No te dejare ir. Ahora lo sabes.
-Ya dime algo, dime que estoy loco, que todos los Ackerman tenemos tendencia a perder la cabeza.
Ambos estaban en el cuarto de Hange. Levi le había contado todo, lo de los recuerdos y sobre su familia que padecía lo mismo. Durante esos minutos Hange permaneció atenta y sin hablar, se limitaba a mirarlo tratando de razonar todo lo que le decía y ahora que esperaba una respuesta ella se dio cuenta de que carecía de palabras.
-Lo sabia, sabia que no entenderías.
-No pienso que estés loco -contesto Hange y tomo la mano de Levi-. A decir verdad pienso que nuestro amor debió de ser tan grande como para que volviéramos a encontrarnos en esta vida.
-Te amo -dijo Levi apretando más fuerte la mano de Hange.
-Yo también te amo -contesto-. Pero si tu tío dice que lo mejor es olvidar, deberías tomarlo en cuenta.
-No voy a ser un cobarde como Kenny.
-Pero esos recuerdos no te ayudan en nada, solo te vuelven más idiota.
-También tengo buenos recuerdos, principalmente tuyos y míos.
-Y vamos a crear más, pero quizás lo mejor es dejar ir esa vida.
-Si no fueran por esos recuerdos jamás te hubiera besado.
-Es que ese es el problema -alego Hange con voz melancólica-. Tú quieres que yo sea esa Hange y no lo soy porque esa mujer vivo experiencias que yo no. Esta Hange es inmadura, celosa y torpe. No soy una guerrera que decapita titanes y comanda ejércitos. Pienso que deberías de tomarte un tiempo para pensar en que Hange es la que quieres.
-¿Por qué siento que estas terminando conmigo?
-No es un adiós, es darnos un tiempo -dijo acariciando la mejilla de Levi-. Para que lo tengas claro.
Hange recordó las palabras de Levi cuando la había besado por primera vez y pensó que quizás tenía razón, ella debía darle tiempo para que aclarara el caos en su cabeza.
-Pero yo te amo -dijo juntando su frente con la de ella-. Y tu también me amas.
-Lo hago, te amo.
-¿Entonces porque estas terminando conmigo?
Levi la beso, pero inmediatamente Hange lo aparto.
-No me lo hagas mas difícil -pidió y sintió un gran nudo en la garganta-. Estarás bien -dijo al ver la mirada de derrota de Levi-. Se que lo entiendes y quien sabe, quizás algún día volvamos a estar juntos, pero ahora cada quien debe seguir su camino.
-No es que me estés dando opción -dijo resignado.
-Es lo mejor para los dos.
-También existe otra cosa que tengo que confesar, veras cuando fui a buscar a Petra…
-No, no quiero hablar de Petra -dijo Hange negándose a escuchar.
-Es importante, cuando fui al auditorio lo hice porque Erwin tiene un dilema.
Marie llegaba de sus prácticas de animadora cuando vio a Hange en la puerta de su casa.
-¿Qué quieres? -dijo Marie bajando del auto.
-Quiero que dejes de fastidiar.
Hange camino decidida hacia Marie y con una mirada asesina. La Hange patética que se dejaba pisotear había quedado atrás hace bastante tiempo.
-No sé de qué hablas. Mi vida no gira en torno a ti -dijo Marie apartándose de Hange.
-No entiendo cuál es tu problema conmigo. Me odias desde aquel incidente y fuiste tú la que me agredió primero -reclamo Hange harta de esa enemistad ridícula con Marie.
-Claro, siempre te ha gustado jugar el papel de buena -dijo Marie continuando su caminata a la puerta de su casa.
-Porque lo soy y tú eres un demonio -contesto.
-¡Tú siempre me has quitado todo lo que amo! -grito y una vecina de la tercera edad que caminaba por la calle voltio a ver a Marie-. Buenas tardes señora Azumabito -saludo Marie avergonzada.
-Cariño no olvides comentarle a tu madre sobre la reunión de los vecinos -dijo amablemente la mujer de facciones asiáticas y luego continuo su andar.
-Ahora me has hecho quedar en ridículo frente a los vecinos -reclamo abriendo la puerta principal de la casa.
-Y tú me has hecho quedar en ridículo en la escuela incontables veces -reclamo.
-No voy a tener esta discusión contigo aquí -dijo Marie entrando y se quedó parada esperando que Hange también lo hiciera-. ¿Vas a entrar o no?
-No lo sé, quizás quieras asesinarme y no pienso ponértela tan fácil.
-Hange por dios -dijo poniendo los ojos en blanco-. Prometo por mi cabello que no te hare nada.
Hange entro a la casa que conocía a la perfección, incontables veces había estado en ella jugando por todos lados con Marie y también era el lugar donde Marie le había estampado contra el pastel y tirado a la alberca.
Marie subió a su cuarto y Hange la siguió.
El cuarto de Marie estaba tapizado todo de rosa, tenía un montón de peluches y objetos en forma de corazón.
-¿Por qué dijiste eso afuera? -se apresuró a preguntar Hange-. ¿Por qué siquiera estamos hablando?
-Supongo que estoy harta de este juego del gato y el ratón -dijo Marie.
Antes de que alguna pudiera continuar hablando la puerta se abrió e ingreso la madre de Marie.
-Hija quería pedirte que… -ella se quedó callada cuando vio a Hange.
-Buenas tardes señora Carlstedt -saludo Hange.
-Hange, que… sorpresa -dijo sorprendida sin apartar la vista de la chica.
-Madre largo, estamos ocupadas -dijo fastidiada Marie.
-Lo siento, adiós.
La madre de Marie cerró la puerta y nuevamente se quedaron a solas.
-Has dicho que te he quitado todo lo que amas -dijo Hange sin perder tiempo.
-No finjas que no lo sabes -al ver la cara de Hange ella soltó un suspiro-. ¿En serio no lo sabes? Moblit -aclaro-. Cuando éramos niñas yo estaba enamorada de Moblit y luego tú me lo quitaste.
-Arruinaste mi suéter y el dibujo de Moblit, yo no hice nada -alego Hange.
-¡Claro, Hange la buena! -grito furiosa-. El dibujo que Moblit estaba haciendo era un retrato tuyo y por ello lo rompí, me enoje y los celos me dominaron -admitió-. Además tú me traicionaste rompiste nuestra promesa con ese maldito suéter -explico enojada.
-¡Estas loca! Éramos niñas y lo del suéter no fue mi idea, fue de mi madre, ella siempre ha querido competir con la tuya.
Ambas madres siempre estaban en guerra, si la madre de Marie preparaba un pastel la de Hange lo hacía de dos pisos y después la madre de Marie decidía hacer otro de tres pisos. Con sus hijas era igual y era por eso que la madre de Hange se había enfurecido al ver que su hermosa princesa prefería un libro que unos pompones de animadora.
-Ese día supe que no podía confiar en ti, eras idéntica a tu madre -dijo Marie bajando el tono de su voz.
-Yo no te quite a Moblit -argumento cruzándose de brazos.
-¿Y Erwin?¿Y Nanaba? -pregunto cómo reproche-. Yo amaba a Erwin y también me lo quitaste.
-No Marie, tú los alejaste. Tú alejas a las personas porque eres malvada con todos. A Erwin lo cambiaste por su amigo, a Nanaba le embarraste chicle en el cabello, a Moblit le arruinaste su dibujo y a mí me lastimaste -Hange camino hacia Marie, esta vez como amiga y no enemiga-. Se lo que le pediste a Petra, lo sé porque Levi me conto y a él le conto Petra.
-No era justo, tú tenías felicidad y yo no -dijo reprimiendo las ganas de llorar.
-Ya no voy a discutir por el pasado, sé que muy pero muy en el fondo la Marie que conocí de niña sigue dentro, la Marie que era buena…
-Por favor Hange -interrumpió fastidiada-. Ahórrate el discurso de la bondad y dime que quieres. Debes estar muy desesperada si has venido conmigo -Marie sonrió y asumió su típica pose de superioridad con sus manos en la cadera y la barbilla en alto-. Tu preguntaste porque estábamos hablando, bueno quiero ver tu cara cuando te niegue el favor o quizás te pida hacer algo humillante a cambio de mi ayuda.
-No pienso hacer nada que me pidas, pero tú puedes hacer algo por Erwin -dijo sacando la memoria USB y mostrándosela-. Nile tiene un video y con este pueden expulsar a Erwin -explico-. Esta USB debe conectarse a su celular y eliminara todo rastro del video -dicho esto tomo la mano de Marie y coloco la memoria en su palma-. Por una vez has lo correcto por alguien que te importa -pidió.
-Voy a ayudar, pero lo hare por Erwin -aclaro-. No sé ni cómo voy a lograr que Nile me de acceso a su celular, pero lo intentare.
Ambas se miraron y después lo que paso fue sorprendente, Marie sonrió y Hange también y por ese breve instante el mundo parecía estar en paz hasta que el sonido del claxon de un auto interrumpió el momento. Hange se asomó por la ventana y vio a su padre salir del auto, la madre de Marie salía de la casa y corría a los brazos del padre de Hange para después besarse.
-Supongo que tampoco sabias eso -dijo Marie detrás de Hange y también contemplo la escena.
-No -contesto triste.
Ambos padres subieron al auto y se alejaron, Hange pensó que era buena idea retirarse, pero un nuevo auto apareció haciendo ruido en la calle pues tenía el volumen super alto. Se trataba de Nile quien estaciono y camino a la entrada.
-¡Escóndete! -grito y empujo a Hange-. Debajo de la cama, rápido.
-¿Por qué? -dijo Hange negándose a hacer tal cosa.
-Tengo un plan para que tengas acceso al celular de Nile -dijo Marie y por alguna extraña razón Hange confió metiéndose debajo de la cama.
Nile ingreso a la casa sin ser invitado y comenzó a llamar a Marie, seguramente sabía que los padres de la chica no estaban y por ello no le importaba anunciar su llegada.
Marie salió y al cabo de unos minutos ambos ingresaron al cuarto envueltos en un beso.
-Me encanta cuando te pones así de apasionada -dijo Nile manoseando a Marie y Hange sintió asco, ella no quería presenciar eso y para colmo en ese instante sonó su celular.
-¿Qué es ese sonido? -pregunto Nile dejando de besar a Marie.
-Mi celular -contesto Marie nerviosa.
Hange saco su celular y lo silencio.
-¿Cambiaste el tono? -pregunto Nile extrañado por la curiosa canción.
-Si -contesto Marie y antes de que Nile hiciera más preguntas lo beso.
Nuevamente un celular sonó, pero esta vez fue el de Nile. Él lo saco de su bolsillo trasero dispuesto a contestar, pero Marie lo detuvo sujetándole la muñeca.
-No contestes -dijo Marie en tono meloso-. ¿Tus amigos son más importantes que yo?
Marie le quito el celular de la mano a Nile y lo arrojo a la cama mientras continuaba besándolo.
-Hagámoslo en la cama de mis padres -sugirió Marie-. Y recuérdame que tengo un cable para conectar la memoria al celular en el primer cajón de mi buró -dijo a Nile aunque en realidad el comentario era para Hange.
Antes de que Nile pudiera decir algo ella se lo llevo afuera del cuarto mientras lo besaba.
Hange salió rápidamente de debajo de la cama sintiéndose un poco asqueada, tomo el celular de Nile, conecto el cable y a este la USB, enseguida se escuchó un sonido y la pantalla de Nile brillo, la memoria estaba trabajando pues se veía una barra que se llenaba rápidamente. Cuando finalizo Hange desconecto la USB y después abrió la puerta un poco para asegurarse de que no la vieran. Cuando estuvo segura salió del cuarto y camino de puntitas por el pasillo rumbo a las escaleras.
Marie se había visto muy ágil al quitarle el celular, pero había olvidado cerrar la puerta del cuarto de sus padres y Hange no podía pasar, para colmo cuando dio un paso la madera del suelo crujió.
Marie seguía besándose con Nile y ella logro ver a Hange antes de que se ocultara y Nile girara al escuchar el ruido.
-¿Escuchaste eso? -pregunto dispuesto a salir al pasillo.
-Nile, mis padres no están, no seas exagerado -dijo Marie logrando que Nile se detuviera antes de salir al pasillo, ella camino a la puerta y la cerró.
Hange aprovecho cuando la puerta se cerró y cruzo el pasillo lo más rápido que pudo sin hacer ruido, bajo las escaleras y antes de salir por la puerta principal se detuvo pues escucho un ruido, era Nile quien abría la puerta y salía al pasillo.
-Te digo que escuche algo.
-Nile, la casa está sola -reclamo Marie desde el interior de la recamara.
Hange había actuado rápido y antes de que Nile la viera se dirigió a la cocina, salió por la puerta que daba al jardín de atrás y brinco la cerca cayendo frente a la mujer asiática que había visto minutos antes.
-Buenas tardes -saludo avergonzada, se puso de pie rápidamente y salió corriendo.
Horas atrás…
Levi y Hange tenían su charla.
-Cuando fui a buscar a Petra…
-No, no quiero hablar de Petra -dijo Hange negándose a escuchar.
-Es importante, cuando fui al auditorio lo hice porque Erwin tiene un dilema.
-¿Es lo que me estaban ocultando? -pregunto Hange.
-A inicio de año Erwin me dio las llaves de la oficina del director. Entre con Farlan e Isabel para robar las respuestas del examen y Erwin nos sacó una foto -explico-. Me chantajeo para que me uniera al equipo.
-Maldito Erwin -dijo enojada.
-Borro la foto tiempo atrás -aclaro-. Pero Nile tiene un video de Erwin abandonando la escuela esa misma noche, Nile lo amenazo, no podemos participar en el concurso navideño o Erwin será expulsado.
-Tenemos que quitarle ese video a Nile -medito Hange.
-Abel tiene la solución, un dispositivo que eliminara todo rastro del video, pero quiere una cita con Petra a cambio.
-Pues que ella tenga la cita, si es tu amiga lo va a hacer -dijo Hange furiosa.
-Por ello fui a ver a Petra aquel día, pero no pude pedirle ese favor, sé que lo haría, pero... no es correcto -al ver la cara de enojo de Hange decidió continuar hablando-. Lo mismo pasaría si la cita fuera con Nifa o Isabel, simplemente no está bien obligar a alguien a hacer algo.
-De acuerdo, supongo que tienes razón.
-Eso era todo, no tengo más secretos.
-Yo si -dijo Hange cerrando sus ojos para armarse de valor-. Estaba celosa y acudí con Ilse, ella me mostro un video. Petra fingió su caída -Hange esperaba que Levi digiera algo, pero no lo hizo, abrió sus ojos y al mirarlo él continuaba sereno como si no le importara-. Ella se ha estado metiendo entre nosotros todo el tiempo, apuesto a que ella poncho su llanta.
-¿Estas segura?
-Metería mis manos al fuego -dijo enojada.
-Pues ya te has quemado -dijo y decidió que Hange merecía saber-. Las porristas tienen un ritual de iniciación y cuando eres nueva debes cumplir un reto. Marie le dijo a Petra que tenía que fingir caer por las escaleras y lograr que un chico la llevara a la enfermería o quedaría fuera del escuadrón.
-Maldita Marie, ella sabía que estabas ahí, el objetivo eras tu -Hange apretó los puños para contener su ira.
-Cuando acompañe a Petra a su salón ella se sentía tan avergonzada que me lo dijo todo y me pidió disculpas y Mike dice que él vio cuando Marie ponchaba la llanta del auto de Petra.
-Ahora la trae contra ella -dijo Hange.
-No, lo hizo porque quería que tú te pusieras celosa, lo hizo porque quería que peleáramos.
-Todo este tiempo… fui una estúpida.
Petra practicaba esgrima con un muñeco de prácticas cuando Levi entro.
-No tenías que hacerlo -dijo para hacerle saber que estaba presente.
-Debía y lo hice -ella hizo un rápido movimiento-. Eres mi amigo, necesitabas un favor y yo te cause problemas con Hange -dijo haciendo una estocada.
-Gracias.
-No fue tan mala la cita, me llevo a cenar a un lugar caro y todo el tiempo hablo de videojuegos y computadoras -dijo bajando su espada y girándose para ver a Levi.
-Hablaste con Hange.
-Ella me pidió perdón por su actitud conmigo y me conto el dilema. Si me hubieras pedido el favor hubiera aceptado.
-Espero poder algún día ayudarte -Dicho esto, estaba por retirarse cuando Petra hablo.
-Necesito un Romeo -dijo y Levi se giró-. Para la obra, tu amigo Farlan se lastimo la espalda y no podrá participar, la obra significa mucho para mí, mamá interpreto a julieta y papá a Romeo. Eran actores. Así fue como se conocieron.
-Estoy seguro que tu madre entenderá…
-Ella murió de cáncer hace unos meses -dijo Petra y la sonrisa que tenía fue sustituida por la tristeza-. Ella tenía tanta ilusión de verme actuar.
Levi podía entender el dolor que Petra estaba pasando así que decidió aceptar.
Isabel estaba estudiando en la biblioteca cuando Levi se sentó frente a ella.
-No me hace muy feliz todo eso de su romance -dijo serio, pero después le sonrió, era a la única a la que siempre le sonreía pues la consideraba una hermana-. Si Farlan te rompe el corazón yo le romperé las bolas -sentencio.
-Gracias aniki -dijo contenta Isabel.
-Ahora necesitare de tu ayuda para practicar -Isabel le miro sin entender-. Seré el nuevo Romeo.
-Practica con Hange -dijo reteniendo la risa.
-Hange y yo terminamos -confeso.
-¡No! -grito y la bibliotecaria la silencio-. Lo siento -se disculpó con la bibliotecaria-. ¿Fue por culpa de la piedra esa?
-Petra y no, no fue por ella.
-Lamento escuchar eso aniki.
-Necesitábamos tiempo.
Moblit llego a la casa de Hange temeroso y la razón eran los perros, cada vez que lo veían le gruñían y seguían por toda la casa siempre alertas de que no tocara ni un pelo de Hange porque si lo hacía o si se acercaba demasiado ellos comenzaban a ladrar. Ese día decidió tomar el consejo de Keiji, busco en su mochila, saco dos huesos y suspiro pensando que quizás si les daba comida a los canes, estos lo querrían un poco o al menos dejarían de fastidiar. Toco el timbre y Hange abrió.
-Hola Moblit, pasa -saludo y al ingresar vio a los perros.
-He traído un regalo para tus niños -dijo asustado mostrándole la bolsa de plástico con los huesos.
-No lo sé, he leído que los huesos pueden hacerles daño -medito Hange-. Muchos perros mueren ahogados, pero supongo que por comer uno no les pasara nada.
Moblit le dio a cada uno el suyo temeroso de que le pescaran la mano y los perros salieron corriendo dejando al fin solo con Hange.
Ambos subieron al cuarto de Hange y ella miro por la ventana, Levi no estaba y sintió alivio, no quería que se enfadara por ver a Moblit, aunque ya no fueran nada.
Moblit inspecciono la habitación y supo que Hange debía de estar triste, pues todo estaba en orden y ella tenía tendencia a limpiar cuando estaba deprimida. Mientras recorría la habitación pudo notar que el marco de la foto de ella y Levi estaba boca abajo.
-¿Problemas en el paraíso? -pregunto señalando el marco.
-Levi y yo terminamos -dijo Hange tomando un libro y sentándose en el suelo-. Vamos a hacer el trabajo de química.
Moblit ya no quiso hablar del tema debido a que sabía que le dolía a Hange y a él también le lastimaba hablar del novio de la chica de la que estaba enamorado. Él se sentó también en el suelo y saco su laptop de la mochila.
-Yo escribo -dijo dedicándole una sonrisa.
Los minutos pasaron y Hange se estiro agobiada de tanto trabajar.
-Iré por agua -anuncio poniéndose de pie-. ¿Quieres algo?
-Estoy bien, solo necesito una memoria para pasarte el trabajo -dijo apartando la vista de la pantalla.
-En mi escritorio tengo una -señalo antes de salir del cuarto.
Después de unos segundos Hange subió y se horrorizo al ver la memoria que estaba usando Moblit.
-¡Moblit no! -grito Hange lanzándose sobre su amigo.
-¿Qué pasa? -pregunto confundido.
Hange miro la pantalla y vio que una carpeta, extrañada la abrió y esta mostró un sinfín de fotos y videos.
-¿Esa es Marie desnuda? -pregunto Moblit al ver las imágenes.
-Son fotos del celular de Nile -dijo asqueada Hange de ver muchas fotos de chicas besando a Nile o de chicas haciendo poses sexys que de seguro se las enviaban para ligar con él.
-¿Por qué tienes fotos del celular de Nile? -pregunto Moblit.
-Larga historia -dijo Hange cerrando la carpeta y expulsando la memoria.
Moblit estaba por continuar interrogando a Hange cuando vio que uno de los perros se paraba de su cama y tosía fuertemente mientras hacía arcadas.
-¿Sawney? -llamo Hange preocupada-. ¡Se está ahogando! -grito asustada y Moblit maldijo su suerte, si el perro moría Hange lo odiaría por siempre.
-Rápido llevémoslos al médico -sugirió.
-¡Tenemos que aplicarle RCP! -dijo histérica.
-Sawney no me hagas esto -dijo Moblit mientras buscaba en el celular como aplicar RCP a un perro.
-¡Moblit tenemos que llevarlo al doctor! -grito Hange.
-Fue lo que te dije -reclamo. Hange caminaba de un lado al otro histérica, así que Moblit cargo al perro-. Vamos -dijo saliendo apresurado del cuarto y bajo las escaleras con el perro en brazos mientras Hange y el otro perro lo seguían unos pasos detrás.
Salieron de la casa y subieron al auto de Moblit quien condujo apresurado.
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Ahora estaban en espera de que les digieran que había pasado con Sawney. Hange miro su celular, deseaba llamar a Levi y pedirle que la acompañara para eliminar la angustia, pero sabía que no contestaria, Levi nunca le contestaba, esa era su maldición.
Bean soltó un chillido y Hange se tiro al suelo para abrazarlo.
-No llores Bean -dijo soltando también unas lágrimas.
-Hange, lo siento tanto, yo no quise…
-No fue tu culpa Moblit -dijo triste.
Sabía que su amigo quería consolarla, pero ella no necesitaba a Moblit, necesitaba a Levi, así que decidió tomar su celular y marcar. Sonó unos instantes y Levi no contestaba, ella se decepciono, pero en el fondo sabía que eso pasaría. Estaba por colgar cuando escucho la melodía del celular de Levi. Él de alguna forma estaba frente a ella.
Bean levanto la cabeza y movió el rabo al ver a Levi.
Levi atravesó la habitación y abrazo a Hange quien se había puesto de pie.
-Estará bien -le dijo y Hange comenzó a llorar, después miro a Moblit quien le sonrió y ella hizo lo mismo pues sabía que era él quien le había marcado a Levi.
Entonces el veterinario salió con Sawney a su lado.
-Está bien -informo-. Solo tenía dolor de estómago, no más huesos ni otra comida que no sea para perros para este muchacho.
