6. Pre-Hogwarts

Odio ésta misión. La odio y aún no ha empezado. Y no sé que es peor, si el entreno con Genkai, que es el infierno en la tierra, o ir a un colegio en el que no puedes hacer camapana porque vives en él. La mente de Yusuke iba de una maldición a otra, y por ahora, los conocimientos impartidos por Genkai, en su gran mayoría le resultaban prescindibles. Con sus poderes, para que necesitaba aprender " Wingardium Leviosa" la mayoría de hechizos que Genkai le había enseñado le parecían inútiles en la vida real. Los únicos hechizos de los que les habló, que le parecieron interesantes de aprender, las tres maldiciones imperdonables, Genkai se negó a enseñárselo, con el pretexto de que un estudiante de su edad, no tenía que conocer estas maldiciones, y que además su uso estaba prohibido. Hiei era de la misma opinión que él, aunque en su caso, el único hechizo interesante, era el capaz de matar, pues para ejercer control mental o tortura, no necesitaba magia alguna.

Antes de empezar el entrenamiento, Genkai enumeró las diferentes asignaturas de Hogwarts, cuales eran sus principales objetivos y conocimientos básicos que debían saber. Ninguno de los 3 tuvo problema con el apartado de criaturas mágicas, ya que estos en realidad, eran diversos tipos de demonios de bajo nivel que habitaban en el mundo humano. Habían tratado con ellas anteriormente. Genkai decidió que tampoco merecía la pena perder el tiempo en conocimientos muggles, ya que dos poseían sangre humana en su cuerpo, y el tercero había vivido en el mundo humano una considerable cantidad de tiempo. En primer lugar les enseño todos aquellos conocimientos que no necesitaban específicamente una varita. El que causó más estragos, sobretodo en Yusuke fue pociones. Hiei y Kurama no tenían ningún problema para hacer pociones a la perfección. A Yusuke le salían bien, pero siempre flaqueaba en algún detalle.

La parte más problemática, sin embargo fue una vez empezaron a usar las varitas.

Los tres eran demonios demasiado poderosos para ir a Varitas Ollivanders y simplemente comprarlas, ninguna de ellas podría soportar su inmenso Yukai. Eso significaba que deberían fabricar su propia varita. Kurama podía ayudar en este proceso, su control sobre las plantas haría el trabajo mucho más rápido. Los corazones de las varitas serían su propio pelo en forma demoniaca, ya que solamente una parte de ellos mismos podía ser capaz de crear la conexión de la varita con ellos mismos. En cuanto a las maderas usadas, para la varita de Yusuke se usó la madera de la Sequoia más imponente del Rekai. Un árbol con miles de años, que hacía más de 100 metros de largo y 7 de diámetro. Una madera tan vieja y poderosa, era la única capaz de contener su energía. Para Hiei, Kurama escogió la madera de Dracanea Draco del mundo infernal. Las características de esta planta encajaban a la perfección con Hiei, pues este árbol es uno caracterizado por su lento crecimiento, y por ser la única planta del mundo con una savia de color rojo. Además, la versión del mundo infernal de esta planta, cuyo nombre evoca al dragón negro de Hiei, es que su savia es pura lava. Esta madera es la única capaz de soportar las llamas y el tipo de energía que usa Hiei. Kurama como no podía ser de otra manera, se hizo su propia varita con madera de rosal. Esta era su planta favorita, y era la que mejor lo representaba, con la flexibilidad de sus ataques y personalidad.

Una vez que los tres poseían su propia varita el problema residía en como usarla. Ya que en su estilo de lucha dejaban ir una gran cantidad de energía demoniaca para causar grandes daños, mientras que para el uso de la varita, tenían que dosificar la energía que liberaban. Ya que si liberaban demasiada, era posible, si no probable, que el hechizo les explotara en la cara. Y así pasó mas de una y dos veces, principalmente siendo Yusuke víctima de estos errores. Hiei solamente se equivocó una vez, y su orgullo le llevó a no volver a fracasar, si unos simples nigens podían hacerlo, él también.

Una semana antes de que empezara su nueva misión ya poseían la mayoría de conocimientos necesarios para pasar como magos. Sólo quedaban unos pocos problemas por resolver. En primero de ellos es ¿Como irían a Hogwarts? Ninguno de los tres tenía el dinero, o si más no en moneda humana, para coger un avión hasta Gran Bretaña. Y más importante aún sólo Kurama era capaz de hablar en inglés. ¿Como podrían comunicarse con los magos de allí sin el idioma?

Genkai se encontraba en su templo, esperando que sus discípulos llegaran. Tenía cosas importantes a decirles. Mañana debían salir hacía Londres. Y empezar la misión. Genkai era consciente de que se habían enfrentado a situaciones más complicadas, pero esta era su primera misión de infiltración ¿Serían capaces de adaptarse a un mundo nuevo del que desconocen todo? Le era difícil imaginar a Yusuke como a un alumno aplicado en Hogwarts, y aún más complicado si es posible, ver a Hiei rodeado de humanos durante un periodo tan largo de tiempo. Les deseaba las mejores de las suertes. El ruido de unos pasos le saco de sus pensamientos.

- Ya era hora de que llegarais. El príncipe Koenma me ha pedido que os explique los últimos detalles de la misión. Mañana os espera en Londres un trabajador del ministerio de la magia. Él os ayudará a comprar los suministros que necesitareis para entrar en Hogwarts. Recordad vuestra cohartada. Representa que sois alumnos de la escuela Heianki de magia y brujeria. Esta es la escuela más importante que hay en todo Japón dedicada a este arte. Para nuestra ventaja, las relaciones entre los magos de oriente y los de occidente nunca han sido fluidas. No deberían conocer vuestra escuela ni haceros preguntas incomodas sobre ella.

- ¿Como llegaremos a Londres a tiempo, abuela? ¡¿Estás loca!? No vamos a llegar, son 20 horas de avión. Eso significa que ya deberíamos estar dentro del avión!

- Es que no has aprendido nada de las clases sobre magia que os he dado, Yusuke. Iréis con un traslador, idiota. No tardaréis ni 10 segundos en llegar. Mañana os quiero aquí con vuestras varitas y la maleta preparada a las 2 del mediodía, ni un minuto más tarde.

-¿ Dónde dormiremos estos días antes de ir a Hogwarts? ¿Qué moneda usa el mundo mágico? ¿Cómo lo conseguiremos? – Preguntó Kurama, dubitativamente.

- Estaréis en el Caldero Chorreante, una posada para magos que actua como entrada entre el mundo magico y el no-magico. Antes de todo deberéis ir a Gringotts, donde tenéis una cuenta con el dinero necesario para esta misión a nombre de Koenma.

- ¿Alguna duda? – Preguntó Genkai

- Todo claro, abuela.

-Hasta mañana entonces.

Al día siguiente los tres se presentaron a la hora acordada en el templo de Genkai con sus respectivas varitas, y las bolsas preparadas para marcharse. A ninguno le apetecía demasiado hacer ese viaje. Se despidieron de Genkai, y se agarraron al traslador. Antes de tomar conciencia de que estaba pasando, se encontraban delante de una taberna llamada "Calderon Chorreante". Estaban en el la parte no mágica de la ciudad. Una voz los sacó de su observación.

- Hi boys, I guess you are the new Hogwarts students? The ones from Japan? I'm right?

-Yes Sir, we are the exchange students going to Hogwarts. Then you are the ministry employee?

- Kurama! Qué está pasando? No entiendo nada! Mierda, como no había pensado en esto, no sé ingles! ¿Como se supone que voy a llevar a cabo la misión?!

- Kurama está preguntándole a este hombre si es el trabajador del ministerio que nos tiene que recoger.- Le explicó Hiei

- Yes, my name is Arthur Weasley. Nice to meet you.

- Nice to meet you, Mr. Weasley. By the way, there is a charm which allow my friend to speak an understand english? – Preguntó Kurama señalando a Yusuke con su mano derecha.

- Oh of course, sorry. I thought that everyone spoke english. my fault. En ese momento Arthur saca la varita del bolsillo y apunta a Yusuke con ella. Apprehendere Linguae. Tu amigo debería ser capaz de entenderme ahora.

- Gracias por el hechizo, mi nombre es Yusuke Urameshi, y estos son Shuichi Minamino y Hiei Jaganshi. ¿Por cierto, como se entra en la parte magica de la ciudad?

- Para entrar al Callejón Diagon, es decir, a la parte mágica de la ciudad uno debe pasar a través del Caldero Chorreante al patio trasero y presionar un ladrillo en el muro, que puede encontrarse contando tres arriba y dos horizontales. Explicó Arthur de forma casi mecánica. Desde nuestro ministerio de magia, como bienvenida, y para así mejor las relaciones entre ambos ministerios, os proporcionamos alojamiento para esta noche en el Caldero Chorreante, gastos pagadas. Seguidme.

Al entrar al Cladero Chorreante, parecía que habían entrado en una maquina del tiempo, y viajado a la Europa de la edad media, no solo por las vestimentas de las personas que allí había, si no por la falta de tecnología con la que ellos estaban acostumbrados a vivir, en cierto sentido, el mundo mágico se parecía al Makai. Hiei no le dio demasiada importancia a este hecho, el había vivido toda su vida sin la tecnología de la tierra. Yusuke solo echaba de menos la televisión. ¿Qué iban hacer hasta llegar al maldito colegio?. Sin embargo el que más dudas despertó este ambiente fue a Kurama. Entendía que en el Makai no hubiera tecnología, era un mundo aparte, el cual no coexistía con el humano, y solo las criaturas de más bajo rango podían moverse entre los mundos. Sin embargo, este mundo mágico esta dentro del mundo humano, y coexisten junto a ellos. ¿Entonces por qué no usar la tecnología que los seres no mágicos disponían? Es algo que tenía que descubrir.

-Señor Weasley – llamó Kurama - Mis amigos y yo deberíamos ir a Gringotts para así poder comprar todas las herramientas necesarias para nuestro curso en Hogwarts.

- Llamame Arthur, por favor. Permitidme que os acompañe, al fin y al cabo es vuestra primera vez aquí.