha es más evidente.

Ante aquellas palabras Minato abrió los ojos sorprendido. Aquellos datos no los tenía su clan, lo cual sería sumamente beneficioso para todos. Quizás sería favorable a mejorar la procreación.

— ¿Estás seguro, Sasuke-kun?—preguntó el alfa mayor.

—Señor, no lo digo yo, lo dicen nuestros sanadores. Como verá, somos un clan dónde abundan los omegas, por lo cual el estudio de nuestros cuerpos lleva muchos años. El ciclo de estío es un periodo en el cual nuestra conexión con nuestro animal interno se debilita, por lo cual nuestro aroma y otras características se pierden en apariencia. Es un momento donde todo dentro de nosotros se regulariza. Para iniciar un nuevo periodo.

Sasuke procedió a darles la explicación completa sobre su anatomía, los momentos en los que tenía altos índices de procrear y en cuales fechas era muy difícil como en la época de estío. Le explicó que no teniendo su aroma había decidido descansar de sus actividades diarias pero que no contaba con el permiso de su padre o hermano.

Minato quedó sorprendido con lo detallado de los conocimientos sobre los cuerpos de los omegas y su reproducción; le fascinó, pues podría aplicarlo en los omegas de la alianza para ayudar a la procreación. Su decisión de aliarse con los Uchiha le pareció incluso más útil.

Mientras tanto, Naruto permaneció silencioso, lo cual sorprendió a su padre. Observó a su hijo, intentando leerlo, pero este estaba sumergido en sus pensamientos y probablemente en sus memorias. Entonces lo supo y entendió el porqué del berrinche de su hijo, se sintió tan mal de no haber podido entenderlo de inmediato. Sin duda ese tipo de detalles eran más perceptibles para un omega. Su hijo se sentía atraído por su esposo, incluso más de lo que debería. Seguramente cuando lo conoció y este se hizo pasar por otro, su hijo se había mentalizado en obtenerlo para sí, natural en los alfa.

Naruto no solo deseaba a Sasuke, lo codiciaba. Un sentimiento que podía llegar a ser destructivo sino se obtiene aquello que con egocentrismo se ansía.

—Mi padre me tenía prohibido salir al igual que mi madre y hermano. Pero… —Minato tragó seco, si bien Sasuke le parecía hermoso pero no tenía una intención mayor que convertirlo en esposo de su hijo, aceptó que sus ojos tristes le conmovieron— Estaba asustado— continuó Sasuke — Así que sin el permiso de ellos, salí y me encontré con Naruto-sama. Me asuste de que se enterase quien era y mi padre se molestara, cometí la imprudencia de darle el nombre de uno de mis siervos solo para no meterme por el momento en problemas.

El alfa mayor sonrió suavemente. Le divirtió el hecho. Después de todo el omega enfrente de él solo tenía diecisiete años. Comprendía por qué lo hizo. Por muy aplicado que fuera seguía siendo un niño que tenía que madurar rápidamente. Sin embargo valoraba su sumisión y sentido del deber. Era un omega que sabía llevar una falta con dignidad; definitivamente demostraba su linaje con sus acciones.

—Sasuke-kun, ¿Por qué seguiste mintiendo a mi hijo? ¿Por qué no te negaste a seguir viéndolo?—Pregunto modulando su voz para no asustarlo. Y es que ese rostro compungido le enternecía.

El joven omega apartó la mirada, como si el pudor le atacara. Y con ello, se mantuvo firme ante ellos.

—Por supuesto, tenía curiosidad por mi esposo. Así que falte a la prohibición de mi padre para verlo. — respondió con aparente timidez pero sinceridad.

El líder dirigió una rápida mirada a su hijo, vio un sutil sonrojo en este. Se sintió un tanto conmovido por su hijo. La esperanza volvía, quizás muy pronto por fin podría ser abuelo. Quizás si su hijo se convertía en padre maduraría lo suficiente para llevar en sus manos el liderazgo de la alianza. El jovencito en frente de él se veía hermoso, fuerte, educado y que sabía exactamente cuál era su lugar. Estaba seguro que criaría auténticos alfa disciplinados.

El joven omega tenía sus orejas caídas, su cola no se movía, todo en su expresión corporal mostraban la vergüenza que enfrentaba. Su fragilidad quedaba evidenciada, pero también su entrega, como si dejara al descubierto su cuello para aceptar incluso una sentencia mortal.

Minato se concentró en encontrar aquel aroma frutal, cuando lo logro, aspiró el suave aroma de Itachi; con lo cual, los latidos de su corazón se desaceleraron aún más. La tranquilidad era algo poco común e incompatible con sus deberes, sobre todo desde que no tenía un omega a su lado. Poder aspirar el aroma de un joven omega como Itachi le dejaba divisar un buen futuro a su lado.

Sonrió suavemente con amabilidad; como supuso, el incidente no tenía una escala mayor a la de una pelea de dos niños.

Al parecer del gran líder, Sasuke sería buen compañero para su hijo. Por lo cual, lamentó un poco los acuerdos que se firmaron y la testarudez de su hijo. Aún no era seguro, pero Sasuke no parecía estar preñado, Orochimaru se los aclararía, pero si su hijo se hubiera quedado a su lado, seguramente ya sería abuelo. Una real lastima. Tendría que esperar hasta el siguiente celo; porque los miedos del clan Hyuga eran muy ciertos, cada vez se convencía que Hinata no era la indicada para darle un cachorro a su sangre. En su momento, creyó que era la unión ideal, pero comenzaba dudar de ello. Además, la heredera del clan, Hanabi era una joven alfa, algo que le disgustaba pues no parecía agachar la cabeza con facilidad. Sin embargo, los Uchiha le parecían sinceros, dignos pero que respetaban su lugar. Itachi y Sasuke olían como omegas fuertes que podrían traer al mundo muchos cachorros.

—Minato-sama, disculpe la interrupción. —La voz de Itachi llamó la atención del rubio mayor, quien con agrado le prestó atención— El comportamiento de mi hermano es mi culpa también. Debería haberlo mantenido vigilado pero confié en que nos obedecería. Es una falta inaceptable para mí también. Pero también le pido comprensión, hemos sido severos en su crianza y aún era un niño. Sin embargo, lo aplicaremos mejor para que cumpla con su rol de esposo.

Minato estudió sus palabras; estas estaban llenas de decepción, amenaza y rectitud. Sin embargo, sus ojos mostraban un amor infinito por su hermanito. Itachi era como la madre perfecta: disciplinado y amoroso.

Suspiró pesadamente, se puso en pie y bajó de su estrado. Caminó seguido por la mirada atenta de su hijo hasta los omega. Observó a Itachi y enlazó su mirada con la de este, pudo observar un sutil sonrojo en sus mejillas, solo observable para alguien tan observador como él. Le pareció aún más encantador, ese gesto inocente le mostraba la pureza del chico. Iba a mandarle un obsequio a Fugaku y su esposa por criar a tan bellos y obedientes omegas.

—Itachi-kun, Sasuke-kun, no deben de temer ahora son nuestra familia. —Uso toda su caballerosidad al mismo tiempo que su potente presencia se expandía protectoramente— Comprendo, realmente vuestro comportamiento es impecable. La falla de Sasuke-kun es entendible, pero espero no vuelva a repetirse—Sus últimas palabras lo mencionó con un tono de advertencia.

Mientras decía ello, la mirada nunca se desvió del rostro de Itachi, alzó su mano y toco el mentón del joven. Este se dejó y bajó la mirada.

—Sasuke-kun, espero entiendas que lo dejaré pasar solo por esta vez. Entiendo que de ser un cachorro tuviste que volverte un omega adulto rápidamente. Además también mi hijo cometió imprudencias y a pesar de que comprendí tu época de estío sigue siendo inaceptable que mi hijo no te haya reconocido. Es él quien tiene que entrenar sus habilidades. Como alfa es inaceptable. —criticó con rigurosidad, sin siquiera dedicarle una mriada su hijo.

Naruto quiso gritar pero se mordió los labios. Su padre se estaba atreviendo a avergonzarlo enfrente de omegas, quienes deberían de mirarle con absoluto respeto. Y sobre todo, frente de Sasuke estaba quedando como un perfecto bueno para nada, que solo estaba ahí por ser el hijo de papa.

No había mencionado las habilidades de combate de Sasuke y no iba hacerlo. Él mismo se dedicaría a dejarle en descubierto. El papel de omega sumiso en su esposo le parecía totalmente falso; debía descubrir si había algo más que solo aparentar ser un niño o sí algo oscuro había detrás de ello. Lo que sí entendió fue el porqué de Itachi presente: no era solo para darle soporte a su hermano, era para encandilar más a su padre. Quien se estaba dejando llevar por una pasión.

Él había vivido lo rectitud de su padre; y a pesar de que aun así le había desobedecido muchas veces, siempre se había ganado un castigo por ello: En ese momento estaba tratando de quedar como un alfa paternal frente a Itachi, solo para lucirse pues sabía del cariño de este hacia su hermanito. Naruto abrió aún más los ojos cuando se dio cuenta que su padre le estaba ridiculizando solo para quedar mejor él mismo. ¿Hasta ese punto podía llegar hacerlos hacer su alfas internos? Se estaban volviendo rivales por sus naturalezas.

Simplemente gruño internamente, se aferró a su propios brazos, clavándose a sí mismo sus garras, Naruto estaba punto de gritar pero se contuvo lo mejor que pudo. A pesar de todo, era su padre, conservaba buenos recuerdos de él, pero parecía que Itachi Uchiha iba a destruir ello. Se guardó todo lo que tenía que decir pues lo iba a comprobar por sí mismo, por el bien de todos, quién era Sasuke. ¿Cuál de todas las facetas que había visto en él sería la verdadera?

—Itachi-kun, Sasuke-kun, deben de ir con Orochimaru-sama. Él clasificara toda la nueva información que nos han brindado; además de que partir de ahora se encargará de vuestra salud. Ya que vivirán en el palacio del ala izquierda, solo ustedes, pues así se acordó. Por supuesto, sus padres podrán visitarlos cuanto gusten.

Ambos hermanos dirigieron su mirada hacia Orochimaru, ambos se sorprendieron pues habían estado tan concentrados que no lo habían notado. Este había permanecido en silencio, observando cada detalle corporal de todos los presentes, divirtiéndose con el conflicto, y con el futuro desarrollo que parecía tomar. Sin duda su vida no volvería ser aburrida. Además de ello, tenía un interés personal en los Uchiha, no solo cómo científico. Con todo lo observado, ellos le parecían, en más de un sentido, una solución a su eterno problema.

—Estaré encantado de atenderlos, jóvenes Uchiha. —manifestó el general omega.

—Ya que es un omega, supongo no habrá problemas alguno. —manifestó Minato.

Itachi asintió con una suave sonrisa.

—Claro que no. —La mirada de Itachi cambió a una más suave hasta podría decirse que tímida—Minato-sama, si no fuera mucho pedir, quisiera pedirle permiso para que nuestro primo Sai, quien es un omega, que esta también bajo nuestro cuidado viva con nosotros también. Mi madre y yo nos ocupamos de su crianza y educación; puesto que mi madre pasará más tiempo con nosotros que en sus propios aposentos, desearía que mi primo nos acompañara.

—Comprendo. Fugaku ¿no tendrá problema separándose de su esposa?—cuestionó curioso.

—Lo tiene, pero el instinto maternal de mi madre es muy alto. —Respondió el omega parpadeando ligeramente como si tener a un alfa tan fuerte lo intimidara.

—Por supuesto, los alfas somos débiles ante el instinto materno de nuestros omegas. Después de todo, nuestros cachorros son el fruto de nuestra unión.

Minato se atrevió a tomar uno de los mechones sueltos de Itachi y llevarlo a sus labios. Aquel gesto sorprendió a todos los presentes menos a Orochimaru quien ya tenía claro por donde llevaría el asunto su líder, incluso tenía mentalizado las palabras siguientes.

—No quiero presionarte, Itachi-kun, pero me gustaría que aceptara mis visitas los fines de semana.

El joven omega sonrió suavemente aparentando una naturalidad que no sentía. Sin embargo ante los ojos de Minato, Itachi era un omega sumiso ante los alfa, pero recto con sus deberes y su hermano, al mismo tiempo poseedor de un amor incalculable para el menor.

—Por supuesto estaría encantado. Muchas gracias por su amabilidad.

Nuevamente otra reverencia de parte de ambos jóvenes.

—Minato, me gustaría llevar a los jóvenes a hacerles el estudio correspondiente—Interrumpió Orochimaru. Sentía que si no intervenía Minato retendría el mayor tiempo posible a Itachi. Aparentemente la capacidad de su líder se veía nublada. Sin embargo a pesar del perfecto acto de sumisión del omega, Orochimaru y solo él pudo notar la incomodidad natural del omega Itachi. Algo que sucedía en los omegas que son cortejados por alguien que no desean, pero que deben de actuar con simpatía y gracia. A pesar de su desconocido origen para los Senju, ellos habían criado a Orochimaru en todas las artes de la nobleza omega; de esta manera conocía todos los aspectos de ser un omega cordial y digno. Por alguna extraña simpatía deseó intervenir y así evitarle un momento mayor de incomodidad al joven omega Uchiha.

—Por supuesto, Orochimaru-sama, pueden retirarse. —Minato finalmente se apartó y dejó de atosigar al joven soltero con su presencia de alfa pura sangre.

Los omegas agradecieron con dos reverencias a Minato y a Naruto que continuó enmudecido, incluso su mirada estaba desviada y perdida, como si estuviera concentrado en asuntos más importantes. Este ya no se encontraba de pie, sino en una extraña postura de loto. Sasuke lo observó y se sintió insatisfecho, torció su boca dibujando un puchero que no pasó desapercibido por su hermano y Orochimaru.

—Síganme—pido cortes, Orochimaru.

Los jóvenes siguieron al omega mayor sin alegar nada; con su porte elegante los felinos dejaron a padre e hijo solos.

—Y bien padre ¿vas a explicarme que sucedió´tebayo?

Minato sonrió altivamente. Estaba seguro que su hijo finalmente se daría cuenta de la realidad entre ellos. Ambos se miraron como rivales, sus animales internos se aproximaban a través de sus ojos. Unos ligeros gruñidos salieron del fondo de sus pechos.

—Supongo, hijo, que eres lo suficientemente inteligente para notarlo. —Respondió Minato, expresando a través de sus ojos una amenaza silenciosa. De esa manera quedó perfectamente claro que la amenaza en la sala de reuniones estaba fundamentada: Si Minato lo desea, no otorgaría el mandato a su hijo sino a quien considere digno.

—Sí, lo he hecho, pero quiero una explicación por la que seguramente mi esposo piensa que soy un hijo de papa y un bueno para nada´tebayo

Naruto no pudo evitar que su voz saliera más grave y un tono más amargo y alto. .

—La imagen que tu omega tenga de ti vas a tener que ganártela con el poco tiempo que tienes permitido verlo. —Su tono guardaba un poco de burla incluso, lo cual irritó de sobremanera al alfa de Naruto—Claro, puedes intentar cortejarlo y frecuentarlo más de lo acordado, pero él no está obligado a verte más que cumplir con el protocolo.—Terminó firme.

El menor no dijo nada al respecto. En eso momentos se sentía capaz de lanzarse al cuello de su padre. Sus colmillos habían salido, rompiendo sus encías; sus uñas habían crecido volviendo garras; pero se controló, cerrando su mano en puño, lastimándose a sí mismo. Obligándose al fin a no ser imprudente, sonrió con malicia.

—Como tú mismo me dijiste… solo el que lo merece se convierte en líder, el que puede cuidar del clan. Pero, comienzo a pensar que estás perdiendo tu capacidad, padre. Y estoy seguro que no soy el único ´tebayo.

Aquellas palabras sorprendieron al líder. Estaba seguro que en parte su hijo tenía razón. Nunca se está exento de sufrir una traición. Cada clan era un mundo aún impenetrable. Era por ello que se impulsaba las alianzas y los matrimonios, pero de alguna manera los clanes habían mantenido su unidad por la fuerza. A pesar de las reuniones y de detentar un poder abismal, cada uno de los clanes antepondría su propio beneficio. Silenciosamente, muchos de los que alaba con seguridad apoyarían un golpe de estado si preveían que este tendría éxito.

El hijo del líder no dejó tiempo a que su padre le respondiera, aquella batalla verbal la había ganado; se retiró de la estancia con el ácido sabor de la victoria. No podía ser dulce el vencer, pues aquel alfa al que se enfrentó era su padre después de todo.

En su mente creyó con firmeza que un escarmiento a su padre serviría, pero tampoco negaba que tomar el poder para sí no fuera beneficioso para todos. Su padre realmente estaba perdiendo la cordura por el clan Uchiha. Lo comprendía, pues él mismo a veces sentía lo mismo. Esa manera en que sus ojos negros te enfrentaban o parecían someterse, eran misteriosos y atrapantes, pero él no se permitiría perder la compostura. Sentía el peligro venir de ellos e iba a dejarlos en descubierto. Por su padre y por todos los inocentes que les servían se juró para sí mismo ello. Así tuviera que retirar a su padre del poder.

No sería fácil semejante acción. Su padre tenía el apoyo de muchos, pero las creencias de estos cada vez pasaban del respeto real al solo miedo. Y con regularidad el miedo obliga a las personas a enfrentar a su opresor llegado el momento adecuado y dirigido por la persona adecuada. Hiashi Hyuga, estaba seguro que este sería uno de sus primeros aliados. No era estúpido, tenía claro perfectamente que este era uno de los que no le convenía que su padre se despose con Itachi. Los Uchiha habían llegado recientemente; así pues eran envidiados y hasta odiados por los otros clanes. Y aún con ello, curiosamente, automáticamente habían ganado más poder del que debían por su padre.

Le elegancia de los Uchiha había despertado la envidia de todos, pero también la fascinación del líder. Naruto iba a aprovechar ambos. El misterioso Sasuke era una clave detrás de todo. No podía permitir que siguiera haciéndose del favor de su padre; pero sobre todo no podía permitirse desearlo más.

…...

Mientras caminaban los tres omegas hacia los aposentos del general, Sasuke e Itachi alternaban miradas disimuladas, en ellas se decían mucho, las dudas e inquietudes que aquel omega despertaba en ellos.

La alianza era sin duda un clan ultraconservador, no consideraba a los omegas más que como medios de enlace con deberes muy definidos. Pero el omega general era la rara excepción. Además de ello, era el único que portaba sus orejas y cola, significativamente también era un felino. Los porqués iban y venían en las mentes de ambos Uchiha. Si alguien se salió de sus cálculos era aquel omega y aquello no les agradaba; pues no estaban arriesgando su libertad, orgullo e integridad por nada.

Llegaron a las estancias del general. Unos betas resguardaban las puertas; estos ante la señal de mano del general abrieron las puertas y se arrodillaron ante ellos. Orochimaru pasó primero, seguido de los jóvenes.

Los hermanos giraron sus miradas por todo el lugar: era sin duda un lugar bastante peculiar. Ninguno de sus sanadores, con certeza, tenía tantos almacenes ni armarnos con rollos de pergaminos que parecían sumamente importantes y antiguos por los deteriorados sellos. Itachi pudo olfatear el aroma del papel viejo, ese dulcete y adormecedor aroma, pero también pudo oler el rastro de distintas sustancias desconocidas para su olfato. Probablemente debería ser el lugar con sustancias nocivas y antídotos más completos del País. Y no solo eso, el general tenía además estancias cerradas por que dentro Itachi podía oler al papel enmohecido, mucho más viejo del que tenía a vista. Esas cámaras secretas encerraban mucho más. Un olor en particular provenir de dos cestas le llamó mucho más la atención. Si no recordaba mal, era el de las serpientes.

Sus ojos se enfrentaron a los afilados del otro. En una sola y única mirada se descubrieron muchos secretos. Ambos entendieron que enfrentaban a otro omega igual de feroz que él. Sasuke sintió la tensión, su olfato era desarrollado pero no tanto como el de su hermano; sin embargo sus orejas de felino captaron el latir apresurado de ambos, muestra de nerviosismo y excitación. Ambos se estudiaban silenciosamente, al menos de apariencia.

—Parece que tendré el placer de atender a dos omegas muy poco comunes. Normalmente un omega que viene a mis aposentos o se siente sorprendido o intimidado, no investiga con una sola mirada de manera tan profunda.

Itachi supo que ante aquel omega sería muy difícil engañar o tratar de aparentar. El otro era mayor, inteligente y aquello había sido la primera prueba. Sin embargo había fallado en ser un omega normal, y es que su sentido de autodefensa había hundido a su careta.

—Y nosotros tendremos el gusto de ser atendidos por un omega que guarda muchos secretos.

Orochimaru paseó su mirada de hermano en hermano: Ambos habían dejado esa mirada inocente atrás; le enfrentaban con unos ojos analíticos y fríos, propios de personas entrenadas y no de dos omegas sumisos como Minato creía. Como general de este debería correr a contar sus suposiciones, pero Orochimaru no se sentía especialmente atado a ninguno de los clanes de la alianza. Su sangre no estaba enlazada a ninguna, pues no había sido marcado por alfa alguno por lo cual no estaba sometido a nadie, era plenamente libre. A pesar de haber sido criado por el clan Senju, lo habían intentado usar como medio de cambio, ahí se había perdido cualquier oportunidad de tener algún afecto a estos. Su posición actual se la había ganado por sí mismo así que no debía nada a nadie.

—Realmente no tienes que estar tenso. No eres el omega que Minato o su sequito de ciegos e idiotas cree, pero eso lo hace para mí, interesante. Y que algo sea interesante no es fácil de conseguir.

Orochimaru sonrió, les dio la espalda en muestra de confianza y avanzó hacia la camilla. Sus betas estaban silenciosos, seleccionó a dos de estos y los demás se marcharon apresuradamente. Los betas eran muy leales por lo que cualquier palabra no saldría del lugar.

Los pelinegros menores entendieron que estaban ante alguien "flexible" que podría volverse un gran oponente o un espléndido aliado si se le motivaba lo suficiente.

El sanador les señaló donde debería se sentarse el menor de los omegas presentes. Sasuke lo hizo ante la cuidadosa mirada de su hermano mayor. Cada paso que uno daba el otro estudiaba. Para Orochimaru quedó claro que Sasuke era la debilidad del otro, pero Itachi no pudo capar la debilidad del general en medio de aquel lugar, a no ser que fuera...

—Tiene un lugar interesante, Orochimaru-san.

El general se ató el cabello, se desinfecto las manos y comenzó a examinar el cuerpo de Sasuke.

—Es el privilegio que tengo como general y sanador. —respondió cortante.

—Un cargo muy honroso para un omega. ¿Está ligado a su relación con el general Jiraiya?

Un pequeño, casi imperceptible reflejo y titubeo en la mano del general al oír el nombre del otro general hizo sonreír internamente a la pantera mayor. Itachi hacía mucho tiempo que no se sentía a prueba, que no utilizaba toda su habilidad de análisis para desenmascarar a alguien. Debía de hacerlo, eso le indicaba su pantera como depredador que era. Orochimaru ya había aprendido muchos de ellos, debían empatarse.

—Las habladurías corren por este lugar. Ahora que Minato nos ha traído a vivir a aquí todos juntos, no me imagino que no podremos enterarnos de la vida del otro. No trato de ocultarlo, niño, sí soy su amante. —Respondió con una sonrisa altanera.

El general bajó la manga del kimono de Sasuke para hincarle el hombro con una aguja, sacándole unas gotas de sangre. El omega había visto a otros sanadores hacerles ese tipo de exámenes, pero era sorprendente que alguien tuviera ese tipo de conocimientos. Orochimaru no parecía ser solo un sanador ni tampoco que esa sea la causa, por más prodigioso que sea, para permitirle hacer y deshacer lo que quisiera con su vida. Aún con su talento, debió haber sido comprometido y enlazado a un alfa.

—Sin embargo, el aroma del general no está presente en usted. —Comentó Itachi como si solo fuera un sin importancia— Es decir es muy vago. Casi dejando claro que su título de amante es solo honorario. Así que esa no es la razón de la porque está donde está. Sin embargo, que hable del líder sin ningún honorífico indica que usted les conoce o es tan atrevido que no le importa. Esta seguro que Jiraiya-san va a protegerle, pero no tiene una real relación de amantes.

Mientras Itachi hablaba, su hermano se preguntaba que buscaba finalmente con ello. A ambos les sorprendió que Orochimaru no se incomodara. Si bien había alzado un poco la voz al hablar de Jiraiya, no parecía haberse ofendido como cualquier otro omega al que se le pregunta por sus relaciones íntimas con un alfa.

Tampoco había mencionado su relación con Jiraiya con especial orgullo, así que no era el tipo de omega que se cuelga de su posición con un alfa para sobresalir.

—Orochimaru-san, usted es un felino ¿no es así?

El sanador asintió, mientras apuntaba algunos datos que había tomado de las medidas de Sasuke, y sus tanteos en su vientre y caderas. Aquella última pregunta, Orochimaru supo que no era solo para comprobar lo evidente, había algo oculto. Pensar que Itachi o los Uchiha sabían algo más sobre su pasado le perturbó. Aun así se limitó a pedirle a Sasuke muestras del pelaje en sus orejas. Además de pedirle que le explique como era su ciclo sexual.

—No soy de la misma especie que ustedes—susurró finalmente.

—Los Namikaze no saben mucho sobre otros clanes—Respondió Itachi, tentando al sanador a continuar.

—No saben casi nada sobre sí mismos. —resopló el mayor.

Sasuke vio en las pupilas del sanador que ocultaba un saber propio sobre el clan Namikaze. Se preguntó si era el mismo secreto que ellos sabían y que él había confirmado en su noche de bodas. Aún no había tenido oportunidad de contarle a su padre y hermano debido a todo el revuelo que hubo al despertar.

El pelinegro le pidió que se recostara y examino su intimidad, fue incomodo, pero los movimientos metódicos de Orochimaru le calmaron.

—Eres joven pero ya estás listo para procrear. Cada especie es diferente, pero eso es algo que no comprenden aquí. Si bien los omega entran en celo desde muy jóvenes eso no significa que ya puedan o deban de preñarse. Mientras hay otros que tienen celos hasta muy mayores.

Esas palabras parecieron una confesión como una especie de cuerda tendida hacia ellos para saber si la tomarían

—Entiendo a qué se refiere. Los omegas pueden preñarse hasta los sesenta e incluso un poco más, ya que se mantienen jóvenes al igual que los alfa. Muy diferente a los betas que solo pueden gestar por unos pocos años. —Contrarrestó Itachi con una sutil sonrisa.

—Muy inteligente la naturaleza ¿No? Eso solo indica que omegas y alfas estamos para gobernar sobre ellos, pero en iguales condiciones. Ambos vivimos el mismo tiempo y se necesita de ambos para procrear. Sin embargo…

—Un omega puede mantenerse solo con su cría…—cortó Itachi— Un omega necesita de su alfa y se vuelve muy apegado cuando esta preñado, pero una vez que el cachorro nace, su vida se avoca a este. Los alfa tiene cierta necesidad de preñar a sus omegas más que nada por vanidad personal y por posesión. Si el omega llega a fallecer el nexo que unió a cachorro y padre, si el cachorro es alfa, se empieza a debilitar hasta poder romperse…Muy diferente entre cachorro y omega que se mantiene firme por siempre.

—Y si la muerte fue culpa del cachorro, se genera un resentimiento mutuo. Para el alfa antes que el cachorro esta su amante. Mientras que para el omega, es su cachorro. Un cachorro le asegura al cuerpo del omega no tener que tener un aroma atractivo para un alfa. La naturaleza es brillante, asegura la supervivencia del más fuerte pero también que un cachorro llegué a adulto cuidado por su madre.

La cuerda había sido tomada, Itachi había enlazado de manera metafórica su mano con la de Orochimaru como iguales habían confirmado una suposición que ambos habían tenido al observar el giro de los acontecimientos.

Sasuke no fue ajeno a que hablaban, el mismo también había llegado a esa conclusión, de hecho habían tenido aquella hipótesis: Era una época ideal, aunque no muchos lo notaron con anticipación, el nido central se estaba resquebrajando. Minato quería a su cachorro, pero el resentimiento que sentía por él y el natural miedo de un alfa joven amenazándolo se marcaba día con día.

Sería totalmente indetenible: Un alfa adulto y fuerte siempre e inevitablemente se siente agresivo e intimidado por un joven alfa igual de fuerte, sin importar que este fuera su hijo; si este no se sometía por voluntad, debía de hacerlo por la fuerza.

La agresividad entre ellos solo hubiera sido detenido por el omega que los unía, es decir Kushina pero ella había dejado de existir hace mucho. Si Minato se enlazaba a otro omega, ese lazo se destruiría aún más rápido. Al mismo tiempo, Naruto tenía su propia familia, si tenía un hijo y lo quería este iba a terminar por tener esa necesidad que su sangre fuerte le mandaba a proteger a su pareja y tomar el poder para sí. Esta agresión era quizás único, que hacía necesario la presencia de un omega para calmar a ambos.

Entre madre y cachorro alfa no era así; sino lo contrario, el cachorro crecería protegiendo a su madre, incluso cuando se enlazara. De similar manera entre padre y cachorro omega; el padre siempre buscaría proteger a su cachorro omega, incluso cuando este se enlace. Entre madre y cachorro omega podría haber un poco de celos por el cariño del padre, pero no mortal pues ambos eran seres apaciguadores.

— ¿Cuánto cree que dure?— preguntó Sasuke con esos ojos fríos al sanador.

Orochimaru quedó maravillado con su mirada.

—No podría saberlo. Y tu tarea, Sasuke-kun es: ¿Quiénes crees que se pondrán de cada lado? Jiraiya es un idiota sentimental, pero tiene mucho poder como general. ¿Apoyaría a su alumno, Minato o a su ahijado, Naruto?

Había un brillo especial en la mirada de Orochimaru. Sasuke pudo ver algo a través de ellos, como si de esa manera se cobrara una venganza silenciosa del pasado. Realmente lo que sucediera al clan Namikaze no le importaba, es más, esperaba ansioso a ver que sucedería.

— ¿Y tú?

Sasuke vio innecesario seguir usando honoríficos a quienes no conocía. Usualmente solo lo usaba con Shisui en el clan, a su padre y madre. A nadie más, ya que Itachi le daba confianza de llamarle de muchas maneras. Así que tener que utilizarlos con Naruto y Minato había sido una tortura para su orgullo, pero debía aparentar ser un buen omega, educado para ser sumiso y agradable.

El general solo sonrió. Se dirigió a una mesa donde sus asistentes le trajeron algunas sustancias, tomo la botellita con la sangre de Sasuke y la observó cuidadosamente.

—Le pedí a uno de mis asistentes que a la muestra de sangre de Sasuke-kun le echara un reactivo. Una sustancia que puedo sintetizar.—su rostro cambió como el de un animal que a acorralado a su presa— Tomar frutos o hierbas que eviten quedar preñado está totalmente prohibido en el clan Namikaze y eso se aplica a todos los líderes. Estoy seguro que dentro de los acuerdos quedó escrito.

Ambos hermanos quedaron sorprendidos pero era una diferente forma de sorpresa. Itachi giró rápidamente hacia su hermano buscando una respuesta. Este sin embargo agachó su cabeza. Orochimaru pudo darse cuenta entonces que era lo que en verdad avergonzaba a Sasuke: defraudar a su hermano.

—Itachi…yo... en verdad no pensé que…—intentaba disculparse.

—Así que lo hizo sin permiso de sus padres. —Concluyó el sanador—Dudo mucho que Minato tenga la misma piedad que con el jueguito anterior. —Explicó— Minato quiere nietos a kilos, además de hijos. Ustedes están dentro de esos planes. Aunque debo admitir que no es una planta conocida y es difícil de detectar. Si lo hubiera examinado cualquier otro sonador, seguramente no se hubiera dado cuenta y hubiera quedado en que los Dioses aun no los bendicen con hijos. — Se burló el mayor.

Itachi comprendió que su hermano había tenido miedo de quedar preñado. Cuando el plan era totalmente lo contrario, pero este no había querido mostrarse débil, no iba decírselo a nadie ni siquiera a él. Entendía, pero aquello les demoraba mucho puesto que tendrían que esperar hasta el siguiente celo. Así pues, tendría que arriesgarse a sí mismo para tapar esa falla. Y no es que quisiera forzar a su hermano a tener crías. Antes de envolverse en todo el plan, lo habían platicado y Sasuke había estado decidido a que sin importar que, él iba a hacerlo, iba aquedar preñado. Pero como Itachi supuso, su hermano era tan joven que el miedo le cegó. Si realmente no estuvieran tan desesperados no lo obligaría a hacer esto. De hecho, su padre fue quien se lo propuso junto con su tío Obito. Entendía que favorecería su posición enormemente, pero luego de ver sus ojos con miedo entendió que iba a tener que demorar más el asunto. Era muy diferente acostarse con alguien que odias, a tener un hijo de esta persona.

—Lo siento, hermano. Es solo que…. —Intentó explicarse el felino menor—Pero en verdad voy a solucionarlo. Además...

Sasuke sintió las manos de su hermano sobre sus orejas dándole esa usual caricia tranquilizadora.

—Sabes que no me importa. Vas a solucionarlo de otro modo. No voy a decírselo a padre. —le respondió Itachi con ternura.

El hermano menor se sintió miserable de su propio miedo. Su hermano le había dado la oportunidad de negarse a esa parte del plan, pero si lo analizaba correctamente y con frialdad era necesario, así que sin consultarlo mas con su hermano aceptó, aun en contra de que su hermano y primo se opusieran. Pero cobardemente le había pedido en secreto a su sanadora más discreta si podía conseguir una sustancia que nadie note. No era seguro pero al parecer había funcionado. Sin embargo, sus acciones imprudentes nuevamente habían puesto en riesgo toda la misión, incluso la de su hermano. No quería que su hermano se acercara demasiado al líder. Veía en los ojos azules de este el deseo por su hermano. Y era claro que Itachi odiaba el contacto de cualquier otro alfa que no fuera Shisui. De hecho a este le costó que este le aceptase como alfa. Aunque, en realidad a todos los alfa Uchiha les debe de costar que un omega Uchiha les acepte como pareja. Pero en el caso de su hermano quien era tan fuerte, fue mucho mayor el reto para el otro. Ellos le habían protegido en todo el sentido de la palabra no quería que su amor se viera en riesgo.

—Oh es tan conmovedor. Pero no tienen que hacer mayor drama.

Orochimaru captó la atención de los hermanos. Y vio claro a través de sus rostros. El uno era la debilidad y fortaleza del otro. De alguna manera les envidió, pero a la vez les cautivó ese amor incondicional que tenían. Eran como luz y oscuridad en ese clan, arriesgándose unos por otros, realizando actos impíos por el bien de ellos. Así que por el momento no iba a ponerles en evidencia.

—No eres ni serás el único omega que toma hierbas para evitar quedar preñado en su primer celo de un alfa comprometido a la fuerza. La mayoría lo hace. E incluso lo sigue haciendo. Hay muchos que ocultan cosas peores. —respondió con simpleza.

Los jóvenes omegas sintieron que sus cuerpos se relajaban notablemente. Ambos empezaron a ver la situación de otro modo. Aun les quedaba a cada uno tiempo. Por el lado de Sasuke, había encontrado información importante que aceleraría algunos comandos. Por el lado de Itachi, había encontrado que realmente parecía que el líder tenía interés en él, además de que la persona al frente suyo realmente podía ser un aliado del cual tenía que tener mucho cuidado.

Había ciertas características que a Itachi le decían que Orochimaru era alguien de temer, que el líder actual no había tomado el cuidado necesario, pero él lo haría. Necesitaba confirmar algunos datos sobre este para estar a mano. El general omega quizás no solo estuviera divertido con la situación actual sino que quizás había esperado tener aliados para librarse de los Namikaze.

—Es duro ser prisionero y que tu carcelero seas tú mismo ¿No lo cree Orochimaru-san?

Este sonrió complacido puesto que Itachi había visto a través de sus indirectas. .

—He esperado mucho por esto Itachi-kun. Lo peor es que yo mismo le he entregado una copia de las llaves de mi cárcel a un perro que desea encerrarme para siempre a su lado.

-—Por supuesto.

Itachi tendió su mano, Orochimaru se la estrechó. Ambos sabían que no podían confiarse del otro, y que la información que compartieran debía de ser la justa hasta que tuvieran mayor información del otro. Se estudiarían secretamente a la par que colaborarían sin ser descubiertos y si uno caía el otro no lo acompañaría.

Se despidieron con frialdad. Itachi guardaba silencio, caminando tan firme y elegante como siempre.

—Oni-san, sonríe-le indicó Sasuke.

Itachi se relajó y esbozó una sonrisa suave mientras caminaban. Era un omega, no se suponía que no fuera medianamente amable con los demás.

—Itachi, debo de contarle algo a padre y a ti. Creo que es hora de que Sai se movilice ¿Por eso pediste que viviera con nosotros no?

El mayor asintió. Ambos se apresuraron a llegar a sus estancias, pensando y analizando toda la información que habían obtenido de Orochimaru. Podría decirse que había sido un intercambio productivo.

…-

Shisui había crecido protegido por la familia del líder. Gracias a Fugaku, su madre (un omega masculino) Kagami Uchiha, no había tenido que criar a su cachorro solo, algo sumamente inusual en el clan. De hecho hubiera sido juzgado y quizás forzado a tomar esposo para salvar el honor; pues si bien la poligamia consentida estaba permitida solo si el alfa del omega no cumplía las expectativas del omega luego de la unión o si otro alfa le ganaba la potestad por este. Era muy raro el caso de Kagami: un omega que de un día para otro había aparecido preñado sin que quiera decir el nombre del que se atrevió a tocarlo. Kagami pertenecía a una de las ramas principales por lo que su fuerza era basta, así pues se esperaba un alfa esplendido como pareja.

Todas las características físicas de Shisui dictaban "Uchiha", sin embargo había algo en su aroma que a algunos les parecía diferente al usual aroma Uchiha; aun así era una pantera, las preciadas orejas y cola de pantera estuvieron presentes desde su nacimiento.

Fugaku protegió a Kagami por motivos desconocidos sin que Mikoto, su esposa protestara por ello. Debido a que Fugaku era un buen líder nadie más dijo algo en contra. El consejo protesto, pero Kagami tenía un hermano alfa que también salto a defenderlo, quien era parte del consejo. Así pues Shisui nació y fue criado en los amorosos brazos de su madre, educado por el mismísimo líder, consentido por la esposa de este y regañado por su tío y la pareja de este. Visitar la casona principal por ello, nunca había sido raro para este.

Desde pequeño demostró tener muchas habilidades cognitivas así como físicas. Ya a sus cinco años era reconocido como un prodigio en muchas materias. Tal vez se debiera a su entrenamiento con el propio líder, pero todos asumían que era innato. Sin embargo aquel día no iba a entrenar a la mansión de su padrino y protector, Fugaku.

Todo el clan estaba de celebración por el nacimiento del primer hijo, sin importar si era alfa u omega, significaba un miembro más que haría crecer al clan. Y no solo eso, de la sangre del líder se esperaba solo grandeza en sus descendientes. Por lo cual se podía vislumbrar en los templos, personas orando por el bienestar del bebe; así como también que siguieran las bendiciones en el linaje del líder. Mientras tanto, comida a montones se preparaba en las casitas; como también, numerosos artistas iban danzando por todas las calles. El ánimo general era de absoluta felicidad. Todos estaban invitados a la mansión principal para conocer al heredero del clan.

Para ese entonces aún era muy lejano el día en que se vieran entre la espada y la pared. Guardaban relaciones de intercambio comercial con el país de la arena, Sunagakure, pero no las suficientemente fuertes como para apresurarse. Se decía que el líder que había unificado a Sunagakure buscaba alianzas con clanes del de Fuego para llegar conquistar el país. Pero los Uchiha, a pesar de cumplir algunas misiones para estos solo para tener algunos bienes más, no deseaban involucrarse en una guerra. Shisui pensaba para esa época que era riesgoso y sentía que tarde a temprano iban a tener que hacer frente al enemigo que crecía al otro lado.

Los Uchiha era un clan antiguo, poseían muchos secretos y unas tradiciones muy arraigadas, eran diferentes en muchos sentidos a toros clanes. El clan Senju que había sido su enemigo hace muchos años, para ese entonces era tan pequeño que se había fusionado por la paz con el clan Namikaze. El famoso líder Minato, se había unido a Kushina Uzumaki con quien ya tenían a su primer hijo, Naruto. Sus nombres eran conocidos a lo largo de todos los clanes del País del Fuego. A la vez que se sabía que la primogénita de los Hyuga, llamada Hinata había sido comprometida con este con tan solo unos meses de nacida

Ese día, Shisui, se sentía extrañamente nervioso, como si un suceso que no pudiera darle nombre fuera a suceder. Había una vocecilla como si viniera del viento que le decía que descubriría su destino aquel día.

Durante su niñez, cuando a veces los adultos no lo veían, había sufrido un par de malos tratos y miradas, pero no les dio importancia. Si bien no tenía padre alfa, Fugaku y su tío habían suplido bien el lugar; además no sentía curiosidad mayor por su padre. Todo lo que pensaba era en ser fuerte para proteger a su madre y a todo el clan. A sus cinco años había callado a muchos con su talento natural para la batalla especialmente cuerpo a cuerpo, su capacidad de analizar al enemigo en segundos. Su madre y sus tíos estaban muy orgullosos. Y aquello era suficiente para Shisui. No necesitaba más. Y a pesar de los comentarios de algunos, la mayoría del clan era amable con él y su madre, demostrándole que un futuro esperanzador podría lograrse con aquella cándida gente.

Estaban sentados sobre sus rodillas en la parte delantera de todos los miembros más importantes del clan, en aquella enorme sala de reuniones. Todo esperaba con sus regalos en manos que la pareja líder saliera.

Una música suave anunció el advenimiento de ellos. Fugaku salió, nunca lo había visto con ese brillo tan inusual en su rostro. Mientras tanto, su tía Mikoto salió acompañada de dos omegas mujeres, que parecían ayudarla a sentarse. La pareja finalmente se había hecho presente, todos dieron tres venias a estos, un sacerdote hablo bendiciendo el nacimiento del primogénito. Se anunció que era un omega. La felicidad no disminuyó. Todos tenía en mente lo buen líderes que habían sido algunos omegas de su historia, pero por sobre todo Madara Uchiha, quien les había otorgado esa paz.

Uno por uno, los generales y sus consortes se acercaron, les felicitaron y entregaron sus regalos costosos.

Cuando le tocó su turno, dijo las palabras del protocolo, mientras su madre pedía que aceptaran su regalo.

—Shisui-kun, acércate. Será tu amigo, así que por favor cuida de él cuando sea más grande. —Pidió Mikoto.

Shisui sonrió. Por supuesto que lo haría, era lo que debía como protegido del líder. Obedeció sintiendo un peculiar sentimiento de advertencia, como si su vida nunca más fuera a ser la misma.

Había visto a muchos bebes y le parecían adorables en general. Sin embargo a cada paso hacia su tía, sentía un frío escarapelarsele el cuerpo como un anticipo. Luego ese extraño susurro del viento le acompaño en todos sus pasos que de pronto se sentían pesados, su corazón comenzó a bombear más rápido. Se puso al lado de su tía y ella descubrió la manta de su bebe. Parecía que este estaba a punto de llorar, pero cuando se acercó, los ojos de este conectaron con los de él. Sintió que un mundo en su interior se destruía y que otro nuevo mundo se construía. Era una sensación tan inquietante pero a la vez perfecta. Como si un milagro acabará de suceder sin darse cuenta. El bebe era muy hermoso. Sus características eran las de otros bebés Uchiha, pero tenía cierta particularidad que a los ojos de Shisui lo hacía único.

El alfa era muy pequeño como para darse cuenta de toda la magnitud de aquella sensación esclava, solo pudo catalogar que sentía que se ahogaba y que aquel bebe era mucho más importante de lo que pensó. Su juramente hacia sus tíos de cuidarlo se hizo real y dentro de su ser fue el pilar de esa nueva construcción. Sintió que esa sería la razón de su vida en el futuro. Con ese sentimiento atorado en su pecho, toco una mejilla del bebe jugando y rio animado. "Nunca más estaría solo", fue lo que el viento le susurró. A pesar de que nunca se había sentido realmente solo, esa sensación tan magnifica le llenó.

Los adultos se sorprendieron de ver como el niño pareció envolverse en un mundo aparte. Estos rieron un tanto incómodos. Si bien Fugaku pensó que si tenía un hijo omega, le gustaría un alfa como Shisui puesto que él mismo lo había entrenado. Nunca se imaginó que sus ruegos al dios de la luna se hicieran realidad tan pronto.

Todos alrededor murmuraron, no era usual ver un encuentro del destino así. A pesar de que mayormente encontraban su pareja de vida dentro del clan, que un alfa conozca a quien será su omega cuando este recién nace parecía una bendición del cielo y de su Dios. Con seguridad era una señal divina.

Sasuke e Itachi se sentaron sobre sus piernas con elegancia, ante su padre, quien tenía un rostro de satisfacción

—Estoy complacido de que ustedes hayan podido librase de ese problema. Sin embargo, Sasuke, creí que quedarías preñado en el primer celo con ese sujeto. —El alfa mostró su desagrado en sus labios— Desearía que tuvieras que tener el mínimo contacto con él. Preñándote ya no hay necesidad de que te vuelva a tocar, hijo.

Sasuke desvío su mirada. Su hermano había acordado no decir nada sobre el problema descubierto por Orochimaru, pero la mirada de su padre y alfa hacían presión sobre él. Fugaku era su autoridad natural por ser su padre y aunque se había unido a Naruto no reconocía la autoridad de este sobre él.

—Aún nos queda tiempo, Sasuke— resopló su padre.

Ambos hermanos se sorprendieron, entendieron que este había visto a través de ellos, y el pelinegro había sido disculpado. Después de todo era su padre y sus lazos con él eran demasiado poderosos como para poder mentirle.

—Ahora, cuéntenme exactamente que averiguaron...

Sasuke se acercó a su padre para tener que bajar la voz

—Naruto tiene a Kyubi. Se hace llamar Kurama. Pude hablar con este ser, quiere que sea yo quien engendre a sus cachorros.

Fugaku sonrió ampliamente. Si bien el que Sasuke no hubiera concebido retrasaba sus planes; lo había previsto debido a la juventud de este. Sin embargo, como siempre, su pequeño cachorro sabía cómo reparar sus errores con información de primer nivel.

—Naruto me desprecia. Eso es seguro. Su lazo más fuerte es su refugio con Hinata. Estuvo a punto de morderme pero cuando le mencione su nombre despertó. Por lo que, el Kyubi quedó recluido nuevamente. Pero creo que podría hacer que vuelva.

El líder de los Uchiha se puso de pie, poniéndose a pensar con seriedad sobre el asunto. Los tres sabían que Kurama existía desde hace mucho tiempo, su líder Madara Uchiha les había dejado de testimonio aquello. En sus escritos aseguraba que Mito Uzumaki había sido la primera contendora de Kurama, perteneciente a aquel clan, hija del líder de aquella época, quien luego se desposó con Hashirama; siendo el clan Senju de esta manera durante años, sus protectores.

Uzumaki Kushina era heredera de la línea de sangre de Mito, por lo cual era muy posible que ella contuviera al Kurama. No solo eso, tenían información de primera mano del incidente misterioso que acabó con la madre de Kushina. Después de ello la princesa pelirroja había sido totalmente resguardada por su familia hasta el día de su matrimonio con Minato Namikaze.

No sabían exactamente cómo pero Madara Uchiha, el primer omega líder de los Uchiha, había estado presentes en la vida de Uzumaki Mito y Hashirama Senju por lo cual sabía que se había decidido que cada nuevo contenedor fuera un omega que durmiera en su interior a la bestia de nueve colas.

El incidente de la madre de Kushina solo les confirmó que aquello era cierto. Solo la sangre de Mito y su descendiente omega podría contener, durmiendo a la bestia. Sin embargo, al no ser exactamente Mito, sino una sangre mezclado era más seguro que se sellara a la bestia dentro de niños. Así había quedado dicho en acuerdo entre Mito, Hashirama y Madara. Sin embargo, por otros motivos desconocidos aún para Fugaku y su elite era que Madara tenía más información que los otros dos.

Además, los únicos que transmitieron sus memorias fueron Mito y Madara, no así Hashirama. Lo único que podían deducir es que se acordó confidencialidad, solo respetaba por Hashirama, a medias por Mito y totalmente no respetada por Madara, para así darle una ventaja a su clan en el futuro.

Ya que el único heredero de la sangre de Mito en la actualidad era Naruto, dedujeron que muy probablemente Kurama fue sellado en él cuando su madre falleció en aquel ataque de los Yamanaka.

Sus teorías habían sido confirmadas. Naruto era el contendor de Kurama, pero al no ser un omega, muy probablemente habían usado un sello diferente para controlar a Kurama ya que este no podía permanecer dormido dentro de Naruto al ser este un alfa.

—Padre, pienso que Kurama quiere encontrar su libertad con nosotros o con el cachorro que engendre Sasuke y Naruto.—Intervino luego de meditar, Itachi— Un cachorro engendrado por el propio Kurama, como dice el mito, podría ser su contenedor ideal, alfa u omega no necesitaría ser sellado ni controlado, serian como uno mismo. Naruto y Kurama no se han conocido y son dos entes que piensan por su cuenta debido al sello. Así que ha escogido a Sasuke para hacer un trato. —Concluyó su deducción.

El padre volvió a sentarse frente a sus hijos, les dirigió una mirada orgullosa. Todo resultó ser mejor de lo esperado.

—Así es, hijos míos. Y aquello nos va a beneficiar. No vamos a necesitar obligar a Kurama a salir, sino que el mismo se entregara nosotros. Con él de nuestro lado nadie se atreverá a siquiera pararse al frente nuestro. Nadie pondrá en peligro nuestra libertad ni nuestro orgullo.

—Pero la libertad del cachorro de Sasuke ¿padre?—Cuestionó nuevamente Itachi, quien desde que se le avisó de esa parte del clan estuvo en desacuerdo.

Sasuke se había sentido mezquino al pensar en el pobre cachorro utilizado como herramienta. Y aun en contra de su moral había aceptado. Pues si lograban sus cometidos, los Uzumaki eran capaces de liberar a Kurama contra ellos aun si la vida de Naruto peligraba, ya lo habían hecho una vez de hecho. Evito pensar que lo mismo hacían ellos en nombre de los suyos, pero ahora lo veía más claro. Aun así, no importaba, viviría con la culpa por el bien de los demás.

—Hijo, lamento mucho que tengas que cargar con esto. —Se acercó Fugaku a su hijo menor— Pero piénsalo, hijo, tú has sido seleccionado por el destino según la profecía para esto—Comentó con orgullo contenido— Según nuestro ancestro, nuestra sangre le dará estabilidad al cachorro que herede a Kurama. Y no solo eso, el mismo demonio te ha seleccionado para dárselo. —Su voz pareció llena de júbilo—Es por algo, ahora ya no debes de sentirte culpable, tu cachorro va a ser feliz. Si tu no llegas a amarlo, te prometo que como padre lo hare por ti y tu madre también.

El joven omega se dejó acariciar por su padre. En brazos de este dejó que sus lágrimas cayeran, de esa manera su alma se sentiría menos pesada y su conciencia mejor. Era cierto, aquel cachorro sería intocable, sería más libre que cualquiera pues tendría mucho poder, así mismo amor no le faltaría. Su madre Mikoto, tenía demasiado amor para dar, amaría a este crío como suyo. No era el primero ni el último que concebía solo por seguridad de su familia; pero seguramente era uno de los pocos que se mortificaba tanto.

Después de todo, sacrificarse en nombre del clan y utilizar a otros, era el significado de vivir en la época de guerras. No había espacio para la culpa o el remordimiento. Incluso los omega debían de hacer cosas más horribles que los alfa cuando asesinaban. Y definitivamente lo que Sasuke planeó junto a su padre, no era lo peor que un omega haya hecho en favor de su clan, sino de cierta manera común. Cada uno debía de pelear con las armas que tenía. Si la sociedad no les permitía usar armas, crearían las propias.

Al consuelo que su padre le brindaba, su hermano se unió a ellos, abrazándole por detrás, llenándole de ese aroma que siempre le otorgó un sueño lleno de felicidad.

…...

—Itachi— susurró un joven alfa de una portentosa estatura.

Sus ojos brillaban con el fulgor de su dios, Tsukuyomi (Luna). Dios en quien todos los Uchiha se encomendaban pues era en la noche cuando sus misiones se llevaban a cabo sin problemas. Era con su venia y el manto de la oscuridad ocultándolos cuando se movilizaban. Sus ojos felinos estaban hechos para abrirles caminos justamente entre las sombras cuando todos sus enemigos dormían y se abandonaban a los sueños o a sus pasiones. La Luna había bendecido a la pantera negra con sus cualidades y este espíritu era el que se anidaba dentro de cada Uchiha. Incluso los betas rezaban y se encomendaban a estos, pues a pesar de ser un linaje aparte y no poseer las mismas cualidades que alfas y omegas, sin duda sus habilidades eran obra de la guía de aquel Dios.

—Shisui, sé que lo extrañas, pero debemos iniciar a movilizarnos. Según el último mensaje de Sai no podemos demorarnos más. Sasuke ha confirmado la existencia de Kyubi, quien responde al nombre de Kurama.

Shisui giró sus ojos a su pariente, Obito, quien lo consideraba como un tío más. La mirada del más joven era fiera pero guardaba ese brillo de tristeza producido por la separación de quien estaba destinado a ser suyo.

Obito se acercó al muchacho y puso su mano en su hombro como un intento de reconfortarlo. Estaban en medio del bosque prohibido donde nadie se atrevía a ingresar, pero que para ellos era como el jardín de su hogar. Debido a sus lazos fuertes con su yo animal podían sentirse tranquilos con la naturaleza, conociendo cada sonido de los animales, insectos, aves, plantas y del viento a detalle. No había sonido alguno que los asuste. Para los beta que no habían nacido con esa características innatas, era lo mismo, pues su fe y entrenamiento en los alfa les proporcionaba todo ello, a un nivel inferior, pero el suficiente para seguir a sus líderes por naturaleza.

—No puedo entenderte a completo, pero puedo imaginarme lo doloroso que es separarte de Itachi. Pero van a estar bien. Son fuertes y están decididos.

—No me agrada lo que tiene que hacer Sasuke. Y si tan solo fallan un poco no quiero imaginar lo que podría sucederles.

El mayor suspiro y apartó la mirada. Él y Fugaku habían sido quienes le propusieron aquello a Sasuke, quizás era quien tenía la peor parte y lo más riesgoso para su felicidad personal. Pero sí la profecía era plenamente completa quizás no lo fuera tanto, además confiaban en la naturaleza de amor maternal inquebrantable de un omega.

—Todo va salir bien, Shisui, confía en los chicos. —intentó calmarlo.

—Ese es el problema, sé que tanto Itachi como Sasuke harían lo que fuera por el clan.—Respondió con cierto matiz de tristeza y ansiedad.

—Todos —aseguró Obito— Pero nuestro papel aún falta. Y tenemos otros asuntos que tratar para que nunca estemos en riesgo de nuevo.

Kakashi apareció entre las sombras, uno de sus ojos brillaba, detrás de él, un numeroso grupo de alfas y otro pequeño de betas y uno muchísimo menor de omegas les observaban con los ojos brillantes iluminados por la luz de la luna mientras su figuras fantasmagóricas se perdían entre las sombras.

—Ahora eres el líder, Shisui, —habló con voz grave su tío.

Dio un vistazo a la Luna, intentando recordar el último abrazo que le dio a su pareja, suspiró y se mordió el labio inferior. Por supuesto que confiaba en sus chicos. Sin embargo, silenciosamente le pedía al dios de la luna que protegiera a todos los que habían dejado para que se hicieran pasar por el único pueblo Uchiha, para hacer creer que la mayoría eran inofensivos omegas. Y así Namikaze creyera que los tenía en sus manos cuando Shisui lideraba el verdadero ejército del clan compuesto por la mayoría de alfas, que ahora se embarcaban a un viaje, una misión, cronometrada con lo que debían de lograr Itachi y los demás en el mismo hogar del enemigo.

—Nuestro pueblo espera, Shisui.

Este se paró firme, sus ojos brillaban igual a los de su gente, afilados y enrojecidos; su olfato reconoció a todos sus vecinos, hermanos, guerreros, alfas que habían desaparecido de los datos del clan antes de entregárselo a los enemigos. Un gruñido salió de la garganta de Shisui, que resonó en el bosque asustando a todas las fieras, rindiéndose ante él. Los alfas, omegas y betas se pusieron de rodillas ante su líder.

—Pónganse de pie, hermanos. Aquí nadie es superior o inferior. Solo estamos preparándonos para liberar a nuestra gente. Confiemos en que sabrán actuar y parecer inofensivos, mientras destruyen lentamente al enemigo por dentro.

Él sabía que no era el único que había dejado a su pareja atrás. Muchos de los alfas presentes estaba incluso enlazados con los omegas que se habían quedado junto al líder del clan y su familia. Era un sacrificio que a todos les dolía, que cada vez que se alejaban más de sus tierras, sentían más hondo el vacío, pero que tenía un fin común: erradicar a quienes creían haberlos sometido. Un enfrentamiento frontal les hubiera dejado un saldo mayor de muertos. De la manera en que actuaban: sangrándoles desde el corazón para luego ser atacados desde afuera, les libraría de las bajas y de un ciclo de guerra sin fin, al menos por muchos años.

Con un susurro felino Shisui inició a correr por el bosque con sigilo, como si sus pies no tocaran realmente el suelo, su cuerpo nunca chocaba siquiera con alguna rama de los frondosos árboles. Cuantas veces se había deslizado por esa zona. Sus instintos felinos estaban al máximo, su rapidez le hacía invisible en medio de la niebla, junto a él todos sus compañeros se perdieron entre las sombras.

…...

Estaba en el jardín designado a sus aposentos. Tenía siervos a su disposición en demasía. Minato los había enviado para agradarles, pero a Sasuke solo le causó dolor de cabeza. Y es que estos parecían querer ser excesivamente amables. Además de ello, eran oídos ajenos que secretamente vigilaban sus movimientos. Sin embargo, logró poner un orden entre estos, designando, por supuesto, una mayor jerarquía a los siervos de su clan. Minato no intervendría en un asunto menor, por lo cual estaba más tranquilo.

Itachi ese día había ido a los aposentos de sus padres, para ayudar a la mudanza de Sai. Quien viviría con ellos dos porque era ya necesario para la continuidad del plan.

Se disponía a practicar tiro al blanco con sus kunai, pero un ruido en el tejado de su habitación le hizo guardar sus armas. Sabiendo que era casi imposible que un enemigo penetrara hasta esas instancias, supo de inmediato que aquellos pasos solo podían pertenecerle a su esposo. Su aroma se lo confirmó al poco rato. Para su suerte, le dio tiempo suficiente para sentarse sobre sus rodillas como si solo estuviera observando el pequeño lago que habían construido para él y sus cachorros.

— ¿Quién le permitió ingresar de esta manera?—preguntó intentando ser frío pero cortes.

Sin embargo, sus orejas le advirtieron del sonido que hizo la mano de Naruto al elevarse, para luego buscar estrellarse contra su cabeza. Reacciono por instinto dándose la vuelta, esquivándolo hacia la derecha con agilidad. Naruto no parecía estar sumido en su yo animal. Sino que parecía estar en sus sentidos.

— ¡¿Qué demonios sucede?!—grito poniéndose en guardia.

Naruto no le respondió. Solo soltó un rugido desde su interior, su mirada parecía realmente ir en serio con sus actos. Sus ojos azules se veían fríos pero decididos a dañarle.

— ¡Voy a acabar con esto de una vez'tebayo!

De entre su yukata, Naruto saco una espada corta. Con esta en sus dos manos intentó asestarle un golpe definitivo a Sasuke, que estaba sobre sus piernas agazapado. Así pues, dejándose llevar por su entrenamiento de años, saco sus kunai y detuvo el golpe final cruzando ambos, frente a su ser. Cuando las armas de ambos chocaron, se dio cuenta que Naruto había usado el lado no afilado de la espada. Se tranquilizó pero también se dio cuenta del motivo de las acciones de Naruto.

Cuando sus ojos se toparon con los de su esposo este le miraba ya no con frialdad sino como si se hubiera divertido con su descubrimiento.

— ¿Dónde está tu Naruto-sama? ¿Teme?—preguntó con sorna el alfa.

El felino gruñó, usando su fuerza se libró de la espada de Naruto, se puso sobre él, poniendo sus piernas a cada lado, acercó su kunai al cuello de este, respirando agitado.

—Ah... así que tengo razón, no eres para nada un omega sumiso, sino un felino con las garras bien puestas. Mi padre está ciego pero yo no, Sasuke.

Ahora la mirada de Naruto era de advertencia, amenazante, sin embargo había un brillo especial en este como si hubiera descubierto algo fascinante. Por algún motivo, Sasuke se sintió incómodo de estar tan cerca y de que este le dirigiera una mirada tan abrazadora.

—Eres muy diferente a lo que mi padre piensa ¿qué planeas, Sasuke?

Sasuke lanzó su kunai lejos. Por qué sentía que iba clavárselo solo por hacerlo sentir incómodo y burlado.

—Tu eres el que está demente… ¿Cómo se te ocurre…?—Intentó sonar amenazante, pero su respiración agitada y sus pelitos erizados en sus orejas no se lo permitió.

—Ahh yo no pensaba golpearte de verdad... bueno, no, hasta que vi que realmente no eres un omega normal. ¿Cuál de todos eres?—Preguntó con una mirada analítica que nunca le había visto— Pensé en mí mismo. Un guerrero no puede dejar sus impulsos de autodefensa. —Concluyó con una mano en su mentón para reforzar el proceso de "pensar". Naruto podría ser alguien no perspicaz, pero las soluciones simples parecían dársele de maravilla.

El omega aun sobre Naruto sonrió con cinismo.

— ¿Y qué vas a hacer? ¿Contarle todo a tu papi como un niño?—comentó burlón.

—No, claro que no ´tebayo—su sonrisa se torció— Podría hacer esto.

Naruto le tomo de las muñecas y sin mayor cuidado dio la vuelta, estampándolo contra el suelo, levantando una leve capa de polvo. Las respiraciones entre ambos eran agitadas. A pesar de la violencia, sus cuerpos se habían calentado. No entendían si era solo por la pequeña batalla que habían librado o si había algo más.

—Realmente con esa cara y que sepas manejar un kunai...eres una cajita de sorpresas'tebayo.

El alfa sentía la adrenalina crecer en su interior y descargarse sobre su entrepierna. Nunca se había sentido tan bien por someter a un omega; quizás era porque no necesitaba demasiado para someter a uno a diferencia de Sasuke que no estaba a su disposición ni por asomo. El felino seguía observándole como un enemigo. Naruto comprendió que eso era lo que de verdad eran. No eran esposos más que de nombre; la verdad era que solo "enemigos" era como podían llamarse. Si Sasuke escondía algo así, que más podrían esconder los otros. Y aun con ello le fascinaba, su alfa sentía el reto de sodomizarlo y hacerlo suyo sin piedad.

Un doble dolor en sus manos le hizo soltar las manos de Sasuke: El felino le había clavado sus garras silenciosamente mientras con sus ojos le hechizaba sin piedad.

— ¡Quítate de encima! —Le gritó sin cuidar modular su voz— Según tus palabras y el acuerdo, no tengo porque verte la cara hasta el próximo celo.

Naruto frunció su ceño. La rebeldía del otro le entusiasmaba pero también golpeaba su orgullo. Rugió, en un movimiento rápido, atrajo el rostro del otro, por los cabellos hasta hacer que sus bocas chocaran. Intento ingresar a su boca, pero Sasuke le clavó las garras en su pecho, mientras con sus colmillos le mordió la lengua. Se apartó brusco al sentir la sangre llenarle su boca.

— ¡Esto…. Me… la vas a pa…gar!—murmuró entrecortado porque el líquido vital salía sin control.

El omega pelinegro se asustó de haberle hecho un daño irreparable. Algo así podría causarle la muerte. Estaba seguro que Minato no pasaría de lado ante un daño real a su cachorro. Al menos por orgullo, no lo haría.

—Naruto… déjame curarte. —Intentó reparar su error—

—No te me acerques…

Naruto relamió su herida una y otra vez. Mientras contenía las lágrimas e intentaba no chillar demasiado, caminaba de aquí a allá. Nunca había sufrido un beso tan doloroso ¿pero todo con Sasuke debía de ser así no? Extrañamente la pequeña herida comenzó a curarse. Aun así sentía el sabor alcalino de la sangre. Un regusto desagradable llenó su boca.

Cuando giró para encarar al omega que le había dañado este parecía un poco avergonzado.

—Ahh así que el gatito tiene sus momentos—Intentó burlarse aun cubriendo parcialmente su boca.

— ¡Joder que no soy un gato!

Sasuke se tapó la boca después de lo dicho. Si a Naruto le había quedado alguna duda de cómo era en realidad, había terminado por destruirla. Sin embargo ver a Naruto con la sangre manchando su cuello y pecho le sentó extrañamente mal. De alguna manera quería apalear su dolor.

Se acercó a Naruto e intentó ver la herida.

—Déjame ver la herida. Quizás deba llamar a un sanador.

— ¡No, ni te atrevas a llamar a Orochimaru! que me inyectará alguno de sus líquidos raros ´tebayo. —grito realmente escandalizado.

Sasuke estuvo a punto de reír por el rostro de espanto que puso Naruto. Seguramente había sufrido algún trauma de pequeño. Debía de tranquilizarse, las sonrisas eran solo para la familia. A pesar de que la contuvo lo mejor posible, Naruto se dio cuenta que su gesto estúpido de pavor le había hecho gracia al omega. Todos aquellos sentimientos agresivos disminuyeron casi como magia. ¿Era esto a lo que se referían que un omega podía simbolizar la paz y la felicidad para un alfa?

— ¡No tienes idea de lo espantoso que es que Orochimaru te cure!—dijo como una confesión—Así que no se te ocurra dejar que te medique. Harías bien en tener tus propios sanadores.

—Solo es que eres un cobarde. Ya he ido a que me revise y no pasa nada malo. Sigues siendo un cachorro, dobe-san.

El rubio río fuertemente, haciendo que Sasuke sonriera sin poder controlarse. La tensión había disminuido de forma rápida con aquellos simples comentarios. Se sintieron nuevamente como si estuvieran en el bosque.

—Ah ¿pero porque has ido con Orochimaru? ¿Estas enfermo?—preguntó preocupado el alfa sin razonar.

Y es que no debería haberse preocupado, no por Sasuke, quien era su objetivo, de quien había descubierto que realmente no era un omega sumiso ni indefenso.

—No, solo es rutinario. Quería verificar que estuviera preñado. —respondió sin darle importancia.

El silencio se instauró después de ello pues la vergüenza les estalló en la cara al recordar la intimidad que habían compartido. Naruto tosió, intentando cambiar el ambiente. Tenía que recordarse que había ido ahí solo para desenmascarar a Sasuke. No a reír con él ni sentirse a gusto a su lado. Había más de un océano de distancia entre ellos y así era como debía de ser.

—Déjame ver tu herida, no seas terco, dobe. —Insistió Sasuke para cambiar el tema.

Naruto no impidió que Sasuke se acercara, saco su lengua para que la observara.

—Realmente no es una herida grave y la sangre ya está cicatrizando.

Por alguna razón, el perfume de Sasuke se hizo más fuerte, llevando a Naruto a aspirarlo con fuerza. Lo tenía tan cerca…

—Los felinos se curan las heridas lamiéndoselas ¿o no?

Sasuke asintió inocentemente.

—La saliva de los felinos tiene propiedades curativas y desinfectantes. —acotó el felino.

— ¿Y ustedes han heredado aquella cualidad?—preguntó sonrojado Naruto.

El omega recién en ese momento captó el mensaje subliminal con ello. La mirada de Naruto se había oscurecido nuevamente. Sentía que le desnudaba y le pedía silenciosamente algo.

—Si…

— ¿No crees que deberías ayudarme a que no se infecte´tebayo?

—Como se te ocurre... que yo…

— ¿Y por qué no? Soy tu esposo y no creo que quieras que alguien se entere.

Una venita en la frente de Sasuke tembló pero sus mejillas se sonrojaron visiblemente. El rubio quedó entretenido por el espectáculo. Acerco a Sasuke por sus brazos, sus ojos se encontraron. Sacó su lengua afuera, mostrando que aun había sangre en ella. El azabache, alzó su cabeza saco su lengua y dio una tímida lamida desde la barbilla hasta los labios del otro quien cerró los ojos.

Sasuke agarrando confianza lamio la lengua del otro unas tres veces. Sus cuerpos iniciaron a calentarse con ese tipo de calor adormecedor y placentero. Sus sentidos se opacaban, perdió la firmeza de sus decisiones. Toda su atención se dispuso en lamer la lengua herida del otro. La lengua de Naruto inicio a moverse con la suya. Pronto Naruto le retenía por la cintura, sintió sus manos bajando por su cadera. Sus bocas se acercaron y en el prohibido juego se sumaron sus labios y dientes. La pelea ya no se libró afuera de sus bocas sino cambiaba de boca en boca, buscando el predominio.

Naruto sintió la saliva de Sasuke quemarle la herida, pero en vez de apartarse lo atrajo más pues aquel ardor lo sintió glorioso. Gimió dentro del beso y su pecho inició a rugir. Sasuke absorbió su lengua con sutileza; así pues se animó a hacer lo mismo con la lengua de Sasuke: succionándola y entrelazándola dentro de su boca. Estaba seguro que un poco de saliva caía entre sus mentones pero carecía de importancia. Lamió con su lengua los labios del otro mientras acariciaba los colmillos de Sasuke. Este repitió el mismo juego. Sus bocas se apartaron un poco pero sus alientos se mesclaban, incitándoles a dejarse llevar nuevamente.

El alfa subió una de sus manos hasta el rostro de Sasuke, tocándole una mejilla, sintiéndola tersa. Era increíble como alguien tan suave y de piel sedosa, con un rostro adornado por dos esponjosas orejas podía ser alguien tan toxico y dañino, quizás era esa maldición parte de su encanto que le devoraba como una presa.

Pero Naruto también podía ser el cazador: Subió su beso por toda la mejilla de Sasuke, lo sintió temblar en sus brazos, subió hasta su oreja peluda y le dio un pequeño mordisco que causó que el omega gimiera agudamente. Quería besarlo nuevamente, seguir con aquel juego de perdición, pero Naruto supo que si no liberaba a Sasuke de sus brazos, él mismo caería en el hechizo que su padre había sufrido. Y no podía, más que nunca, debía de estar alerta. Sasuke era peligroso, no sabía cuánto; seguramente los demás miembros de su clan también lo eran.

Apartó a Sasuke con brusquedad. Dejando a este parpadeando sin entender. Sin embargo cuando el felino recuperó la compostura le dedicó de nuevo esa mirada fría. A Naruto le causó dolor pues le había fascinado aquellos ojos de felino necesitado de pasión.

—Parece que es cierto. Ya no me duele la herida´tebayo. —Comentó sin darle la importancia debida.

—Pues que bueno, así no iras a llorarle a papa.

Naruto se giró molesto. Detestaba que Sasuke hablara de su padre.

—Estas en la mira, Sasuke. Debes de saberlo´tebayo.

—Si fuera cierto lo que tu imaginación cree, sinceramente eres el peor estratega de la historia. No te comparas en nada a tu padre.

El alfa gruñó, saco sus garras y estampo un golpe en la pared. Unos pasos se escucharon provenir desde la puerta de la habitación. Naruto se mordió el labio inferior, para luego de un salto subir hacia el tejado con fuerza. Deslizándose por este con velocidad.

— ¿Sasuke? ¿Estás bien?

Eran su padre, hermano y Sai. Sasuke solo suspiró,

—Si así es. Fue solo Naruto, padre, sospecha de mí.

Todos se miraron entre sí. Iba a ser difícil entonces que Sasuke se preñara antes del celo, pero debían de estar seguros de que sucediera en el próximo celo sí o sí.

—No te preocupes, hijo. Todo va a salir de acuerdo a nuestro plan.

…...

Los días había pasado, convirtiéndose en semanas. La noticia de que el joven Sasuke no había quedado preñado se expandió en todo el palacio como el polvo. Los Hyuga celebraron secretamente ello; mientras que el clan Namikaze y Uzumaki comentaba si en todo caso el infértil nunca había sido Hinata sino que era Naruto. Minato se sintió indignado de aquellas murmuraciones e incluso mandó a encerrar a los siervos que lo platicaran; pero el vivir todos reunidos, todos los clanes que se negaban a mezclarse unos con otros sino era en las celebraciones generales, simplemente no pudo seguir conteniendo aquel dicho.

Le sorprendía que Sasuke no haya quedado preñado. Si lo hubiera hecho aquello hubiera condenado a Hinata de infértil. Sin embargo ya que el azabache tampoco había quedado preñado y no había tomado ninguna sustancia, según la perfecta revisión de Orochimaru, entonces la duda había quedado abierta.

Incluso el propio Minato comenzaba a preguntarse si no debería hacer que revisaran a su hijo. Pero este era joven ¿Cómo podía no haber engendrado un cachorro aún? El próximo celo cercano era de Hinata. La expectativa era grande, pues Orochimaru había estado vigilando el ciclo completo de la omega.

Aparentemente la chica tenía problemas de debilidad y su matriz no podía sostener un cachorro del Namikaze. Quizás la sangre de Naruto era muy fuerte para la muchacha. Minato pensó al respecto, su esposa, Kushina había sido una omega muy fuerte, su embarazo había sido muy relajado y sin complicaciones. De hecho parecía más hiperactiva que nunca. Si ella no hubiera fallecido, seguro tendría muchos hijos para esos años.

Para el próximo celo de la Hyuga, su clan entero se había entregado a las oraciones de los dioses, además de ello se preparaba una ceremonia especial. Orochimaru le había estado dando medicina que la ayudara a ser más fuerte y además parecía que iba a tomar algo que la hiciera más fértil.

Sin embargo, antes de que sucediera Naruto, Minato y los demás generales iban a embarcarse en una misión para proteger las fronteras de las tierras Uzumaki, por lo cual iban a ser evacuados la clase más pudiente, a resguardarlos en el palacio que había construido símbolo de la unión de los clanes conquistados.

Si no resultaba un embarazo en la muchacha, con toda la deshonra del mundo Minato iba a tener que dejar que Orochimaru revise a su hijo. Aquello le quitaba el sueño pues que un alfa no pueda concebir cachorros era una vergüenza tan grande como no saber tomar un arma. Imperdonable, la virilidad de un alfa se muestra en su descendencia.

De por sí toda la elite estaba siempre en habladurías: él por no tomar a un omega; Naruto por no dar herederos; Jiraiya por tampoco tener cachorros. La única que los había tenido era la general Tsunade, quien tenía dos pequeños con su omega Dan.

Tenía que tomar cartas en el asunto pronto. Al regreso de la expedición en la frontera de los Uzumaki iba a pedir la mano de Itachi para cortejarlo debidamente. Y nadie iba a evitar que se diera un matrimonio entre ellos.

Mientras aquellos pensamientos corrían por la mente del líder, en las estancias privadas de Sasuke y su hermano, ellos tomaban un aperitivo mientras charlaban. Hablaban de su pasado. Uno de sus sirvientes desde detrás de la puerta pidió permiso para ingresar. Se lo otorgaron.

—Un siervo de Hinata-sama nos ha traído este recado para usted, Sasuke-sama.

El felino mayor tomo el sobre de las manos del siervo y se lo entrego a su hermano menor quien frunció su ceño.

—Puedes retirarte—dijo Itachi

Pero el siervo luego de una reverencia exclamó:

—De hecho el siervo de los Hyuga dijo que espera una respuesta.

El omega menor frunció su ceño aún más, pero abrió el sobre y lo leyó. Sin duda era una escritura de omega femenino bastante llena de curvas y delicada, incluso estaba perfumada.

—Dile al siervo que iré con su señora mañana a la hora indicada.

El beta Uchiha se inclinó ante sus amos y se retiró del lugar para darle el mensaje al siervo de los Hyuga.

— ¿Qué dice?—preguntó con seriedad Itachi

—Solo que quiere invitarme a tomar el té ¿Puedes creerlo?—comentó con ironía.

Sasuke parecía un poco divertido con la propuesta. Itachi no río.

— ¿Por qué aceptaste?

—Solo creo que sería bueno conocer al punto débil de Namikaze.

Itachi rio, su hermanito tenía una expresión entre arrogante y enojada que le causaba gracia. Iba a ser una reunión bastante curiosa.

—Creo que a Sai le gustaría tomar el té en los aposentos Hyuga—comentó finalmente el menor de los felinos con una sonrisa maliciosa.


Respuestas a review:

Guest: Hello is a pleasure read your coment.. Well is thuth. Naruto has demostrated that he didn´t act like a alpha. But in opinions of ohter, his father doesn´t act like alpha too, because his interesting for Itachi is like a obsesive. What do you think about Minato? But yes, naruto hurts Sasuke an his omega pride... so what do you thin about this new chapter? I love your review

Wolf: Holaa, de alguna manera es Naruto tambien, aunque lo niegue desea a Sasuke, pero sí ese dolor por la mentira hizo que Kurama provechara en salir.. por así decirlo. Pues bueno, luego de aquello, vemos que su relación va en dos aprtes, con un enfrentamiento y con mentiras de por medio. cada uno buscando sus propios fines. Gracias por comentar y espero tu review para este capi! Nos leemos!

Lavirgenderojo: XD bueno me alegra que si hayas llegado y espero que este nuevo capi haya sido de tu placer.. Pues me dio risa lo de la fabrica de bebes pero sí, tan alejada no estas. Aun no se explican del todo porque la muchacha no ha quedado preñada pero veremos que más hay.

Ohh bueno el futuro del shita lo veremos poco a a poco, pero mira ya hemos visto que es de Shisui en estos momentos..crees que haya algún enfrentamiento entre Minato y Shisui? O Minato descubrirá todo a tiempo? Aun no hay mini narus dentro de sasuke, pero no es tan lejano el asunto, ahora en que circunstancias lo concebirán y como lo tomará Naruto es otro tema. Gracias por tu comentario!

Bueno espero leernos pronto!

...

Bien mis queridos lectores, pueden pegarles a todos o pegarme.. solo recuerden que aun debo terminar el fic.. Bien.. por un lado, pues sí parte del plan era arrebatar a Kurama de Naruto, quien no sabe aparentemente de su existencia debido a la forma en que fue sellado cuando su madre murió. El suceso a detalle será contado en el siguiente capítulo. Por otro lado hemos visto que los uchiha se han dividido en dos partes, una compuesta por la familia central del líder junto a los omegas del clan y parte de los betas para destruir a los namikaze desde adentro.. como? Bueno creo que se van dando una idea. Mientras que otro, Shisui esta llevando a su gente para otro lado? a donde bueno espero sus teorías.

Nunca hay que subestimar el poder del engaño y la mentira de los Uchiha a veces creo que es tan fuerte que se engañan sí mismo...eso estará sucediendo con Sasuke? Y naruto esta descubriendo su verdadero ser.. aquello detendrá sus planes?

Y ahora hay misterios en el nacimiento de Shisui.. bueno todo está relacionado... o algo así.. Y también con Mito Hashirama y madara.. que piensan?

La cuestión va mas o menos así: ya que los omegas son criaturas maternales y de cierto modo apaciguadoras, para Kurama estar dentro de un omega era como dormir dentro de un vientre materno, pero Naruto es un alfa asi que poco a poco a pesar del sello puesto no puede contenerlo ni hacer de cuenta que no existe. Kurama hará un trato con los uchiha?

Me gusto escribir el encuentro entre Shisui e Itachi cuando era un bebe mi Itachi... cositas bonitas aww

Minato cada vez está más enajenado con Itachi, pero aún va a tener que esperar porque el deber llama. EL celo de Hinata se acerca, lo cual podría limpiar el nombre de Naruto que ya lo creen estéril.

Sasuke estuvo de acuerdo, pero digamos que tuvo miedo vergüenza y lastima por tener un hijo de esa manera; sin embargo esta decidido de que no importa nada, sobre todo porque Kurama también lo desea..

Orochimaru... se entendió la frase? Bueno significa más o menos que el mismo se ha recluido y usa alguien para su cuidado pero que también esta persona lo vigila que no sea totalmente libre. Ya sabemos que orochi lleva años al servicio de los namikaze y antes de los Senju. Ya lo comprenderemos mejor en el siguiente capi.

Ahora.. Hinata quedará preñada? Sasuke lograra seducir a Naruto para sus fines? naruto derrocara su padre y descubrirá a Sasuke? Orochimaru está de parte de los uchiha al cien por ciento? Minato lo descubrirá todo?

Bueno, no juzguen demasiado a Sasuke tener hijos por conveniencia era algo muy común en aquella época. De alguna manera Hinata también desea uno por eso motivos ya que el aseguraría estatus y protección a su hermana. ya ven que Minato comienza ver a Hanabi quien es una alfa como una posible rival en el futuro.

Bueno, me encantaría me dijeran sus opiniones y cualquier duda, adelante pueden decirla. Conforme va creciendo creo que haré un árbol genealógico.. Definitivamente. Y lo subiré en el grupo o en la página.