No sé qué viene después
Tiempo futuro…
-¿Te divertiste hoy con tu tío Eren? -pregunto Hange mientras manejaba.
-Si, amo ir de visita porque puedo montar a tormenta -contesto contenta Tomoe.
Hange se estaciono y miro sonriente a su hija que iba en la parte de atrás del auto.
-Mamá, creo que esa señora que esta en la puerta de entrada es la abuela -dijo Tomoe mirando por la ventana del vehículo.
-No seas ridícula, que haría tu abuela aquí -dijo Hange y se giro para ver-. Ah mierda.
-Mamá no debes decir mierda -regaño Tomoe.
Tiempo presente…
Hange y su madre fueron las primeras en llegar, seguidas pocos minutos después por Erwin y su padre.
-Kenny viene retrasado como siempre -se quejó Kuchel.
-Tsk maldito Kenny, si no aparece empezaremos a comer sin él -dijo Levi fastidiado de esperar.
-¡Levi! -regañaron al mismo tiempo Kuchel y Hange.
-Levi, Erwin, necesito hablar con ustedes sobre emm… -Hange se quedo pensando en una excusa.
-¿Cosas de la escuela? -dijo Erwin.
-Exacto -dijo Hange tomándolos a ambos de la muñeca y arrastrándolos hasta la cocina-. ¿Quieres que mi madre no te asesine por la noticia? Entonces trata de ser más ¿Como decirlo?
-No esta bien que maldigas enfrente de la madre de Hange -dijo Erwin.
-Tsk que fastidio.
-Ahora prométeme que te comportaras como una persona amable y educada -pidió Hange-. Ya sabes, el tipo de persona que una madre diría quiero que sea el esposo de mi hija.
-Tú quieres que actúe como Erwin -dijo molesto.
-No, quiero que seas tu mismo, solo que menos agresivo.
-Bien, pero ¿Por qué el vestido negro? -pregunto inspeccionando el atuendo de Hange.
-Quería estar lista para tu funeral -contesto bromeando.
-¡Ya llegamos familia! -grito Kenny al entrar a la casa y quien al parecer tenia unas cuantas copas en el sistema.
Hange, Levi y Erwin regresaron con los adultos para finalmente conocer a la prometida de Kenny.
-Les presento a Traute Caven -dijo Kenny abrasando a una mujer.
Traute era una mujer más joven que Kenny, llevaba puesto unos jeans y una blusa blanca, su cabello rubio estaba suelto y le llegaba a la altura de los hombros, tenía una mirada seria y la actitud de ser una mujer fuerte con la cual no te convenia meterte a pesar de su constitución delgada.
-Traute el resto de la familia -presento Kenny-. Mi fastidioso sobrino, su novia… me refiero a la castaña y no al rubio, por cierto ¿Quién carajos eres? -pregunto y antes de que Erwin hablara Kenny volvió a hablar-. Deja, no me importa, al resto tampoco los conozco -dijo repasando los rostros de las demás personas en la habitación-. Y esa mujer de cabello negro con la mirada asesina es mi hermanita Kuchel.
-Kenny, llegas tarde y borracho -regaño Kuchel.
-Menos borracho que el día en que lo conocí -bromeo Caven.
-Bueno, ya estamos todos aquí ¿Por qué no iniciamos con la cena amorcito? -propuso el padre de Erwin en tono meloso.
-Eres tan lindo amorcito -hablo Kuchel mientras Erwin y Levi hacían muecas de asco-, pero no podemos, seguimos esperando a alguien -dijo y en ese momento el timbre sonó.
Kenny, quien estaba mas cerca de la puerta abrió y vio a Uri quien sostenía una botella.
-Lo siento viejo, hoy es día de familia, no parranda, aunque por mí me iría de parranda contigo y los sabes bien -dijo Kenny y recibió un codazo en las costillas por parte de Traute.
-En realidad fui invitado a la cena y traigo una invitada extra -contesto apartándose y dejando ver a Frieda.
-¡Hange! -saludo emocionada Frieda entrando a la casa y corriendo a abrasarla.
-Frieda ¿Qué haces aquí? -pregunto extrañada Hange.
-¡Hora de cenar! -grito Kuchel nerviosa.
Todos se sentaron en la mesa. En la cabecera se sentó Kenny, a su lado izquierdo Caven y a su lado derecho Levi junto a Hange quedando ella en medio de Levi y Frieda quien insistió en sentarse junto a ella. Erwin se sentó del otro lado de la mesa quedando frente a Frieda y al lado de su padre quien tenia a Kuchel a su lado. La madre de Hange se sentó al lado de Frieda y de frente a su amiga Kuchel y Urie quedo en la otra cabecera de la mesa.
-Kenny ¿Por qué no das unas palabras antes de iniciar la cena? -pregunto Kuchel lanzándole una mirada amenazante a su hermano.
Kenny tomo la copa fastidiado y se puso de pie aclarándose la garganta.
-Por esta familia y que podamos comer de una maldita vez -dijo para después beber de la copa hasta el fondo y sentarse.
-Que lindo hermano, conmovedoras palabras -dijo molesta Kuchel.
Todos comenzaron a servirse la comida y un extraño silencio se apodero del lugar hasta que Kuchel decidió hablar.
-Caven, Kenny nos dijo que eres policía.
-Si, conocí a Kenny cuando lo detuve por manejar en estado de ebriedad, él quiso ligarme y Uri quiso sobornarme, terminé golpeándolos a ambos y encerrándolos.
-¿Hiciste qué? -pregunto la madre de Hange mirando con desaprobación a Uri.
-Elena ya tiene mucho tiempo -dijo Uri.
-¿Elena? -pregunto extrañada Hange-. Querrá decir doctora Zoe.
-Hange -regaño su madre.
-John es profesor de historia -dijo Kenny mientras se servía otra copa.
-Matemáticas -corrigió el padre de Erwin.
-¿Y le pondrás diez al mocoso? -bromeo dándole un golpe en el hombro a Levi quien no lucia complacido.
-Kenny solo esta bromeando -dijo Kuchel soltando una risita.
-No necesito ponerle diez, él es uno de mis alumnos mas aplicados junto con Erwin y Hange, por otro lado, Frieda -dijo mirándola-. Aprovecho que tu padre está aquí para decirle que tienes que mejorar en las hipérbolas.
-Uri no es mi padre, es mi tío -dijo molesta Frieda.
-Frieda, tienes que estudiar, quizás Hange te pueda ayudar -regaño para después mirar a la aludida y sonreírle-. Elena dice que eres muy brillante.
-Es verdad ¿Tú me ayudaras verdad Hange? -dijo tomándola del brazo.
-Oye Frieda ella va a estar muy ocupada -dijo Levi molesto.
Pero Hange no presto atención a ello ya que su mirada estaba fija en su madre y el tío de Frieda.
-Andan raritos ¿No? -pregunto.
-Hange ¿Recuerdas el día que te dije que iría a una nueva oferta de trabajo? -pregunto su madre nerviosa y Hange recordó el día que la había visto salir arreglada-. Mentí, en realidad salí en una cita con Uri -confeso tomando la mano del hombre.
Hange se quedo sorprendida y Frieda escupió el agua que estaba tomando.
-¡¿Qué?! -preguntaron al mismo tiempo Frieda y Hange.
-Me enamoré de tu madre desde que leí su libro, después fue a una entrevista de trabajo y me pareció fascinante.
-Eso es… -Hange lucia enojada y trato de calmarse antes de decir algo.
-Bien hecho Uri ¿Le pides que tome apuntes a puerta cerrada en la oficina? -bromeo Kenny y Traute le dio un golpe en la cabeza.
-¡Kenny! -regañaron Uri y Kuchel al mismo tiempo.
-Solo era una broma -dijo Kenny-. Elena ¿Sabías que Kuchel también salió en su juventud con Uri?
La madre de Hange miro sorprendida a su amiga quien desvió la mirada rápidamente y fingió que no la veía.
-Éramos jóvenes y no duro mucho -intervino Uri.
-¿Exactamente qué tan jóvenes? -pregunto molesta la madre de Hange.
-Pues fue como… hace 18, 19 años -dijo nervioso.
-¡No importa! -grito Kuchel nerviosa-. Fue una locura y algo pasajero.
-Kuchel tiene razón, eso no importa, lo que importa es que olvidaste decirle a tu hija que estabas saliendo con un hombre mas grande que tu -dijo molesta Hange.
-Hange, no seas tan exagerada, no nos llevamos tantos años -dijo su madre- Si nos lleváramos más de diez…
-¿Lo dices por mi? -pregunto ofendida Caven.
-No, claro que no -contesto de inmediato la madre de Hange.
-Yo digo que para el amor no existe edad -dijo el padre de Erwin tomando la mano de Kuchel en un intento de calmar los ánimos.
-¿Qué sentirías si de pronto descubres que yo te oculto algo importante? -dijo enojada Hange.
-No actuaria de esa forma para empezar -contesto su madre-. Entendería tus motivos para no decírmelo.
-¿Eso piensas? pues bien, Levi y yo vamos a ser padres -dijo Hange-. Estoy embarazada.
-¡Que! -grito su madre poniéndose de pie de inmediato.
-Queríamos darte la noticia el día de hoy -dijo Hange.
-¿Tu sabias? -pregunto mirando enojada a Kuchel quien no lucia sorprendida por la noticia.
-Levi nos lo conto -dijo Kuchel.
La madre de Hange miro una ultima vez a su hija y decidió salir del lugar sin decir nada más.
-Que gusto que la familia se reúna para cenar -dijo Kuchel triste de que la cena no saliera bien.
Hange también se puso de pie y la siguió.
-Mamá -llamo Hange siguiéndola por la calle-. Basta, hablemos.
Ella pensó que estaría furiosa, pero cuando se giró la vio llorar.
-¿Mamá? -pregunto sorprendida por esta reacción.
-¿Cómo pudiste hacerme esto Hange? -reclamo mientras continuaba llorando-. ¡¿Cómo pudiste tirar tu futuro a la basura?!
-¡No lo esto tirando a la basura! -contesto molesta.
-¿Y entonces que pretendes? ¿Estudiar en la universidad mientras eres madre? ¡No se puede todo en la vida!
-¿Por qué no? Tú lo hiciste.
-Eran otros tiempos y tu padre tenia un empleo fijo -alego-. Además, estábamos en nuestro ultimo año de universidad y no de preparatoria. Estas muy pequeña para ser madre.
-No tanto y además todos crecemos ¿no?
-¿Y de que van a vivir?
-Mamá ya lo pensaremos.
-¿Por qué? ¿Qué hice mal? -dijo mientras continuaba llorando y había empezado a caminar en círculos.
-Mamá no seas tan exagerada -dijo fastidiada Hange-. Tomate una de esas pastillas tuyas para calmarte.
-Tu debiste tomarte de otro tipo de pastillas -relamo.
-Sabía que no lo aceptarías, no pensé que llorarías, pero sabía que no lo aceptarías porque simplemente que tenga un hijo no entra dentro de los planes que tenías para mí, tu quieres una hija estudiosa y perfecta y lamento mucho no serlo.
Dicho esto, le dio la espalda decidida a alejarse porque no quería darle la satisfacción de que la viera llorar
-No es que no lo acepte -dijo y Hange detuvo su andar girándose nuevamente-. Es solo que… estas muy chica, ambos lo estan ¿Cómo fue que paso?
-¿En serio quieres que te lo diga?
-¡No! Hange tienes 17 ¿Qué va a pasar con tus planes a futuro?
-Tener un hijo no es impedimento, solo me retrasare, pero a la mayoría de jóvenes les pasa, reprueban un año o se toman un año sabático antes de entrar a la universidad, no es gran cosa.
-Es que no quiero que después mires atrás y pienses en todo lo que te perdiste.
-No lo hare -dijo Hange acercándose a ella-. Mamá sé que es una noticia demasiado fuerte y que no estabas lista para esto, pero por favor ahora más que nada te necesito.
-¿Sabes que tu padre lo va a matar cierto? -pregunto para después compartir un abrazo con su hija.
-¿Qué te parece si hacemos como que esto no paso? te digo la noticia y tu finges estar contenta -propuso Hange y su madre asintió-. Mamá estoy embarazada -dijo sonriendo.
-Seré abuela -contesto tratando de fingir emoción y ocultar su terror por esa noticia.
Todos miraban por la ventana preocupados por la situación hasta que vieron que ambas regresaban y todos corrieron a la mesa a tomar asiento y fingir que nada había pasado.
-Pásenme la sal -pidió Kenny.
-Estamos de vuelta -anuncio Hange y ambas tomaron asiento nuevamente.
-Kuchel deliciosa la cena -dijo la madre de Hange para romper la tención
-Gracias -contesto contenta para después mirar a Hange-. Hange hable con Levi y con Kenny y pienso que lo mejor sería que tu vivieras aquí con nosotros.
Hange estaba por contestar cuando su madre hablo.
-Yo creo que sería mejor que Levi se mudara con nosotras ¿Verdad Hange?
Hange quería contestar, pero de inmediato la madre de Levi hablo.
-Eso sería absurdo.
-¿Porque? -pregunto ofendida-. Ah ya entiendo, vives en la prehistoria en donde la hija pasaba a ser propiedad del esposo ¿Es lo que quieres decir?
-Se vería mal que Levi viviera en tu casa.
-No le veo nada de malo.
-Además yo les puedo ayudar con el bebe.
-Yo también podría.
-¡Tu vas a estar ocupada en el trabajo! -grito Kuchel molesta.
-¡Tu también!
-¡Basta! -grito Hange-. Esa decisión la tomaremos Levi y yo, no ustedes.
-¿Entonces donde vivirán? -peguntaron ambas mirándolos.
-Con mamá -contesto Hange.
-Aquí temporalmente -contesto Levi.
-¿Qué? -Pregunto Hange mirando molesta a Levi.
-Es lo más razonable.
-¿Razonable en qué sentido?
-Vamos Hange, no empieces -dijo fastidiado.
-¿Por qué no suben y se matan entre ustedes? -intervino Kenny para después tomar la botella con la intención de llenar su copa, pero de la botella solo salieron unas cuantas gotas-. Maldición, que bueno que nos mudaremos Traute, porque sin ofender, pero no quiero tener que escuchar un mocoso llorando en la casa toda la maldita noche.
-¡Kenny! -regaño kuchel.
-Soy honesto -dijo encogiéndose de hombros.
-No te estoy regañando por eso -dijo molesta Kuchel-. ¿Cuándo planeabas decirme que te mudaras?
-Es lo que pasa cuando te casas -dijo Kenny-. Me mudare con Traute a un departamento porque todos los casados necesitan su privacidad. No tengo que explicarte eso ¿o si hermanita?
Mientras Kuchel discutía con Kenny, Hange y Levi decidieron subir para discutir el problema.
-Levi, esto es ridículo -dijo Hange molesta-. Tu te mudaras porque también tienes que pensar en Sawney y Bean.
-No dejare sola a mi madre -alego Levi-. Además, ella puede ayudarte con Tomoe.
-Yo tampoco pienso dejar sola a mi madre -dijo molesta Hange.
-Esto es estúpido, tu te mudaras, fin de la discusión.
-No, tú te mudaras porque yo no pienso hacerlo.
-¿Así funcionara esto? ¿Se impondrá siempre tu voluntad?
-Así funciona el matrimonio.
-Pues me niego.
-Yo voy a cargar a tu hija nueve meses, lo mínimo que merezco es que cedas en cosas tan absurdas como esta.
-¿Si es tan absurda entonces porque no cedes tu?
-Fue tu culpa que quedara embarazada.
-¿Mia? Fueron tus locos impulsos como siempre.
Hange soltó un grito de fastidio para después intentar calmarse.
-Míranos, nuestra primera decisión como pareja y ya estamos peleando -dijo para después soltar un suspiro agobiada por todo.
Ambos guardaron silencio un momento y después Levi hablo.
-Está bien, cederé esta vez -dijo Levi tomando la mano de Hange.
-No tienes por qué hacerlo Levi.
-Es lo que hacen las parejas, ceden en cosas, pero no pienses que será así siempre.
-No, tu tienes razón, lo mejor será que yo me mude y Sawney y Bean se pueden quedar a hacerle compañía a mi madre.
-¿Ahora volveremos a discutir?
-Somos un desastre -dijo Hange riendo-. Creo que enfrentar a los titanes era preferible.
Para cuando bajaron todo ya estaba en calma, Kuchel no discutía con Kenny y en su lugar estaba repartiendo el postre.
-Tomamos una decisión -hablaron al mismo tiempo.
-Que bueno porque nosotras también -dijo la madre de Hange para después mirar a Kuchel y sonreír.
-Kenny tiene razón, estará casado y merece su privacidad, pero la casa genera demasiado gasto como para mantenerla por mi cuenta.
-Yo puedo ayudarte madre -dijo Levi.
-No, tu única responsabilidad será tu hijo y sacar adelante tu universidad -dijo Kuchel.
-Y mientras discutían, he recibido un correo donde aprobaron una gira de mi libro más reciente de física -dijo la madre de Hange-. Por lo que entre mantener una casa y mis gastos de la gira serán casi imposibles.
-Lo que queremos decirles es que decidimos que compartiremos los gastos de una casa mientras que la otra se venderá.
-¿Estan diciendo que van a vivir juntas? -pregunto Hange porque no terminaba de entender a donde se dirigían.
-Exacto, nuestra casa se venderá y nos mudaremos aquí ayudando a Kuchel con los gastos de la casa y una parte del dinero se ira en la boda.
-¿Qué boda? -pregunto Hange.
-Su boda -dijo su madre-. No permitiré que mi nieto nazca con padres separados.
-¿Así que en una casa vivirán ustedes con nosotros dos? -pregunto Hange.
-Correcto -contestaron ambas.
-Listo problema resuelto, salud por nuestra familia -dijo Kenny tomando una nueva botella y bebiendo directo de ella.
-Ya basta -regaño Traute quitándosela.
-Ahora pasemos a algo divertido, la planeación de la boda -dijo emocionada Kuchel.
-Por eso ni te preocupes, llamare al mejor organizador de bodas, él organizo la mía y todo salió perfecto.
-Pero planear tu propia boda es lo más importante -alego Kuchel-. Es algo que los novios recordaran siempre y fortalecerá su matrimonio.
-Como si tú supieras de eso -dijo molesta la madre de Hange.
-¿Solo porque no me he casado lo dices? -pregunto ofendida-. Porque tú tampoco sabes mucho de matrimonios felices.
-Le corresponde a los padres de la novia pagar la boda así que esa decisión es nuestra.
Ambas madres comenzaron a discutir y Hange miro a Levi.
-Creo que debimos escapar cuando podíamos -dijo bromeando.
-¿Piensas que la visita de mañana a tu padre será más fácil? -pregunto Levi tomando la mano de Hange.
-No lo creo.
Al día siguiente Hange, Erwin y Levi emprendieron su camino hacia la ciudad donde vivía el padre de Hange para comunicarle la noticia y tras un par de horas en carretera lograron llegar.
-¡Erwin! -grito Marie saliendo de la casa apresurada y brincando a los brazos extendidos de Erwin para después comenzar a besarlo-. Amor, te extrañe tanto.
-Asco, hagan eso en otro lado -se quejó Hange.
Todos entraron a la casa, saludaron a la madre de Marie y al padre de Hange quien estaba preparando la comida en la parrilla.
-Papá tengo algo importante que decirte -dijo Hange nerviosa y tomo la mano de Levi.
-Claro hija dime -dijo con una gran sonrisa mientras supervisaba la comida.
-Estoy embarazada, sorpresa serás abuelo -dijo sonriendo sin lograr ocultar el miedo.
-Oh ¿Enserio? -hablo la madre de Marie-. ¿Charls no te parece magnifico? -pregunto con la esperanza de el padre de Hange se lo tomara con tranquilidad.
El padre de Hange tomo el trinche y se giro mostrando una cara furiosa.
-Levi, te recibí en mi casa, curé tu tobillo y me pagas tocando a mi niñita.
-Papá, por favor -pidió Hange temerosa de que Levi lo asesinara.
-¿Qué intenciones tienes con mi hija? ¿Pretendes casarte y hacerte responsable?
-Siempre voy a cuidar de Hange y de mi hijo -contesto Levi con su usual seriedad.
-Ok, me parece bien -dijo cambiando su cara amenazante por una feliz-. ¿Quién quiere hamburguesa?
El resto de la tarde paso tranquila y pronto tuvieron que partir de regreso.
-Y recuerda tomar estas pastillas hija -dijo su padre entregándole un frasco y ella lo guardo con el resto de cosas que le había dado-. Son importantes para el pleno desarrollo del bebe y sigue la dieta que te di al pie de la letra, nada de trampas, después te mandare unas terapias que debes tomar y además…
-Papá ya es suficiente -dijo molesta Hange subiendo al auto.
-Y no manejen rápido -advirtió su padre.
-¡Vámonos Erwin! -le grito Levi.
Erwin seguía abrasando a Marie y le dio un beso de despedida.
-Me tengo que ir -le dijo.
-Chao bonito -le dijo Marie
Ambos se miraron a los ojos nuevamente para después compartir otro beso. Al separarse Erwin camino unos pasos y luego se giro a ver a Marie.
-Ya te estoy extrañando.
-Yo también.
Erwin regreso y abraso a Marie.
-Bonito, tienes que soltarme o se les hará tarde -dijo Marie.
-A la cuenta de tres.
Contaron hasta llegar al tres, pero ninguno soltó al otro.
-En serio Erwin ya vete -dijo Marie.
-De acuerdo, pero no tenías que correrme.
-No te estoy corriendo, solo que se te va a hacer tarde -dijo molesta Marie.
-Bien, me voy, pero no tenías que ponerte así.
-¿Así cómo? ¡Porque yo estoy calmada! -le grito.
-¿Calmada? ¿No te escuchas?
-¡Estaba calmada hasta que comenzaste a molestar!
-Entonces me voy.
-¡Pues lárgate!
-¿Es enserio? Pues entonces me voy y no vuelvo más.
-¡Perfecto!
-¡Pues perfecto!
-Espera Erwin -pidió Marie tomando su mano.
-No me puedo enojar contigo -admitió Erwin.
-Ni yo contigo -dijo Marie.
Ambos estaban por besarse nuevamente cuando Levi volvió a gritarle a Erwin para apresurarlo.
Tiempo futuro…
-Madre que sorpresa ¿Qué haces aquí? -pregunto Hange en cuanto bajo del auto-. Pensé que estabas ocupada en el extranjero con un trabajo.
-Lo estaba, pero entonces recibí una llamada de un colega mío.
-Madre no, ya tuvimos esa discucucion -dijo Hange cambiando la sonrisa por una mueca.
-Abuela ¿me trajiste algo? -pregunto Tomoe.
-Caro que sí, un libro nuevo con montones de ejercicios complicados de matemáticas -dijo entregándole una caja de regalo que Tomoe tomo y entro a la casa emocionada.
-Madre -regaño Hange.
-No tiene nada de malo, que reprimas su inteligencia si es malo.
-No la voy a mandar a un lugar rodeada de puros cerebritos -dijo Hange-. Levi fue muy específico, Tomoe merece una vida tranquila como cualquier niña.
-Si, pero él no está aquí ¿o sí?
Hange medito las palabras de su madre e instintivamente llevo su mano al collar que Levi le había regalado pensando en él.
