No es un nuevo capítulo, solo un cambió en la redacción del último capítulo por que no me gustaba. Ahora que estoy más cómodo con el mismo espero seguir con la historia

Nuevas Amistades.

Empezar en un nuevo instituto para Kurama solo significa una única cosa; tener una horda de admiradoras intentando robarle una sonrisa. Mientras que para muchos otros chicos, como por ejemplo Kuwabara, no podría pasarles nada mejor que tener a más de una chica interesados en ellos a Shuichi Minanino le resultaba de lo más molesto. Ravenclaw en teoria representa la casa de los sabios más allá de toda medida, de aquellos que valoran el conocimiento . Sin embargo, las hormonas humanas gobiernan hasta a los adolescentes más sabios.

Ni siquiera en la biblioteca, un santuario del silencio, estudio y de la calma resultó refugio suficiente para evitar que chicas le dejaran en paz. Aún allí le seguían e intentarán establecer una conversación.

El día de hoy el calendario lo marcaba como sábado y afortunadamente en Escocia contrariamente de como sucede en Japón no es día lectivo. Aprovechando que era festivo y podía moldear su día a su gusto decidió dar un paseo por el exterior de la escuela por la mañana mientras Yusuke dormía en su cama y Hiei probablemente se dedique a indagar en las mentes de sus compañeros. Teniendo en cuenta los planes de sus amigos decidió que podía desaparecer hasta el mediodía cuando comería con ambos en alguna de sus respectivas mesas. Con la perspectiva de una mañana para si mismo decidió explorar una de las zonas más interesantes de la escuela y sus alrededores. O si más no para él. El bosque prohibido, en el seguro que podría encontrar interesantes plantas para usar en el futuro. Las plantas mágicas probablemente no tengan la ferocidad del Makai, pero podrían ser más útiles que algunas de sus variantes comunes. Al mirar por la ventana el sol tenía un resplandor con una fuerza de los que cuesta encontrar en Otoño en el Reino Unido. Con el clima sonriéndole se dispuso a adentrarse en el bosque solo parando un minuto para coger dos manzanas para desayunar. Las cuatro mesas para las diferentes casas aún estaban por llenar. Aún así había pequeñas diferencias entre las mismas que se paró a analizar. Hufflepuff es la mesa donde se encontraban un mayor número de alumnos ya levantados y dispuestos a empezar el día. En cambio Gryffindor tenía la mesa prácticamente vacía con apenas cuatro o cinco personas sentadas y ya desayunando. Pudo comprobar sin sorpresa alguna que Yusuke no se encontraba entre las personas dispuestas a empezar su día. Hiei por otro lado si que estaba ya en Slytherin comiendo sin tener nadie a su alrededor. Un hecho tampoco nada sorprendente.

El bosque prohibido resultó ser un bosque con diferentes animales y criaturas mágicas, algunas de ellas realmente peligrosas. Sin embargo, para decepción de Kurama no encontró ninguna planta especialmente interesante que no pudiese encontrar en la escuela. Al volver de las profundidades del bosque vio a la chica que conoció en el tren -Luna Lovegood alimentando con carne cruda a una especie de caballos zoombies que podrían estar salidos del mundo demoníaco perfectamente.

Cuando iba a pasar de largo escuchó una voz etérea; "¿Has visto Nargels en el Makai?" En un primer momento no se podía creer lo que acababa de escuchar y sin ser del todo consciente de ello se quedo plantado al suelo sin avanzar un paso más.

Los humanos, mágicos o no desconocían la existencia del mundo demoníaco . Los demonios, como criaturas, no eran más ya que una parte casi olvidada de su historía. Apareciendo en unas pocas leyendas a las que nadie le daba credibilidad alguna.

"¿Nargels? "Decidió contestar enfocando la conversación a la parte más segura de la misma.

"Oh.. ya sabes, unos pequeños insectos invisibles que se te meten por las orejas, y hacen que tu cabeza se confunda." Respondió Luna como si esté conocimiento formara parte del conjunto de cosas que todo mago debiera conocer al mismo nivel que saber usar Lumus o Nox.

Esta explicación sorprendió de sobremanera a Kurama ya que la definición de estos insectos le recordaba sospechosamente a los insectos demoníacos que las Cuatro Grandes Bestias dejaron en el mundo humano -sobre todo Japón- en su primera aventura con Yusuke. En esta situación se puso alerta y decidió que era prudente saber que sabía Luna del Makai. Genkai se enfadaría mucho si en la primera semana en Hogwarts descubren su secreto, y en consecuencia la misión resultaría mucho más difícil de acabar de forma satisfactoria.

"¿Y que sabes del Makai, Luna? "Le respondió con un tono curioso tras el que escondía su nerviosismo.

"Es un mundo paralelo al nuestro, donde habitan la mayoría de demonios. Es realmente fascinante, me gustaría visitarlo algún día..." contestó Luna con su tradicional tono medio despistado medio etéreo . Durante unos instantes Kurama dejó de escuchar las palabras de Luna ya que aún estaba intentando asumir como era posible que una nigen tan joven tuviese un conocimiento tan relativamente bueno del Makai. Sólo volvió a centrarse en lo que decía cuando digirió la siguiente frase: " Algún día me podrías a acompañar es indudable que tu ya has estado allí"

Para Yusuke Urmeshi ir al colegió podía ser considerado una pesadilla. Por no decir su peor pesadilla. Y sin la presencia de Keiko aún peor. Después de morir dos veces, uno ya no le encuentra sentido. Y más cuando a largo plazo pensaba vivir en el Makai donde no tendría que pagar una hipoteca, ni trabajar en una empresa y amargrse la vida como los humanos tenían que hacer. Y no tenía claro que un instituo mágico fuera nada diferente. Los profesores seguían siendo profesores.

Yusuke Urameshi se despertó a una hora normal, normal al menos para ser un día festivo. Y para tratarse de él mismo, es decir, se acabó levantando pasadas las 11 de la mañana, ya casi para entrar en el mediodía. Al parecer todo el mundo ya se había levantando, y desayunado pasadas hacía ya unas horas. O eso le pareció por la posición del Sol. Con ese pensamiento en mente su estómago rugió en disconformidad.

"Te tendrás que esperar ya a la hora de comer, por suerte los sábados son más flexibles" Escucho decir a una voz. Se giró en dirección de la voz y vio a un chico con unos brillantes ojos verdes. Harry, Harry Potter. El chico que estaba en el centro de su misión.

"¿Cuanto falta para ello?" Medio gruñendo pregunto Yusuke.

"Pues algo menos de una hora y media." Fue la respuesta de Harry.

"Me moriré antes de hambre, joder." Refunfuño Yusuke. "¿Qué se hace en Hogwarts, cuando no hay clases?"

"Puedes pasearte por el castillo, aún te quedan muchas zonas por descubrir, ir a la biblioteca, leer, dar una vuelta por el campús.. hay muchas opciones para hacer."

"¿Qué haras tú ahora, Harry? - Preguntó Yusuke pensando en conocer al target de su misión mejor ahora.

"Pues iba a dar una vuelta por el campus ver si me daba un poco el aire" Contesto con un tono entre resignación e indiferencia Harry. Intentando no pensar mucho en la conversación que había tenido con Snape. "¿Quieres acompañarne?"

"Sí, no es que tenga nada mejor que hacer, supongo"

Todo el mundo en Hogwarts sabía que si quieres ver a Harry Potter lo ibas a encontrar en la presencia de Ron y Hermione, y si en las pocas ocasiones en las que ese no era el caso lo acompañaban Ginny y Neville. Sin embargo desde su conversación poco a poco y sin ser una elección plenamente consciente Harry empezo a pasar más tiempo sólo, intentando analizar la situación. Aún así en esta mañana de sábado a Harry no le apetecía pasarla sola y decidió que no había ningún riesgo en pasar una mañana haciendo de buen samaritano y enseñando la escuela y sus zonas de ocio al nuevo estudiante de intercambio.

Para Hiei, ir a un colegio humano podía entrar entre una de sus peores pesadillas, sobre todo si no podía usar su espada para deshacerse de los estúpidos nigen.

Más aún cuando encima tenía unos horarios y unas figuras de autoridad que debe respetar. Esa era sin duda para él la mayor dificultad de la misión.

Hiei se encontraba en el nido de los enemigos en la escuela. Aunque solo se tratara de crios incluso en estándares humanos podía encontrar en las mentes de más de uno grandes prejuicios integrados a los que los define como persona. Las primeras noches se las paso recolectando información de las indefensas mentes de los nigens de su alrededor.

En esta recoleción de información se encontró con algo curioso, algunos de esos nigen tenían lo que se podría definir como una burnuja alrededor de su mente. Estas burbujas a veces eran más o menos sólidas. La mayoría de las mismas las podía travesar sin el más mínimo problema. En cuanto más solida se tratara la barrera más dificil de travesarla sin que su intrusión fuera detectada. Su principal objetivo a estas alturas de la misión.

Entre las mentes que más destacarón ya sea por la información disponible, como para la utilidad que les pudiera dar en el futuro se trataban de Nott, Parkinson y Malfoy.

El siguiente día el primero en despertarse en su dormitorio, después de Hiei, fue Draco Malfoy.

"¿Podrías enseñarne Hogwarts?" Preguntó Hiei en su intento de ser lo más sociable posible dentro de su carácter austero.

"Sí, claro, después de desayunar" contestó Malfoy curioso con los tres nuevos estudiantes, recordando unas palabras de Severus explicandole que era extraño que hubiese estudiantes nuevos el año después de los OWL.

'Hn'

La cabeza de Malfoy era de las interessntes por dos razones. La primers de todos era por que tenía una burbuja defendiendo su mente bastante solida. Sin embargo los pensamientod que inevitablemente se escapaban de su mente eran entre una mezcla de odio y miedo, con resquemor hacia Voldemort y parte de sus ideas. Y sin embargo, parecia ser el único estudiante de Hogwarts, almenos de los Slytherin que había podido analizar en el día anterior que había tenido un contacto directo con Lord Voldemort.

Con esos pensamientos se dirigieron respectivamente en silencio hasta el comedor para desayunar, y empezar a descubrir información de una manera sutil.

A pesar de haber acordado dar un paseo luego juntos por Hogwards cada uno se sento en su sitio en la mesa. Es decir, Hiei solo, y Malfoy con Parkinson y estudiantes de último año a los que Hiei no se había molestadonde aprenderse su nombre aún y que probablemnte nunca lo haría.

Hiei fue el que primeró acabó de comer, con una mirada breve en dirección a Draco. Salió del comedor y se quedo esperando en la entrada escondido entre la penumbra hasta que Malfoy solo dos minutos más tarde salió del mismo.