Los buenos y los malos momentos, hemos pasado por todos ellos

Saludos a todos mis amados lectores, domingo 18 y estoy de regreso antes de lo que había pensado debido a que es el cumpleaños de Shadis y aunque no aparezca en este capitulo, se le quiere, respeta y recuerda pues es el primer amor de Hange, aunque no en este fic.

-Es por ello que después nuestra familia comenzó a ser perseguida en aquel mundo, los Reiss no pueden controlar nuestras mentes.

-Pero eso no explica porque tenemos ese vínculo con aquel mundo. -hablo Levi quien había permanecido cayado y escuchando toda la historia sobre la creación de los titanes y de Paradai.

-Debido a la coordenada, con ella el portador puede recurrir a la memoria de los anteriores portadores. Este poder fluye hasta otras dimensiones y solo algunos pueden percibir esas aberturas, como si abrieran la cortina por un segundo y pudieras echar un vistazo por la ventana. El titan fundador tiene el poder para abrir la ventana cuando lo desea, nosotros tenemos la desgracia de que no podemos controlar lo que veremos o cuando sucederá.

-Pero cada vez que tocaba a Hange…

-Podría ser pura coincidencia o un vínculo demasiado fuerte.

-¿Cómo sabes todo esto?

-Kenny siempre ha sido amigo de Uri Reiss, existe algo que los une además de su gusto por las fiestas y el alcohol.

-Uri Reiss tiene memorias de ese otro universo -dedujo.

-Así es, gracias a él puedo decir que Kenny no se ha vuelto loco.

-Y dijiste que Uri es el portador de la coordenada.

-No, es lo malo de este mundo, cada universo tiene sus similitudes, pero no es una copia perfecta, Uri no tiene ese poder.

-Así que lo que paso en ese mundo puede no ocurrir en este.

-Como dije, no es la copia idéntica, pero a pesar de esas grandes diferencias, el destino o como quieras llamarlo, encuentra su camino. A lo largo de mi vida fui encontrando personas con las que guardaba un vínculo de esa otra vida y sus destinos no cambiaron, unos años antes, unos años después, no importa, al final el destino los alcanzo de la misma manera que me va a alcanzar a mí y a ti, así como todos los que te rodean.

-Puede que no, puede que sea solo casualidad.

-En ese otro mundo tu madre dejaba a la familia, se volvía prostituta, te tenia, luego moría -dijo sin demostrar un poco de compasión o medir sus palabras-. Entonces dime ¿cambio algo? De ser así no estarías aquí. Jamás te dije mi razón de despreciarte tanto muchacho y es que tu nacimiento solo marco el principio de la muerte de Kuchel.

-Tu no lo sabes, para entonces ya eras comida de gusanos.

-Lo sé porque Kenny de pequeño tenía esas visiones ¿no me crees? Adelante pregúntale.

-Suficiente, ya no pienso hablar más de esto -dijo enfadado dándole la espalda.

-Ódiame, eso está bien -dijo serio-. Soy la única persona que te ha sido honesta y si por decir aquello que no deseas escuchar vas a darme la espalda y escapar cual cobarde entonces no hubieras perdido tu tiempo hablando conmigo.

-Si, perdí mi tiempo, porque yo no deseo saber lo que va a pasar, deseo saber cómo prevenir que pase -dijo molesto y recordó como Hange había sido asesinada.

-No puedes borrar algo que ya está escrito.

Levi salió de la habitación sin decir nada más.


Desde sus días en casa de su padre había tenido que soportar a Marie y su madre, además como su padre tenía vacaciones había planeado un sinfín de odiosas actividades familiares con la intención de que se afianzaran los lazos de esa nueva familia que estaba formando.

El primer día salieron a cenar, lo cual no fue tan molesto, pero solo porque tanto ella como Marie permanecieron en silencio y se limitaron a contestar con un sí y un no y de vez en cuando un quizás.

El segundo día salieron de compras a la plaza, tampoco había sido del todo horrible pues su madrastra y hermanastra estaban más ocupadas comprando que charlando y Hange se limitó a leer un libro en su celular.

El tercer día acudieron al cine, lugar donde tampoco tuvo que hablar.

Para el cuarto día ella tenía la esperanza de que todo siguiera tan bien como hasta el momento, pero para entonces su buena suerte había terminado.

Atravesó el pasillo hacia la cocina sin hablar y mientras desayunaba su padre decidió hablar con ella.

-Marie y Tina no se han despertado -dijo sonriente y Hange contesto con un sonido mientras se llenaba la boca de cereal con leche-. Hange quiero que el día de hoy tu decidas que quieres hacer, las compras que sugirió Tina no fue un gran éxito y el cine… supongo que Marie decidió eso para no tener que hablar al menos por dos horas.

-Cielos, gracias -dijo ofendida-. Gracias por dejarme escoger primero, en verdad que buen padre eres.

-Hange por favor, solo decide que quieres hacer el día de hoy o yo decidiré.

-Quiero ir a un museo -contesto-. El que sea estará bien, Tina o Marie pueden elegir o incluso tú, me da igual.

-Hange, no creo que un museo sea un gran lugar para hablar, yo pensaba en algo más alegre y divertido.

-Entonces no me preguntes y has lo que quieras -alego molesta.

-Por favor, pon de tu parte.

-¿Por qué debo ser yo la que ponga de su parte?

-Porque sé que, a pesar de todo, eres una persona madura, lo demostraste siendo capaz de convivir con Marie a pesar de su enemistad.

-Enemistad que ella provoco -dicho esto se levantó de la mesa dispuesta a irse-. ¿Sabes cómo es nuestra relación en el colegio? -pregunto indignada-. Bueno te lo voy a resumir, ella me humilla y me hace todo tipo de bromas de mal gusto o se limita a insultarme mientras que yo no hago nada.

-Pero ahora las cosas han cambiado.

-Así es, pasamos de tener ganas de matarnos a ignorarnos.

-Es un avance -bromeo y Hange se cruzó de brazos-. Bien, un museo -dijo su padre para apaciguar el enojo que tenía Hange- ¿Cuál?

Hange sonrió y eligió ir al de la tortura, Marie y su madre terminaron horrorizadas después de ver la primera sala y decidieron salir y esperarlos afuera, lo cual fue grandioso para Hange.

El quinto día pensó que su padre desistiría de los intentos de juntar a la familia, pero no fue así. Aquel día todos desayunaban en completo silencio cuando su padre lo rompió.

-Quiero que hoy hagamos una actividad familiar y con el objeto de que esta familia este unida lo que haremos será jugar un tranquilo juego en casa.

-No tengo seis años -alego Marie e hizo una mueca de desagrado.

-Que mal, porque yo ya hice todo tipo de actividades que ustedes quisieron y es mi turno, así que decido que jugaremos mímica el día de hoy y los equipos serán padres vs hijas.

Hange quiso protestar, pero su padre le lanzo una mirada severa guardando silencio y limitándose a comer, aunque ahora su desayuno se había arruinado.

Marie y ella eran pésimas para el juego, además de que Marie se la pasaba quejándose o molestando a Hange, por lo que perdieron y en pago por perder terminaron lavando los platos.

-¿No te molesta ni un poco? -pregunto Hange mientras limpiaba un plato.

-Pues de mi padre al tuyo prefiero al tuyo -contesto Marie secando el plato que anteriormente Hange le había pasado.

-¿Tan malo era?

-No tienes idea -contesto Marie.

-Lo siento -dijo pasándole el plato limpio para que lo secara con el trapo y guardaron silencio nuevamente.

-Sabes, mama no es del todo mala, si la llegaras a conocer te darías cuenta.

-No te ofendas Marie, pero yo tengo una madre y puede que tu padre sea una mierda de persona, pero mi madre no lo es -contesto molesta y después se arrepintió de haberlo dicho-. Lo siento, no debí decir eso.

-Está bien, no me molesta, tienes razón, era una mierda de persona -dijo Marie guardando el plato limpio en su lugar.

Aquella actitud serena sorprendió a Hange, ella esperaba que Marie enloqueciera y la insultara solo para herirla emocionalmente en retribución, pero en su lugar le había dado la razón.

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Y finalmente llego el día de año nuevo, la cena había sido deliciosa y tranquila. Supuso que quizás si Marie estaba poniendo de su parte, ella debía de hacer lo mismo, así que durante la cena cuando la madre de Marie le preguntaba algo ahora se aseguraba de como mínimo responder con tres palabras.

-Hange, tu padre me dijo que tienes novio -dijo su madrastra con una gran sonrisa.

-Se llama Levi -contesto.

-Espero que sea bueno y con un montón de cualidades.

-SI, así es.

-¿Conoces a Nile? Es el novio de Marie, un chico tan amable y además detallista. Él le regalo un collar hermoso y sumamente caro a Marie por navidad.

Hange sonrió y se llevó la mano a su dije.

-¿Levi te lo dio? -pregunto señalando el dije.

-Si, en navidad -contesto y miro el celular que traía en sus manos, Levi continuaba sin llamar y él le había prometido que festejarían año nuevo, pero supuso que quizás la dejaría plantada por tercera vez. El pensar eso la deprimió y decidió levantarse para irse, no quería estar en compañía de nadie y sobre todo de Marie.

-Hange ya va a ser año nuevo -alego su padre mientras Hange se alejaba y entonces sonó su celular, el cual contesto de inmediato.

-Déjala que celebre con su chico -dijo la madre de Marie-. El amor joven es el más tierno, ¿no lo crees hija?

Marie no contesto pues ella no sentía ni amor, respeto o admiración por Nile, lo único que le interesaba era lo que recibía de él cómo dinero, lujos y estatus.

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-Hola, pensé que lo olvidarías -contesto alegre Hange mientras se alejaba.

-No lo haría, te dije que llamaría.

-Pero ya has roto tus promesas con anterioridad -alego Hange.

-Te marco y lo primero que haces es reprocharme -dijo Levi del otro lado de la línea.

-Lo siento ¿te parece si iniciamos nuevamente?

-Me gustaría, pero estamos a menos de un minuto de año nuevo.

-¿Ya tienes tus deseos?

-Algo así, pero no te los diré o vas a querer copiarlos -contesto y Hange no pudo evitar reír-. Diez, nueve -comenzó con la cuenta regresiva.

-Ocho

-Siete

Ambos se intercalaban los números mientras la cuenta regresiva avanzaba.

-¡Feliz año nuevo! -grito Hange alegre-. No puedo esperar para verte.

Ella salió al balcón y vio como el cielo se llenaba de fuegos artificiales.

-Estoy viendo fuegos artificiales.

-Yo también -contesto Levi y pudo escuchar como el sonido de las explosiones se colaba por la bocina.

-Te amo Levi -dijo entusiasmada.

-Te amo Hange -respondió, pero algo en su voz no estaba bien-. Tenemos que hablar en cuanto estés en tu casa.

-Te escucho raro -dijo preocupada-. Y nada bueno sale después de la frase tenemos que hablar, esa frase se usa cuando alguien quiere terminar con su pareja.

-No pretendo terminar contigo.

-Bueno, eso me tranquiliza.

-Te veré en dos días -dijo y colgó.

Hange entro al departamento y se dejó caer en su cama preocupada. Marie ingreso al cuarto como si nada y la miro.

-Dejaste tus uvas -dijo extendiéndole la copa con las uvas dentro y Hange la tomo-Buena técnica para evitar el abrazo de año nuevo, me encantaría haberla pensado antes -dijo caminando a su lado de la recamara.

Marie esperaba que Hange contestara con algo sarcástico o se limitara a decir algo malo sobre ella, en cambio Hange se quedó en silencio.

-Que pasa Hange ¿te han dejado? -pregunto al ver la cara de tristeza de Hange.

-No es de tu incumbencia -contesto furiosa-. Pero no, para tu desagrado no me han dejado, de echo Levi me ha dicho que me ama por teléfono.

-Que mal carácter -se burló-. La verdad es que no se para que te pregunte -dijo encogiéndose de hombros-. No somos amigas, no somos hermanas, no somos nada.

-Exacto -coincidió y Marie decidió que era tiempo de retirarse, solo que antes de que se fuera Hange volvió a hablar-, pero a mí me gustaría.

-¿Qué fuéramos hermanas? -dijo con una mueca de asco.

-No, que horror, pero quizás amigas -propuso.

-Me vas a hacer llorar -dijo burlona.

-Bueno ya una vez lo fuimos y ya vi que estas dispuesta a cambiar y dado que no nos matamos en estos días…

-No te confundas, lo de Nile fue caso aislado y lo hice por Erwin.

-Se que me quieres, aunque sea un poquito -dijo sonriendo.

-Solo un poco, si no te odiara tanto supongo te querría más.

Ambas se sonrieron y luego el celular de Marie sonó apareciendo en la pantalla Nile.

-Marie, sé que dices que las relaciones son estatus y todo eso, pero si no amas a Nile y amas a Erwin ¿Por qué hacerte miserable?

-Porque primero Erwin me perseguía y luego ya no, ya no le importo -contesto sentándose junto a Hange-. Ahora le importas tu.

-Marie te juro que con Erwin… jamás. Ni con él ni con Moblit -contesto apresuradamente recordando que Moblit había sido el amor de infancia de Marie.

-Está bien, no me molestaría que salieras con Erwin, capas y así termino de olvidarme de él o en todo caso él terminaría de darse cuenta de que soy mil veces mejor, además ni que lo amara, el amor es para idiotas, mira cómo te trae a ti -dijo mirándola de arriba abajo.

-Yo digo que si te importa el amor, pero por alguna extraña razón le tienes miedo.

-Ya te dije que no me interesa eso -contesto enojada.

-Entonces deberías estar contenta porque tienes lo que quieres, estatus, popularidad y un novio que está claro que no te ama.

-Que mala eres -contesto apartándose de Hange.

-Esa respuesta significa que si te importa el amor y que no quieres estar sola -dijo triunfante Hange-. Quizás si no fueras tan mala y te aislaras, tendrías amigos y a Erwin.

-No es que no quiera eso -contesto-. Solo prevengo, no dejare que me ilusionen para que después me rompan el corazón o me traicionen.

-Pero vaya que eres tonta, eres mala para que las personas no te lastimen, pero te terminas lastimando tu sola. Sales con un idiota para que no te rompa el corazón, pero en el proceso renunciaste a la persona que amabas. No tienes amigas porque temes que te traicionen, pero te quejas porque estás sola, la verdad es que no te entiendo.

-Exacto, no me entiendes, tú tienes novio y amigos y eres lista -enumero desesperada-. Eres un poco fea y tonta, pero…

-¡Hey!

-Lo que digo es, que para ti todo es fácil, para mí nunca lo fue -dijo derrotada-. Porque imagina que me pongo de novia con Erwin. Él me va a conocer y sé que soy una mala persona y al final me va a dejar.

-No creo que seas mala Marie -dijo Hange abrazándola y dejando sorprendida a su hermanastra en el proceso.

Al inicio Marie no le regreso el abrazo a Hange, pero después sonrió y termino abrazándola también.

-De acuerdo, suéltame -dijo incomoda y aparto a Hange-. Y no creas que en la escuela seré amable contigo -amenazo-. Solo me limitare a ignorarte, pero no porque me importes, sino porque no vales mi tiempo.

Dicho esto, salió del cuarto y Hange sonrió. Marie había dado un gran cambio esas vacaciones y esperaba que continuara así.


Hange regreso el día dos de enero y lo primero que hizo fue subir rápidamente a su cuarto mientras llamaba a Levi.

-Ya estoy aquí -dijo Hange alegre en cuanto Levi contesto.

-¿Tienes ropa negra? -pregunto y esto sorprendió a Hange.

-Creo que si -respondió mientras caminaba a su armario-. ¿Por qué?

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Hange sostenía la mano de Levi mientras se llevaba a cabo la ceremonia. Ella miro rápidamente a Levi, pero su rostro permanecía sereno, no mostraba ningún indicio de dolor o tristeza, solo se limitaba a ver en completo silencio.

Al término de la ceremonia muchos de los amigos y familiares se acercaron a dar el pésame, aunque Levi los ignoro totalmente.

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-¿Quieres hablar de esto? -pregunto Hange quien estaba recostada junto con Levi en el cuarto de él, mientras que en la planta inferior tenían visitas.

-No es necesario hablar de eso -contesto y sintió como Hange lo abrazaba con más fuerza-. Tampoco es que me importara mucho, sabes que no llevábamos una buena relación.

-Aun así, era tu familiar, alguien con quien pudiste hablar sobre lo que te pasaba.