Probare que hay más para mí de lo que ves
Saludos y mil gracias por los reviews, sobre el ultimo... recuerdos fogosos jajaj no lo había pensado y morí de la risa al leerlo jaja no se que sucedería con Levi si tuviera ese tipo de recuerdos de Hange, me sentare a meditar y quizás incluya algo así jaja y respecto a los recuerdos pues... Levi no es el único que los tiene, solo tienen que regresar al capitulo 4 y pronto tendrán una explicación del porque, solo tengo que terminar de acomodar mis ideas, ahora si a la historia.
-Eso está horrible -saludo Levi quien había entrado por la ventana sorprendiendo a Hange.
Ella miraba indecisa una blusa, había estado revisando entre su ropa para saber que ponerse en el decatlón.
-¿Tú crees que esta feo? -pregunto mirando nuevamente la ropa que tenía en sus manos.
-Bastante -contesto-. ¿Un último repaso antes de la final? -pregunto enseñándole un libro.
-Venga, dame todo lo que tengas, estoy lista.
Levi le había estado ayudando a estudiar para el decatlón en las últimas noches. Él le hacía preguntas y Hange contestaba.
La noche avanzo y ambos lucían cansados.
-Deberías dormir -sugirió al verla soltar un bostezo.
-Dormiré en el autobús camino al decatlón -contesto recargando su cabeza en el hombro de Levi.
-Bueno yo no podré dormir así que será mejor que me retire -dijo poniéndose de pie y salió por la ventana antes de que Hange pudiera despedirse.
Ya en el decatlón Hange miro sorprendida, la escuela Mare era mil veces mas grande y hermosa que su instituto.
-Escuela de ricos -dijo con desagrado Abel.
-Sera divertido patearles el trasero en su hogar -dijo decidido Moblit.
-O nosotros le daremos una lección a su retaguardia -dijo un chico rubio que se había acercado para darle la bienvenida a los alumnos de Erdia-. Saludos, mi nombre es Zeke Jaeger y junto con mi compañera Pieck los vamos a escoltar al auditorio.
Zeke Jaeger era un chico alto, distinguido y de buen porte, usaba lentes y vestía de manera muy formal con un saco azul marino y pantalones caqui. Su compañera Pieck era una chica super delgada, cabellera negra larga y un poco enmarañada, su rostro reflejaba somnolencia y llevaba una falda larga hasta los tobillos, zapatos bajos y una blusa blanca arrugada además de que caminaba encorvada
Zeke saludo a cada miembro del equipo con una gran sonrisa y cuando fue el turno de Hange tomo su mano llevándola hasta sus labios y le dio un beso.
-Hange Zoe líder de equipo, encantado de verte, he escuchado mucho de ti.
-Si bueno gracias -dijo soltando su mano y limpiándosela en la ropa.
-Por aquí por favor -indico dándole la media vuelta y comenzó a caminar.
-Que joven tan galán y caballeroso -dijo Nifa soltando un suspiro y mirando de lejos a Zeke.
-A mi me pareció un ser repugnante -dijo Hange y miro su mano, ella había sentido un escalofrió al momento de tocar a Zeke, como si su cuerpo supiera que había algo que debía de temer respecto a ese hombre. En ese momento su celular sonó, ella contesto y vio que era una videollamada.
-Hange te amamos y apoyamos desde casa -dijo Nanaba a la cámara.
-Animo, trae un gran trofeo a casa -dijo Erwin.
-Huelo victoria, eso y que algo se quema -dijo Mike.
-¡La comida! -grito Nanaba y salió corriendo junto con Erwin, Mike le paso el celular a Levi y luego salió detrás de los otros dos.
-Oye torpe más te vale que ganes, no me desvele en vano ¿de acuerdo?
-Lo prometo -dijo sonriendo a la cámara.
Erwin regreso y le arrebato el celular a Levi.
-La pasta se salvó -informo Erwin mostrándole un recipiente medio quemado.
-No piensen que comeré eso -se quejo en el fondo Levi.
-Animo Hange y para que no estés nerviosa Erwin te compuso una canción, no tenemos tiempo de cantarla toda así que escucha el coro.
Dicho esto, Nanaba comenzó a cantar
Everything changes
But one thing is true
Understand
We'll always be more than a band
Traducción: todo está cambiando, pero una cosa es cierta, entiende, siempre seremos más que una banda.
-Adiós Hange y suerte -se despidieron al mismo tiempo y colgaron.
-¿Lista líder? -pregunto Moblit.
-Muy lista -contesto abrazando a su amigo-. Vamos a ganarles a esos presumidos de Mare.
Al final el equipo de Hange gano y al bajar del autobús fue recibida por una pequeña multitud.
-¡Felicidades! -gritaron al ver a Hange con la medalla colgando de su cuello y el trofeo en sus manos.
Ahí estaban Farlan, Isabel, Mike, Erwin, Nanaba y Levi. Lo mejor de ese día fue que sus amigos del club convivieron con la banda además de Isabel y Farlan, por primera vez todos estaban reunidos y en paz.
Hange regreso en compañía de Levi y Erwin quien manejo. Al llegar a su casa sus padres también la felicitaron y subió a colocar su medalla junto a todos los demás trofeos.
-Mi hija es un genio -dijo orgulloso su padre mientras veía a Hange poner la medalla en su sitio.
-Bueno lo saque de ti -dijo contenta.
-Mañana tendremos otro trofeo más, ¿no es acaso la fiesta de Halloween y el concurso de bandas?
-Si, iremos al concurso, pero no tengo ganas de ir a la fiesta, además con todo esto no tengo disfraz -dijo Hange resignada.
-Bueno, yo no puedo solucionar eso, pero veras, aquí tengo algo que quizás te ayude con el dilema -dijo enseñándole una caja enorme.
-Gracias papá -dijo tomándola.
-En realidad yo no fui -confeso-. Vino un chico rubio muy bien parecido y me entrego la caja.
Hange vio la tarjeta que colgaba y la leyó.
-Espero que esto te convenza de acompañarme al Halloween atentamente Erwin S.
-Creo que tienes una cita -hablo su padre.
-No es una cita, somos amigos -dijo Hange, aunque ya no estaba tan segura.
Esperaba que no fuera un disfraz ridículo y cursi como los que solía usar Marie (de ángel, princesa o hada) peor aun, que fuera un disfraz de esos que no dejan nada a la imaginación.
Lentamente deshizo el moño naranja que envolvía la caja blanca y quito la tapa.
-Seré un vampiro al parecer -dijo divertida Hange mostrando su disfraz que consistía en un vestido largo negro y una capa negra con rojo.
-Bueno, espero te diviertas mucho, recuerda que cenicienta debe regresar a casa antes que su madre -dicho esto salió del cuarto.
Hange escondió la caja en el closet y luego camino a la ventana. Las luces del cuarto de Levi ya estaban apagadas, de seguro ya estaba dormido, aun así, decidido abrir la ventana y mirar un momento, después se quedo dormía.
A la mañana siguiente Hange se despertó con una molestia en la garganta, se había quedado con la ventana abierta y quizás se había enfermado. Durante el día comenzó a tener estornudos, pero pensó que podía ser una leve gripe.
Llego la noche y su madre subió a despedirse, entro y vio a Hange en la cama con un libro.
-Ya nos vamos cielo -dijo su madre-. ¿Estas segura que no quieres que me quede?
-Mamá es solo una simple gripe -contesto Hange.
En cuanto vio que sus padres se iban ella corrió para sacar su disfraz del closet, se cambio por el atuendo que usarían en el concurso de bandas y luego salió apresurada. Justo en ese momento llego Erwin en su camioneta y tanto ella como Levi subieron rápidamente, los tres verían a Mike y Nanaba en el concurso.
Al llegar se toparon con ellos en el estacionamiento y en la entrada para su mala fortuna se toparon con Nile.
-Erwin y su equipo de perdedores -se burló Nile quien abrazaba a Marie y ella miraba furiosa a Hange.
-¿Preocupado de que te ganemos? -pregunto Erwin.
-Ni es sueños -dijo Nile borrando su sonrisa-. Ven preciosa, me han dicho que la mediocridad es contagiosa -dijo alejándose con Marie.
Al final los cinco ya estaban reunidos detrás del escenario, todos vestían trajes negros y unas bandas alrededor de la cara.
Todos aguardaban su turno animados, aunque Hange no dejaba de toser.
-Creo que estas enferma -dijo Levi.
-No, estoy bien, lo juro, puedo cantar, solo es un pequeño dolor de la garganta, se quitará cuando cante.
-Hange abre la boca -pidio Erwin y alumbro con la linterna del celular-. Hange la garganta está muy mal, así no puedes cantar.
-Pero si yo no canto ¿quién? ¿Nanaba?
-No, olvídenlo, tengo pánico escénico, no saldré a cantar delante de tanta gente a menos que quieran que los vomite.
-Eso seria un buen show -dijo Mike-. Es Halloween, podríamos decir que estábamos recreando la escena del exorcista.
-Levi tu cantaras -dijo decidido Erwin-. Hange lo siento.
-Pero yo quiero estar en el escenario con ustedes.
-Así no puedes cantar -explico Erwin.
-Yo lo hare y Hange tocara la guitarra -intervino Levi-. Tocaremos la nueva canción.
-No la hemos ensayado lo suficiente -medito Erwin-. Pero es nuestra única opción. Levi espero que fueras un buen maestro para Hange.
-Pero yo no me siento lista -dijo nerviosa Hange.
-En realidad si, la hemos practicado un millón de veces -dijo extendiéndole la guitarra.
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Al lugar también asistieron los amigos de Hange quienes estaban aterrados por estar entre tanto publico que se empujaba y gritaba. La mayoría vestía de negro y ellos cuatro eran como un gran punto en ese mar de gente, pues llevaban sus disfraces puestos para la fiesta de Halloween.
-Hola chicos -saludo Isabel quien estaba acompañada de Farlan.
-¿Cómo nos han visto? -pregunto Moblit.
-¿Bromeas cierto? -dijo Farlan mirando a los cuatro de pies a cabeza-. Son los únicos que en lugar de venir a escuchar música parece que vienen a pedir dulces.
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-Bien, es hora, manos a centro y pase lo que pase el punto es divertirnos -dijo Erwin mirando a sus amigos.
-A la mierda la diversión Smith estamos aquí para ganar y dale una patada en el trasero a Nile -dijo Levi y todos parecía estar de acuerdo.
-Bien, pues hagámoslo -dijo Erwin alegre.
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-Recibamos con un gran aplauso a los noiceboys de la escuela preparatoria Erdia -dijo el presentador y Nile junto con su banda salieron a escena. Mucha gente los aclamo, gritaban y agitaban sus letreros, Nile y sus amigos lucían como todos unos profesionales. Cuando terminaron su canción el público estallo en aplausos y más gritos. Después subió a escena el presentador-. Son grandiosos, ¿no es así? y ahora otros chicos que les gusta causar problemas y que también vienen de la escuela preparatoria Erdia, con ustedes los troublemackers.
Nota: Ustedes ya conocen la canción, nuestro sexy Levi va a cantar, así que ¡arrodíllense ante Levi!
Hizamazuke buta domo ga
Kirisaite misete yaru mirai sae mo
Sukui o motomeru nonaraba hizamazuke
Yodomu shikai yuganda jōshiki
Kono sekai (gakkō) wa dare no mono ka?
Kotae nante wakaru hazu mo nai
Ima kono te de nurikaete yaru
Al final todas las chicas gritaban eufóricas y aplaudían.
Los cinco salieron del escenario y festejaron tras bambalinas.
-Ha quedado genial -dijo Hange con la voz ronca.
-No gracias a ti torpe -dijo dándole un golpe en la cabeza-. Te has enfermado por descuidada -regaño.
Los Troublemakers fueron los penúltimos en tocar, después de eso solo aguardaron unos minutos y el presentador subió a escenario con sobre en mano.
-Los ganadores de este año son… -hizo una pausa dramática-. ¡Los Noiseboys!
Nile subió junto con su banda al escenario. Los cinco no se deprimieron, el próximo año ganarían o al menos eso fue lo que se prometieron.
-¡Hora de la fiesta! -grito Nanaba animada.
-Si -coincidió Hange entusiasmada, aunque no pudo gritar ya que su garganta la estaba matando.
-Tu no iras a ningún lado, estas enferma -regaño Levi.
-Por favor -suplico y luego estornudo-. Solo un ratito.
Levi sabia que Hange no dejaría de fastidiar así que acordaron que solo seria un rato, ella se cambió rápidamente en los baños con Nanaba e Isabel, al salir se reunieron con todos quienes ya llevaban sus disfraces puestos, Hange se sorprendió al ver a Erwin disfrazado de fantasma y que era Levi quien llevaba el atuendo de vampiro.
Moblit vestía de hombre lobo, Nifa de Hada, Keiji y Abel iban vestidos de zombis, Farlan solo llevaba unos lentes oscuros y chamarra negra muy estilo película vaselina, e Isabel llevaba puesto un disfraz de animadora.
-Nada da mas miedo que una porrista -alego burlona.
El gimnasio estaba decorado con globos negros y telas moradas que caían por todos lados, las mesas tenían manteles negros con figuras de arañas color plateado, habian contratado una maquina de niebla y millones de luces iluminaban la pista de baile. Mike y Nanaba quienes iban disfrazados de señora sal y señor pimienta no perdieron tiempo y se dirigieron a la pista de baile.
-Ven Farlan -animo Isabel jalando a su amigo también a la pista a pesar que él se negaba rotundamente.
-¿Qué me dices Hange? -pregunto Erwin estirando su mano. Hange la tomo y salió a bailar.
Ambos bailaron una cancion y luego regresaron con los demás a pesar de que Hange quería seguir bailando.
-Levi -llamo Erwin y le lanzo las llaves de la camioneta, Levi las atrapo si ningún problema-. Creo que cenicienta ya tiene que irse.
-Ya escuchaste torpe, es hora de irse -dijo cargándola sobre su hombro con gran facilidad como si fuera peso pluma.
-No, quiero quedarme -protesto, pero Levi continúo caminando hacia la salida-. Adiós chicos -se despidió alegre agitando su mano.
Levi la metió en el asiento del copiloto y antes de que ella pudiera bajarse echo seguros a la camioneta.
-Ni un rasguño o mi padre me matara -dijo Erwin en tono serio como si le hablara a su hijo.
-Claro papi -dijo fastidiado Levi.
-Directo a casa y a la cama -luego añadió-. Cada quien a su cama.
-Si, si -contesto Levi subiendo del lado del conductor.
-Adiós Erwin -se despidió Hange y la camioneta inicio su marcha.
-Oye abróchate el cinturón -regaño Levi y coloco su mano sobre la frente de Hange-. Tienes temperatura, pero no me explico como es que actúas como si estuvieras borracha.
-Tome unas pastillas después del concierto -explico.
-¿Te das cuenta de lo peligroso que es automedicarse? -regaño sin apartar la vista del camino.
-Sabes, no entiendo como es que logras llegar a los pedales -se burló-. Es que eres tan bajito -dicho esto comenzó a reír-. Creo que me dormiré un momento.
Al llegar a la casa Hange cabeceaba, Levi la cargo e hizo mil malabares para poder abrir la puerta de entrada, para colmo al llegar Sawney y Bean brincaban alegres.
-Sawney, Bean quietos -ordeno Levi, pero los perros estaban demasiado entusiasmados para hacer caso complicando mas el poder subir con Hange sin ser derribado. Finalmente llegaron al cuarto, Levi la dejo en la cama y miro a su alrededor.
El cuarto de Hange había cambiado bastante desde la primera vez que entro, ahora ya no era todo rosa y corazones, las paredes estaban pintadas de blanco y tapizadas con un montón de posters de películas y bandas que le gustaban, su escritorio estaba hecho un tiradero con envoltorios de comida y libros por doquier, ropa tirada en el suelo y la cama destendida.
Esa era la verdadera Hange, la chica que estaba tan ocupada en otras cosas como para levantar una blusa del suelo, la chica que le preocupaba mas terminar de leer un capitulo de un libro que cepillarse el cabello, la Hange que recordaba de sueños y de la que estaba enamorado, ella era mas de lo que la gente lograba ver.
-Una pena que no te quedaras en la fiesta, todos parecían divertirse -dijo Hange medio adormilada.
-No importa, alguien tenía que cuidarte hasta que lleguen tus padres -contesto sentándose al borde de la cama y se inclinó para tocar la frente de Hange.
-No deberías acercare mucho -dijo estornudando-. Estoy enferma.
-No me molesta -él se levantó y tomo la clinera que tenía Hange en el tocador y se la paso. Ella se sonó y volvió a estornudar.
-Gracias por estar a mi lado-. Ella miro el rostro de su amigo y pudo jurar que le había visto sonreír-. ¿Eso ha sido una sonrisa? -pregunto sorprendida.
-Tsk ya estas alucinando.
-Una lástima que no pude usar más tiempo mi disfraz -dijo Hange-. ¿Levi por qué elegiste ese disfraz?
-Erwin lo envió, supongo que sabía que me negaría a disfrazarme.
Hange sonrió.
-Sabes, te ves lindo con ese pañuelo en el cuello -dijo Hange tomando la tela ente sus dedos-. Deberías usarlo a menudo.
-Me vería ridículo.
-A veces siento que tú y yo ya nos conocíamos en otra vida -dijo recargando su frente en el hombro de Levi.
-No digas más tonterías cuatro ojos -regaño mientras la rodeaba con sus brazos.
-Lo siento, no puedo evitarlo, la fiebre y las pastillas hacen que diga tonterías -dijo soltando una risita, levanto la vista y miro a Levi directamente a lo ojos-. Así que podría decirte que me gustas, me gustas mucho y al día siguiente negarlo, pero no lo voy a decir.
Eso hizo que Levi sonriera de verdad.
-Hey una sonrisa, ahora ya puedo morir -dijo Hange-. Levi, si yo no estuviera enferma ¿me besarías? -pregunto Hange.
-Si no estuvieras enferma… -medito y paso su mano por la cabellera castaña de Hange apartándole un mechón del rostro.
-Tu miedo a los gérmenes te lo impide -dijo burlona-. Eso o yo no te gusto.
-No es eso. -Él se acercó a la boca de Hange, aunque no seguro del todo-. Si te besara fingirías que nunca paso alegando no estar en tus cinco sentidos.
-Eso en palabras de Levi quiere decir que yo te gusto -dijo Hange sorprendida.
-Tsk no digas tonterías, no me gustas, yo te amo -dijo Levi inclinándose levemente y Hange cerro sus ojos a la espera del beso que nunca llego-. Cuando te recuperes -dijo casi en susurro dándole un beso en la frente.
En ese instante se escucharon las puertas de un auto cerrarse, eran los padres de Hange que regresaban.
-Tengo que irme -dijo y salió por la ventana en cuanto los padres de Hange entraron a la casa.
-Hange -se escucho a su madre que llamaba desde abajo.
-Déjala, probablemente este dormida, la luz de su cuarto esta apagada -dijo el padre.
Hange de inmediato se cubrió con las cobijas pues llevaba el disfraz puesto y fingió estar dormida.
Sus padres abrieron la puerta y la vieron dormir.
-Te dije que estaría dormida -hablo su padre y cerraron la puerta.
Hange sonrió y pensó en Levi. En definitiva, Levi era mucho mas de lo que las personas alcanzaban a ver, no era el chico rebelde y frio que todos creían, él era el ser más amable que hubiera podido conocer y también era un poco torpe en cuanto a demostrar sus sentimientos, pero eso estaba bien, ella ahora podía entenderlo y sabia que con el tiempo las palabras carecerían de sentido, bastaría una sola mirada para saber en qué estaba pensando y moría de ganas por que llegara ese día.
En cuanto ingreso a su cuarto Levi no pudo evitar sentir un gran dolor en su cabeza, todo daba vueltas, se llevo la mano a su nuca y dio unos pasos antes de caer desmayado al suelo.
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En su sueño él sostenía entre sus brazos a una mujer y sus manos estaban ensangrentadas. El rostro de esta misteriosa mujer ya no era borroso, era Hange solo que una versión adulta y además llevaba un parche en el ojo. Levi miro la sangre que tenía en las manos y que salía a montones del abdomen de Hange, ella estaba muriendo en sus brazos y él se aferraba a ella sin saber que hacer.
Detrás suyo había un montón de monstruos y personas luchando.
Ahora lo recordaba todo. Estaban en guerra con Mare y esos gigantes no eran monstruos, eran titanes.
-Hange -llamaba mientras intentaba detener la hemorragia.
-Ni la misma muerte podrá separarnos -le decía pasando su mano por la mejilla de él-. Te amo Levi.
Su respiración era agitada, luchaba por continuar y después simplemente se detuvo. Hange ya no respiraba, había muerto y sus ojos, o más bien dicho ojo, ya no tenían vida. Él soltaba un gran grito lleno de ira y dolor.
-¡Hange! -gritaba con todas sus fuerzas y la abrazaba, unas lagrimas resbalaban de sus ojos-. Por favor, regresa -suplicaba, pero no escuchaba mas el latido de su corazón y luego recordaba la promesa que una vez se habian echo "La vida es muy corta para amarte solo en una, prometo buscarte en la próxima vida".
Colocaba delicadamente el cuerpo sin vida de Hange en el suelo, cerraba su ojo, besaba su frente y pronunciaba su promesa en voz baja. Después se levantaba, desenfundaba una cuchilla y caminaba decidido hacia el caos. Él terminaría esa guerra ese día.
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Levi se levantó empapado de sudor y con la respiración agitada, así como su pulso, se sentó en el borde de la cama e intento controlarse mientras meditaba ¿Qué rayos había sido eso? Después de estar unos minutos sentado logro normalizarse y pensó que al final era solo un sueño, eso o había terminado de perder la cabeza.
Por cierto, la canción que inspiro los títulos de este fanfic es de Laura Shigihara y se llama First Day.
