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Mi Ultimo minific…

Pasión Salvaje En la Playa

Los personajes no son míos, todos pertenecen a Kioko Mishuki y Yumiko Igarashi, bueno yo incluí idea por mi canción favorita caruso de Andrea Boceli, espero que les guste. ...

Para mi Terry nunca amo a Susana, ni tampoco Albert es el amor de Candy.

En este minific Candy y Terry son fieles en su amor, su pasión….

Este minific lo dedico con mucho amor para las Territanas como yo…

Candy y Terry son únicos en su amor, pasión, fidelidad...

Después de este minific vienen mis dos fic de grandes capítulos de Candy y Terry. Que no sé cuándo lo publicare. Pero yo les aviso. Pero serán solo para adultos.

Notas adicionales:

* Este minific tiene contenido explícito de temática hormonal adulto, se parece al minific Quiero que seas mía, el que ya publique, solo que aquí hacen amor y pasión en la playa… jejeje.

Personajes principales: Terry Grandchester y Candy White.

Solo para adultos, lleva lemon, muy fuerte.

Disfruten la historia.

Conozcan la pasión entre Terrence Grandchester y Candice White Andrew

Candy se encontraba en el teatro, Terry estaba solo, ya no estaba comprometido con Susana, porque ella ya había muerto.

La mirada de Candy le tenía hipnotizada a Terry, todas las personas a su alrededor desaparecían solo éramos iris azul e iris verde.

Esa mirada de Candy le prometía tantas cosas a Terry, de solo pensar en lo que vendría su pulso se aceleraba, su vientre se contraía y mi interior se humedecía. Terry Sentía un fuego abrasador que le consumía, necesitaba apagarlo o me moriría.

-¡Por Dios! Susurro Terry.

Allí venía haciéndose paso entre la gente pero nunca sin dejar de mirar de mirar a Terry. Su respiración se detuvo cuando lo sentía tan cerca que podía percibir su olor, ese olor que inundaba sus sentidos y se excitaba. Lentamente poso su mirada sobre el rostro de Terry y descendió por su cuello, bajo por los senos de Candy y estos se endurecieron por la intensidad de su mirada.

Terry Se acercó al oído de Candy y en susurro suave casi como el silbido del viento con una voz ronca y sensual dijo.

-Te deseo, ¡Ven a la playa en 10 minutos!- ordeno violento Terry.

Esas palabras tan atrevidas, directas y urgente le hicieron estremecer nuevamente a Candy.

-¿Es una invitación o una orden?- pregunto Candy picara y ardiente del deseo.

-Es una orden, estoy desesperado por tenerte en mis brazos, respondió.

Terry no había invitado a Candy a la playa, sino la ordeno, por un momento ella tuvo la tentación de resistirse. Pero para que engañarse a sí misma, lo deseaba, lo deseaba con todas sus fuerzas igual o incluso más que él.

Terry fue hasta la mesa tomo una botella de vino y dos copas de cristal y avance hacia su destino, después se dirigió a la playa.

Candy, también, se puso atractiva para Terry y se dirigió a la playa.

Candy lo podía observar desde lejos mirando la hermosa luna que sería testigo de aquella noche, Terry se había quitado el saco y la corbata su camisa recogida y doblada hasta sus codos, sus manos metidas en los bolsillos de su pantalón, su ancha espalda, sus caderas estrechas, sus largas piernas, era imposible para Candy resistirse a tremenda tentación,

Su cabello largo castaño meciéndose con el viento suavemente, ese viento que tocaba su rostro como le gustaría hacerlo a ella, con una suave brisa, sentía celos, celos de que otra mujer podría haber tenido una práctica sexual con su Terry, pero Candy controlo sus celos, se puso a pensar de que el solo le perteneciera a ella, Y así fue Terry solo era digno para Candy, ella también era digna para Terry, no había ni otro, ni otra, solo eran dos corazones apasionados nacidos para amarse para siempre.

Candy estaba decidida avance hacía Terry, se sacó los zapatos de tacón los dejo sobre la arena mientras sus pies descalzos se hundían en la arena sobre aquella playa. A medida que se acercaba su corazón latía con rapidez, con ansiedad. Terry estaba tan concentrado en mirar aquella luna que solo se percató de su presencia, cuando estuvo frente a él.

Los ojos de Terry solo se fijaron solo en Candy, sin decir nada le tomo por la cintura con tal fuerza que se colocó sobre sus caderas, no le importo la botella ni las copas que cayeron sobre la arena.

-Abre la boca- susurro Terry muy cerca del rostro de Candy.

Y Candy obedeció, lo escucho gemir mientras vorazmente se apoderaba de su boca, con tal necesidad y pasión que sentido que se robaba el alma con cada beso, el aliento la respiración. Ya no pensaba en nada, solo sentía esa lengua rozándome por todos lados, su miembro duro y rígido contra su vestido de seda apuntándome, tocándole como queriendo entrar hasta lo más profundo de su ser. Con sus pequeñas manos acariciaba su hermoso cabello castaño, Candy estaba enamoradísima de Terry y se pegó más a él, necesitaba fundirse en él, sus pechos rozaban ese duro y hermoso pecho de Terry, a través de su camisa abierta.

Terry Lentamente deslizo una mano desde sus pierna hasta sus muslos y me alzo el vestido ahora sí Candy sentía el pene de Terry sobre su ropa interior, instintivamente frote mis caderas contra el en ese momento, me atrajo más hacía su excitación y le agarro con fuerzas sus nalgas, sin poderlo evitar jadeaba y gritaba su nombre, quería morir entre el deseo y el dolor, su excitación era evidente un líquido resbala sobre su pierna completamente mojada y humedecida, de mi deseo, de su deseo.

Con cuidado deslizo hacía el suelo su miembro duro respiraba como con vida propia, se alejó pero solo un instante, Candy tuvo miedo de que le dejara así con estas ganas, pero sus dudas desaparecieron al verlo desabrocharse la camisa y acercarse a mí con esa mirada tan azul como el mar.

Terry continuo con sus pantalones y un miembro duro, con venas palpitantes, y una cabeza enorme se acercaba a Candy y se acostaba sobre su cuerpo soportando su cuerpo con ambos manos a los lados de su cabeza.

-A partir de esta noche serás mía, solo eres mía y de nadie más.- dijo Terry mientras deslizaba su lengua sobre su cuello y subía al lóbulo de su oreja, sensaciones tan placenteras y recorría todo su cuerpo cuando bajo su boca hasta sus senos y los lamios lance un grito de placer cuando empezó a chuparlos, con rapidez dejo su pezón para deslizar su vestido hacia arriba y sacarlo por mi cabeza.

-Soy tuya Terry, solo tuya, no hay otro hombre en mi vida que tú, a ti te entrego todo, mi pureza, mi amor por ti es grande, te amo mi hermoso Terry- dijo Candy enamorada de su Terry.

Terry, hacia todo su cuerpo de Candy, suya, sin duda Candy se convirtió en la mujer de Terry en todos los sentidos.

-Oh Dios mío- exclamo – Tu piel es hermosa a la luz de la luna.

-Tú también lo eres- contesto Candy enamorada.

Con un deseo loco Terry tomo su ropa interior y la destrozo de un solo jirón mientras deslizaba un dedo alrededor de sus clítoris, sin profundizar, sin atreverse a entrar haciendo círculos alrededor de sus labios, Candy no puede seguir mirando tuvo que lanzar su cabeza hacia atrás por la excitación gritaba su nombre cuando su dedo se hundió en su carne, recorriendo todo suavemente, luego no fue un dedo solo dos, instintivamente me abrí más para sentir ese placer doloroso y placentero y esa corriente eléctrica que atravesaba todo su cuerpo.

Era una sensación desesperante y exquisita a la vez.

-Por favor…. Terry, oh por favor, te amo... te amo, mi hermoso Terry, Oh por favor, húndete en mi… - dijo enamorada.

Después dejo de tocarla con sus dedos y empezó a lamerla con su boca haciéndola desfallecer.

-Me excitas tanto, que casi me duele- le confeso Terry.

Y Terry nuevamente deslizo la boca de Candy pasando por su vientre y llegando a su boca, sabía a sexo a su sabor, mientras le introducía la lengua en la boca súbitamente y con dureza la penetro ella soltó un gemido de dolor su primera vez.

-¿Quieres que me detenga?- pregunto Terry.

-No, por favor no quiero que te detengas, quiero ser tuya toda la noche, en esa hermosa playa, mi amor te amo, nadie te va amar como yo te amo.

Y Terry empezó nuevamente a moverse otra vez, con delicadeza, haciendo esfuerzos por controlar su deseo. Sus movimientos lentos al principio, se volvieron loca de deseo. No podía controlar lo que sentía. Terry aumento el ritmo poco a poco. Le levanto las piernas y empezó a moverse con más fuerza.

-Oh Terry por favor más duro más duro...- exclamo Candy, llena de placer.

Mientras Terry la complacía a Candy llegando al clímax sintiendo olas y olas de placer y convulsiones, cuando al fin Terry también llego a su orgasmo más largo e intenso de su vida.

Así se quedaron tumbados en la arena por un largo rato, y después él se volvió a excitar y no tardo en poseerla nuevamente.

Después de hacer el amor, Esa noche de pasión en la playa fue testigo del amor puro que sentían ambos.

Terry, preparo copas de vino, para brindar por el amor que sentía por Candy.

Candy, se sentía mal, por haberse entregado a Terry, pensando en que estaba con Susana.

-No te sientas mal Candy, sabía que en cualquier momento esto pasaría, ya no podíamos evitarlo más, ni tampoco queríamos negarlo, tan pronto nuestros cuerpos se envolvieron en uno solo, nos amamos y eso es lo que importa, eres mía mi pequeña pecosa, solo mía- dijo Terry acariciando el rostro de Candy. Poseer tu cuerpo en mí fue la gloria de Dios, es cierto que siempre fui ateo, pero esta hermosa pasión que llevamos tu y yo, me hizo sentir que Dios existe, no me abandono, deseo que sea feliz contigo, quiero casarme contigo en la casa de Dios, amarte, serte mía para siempre.

-Me tocaste, me conociste y me amaste de la misma forma, no hubo pudor, ni pena, ni resentimientos, ni sombras del pasado, solo éramos tu y yo, desnudos, enredados entre la arena, frente al mar,- afirmo llorosa.

-Esa noche fue nuestro destino al fin quedo amarrado por completo, te amo, mi chica pecosa de coletas era mía, solo mía, estás loca por mí, así como yo estoy loco por ti, pero aún no se fía de mi amor, tu solo piensas en los demás y no en lo que sentimos, dejamos el pasado atrás, por favor Candy, no me dejes nunca más, quédate conmigo para siempre- afirmo, tocándole el rostro.

-Terry, no digas eso. Siempre supe de tu gran amor por mí. Siempre te he amado. Tu amor es igual al amor que yo siento por ti, pero Susana te necesita... – murmuro.

-Te equivocas, Susana no está conmigo, ella ya comprendió del amor que sentimos, murió en paz consigo misma, ella te pide perdón.

Candy, sorprendida por la noticia de Susana.

-No sabes lo feliz que me siento al ver que por fin está libre, eres mi Terry, eres mi chico rebelde, te amo, te voy a amar siempre.- afirmo contenta, estoy locamente enamorada de ti.

-Pecosa eres mía, siempre lo has sido a pesar de ti misma, a pesar de mí mismo, no necesito demostrárselo a nadie. Sin embargo, en este momento deseo que todo el mundo lo sepa. Candy, ¿aceptas ser mi esposa?- pregunto contento.

Ella quedo asombrada, comenzó a llorar, no sé si de angustia o felicidad.

-¡Eres tan engreído mi hermoso Terry! ¡Tan apasionado! Tenías todo planeado, me citaste porque sabias que eras libre, aunque yo no lo sabía, solo me deje llevar por el amor tan grande que te tengo, te amo- afirmo contenta.

-Tienes razón Candy, todo esto estaba planeado.- afirmo contento. Te pregunto una vez mas ¿Aceptas ser mi esposa, Candy? Por favor, no vayas a salir corriendo porque, así como estoy, iré tras de ti, con tal de no perderte nunca. – afirmo.

Candy sonrió y sus lágrimas no dejaban de caer.

-Acepto, Terrence. Acepto ser tu esposa, Acepto casarme contigo, no sabes lo feliz que me siento por esta hermosa noche, en que al fin fui tuya.

-Solo mía, de nadie más, eres mía, mi hermosa pecosa.- afirmo contento, ¿Quieres que te cante una canción?

-Claro que si- respondió contenta.

Terry le canta una hermosa canción a su pecosa.

Aquí donde brilla el mar,
Y sopla fuerte el viento,
En la vieja terraza
Frente al golfo de Sorrento,
Un hombre abraza a una muchacha
Después de que había llorado.
Luego se aclara la garganta,
Y recomienza el canto.
Te quiero mucho
Pero mucho, mucho, sabes,
Es una cadena ahora,
Que funde la sangre en las venas, sabes.
Vio las luces en medio del mar,
Pensó en las noches allí en América.
Pero eran sólo las luces de los barcos
Y la blanca estela de una hélice.
Sintió el dolor en la música,
Y se levantó del piano,
Pero cuando vio la luna salir de una nube,
Incluso la muerte le pareció más dulce.
Miró a los ojos a la muchacha,
Aquellos ojos verdes como el mar.
Luego de repente salió una lágrima
Y pensó que se ahogaba.
Te quiero mucho
Pero mucho, mucho, sabes,
Es una cadena ahora,
Que funde la sangre en las venas, sabes.
La fuerza de la lírica,
Donde cada drama es una imitación,
Que con un poco de maquillaje y mímica
Puedes convertirte en otro.
Pero dos ojos que te miran,
Tan cerca y auténticos,
Te hacen olvidar las palabras,
Confunden los pensamientos.
Entonces todo se vuelve pequeño,
Incluso las noches allí en América.
Te das la vuelta y ves tu vida,
Como la blanca estela de una hélice.
Pero sí, es la vida que se termina.
Sin embargo él no pensó tanto en eso
Al contrario, ya se sentía feliz,
Y recomenzó su canto.

Te quiero mucho
Pero mucho, mucho, sabes,
Es una cadena ahora,
Que funde la sangre en las venas, sabes.

Te quiero mucho
Pero mucho, mucho, sabes,
Es una cadena ahora,
Que funde la sangre en las venas, sabes.

-Hermosa, canción mi amor, por fin se cumplió mi fantasía de amor y pasión para siempre- afirmo Candy contenta.

-En esta hermosa arena, dejamos la huella de nuestro amor- afirmo Terry contento.

Es así como termina esta historia Pasión Salvaje, Ambos fueron uno, sin inhibición y vergüenza

Al final nunca fue, porque cuando dos seres se aman y desean, nunca habrá un final.

Fin

Hola chicas ¿Cómo están?, espero que muy bien.

En este caso comparto mi último minific con mucho cariño a las Territanas como yo, ese minific, de sexo duro y amor de mi pareja favorita Candy y Terry.

Debo informar que se me hace difícil escribir novelas eróticas, pero si se, lo aprendí de historias, novelas, películas, libros, eso hizo que me imagino a mi Candy y Terry haciendo sexo, jejeje.

Bueno me despido con mucho cariño de los minific, de todas mis lectoras, estoy agradecida por leerme y comentarme, les agradezco infinitamente por su apoyo y comentarios, sé que no soy una buena escritora, ni tampoco deseo ser famosa porque sé que hay muy buenos escritores en Fanfiction, pero yo solo demostré mi amor por mi pareja favorita Candy y Terry y compartí con ustedes lo que me imagine y aprendí de mi vida y eso me hizo sentir feliz.

Buenas noches, desde Perú, amo tanto a la pareja de Candy y Terry, por eso escribí dos novelas Terrific, Pido disculpas si escribí tantos minific quizás un poco infantil sabiendo que muchas de ustedes son adultas, pero era la única forma de animarme a escribir ya que siendo una persona de corta visión y audición no se me hace fácil.

Gracias por sus hermosos comentarios.

Solo Candy y Terry son la pareja perfecta, pero también aprecio a Anthony por ser un niño noble, pero amo más a mí a mi hermoso Terry, siempre seré Territana hasta más allá de la muerte.

Pido disculpa si de alguna manera les parecieron aburrido algunos minific, pero este fic contiene temas para adultos gracias por su apoyo, he escrito tres fic de grandes capítulos con mi hermoso Terry y Candy,

Amo mucho a la pareja de Candy y Terry, para mí siempre la pareja perfecta será Candy y Terry.

Debo informar que tengo tres fic de grandes capítulos de mi pareja favorita, yo les aviso cuando los publico.

Bueno chicas solo he escrito dos fic, saben que soy corta de vista, pero si veo que me apoyan con esos dos fic, así como me apoyaron en casi todos mis minific, quizás me anime a escribir más fic. Gracias.

Que tengan una linda tarde. Gracias por sus comentarios me despido de todas siempre amare a mi Candy y Terry.

Por favor nunca dejen de comentarme,….

Nunca dejen de leerme, Nací y Crecí y Moriré siendo Territana porque mi hermoso Terry es mi amor platónico, para siempre.

Gracias a todos los que me leyeron mi último minific.

Siempre seré Territana, que tengan una linda tarde.

El próximo será mi primer fic, ¿Qué pasara después de la comida del hermoso hogar de Poni?.

Nos vemos pronto.