Resumen del capítulo anterior

La llegada al parque donde los jóvenes disfrutarían de un campamento organizado por el instituto municipal, fue opacado por la aparición de Arael.

Lilith les menciona junto con Kaworu, que éste emisario en particular, es muy poderoso y efectuó un ataque psíquico apropiándose de las almas de todos los seres humanos.

Ante la imposibilidad de llegar a NERV y que la pareja de pilotos pueda usar las unidades Evangelion, Lilith les propone fusionarse con ella para crear un ser muy poderoso a la par del emisario y vencerlo.

Al principio Asuka se niega rotundamente por la mala experiencia que vivió con Lilith en la primera fusión, pero sin contar con otro plan, accede junto a Shinji a ser parte de la operación.

Lilith les advierte que ella posiblemente no vuelva al estado consciente de un ser vivo y éso genera tristeza con sus dos íntimos.

El ángel le solicita ayuda a su par Kaworu, siendo Tabris su verdadero nombre, para que le genere un escudo AT alrededor de su núcleo, ya que éste quedará demasiado expuesto después de la fusión.

Acto seguido los tres generan la fusión y logran crear un ser resplandeciente y muy poderoso, de forma antropomorfa siendo un híbrido de los dos pilotos y ella.

El ángel Arael los ataca constantemente. Por otro lado, los Evas 01 y 02 se activan y acuden en ayuda de la Diosa para derrotarlo y finalmente gracias a las lanzas de Loginus y Cassius, extraen el núcleo, el emisario muere y Lilith devuelve las almas abriendo en sus palmas las "puertas" de Guf devolviendo las almas a sus seres y restaurando la biología de las especies, incluida la de los seres humanos.

"Rompe la fusión", quitándose a los Children de su núcleo, donando y unificando las mitades de su alma con la de ellos. Ésta maniobra fue dolorosa ya que técnicamente la biología de su organismo, se interrumpió, al mismo tiempo, borró su existencia pasada haciendo que nadie la recordase, salvo los dos Children y Kaworu.

Se inmoló y falleció biológicamente en el acto.

La línea temporal sufrió una modificación y se reinició la línea del mismo, pero con ligeros cambios.

Inicio del capítulo.

Capítulo 28.

El joven piloto sufrió una conmoción y perdió el conocimiento. Y con más razón. Su nueva realidad es demasiado compleja para que su mente en primera instancia lo comprenda. Su novia en cambio, no es consciente de los cambios todavía, aunque se sentía un poco confundida más allá que recordase a Lilith.

La última batalla con Arael, cambió significativamente la línea del tiempo.

El joven seguía inconsciente y su novia le apoyó la cabeza en su regazo con las piernas flexionadas hacia adentro, mientras Kensuke le levanta las piernas para que la sangre fluya a su cabeza con la intención de recuperar el conocimiento. Toji por su parte, con una manta aireaba su rostro para ver si despertaba.

–Vamos Shinji-kun, tienes que recuperar el conocimiento.–Le habla la pelirroja manteniendo sus manos en las mejillas del joven piloto.

–¿Por qué se desmayó así?.–Le pregunta Kensuke.

–No lo sé.–Le dice la pelirroja aún sin ser consciente de lo que estaba por ocurrir ya que la nueva realidad no le había surgido efecto totalmente en su mente.

Luego de unos minutos, una SUV Toyota Land Cruiser 200 de color negra, aparcó en inmediaciones del estacionamiento del parque. La joven pudo ver en una de sus puertas, un logo grabado que no reconoció. Constaba de un árbol de la vida y por delante un nombre.

"GEHIRN".

Fue en ése instante, que la pelirroja sufrió un leve zumbido en su cabeza ocasionándole un ligero dolor de cabeza. No comprendía la lógica de esa situación.

–¿GEHRIN?. ¿Qué es éso?.–Pregunta ella confundida.

–Ah, ya llegaron.–Dice Toji con alivio sin importancia.

–¿Quién llegó?.–Pregunta Asuka perpleja.

–La mamá de Shinji-kun.

–¿Mamá?.–Le pregunta Asuka, intentando comprender la situación.

Del lado derecho del vehículo, desde la parte delantera, desciende una mujer, flaca y alta, con el cabello castaño corto, ojos jadé, vestida con un delantal, una blusa blanca, falda negra elegante un poco por la altura de las rodillas, con medias negras y zapatos chatos formales. La pelirroja se pone de pie abruptamente intentando recordar que algo no era normal allí. Le parecía un rostro conocido a lo que Kaworu sonrió ligeramente parado a su lado.

–¿No la recuerdas?.–Le pregunta el albino comprendiendo todo.

–¿A quién?.–Le pregunta ella desorientada.

Yui Ikari.

Su retorno fue instantáneo luego del ataque de Arael. Siendo consciente de todo lo sucedido, contenta y a la vez ansiosa, ve a su hijo inconsciente en el suelo. La trigueña se acerca tímidamente hacía ellos. –Hola Asuka-chan.–Le saluda con cordialidad.

La pelirroja no le devolvió el saludo, ya que estaba nerviosa y aún le costaba entender la nueva realidad. Parecía que su mente y su alma no se encontraban sincronizadas en aquella nueva línea del tiempo.

Yui se arrodilla frente a su hijo y lágrimas brotaban de sus ojos. Le acaricia su frente.

–Shinji-kun...tanto tiempo. No puedo contenerme.

Ella se acerca con la intención de levantarlo y abrazarlo.

A los pocos segundos, él recobra la conciencia y los rayos del sol hicieron su trabajo de despertarlo. La cabeza de la trigueña, proyectaba una sombra sobre él. El joven sentía un calor maternal que no sentía desde hace bastante tiempo. Él extiende su mano para tocarle el rostro.

–¿Okasān?. ¿No es un sueño?.–Le pregunta Shinji confundido.

–No bebé. No es un sueño.–Le decía ella emocionada y sollozando. Abraza a su hijo con mucha fuerza, como si fuera lo más preciado del mundo.

El lapsus mental de la pelirroja terminó, cuando de la camioneta ve descender a otra persona del lado del acompañante. Se trataba de una mujer de edad similar a la de Yui, de cabello rubio, ojos celestes y de fisionomía similar a la de Asuka pero más alta. La pelirroja la reconoció y en vez de ir tras ella, se arrodilló viéndola venir shockeada obteniendo múltiples recuerdos en su mente. Se tomaba la cabeza con sus manos.

–¡Asuka-chan!.–Le decía Kyoko emocionada, con lágrimas en sus ojos, vestida con un delantal blanco, una falda negra y una camisa blanca por debajo. Llevaba puesto unos lentes con marco rojo y su cabello estaba recogido hacia atrás.

Su madre se acerca inmediatamente a su posición intentando fraternizar con su hija extendiendo sus brazos, pero ésta a diferencia de su amado, reacciona con temor y se aleja de ella con miedo. –No eres real. ¡No eres real!. –Le exclama su hija ofreciendo resistencia para no ser abrazada por su madre.

–¡Asuka-chan!. No te asustes, soy tu mamá.

–¡Mentira!...–Le grita ella temerosa.

Kaworu la toma de los hombros poniéndose frente a ella viéndola a los ojos. –Tranquila, es tu madre. Recuerda a Lilith, lo que ella hizo por ustedes. –Intentaba el albino haciéndola entrar en razón.

Observa nuevamente a su madre. –Asuka-chan no tengas miedo.

–¡No!. No te tocaré.–Le dice ella temerosa.

Yui ve la escena. Pone de pie a Shinji y se acerca a su par apoyando una mano en su hombro. –Tranquila Kyoko-chan. Lo entenderá pronto.

–¿Qué es todo ésto?.–Pregunta con terror la pelirroja y llorando de angustia.

Shinji se acerca al lado de su madre, feliz de la vida.

Ella le acaricia su cabello y acto seguido, se acerca a la pelirroja intentando entrarla en razón. Kyoko esperaba con expectativa a un lado nerviosa.

–Asuka-chan. Volvimos. Ésto merece una explicación. Subanse a la camioneta y hablaremos allí.–Le indica la trigueña.

La joven aún estaba confundida, le costaba asimilar si lo que estaba viviendo era real o producto de un sueño.

Shinji se acerca a ella tomándola de sus manos muy feliz. –¡Asuka-chan, confía en ellas!. Son nuestras madres.

–No lo sé. Es raro. Ellas estaban...

–¿Muertas?.–Le interrumpe su madre, acercándose a ella con tranquilidad. –Jamás lo estuvimos hija. Simplemente nos "fuimos de gira" y jamás los abandonamos. En cada pilotaje siempre estuvimos con ustedes.–Le menciona ella.

Shinji para hacerla entrar más en confianza, toma la mano de la pelirroja y acto seguido, toma la de Kyoko forzando el encuentro y tratando de hacerla entrar en confianza.

Pero algo extraño sucedió. Una voz en el interior de ambos les habló.

–"Ahora tendré lugar en donde ir."

El simple contacto con sus manos, hizo que la mitad restante del alma de Kyoko que quedaba por completar, fuera ocupada por la mitad del alma de Lilith. Y casualmente, es la fibra más cariñosa, apasionada y enloquecida de amor que ella tenía por él cuando era un ser vivo, además de querer muchísimo a la pelirroja.

Sintieron una electricidad correr por sus cuerpos, lo que hizo que el joven se soltará casi de inmediato. Un halo de luz se produjo entre los tres y a los pocos segundos, "estalló" liberando partículas que se descomponían en el aire a todas partes.

Los dos amigos de Shinji, fueron testigos de todo al igual que Yui. No salían de su asombro por lo que acabaron de ver. Kyoko recupera el aliento y técnicamente lo que hizo, fue apretujar a Asuka contra su pecho. Su actitud se volvió impulsiva y no le interesó en lo más mínimo lo que podría pensar la pelirroja.

Acto seguido, le susurra en la oreja. –No te preocupes, Asuka-chan. Estoy con "ustedes" y cuidaré tanto de tí, como de Shinji-kun.–Le decía Lilith en el cuerpo de su madre.

Ahí fue que le pareció conocida una actitud de alguien que recordaba mucho.

–Jamás te fuiste. Ahora, ¿Ocuparás el cuerpo de mi madre?.–Le susurra ella con angustia y sollozando.

–En parte, pero no haré lo mismo que hice con Rei. No tomaré posesión sobre ella. Ésto asegurará que no entre en un estado de locura como cuando la mitad de su alma fue consumida por el Eva 02 ya que una parte de su alma estaba vacía. Yo ocupé el resto.–Le susurraba con serenidad "Lilith". En ése instante ella deja que Kyoko tome control sobre el cuerpo.

–Entonces, eres mi madre.–Le dice la joven.

–Si lo soy. Pero ahora mi personalidad será un "híbrido" entre yo y Kyoko. ¿Qué mejor combinación?.–Le sonríe ella.

Ella rompe el abrazo para ver mejor a su hija. Le acariciaba el cabello. Le sonreía y la hacía sentir bien.

Asuka empieza a lagrimear y ya no podía más de la emoción. Tanto tiempo sin ver a su madre y ser testigo de su muerte, hizo de ella una gran emoción de felicidad. Vuelve a abrazarla con fuerza y Kyoko nuevamente le corresponde el abrazo. –¡"Mutti!–Mamita en alemán.–"Ich habe dich vermisst!".–¡Te extrañe mucho!.

Ich auch, meine Tochter!.–"Yo también hijíta mía.

Shinji ve la escena con ternura y estaba feliz. Yui se le acerca y le apoya una mano en su hombro y él le dirige la mirada con los ojos brillosos de la emoción. –Okāsan!–¡Mamá!.

Ambos niños se abrazaron a sus madres y no las querían soltar estando en ésa posición un rato largo.

Toji y Kensuke cruzaron miradas entre ellos sin entender qué estaba sucediendo. Uno se acerca pero es detenido por Kaworu. –Ésta no es su "fiesta" chicos. Dejenlos sólos.

–¿Pero se fueron de viaje o hace tiempo que no se ven?.–Pregunta Toji confundido.

–Algo así.–Les responde Kaworu. Vámonos chicos, creo que ésos dos no vendrán con nosotros.

Los tres se retiran de allí ingresando al parque.


Los chicos no quisieron ir al campamento sino pasar tiempo con sus madres. Cargaron sus mochilas en la camioneta y se fueron de allí. Se ubicaron en la parte trasera de la Land Cruiser y la que conducía era Yui.

El complejo de apartamentos dónde residía la familia Ikari, era en teoría exactamente el mismo donde los chicos ya vivían con Misato en su "anterior" vida.

Aún no salían del shock del cambio en sus realidades. Yui notó que los adolescentes estaban bajo un efecto de catarsis, intentando comprender la nueva realidad, aunque todavía seguían recordando la anterior.

–Chicos, sé que es algo grandioso lo que ha ocurrido. Ahora que estamos en un sitio a solas, creo que recuerdan lo que ha sucedido. ¿No?.–Les dice Yui.

–Algo así. Lo recuerdo como un sueño, ¿No Shinji-kun?.–Le pregunta la pelirroja.

–Si. Es como que sueñas y no recuerdas los detalles.

–Bueno, cuando lleguemos a "casa", les explicaremos todo con Kyoko-chan.

–Así es. Disfruten del viaje–Responde la rubia.

Durante el trayecto, los jóvenes prestaban atención al ambiente. Miraban por las ventanas de la camioneta, y veían la carretera y la vegetación del área. Cuando se aproximaron a Tokio-3, notaron algo extraño.

Shinji recordaba uno de los ángeles a los que se enfrentó. Era Ramiel. Su forma de octaedro estática se movía por sobre la ciudad. El joven gritó de terror.

–¡Ahhhh!. ¡Un ángel!.

–Tranquilo hijo. Él es de los buenos.

–Tambien estaba el primero que atacó la ciudad. Sachiel, caminando por sobre un sector de la ciudad sin causar daño.

–¡Ahí hay otro!.–Le señala la pelirroja.

–Tambien es de los buenos. Conviven con nosotros en ésta nueva realidad. Ellos llegaron y simplemente están aquí, vigilando la ciudad.–Les responde la trigueña.

Los jóvenes aún estaban confundidos.

–Okāsan, ¿Qué demonios sucede?.

–Hijo, se que es raro. Pero le contaremos cuando lleguemos al apartamento. Tranquilos.–Les hablaba con serenidad.

Un llamado suena dentro de la camioneta conectado con el sistema Bluetooth del vehículo. Se trataba de Gendo. –Oh, es tu padre. –¿Hola?.

–Yui, cariño. ¿Cómo está Shinji-kun?.

–Él está bien. ¿Sabés?. Él se "descompensó" y lo estoy trayendo de vuelta a casa junto a Asuka-chan.

–¿¡Qué!?. Oh, ¿Pero está bien?.

–Siiii cariño, el está bien.

–Bueno, me quedo tranquilo. Escucha, hoy llegaré tarde. Tengo que reajustar los patrones de sincronización de las Unidades 01 y 02, para cuando ingresen los Entry Plugs. Además quiero analizar junto a Kōzō-san el blindaje del "Soul Hard Plug".

–En efecto. Tranquilo ya hicimos una prueba con Kyoko y el resultado fue asombroso, pero deberemos cuidar la sincronización entre el "Alma Mater" y el Children.

A todo ésto, los jóvenes se miraban entre ellos confundidos, cuando escucharon la palabra "Soul Hard Plug".

–¿Soul Hard Plug?. ¿"Alma Mater"?.–Se preguntaban entre ellos la pareja de pilotos sin entender los modismos técnicos.

–Bien. Cuando Shinji-kun y Asuka-chan estén listos, mañana podremos hacer las pruebas. Espero que nuestros dos "visitantes" puedan contener algún ataque exterior.–Le menciona su esposo.

–Al menos que Sachiel no quiera combatir, de seguro lo hará Ramiel. Es el más arisco de los dos "angelitos" que tenemos. Sachiel le gusta hacer la plancha, es como un cachorro. Todavía no sabe lo que está bien y lo que está mal.

–Espero que ése holgazán haga su trabajo. ¡Shinji-kun! ¿Estás ahí?.

–Ah, Hai.–Le responde él con timidez.

–Espero que no te hayas hecho el ratero y engañado a tu madre y a tu suegra, malcriado.–Le dice él con una tonada seria pero irónica y agradable.

–¡No!, para nada...

–Bien. Nos vemos ésta noche.

Se escucha una voz de fondo femenina en la conversación dándo órdenes. –¡Ikari!.

–¡Ehhh!, tengo que cortar ¡La Comandante Katsuragi nos llama a todos!. ¡Adiós!.

Cuando cesó el llamado, un escalofrío recorrió la espalda del joven piloto. –¿¡Misato-San Comandante!?.–Gritaba Asuka asombrada.

–Oh, si. Un pequeño cambio de planes. Ella es la Comandante supremo de GEHIRN–Le menciona Kyoko a su hija.

–Tiene mal carácter.–Le responde Yui.–Pero no es mala.

–¿¡La ebria!?. No lo creo. Está más loca que una cabra y se emborracha con facilidad, pero no es mala.–Dice la pelirroja con los brazos cruzados y en tono de burla.

A la respuesta de Asuka, a las madres se les apareció una gota gorda en la cabeza, en señal de incomodidad. –Ehhh, je je je. Asuka-chan, no es la Misato Katsuragi que conocieron en la "anterior vida".

–¿Y quién rayos es hoy?.–Pregunta ella.

–Tal vez sea como mi padre antes.

–A propósito, ¿Qué es GEHIRN?.

–Es la antigua organización predecesora de NERV. En ésta línea temporal reparada, jamás existió NERV.

Los chicos se quedaron en silencio y aún estaban confundidos.

El trayecto continuó en silencio y los jóvenes se miraban entre ellos sonriendose mutuamente y tomándose de la mano, como si un recuerdo de su niñez se les despertara


Al llegar al complejo de apartamentos, Yui aparca la camioneta en un espacio reservado para ella.

Descienden de los vehículos descargando sus pertenencias y allí agentes de GEHIRN custodian el lugar. Uno de ellos saluda a Yui formalmente.

Asuka ve a su "bebé" estacionado. –Mmm. Mi camioneta sigue allí.

–Ahora es mía niña.–Le responde Kyoko con una sonrisa. –Pero puedes conducirla.

–Ah, ok.–Le responde ella sonrojada.

–Bien chicos, vayamos al apartamento. Tenemos que subir 4 pisos por el elevador.

–¿Hay uno aquí?.–Pregunta el joven confundido.

En ese momento cuando caminaban rumbo al elevador, una serie de criaturas extrañas con forma de plumas volaban entre ellos. –¿Y ésto?.

–Ah, son otra raza de ángeles. Simple seres vivos de la progenie de Adán. No molestan para nada.

–Ésto me está poniendo nerviosa de verdad.–Les dice Asuka.

–Ya te acostumbrarás.–Le dice Yui.

Los cuatros ingresan al elevador que se encontraba en planta baja.Al ingresar, pulsan el botón de ascenso y las compuertas se cierran iniciando el ascenso hasta el cuarto piso. Una vez allí, las compuertas se abren y salen de él caminando por un pasillo que no distaba mucho del anterior. Asuka notó que las puertas de entrada de los demás apartamentos, poseían carteles con los residentes. En uno de ellos vivía Kōzō Fuyutsuki, luego pasaron por delante de otro y vivía Naoko Akagi y Ritsuko Akagi.

–Esperen un momento.–Exclama la pelirroja viendo el cartel y deteniendo su marcha. –¿Quién es Naoko Akagi?.

–Ah, es la directora científica en inteligencia artificial de GEHIRN, junto a su hija Ritsuko Akagi, ellas están a cargo del desarrollo de las MAGI.

Es seria, pero amigable. Les encanta los gatos.

–Si se nota.–Le dice la pelirroja escuchando el maullido de los mininos que estaban detrás de la puerta.

–Continuemos.

Llegaron a la puerta del apartamento y Yui la abrió deslizándo la tarjeta ID sobre el lector que le permitía el ingreso. Ésta se desliza permitiendo la entrada al lugar.

Ya dentro, los cuatro se pusieron cómodos.

El apartamento era exactamente el mismo que el de Misato antes del ataque de Arael. Sólo era distinta la distribución del amoblado, más acorde a una vivienda familiar, que el de una soltera. Había cuadros, un piano enorme en la sala principal, un violonchelo que Shinji gusta tocar ya que aprendió de pequeño. Deuda pendiente que tenía con su amada, que le había prometido que tocaría algo para ella. Un gran sofá ubicado en el medio frente a un televisor de LED enorme.

Separado de la sala de estar, se encontraban dos habitaciones. En una dormía Yui con Gendo. La otra estaba reservada para visitas y un baño completo. En la planta alta, se encuentra otra habitación Los jóvenes se percataron que el refrigerador que utilizaba Penpen para refrescarse, no estaba. Éso les generó un poco de melancolía y sobre todo a la pelirroja.

–Allí arriba está su habitación chicos.–Les indica Yui.

–A ver, quiero ir.–Dice la pelirroja emocionada.

Shinji la sigue por detrás. Cuando suben las escaleras y llegan a la habitación, ésta era ligeramente diferente. Poseía un fusuma–puerta deslizante que se utiliza en las casas tradicionales japonesas–que deslizándola, se podía ingresar a la habitación. En el medio, había un futón matrimonial.

A la derecha, dos portátiles sobre un escritorio largo con dos sillas, al lado del mismo un pizarrón de corcho con fotografías pegadas de la pareja. Las mismas eran de siempre juntos dando a entender que ya se conocían desde hace mucho con diferentes poses, desde lo divertido a lo romántico.

–Mira ésto Shinji-kun. ¿Desde cuándo hay tantas fotografías nuestras?.

–No lo sé.

Observaron una de cuando eran pequeños. Con sus madres y por delante unos bloques de construcción de juguete. Ésa foto data del año 2006. También fotografías de ellos con numerosas personas que ellos reconocían. Amigos, familiares, inclusive una de Gendo con su hijo cuando era más pequeño dentro de lo que parecía ser el prototipo de un supuesto Entry Plug jugando en él.

Una de las fotografías que más le llamó la atención, fue la de ellos dos siendo pequeños jugando con una niña que era exactamente igual a Rei.

–No recuerdo ésto. –Le menciona la pelirroja a su amado mostrándole la foto de Rei.

–Ni yo. ¿¡Ehhhh!?. ¿¡Y ésto!?.

Shinji ve una fotografía que le erizó la piel.

Una serie de fotografías, mostraba el Shinzenshiki y el San Sankudo de la pareja de pilotos con 12 años de edad. Se tratan de las ceremonias tradicionales del casamiento japonés. Se apreciaba a simple vista, la vestimenta de ambos con kimonos.

–¡Asuka-chan!, estamos...

–Casados.–Les dice Kyoko allí presente en la entrada de la habitación.

–¿¡Ehhhhh!?. ¿¡CASADOS!?.–Gritan los dos casi al mismo tiempo.

–Así es. Fue a los 12 años. Desde pequeños ya tenían la idea de casarse. En ésta línea temporal, se conocen desde prácticamente desde los 4 años y jamás se separaron. Siempre anduvieron juntos. Una pareja perfecta. –Les decía ella con una sonrisa.

–No me molesta estar casada con el Shinjidiota, pero ¿Tan pronto?.

–De los dos tú eras la que más querías. Vengan, bajemos y les contaremos qué está sucediendo, antes que se vuelvan locos.

Los tres descendieron a planta baja. Kyoko preparaba algo para beber, ya que la charla duraría bastante pero no mucho, ya que ellas debían irse.

Una vez que se ubicaron en una mesa que se encuentra en inmediaciones de la cocina, la charla empezó.

–Bien, por dónde empezar. La última batalla con Arael. El ángel era muy poderoso. Tan poderoso que prácticamente "acabó" con todos los seres vivos del planeta, menos ustedes dos, Lilith y Kaworu.

Ella previamente nos "contactó", gracias a un gran poder sensorial. Nos dijo que el momento, había llegado. Que volveríamos a tener una vida normal, pero que no sería como antes.

En paralelo, tu padre en Sudamérica estaba excavando y descubriendo una supuesta semilla. Dicho por Lilith, ésa semilla era el Fruto del Tiempo. Era una semilla de la vida, perteneciente a ése tipo con capacidades de cambiar eventos pasados y de un presente.

Cuando Arael se había apropiado de todas las almas del mundo con la intención de despertar a la verdadera Lilith del Dogma Terminal y fusionarse con ella, la "humana" tomó una decisión. Ella de alguna forma que no sabemos cómo, adquirió el poder de aquél ser del "tiempo" llamado por NERV "Gabriel". Con ése poder y el hecho de tener a Kaworu alias Tabris de su lado, simplemente hizo lo que hizo. Se fusionó con ustedes debido a que sus almas tienen un gran poder de purificación. Formaron un ser extremadamente poderoso para enfrentarlo.

Yo y Kyoko por primera vez, fuimos 100% conscientes dentro de los Evas. Ella nos dió algo de su poder para activarlas a nuestra voluntad. Fue posible gracias a las baterías de respaldo y nos dió un poco de tiempo para ir con las lanzas de Loginus y Cassius a extraer el núcleo de Arael, para que ella le devolviera a todos los seres vivos sus almas y poder ser regenerados.

Pero, ella era consciente de que todos los seres vivos que volviesen a la vida, no lo podrían hacer de la forma normal.

–Dicho y hecho, –Le interrumpía Kyoko completando la información sobre los eventos, –Volver todo a la normalidad en una línea del tiempo en la cual seres extremadamentes poderosos como Arael y Lilith intervinieron totalmente, sería como ocasionar un tercer impacto "in situ". Entonces, ella con su buena intención creó una línea del tiempo paralela utilizando el poder de Gabriel, remplazándola por la actual. Es simplemente un "copiar, modificar y pegar". Claro que, al hacer aquella "maniobra dimensional", el mundo no es el mismo. Kaworu ayudó en el proceso y siendo él, progenie de Adán, llegaron a la conclusión de que el verdadero peligro no era que dos especies de la semilla de la vida convivan en un mismo planeta, sino la unión.

–Entonces–Yui tomaba la palabra ahora.– Cuando ella volvió todo a "normalidad", se rescribió parte de la historia. Pero de una forma amigable. Ustedes tienen un pasado juntos, nosotros "volvimos", emisarios y humanos progenie de Lilith convivimos en el mismo mundo. Ellos aparecieron apenas Lilith reparó todo. Son seres normales como nosotros y compartimos el mismo ADN, poderosos si, pero amigables. Por eso,–Yui se pone de pie, se acerca a la ventana de la cocina. Desliza las cortinas de apertura doble hacia los costados, mostrándoles a Ramiel flotando sobre la ciudad sin "cantar" y brillando sobre la ciudad. –Ellos vagan libremente por nuestro mundo sin ni siquiera dañarnos. Es más, ayudaron en las investigaciones y ahora entendemos mejor su naturaleza.

Cuando finalizaron su explicación, los chicos no salían de su asombro. Intentaban comprender lo explicado por sus madres más allá del sentimiento de felicidad de tenerlas de regreso en vida.

–Entonces, si ahora los ángeles están de nuestro "lado", así por decirlo. ¿Hay paz?. ¿Podemos tener una vida normal?.

–La respuesta es no. Me encantaría defcirles que pudiera haber paz, pero lamentablemente no será así hasta dentro de un tiempo. Hay enemigos. Y éste–Yui les muestra una imagen de la persona desde su teléfono celular.–Es el enemigo número uno de nuestro maravilloso "nuevo" mundo.

–¿Quién es?.–Pregunta su hijo con curiosidad.

–Dick Harreslof. Presidente de los Estados Unidos. Quiere utilizar a los "emisarios" como armas biológicas. SEELE y GEHIRN quieren evitarlo a toda costa.–Les dice Kyoko seriamente. –Y nuestro deber es impedirlo con la tecnología que tenemos actualmente.

–¿¡Armas biológicas!?.

–Si chicos. Y es realmente serio lo que les digo.

Una pausa se hizo entre todos. Hasta que la pelirroja retomó la conversación. –¿Los ángeles son buenos?.

–Siii. Vengan, se lo mostraré.

Ellos salen del apartamento y se detienen en un punto del pasillo que conectaba con las entradas de los demás apartamentos del complejo, con vista al exterior. Yui llevaba en su cuello colgado, una pequeña flauta Shakuhachi que se podía tocar con una sola mano. Ella la toma con su mano derecha, mantiene la vista hacia Ramiel que proyectaba una gran sombra sobre ellos. Al momento de soplar la flauta sonaba la nota "Fa". La nota musical "Fa", según investigaciones de GEHIRN, era la forma más amistosa de llamar al emisario Ramiel.

Él emite un canto suave y amistoso. Acto seguido, Yui toca una nota musical dándole indicaciones. El emisario le responde y éste se acerca inmediatamente a su posición disminuyendo su tamaño descomunal. Mientras descendía en la posición de ellos, se encogió lo suficiente para caber en la mano de la trigueña ojiverde que la abrió. Se apoya en su palma. Su forma ahora era la de un círculo ovoide transformandose en una simpática masa gelatinosa azulada y brillante. Un rostro sobresalía en forma de calaverita rosa en lomo con dos ojos rojos. Hacía ruiditos agudos como si se tratara de un cobayo.

–¡Ayyyyyyy! ¡Qué lindo!.–Gritaba de emoción la pelirroja en forma Kawaii en sentido caricaturesco. –¿¡Puedo tenerlo!?.

Shinji tenía cara de terror.

–Claro, adelante. Es completamente manso. Eso sí, tiene su carácter. Ja ja.–Le dice la trigueña.

Ella se lo pasa a la pelirroja. El pequeño emisario le hacía ruiditos y se frotaba sobre su palma.

–Creo que le caes bien.–Dice Kyoko con una sonrisa.

–Shinji-kun, ¿No es adorable?.–Le muestra la pelirroja.

–Ah...si. Creo que sí.–Le responde su novio no tan convencido.

La pelirroja lo acaricia y su textura era suave como si se tratara de una pelota peluda más allá que el material pareciera un mineral. –Es su verdadera forma. Los emisarios son así. Cambian de tamaño gracias a que sus cualidades de la materia-onda particula les permite hacer ésto. Ojo con el punto rojo en el medio que se ve a simple vista. Ése es su núcleo, que contiene el alma. Es su punto más débil, bueno no hace falta aclararlo. Ya lo saben.–Le indica la trigueña.

–Tal vez pueda acostumbrarme a ellos.–Les dice la pelirroja con simpatía.

–Recuerden ellos están de nuestro lado y no nos harán daño, siempre y cuando los tratemos bien.

–Que ironía.–Dice el joven piloto confundido.

–Bueno chiquitín, creo que es hora de que vuelvas a la normalidad.–Dice Asuka.

–Él solo se irá Asuka-chan. Solo extiende las palmas de las manos y él flotará solo y volverá a su antigua forma.

La pelirroja hace lo que le dice la científica y éste flota lejos de ellos y a una distancia considerable vuelve a su majestuoso tamaño y forma que le caracteriza.

-"¡Sugoi!".–Exclamaba ella.

–Bien chicos, basta de juegos. ¿Quieren venir a la base para ver las novedades?.

–Con tal de pasar tiempo con ustedes y recuperar el tiempo perdido, estaría para siempre.–Exclamaba el joven piloto abrazando a su madre.

Acto seguido la pelirroja también hacía lo mismo. –Bueno. Pueden acompañarnos, pero no toquen nada sino antes que les indíquemos. ¿Está bien?.–Les menciona la trigueña.

–¡Hai!.–Responden al unísono.