Huron de fuego
Korra dormía abrazando a la hermosa Asami Sato, nunca creyó que encontraría a una chica como ella y menos que podría tener sentimientos correspondidos por la guitarrista, pero era una realidad y la aprovechaba, o por lo menos así era hasta que un ruido hizo que sus ojos se abrieran lentamente para investigar de que se trataba.
Al observar atentamente a la puerta esta se encontraba entre abierta y una figura las observaba desde detrás de ella, pero rápidamente se alejaba cerrando la puerta al notar que Korra comenzaba a moverse, la guitarrista no podía dejar de preocuparse por esa misteriosa silueta, así que se levantaba con cuidado de no despertar a Asami y abandonaba la habitación, ella sabía que era algo peligroso para ir en solitario, necesitaba ayuda.
En otra habitación, Bolin dormía, mejor dicho, roncaba en su cama, mientras Kai dormía en la propia plácidamente, la puerta de la habitación se abría permitiendo a una persona desconocida acercarse a la cama del vocalista y jalándolo directamente al piso despertándolo bruscamente "¿Qué demonios?" Preguntaba el chico pero una mano se ponía en su boca deteniendo el sonido.
"Bolin, soy yo, Korra. Te dejare hablar, pero debes hacerlo en voz baja para no despertar a nadie" Susurraba la morena para calmar a su amigo, quitando lentamente su mano de la boca del joven.
"Korra ¿Qué haces aquí? Todavía es de noche"
"Necesito tu ayuda. Mientras dormíamos, alguien abrió la puerta de la habitación de Asami y nos estuvo vigilando por unos momentos, fue bastante extraño" Ante este comentario una sonrisa surgía en el rostro de Bolin incomodando bastante a su mejor amiga "Y no, no hicimos nada, solo estábamos abrazadas durmiendo tranquilamente, así que quita esa maldita sonrisa de tu rostro. Necesito que me ayudes a investigar y encontrar a quien haya sido"
"Yo te ayudare siempre. Vamos" Ambos salían silenciosamente de la habitación, no querían despertar a nadie en la mansión y así llamar la atención de quien fuera que estuviera vigilando a Korra y Asami unos minutos antes.
Los rockers caminaban por los enormes pasillos, llenos de pinturas y algunas estatuas que asustaban al chico. Bolin era fuerte, torpe pero de buen corazón, a veces actuaba como un pervertido, pero solo cuando estaba ebrio. Aunque había algo que lo avergonzaba, el joven siempre se asustaba en lugares tenebrosos como esa gran mansión, esos ojos muertos que los seguían con cada paso perturbaban al chico de ojos verdes, por otro lado a la guitarrista no parecían ni inmutarle estas obras de arte, ella solo quería encontrar a quien fuera que estuviese vigilándola a ella y Asami.
Para su amigo los segundos parecían horas caminando en esa oscuridad, para ella era desesperante, no parecía haber nadie alrededor, hasta que un ruido detrás de ellos hacía que Bolin abrazara a Korra por el miedo, a ella nunca le molestaba esto, él joven era su mejor amigo y ella lo protegería de lo que fuera, así fuera algo tonto como un ratón.
"¿Qué fue eso?" Preguntaba el joven de cabello negro sin soltar a Korra, sus piernas temblaban de miedo y su cara estaba escondida en el cuello de la sureña.
"Lo vamos a descubrir en un momento" Korra caminaba en dirección de dónde provenía el sonido, con su amigo aun abrazándola, la chica tomaba su teléfono para poder iluminar el área próxima a ellos. Su sorpresa fue grande cuando vio quien era el que había ocasionado tal estruendo "Bolin, mira" La voz de Korra era tranquila, con esto tranquilizaría también a su mejor amigo.
Bolin abría los ojos y soltaba a Korra del abrazo, sus ojos no creían lo que veían, un pequeño hurón de fuego se encontraba bajo una mesa temblando de miedo en un rincón, estaba realmente asustado de los humanos que lo veían en ese momento "Pero si es un hurón, y se ve muy aterrado" El chico bonachón se agachaba y sacaba algo de comida que llevaba en su bolsillo para una emergencia, llamando al animalito que se encontraba frente a él con mucho cuidado de no asustarlo "Ven aquí, amiguito. No te vamos a hacer nada malo" El hurón se acercaba lentamente para tomar la comida que Bolin le ofrecía, y comenzaba a comerla en lo que el muchacho acariciaba su cabeza con una mirada que a Korra le encantaba ver en Bolin, esa dulce mirada como la de un niño inocente. El vocalista estaba emocionado, el pequeño hurón subía por su brazo hasta su hombro y comenzaba a acariciar su cabeza contra la mejilla de Bolin sin temor, el chico de ojos verdes tomaba a la criatura en sus manos y ambos se miraban, había una conexión entre ellos "Te llamare Pabu ¿Nos lo podemos quedar?" Volteaba a ver a su amiga.
"No sé, Bolin. Cuidar a una mascota es algo muy complicado" Korra miraba a su amigo, pero este acercaba a Pabu al rostro de su mejor amiga, y el hurón lamía la nariz de la guitarrista haciéndola sonreír "Admito que es muy lindo, tú ganas, se puede quedar con nosotros"
"Genial" Bolin abrazaba a su amigo nuevo, pero luego un pensamiento lo hacía ponerse realmente serio "¿No habrá sido Pabu el que las estuvo observando?"
"No creo. Era una persona, una silueta muy grande para ser de un animal, en especial de un hurón de fuego. Debemos seguir buscando ahora que me lo recuerdas. Vamos" Lideraba la joven a Bolin y Pabu.
El más joven de los hermano 'maestros', como llamaban a Mako y Bolin por su gran habilidad musical, acariciaba a Pabu, estaba realmente encantado con su nuevo amigo de 4 patas, pero claro sin olvidar su misión en ese momento, que era ayudar a su mejor amiga y compañera de todos los tiempos a encontrar a esta misteriosa figura e interrogarle por sus actos.
A pesar de su ardua búsqueda una parte de Korra sabía que no encontrarían a nadie ¿Quién sería tan idiota para permanecer en ese lugar después de lo que hizo? Caminaron sin rumbo hasta llegar al jardín de la gran mansión de la familia Sato, en este lugar había más estatuas, un laberinto hecho de arbustos, fuentes, flores, incluso bancas y mesas para tener picnics al aire libre, pero lo que llamaba la atención de ambos jóvenes fue cuando al seguir su camino por el jardín vieron lo que parecía ser un pequeño taller.
"¿Qué será eso?" Preguntaba Korra caminando en dirección de ese pequeño lugar.
"Korra, regresa, podríamos meternos en problemas si alguien nos ve. Volvamos a nuestras habitaciones" Bolin susurraba, pero al notar que la sureña lo ignoraba el joven decidía seguirla junto a Pabu, que viajaba en el hombro del chico de ojos color verde.
Conforme se acercaban algo llamaba la atención de la joven de cabello castaño, la luz estaba encendida y la puerta cerrada, por un momento creyeron que tal vez habían olvidado apagar las luces del lugar, pero una sombra que se reflejaba por debajo de la puerta y el ruido de varias herramientas moviéndose los sacaron de esas idea, había alguien ahí, podría tratarse de la figura que vio Korra, ya que al parecer todos dormían plácidamente, excepto ellos 2, significaba que había un intruso en la mansión Sato, y a diferencia de Pabu este no les tendría miedo.
"Debemos entrar y capturar a quien se encuentre adentro" Susurraba Korra a su amigo, mientras este sudaba frio, ambos se habían decidido esconder detrás de una de las paredes del pequeño edificio para evitar que los vieran.
"Es muy peligroso, si tiene un arma nos podría lastimar, por favor Korra, regresemos, estoy seguro que a Hiroshi no le molestara si un par de cosas desaparecen" El chico de cabello negro tomaba a Korra del brazo para evitar que se acercara más, en los ojos del vocalista había preocupación, algo que Korra veía rara vez en su mejor amigo.
"Pero, Bolin, no podemos dejarlo salirse con la suya. Vayamos" Jalaba la chica de cabello largo a su amigo, pero al acercarse a la entrada no podían creerlo, quien fuera había escapado del lugar mientras ellos discutían afuera del taller, pero lo extraño es que todo parecía ordenado adentro, no había señales de que faltara nada, cosa que parecía sorprenderle a los miembros de la banda "Se fue, maldita sea. Volvamos, Bolin" Una rendida y frustrada Korra daba la vuelta de regreso a la mansión, seguida de Bolin y el pequeño hurón de fuego, Pabu.
Todo el camino fue silencioso, Korra no estaba molesta con Bolin, él solo quería ayudarla, no, estaba molesta consigo misma, después de pensarlo tanto, su amigo tenía razón, pudo haberlo expuesto a un peligro mayor, y todo por su tontería de querer ser la heroína.
De regreso en la mansión Korra y Bolin se separaban a sus respectivos aposentos, hasta que el joven tomaba por sorpresa a Korra en un abrazo por la espalda "No te culpes, Korrita. Tú solo querías hacer lo correcto" Korra sonreía por lo comprensivo que podía ser Bolin con ella, siempre fiel Bolin "Vayamos a dormir, mañana tenemos que grabar un disco, no lo olvides" Sonreía el muchacho a su amiga que le regresaba el abrazo de antes y comenzaba a acariciar la cabeza de Pabu cariñosamente, para después volver a la habitación y a dormir en los brazos de su hermosa Asami Sato, quien parecía no haber notado la ausencia de la guitarrista, quien a pesar de todos no podía cerrar sus ojos preocupada por lo sucedido, hasta que Asami se acercaba más a ella y al verla dormir tan tranquilamente cerraba sus ojos quedando profundamente dormida. Nada le preocuparía, ya que la mañana siguiente sería el día del inicio del mejor momento de toda su vida, tanto musicalmente como personalmente.
Notas del autor:
-Saludos terrícolas, aquí Peridorito, jajaja ok, no. Lamento mucho haberme atrasa, y así será con TODOS mis fics, pero de que los terminare lo hare, créame.
-Gracias por tomarse su tiempo para leerme, comenten y recomienden los fics que les guste de esta humilde autora.
