Sé que llevo mil años sin actualizar, y que podrías pensar que había abandonado la historia pero no. Hay partes que me cuestan mucho de escribir, y este es aún mi primer FanFic. Mi intención es acabarlo, y no tardar tanto en actualizar, aun que no puedo prometer nada, las ideas estan conmigo, pero no siempre es fácil plasmarlas en palabras. Gracias a aquellos que me leen, y sobretodo aquellos que se toman la molestía de comentar, me animais a continuar.
PD: Gracias Akane Kinomoto por darte cuenta de los errores ortograficos en el texto, ayer acabe subiendo la versión sin repasar, esta es la buena!
10. Ron & Hermione
Su vida nunca había sido sencilla, ser Harry Potter resultaba más complicado de lo que la mayoría de las personas se podían llegar a imaginar. Resultar el culpable de que tus padres estén muertos, crecer en un hogar donde no eres querido, entrar en un mundo del que desconoces todo pero donde sin embargo lo saben todo de ti, conocer a tu padrino para resultar la causa de su muerte poco tiempo después. La vida nunca había sido justa con Harry Potter. Si le dieran a escoger, él preferiría tener una vida sencilla, ser un don nadie. Sin embargo desde que entró a Hogwarts algo había cambiado había dos puntales imprescindibles en su vida; Ron y Hermione Granger.
No habría podido sobrevivir los últimos cinco años de su vida sin ellos. Para muchos ésta no sería más que una forma de hablar, pero para él eso era una realidad. El primer año, fueron las únicas personas en las que confiaba, que le hacían sentir normal en un mundo donde todo el mundo le trataba de superhéroe, en ese pequeño grupo quizás se podría añadir a Neville Longbottom. En su segundo año, jamás habría podido acabar con el Basilisco, seguramente no sabría a que se enfrentaba y hubiera muerto al mirarlo a los ojos directamente. Durante su tercer año sin sus amigos no le podría haber dado una oportunidad a Sirius para vivir fuera de Azkaban. En su cuarto año no habría podido acabar con vida el maldito torneo que al final culminó con la resurrección de Voldemort. En su quinto año, también debía agradecer a Ginny, Luna y Neville su ayuda en la batalla en el ministerio de magia, junto con Hermione y Ron son la razón por la cual él aún sigue vivo a pesar de la perdida que conllevo esa batalla. Teniendo todo esto en mente Harry Potter daría su vida por cualquiera de los dos sin pensárselo ni un sólo segundo.
Harry se encontraba en la mesa de Gryffindor junto con Ron y Hermione esperando a que empezara el banquete de bienvenida a Hogwarts. Antes del banquete, por eso iba el siempre tedioso sorteo de los alumnos de primer año. Cuando este terminó, a diferencia de otros años Dumbledore no se levantó para dar su discurso de bienvenida, si no que McGonagall seguía en pie, con el sombrero a su lado. Fue entonces cuando Harry vio entrar a tres chicos de aspecto oriental en el gran salón. Esos chicos no podían ser de primer año, ya que eran demasiado altos. Incluso el más bajo de todos parecía mayor que un chico de primer año. ¿Entonces quien podían ser esos chicos?
El dato más curioso es que a pesar que antes del sorteo los tres actuaban amistosamente entre ellos, cada uno terminó en una casa diferente, y dos tan diferentes como Gryffindor y. Slytherin ¿Cómo podían ser amigos dos personas tan diferentes?¿ Actuar como si nada al ser separados en estás casas? ¿Quizás al ser de fuera, no entendían la importancia de las casas? . Siguiendo este tren de pensamiento Harry, se cuestionó planteamientos que tendía adheridos en si mismo desde hace mucho tiempo. ¿ Una estúpida rivalidad entre casas tenía que romper amistades? ¿Es el mundo un lugar donde se vive en blanco y negro sin matices?.La hora de dormir llegó, y aún en su cabeza rondaban preguntas de similar naturaleza a las que nacieron durante el sorteo.
Debido a ser un curso pre-NEWT las clases no se separaban entre dos casas como se hace hasta el quinto año. En algunas asignaturas era necesario juntar todas las casas para hacer una clase, mientras en otras había suficiente quórum para poder hacer dos clases.
La primera clase del día era Defensa contra las Artes Oscuras, ésta era una de las clases con los alumnos de todas las casas mezclados ya que con la interferencia del ministerio del año anterior, la mayoría de alumnos fuera del Ejercito de Dumbledore no aprobaron la parte práctica del examen, y ahora no pueden optar a cursar esta asignatura. Sólo dos Hufflepuff se encontraban en esa clase; Susan Bones y Hannah Habbot. Por parte de Slytherin tres alumnos; Blaise Zabini, Draco Malfoy y Dafne Greengrass. Padma Pattil y Terry Boot por Ravenclow. La casa con más estudiantes en ella era Gryffindor con cinco estudiantes; Neville Longbottom, Harry Potter, Hermione Granger, Ron Weasley y Parvati Pattil. También se encontraban en esta clase los tres estudiantes transferidos desde Japón.
La intriga sobre quien sería el nuevo profesor contra las Artes Oscuras carcomía a Harry, pues todos los profesores de susodicha materia - voluntariamente o no- como en el caso de Remus Lupin, supusieron una amenaza para su integridad física. Al ver a Severus Snape entrar por la puerta de la clase no sabía si alegrarse porqué al fin tendrían otro profesor competente en la materia, o llorar por qué ese profesor le odiaba, y podía convertir su materia favorita en su peor pesadilla. En el transcurso de la clase sí que hubo alguna crítica velada hacía él y sus amigos por su aventura en el ministerio el verano pasado, pero nada excesivo como en años anteriores. Cuando quedaban cinco minutos para el final de la lección Severus volvió a las andadas asignándole una detención con él por no prestar atención, aluyendo que en el mundo real, si no prestas atención, una detención era el menor de tus problemas. El resto del día fue mucho más tranquilo para Harry, el nuevo profesor de pociones Horace Slughorn hacía de pociones una asignatura mucho más comprensible y amigable, sin la presión y la diarrea de insultos sobre uno, hacer una poción resultaba bastante más sencillo. Por otro lado, susodicho profesor parecía demasiado interesado en su fama como "The boy who lived"
Al final del día, sobre las siete de la tarde se dirigió hacía las mazmorras, donde seguía el despacho de Severus Snape a pesar de su cambio de clase. Sin ningún tipo de ganas pico a la puerta de su profesor menos querido. A los pocos segundos una voz le encomendó entrar. Antes de que pudiera dar tres pasos en el despacho de Severus vio la varita del profesor apuntando a su cara, y escuchó ?%93 Legimencis- para su suerte, desde la batalla del departamento de los misterios donde Sirius perdió su vida, Harry decidió buscar libros y practicar constantemente Oclumencia, pues no estaba dispuesto a perder a ningún amigo más por su culpa. Gracias a este entrenamiento, pudo echar rápidamente al profesor de su mente. Antes de comprender lo que acababa de pasar y enfadarse por el intento de intrusión en su mente Snape empezó a hablar.
" Felicidades, Harry. Veo que has completado tu entrenamiento" Con esta simple frase Snape sorprendió tanto a Harry que no pudo ni enfadarse. ¿ Desde cuando ha dejado de ser "Potter" y ha pasado a ser "Harry" para Snape? ¿Y es aprecio lo que detectaba en el tono de voz de su profesor? Con todas las dudas en la cabeza, Harry no sabía que decir, así que decidió quedarse callado.
Aprovechando el silencio, Severus siguió hablando. "Ahora que eres capaz de proteger tu mente de intrusos Harry, hay cosas que debes saber. En esta guerra no solamente hay dos partes, los buenos y los malos. El mundo no se divide en blanco y negro, vivimos en un mar de grises donde las verdades son relativas. Sé que no confías en mi, y no te pido que lo hagas aún, sólo que me escuches. No tengo ningún problema contigo, ni ningún tipo de odio, lo que pasó entre tu padre y yo, pertenece al pasado, un pasado donde todo el mundo cometió errores, yo incluido. De los más importantes, el que me hizo perder la amistad con tu madre. En este castillo, las paredes tienen orejas, así que te seguiré tratando con el mismo desprecio con lo que lo he hecho estos últimos años, y espero que no le digas a nadie-y cuando digo a nadie, eso incluye a Ron y Hermione- ningún cambio en nuestra relación. Mi posición como espía dentro de los rangos de Voldemort depende de ello." En este momento, Harry ya no sabía como reaccionar, qué pensar. Snape y su madre habían sido amigos de pequeños, realmente Snape no le odia, si no que solamente es un acto, un teatro para asegurar su postura con Voldemort. De hecho Snape estaba siendo simpático con el, un concepto que un día antes hubiera sido imposible de asimilar. Antes de articular alguna palabra para demostrar que estaba siguiendo la explicación de su profesor, este decidió continuar. – " No soy el único que hasta ahora no ha sido del todo sincero contigo, Harry. Entre las personas que puedes llamar amigos, o con los que te llevas bien, hay quien no es tan fiel a ti como te podrías imaginar, y que responden a otros intereses y/o personas. No te puedo decir de quien se trata, pues es algo que has de aprender a ver, y actuar en consecuencia."
Este último trozo del discurso de Snape, sacudió a Harry de forma importante, pues entre su grupo había quien le espiaba, o actuaba con intereses diferentes a los que Harry podía tener, dentro de este grupo se encontraban el equipo de Quiddich, y los miembros de ED, en los que confiaría implícitamente.
"Abraza tu lado Slytherin - continuó Severus - y piensa en los años anteriores, que ha pasado, que debería haber pasado y que no paso. Pon a prueba aquellos a tu alrededor, no des tu confianza a cambio de nada, haz que haya que ganársela. Estate atento a tu alrededor. Y recuerda, esta conversación no ha existido. Sabes donde encontrarme en caso de necesidad."
Al darse cuenta que Severus había terminado, Harry le dio las gracias por la conversación que habían tenido, aunque hubiera sido principalmente un monologo por la parte de Snape. Al menos, alguien le contaba algo a iniciativa propia. A pesar de que no le había dicho de quien sospechaba Severus, al menos ahora estaba alerta. Parte de sí, se reconocía a si mismo que seguramente no le hubiese creído si el nombre fuese alguien cercano a él, pues la pequeña tregua que se acababa de abrir era demasiado nueva, y la desconfianza y el rencor ganado al largo de los años, no es fácil de dejar atrás. Sin embargo, Severus le pareció sincero. Parte de él, se dio cuenta, que en ese instante parte del odio que profesaba por su profesor se había disminuido. Con estos pensamientos se dirigió a la torre de Gryffindor después de la detención más inesperada en todos sus años en Hogwarts. Una conversación que le daría que pensar para mucho tiempo.
