La Boda

Parte 1

El día de la boda había llegado. Hange dormía perdidamente hasta que las chicas entraron al cuarto azotando la puerta.

-¡Vamos Hange levántate! -gritaron todas.

Isabel brinco a la cama y Nanaba le arrebató la cobija ocasionando que Hange se hiciera bolita debido al frio.

-Andando, no seas floja -regaño Nanaba.

-Cinco minutos más -pidió estirando su brazo en busca de una cobija.

-Nada de cinco minutos, por esos cinco minutos puedes llegar tarde y eso sería una catástrofe -regaño Frieda quitándole la almohada.

-Bien, ya estoy despierta -dijo levantándose y soltando un gran bostezo.

-Tienes que bañarte, alistarte, ir al salón de belleza, regresar y meterte en ese vestido -enlisto Frieda.

-Ya voy, ya voy -dijo finalmente poniéndose de pie y caminando perezosamente.

-Apresúrate Hange -regaño Nanaba.

-No me apresuren, llevo semanas sin poder dormir bien -se quejó mientras entraba al baño.


En cuanto ella estuvo lista todas salieron deprisa haciendo primero una escala en la tienda ropa.

-¿Cuánto tiempo nos queda? -pregunto Nanaba preocupada.

-Seis horas y diez segundos para el gran evento -dijo Frieda mirando el reloj.

-¿Pero cuanto para la boda? -bromeo Marie.

-Espera a ver el negligé que te mande a pedir -dijo Nanaba contenta mientras caminaba a la caja donde la atendió una empleada quien después desapareció para ir por una caja que dejo sobre el mostrador a su regreso-. Es tan… ¡Negro! -grito sorprendida en cuanto la destapo y vio la prenda-. Pero yo lo ordene en blanco -alego.

-No lo creo, el pedido decía negro -contesto la empleada.

-No, no puede ser, yo lo pedí blanco -dijo Nanaba.

-Nanaba, no importa, negro, rojo, blanco, da lo mismo -dijo Hange.

-¿Cree que sea posible que nos lo cambie? -pregunto.

-No es posible -contesto la vendedora.

-¡Pues haga que sea posible o yo la mato! -grito enojada.

-¿Qué tiene de malo el negro? -pregunto la vendedora.

-No puede usar negro, es su noche de bodas, ¡Es tradición usar blanco! El blanco debe simbolizar pureza.

La vendedora examino a Hange quien se había retirado a leer un libro de embarazo ya que todo eso no le interesaba.

-Dije simbolizar -aclaro Nanaba.

-Cuanto lo siento, pero no existe nada que pueda hacer.

-Y es por eso que yo debí encargarme de esa parte -dijo Marie sonriente.

-¿Por qué tienes experiencia encargando negligés? -bromeo Isabel con la intención de molestarla.

-¿Quieres pelear enana? -dijo Marie.

-Adelante huesito, no te tengo miedo -dijo Isabel.

-Chicas ya basta, dejen de pelear -intervino Petra.

-Si háganlo por Hange -coincidió Nifa.

Frieda se metió a buscar en su celular una posible solución y cuando levanto la vista miro el panorama. Hange continuaba sentada leyendo, Nanaba discutía con la vendedora y Nifa sostenía a Isabel mientras que Petra sostenía a Marie para evitar que pelearan.

-Chicas ya lo conseguí por internet -informo Frieda alzando la voz y todas dejaron lo que estaban haciendo-. Y es por eso que yo debí ser la dama de honor -dijo satisfecha.

Después de lograr conseguir el negligé, las chicas se dirigieron al salón de belleza para alistarla. La peinaron, maquillaron e hicieron las uñas, todo con una apariencia natural tal y como lo había pedido.


Mientras tanto el organizador de bodas Frank se la pasaba de un lado al otro en el jardín verificando que todo estuviera perfectamente bien.

-Tanta locura para una simple ceremonia -se quejó Kenny al ver como tantas personas corrían por todos lados.

-No es solo una ceremonia Kenny -regaño su hermana para después arrebatarle la botella-. Es la boda de tu sobrino y más te vale no pasarte de tragos.

-¿Si veo borroso cuenta como pasarse de tragos? -bromeo, pero al ver la expresión seria de su hermana su sonrisa se desvaneció-. Bien, contare los tragos.

-¡Una calamidad! -grito Frank mientras caminaba hacia Kuchel.

-¿Ahora qué? -pregunto fastidiado Kenny.

-Los manteles llegaron y no son blancos -explico mostrándoles la tela blanca.

-¿Acaso eres idiota y no conoces el color blanco? -regaño Kenny.

-Querido, tu eres el idiota, este mantel es color perla, no blanco.

-La misma tontería, solo colócalos, a nadie le importa el color del maldito mantel, pasada media hora más de la mitad de los invitados estarán tan ebrios que no recordaran ni su nombre -dijo Kenny.

-¡Kenny! -regaño nuevamente su hermana-. Pero tiene razón, ya no tenemos tiempo de cambiarlos y nadie lo notara.

-Estoy rodeado de personas sin sentido del gusto -dijo indignado mientras se alejaba.

-Kenny llama a Levi, más le vale no llegar tarde a su propia boda.

-El mocoso estará aquí, solo cálmate -dijo Kenny mirando el reloj y esperando que así fuera ya que sabía que primero Levi tendría que encargarse de un problema.


-¿Té? -pregunto Levi a Tomoe quien estaba sentada en completo silencio. Ella no contesto y él dejo la taza frente a ella-. Escucha, en algún momento tendrás que hablar y la verdad preferiría que lo hicieras en estos cinco minutos porque tengo que llegar a la boda con tu madre.

-No tengo nada que decirte -contesto tomando la taza de té como Levi solía hacerlo-. Tu no eres mi padre.

-Tienes razón, no soy tu padre, no directamente, más sin embargo eso no implica que no me importes y que me cuestione ¿Por qué nos atacaste? ¿Por qué estabas con Shikishima?

-Sabes hubo momentos en los que lo único que tenías que hacer era ser mi padre, pero estabas demasiado ocupado salvando al mundo que no... Estaba tan perdida al punto de volverme loca y nunca lo notaste.

-Yo no logro comprender mucho -dijo Levi mirando a su hija-. No se de donde vienes o porque estás aquí, demasiados interrogantes.

-Te diré algo, no deberías tener hijos si vas a abandonarlos, porque van a pensar que fue su culpa, que hicieron algo mal, que no fueron lo suficientemente buenos.

-Entiendo, alguna de mi contratarte te abandono -dijo y Tomoe sonrió.

-¿Qué te hace pensar que no fuiste tu? Que no soy la Tomoe de este mundo.

-Nunca abandonaría a mi hija -contesto enseguida-. Porque se lo que es crecer sin un padre.

-Ya no deseo hablar, ahora tienes dos opciones, la primera es mantenerme encerrada esperando que hable o la segunda es dejarme ir -dicho esto bebió de la taza y aguardo la respuesta.

-Ya nos encontraremos nuevamente -dijo Levi poniéndose de pie-. Eres libre de quedarte o de irte.

-Tal como lo esperaba, siempre habrá algo más importante -dijo también poniéndose de pie-. No importa de qué mundo venga porque siempre será lo mismo, yo jamás seré tu prioridad.

-Te equivocas, todo lo que hice para matar a Shikishima fue por ti.

-No tu eres el equivocado, no lo hiciste por mí, lo hiciste para salvar a Paradai -contesto Tomoe caminando a la entrada para después mirar a Levi quien pudo notar como sus ojos cambiaban de ser compasivos y mostrar tristeza a demostrar una gran furia-. Y es por eso que voy a disfrutar ver como arde hasta las cenizas -dijo para después salir de la casa.


Los invitados comenzaron a llegar y las chicas ayudaban a Hange con el vestido.

-Tenemos un problema -dijo Nanaba quien lidiaba con el cierre.

-¿Cuál? -pregunto Hange mientras comía un bocadillo de la bandeja que se había robado al regresar del salón de belleza.

-¡No cierra! -grito.

-¡Hange te dije que no eligieras el de cierre, que tenía que ser el de cintas para poderlo ajustar! -regaño Frieda.

-Pero no ha aumentado mi barriguita -dijo mirándose en el espejo.

Estaban en pleno diciembre y a ella a penas y se le notaba el embarazo.

-Puede que la barriga no, pero has aumentado de arriba -dijo Isabel-. Pasaste de ser copa B a una C.

-Oye, no es mi culpa -reclamo Hange comiendo otro bocadillo.

-Deja eso -regaño Frieda quitándole la bandeja de las manos-. Estas viendo que no entras y sigues comiendo.

-Soy una ballena -dijo Hange comenzando a llorar-. Levi se casará con una gorda.

-¿Qué le pasa? -pregunto Petra en confidencia con Nifa.

-Las hormonas -contesto Hange-. Lloro todo el tiempo y si no estoy llorando entonces estoy comiendo o de mal humor, parezco una bipolar y es un asco.

-Deja de llorar o arruinaras el maquillaje -dijo Nanaba.

-¡No me digas que hacer! -le grito Hange.

-Es como tener al Dr. Jekill y a Mr. Hyde -dijo divertida Isabel.

En ese instante Mikasa y Eren entraron al cuarto cargando unas fundas donde venían guardados los vestidos de las damas de honor.

-Trajimos los vestidos -informo Mikasa.

-¡Largo de aquí Eren! -grito Petra lanzándole una almohada que lo golpeo directo en la cara.

-¿Cómo te atreves a entrar sin tocar? -reclamo Nanaba.

-Es que yo estaba ayudando a Mikasa -explico avergonzado.

-¡Fuera! -le gritaron todas y Eren salió apresurado.

-Bueno hora de cambiarnos -dijo Nanaba sacando de inmediato su vestido.

Este estaba confeccionado de seda, era largo con encaje en toda el área de la espalda y de color amarillo dándole una apariencia similar al vestido de la novia.

-Si, pero después tenemos que hacer algo con el vestido de Hange -dijo nerviosa Petra y todas miraron a la aludida quien se sonó con el pañuelo que le paso Mikasa.

Mikasa también le dio una barra de chocolate y Hange se sentó en la cama mientras ella le daba palmaditas en la cabeza en un intento de calmarla.

-De acuerdo no perdamos la cabeza -dijo Frieda dando vueltas por la habitación-. Iremos a la tienda de novias y compraremos otro vestido -propuso.

-Tenemos que hacerlo y rápido -coincidió Nanaba.


Bajaron corriendo las escaleras y entonces se toparon de frente con Levi quien subía las escaleras.

-¡No! -grito Frieda asustada y Mikasa de inmediato se quitó el suéter para ponérselo encima a Hange.

-No veo nada -se quejó agitando los brazos.

-¡Aniki no veas! -grito Isabel.

Un empleado de la banquetera bajaba las escaleras con un enorme florero y como Hange agitaba las manos lo golpeo por accidente haciendo que tropezara y cayera llevándose consigo a Levi quien se había dado la media vuelta para no ver a Hange.

-¡Levi! -gritaron todas mientras bajaban apresuradas.

-¡¿Qué le paso?! -grito Hange-. Escuche un golpe.

-Tiraste a aniki por las escaleras.

-¡Yo no hice nada! -grito Hange asustada-. No me digan que he quedado viuda antes de la boda.

-Estoy bien ¿Qué mierda estan haciendo? -se quejó poniéndose de pie empapado.

-A Hange no le queda el vestido -le susurro Nifa.

-¡Mikasa me estas asfixiando! -se quejó Hange.

-¿Por qué le tapan la cara? -pregunto Levi.

-No debes ver a la novia antes de la boda -contesto Mikasa.

-Estoy viéndola.

-Solo el vestido y no cuenta porque no usara ese -aclaro Petra.

En ese momento Erwin entro y vio todo el desastre haciendo la primera pregunta que le vino a la mente.

-¿Qué fue lo que paso? -pregunto Erwin.

-Larga historia -dijo Frieda.

-Nuevo plan, nosotras iremos con Hange por otro vestido y tu ayuda a Levi a secarse -dijo Frieda intentando guardar la calma-. Tenemos media hora así que andando.

Todas corrieron lo más rápido que los tacones y los vestidos les permitían mientras Mikasa continuaba cubriéndole la cabeza a Hange y la guiaba.

-Adiós Levi -dijo Hange animada.

-Cuidado con el escalón -advirtió Mikasa, pero fue demasiado tarde y Hange tropezó rompiendo el tacón del zapato.

-Nuevo plan, tenemos que conseguir zapatos y un vestido -dijo alterada Frieda.

Todas ingresaron al auto y finalmente Mikasa le quito el suéter a Hange.

-Ay mierda -dijo al ver lo despeinada que había quedado además de que tenía todo el maquillaje arruinado por las lágrimas dejándola con apariencia de mapache.

-Puedo arreglarlo -dijo Frieda nerviosa.


Al llegar a la tienda Hange se probó el primer vestido que encontró, pero para su desgracia ninguno le quedaba a excepción del vestido que había visto con anterioridad y el cual no deseaba usar para no repetir patrones.

-No, ese no -se negó al instante en el que Nanaba se lo enseño.

-Hange, tenemos diez minutos, es este o nada -regaño Nanaba.

-Usare el negro que habíamos visto -dijo decidida.

Hange tomo el vestido y en cuanto comprobó que le quedaba salieron deprisa.

Mientras hacían las pruebas del vestido Nifa y Petra habían salido a conseguir los zapatos y durante el trayecto Frieda y Petra arreglaron el peinado y maquillaje de Hange dejándola lista en cuanto llegaron.

-Rápido, tenemos cinco minutos -apresuro Frieda pasándole el ramo a Hange quien corrió a la entrada.

-Cuidado con el escalón -recordó Mikasa.

Hange subió el escalón, pero olvido levantar el vestido y lo piso causando una expresión de terror en las demás al escuchar el sonido de la tela rasgándose.


Levi había terminado de secar su ropa y estaba a tiempo. Salió al patio y esquivo exitosamente a varios de los meseros que corrían de un lado al otro con comida. Ese día parecía que todos estaban actuando como locos.

La madre de Hange sostenía las correas de Sawney y Bean, pero cuando pasaron dos meseros con una enorme bandeja de comida ambos canes se soltaron y salieron corriendo. Los hombres los vieron y sintieron pánico al pensar que los querían atacar, pero pudieron reaccionar a tiempo apartándose cuando los canes brincaron salvando así la comida, pero como consecuencia los perros cayeron encima de Levi.

-Sawney, Bean apártense -regaño Levi.

Erwin los aparto y miro a su amigo que parecía que lo habían asaltado.

-Aniki paso algo malo -dijo Isabel apareciendo y guardo silencio en cuanto vio a Levi en el suelo lleno de marcas de huellas de perro por toda la ropa.

-¿Ahora qué? -pregunto molesto.

-Hange rompió el vestido, así que tendremos que retrasar la ceremonia -explico.

-Dile a Farlan que lo haga mientras yo me limpio nuevamente -contesto poniéndose de pie y entrando a la casa malhumorado.


Isabel busco a Farlan encontrándolo en la cocina comiendo bocadillos al igual que Sasha.

-Sasha no te los acabes -dijo Isabel y ella asintió, aun así, continúo comiendo-. Y tu deberías estar con aniki -regaño a Farlan e intento arreglar su corbata que estaba chueca.

-De acuerdo, iré enseguida -contesto Farlan-. ¿Ya te dije que luces hermosa Bellabel?

-Tu tampoco luces nada mal -contesto sonriéndole-. Por cierto, Levi necesita de tu ayuda, el quiere que retrases la ceremonia.

-¿Cómo rayos lo voy a hacer? -pregunto Farlan y la respuesta cayó del cielo.

-Disculpen -hablo el padre entrando a la cocina-. ¿Me podrían decir dónde está el baño?

-Claro padre, yo lo llevo -dijo Farlan guiándolo-. No queremos que le dé ganas de ir al baño en plena ceremonia-. sonrió y en cuanto el hombre entro al baño cerro con llave-. Un problema menos -dijo orgulloso Farlan.

-Farlan que bueno que te veo, necesito los anillos -pidió Erwin.

Erwin le había encargado los anillos a Farlan momentáneamente mientras ayudaba a Levi ya que la caja era demasiado grande y no cabía en sus bolsillos.

-¡Los anillos! -grito Farlan.

-¡¿Dónde dejaste la caja Farlan?! -grito Isabel zangoloteándolo.

-Veamos, estaba en la mesa de aperitivos cuando Erwin me los entrego… -medito.

-¿Dices que la dejaste ahí? -pregunto Erwin alterado.

-No, después fui al baño y luego me dio sed -contesto mientras continuaba repasando los hechos-. Aguarden, creo que primero me dio sed y luego fui al baño.

-De acuerdo, esto es lo que haremos -dijo Erwin serio-. Isabel busca en la mesa de aperitivos, yo buscare en el área del bar y tú en el baño.

-No puedo, el padre Valentín está en el baño -alego señalando la puerta.

-Pues pregúntale -dijo molesto Erwin.

-Oiga padre -llamo a la puerta Farlan-. ¿No ve una caja adentro?

-¡Ábranme ahora mismo! -grito.


Un repartidor en moto llego a la entrada donde Frieda aguardaba y le entrego una funda donde venia un vestido, ella lo inspecciono y sonrió al ver que todo estaba en orden, después subió al cuarto y Hange se lo coloco deprisa.

-Luces hermosa -dijo Nanaba mirándola.

Hange llevaba puesto un vestido blanco. La parte superior tenía decoraciones de encaje, el escote era en forma de v y los tirantes eran de la misma tela y color que los listones que ajustaban el vestido con cintas en la espalda color amarillo que terminaban en un gran moño del cual caía lo que sobraba de las cintas hasta el suelo. La parte de abajo era de seda que caía desde su cintura marcada por una cinta que se unía al moño de atrás. El vestido era largo y cubría los zapatos bajos estilo bailarina color blanco que también estaban sujetos por cintas amarradas a su tobillo.

Como complemento usaba el collar de Levi y su cabello estaba amarrado en una media cola que a su vez sujetaba el largo velo que hacía juego con la parte de encaje en el área superior del vestido.

-No rompas este por favor -pidió Frieda.

-Lo prometo -dijo Hange admirándose en el espejo y dando una vuelta-. Solo necesito algo más -dijo Hange tomando del mueble el pasador azul que le había regalado su madre y se lo coloco en el cabello. El pasador era una herencia familiar y se heredada de madre a hija generación tras generación. La tradición era que lo cedieran en la boda, pero la madre de Hange se lo habia dado el día del baile de fin de año porque en esa época pensaba que Grisha la mataría y que no volvería a ver a Hange-. Algo viejo, algo azul y algo prestado.

-Yo también tengo algo para ti ya que necesitas algo viejo -dijo Marie colocándole una pulsera tejida la cual Hange recordó. Era su pulsera de la amistad que habían hecho de niñas y en la época cuando eran las mejores amigas.

-Marie la conservaste -dijo Hange mirando la pulsera.

-Si bueno, se quedó rezagada en el joyero, no le des mucha importancia -dijo Marie.

-A decir verdad, todas tus damas tenemos algo para ti -dijo Nanaba dándole una caja que contenía unos aretes pequeños dorados-. Algo nuevo.

-Algo prestado -dijo Mikasa enseñándole una peineta que tenía una flor hecha de pedrería color rosa y blanca-. Es del clan Ackerman-. Explico-. Veras el clan Azumabito tiene un símbolo que son tres espadas que al unirse forman un triángulo -dijo enseñando su tatuaje en el brazo-. Mientras que el de los Ackerman es la flor de loto ya que dicen que son como esta flor que es capaz de sobrevivir en los entornos más difíciles -Mikasa se la coloco de forma que sujetara el velo, así como su peinado-. Las piedras rosas simbolizan el amor y las blancas la pureza. Es mi forma de darte la bienvenida a nuestro clan, pero ten cuidado, es una reliquia así que tómala como algo prestado.

-Gracias -dijo Hange emocionada mientras abrazaba a Mikasa.

-Es hora -dijo Nanaba sumándose al abrazo y también lo hicieron el resto de las chicas.


-Los anillos, los anillos -decía Farlan mientras caminaba de rodillas buscando bajo la mesa de los aperitivos hasta que se topó con unos zapatos.

-Isabel ya me dijo que perdiste los anillos idiota -regaño Levi quien lo miraba con ganas de asesinarlo.

-No los perdí, estos estan…

-¡Aquí! -grito Erwin alzando su brazo del otro lado de la mesa y agitando la caja.

-Justo ahí -dijo Farlan aliviado.

-Bien ahora no olvides liberar al padre y no quiero más sorpresas.

-Claro que no las tendrás -dijo confiado Farlan y palpo su bolsillo, solo que cuando lo hizo su sonrisa se borró.

-¿Ahora qué? -pregunto Levi al ver la expresión de su amigo.

-Perdí la llave del baño donde dejamos al padre Valentín encerrado.


Tras romper la chapa de la puerta y liberar al padre, este camino al altar donde aguardo que la ceremonia diera inicio.

Levi y el resto de los padrinos aguardaban impacientes a la novia y las damas de honor cuando apareció corriendo Mikasa y le susurro algo a Levi en el oído.

Levi salió corriendo de inmediato y ella miro a todos los presentes.

Eren camino hacia su novia y le hablo en voz baja.

-¿Pasa algo? -pregunto Eren.

-Hange.

-¿Se fugo?

-Claro que no -contesto de inmediato.

-¿Le dio una crisis?

-Algo así.

-¿Pero si tendremos boda? -pregunto Eren y Mikasa se encogió de hombros.


-Hange ábreme -pidió Levi llamando a la puerta.

-Solo necesito unos minutos Levi, es todo -contesto del otro lado y pudo escuchar que lloraba.

-Si continúas llorando arruinaras nuevamente el maquillaje -dijo Frieda que estaba al lado de Levi.

-¿Qué paso? -pregunto Erwin a Marie.

-Hange tuvo un episodio -explico Marie.

-¿Sobre?

-Z, E, K, E -deletreo.

-¿Zeke? -pregunto Erwin y recibió un pisotón por parte de su novia.

-Cállate -regaño.

-Auch, amor eso si dolió -se quejó sintiendo un gran dolor en el pie-. No vuelvas a usar tacón de aguja y menos ahora que estas embarazada, podrías tropezar, caer y perder a nuestro hijo.

-Silencio, no menciones esa palabra, mi madre no se ha enterado todavía -regaño Marie.

-Oye torpe será mejor que me abras antes de que derribe esta puerta, me importa una mierda todo eso de la mala suerte y ver a la novia -dijo Levi y al no recibir respuesta se aparto de la puerta-. Te lo advertí -dijo dispuesto a patearla para tirarla abajo.

-¡No Levi es madera fina! -grito Frieda cubriéndose los ojos y pensando seriamente en hablar con su tío respecto a cambiar las puertas de la casa ya que al parecer tanto Levi como Kenny disfrutaban derribándolas.

Levi estaba por patearla cuando escucho como Hange quitaba el seguro y luego le quito la mascada a Frieda que llevaba en su cuello.

-La necesito -dijo amarrándosela para cubrirse los ojos e ingreso.

Frieda de inmediato pego la oreja a la puerta y esta se abrió al instante.

-Largo -dijo molesto Levi-. No quiero metiches.

-Está bien, vaya carácter ya cásense -bromeo, aunque su broma no fue bien recibida-. Entiendo, publico difícil.

La puerta se cerró nuevamente y todos decidieron bajar a esperar.

-Dime lo que pasa, Mikasa solo me dijo que habías tenido un episodio -dijo Levi en cuanto entro.

-No es por el episodio Levi -contesto-. Bueno en parte.

-¿Qué fue lo que viste? -pregunto.

-Zeke me besaba y antes de que pienses que yo le correspondí déjame decirte que de inmediato le di un gran golpe -se apresuró a decir temerosa de que Levi se enfadara, pero al ver su rostro se percató de que este seguía tranquilo-. La cosa es que… -Hange se interrumpió y miro a Levi-. Levi, quítate esa cosa de los ojos, parece que hablo con la pared.

-Tsk bien, solo lo hice porque tu estabas muy insistente con eso de ver a la novia -dijo llevándose las manos al nudo, pero enseguida sintió las manos de Hange que lo detenían y percibió el olor de su perfume.

-Pensándolo bien mejor no, ya estamos demasiado salados como para seguir tentando al destino -dijo Hange y después volvió a alejarse-. Y es eso lo que me preocupa, el destino, no la parte del beso.

-Sigo sin entender porque después de tener este episodio ya no deseas casarte. Quizás si me lo explicaras…

-¡Si quiero casarme! -le grito al instante-. Es solo que me he puesto llorona porque al verme en el espejo…

-Déjame adivinar, estas usando el vestido que te dije que llevabas puesto en la foto que vi -dijo e interpreto el silencio de Hange como un si-. ¿Ya puedo quitarme esta mierda?

-Supongo, después de todo ya viste como luzco así que…

Levi se quitó la mascada de los ojos y pudo ver a Hange frente a él. Ya la había visto en la foto cuando hizo su pequeño viaje al futuro, pero aun así verla justo ahí provoco que su corazón se agitara al igual que su respiración.

-Suficiente, deja de mirarme así -dijo Hange.

Levi camino hacia ella sin dejar de mirarla y se detuvo hasta que estuvo a tan solo unos centímetros de distancia para después tomar la mano de Hange.

-Levi basta, ya te dije que dejes de mirarme así.

-¿Así como?

-Como si yo pudiera decir cualquier mierda y tu estarías de acuerdo conmigo solo por estar tan enlelado.

-Es que sigo sin entenderte, no encuentro relación entre el episodio y el destino. Ya te dije que estamos juntos y que nuestra hija está bien. Tu no vas a morir y yo tampoco y además ya lo hemos cambiado porque derrotamos a Shikishima.

-Pero está más que claro que el destino siempre está encontrando la manera de regresar. Mírame, por más que evite usar este vestido al final termine usándolo y no quiero perder a mi familia -admitió sintiendo ganas nuevamente de llorar-. No quiero perder a mis amigos, a mis padres, a mi hija o a ti.

-No lo harás y no casarnos no es la solución quizás lo del vestido fue una coincidencia o mala suerte.

-Ya te dije que si quiero casarme, solo que quería continuar cambiando este círculo en el que estamos encerrados, tu fuiste honesto conmigo sobre los titanes y Shikishima y yo quería ser honesta contigo sobre mis preocupaciones y mi episodio porque digamos que me sentí un poco infiel.

Levi entonces se cuestiono sobre contarle de Tomoe. Era algo de lo que no habían hablado y no porque no quisiera hacerlo, mas bien porque con tantas cosas que pasaron el da anterior él no tuvo tiempo de decírselo y ahora no quería hacerlo porque quería que disfrutara el día sin preocupaciones.

-Oye un día una torpe cuatro ojos me dijo que la Hange de ese mundo no tiene nada que ver con la de este, por lo que a mí respecta esa mujer puede haber besado a Onyankopon, Erwin y Zeke, pero a mí me importa una mierda porque estos labios son solo míos -dijo acercándose a la boca de Hange, pero ella lo detuvo antes de que la besara.

-Alto ahí Romeo, es de mala suerte besar a la novia antes de la boda -dijo Hange sonriéndole.

-Boda que no tendremos si sigues haciendo locuras.

-Dame dos minutos y te prometo que estaré abajo lista para caminar por ese pasillo alfombrado.

-Querrás decir ese pasillo cubierto de nieve -corrigió al notar por la ventana como copos de nieve caían.

-Al parecer tendremos una boda blanca -dijo Hange contenta.

-¿Quién tuvo la brillante idea de que la boda fuera en un jardín en pleno diciembre?

-No molestes a Frank, la carpa quedo hermosa -defendió Hange.


-De acuerdo, que no cunda el pánico -dijo Frank, aunque él era quien parecía estar a punto de tener una crisis.

-Calma, no es gran cosa -dijo Frieda calmada entregándole un vaso con agua para que se tranquilizara-. Solo tenemos que poner tela alrededor de la carpa donde estan las mesas, traer más calentadores y la ceremonia…

-Y la ceremonia será en la iglesia -dijo tranquilo el padre.

-Crisis resuelta -dijo Frank justo antes de desmayarse y su asistente comenzó a abanicarlo en un intento de reanimarlo.

-Y es por eso que yo debí encargarme de todo -se quejó Frieda.