Gracias por los review black wolf-kot: la historia sigue y no tengo tengo intención de dejarla, aunque a veces me falte un poco de motivación para escribir los capítulos, sé que tengo personas que me leen. Tengo pensado que pasará hasta el capitulo 20. Si no tengo importantes bloqueos al escribir espero subir dos caps cada mes. Siente libre de criticar lo que quieras :)
8. Luna Loovegood
Luna Loveegood se encontraba sentada en un compartimento del Hogwarts Express rememorando los acontecimientos del año anterior en Hogwarts. Sabía que una inmensa mayoría de los estudiantes de Hogwarts y no pocos de los profesores pensaban que ella estaba loca. Ni siquiera la mayoría de los miembros del Ejercito de Dumbledore la apreciaban, simplemente no les importaba que estuviera por allí. Sí una cosa buena tenía esa falta de personas al su alrededor, es que los pocos amigos que tenía son de los de verdad. De los que duran. En ese selecto grupo solo se encontraban tres personas. Neville Longbottom, Ginny Weasley y Harry Potter. Sin embargo con este último no tenía ningún tipo de relación intima, solo coincidían cuando había más personas a su alrededor, pues siempre estaba absorbido por Hermione Granger y Ron Weasley dos personas que la aceptaban pero no se sentían demasiado cómodos a su alrededor.
Lo que la mayoría vería como un problema, a ella no le importaba. Hacía mucho tiempo que Luna había decidido que lo más importante era ser uno mismo, sin mascaras, sin preocuparse de encajar en una sociedad llena de prejuicios. La felicidad la encontraba viviendo la vida a su manera despreocupada. Sabía que muchos de sus compañeros la llamaban Lunatica Loovegood y hasta lo encontraba gracioso.
Este año volvía a estar sola en su compartimiento del Hogwarts Express, ya que Neville y Ginny se encontraban en el compartimento de Harry Potter con Dean Thomas y Seamus Finnigan completando el espacio del compartimiento con dos asientos reservados para Ron y Hermione, que en ese instante estaban en el vagón de los prefectos. Ginny se había ofrecido a irse con ella, pero Luna lo rechazó. No quería que Ginny se sacrificara por ella, total, no es que le importara estar sola.
Por esa misma razón se sobresaltó al escuchar como alguien picaba a la puerta. ¿Quién podía querer sentarse con ella que no tuviera ya un sitio asignado? Levantó la mirada y encontró a dos chicos, el que había picado tenía una larga melena roja, que superaba los hombros. Para ser un chico se trataba de una melena larga, no tanto como la suya, pero le gustaba el extraño rojo vivo que tenía ese chico en el pelo.. ¿Qué clase de hechizo habría usado? Sin embargo lo que más destacaba de ese chico no era su pelo, si no su ropa, según recordaba de sus clases de estudios muggles, ese estilo era oriental. Al lado de ese chico se encontraba uno más bajo, con un pelo negro que desafiaba la gravedad. La vestimenta de este chico también llamaba mucho la atención, iba todo de negro, menos una cinta blanca que llevaba en la cabeza.
Perdona – empezó a hablar el chico con el pelo rojo- ¿ Nos podemos sentar aquí mi amigo y yo?
Claro, como queráis – contestó con una voz despreocupada girandose a mirar la naturaleza por la venta.
Por cierto, soy Suichi Minamino – volvió a hablar el chico del pelo rojo- y este es mi amigo Hiei Jaganshi.
Luna se volvió a girar hacía los dos chicos que se encontraban en su compartimiento sorprendida de que al menos uno de ellos quisiera entablar conversación con ella, sin motivo alguno.
- Luna, me llamo Luna Lovegood, aunque la mayoría de la gente me llama Lunatica Lovegood. – dijo con un tono totalmente despreocupado- perdona que no me haya presentado, la mayoría de la gente no quiere hablar conmigo.
Kurama podía entender el por qué de las palabras de Luna ya que tenía el pelo desgreñado, largo hasta la cintura, cejas muy claras y ojos saltones, que le daban una expresión de sorpresa permanente. Todo sobre esa chica indicaba que era diferente, aún más diferente de lo que ya eran los magos de por sí. Quizá contribuyera a ello que se había colocado su varita detrás de la oreja izquierda,, o que estaba leyendo una revista al revés cuando entraron en su compartimiento. Sin embargo, con sus cientos de años de vida había aprendido a no a juzgar a un enemigo – o en este caso a una persona- por su apariencia, pues nunca sabes como es realmente.
- Pues ya tienes algo en común con mi amigo Hiei – contestó Kurama con un tono bromista.
- Hm. –gruñó Hiei- más bien soy yo el que no quiero hablar con el resto del mundo.
De repente se escuchó el ruido de la puerta del compartimiento abriéndose de par en par. Por fin os encuentro se escuchó gritar a un chillar a un chico con un estilo Muggle también, sin embargo ligeramente diferente al de Shuichi, este estaba más occidentalizado. Estos tres hacían un grupo curioso frente a los ojos de Luna Lovegood. Su curso de pensamiento fue interrumpido por Shuichi.
- Yusuke, entrar gritando no es la mejor forma de presentarse.
Fue entonces cuando se percató de que una chica de pelo rubio estaba junto a sus dos amigos. La chica tenía una sonrisa en la cara, por lo que decidió que sería una buena candidata para conocer un poco más donde iban a pasar los próximos meses.
- Perdona – dijo Yusuke mirando a Luna – no había visto que estabas aquí. Me llamo Yusuke Urameshi. ¿ Cómo te llamas? ¿ A qué curso vas? ¿ Cómo es Hogwarts? ¿ Qué tipo de clases hay?
- Yusuke, esto parece más un interrogatorio que no una presentación – Intercedió Kurama antes de que pudiera hacer más preguntas.
- Solo tengo curisidad, Kurama, eso no es malo! – Se defendió Yusuke
- ¿Kurama? – preguntó extrañada Luna Lovegood - ¿No te llamabas Suichi Minamino?
En ese preciso instante Hiei deseaba lanzarle el dragón de llamas negras a Yusuke a máxima potencia. Aún no habían legado al sitio donde tenían la misión y ya ponía en peligro la misma. Era imposible que los magos hubieran escuchado sobre las hazañas de Youko Kurama, pero toda prevención es poca, sobre todo en un mundo del que desconocen tan poco. Tras escuchar la pregunta de la chica, Yusuke se dio cuenta que había metido la pata hasta el fondo. Kurama había decidido presentarse como Suichi Minamino, su nombre humano, y el oficial para esta misión. Lo tendría que haber sabido, pero le había salido del corazón, ni tan solo lo había pensado, era algo que tendría que ir con cuidado el resto de la misión. Antes de que pudiera acabar la pregunta Kurama ya estaba intentando buscar una forma sencilla de contestar esta pregunta, que fuera creíble, ya que tenía la sensación que no sería la última vez que oiría esta pregunta. Decidió contar una media verdad sencilla, que resultara fácil de recordar para futuras ocasiones.
- Me llamo Shuichi Minamino, Hiei y Yusuke normalmente me llaman Kurama, pero desde que llegamos a Inglaterra les he pedido que no usen mi sobrenombre, por que si no, todo el mundo me acabará llamado así, y este solo es un sobrenombre para mis amigos.
Luna Lovegood pareció aceptar la respuesta dada por Shuichi sin ningún tipo de reservas. En ese momento se acordó de las preguntas que Yusuke le había formulado y decidió presentarse
- Me llamo Luna Lovegood, aunque todo el mundo me llama Lunatica Lovegood, menos mis amigos. Que curioso el caso contrario que el de Shuichi. Aunque tampoco tengo mucho de ellos. Soy una Ravenclaw de quinto año. Hogwarts no es muy diferente de como se la describe en todos los libros, supongo que el castillo impresiona la primera vez que lo ves. En cuanto a las clases, siguen el programa establecido por el Ministerio de la magia. Supongo que no será muy diferente del colegio donde venís.
- ¿Ravenclaw? – Acertó a preguntar Yusuke, sorprendido por el carácter de esta chica. Kurama y Hiei estaban escuchando atentamente su conversación para entender mejor como funcionaban las cosas en Hogwarts.
- Verás Hogwarts está dividida en cuatro casas en honor a sus fundadores. Al entrar en Hogwarts se sortea a qué casa pertenecerá el alumno según los rasgos de la personalidad de cada uno. Hay cuatro casas: Gryffindor, Slytherin, Ravenclaw y Hufflepuff
- ¿Qué rasgos de personalidad definen a cada casa? – preguntó Kurama intentando saber en que casas acabarían cada uno de ellos. Sí podrán estar juntos en una casa, o se tendrán que separar en diferentes casas.
- Gryffindor es para aquellos leales y valientes, pero también precipitados. Ravenclaw para aquellos inteligentes y que valoran el conocimiento, Hufflepuff para aquellos amables y bondadosos que sepan lo que es trabajar duro y finalmente Slytherin son ambiciosos, astutos con un fuerte instinto de supervivencia.
Kurama tenia una ligera idea de en que casa irán cada uno, sin embargo aún había dudas ya que más de una casa era apta para ellos. Al menos para Hiei y para él, Yusuke sin embargo era un claro Gryffindor. La conversación entre Luna y los detectives siguió saltando de tema en tema, desde el funcionamiento de Hogwarts a temas más personales. Yusuke y Kurama evitaban entrar en detalles sobre sus vidas personales, ya que no podían decir demasiadas verdades sin destapar su misión. Hiei directamente apenas participó en la conversación, y las veces que lo hizo fue para apostillar comentarios de Yusuke o Kurama. La conversación siguió hasta que esta les avisó que se aproximaban a Hogwarts y que deberían prepararse. Les comentó que al ser su primera vez en Hogwarts seguramente deberían ir con los de primer año. Posteriormente una voz grave llamo a los alumnos de primer año y a los transferidos. Al escucharla decidieron ir a encontrar la voz que los llamaba, mientras se dirigían hacía la voz que los llamaba la gente los miraba con sorpresa en sus ojos.
