Sensaciones nuevas

Capítulo 1. Origen

Sudor brotaba de su aperlada frente, la respiración se agitaba con el paso de los segundos, su cabello alborotado, sus ropas desgastadas y rotas eran la prueba de lo que sucedía en ese callejón oscuro a mitad de la noche. Dios que vergonzoso seria si su equipo, sus amigas y compañeros de la justicia la vieran en ese estado. No podía más, está en su límite.

Una risa altanera y cargada de egocentrismo resonó sutilmente. — ¿que pasa gatita? Creí que aguantarías más, pero veo que me equivoque… ¡oh! Bueno, no es como si fuera malo del todo, me gusta verte en este estado gatita~~—. Sus ojos color oro, brillaban con tanta intensidad, no mentía al pronunciar cada palabra, y lo demostraba con esa sonrisa llena de malicia.

Sus piernas temblaban y sus brazos no le respondían del todo, pero no podía quedarse así, debía "recompensar" a ese alienígena de cabellera color vida, cerró los ojos, y los mantuvo así por un rato, respiro calmadamente y abrió sus orbes de golpe, con un último aliento, saco su stramberry bell, dándole en lleno a la criatura extraña con forma de ave, con cabeza de muchas flores conocida como quimera.

—¡hey!, ¡nunca te di permiso de hacer eso!...¡gata mala!—. Soltó kisshu, con rencor notorio en sus palabras. La quimera se retorcía, había sido derrotada, antes de desaparecer en un destello.

— ¡ríndete kisshu!, nunca podrás conmigo—. La adorable ichigo dijo en total determinación, a pesar de que todo su cuerpo dolía y estaba herida por todas partes, su espíritu se mantenía fuerte e inquebrantable. –tch, eso no se quedara asi gatita, vendré y caerás ante mí ya verás—. Su rostro se acercó peligrosamente al de ichigo, chocando su aliento frio con los labios rosados. Y sin más, desapareció entre ondulaciones.

Se dejó caer al suelo, y sintió como todo su cuerpo se relajaba. — Por fin, puedo respirar…—. Soltó un largo y sonoro suspiro. —¡hey! ¿Que es eso?—. Se preguntó a si misma al observar una flor muy bonita de color lila en el centro y pétalos color rosados, estiro su brazo, pulsándole un ligero dolor al instante, lo tomo en su mano delicadamente, y se dio cuenta lo diminuta que era la hermosa flor, la llevo a hasta su nariz y se sorprendió por la dulce y agradable fragancia que inundaron sus fosas nasales, era exquisita. Sin darse cuenta, el dolor que sentía desapareció, y a cambio le dejo una sensación de confort y calidez, se puso de pie, deshizo su transformación y se marchó a paso tranquilo a su casa, total, ya había salido a hurtadillas por la ventana, y al parecer sus padres no se habían percatado de la salido no autorizada de su hija. Cuando avanzo unos cuantos metros, el alienígena kisshu, regreso al antes campo de batalla, su rostro reflejaba enojo, o tal vez angustia.

—¿¡donde esta!?, ¿¡donde se me callo!?...¡maldición!—. soltó a los cuatro vientos.

(…)

Ichigo hiso uso de sus habilidades felinas para saltar y trepar hasta la ventana de su cuarto, se puso su pijama, y coloco su nueva adquisición en la mesita de noche, y después de dejo caer boca abajo en el cómodo colchón, se quedó así boca abajo sin mover un solo musculo, mañana tendría que informar a ryou y a keiichiro, no era información valiosa o novedosa, pero era parte del protocolo, informar cualquier lucha con las quimeras, pensó en que mañana empezaban las vacaciones de verano, sus labios se curvaron en una sonrisa, eso era lo que quería una buenas y merecedoras vacaciones, lamentablemente no podía tomarse unas vacaciones en ser una joven heroína, era cansado, admitió. Pero al menos descansaría de la escuela, y sobre todo el inventar excusas por quedarse dormida, por no hacer la tarea o para salir del salón de clases, cada vez que la tierra era amenazada. Con eso en mente, cerró sus ojos y se quedó dormida.

Cerca de su ventana, observando detenidamente estaba kisshu, cuando estuvo convencido de que ichigo dormía, entro a la habitación, flotando a centímetros del suelo.

—con que aquí esta~~…dulce y tierna gatita, me has hecho el trabajo muy fácil—. Susurro en el oído de la durmiente ichigo.— no sabes lo impaciente que me encuentro—. Soltó de forma gentil y deseosa, se atrevió a lamer una mejilla blanca como porcelana. Se quedó ahí, flotando a milímetros de la joven, observando su cara pacifica, y angelical. No podía quedarse toda la noche observándola, pero como le gustaría hacerlo, se retiro, forzando todo su ser para salir de la habitación y así lo hiso. Cuando kisshu desapareció, la flor que estaba en la mesita de noche, soltó un extraño gas morado, inundando la habitación de ichigo.

Fin del primer capitulo

Notas de la autora:

Hola! Muchas gracias por ver este primer capítulo, es la primera historia que escribo, me anime a hacerlo, y con una de las parejas que más me gustan!, estoy nerviosa por saber que tal quedo, te agradecería que me contaras tu opinión, también sugerencias, correcciones o ideas que tengas para desenvolver esta historia, me ayudarían muchísimo.

Tendrá clasificación M por futuros capítulos.

Nos leeremos pronto (o al menos eso creo)