Viaje a Paris

Parte 1

-Apresúrate cuatro ojos o perderemos el vuelo -le dijo Levi a Hange mientras caminaban al interior del aeropuerto.

-No fue mi culpa -alego y Levi la miro seriamente-. De acuerdo si fue mi culpa, me quede dormida, pero también tardaron en llegar por el paquete.

-Hablando de eso ¿Qué fue lo que enviaste?

-Mi vestido de novia, no lo iba a llevar hasta Paris -contesto.

-¿Lista para pasar tantas horas de vuelo?

-Sin mencionar esperar el equipaje, pasar por los centros de control, esperar un transporte del aeropuerto al hotel… -comenzó a enlistar Hange.

-Tu fuiste la que quiso ir a Paris -dijo Levi mientras colocaba las maletas en la banda trasportadora.

-Si, pero cuando me imagine el viaje no tome en cuenta nada de eso ni las horas de diferencia, he escuchado que a las personas les cuesta adaptarse a los diferentes horarios.

-La ventaja que tenemos es que ninguno de los dos duerme mucho -dijo Levi mientras hacían fila para pasar por el detector de metales.

-Sigo pensando que es mala idea ¿Qué tal que nos necesitan? -pregunto Hange mientras esperaban el abordaje.

-¿Por qué nos necesitarían?

-Pues Shikishima podrá estar muerto, pero Mikasa dijo que un Ackerman la ataco y no sabemos que tantas cosas hizo Shikishima -contesto preocupada.

-El mundo puede sobrevivir sin nosotros -dijo Levi.

-Sawney y Bean van a extrañarnos -dijo Hange con tristeza pensando en ellos.

-Tu madre los está cuidando, estarán bien -dijo fastidiado Levi mientras buscaban sus lugares en el avión-. Elige ¿ventana o pasillo?

-Ventana -dijo de inmediato-. No espera pasillo.

Levi estaba por sentarse cuando Hange lo detuvo agarrándolo del brazo.

-Mejor ventana, quiero ver cuando aterricemos.

-Tsk como quieras -contesto dejándola pasar.

-Ah estoy tan emocionada -dijo Hange mirando por la ventana la pista de despegue y el resto de los aviones para al final soltar un suspiro.

-¿Qué pasa? -pregunto Levi al ver como su sonrisa se había borrado.

-Nada, solo pensaba -contesto y fingió sonreír, aunque sabía que era caso perdido pues Levi podía diferenciar una sonrisa verdadera de una fingida-. ¿No piensas que derrotar a Shikishima fue muy sencillo?

-¿Sencillo? Ese idiota estuvo a punto de matarnos.

-Aun así…

-Basta cuatro ojos, deja de pensar en eso, es nuestra luna de miel así que tienes prohibido pensar en titanes y todo lo demás.

Hange guardo silencio y Levi observo que ella seguía reflejando preocupación en su rostro.

-Bien, dime ¿Qué más te preocupa?

-Acabo de recordar que me da miedo volar -confeso riendo-. ¿Y si se cae el avión?

-Maldita sea Hange solo no pienses en eso ¿Esta bien?

-Está bien -contesto ella tomándolo de la mano.

La azafata dio instrucciones de vuelo y entonces el avión despego.

-Ves, no fue tan malo -le dijo notando como Hange continuaba apretando su mano.

-Tienes razón -dijo soltando la mano de Levi y sonriendo-. Veamos una película -propuso mientras miraba la pequeña pantalla frente a ella-. ¿Qué te parece entrenando a papá? Es de comedia y una de mis favoritas.

-No -contesto Levi de inmediato.

-Bueno si no quieres comedia puede ser algo lindo -dijo mientras continuaba la búsqueda-. ¿Qué te parece Una chica de New Jersey?

-¿Es donde la madre muere y el padre debe criar solo a su hija?

-Si -contesto ella.

-Entonces no.

-Estas muy selectivo hoy con las películas -dijo Hange inspeccionando el rostro de Levi-. Vamos, dime lo que pasa por esa torpe cabeza tuya.

-En primer lugar, tu eres la torpe y en segundo no pasa nada -contestó malhumorado-. Pon la película que quieras siempre y cuando no sea de muertes o hable de hijos. No quiero pensar en nada de eso.

-Entiendo -contesto bajando la mirada.

-Hange no me refiero a que no quiero saber nada de nuestra hija -aclaro al darse cuenta de que sus palabras habían sido mal interpretadas.

-Levi algo te está molestando y me molesta que no quieras decirme.

-Te lo diré después, te lo prometo.

-Bien, entonces veamos un musical. Oh ¿Qué te parece Mamma mia?

-No.

-¿Un paseo para recordar? -sugirió y Levi negó con la cabeza-. Entonces elige tu -dijo rendida.

-Veamos esa película que no pudiste ver, la de accion, autos y explosiones.

-¿Rápidos y Furiosos? Pero no te gusto la siete.

-La ocho no puede ser tan mala.

Pero resulto no ser de su agrado.

-En mi defensa no sabía que Toreto tenía un hijo -dijo Hange en cuanto comenzaron los créditos.

-No importa ya -contesto Levi mientras pensaba en Tomoe.

-Creo que lo mejor será escuchar música -sugirió Hange conectando el adaptador para dos audífonos a su celular y pasándole un par a Levi.

-Sera lo mejor -dijo y cuando estaba por ponerse los audífonos Hange lo detuvo.

-Espera, esta canción no -dijo cambiándola-. Es que era la de Butterfly fly away.

-Creo que mejor voy a leer.

-De acuerdo leamos algo -coincidió Hange sacando el libro de su mochila y lo guardo enseguida-. O mejor durmamos.

-¿Cuál has traído? -pregunto curioso.

-El último libro de la saga que me compraste -contesto sacándolo y Levi lo tomo para inspeccionarlo.

-Esmeralda ¿No es el libro en el que los padres dejan a su hija?

-Si, pero lo hicieron para protegerla -contesto Hange quitándole el libro.

-No, lo hicieron porque querían salvar al mundo -alego-. No les intereso su hija porque no existe razón suficiente para abandonar a un hijo.

-¿Es eso lo que te molesta? -pregunto-. ¿Temes no ser un buen padre para Tomoe?

-No lo entenderías -contesto desviando la mirada.

-¿Por qué piensas que no lo entendería?

-Por que tu tuviste a tu padre, él te ama por sobre todas las cosas -contesto.

-Si, tuve un padre y no dudo de su amor, pero durante mi infancia él vivía para su trabajo al igual que mi madre y tu más que nadie se daba cuenta de los múltiples viajes que realizaban dejándome a mi sola.

-Hange…

-Pero eso no tiene por qué afectarnos, no somos nuestros padres y no vamos a cometer sus errores, nosotros cometeremos nuestros propios errores, pero tengo fe en que nuestra hija va a crecer rodeada de mucho amor y que así no resultemos ser los mejores tampoco seremos los peores.

Levi medito y tomo el libro.

-Si voy a leerlo tendrás que contarme que paso después del libro uno -dijo abriéndolo en el primer capítulo.

-Pues veras, en el libro dos…

Hange se quedó dormida tras leer unos cuantos capítulos y cuando menos se lo imagino ya estaban llegando.

-Oye torpe -dijo Levi sacudiéndola para que se despertara.

-¿Que? -pregunto adormilada sin abrir los ojos-. Ya estamos llegando, mira por la ventana.

Hange enseguida se despertó y miro por la ventana, al principio solo vio nubes y un hermoso cielo azul, para después aparecer la ciudad conforme descendía el avión.

-Mira Levi, es hermoso -dijo Hange tomando foto con su celular para después sacar una foto de ambos.

El avión aterrizo y en cuanto tuvieron sus maletas esperaron transporte que los llevara al hotel.

-Buena estrategia, un hotel cerca del metro -dijo Hange mientras miraba a su alrededor.

-¿Es en lo único que piensas? -pregunto Levi-. Pensé que actuarias como una niña y gritarías algo así como mira la fachada y el parque y el rio.

-Bueno si es linda la fachada antigua -admitió sonriendo.

-Y espera a ver la vista.

Levi se encargó del registro y después siguieron al botones hasta su habitación.

-Todo es tan lindo -dijo contenta mientras dejaba su abrigo tirado y caminaba al balcón.

-Oye no hagas un tiradero -regaño Levi levantando la prenda.

Hange no lo escucho y abrió las puertas para salir al pequeño balcón que tenía un barandal de herrería.

-Tenías razón, la vista es magnífica -dijo mirando todo a su alrededor-. Estamos junto al Rio Sena y desde aquí puedo ver el Arco del Triunfo y mira, por ahí está la Plaza de la Concordia -dijo señalando cada punto.

-Y estamos justo al lado del Museo de Orsay -dijo abrasándola por detrás.

-Debo admitir que elegiste bien -dijo contenta y ambos miraron por unos instantes el paisaje.

-Bueno no perdamos tiempo, tenemos mucho que ver y pocos días.

Hange asintió y salieron del hotel.

-Sabes, ninguna ciudad provoca tantos suspiros como esta, sus calles han sido testigos de tantas historias tanto reales como de la ficción -dijo Hange tomando la mano de Levi mientras caminaban hasta llegar al Arco del Triunfo el cual ambos vieron con emoción.

-Adelante ilústrame, sé que tienes ganas de soltar el montón de cosas que sabes sobre esta construcción.

-El Arco del Triunfo requirió de 28 años para su completa construcción y fue mandado a construir por Napoleón un hombre bajito como tu -dijo soltando una risita-. Tenía un grave complejo con su estatura, tanto que por eso quería este monumento en su honor, pero él nunca logro verlo terminado.

Hange tomo fotos y luego arrastro a Levi hacia una lápida en el suelo.

-Esta es la tumba del soldado desconocido, en memoria de todos los que perdieron la vida en la Primera Guerra Mundial y esa flama es llamada la flama eterna que no fue tan eterna porque un hombre decidió que sería buena idea orinar en ella -dijo riendo y luego leyó la inscripción-. "Ici repose un soldat français mort pour la patrie 1914-1918"

-Aquí yace un soldado francés muerto por la patria -tradujo Levi mientras veía la placa.

-No sabía que supieras francés -dijo Hange-. Eso me gusta, que a pesar de todo continuemos desconociendo cosas el uno del otro.

-Estuve aprendiendo un poco de francés.

-¿Acaso temías que nos perdiéramos y no pudiéramos entender instrucciones? -pregunto riendo.

-Siempre es bueno saber un poco del idioma del lugar al que viajas torpe -contesto.

-Cuando regresemos tu tendrás que enseñarme -dijo tomando su mano.

-Ya sé que sabes francés, no volverás a engañarme como con las clases de guitarra.

-Oh vamos solo quería escucharte hablar francés, es tan romántico.

-No insistas.

-Bien, entremos al museo -dijo resignada.

Ella solo pudo dar un par de pasos ya que Levi continuaba sin moverse y luego la jalo para tenerla cerca.

-Il y a longtemps que je t'aime -le dijo en voz baja.

-Yo también "te amo desde hace mucho tiempo" -contesto.

-Tsk lo sabía, sabía que hablabas francés.

-Tengo algo de sangre francesa ¿Qué esperabas?

Ambos entraron al museo y después tras subir varios escalones pudieron admirar la vista desde el mirador y pasaron a su siguiente parada que era la Plaza de la Concordia.

-Aquí decapitaron al rey Luis XVI y a María Antonieta -dijo mientras sacaba fotos-. A Isabel le hubiera encantado, ya sabes por la película María Antonieta, pero afortunadamente ya no está la guillotina, solo este hermoso obelisco traído desde Egipto.

Después de eso hicieron una parada para disfrutar de una taza de café con macarrones en una pequeña pastelería donde ambos se sentaron en una mesita afuera para disfrutar del paisaje, aunque no tanto del clima frio.

-Siento mi rostro congelado y eso que no ha nevado -dijo Hange tocándose las mejillas-. Por otro lado, también me pregunto cómo lograron esta textura suave pero crujiente -se preguntó mientras inspeccionaba el macarrón que tenía entre sus dedos.

-Los tuyos también son deliciosos.

-Pero no son perfectos y tienen que ser perfectos.

Levi estaba por contestarle, pero entonces sintió como si alguien los vigilara, la misma sensación que había tenido cuando llegaron sus otras versiones de los otros mundos.

-Debemos irnos -dijo y miro el reloj enorme que estaba en una fachada-. O no llegaremos al hotel a cambiarnos.

-¿De qué hablas? -pregunto Hange.

-Es una sorpresa -contesto.

Ambos se pusieron de pie y caminaron mientras una chica ingresaba al lugar.

-Bienvenida -saludo el empleado-. Hace demasiado frio ¿Puedo ofrecerle un delicioso café?

-En realidad me gustaría comprar unos macarrones -contesto la chica.

-Claro, tenemos de chocolate, de pistache…

-De fresa -dijo de inmediato.

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Ambos regresaron al hotel a cambiarse y Levi aguardaba mientras veía impaciente la hora.

-Torpe apresúrate -regaño tocando la puerta del baño.

-Ya voy, solo un segundo -pidió.

-Llegaremos tarde.

-Ya estoy lista -dijo Hange abriendo la puerta y dejando a Levi sin habla. Ella llevaba un vestido largo azul marino y el cabello suelto además del collar que le había regalado la navidad anterior.

-Te ves hermosa -logro decir.

-Tu tampoco te ves nada mal, déjame adivinar Frieda fue la que eligió el vestido.

Levi asintió y salieron del hotel para tomar un auto que los llevo a la Opera Garnier donde Hange quedo sorprendida al momento de cruzar la puerta y ver la majestuosa escalera, así como los candelabros de cristal que colgaban del techo.

-A Onyankopon le encantaría -dijo Hange sacando fotos-. Este lugar fue la inspiración para el fantasma de la ópera.

-Curioso que lo menciones porque es la obra que veremos hoy -dijo Levi.

Ambos tomaron asiento y durante toda la obra Hange sostuvo la mano de Levi mientras el veía como ella cambiaba sus expresiones faciales de felicidad a tristeza con forme avanzaba la historia.

-Fue hermoso -dijo Hange en el elevador del hotel, amo esa historia, es tan triste.

-Sabía que te gustaría -dijo mientras salían del ascensor y caminaban a su cuarto.

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Al día siguiente dieron una caminata por las calles de Paris mientras admiraban las tiendas, los parques y casas antiguas además de pasar al mercado de las flores para después tomar el metro y dirigirse al cementerio Pere la Chaise.

-No sé cómo me convenciste de venir a un cementerio -dijo Levi mientras miraba a todos lados rodeado de tumbas-. ¿Que no sabes que en los cementerios te puedes contagiar de algo?

-No seas tan exagerado -regaño-. Quiero ver la tumba de Oscar Wilde y dejar una rosa -dijo mientras sostenía la rosa blanca que había cargado desde el mercado de flores.

-¿Por qué? Ni siquiera lo conociste.

-No, pero amo sus libros, sobre todo el retrato de Dorian Grey.

Levi no hizo más preguntas y continuaron su caminata hasta que finalmente la vio.

-Mira Levi ahí está, detrás de esa protección de vidrio -dijo señalando la tumba. Hange dejo la rosa blanca en el suelo y después sonrió-. Misión cumplida -dijo mirando a Levi-. Ahora veremos otra tumba, la de Napoleón

Tomaron nuevamente el metro y llegaron al Palacio Nacional de los Inválidos.

-Dime que no iremos al museo del ejército -pidió Levi fastidiado de ver tumbas y cosas que le recordaban a la otra vida.

-Calma, solo iremos a ver la tumba de Napoleón -contesto Hange-. Se que tienes una aberración por la muerte, pero sería un crimen haber estado en Paris y no pasar a mostrar nuestros respetos a Napoleón.

Al llegar observaron desde el segundo piso el enorme ataúd donde estaban los restos de Napoleón.

-Si que tenía complejo de inferioridad -dijo Levi mirando hacia abajo.

-Es enorme porque son seis ataúdes -explico-. Estan uno dentro del otro, pero si, él quería que todos lo veneraran y vieran como el más grande hombre sobre la tierra.

Por la tarde comieron crepas y en la noche acudieron a un cabaré en Monmartre para ver bailes de cancán donde Hange subió como voluntaria para aprender a bailar y Levi la bajo a los pocos minutos de iniciado el baile alegando que no era seguro para la salud de Tomoe.

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El tercer día visitaron por fuera la Catedral de Notre Dame.

-Es hermosa -dijo Hange mirando la estructura-. En español es conocida como la catedral de nuestra dama.

-Tsk es solo conocida por esa tonta película infantil -alego Levi logrando que Hange sonriera.

-Una pena lo del incendio.

Ese mismo día visitaron la Plaza de la Bastilla y finalizaron visitando el Palacio de Versalles después de una larga fila para entrar.

-¿Sabías que el palacio Vaux Levicomte fue el que inspiro la construcción de Versalles? -le dijo mientras recorrían los jardines.

-Apuesto que Isabel estaría fascinada por la película -dijo Levi mirando discretamente a todos lados pues nuevamente había sentido que eran vigilados.

-Por eso he tomado varias fotos -dijo Hange dándose cuenta de que algo le pasaba a Levi, pero no hizo preguntas esperando a que tarde o temprano el le contara.

Ese día por la noche cayó una nevada y por la mañana Hange admiro Paris cubierto de nieve.

-Tu celular sigue sonando como poseído -informo Levi saliendo al balcón con Hange.

-Es 24 y de seguro mamá sigue fastidiando diciendo que la abandone.

-Ellos probablemente ya estan preparándose para la cena.

-Sawney y Bean ya se comieron el pavo de navidad -dijo Hange mientras lo imaginaba.

-Kenny esta borracho -continuo con el juego Levi.

-Marie esta histérica porque no termina de arreglarse.

-Y Erwin esta abajo apresurándola.

-Todo es caos y locura en la familia Ackerman-Zoe -dijo riendo.

-Ackerman-Zoe-Jaeger-Reiss-Smith -corrigió Levi-. ¿Te hubiera gustado pasar navidad con la familia?

-Los amo a todos, pero prefiero estar contigo –contesto-. ¿Qué planes tenemos para hoy? Porque todo será un caos y mañana todo estará cerrado.

-Bueno hoy visitaremos las catacumbas cosa que no me agrada demasiado, para después tomar una caminata por el rio Sena, regresar, cambiarnos e ir a una cena a la Torre Eiffel.

-Así que tenías planeado pedirme matrimonio antes de tu cumpleaños ¿Querías que ese fuera tu regalo?

-Tsk solo coincidió, es todo.

-Si claro -dijo Hange riendo.

-Como sea, deberíamos apresurarnos o no nos dará tiempo.

-Levi -lo llamo y él se detuvo-. Estuve pensando y…

-¿Qué pasa?

-Hemos hecho todo lo que yo he querido y eso no está bien porque te he arrastrado a lugares que te causan recuerdos de esa otra vida.

-Hange…

-Déjame terminar -lo interrumpió-. Puede que no lo digas, pero lo veo en tu mirada y por ello he decidido que no quiero ir a las catacumbas hoy porque sé que eso podría traerte recuerdos dolorosos.

-¿Entonces que propones? -pregunto.

-Un paseo por la ciudad y disfrutar de las decoraciones navideñas ¿Qué dices?

-Me agrada, quizás podamos ir a patinar.

-Tú no sabes patinar -le recordó.

-Pero tengo una buena maestra.

Durante el día ambos caminaron disfrutando del ambiente navideño de las calles. Los árboles estaban decorados con luces, guirnaldas colgaban en las fachadas de los edificios y un grupo comenzó a tocar una canción que Hange enseguida reconoció.

-Eternal snow -dijo contenta jalando a Levi de la manga para estar más cerca-. Vamos Levi, sé que la conoces -dijo y comenzó a cantar para después ser acompañada por Levi.

Me enamoré de ti, me pregunto ¿Cuánto tiempo ha pasado desde aquello?
Mis sentimientos solo se han ido incrementando
Me pregunto: ¿Te has dado cuenta de cómo me siento?
Aunque nunca haya dicho una palabra

Son como copos de nieve cayendo, apilándose gentilmente
Siguen apilándose más y más alto

Abrázame fuerte, si es así que se siente
El sentimiento de enamorarse de alguien
Desearía no haber conocido nunca ese sentimiento
Te amo, no puedo evitar que caigan mis lágrimas
En ese caso entonces
No debiste haber entrado a mi vida

Me pregunto, ¿cuánto tiempo voy a seguir pensando en ti?
Mi respiración está empañando el cristal de la ventana

Mi corazón, tembloroso, está cerca de la vela encendida
Que ahora se está derritiendo, me pregunto: ¿Sobrevivirá?

Abrázame fuerte, tan fuerte que podría romper
Para que cuando nos veamos en el viento gélido de la tormenta de nieve
Yo no vuelva a estar fría
Te extraño, pienso en ti, en lo lejos que estás
Con este silenciador tejido a mano
Estoy aquí sola, abrazándome de nuevo esta noche

Si la nieve sigue cayendo eternamente
¿Cubrirá mis sentimientos por ti?

Abrázame fuerte, si es así que se siente
El sentimiento de enamorarse de alguien
Desearía no haber conocido nunca ese sentimiento
Te quiero, está rellenando mi corazón
Quiero gritarle al cielo invernal
Quiero conocerte ahora mismo

Abrázame fuerte. Te amo.

Al terminar de cantar Hange se dio cuenta de que tenían público y que aplaudían.

Después de eso patinaron en la pista de hielo donde Levi mejoro mucho sus habilidades.

Tras ello caminaron a lo largo del rio Sena y llegaron al Puente de las Artes.

-Una lástima que ya no se puedan colocar los candados del amor -dijo Hange mientras tocaba los paneles de vidrio.

-Bueno, generaba mucha contaminación -dijo Levi mirando el atardecer-. ¿Cuántas llaves no eran lanzadas?

-Pero era una tradición linda, me hubiera gustado colocar un candado simbolizando nuestro amor eterno.

-No necesitas hacer eso para que lo nuestro sea eterno.

Hange coloco su mano sobre la de Levi y miraron el atardecer.

Después regresaron a cambiarse para poder ir al restaurante en la Torre Eiffel en donde disfrutaron de una agradable cena con música en vivo, bailaron la canción la vida en rosa y salieron a disfrutar de la vista mientras fuegos artificiales estallaban en el cielo.

-Sabes es lindo -dijo Hange mientras miraba a Levi-, pero no cambiaría la forma en la que me pediste matrimonio por nada del mundo y más tomando en cuenta de que dijiste un montón de cursilerías sabiendo que Farlan e Isabel escuchaban.

-Tsk no importa -contesto-. Yo podría gritar mi amor por ti al mundo entero.

-Si claro -dijo incrédula.

Levi la rodeo por la cintura para acercarla a él y entonces le susurro.

-Je suis totalement, completement et desesperement amoureux de toi Hange.

-Eso no es gritarlo al mundo -dijo acercándose a sus labios.

-Es porque tú eres mi mundo -contesto antes de besarla.

.

A su regreso la ropa había quedado atrás y regada por todo el piso. Ambos se encontraban en la cama inmersos entre besos y caricias hasta que la alarma del celular de Hange sonó.

-¿Qué mierda le pasa a tu celular? -pregunto en cuanto sus labios dejaron los de ella.

-Son las doce -explicó tomándolo para silenciarlo-. Oficialmente eres mayor de edad. Feliz cumpleaños mi enano maniático de la limpieza.

Ambos volvieron a besarse envueltos el uno con el otro y disfrutando del placer hasta finalmente llegar al clímax.

Hange carecía de aire y recargo su cabeza en el pecho de Levi mientras sentía como respiraba agitadamente, así como su corazón que palpitaba acelerado.

-Deberíamos dormir algo o mañana no podremos levantarnos temprano -dijo mientras cubría el cuerpo desnudo de Hange con la cobija.

-Pero no has abierto tus regalos.

-¿Regalos?

-Navidad y cumpleaños ¿Pensaste que no te daría nada?

-Si y es porque yo no te he podido traer tu regalo.

-No importa, sé que has estado ocupado y no necesito que me des nada, este viaje ha sido el mejor regalo que podías darme.

-Tsk torpe te dije que no he podido traerlo, no que no te compre uno.

-Entonces lo abriré cuando regresemos, pero por ahora… -Hange se puso de pie envuelta en la cobija y de la maleta saco una caja roja con un gran moño plateado-. Feliz Navidad y Feliz cumpleaños -dijo mientras regresaba a la cama.

Levi tomo el regalo y comenzó a desenvolverlo sacando una playera en la que se leía "Amo a mi loca."

-Es…

-Es para que lo uses casi diario -dijo Hange sonriente.

-Te amo, pero no usaría esto fuera de la casa -contesto de inmediato.

-Pero me romperás el corazón -alego divertida.

-Entonces comprare pegamento para repararlo.

-De acuerdo, bien, es un regalo broma -confeso.

-Ya se te pego lo tonta de Farlan -dijo mientras la volvía a doblar y sacaba otro paquete envuelto-. ¿Un libro?

-Algo así, solo ábrelo.

Levi lo desenvolvió y pudo ver que se trataban de varias hojas amarradas entre ellas por un listón.

-Física Cuántica. La puerta de los nueve cerrojos. Por la doctora Zoe -leyó la primera hoja-. Me agrada tu madre, pero no pienso leer su libro.

-Ella va a publicar un nuevo libro el próximo año y estas hojas son una parte del libro original ya que entero son como unas mil hojas.

-¿Por qué estas hojas son tan importantes? -pregunto ojeándolas.

-Ve lo que dice al final de la segunda página -contesto señalando una línea al final de la introducción que estaba con letra pequeña.

-En colaboración con su hija Hange Zoe.

-Dijiste que leerías mi libro así hablara de lo que fuera. Bueno, yo ayude a mi madre con un capítulo y son solo 50 hojas sobre la física cuántica.

-Por supuesto que lo leeré, así no entienda más de la mitad -contesto mientras pasaba a la tercera página-. La teoría del tiempo y la materia… creo que tendré que tomar unas cuantas clases de física cuántica básica.

-Yo puedo dártelas -propuso-. Ahora pasa a la última página.

Levi lo hizo y vio que se trataba de la sección de los agradecimientos.

-Muchas son las personas que entran en tu vida y tienen un gran impacto, pero en esta ocasión deseo agradecer a mis padres quienes me dieron gran parte de sus conocimientos y despertaron en mí el interés por la ciencia, así como a Levi, el hombre al que amo y quien me da la fuerza para hacer todo lo que me proponga -Levi termino de leer y miro a Hange quien lucía un poco avergonzada.

-Ya que tu hiciste tu declaración de amor frente a toda la escuela, supuse que entonces yo debía de hacerlo ante el mundo entero -explico-. Ahora dejemos la lectura para después -dijo quitándole las hojas-. Ese es tu regalo de cumpleaños, pero no has abierto tu regalo de navidad.

Por último, dentro de la caja venia una corbata en una caja transparente. Él la saco y al momento de hacerlo cayó un pequeño ramo de muérdago y vio que dentro venia un sobre.

-¿Más cartas? -pregunto tomándolo y abriéndolo llevándose una gran sorpresa.

-Llegaron hace unos días -dijo Hange sonriendo-. En realidad, llegaron varias cartas de admisión a la universidad con beca, pero en esta fue en la que nos aceptaron a ambos. Ya no está Shikishima, puedes estudiar medicina conmigo, ir a la misma universidad y a futuro trabajar juntos en el CDC o donde tú quieras. Lo que trato de decir es que tenemos un nuevo futuro por delante y si esa universidad no te convence, entonces podemos esperar a que lleguen más cartas de aceptación porque estoy segura de que así será -Hange miro a Levi quien se había quedado mirando la carta-. Di algo.

-No me importa a que universidad vayamos mientras estemos los tres juntos -logro decir-. Pero fue un buen regalo tomando en cuenta que yo no metí ninguna solicitud para esta escuela.

-Tu no, pero yo si -contestó ella tomando el muérdago y levantando su brazo para que colgara sobre su cabeza-. Vamos Levi es navidad y la tradición dice que debes besarme.

Levi se inclinó para acercarse a sus labios y entonces ella soltó un grito.

-¡Levi dame rápido tu mano! -pidió tomándola y guiándola a su vientre donde sintió un leve movimiento.

-Es… -nuevamente se había quedado sin palabras y más cuando un segundo movimiento se sintió.

-Los bebes comienzan a moverse a partir de la semana veinte -explico Hange-. Y tal parece que a nuestra pequeña le gusta ser puntual.

Hange miro la expresión de Levi y sonrió, él sonreía y sus ojos brillaban mientras tocaba el vientre de Hange hasta que repentinamente la abrazo.

-¿Levi estas llorando? -pregunto mientras también lo abrasaba.

-Cállate torpe -contesto aun sonriendo a pesar de que Hange no podía notarlo.

Hange se quedó dormida y Levi estaba sentado en una silla del cuarto mientras leía la carta de Hange que decía "Ábreme el día de tu cumpleaños."

Querido Levi.

Para muchos el 25 de diciembre es importante porque en este día se festeja la Navidad, pero para mí es importante porque en este día nació mi otra mitad. Así es, tuve que esperar meses para que llegaras a este mundo y años para que nuestras miradas se encontraran, incluso un poco más para que nuestros corazones latieran como uno mismo. Pero ahora que finalmente te tengo a mi lado quiero que sepas que no te dejare ir jamás.

Y mientras pensaba en esto entonces me di a la tarea de investigar donde estaba yo el día que llegaste a este mundo y no lo vas a creer, pero ya desde un inicio nuestras almas parecían atraerse la una a la otra. Aquel día mis padres salieron a una fiesta dejándome con una niñera quien noto que tosía demasiado, así que temerosa me llevo al hospital a que me revisaran y supongo que ya has adivinado que ese hospital resulto ser el mismo en el que tu naciste. Qué locura ¿No te parece?

Aunque a mí me resulta más divertido el hecho de que Navidad siempre ha sido mi fecha favorita pese a todo. Amo la comida, las decoraciones, la nieve blanca que cae y cubre las calles, pero sobre todo el amor que estas fechas transmiten en las personas y ahora tengo un motivo más para amar esta fecha y ese eres tú.

Yo no festejo ahora la Navidad, festejo tu nacimiento. Para mí el olor de la Navidad ya no es el de un pino, ahora es el de un té. Sus colores ya no son rojo, verde y blanco, son el gris de tus ojos y el negro de tu cabello. Los sabores de la más exquisita cena navideña no son nada comparados con el sabor de tus labios y el más bello villancico no es dulce a mis oídos si no viene de tu voz.

Pretendo pasar todas las navidades que quedan de mi vida a tu lado, disfrutar de una taza de chocolate caliente mientras vemos una película, patinar tomados de la mano, hacer ángeles y muñecos de nieve, comer galletas navideñas que yo preparare porque tú no sabes cocinar, cantar villancicos y besarnos cada vez que estemos debajo del muérdago. Porque sin ti mis navidades carecerían de significado, has entrado a mi vida y a mi corazón de una forma que jamás imagine y me temo que ya no puedo dar marcha atrás.

Feliz Cumpleaños y Feliz Navidad.

Siempre tuya

Hange.