Encontré este viejo borrador de una pequeña escena que pensé para una historia en un empolvado disco duro que estuvo guardado por 4-5 años (No tengo idea como sobrevivió)

He hecho algunas correcciones y el mejor formato del que soy capaz en este momento.

Me atrevo a publicarlo porque estoy honestamente sorprendido de que no sea completamente horrible xD


Después de esa discusión las chichas de HTT Siguieron conversando hasta llegada la noche aún después de haber pasado unas cuantas horas la lluvia no solo no había amainado, sino que se convirtió en una espeluznante tormenta, de no ser por la lujosa habitación en la que se encontraban la escena podría pasar por una película de terror.

Ya era tarde y todas se encontraban exhaustas tanto física como mentalmente así que decidieron tomar un baño e ir a dormir.

Al reunirse en la habitación colocaron los futones, tres unidos codos con codos, y los otros dos puestos horizontalmente uno a cada orilla lo más alejado posible del otro. No era un patrón escogido al azar, fue una decisión silenciosa por parte de la bajista y la baterista que nadie se atrevió a objetar después de lo pasado:

—buenas noches, apagare la luz —dijo un poco desanimada la rubia pues le dolía ver a sus amigas pelear.

Ya pasadas un par de horas dio comienzo una tormenta eléctrica, mientras tanto, Ritsu y Mio no habían dormido ni por un minuto. Mio debido al terror que le producía la lluvia ahora intensificada por los relámpagos, y Ritsu por la preocupación que sentía por Mio, ya que esta conocía mejor que nadie los miedos de la pelinegra. «Quizás deba acercarme a ella», pensaba dubitativa la castaña. «Pero es posible se enoje más conmigo… Odio cuando está enojada. Tal vez sea mejor así, no quiero que empiece a odiarme, no soportaría estar lejos de ella», comenzó a pensar Ritsu mientras que sentía un doloroso nudo en la garganta y las ganas de llorar embargaban su pecho, pero esos pensamientos fueron interrumpidos por un relámpago que ilumino la habitación seguido después por un fuerte estruendo uno tan fuerte que hizo saltar a Ritsu de la impresión la cual apenas alcanzo a escuchar un gemido ahogado que le partió el corazón ya que provenía del pecho de la persona que amaba. «¿Qué demonios estoy haciendo?, solo estoy lastimándola por mi estúpido orgullo», después de esa epifanía ya sin ninguna duda, Ritsu se puso de pie y camino hasta el futón donde yacía su amor secreto, sin preguntar levanto un poco la sabana y se acostó al lado de Mio dándole la espalda. «Gracias», le dijo Mio con una voz a punto de romper en llanto, pero no por el miedo sino por la felicidad de tener a Ritsu a su lado a pesar de todo.

«Soy tan estúpida», solo eso pudo pensar Mio:

—lo siento mucho Ritsu no sé qué me paso —murmuro Mio a punto de llorar —Yo también lo siento no supe controlarme— dijo la castaña con su voz impregnada de arrepentimiento que recibió por respuesta tan solo un sollozo de la pelinegra:

—No te preocupes, siempre estaremos juntas una pelea tonta no podría con nuestra amistad —le dijo la castaña a la pelinegra tratando de tranquilizarla.

—Sí… —le contesto la pelinegra mientras abrazaba a su amiga y amor secreto, acercándola más a su pecho, recostando su sien el cuello de la baterista, logrando así que ambas se tranquilizasen y pudiesen dormir. «Te amo y quiero estar contigo, pero supongo que por ahora esto es suficiente» pensaron en unisonó aquellas que se amaban mutuamente pero no podían expresarlo por el miedo a perder a la otra.

Después de apreciar esa escena tan íntima las tres chicas restantes de HTT quienes se habían despertado debido al relámpago trataban de sostener la respiración para no interrumpirlas mientras soportaban el nudo que tenían en la garganta al ver semejante muestra de amor.

Y fue así como llego la mañana del segundo día mientras unas negras nubes aún se cernían sobre las chicas de HTT