9. Hogwarts

Al bajar del Hogwarts exprés ante ellos se encontraba un gran castillo, una construcción típica de la edad media europea. En un bonito paisaje, el castillo se encontraba entre un gran bosque y un lago. Era casi tan impresionante como algunos castillos donde Kurama había robado en su época de bandido. Fue entonces cuando pudieron ver a un hombre llamando a los estudiantes de primer año y a los transferidos. Al acercarse Hiei percivió que ese hombre no era del todo humano, que poseía pequeñas trazas de algunas criaturas del Makai, por su olor, pudo deducir que era una herencia genetica lejana, que su único resultado era la gran corpulencia del hombre que tenían delante. Con este pensamiento en la cabeza decidió que no representaba ningún peligro para ellos. Al menos ningún peligro más que los demás magos que se encontraban en este mundo. Una voz cortó sus pensamientos.

- Bienvenidos a Hogwarts, me llamo Hagrid y soy el profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas y el guardabosques de la escuela. Entre los alumnos que tenía ante si destacaba un grupo de tres personas con rasgos orientales. Esos debían ser los alumnos transferidos desde Japón. – Bien seguidme. Para aquellos de vosotros que os habéis criado sin magia, esta escuela será un mundo nuevo. Después de cruzar en lago que tenemos entre nosotros, llegaremos a las puertas del castillo. Allí nos esperará la professora McGonagall.

Hiei, Yusuke y Kurama cruzaron el lago con la misma barca, atentos a sus alrededores conversando en Japonés para que nadie pudiera entenderlos. Ignorando a los alumnos de primer año. Al cabo de unos quince minutos llegaron a las puertas de Hogwarts donde estaba esperando una mujer con aspecto aspero. Su seriedad asustaba a los alumnos de primer año, a ellos sin embargo no les causaba ninguna impresión. Al lado de Genkai, esa mujer parecía la persona más amable del mundo. La professora Mc Gonagall les guió a través de los pasillos del colegio hasta el gran comedor, antes de entrar empezó su discurso. – Como muchos ya sabéis Hogwarts está dividida en cuatro casas; Gryffindor, Slytherin, Ravenclaw y Hufflepuff. A continuación procederemos a sortearos, en primer lugar entraréis los alumnos de primer año. Ahora, mirando a los alumnos transferidos. – Vosotros esperad a que os llame aquí.

Dumbledore se encontraba en su despacho, se acercaba la hora de dar el discurso de bienvenida a los nuevos alumnos de primer año. Sin embargo su cabeza no estaba centrada en ese menester. El objeto de su preocupación se centraba en porqué el ministerio de la magia Británico había obligado a su escuela a aceptar a tres alumnos extrangeros. ¿ Por qué motivo en un momento tan delicado?. Cuando incluso el ministro ya no podía denegar la vuelta de Voldemort al mundo de los vivos. Y aún más curioso, porqué un ministerio de magia exterior, enviaría a tres de sus alumnos a un país al borde de una guerra civil. Con esas dudas en la cabeza, decidió que la mejor forma de esclarecerlas era contar con sus alumnos de confianza. Pero antes de todo había que poner en marcha el nuevo curso con el tradicional sorteo.

El sorteo de los alumnos de primer año, había resultado tan aburrido como siempre, sin embargo ahora les tocaba la hora a los alumnos japoneses.

-Como sin duda alguno de vosotros ya sabréis el sorteo de este año no acaba aquí – Kurama escuchaba atentamente desde el otro lado de la puerta gracias a sus sentidos como Yukai. Sabía que Hiei y Yusuke, si prestaban también podían escuchar esa voz masculina. – Hogwarts este año tendrá invitados especiales desde unas tierras muy lejanas. Espero que demostréis nuestra hospitalidad, y los tratéis como a unos buenos amigos. Sin más dilaciones, procedamos al sorteo de nuestros estudiantes transferidos

En ese momento la professora Mc Gonagall les dio la señal para hacerlos entrar en el salón. El salón era realmente impresionante. Siguiendo a la profesora Mc Gonagall se acercaron a la mesa donde se encontraban los profesores. – Yusuke Urameshi – Llamó la profesora, indicándole con una mano que se acercara. Haciendo caso a la señal Yusuke se sentó.

- Así que tu eres un caso único, eh. – Escuchó Yusuke una voz dentro de su cabeza. – Sí, soy yo, el sombrero el que te habla. Puedo sentir en ti la humanidad, sin embargo hay algo más que no puedo clasificar. Al escuchar estas palabras Yusuke se tensó, por miedo a que su coartada pudiera ser destruida cuando apenas acaban de llegar a su nueva misión. - Yo solo respondo ante Hogwarts, y ni siquiera el director tiene capacidad para romper el secreto entre un alumno y yo. La privacidad es un bien a protejer, siempre que no suponga un peligro para los demás. Y siento que tú no lo eres. Brilla en ti el valor, aunque muchas veces descuidado. La fidelidad por aquellos que consideras tus amigos, por los cuales darías hasta la vida. Yusuke se estremeció con esa ultima frase, ese sombrero no sabía hasta que punto tenía razón, por suerte había sido capaz de bloquear todo lo referido al mundo demoniaco. – Estas cualidades sin duda te harán un estupendo.. "GRIFFINDOR"

En ese instante una de las cuatro mesas en las cuales los alumnos estaban separados empezó a aplaudir. Yusuke lo tomó como una señal para dirigirse en esa dirección y se sentó en el primer sitio libre que encontró. El siguiente a ser sorteado fue Hiei.

- ¿Cómo es posible? Ni siquiera el mejor occlumentes es capaz de dejar su mente totalmente en blanco. Sí no puedo entrar, no podré sortearte. – Después de unos segundos totalmente cerrado, abrio cautelosamente parte de su mente para que el sombrero pudiera clasificarlo, pero sin darle ninguna información que pudiera ser usada en su contra. En ese momento el sombrero se dio cuenta que había pasado por alto por la sorpresa de no poder la mente a la primera. - No eres humano. No sé que eres, pero no eres humano. ¿Te importaría decirme qué eres? Preguntó con precaución el sombrero. Esta presencia no era como el alumno anterior, era astuto, ambicioso, sin embargo no percibia en él una amenaza para la escuela. – Ya que has visto que no soy una amenaza para la escuela, me permitirás que no responda a tu pregunta ¿ Verdad?. Ahora el sombrero si que estaba realmente sorprendido, este chico no sólo había logrado no ser leido por él, si no que incluso se había metido en su mente. No lo podía tener más claro, este chico era un digno heredero de " SLYTHERIN"

La mesa en dirección contraria donde se había sentado Yusuke empezó a aplaudir con entusiasmo. Esta era la señal que necesitaba para saber donde debía dirigirse. Decidió sentarse en la esquina de la mesa, para evitar el contacto con sus compañeros de casa lo máximo posible. Kurama era el último que faltaba para ser llamado, sin embargo, en Hogwarts estaba bajo en nombre Shuichi Minamino.

- Me lo debería haber imaginado, como tus dos amigos, eres un caso único. Puedo sentir la humanidad en ti, sin embargo esta mezclada con algo más. Con alumnos como vosotros este debería ser un año interesante para Hogwarts. Veo que hay un fuerte vinculo entre vosotros tres. Yusuke había sido fácil de sortear. En Hiei la balanza se ha inclinado finalmente para Slythering. Sin embargo tu, puedes ser apto tanto para Gryffindor, Slytherin como para Ravenclaw. El único sitio que puedo descartar es Hufflepuff. Me deberías dejar mirar más allá en tu cabeza. Kurama no estaba dispuesto a que nadie se metiera en su cabeza, su celebro es de lo más sagrado que tiene pues allí estaba todo su conocimiento, solo Hiei tenía una invitación a él, y por qué sabía que no abusaría de la conexión que dejaba abierta entre ellos. – Entiendo tu preocupación sobtre tus pensamientos, por eso puedo asegurarte que solo respondo ante la escuela en si, y no a su director. Tu amigo Yusuke ha compartido conmigo gran parte de sus pensamientos, sin embargo Hiei no me ha dejado entrar en absoluto en su cabeza. Puedo ver como tu has colocado barreras en gran parte de tus memorias. Al oir estas palabras Kurama se relajo ligeramente, sin embargo decidio no ceder, y hacerle saber educadamente al sombrero que debería sortearlo con la cantidad de información de la cual disponía. Veo hasta que punto valoras la información que deseas mantener para ti, veo que comprendes la importancia del conocimiento a la hora de afrontar los problemas, eso te convierte en un excelente "RAVENCLAW

Ahora era el turno de una de las mesas que se encontraba entre Yusuke y Hiei para aplaudir. En esa mesa se encontraba la chica del tren de antes, la cual parecía estar metida en sus propios pensamientos. A pesar de conocer alguien ya en esa mesa, decidió sentarse en el primer sitio libre que había, que estaba algo alejado de esa chica. Una hora de mujeres era lo último que necesitaba a su alrededor ahora. Así que mejor no dar lugar a malentendidos a ninguna.

Tras presenciar el sorteo de estos tres alumnos Dumbledore tenía claro que había algo más en ellos. Nunca el sobrero había tardado tanto tiempo en sortear a los alumnos como con esos tres. No obstante, no dejaban de ser tres alumnos más. Sí, el ministerio había insistido en que Hogwarts debía aceptar estos alumnos japoneses. Al principio se negó aludiendo a razones de seguridad para no aceptarlos. Sin embargo esta solo era una manera de presionar al ministerio de que le dijeran la verdadera razón de la presencia de esos chicos en su escuela. Finalmente descubrió que se trataba de una iniciativa del ministerio de la magia japonés para intentar descongelar las relaciones entre ambos ministerios, que no podían dejar escapar. Dudaba que los japoneses usaran a estos tres chicos como espías, pero si no lo eran, cuales eran las razones para enviarlos en medio de una zona de guerra. Siendo el director, él no tenía mucho tiempo para espiar a los nuevos alumnos. Dudaba que estos representaran ninguna amenaza real para sus planes, sin embargo, lo mejor era que alguien lo hiciera. Al acabar el banquete de bienvenida llamaría a Ron Weasly y a Hermion Granger. Sin embargo, ahora era el momento de recitar su famoso discurso de bienvenida.

- A aquellos cuyo Hogwarts os acoje por primera vez, bienvenidos seais a vuestro nuevo hogar. Los compañeros de casa serán vuesta nueva familia. Aquellos que ya nos conocemos, es un placer volver a veros – mirando en la dirección de Harry Potter, Hermione Granger y Ron Weasly – como ya sabéis la entrada al bosque no está permitida sin ningún profesor que os acompañe. Este año debemos estar unidos bajo una sola bandera, pues hay una amenaza muy real en nuestro mundo. Voldemort ha vuelto, pero no teneís nada de lo que preocuparos, no existe lugar más seguro donde estar que en Hogwarts. Por último antes de dejaros disfrutar el banquete se me ha pedido que os recuerde que no se puede realizar magia en los pasillos. Buen provecho.

Con estas últimas palabras apareció la comida en las mesas del gran comedor, y todos los alumnos empezaron a cenar con la emoción de un nuevo año en Hogwarts.