Estamos avanzando y no podemos parar
-Moblit de nuevo me está preguntando a que se refería Farlan con eso de fingir estar muerto en el suelo -dijo Hange mirando agobiada su celular.
-Por eso no debimos decirles nada, los amo, pero son muy boca floja -dijo Levi.
-¿A dónde me llevas? -pregunto Hange.
Un par de días después del desastre de Halloween habían pasado y Levi le había pedido a Hange que lo acompañara a un lugar sin siquiera decirle el motivo o a donde se dirigían en específico.
-Ya lo veras -contesto deteniéndose frente al parque al que solían llevar a pasear a Sawney y Bean.
-¿El parque? -pregunto-. ¿Acaso planeas matarme sin testigos o es una caminata romántica?
Hange sabía que mañana o más bien dicho en un par de horas serían las doce, eso significaba que iniciaría un nuevo día y no cualquiera, ese sería su primer aniversario de noviazgo.
-Ha pasado mucho desde que nos conocimos en la oficina del director -dijo Levi tomando la mano de Hange y comenzó a caminar-. Todavía más desde que me mudé a un lado de tu casa y te vi por la ventana.
-Es verdad –coincidió Hange apretando su mano-. Pero ¿no festejamos ya nuestro primer encuentro? Recuerdo que fue cuando te solté la bomba de mi embarazo.
-Y te prometí que viajaríamos a Paris.
-Creo que esa será nuestra luna de miel -dijo animada mientras pensaba en la lista que habían hecho en febrero.
-¿Cómo era el punto de la lista? -pregunto y fingió pensarlo-. Viajar a Paris donde visitaríamos la Torre Eiffel y ahí te propondría matrimonio mientras pirotecnia explotaba en el cielo.
-Si, creo que eso ya no se podrá hacer, pero no importa Levi, mientras este a tu lado nada importa -dijo recargando la cabeza en su hombro.
-Después de que te conocí te metiste en un montón de problemas como cuando te enfrentaste a esos hombres en el centro -volvió a narrar Levi.
-Fue la primera vez que te mencione que deseaba trabajar en el CDC -dijo recordando aquel día-. Ahora sé que en un futuro tu no estarás en el CDC, supongo que es otra cosa que tachar de la lista, pero como dije eso no importa mientras…
Levi silencio a Hange con un beso ligero en los labios.
-Hablas mucho torpe cuatro ojos -dijo en cuanto dejo de besarla.
-Lo siento, continua -dijo sonriendo y reanudaron su caminata.
-No solo eso, sino que también te las arreglaste para meter a esos líos de cuatro patas en mi vida.
-Tú los amas, acéptalo -dijo Hange divertida.
-Me metiste en una banda y no me dejaste ni siquiera en el journey -continúo enlistando-. Pero de todo lo que vivimos juntos existen dos días en concreto especiales para mi pues fuero cuando mi vida comenzó a tomar su curso. -Levi se detuvo frente al lago y miro a los ojos a Hange-. La noche del Halloween. Te llevé a tu casa porque habías enfermado y permanecí a tu lado porque alguien tenía que cuidarte -dicho esto tomo ambas manos de Hange las cuales una de ellas estaba fría mientras que la otra se conservaba caliente ya que la había estado sosteniendo todo el trayecto.
-Lo siento, esa esta fría -dijo al notar el tacto caliente de Levi.
-Aquella noche fue la primera vez que notaste mi sonrisa por unos instantes, solo que enseguida la oculté y te mentí diciéndote que debido a la fiebre estabas alucinando.
-Recuerdo que ese día usabas un pañuelo en el cuello como solías hacerlo en la otra vida.
-En ese mundo nunca pude pedirte matrimonio de una forma cursi o decente, según Rivaille lo sorprendiste soltándole la bomba del embarazo en plena noche.
-Ahora recuerdo que te dije que a veces sentía que tú y yo nos conocíamos en otra vida -recordó Hange-. Y tú me mentiste a la cara -reclamo, pero en broma.
-No te mentí, te dije que no digieras más tonterías -recordó.
-Ese día dije muchas tonterías, culpo a la fiebre y las pastillas -confeso-. Al menos ese día pude confesarte que me gustabas porque de haber estado con todos mis sentidos no creo que hubiera tenido el valor de hacerlo. Ahora puedo decirte que no me gustas, te amo, te amo demasiado y no pretendo negarlo o callarlo -dijo pensando en su confesión de aquel día "podría decirte que me gustas, me gustas mucho y al día siguiente negarlo, pero no lo voy a decir" había dicho antes de que Levi le sonriera-. También recuerdo que te pregunte si acaso me besarías si no estuviera enferma.
-Si ese día no hubieras estado enferma... -dijo acercando su rostro al de Hange mientras tomaba un mechón de su castaña cabellera.
-Ahora sé que tu miedo a los gérmenes te lo impidió, porque yo te gustaba mucho para entonces -dijo inclinándose y juntando su frente con la de Levi.
-Que mala memoria tienes cuatro ojos -dijo tomando el rostro de Hange entre sus manos-. Tu no me gustabas, yo ya te amaba.
Hange beso a Levi, esta vez el beso no fue suave ni ligero, fue uno cargado de sentimiento y pasión, las manos de Levi descendieron del rostro de Hange hasta su cadera donde la rodeo y atrajo más, necesitaba sentirla más cerca mientras los brazos de Hange rodeaban su cuello y sus dedos se enredaban en la negra cabellera de su compañero.
-Aguarda, déjame continuar -pidió Levi dejando los labios de Hange para el disgusto de ella.
-Aquel día recuerdo ser inmensamente feliz -confeso Hange-. Dormí pensando en ti y al despertar tu ostro fue lo primero que vino a mi mente. Desde que te conocí me di cuenta de que eras más de lo que las personas podían ver a simple vista, no eras el chico rebelde y frio que todos pensaban, yo vi al chico amable, inteligente y un poco torpe para demostrar sus sentimientos y ansiaba llegar el día en el que una simple mirada bastara para entender tus pensamientos -dijo mirando sus ojos-. Ahora puedo hacerlo y creo que ya se el motivo por el que me has traído aquí.
-Al menos finge sorpresa -pidió-. Continuando con la narración de los hechos de aquella noche también debo decir que tuve un episodio en cuanto regrese a mi cuarto, en este te veía morir y sentí pánico, mi primer impulso había sido alejarme de ti, después me di cuenta de que no podría hacerlo porque te amaba, realmente te amaba y estar lejos de ti era peor castigo que verte morir.
-¿Por eso fuiste demasiado frio con tus mensajes durante mi enfermedad? -dijo Hange recordando lo triste que se había sentido, aunque por otro lado pensaba que esa era la forma de Levi de expresar sus sentimientos ya que sabía que era demasiado torpe para eso.
-El día que te vi regresar a la escuela sentí felicidad.
-También estabas avergonzado -dijo riendo-. Ahora puedo notarlo, antes no lo hice porque no te conocía a la perfección, pero estabas avergonzado de confesarme tu amor.
-Tsk sigues siendo torpe y molesta -dijo desviando la mirada.
-Oh incluso ahora te ha dado vergüenza, vamos enano no te avergüences, ahora ya sé que eres todo un romanticón. Ahora que lo pienso ese día también me puse muy celosa de Petra.
-¿Tu celosa? Eso casi nunca -bromeo-. No tenías por qué estar celosa, a mí me gustan las altas cuatro ojos.
-Para ti la mayoría son altas -bromeo Hange mientras recordaba la conversación que habían tenido aquel día saliendo de clases, aquel día que parecía tan distante por todo lo que habían pasado, pero aun así sabía que permanecería en su memoria para siempre-. Dime Levi, ya ha pasado un año ¿sigues sin tenerlo claro?
-Seré directo contigo -dijo tomando aire para lo que estaba a punto de decir-. Quiero permanecer a tu lado hasta el día de mi muerte y aun así ni la misma muerte nos separara porque la vida es demasiado corta como para amarte solo en una, por ello prometo buscarte en la siguiente y aunque tu no puedas recordarme, yo lo haré por los dos. -él se interrumpió cuando noto que Hange había comenzado a llorar-. ¿Qué pasa? -pegunto limpiándole una lagrima que corrió por su mejilla.
-No es justo, yo también desearía poderte recordar -confeso deteniendo su llanto.
-Mejor no, de ser así recordarías mi terrible declaración.
-Me dijiste que querías está a mi lado, pero que no lo tenías claro y me pediste tiempo para al final robarme mi primer beso.
-Tu tampoco fuiste muy inteligente -reclamo-. Me propusiste ser amigos.
-Tenía miedo, era mi primera relación, no sabía cómo actuar o siquiera besar -confeso sonrojada.
- ¿Y yo sí?
-Isabel aquella tarde me lo dijo, yo no sabía que era tu primera novia. Ella me dijo "animo es un modelo nuevo y listo para ser usado" -recordó riendo.
-Ya después le reclamare eso.
-En realidad ella me ayudo bastante, aquel día me sentía confundida y asustada.
-¿Confundida?
-No sabía cómo actuar la siguiente vez que te viera y ella me aconsejo tomarme las cosas con calma, que no esperara que me tomaras de la mano en público o que me llamaras novia.
-Supongo que por ello no esperabas que declarara mi amor por ti frente a toda la escuela -dijo recordando la nota de Ilse.
-Fue mi mejor regalo de cumpleaños -admitió recordando cada palabra escrita en ese periódico-. Aquel día incluso le dije a Nanaba que salir contigo sería raro-. Confeso y noto la mirada interrogante de él-. Pensaba que éramos completamente diferentes y que en el área de las relaciones tenías más experiencia que yo.
-¿Así que pensabas que tenía tipas de una noche? -dijo un poco molesto-. Al final pensabas igual que toda la bola de idiotas.
-Supongo y lo lamento.
-Supongo que en esa cabeza de chorlito también surgió la duda de porque estaba enamorado de ti.
-Así es, no lograba entender ¿Cómo un chico que claramente llamaba la atención de las chicas podía fijarse en una rara y torpe como yo? -admitió y pensó en las muchas veces que se había hecho tal pregunta.
-Yo amo tus rarezas -dijo sonriendo-. Francamente has cometido menos locuras que la otra Hange, al menos tú no te metes en la boca de titanes para obtener una muestra.
-En aquella ocasión también me pregunte ¿Qué haríamos juntos?
-Leer, ver películas, pasear a Sawney y Bean, luchar contra enemigos, amarnos, ponerte celosa, salir en citas desastrosas, pasar noches enteras en vela hablando sobre lo que sea…
-Ese día no podía imaginarme todo eso y luego subí y te vi sentado en tu escritorio centrado en la tarea y supe que quería intentarlo, quería tener un noviazgo contigo fuera largo o corto.
-Me lanzaste una bola de papel -recordó-. Con la letra de una canción ¿Cómo iba? Entregue mi corazón escrito en una canción…
-Si solo somos amigos acepto mi destino pues no pudo vivir sin ti -canto Hange-. voy a seguir a tu lado y siempre iré con cuidado hasta que sientas algo por mí, seguiré en tu camino contigo y el tiempo dirá si seremos solo amigos -Ella termino de cantar y luego hizo la pregunta que siempre había temido ¿Qué hubiera pasado si? -Levi, si ese día no me hubieras besado… crees que, de todos modos, algún día hubiéramos terminado juntos.
-Claro que si ¿Cuánto tiempo crees que hubiera logrado resistirme a ti?
-Yo escribí esa canción mientras estaba enferma pensando que siempre seriamos solo amigos.
-Sigues siendo mi amiga, mi confidente, mi novia, mi prometida, mi futura esposa y la madre de mi hija.
-Has dicho prometida, pero no veo ningún anillo en mi dedo -dijo mostrándole la mano.
-No seas impaciente, a eso iba cuando has comenzado a llorar torpe -dijo y miro a Hange-. Como decía, quiero permanecer a tu lado, si bien antes no lo tenía claro ahora puedo decirte que es totalmente lo opuesto, me he decidido que quiero despertar a tu lado cada día de cada año…
-Sabemos que no será así -interrumpió Hange-. Tu estarás siguiendo a Shikishima…
Hange guardo silencio al ver la expresión de cansancio reflejada en el rostro de Levi y sabía que si no se callaba él era capaz de pegarle cinta en la boca.
-Solo cállate torpe -dijo molesto-. Maldición sabía que debí traer una cinta para mantener tu torpe bocota cerrada.
-Es que eres muy hablador tu también -dijo Hange y después se tapó la boca-. Perdona, continua por favor.
Levi tomo la mano de Hange quitándola de su boca y continuo.
-Te amo, quiero estar a tu lado y por ello… -Levi se incoó y Hange sintió como su corazón se aceleraba.
En ese momento unas luces se encendieron y detrás de Levi apareció una figura de tamaño considerable, quizás media unos dos metros, la figura estaba hecha de madera y formaba la torre Eiffel decorada con varios foquitos.
-Ya era hora, pensé que nos tendrían aquí toda la noche -se quejó Farlan oculto detrás de una pantalla que permanecía apagada hasta la siguiente señal.
-Cállate Farfar ¿Qué tal que nos escuchan? -regaño Isabel.
-Se que no estamos en Paris ni nada por el estilo, más sin embargo... Hange Zoe ¿Te casarías conmigo? -dijo sacando un estuche y al abrirlo Hange pudo ver un anillo con un pequeño diamante. Era perfecto para ella y tal como lo había imaginado.
-No lo sé, no lo tengo claro, quiero estar a tu lado, pero necesito tiempo -bromeo Hange mientras reía-. Claro que sí, mil veces sí.
Levi se puso de pie, tomo el anillo y lo coloco en el dedo de Hange para después besarla mientras la pantalla detrás de la torre se predina y proyectaba una imagen con fuegos artificiales que formaban corazones.
-Algo más de la lista -dijo Hange en cuanto dejo de besarlo.
-Falta publicar un libro, plantar un árbol, casarnos, nuestro viaje pendiente, trabajar en el CDC y celebrar nuestras bodas de oro.
-Eso me recuerda que tienes una carta pendiente de abrir.
-¿Hablas de esta? -dijo Levi sacando el sobre verde, uno de los tantos que Hange le había entregado el día de San Valentín.
-¿La vas a leer ahora mismo? -pregunto avergonzada-. ¿Aquí frente a mí?
-¿Por qué no? -contesto abriendo el sobre y desdoblando la carta-. Ábreme cuando cumplamos un año de noviazgo -leyó-. Bueno, ya son pasadas las doce así que oficialmente quiero decirte feliz año de estar juntos amor -dijo dándole un beso rápido.
-¿Me has llamado amor?
-Porque lo eres -contesto y procedió a leer.
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Querido Levi.
Feliz aniversario ¿Puedes creer que seguimos juntos? Es todo un milagro que lográramos llegar hasta aquí sin matarnos. ¿Me pregunto en donde festejaremos nuestro aniversario? La verdad es que esta pregunta carece de significado porque no importa donde estemos mientras este a tu lado.
Aun puedo recordar el primer día de nuestro noviazgo, estaba asustada y nerviosa mientras caminábamos uno al lado del otro ¿sigues necesitando tiempo y sin tener las cosas claras? Espero que no, pero algo en esa declaración fue muy cierta y fue que coincidimos en que a pesar de todo sabíamos algo, que queríamos permanecer juntos, tu a mi lado sin importar nada.
Debo decir que al ingresar a casa sentí pánico ¿Qué habías visto en una chica tan rara y sin gracia? Probablemente incluso mi beso fue pésimo, no juzgues pues fuiste el primero y espero que seas el ultimo porque a partir de ese momento mis labios pasaron a pertenecerte, así como mi alma, mi corazón y mis pensamientos. Todo eso te entrego en conjunto con mi amor incalculable y a cambio no te pido nada, no te pido que me entregues tu corazón ni tus pensamientos o sueños, todo lo que soy te lo entrego a ti sin pensarlo porque te amo, dioses te amo tanto y espero que no entres en pánico y salgas corriendo debido a esta gran confesión.
También me ha surgido una gran duda mientras escribo y es el eterno ¿Qué hubiera pasado sí? ¿Qué hubiera pasado si aquella noche no me enfermaba? Probablemente habríamos cantado, partido a la fiesta y regresado a casa antes de que mis padres se enteraran y entonces seríamos solo amigos o ¿alguna vez te hubieras armado de valor y confesado tu amor? ¿Alguna vez lo habría hecho yo? Supongo nunca lo sabremos porque ahora eso no importa, estas aquí y yo a tu lado. Espero que seamos inmensamente felices y que continuemos celebrando más años juntos, quien sabe, quizás algún día dejar de contar los de noviazgo para comenzar a contar los de matrimonio (sin presiones) por ahora soy feliz de tenerte en mi vida.
Y en palabras del maestro del amor solo espero que: nuestro amor sea como ese faro siempre fijo que soporta rudas tempestades sin nunca estremecerse y que nuestro amor no sea bufón del tiempo. Porque mi amor por ti es una fiebre que incesante ansia lo que su virus alimenta.
Siempre tuya Hange.
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Levi termino de leer la carta y miro a Hange, la rodeo por la cintura y se acercó a su boca.
-¿Te comparo con un día de verano? Vos sos más templado y placentero -dijo para después acercarse a su oreja y susurrarle la siguiente línea-. A veces quema el sol con su destello… -Levi continúo diciendo el poema trazando un camino de besos desde el cuello hasta los labios de Hange mientras ella se sentía derretir en sus brazos y que las piernas no le obedecían-. Mientras los hombres respiren y los ojos vean, vas a vivir en aquellos que me lean.
-¿Sabes que ese poema lo escribió para un hombre? -pregunto Hange soltando una risita mientras recordaba la primera ocasión en la que él le había recitado ese poema.
-No lograras arruinar este momento torpe cuatro ojos de mierda, loca amante de los titanes.
-Enano idiota maniático de la limpieza -dijo Hange antes de besarlo.
Después de la propuesta de matrimonio decidieron regresar a casa debido al frio y ahora Hange no podía dejar de mirar el anillo y sentirse contenta hasta que tuvo un episodio haciendo que la alarma del celular sonara y hubiera logrado despertar a Levi si él no hubiera estado teniendo también uno en ese momento.
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Levi leía un libro de poemas y salía en busca de té solo que al llegar a la cocina pudo ver a Hange…
Hange había estado leyendo un libro y salió a la cocina para prepararse café y lograr mantenerse despierta…
Ella calentaba el agua y sentía los ojos de Levi sobre ella, siempre había sido capaz de sentirlos y eso la ponía nerviosa logrando que la tetera resbalara y se quemara la mano.
-¡Quema! -gritaba y podía sentir el ardor de la quemadura.
Levi se aproximaba a ella sujetándola para después llevarla al lavabo donde dejo correr el agua fría en un intento de calmar su dolor.
-Tsk eres muy torpe -le decía mientras se contenía al estar tan cerca de la mujer de la cual estaba enamorado.
Levi tocaba su mano y miraba mientras ella sentía una corriente eléctrica que la atravesaba, era ese sentimiento por Levi que no podía aceptar en voz alta, pero que estaba aferrado a su ser.
-Estaré bien -le decía para después darle una explicación de la piel y sus capas tratando de no pensar en la piel de Levi.
Caminaron a la habitación de Hange, ella hablaba sin parar y el guardaba silencio, ambos lo hacían por los nervios que sentían el estar solos y juntos.
Levi le ayudaba a vendar su mano y nuevamente esa corriente eléctrica apareció
-Ya está, debes cambiarte la venda diario -le decía al concluir su trabajo.
-Gracias, no tenías porque, no estamos en el exterior para que cuides de mí.
-Eres torpe y un día terminaras matándote -contestaba mirándola y Hange miraba al suelo, pues sabía que de mirarlo a los ojos no podría resistirse.
-Supongo que cuando llegue ese día tu bailaras de la felicidad, ya no tendrás que ser la niñera de esta torpe.
-Eres torpe -decía nuevamente y Hange sonreía.
-Eso ya lo dijiste.
Entonces cometía el error de levantar la mirada y quedarse viendo a esos ojos grises que gritaban cuanto la deseaban ese momento.
Levi tomaba a Hange de una enmarañada coleta y la atraía a él, a sus labios.
Hange no opuso resistencia y se dejó llevar por el deseo reprimido desde tiempo atrás respondiendo a cada caricia y beso a pesar de saber que estaba mal.
Los besos y caricias subían de intensidad y Levi había rasgado su blusa.
-¿Qué haces? -lograba preguntar Hange.
-Eres torpe al pensar que festejare tu muerte -le contestaba.
Ambos se trasladaban a la cama donde continuaban con las caricias y besos hasta que Levi se apartaba sintiendo culpa por la traición que estaba cometiendo ya que Erwin era la pareja de Hange y su amigo.
Hange lo tomo desprevenido, lo abrazo por la espalda y entonces susurro a su oído.
-Te deseo Levi, no solo eso, creo que siento algo por ti más que amistad -decía Hange abrasándolo y evitando así que se fuera.
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-Levi -llamaba Hange en sueños mientras su rostro se tornaba rojo y despertó sintiendo gran calor en su cuerpo.
Levi había salido del episodio antes que ella y la había estado vigilando hasta que regresara en sí.
-Llamabas mi nombre -explico en cuanto Hange lo miro-. ¿Todo bien? Te has puesto roja como jitomate -dijo pasando su mano por la mejilla de Hange-. Aunque si has tenido otra visión con Erwin mejor abstente de decirme, con una vez me ha bastado.
-No seas exagerado, cuando te conté no fui muy descriptiva, solo te dije que me vi con Erwin y nos besábamos, la visión incluso termino antes de que pasáramos a algo más.
-Esta vez debió pasar a algo más -dijo mirando el resultado final que arrojo el celular-. Ya que tu escala ha sido alta, no tan alta como las que yo he llegado a tener, pero…
-Nos vi -contesto arrojándose sobre Levi tomándolo desprevenido-. Hacíamos el amor a pesar de saber que estaba mal, yo era la pareja de Erwin y aun así mi amor por ti era tan intenso que al final no pude controlarlo.
-Entonces hemos tenido el mismo episodio -dijo mirándola a los ojos que tanto amaba-. Te quemabas por torpe.
-Tú me curabas -continuo la narración Hange sintiendo como el deseo aumentaba en ella.
-Entonces nos besábamos -dijo Levi antes de besar a Hange mientras sus manos recorrían su cuerpo.
-Justo así -dijo ella carente de aire.
Los siguientes días avanzaron rápido y parecía que no se podía poner freno.
Levi y Hange asistieron a clases de baile, una insistencia de Frank (el organizador) para poder aprender un vals y Hange iría a comprar su vestido de novia aquella semana.
Fuera de los preparativos para boda también tenían otros problemas de los cuales ocuparse ya que Shikishima seguía suelto, pero al menos Frieda había conseguido el material del cual estaban hechas las cuchillas. La próxima vez que Levi se enfrentara a Shikishima estaría preparado.
¿Les gusto la propuesta? Espero que si y la cuenta regresiva para la boda inicia.
