Un ninja no muy heroico.
Capítulo 10: No es relleno.
Arco 1: Ya lo viví.
(NARRADOR OMNISCIENTE)
A la mañana siguiente nuestro héroe y Charlotte, ahora solo llamada como Tabitha, estaban pensando en algo muy importante. Esto era relacionado con Naruto, o como él quería ser llamado, "Carlos Santana". Naruto estaba parado caminando de un lado a otro y Tabitha solo estaba sentada en la silla del escritorio.
— ¿Y si te haces pasar por mi mayordomo o guardaespaldas? — Propuso Tabitha.
Naruto se mantuvo en silencio por unos segundos, él ya tenía un traje hippie y una peluca sumamente enorme, combinado con unos lentes raros.
— Bueno, eso suena mejor… sinceramente mejor. Me llamaré Naruto Callahan, un mafioso amante del vino con un fuerte acento.
— Solo has de guardaespaldas. — Naruto rápidamente corrió al baño, a los segundos salió solo que vestido como si fuera un maldito mafioso. El traje era negro con una corbata roja y un gran sombrero negro. Este hacía ver a Naruto como un hombre de negocios multimillonario.
— Me llamo Benito, de apellido Camelas. — Habló Naruto con un acento muy sureño… creo que Naruto no sabía cuál era el verdadero acento de un italiano.
— Habla sin ese acento… pareces bobo.
— O-ok… — Respondió Naruto. Este hizo aparecer en sus manos una especie de metralleta, si, esa metralleta que se usó en la primera temporada… "digo usó, y ni lo hizo". — Desempeñaré el mejor papel de toda la historia, criado por la mañana y por la noche es guardaespaldas… — Hubo un silencio incómodo, Naruto miró a la cámara. — Sinceramente no se me ocurrió algo chistoso, lo lamento.
— Bueno… — Tabitha dio un gran suspiro. — Si alguien te pregunta, ¿cómo te llamas? ¿Qué respondes tú?
— Esa es una pregunta capciosa querida. Diría viernes, ya que el caballo se llamaba así.
Tabitha parpadeó un par de veces, mientras Naruto estaba parado ahí como si nada; y nadie se movió por unos segundos. Hasta que Tabitha tomó su báculo, Naruto rápidamente se cubrió, y exclama con fuerza.
— ¡MENTIRA, MENTIRA QUERIDA! — Exclamó con mucho horror Naruto, rezando a cualquier Dios para que Tabitha no lo despapaye. — ¡ME LLAMO NARUTO ORLÈANS, ¿OK?!
— Vale… — Un rubor suave creció en las mejillas de Tabitha. — Eres Naruto Uzumaki. — Dijo, lo siguiente que dijo lo susurró suavemente. — Todavía no nos hemos casado… eso será pronto.
Obviamente Naruto escuchó lo que dijo y sonrió de oreja a oreja. Tabitha al saber que Naruto escuchó, alejó su vista de su novio y carraspeó suavemente. Lentamente Naruto se acercó a Tabitha de manera coqueta. Tabitha no quería dar contacto visual con Naruto, ya que estaba avergonzada.
— Así que… — Naruto se acercó al oído de Tabitha y sopló suavemente. Se agachó un poco para estar a su altura, ya que ella estaba sentada. Un choque de electricidad recorrió la espalda de Tabitha. Naruto lo aprovechó. — nos vamos a casar pronto. — Naruto abrazó por detrás a Tabitha y se acercó más a su oído. — Ya no puedo esperar para tener nuestra luna de miel. — Naruto posó sus manos en las caderas de Tabitha. Esta no se opuso en lo más mínimo. — Día tras día, noche tras noche y sin descanso alguno. Te voy a dar lo que yo solo te puedo dar.
Tabitha estaba sumamente roja y no quería hacer contacto visual con Naruto. Lo hacía y le daría mil motivos más. Pero Tabitha se estaba imaginando todo, era explícito y fuerte… de alguna manera le gustaba.
— ¿Qué me darás? — Susurró Tabitha tratando de mirar por el rabillo a su novio. Naruto sonrió pícaramente y con suavidad mordió el lóbulo izquierdo de la oreja de Tabitha. Esta gimió suavemente.
— Ya sabes lo que es, ¿o ocupas que pase a la siguiente base? — Le susurró muy bajo Naruto y de manera imperceptible metió su mano derecha dentro de la camisa de Tabitha. — Respóndeme.
Tabitha se estaba dejando derrotar, Naruto estaba logrando su cometido con facilidad. Era obvio comparando la experiencia de este ninja playboy con la de una chica tímida. Pero ya conocen lo que dicen de las tímidas… son las más fogosas.
— ¿Me vas a dar? — Susurró Tabitha mientras gemía suavemente al sentir la mano de Naruto por todo su estómago. Era un tacto increíble para ella, y si seguía así tendría un orgasmo.
— ¿Amor? — Naruto rio malévolamente y Tabitha frunció el ceño, rápidamente volvió a su expresión de placer al sentir la mano de Naruto con violencia debajo de su camisa. — O… ¿quieres jugar a esconder el conejo en tu cueva?
— Co-conejo… cue-cUEva. — En un momento dado, Tabitha alzó su voz. No sabía en qué momento, pero ya se había mojado y trataba de ocultarlo.
— Sí. — Naruto detuvo su mano derecha, y lenta y progresivamente la comenzó a bajar. Tabitha se estaba dejando, se sentía tan bien que no quería detenerse, hasta que sintió la mano de Naruto en la entrada de su falda. — Duro contra el muro y macizo contra el piso.
En ese momento ella abrió sus ojos completamente e iba a decir algo, pero Naruto metió más mano, más de la que ya se podía. Naruto sabía cómo encender a una mujer sin mucho esfuerzo, era uno de sus 101 talentos ocultos. Tabitha sintió como la mano de Naruto estaba en su entrada, como también sentía su lengua por su cuello. Estaba completamente roja y jadeaba lentamente… no sabía cómo, pero Naruto había abierto la caja de pandora.
— ¡AAAAH! — Gimió Tabitha fuertemente al sentir la mano de Naruto por encima de su panty. Este no fue perezoso y acercó sus labios al cuello de Tabitha y comenzó a besar. — ¡AAAAAAH! — Tabitha gimió de nuevo al sentir como Naruto besó su cuello, como si fuera un vampiro; todo mientras asaltaba su parte baja.
— Grita más para mí. — Susurró el chico volviendo a besar el cuello de su chica, dejando así una marca en dicho lugar.
Tabitha tenía su mente nublada, nunca antes había sentido eso tan rico. Especialmente porque su Naruto sabía que botones tocar para encenderla. En ese momento, Naruto metió su mano debajo del panty de Tabitha… esta abrió los ojos sorprendida. Naruto sintió unos pequeños pelos y dice con picardía.
— Vaya… — Rio suavemente. Tabitha cerró los ojos y se dejó llevar. Lentamente se recostó en el pecho de Naruto y de manera imperceptible besó los cachetes de su amado. — Estás toda… mojada. — Le susurró Naruto, bajando así más hasta llegar a "eso".
— Cá-cállate… — Respondió Tabitha sintiendo la mano de él dentro… eso era mejor que hacerlo sola.
Esto cada vez escalaba a una nueva fase, por así decirlo. Naruto no lo dudó más y decidió que iba a atacar… pero en ese momento, algo o alguien, tocó la puerta con violencia. Naruto gruñó y no iba a ir a abrir la puerta, pero esta, al siguiente momento, se abrió.
— Primo, Tabitha, ocupo ayuda… — Era ni más ni menos que Karín.
Esta se había quedado perpleja con lo que estaba viendo. Comenzó a parpadear muchas veces, Naruto seguía en la misma posición, como Tabitha, la cual estaba muy roja y jadeando. Karín miró la puerta y agarró el pomo.
— Yo no vi nada. — Dijo y cerró la puerta con silencio.
Naruto, como Tabitha se quedaron en el mismo lugar por al menos un minuto. Dilucidando que los han atrapado en pleno acto. El primero en salir de ese "embobecimiento" fue Naruto. Este sacó su mano de dentro de Tabitha y dice.
— Mierda… nos arruinó la diversión. — Dijo Naruto y llevó su vista a la puerta. Se quedó mirándola, esperando a que alguien más la vuelva a abrir de manera inoportuna.
Tabitha se encontraba respirando, para tratar de recuperar el aire… pero para sus adentros ella no quería que esto quedara así. Tabitha se miró al espejo y vio que su ropa estaba desordenada, su falda estaba abierta y sus mejillas tan rojas. Naruto dio un gran suspiro y Tabitha se levantó de la silla; rápidamente se acomodó la ropa. Sin más, la chica agarra al chico de la camisa, se acerca hasta su oído y le dice suavemente.
— Continuaremos esto después. — Susurró Tabitha, esta luego camina a la puerta.
Naruto sonrió de oreja a oreja y con paso feliz… se acerca a su amada. Armado con su metralleta y una sonrisa endemoniada que decía "jódeme a mí, o a mi chica, y te corto en pedacitos".
— Sígueme en silencio Naru. Serás mi guardaespaldas y criado.
— Y yo contento lo acepto Hime.
…
Naruto y Tabitha salían del cuarto, cuando una chica se acercó de manera pomposa a Tabitha. Ella era Kirche, la mejor amiga de Tabitha; que al ver a un chico salir del cuarto de Tabitha, se acercó con mucha curiosidad.
— Hola Tabitha. — Dijo la amiga con felicidad. Tabitha se giró y asiente con una leve sonrisa.
— Hola Kirche. — Dijo Tabitha con suavidad, como se le caracterizaba.
— No es por decir nada… pero, ¿quién es el chico que está a tu lado? — Naruto al ver esa mirada de Kirche supo que había mucha lujuria oculta. Tanto que sintió un escalofrío recorrer su espalda.
— Él es mi guardaespaldas personal. — Lo dicho dejó a Kirche con la boca abierta.
— Es un maldito bombón, — Pensó Kirche. — Mira esa rubia cabellera y ojos azules… él es un sueño. Está bien desarrollado y mira esos músculos. — De alguna manera, Tabitha y Naruto sabían que pensaba Kirche. Algo que no alegró a Tabitha por obvias razones.
— Soy Naruto Uzumaki… o ese es el nombre que me dieron para esta misión. — Dijo Naruto con falta de emociones, como si fuera un robot frío y calculador. — Tengo el deber de velar por la integridad física y mental de la señorita Tabitha. No temeré en asesinar a quien sea que ose tocarle un cabello. — Naruto habló con voz de mando, caracterizado por frialdad y falta de emociones.
Kirche miraba a Naruto con corazoncitos en los ojos… solo verlo… era amor a primera vista. Eso fue algo que no alegró a Naruto… menos a Tabitha. Nadie le quitaría al novio que con poco esfuerzo ganó y que tratan de mantener ambos día a día.
— ¡Rayos!, le gusto a la loca. — Pensó Naruto y fugazmente miró a Tabitha, esperando a que ella diga o haga algo… pero Kirche se adelantó y dio un paso al frente.
— Yo no sabía eso… eres un hombre muy guapo. — Si no fuera porque eran amigas, Tabitha hubiera hundido a Kirche. Ya que Kirche está abrazando esos bíceps perfectos que ella, repito, solo ella puede tocar.
Naruto fue indiferente. En otro tiempo pudo haberse emocionado y hubiera acabado teniendo relaciones con Kirche. Pero él hizo un voto a Tabitha, además la amaba… la amaba mucho. Pudo haber acabado con eso hundiéndola bajo tierra, como tenía planeado Tabitha. Pero él era un hombre paciente.
— No te gustaría… ir conmigo a… — Pero Kirche no pudo terminar, ya que de manera brusca Naruto se zafó del agarré de la chica. Con una mirada que decía "no", Naruto mira a Kirche; esta quedó sorprendida… y no se quedaría así. Ella era Kirche la ardiente, si un chico la rechaza ella haría lo imposible para engatusarlo… solo que no sabía quién era Naruto.
— No… no me interesa. — Respondió Naruto con un poco de enojo… primero su prima interrumpe su hora feliz con Char, y ahora Kirche lo quiere ligar. La chica fogosa no se quedó atrás y agarró de nuevo el bícep derecho de Naruto.
— ¡Oh, vamos! Será divertido. — Dijo meneando suavemente sus caderas, tratando de llamar la atención del chico. No funcionó.
Nuevamente Naruto se soltó del agarre con mucha facilidad. Mientras tanto, Tabitha estaba expectante, ella nunca supo que casi Naruto y Kirche lo hacen en la primera temporada… será algo que no deberá saber. Tal vez sea algo posible para que Louise extorsione a Naruto en un futuro… mejor dejo de divagar.
— Dije… ¡NO! — Otra vez Kirche agarró los bíceps de Naruto, solo que con más fuerza.
— ¡Vamos guapo! ¡Soy Kirche la ardiente y sé que te va a gustar! — Tabitha comenzó a rechinar los dientes, Naruto sentía un dolor de cabeza venir.
Nuestro héroe trató de zafarse del agarre de Kirche, era dificultoso, pero no para alguien como él. Cuando se zafó del agarre retrocedió unos metros. Kirche estaba atónita, era la primera vez que un chico la rechaza… no, no se quedaría así.
Tabitha al ver a Naruto retroceder se alivió. Ella sabía que Naruto no la engañaría, por alguna rara manera, confiaba en Naruto de manera ciega. Pero eso no impedía el ataque de su amiga. Ojalá pudiera explicar las cosas, era obvio que lo tenía contemplado, pero en un futuro cercano.
— ¡Maldita sea, no quiero chica!
Exclamó Naruto. Kirche se quedó pasmada por un par de segundos, hasta que reaccionó y se tiró al frente. El plan era atrapar al bombón rubio y enseñarle que era lo bueno. Tabitha estaba preparando su báculo, si tenía que golpearla para calmarla, lo haría, solo esperaba que la perdonara… pero nada de eso pasó.
Cuando Kirche estaba a punto de tocar a Naruto, este giró sobre sí mismo. Kirche pasó recto, pero Naruto lo aprovechó y a máxima velocidad sacó su metralleta. Por la gravedad, Kirche cayó de cara al piso, solo que no recibió algún daño considerable; posiblemente solo el de la caída. Y ahí estaba Naruto, apuntando en la cabeza a Kirche con su mini metralleta. Kirche al sentir ese metal frío por su cuero cabelludo, sintió un gran escalofrío.
— ¡Mira! — Exclamó Naruto. — No me interesa salir con nadie, tengo una misión muy importante y muchos objetivos en la vida por cumplir. Además, solo la señorita Tabitha puede pedir lo que sea de mí.
Kirche no entendía lo que pasaba, esa cosa en su cabeza, eso con lo que le apuntaban, no lo entendía. De alguna manera supo que era peligroso, su instinto se lo dijo. Naruto esperó una respuesta de Kirche, pero no llegó. Sin más mira a Tabitha, la cual ya estaba a la par de él con báculo en mano.
— Por favor… — Dijo Naruto con temor. — En la cara no, que soy actor. — Naruto cerró los ojos y esperó, pobre.
…
Más tarde.
Naruto, Tabitha y Kirche ya estaban en el comedor… nuestro héroe se salvó de la paliza que le iba a propinar Tabitha, inclinándose y suplicando; solo así se pudo salvar. Kirche, en cambio, seguía sorprendida… literalmente un chico la rechazó. Ella no iba a dejar que eso quedara así, ella era una Zerbst, y no aceptaría un no por respuesta. En la mente de esta chica ya había varios planes para hacer caer a ese bombón.
En el comedor, Naruto fue el que recibió la gran cantidad de miradas, especialmente de las chicas. No era por nada, pero Naruto era muy tipo, más cuando estaba bien vestido, aunque fueran ropas extranjeras. Estaba bien peinado y tenía una mirada vacía y fría. Seamos sinceros, en la primera temporada Naruto nunca se dio cuenta como lo miraban las chicas. ¿Saben por qué? Simple, él no sabe nada en ese sentido. Sí, pudo hacerlo con muchas mujeres, pero nunca fue amor… y tal vez pudo ser que nadie quería acercarse a él por las cosas que decía; o su manera de actuar. De cualquier manera, él es tan imbécil qué nunca se dará cuenta.
Dejando eso de lado, la escena se desarrollaba en el comedor, valga la redundancia. Tabitha estaba sentada junto a la par de Kirche, esta última hablaba y hablaba de distintos temas; Tabitha era buen oyente, o no le importaba, pues solo leía. Naruto estaba parado y lucía intimidante, algo que enamoraba a las chicas con...
— Miren a ese bombón. — Dijo una chica a su amiga, tratando de mirar de manera indiscreta a Naruto.
— Es como un maldito sueño… ¡mira esos músculos! — Comentaban chicas de otras mesas. — Como desearía dormir entre ellos solo unas noches… ¡rawr!
— Me da igual si es plebeyo, pero si pesa más que un pollo me lo…
— ¡No digas eso amiguis!
La gran cantidad de chicas alaban la figura de Naruto y tenían pensamientos para nada puros. Nuestro héroe, como el tarado que era, no escuchó nada de lo que decían las chicas. Pero Tabitha si llegó a escuchar con basta claridad lo que decían estas chicas sobre su "sueño". ¿Y saben que hizo esta chica?
— Siéntate Naruto. — Dijo Tabitha con suavidad, todo lo que las chicas decían sobre el ahora llamado "Naruto" se callaron y miraron a Tabitha, como a Naruto.
— Como guste ama… — En ese momento, Naruto recordó que las sillas del comedor estaban contadas. — Ama Tabitha, no hay silla disponible para mí. — Al decir eso, Naruto vio como Tabitha se levantó de la silla y señaló su asiento a Naruto.
— Siéntate. — Repitió la chica.
Todas las alumnas del comedor estaban expectantes y algunas sorprendidas. Por ejemplo con Tabitha, ella tenía a disposición a ese bombón rubio. Muchas mujeres sintieron fuertes celos en contra de Tabitha en ese momento.
Naruto, el cual se quedó mirando a Tabitha, no se cuestionó y se sentó en la silla de Tabitha. Las chicas en silencio solo pudieron observar como Tabitha se sentaba en los regazos de Naruto. Muchas estaban celosas, hasta Kirche lo estaba, la cual no vio venir eso… pero, Naruto tampoco. Este estaba como de piedra, tratando de mantener su conciencia a flote.
— ¡Chu, chu! Fuera pensamientos impuros de este cuerpo de diosito. — Todavía era muy reciente lo que ambos hicieron, o casi hacen en la mañana. También fue la razón de Tabitha, conocía a Naruto y gran parte de su líbido. Era su "venganza", como también la venganza a esas chicas que querían parte de su príncipe.
Kirche, sonrió a lo bajo, se sentía celosa por lo que hizo Tabitha, pero de alguna manera la apoyaba. Ella era una buena amiga, y conocía gran parte de la personalidad estoica de Tabitha. Con ese gesto que hizo al sentarse, el cual fue imperceptible para cualquier ojo humano, supo que Naruto y Tabitha tenían algo… aunque fue más fácil si miramos la cara de piedra de Naruto. Es como si Medusa lo hubiera petrificado.
— No hagas ruido, leeré. — Tabitha abrió su libro y lentamente movió su trasero, frotándose con los regazos y parte noble de Naruto. Este estaba teniendo problemas para mantener su "eso" calmado.
Naruto no respondió, y con silencio se abstuvo… aunque de manera interna lo gozaba y trataba de no escalar "esto". Kirche se había quedado pasmada, y solo reía muy bajo. Las otras chicas estaban como el mismo diablo. Nuestra Tabitha quería reír como malvada y gritar, "Sí, sí, tomen esta putas. Él es mí hombre muajajaja". Lo haría, si no fuera una línea que probablemente diría Naruto. En ese momento, unas fuertes voces se oyeron.
— ¡SERÁ MEJOR QUE TE CALLES ANTES DE QUE TE MANDE 3 METROS SOBRE EL CIELO! — Gritó la voz femenina, la cual era la de Karín.
— ¡A MÍ NADIE ME CALLA! ¡CABELLO DE TOMATE! — Esa otra era la voz de Louise.
En el medio de ambas chicas, tratando de apaciguarlas, estaba Saito.
— Vamos, calmémonos. — Dijo Saito con mucha calma. Ambas chicas miraron al chico de manera furtiva y con fuerza exclaman.
— ¡VOS CALLATE!
Naruto, en su asiento, pudo controlarse, pero no evitó que sonriera suavemente al escuchar pelear a Karín con Louise. Por eso ambos eran primos, de alguna manera molestar a Louise estaba en la constitución. Con paso marcado y suave, ambas muchachas se sentaron en una silla, al frente de Kirche y Tabitha (Naruto). Saito solo se quedó parado.
— ¿Y ahora por qué pelean? — Dijo Naruto con suavidad. Kirche se mantuvo en silencio y observó.
— ¡Todo es culpa de la señorita Louise y su pésimo sentido de vértigo! — Exclamó Karín señalando a Louise.
— ¡No es mi culpa! Te dije desde antes que lo sentía y que te conseguiré otros. — Reclamó Louise.
Naruto sabía que pasaba. Él había convivido tanto con Karín que sabía que cuando estaba enojada era por sus perfumes. Alguien botó alguno o solo dijo algo que no debía sobre los perfumes de Karín. Naruto suspiró y miró a Karín.
— Bueno, ambas dejen de pelear. — Karín iba a responder, pero Naruto no le cedió la palabra. — Karín, tengo varios perfumes tuyos. — Con solo decir eso, Karín cerró la boca y su buen humor aumentó. También el de Louise, la cual ya estaba harta de discutir con la reina de la burguesía.
—… — Kirche solo se mantuvo en silencio, era espectadora, como muchos otros en los alrededores.
— ¡Tú!... — Habló Naruto señalando a Saito. — Personaje genérico…
— Me llamo Saito.
— No pregunté tu nombre… ¿qué se sintió dormir en la paja? — Naruto trató de aguantar las ganas de reírse.
— No tan mal.
— Ahora que lo recuerdo. — Dijo Kirche. — Tú eres el plebeyo que invocó la zero ayer.
— Sí, algo así. Mi nombre es Saito.
— No pregunte tu nombre. — Respondió Kirche. Naruto escondió sus ganas de reír, y Saito se sintió ignorado. — Solo Louise era capaz de invocar un plebeyo, por algo es la zero.
— ¿Qué tiene de malo que sea un plebeyo? — Preguntó Naruto. Louise, en cambio, ignoró olímpicamente a Kirche. Como Karín, ambas bebían su taza de té en completo silencio.
— Normalmente es un animal. ¿No sabes de eso? — Naruto negó, él no entendía nada de eso porque nunca le interesó. ¿Qué había de malo en que fuera un plebeyo? ¿O acaso era por los súper poderes?
— No, nunca me interesó eso.
— Es que naturalmente no invocas un humano.
— Comprendo. — Dijo Naruto y carraspeó un poco. — Entonces invocar humanos es solo para personas únicas y detergentes…
— No, ¡NO! ¡¿Acaso no entendiste?! — Kirche alzó la voz de manera gradual. — Invocar a un plebeyo no es nada genial.
— ¿Y si ese plebeyo posee conocimiento?
— ¿Cómo cuál?
— Por ejemplo yo. No sé usar su magia, pero sé pelear cuerpo a cuerpo. Sé usar un montón de armas contundentes. También se crear bombas con cosas que hay en el baño. En definitiva, soy capaz de hacer cosas que nadie podría.
— Pero si te enfrentas a un mago perderías. — Naruto negó, algo que también hizo Karín; esta última tomó la palabra.
— En eso estás mal señorita. ¿Qué harías si "ese plebeyo" te rompe tu varita? O, ¿si te lanza un cuchillo y no puedes responder rápidamente? O el peor de lo casos, ¿que logré cortarte ambos brazos y no puedas conjurar? Como puedes ver, soy una maga. — Karín levemente agitó su capa blanca. Naruto entrecerró los ojos, esa era su capa, por eso no la encontraba. — Pero eso no ha impedido que aprenda defensa personal, o que me instruya en el arte de distintas armas. Respóndeme, ¿qué harías en alguna de esas situaciones que te planteé?
En ese momento nuestra amiga Kirche no supo qué decir, al igual que muchos otros nobles que escuchaban la conversación. Muchos otros plebeyos sonrieron internamente, no sabían quién era esa chica, pero de alguna manera se ganó el respeto de muchos. Louise pasó por eso mismo en sus comienzos con Naruto, aunque sabía que él era capaz de usar un tipo de magia distinta. Lo cual es genial al combinarlo con artes cuerpo a cuerpo. En síntesis, ella sí sabía cómo actuar.
Tabitha, nunca se planteó un escenario de esa manera. Aunque era difícil que una persona superara sus barreras, ella era considerada un prodigio en la magia. Pero al ver a Naruto pelear y usar su "magia", ¿podría ser suficiente? Pensaba, luego miró levemente a Kirche. Su amiga no tenía idea de qué responder. Algo era cierto en ese momento, Tabitha supo que ellos tenían una venda que impedía ver el mundo con más claridad.
— Retrocedería y plantaría una nueva estrategia. — Habló Tabitha. Karín asintió.
— Tienes razón Tabitha, es lo que se haría naturalmente. En el otro lado del mundo existen ninjas, personas que combinaron la magia con artes llamadas taijutsu. Se volvieron muy poderosas.
— Sí, eso lo sabía. Naruto me comentó de ello, como también que aprendió mucho de ellos. — Dijo Tabitha con su suavidad característica. Louise, la cual bebía, se detuvo y dice.
— ¿Los ninjas?, he oído de ellos. ¿No son los que usan una especie de magia élfica muy antigua?
— Tienes razón Louise. — Dijo Naruto. — Esa especie de magia es muy poderosa.
— ¡Un momento! — Exclamó Kirche, deteniendo así la conversación. Todos voltearon a verla. Muchos otros nobles estaban atónitos ante lo que decían. ¿Magia más poderosa? — ¿Qué es esa especie de magia? ¿Cómo puede ser más poderosa? — Karín carraspeó y dice con suavidad.
— Mira, los ninjas son sigilosos y capaces de usar su magia en distintos hábitats. ¿Ustedes pueden volar o flotar? Ellos pueden caminar por el agua o escalar paredes con el uso de chakra. El chakra es la energía vital que hay dentro de ellos, esta está en mayor concentración dentro de ellos; por si te preguntabas.
— M-me parece ilógico.
— Además ellos pueden llevar su "energía" a distintas partes de su cuerpo. Esto logra hacer que un puñetazo sea 30 veces más poderoso. También, aplicando lo anterior dicho, pueden dar enormes saltos y mejorar su resistencia al caer.
— Suena interesante. — Dijo Louise y prosigue. — Si nosotros pudiéramos hacer eso hundiríamos embarcaciones con facilidad.
— Por eso, en ese lugar todo se refuerza con chakra. Sentidos, fuerza, resistencia, tacto u olfato.
— No olvidemos mi táctica preferida, clones de sombra.
— ¡¿Clones de sombra?! — Preguntaron al mismo tiempo Saito y Kirche.
Saito estaba sentado en el piso comiendo una sopa, observó y escuchó la conversación en completo silencio. No dio ningún comentario, pero parecía ser muy importante e interesante.
— Sí, esa táctica solo la pueden usar personas con reservas de energías vitales exageradas. — Explicó Karín, esta agarró su taza de té y sorbió un poco.
— Entonces, solo pueden usarla aquellos con grandes reservas. — Dijo Louise que sorbió un poco de té. — He visto a Naruto usar esa táctica varias veces.
Ahora Kirche miró a Naruto muy sorprendida. Al Igual que muchos nobles y plebeyos, los profesores escuchaban con sumo cuidado, es más, ¿quiénes eran esos dos? No querían actuar por la capa que llevaba Karín, la cual la convertía en parte de alguna realeza. Ellos podían preguntar, pero era mejor escuchar primero.
— Yo también. — Tabitha cambió de página. — ¿Cuál sería la máxima cantidad que puedes crear Naruto. — Este comenzó a pensar y responde.
— Podía invocar alrededor de 10000 clones, pero eso fue después del experimento… ahora, creo que soy capaz de invocar 500. Sufriré fatiga… ¿eso responde tu pregunta ama? — Tabitha asintió.
— Es normal en ti primo, tienes sangre Uzumaki, un antiguo clan con reservas exageradas. Maestros del sellado y antigua arte oculta.
— Sí, eso ya lo sabía prima. Me contaste la historia de nuestro clan durante tanto tiempo que ya me la sé.
— ¡Un momento! — Kirche alzó la voz. — En primera, ¿quién eres tú y por qué conoces a la zero? Segunda, ¿eres parte de la realeza? — Karín se mantuvo estoica, solo acomodó sus lentes, ella sabía que en cualquier momento preguntarían eso; algo que agradecieron los profesores.
— Mi nombre completo es Karín Uzumaki. Y conozco a Louise gracias a mi primo, Naruto. Somos algo como… "amigas".
— ¿Amigas? — Dijo Louise. — ¿Somos amigas? — Karín rodó los ojos.
— ¿Cómo le dirías a alguien que duerme en tu cama?
— Ladrona roba camas.
— Piensa lo que tú quieras… — Karín miró a Kirche. — prosiguiendo con lo tuyo. Sí, soy algo así de la realeza. Soy la reina de un pueblo al otro lado del mundo, llamado Sunarape.
— ¡Espera…! ¡¿REINA?! — Exclamó Kirche muy sorprendida, muchos otros escupieron sus bebidas o tragaron sus comidas con fuerza. — ¡¿ERES REINA?! — Kirche señaló a Karín. Karín asintió levemente. Kirche ahora señaló a Naruto. — ¡¿ENTONCES TÚ ERES UN PRÍNCIPE?!
— No, yo no soy nada de eso.
— Naruto no es príncipe, él más bien es un embajador político. Aunque veo que prefiero ser guardaespaldas/amo de casa.
— ¿Qué puedo decir prima? Algunos hallan la felicidad en discusiones o tratados, y otros defendiendo y limpiando. Ese soy yo, limpio y trapeo de día y pateo culos de noche.
— En mi barrio les llamábamos jotos. — Louise escupió todo su té, curiosamente se lo echó todo a Kirche. El que había dicho eso fue Saito.
— Vuelve a decir eso… — Dijo Naruto, este tomó un cuchillo y con violencia lo clavó en la mesa. — Y te daré bati leche. —
— ¿Bati qué? — Dijeron todos.
…
Minutos después.
— ¿Entonces eres embajador? ¿Cómo terminaste como guardaespaldas de Tabitha?
— En realidad, Naruto hizo una alianza con mi familia. — Respondió Tabitha bajando su libro y viendo a Kirche fijamente.
— Vaya…
— En realidad, soy el prometido de Tabitha… — En ese momento, todos dejaron de comer, los profesores estaban de piedra. Kirche quedó estupefacta, Louise, como Karín, siguieron bebiendo té. Saito sorbió de su sopa.
— ¡¿QUÉÉÉÉÉÉÉ?! — Gritaron todos.
Tabitha cerró su libro, y comenzó a pegarle con el libro a Naruto.
— ¿No tenías que ocultar eso? — Preguntó Louise.
— Sí… pero me era aburrido. Además es obvio que haría eso, soy Naruto, por Dios.
Karín solo suspiró de cansancio, ella sabía que en cualquier momento su primo diría eso en voz alta. Ella lo conocía perfectamente, tanto sus defectos como virtudes. En cualquier momento lo diría sin importa qué o quién. Al menos era algo que no involucra al resto de la misión… hasta sonaría más creíble que fuera el prometido de Tabitha.
— ¡¿TENÍAS NOVIO TABITHA?! ¡¿Y NUNCA ME LO DIJISTE?!
— Sssshhh, luego te cuento. — Tabitha convenció a Kirche con una voz silenciosa. De igual manera no quitó el mal humor de Tabitha. — No tenías que decir eso en voz alta, Naru.
Naruto solo alzó los hombros y no le dio más importancia. Tabitha suspiró, en ese momento, Naruto envolvió a Tabitha con ambas manos y dice.
— Al menos ya tengo que dejar de fingir que no tenemos nada.
— ¿Cuándo? ¿Cómo? — Preguntó Kirche desconcertada al ver a su amiga siendo envolvida en los brazos de ese escultural… Naruto.
— Larga historia. — Solo respondió Tabitha, abriendo de nuevo su libro y perdiéndose en su lectura.
Sin que nadie se diera cuenta, debajo de la mesa, Louise le pasó una bolsa llena de monedas a Karín. Todo mientras pensaba en que fue una mala idea apostar contra ella. Diablos, sí tenía razón.
…
Un pequeño resumen de lo que aconteció después. Hubo una pequeña clase, en esta Louise aprovechó de explicarle unas cosas a Saito sobre el mundo. Luego vino la fiesta del té, curiosamente Saito terminó peleando con Guiche por una discusión. Saito derrotó fácilmente a Guiche, gracias a que Naruto le dio una espada. Lo cual nos lleva al presente, o noche.
Todo el grupo estaba en la habitación de Louise. Esta no sabía que su cuarto se convertiría en punto de reunión.
— Bueno, — Dijo Karín. — primero que nada, gracias a Louise por prestarnos su habitación.
— ¡Yo no he prestado nada! ¡Ustedes solo se metieron y alzaron una barrera! — Exclamó Louise con molestia desde su cama. Saito estaba en su paja.
Naruto llevaba una gran pancarta y Tabitha una pequeña bolsa. Estos miraron a Louise de manera estoica. A Naruto le resbaló la molestia de Louise, es más, colocó la pancarta en la mesita de Louise.
— Bueno, — Dijo Naruto como su prima. — gracias a Louise por prestarnos su habitación. — Louise gruñó con molestia. — Bien, ¿se preguntarán por qué la pancarta?
— ¡En realidad no! — Esta voz aniñada era la de Sylphid, la cual estaba parada en la ventana con la mano derecha en lo alto. Louise solo suspiró pesadamente.
Saito se quedó sorprendido y asustado.
— Gracias por unirte con nosotros Sylphid. — Naruto señaló un campo a la izquierda de Tabitha. Esta corrió vigorosa y se puso ahí. Saito iba a preguntar, pero Naruto siguió. — Siguiendo con lo anterior, he de decir que lo vamos a hacer aquí va hacer un resumen de lo que va a suceder y cómo debemos afrontarlo… — Louise alzó la mano. — Habla Louise.
— ¿Por qué?
— Porque se me da la puta gana Louise, por eso.
— No encuentro fallas en tu lógica Naruto.
— Bien. — Naruto tosió suavemente. — Sunarape no existe… — Naruto se quedó viendo la pancarta por varios segundos… luego minutos, lo cual se volvió incómodo.
— ¡¿Qué putas hacés primo?!
— Estoy intentando usar la telequinesis para escribir de manera mágica, como en Hogwarts.
— ¡Eso no se puede hacer! — Gritó molesta Louise tocándose la frente.
— ¿Cómo qué no? — Dijo Saito llevándose todas las miradas. — ¿Son magos? Son capaces de hacer cosas que no se pueden, ¿y no pueden mover un lápiz para escribir?
— ¡Ves! — Exclamó Naruto con ambas manos en lo alto. — Es lo mismo que pregunto.
— No se puede, punto. — Habló Karín, cerrando de una vez el tema.
Naruto chasqueó la lengua y agarró la bolsa de Tabitha y se la lanzó a Saito. Esta le cayó en la cabeza… (PIIII; TOMA 2) Naruto chasqueó la lengua y agarró la bolsa que llevaba Tabitha y se la lanzó a Saito. Esta la agarró y pregunta.
— ¿Qué hago con esto?
Naruto parpadeó un par de veces y corrió dónde Saito. Abrió la bolsa y lo que había dentro eran unos pilots y unos perfumes. Nuestro héroe agarró un pilot de color negro y dice.
— Esto es un pilot. — Naruto zafó la tapa. — Sirve para… — Naruto esnifó la punta del pilot. — escribir y… — Volvió a esnifar. — ¡aaah! Es mierda de la buena. — Volvió a esnifar. — ¡AAAAH! Perfecto… — Dijo Naruto como drogo.
Rápidamente sacudió la cabeza y tapó el pilot. Karín solo rodó los ojos, Louise, como el resto, no entendió.
— Vale, dime y apuntaré.
…
Ayer en la noche:
— Antes de que se vayan a dormir, primo, Char, vamos a montar una historia para mañana. — Habló Karín, deteniendo a Naruto y Tabitha que estaban a punto de salir. — ¿Alguien tiene alguna idea, o quiere aportar algo?
Naruto se giró y miró a su prima, su vista estaba cansada, estaba demasiado agotado, tanto física como mentalmente. Este alzó su mano y levemente vio a su chica, con voz suave, dice.
— No, mañana improvisaremos sobre la marcha. — Y se fueron.
Fin.
SECCIÓN DE EXCUSAS:
Hoy presentamos, ¿por qué no has subido capítulos en estos meses, boludo?
Hola, soy Dani, "aplausos genéricos" el creador de esta historia del orto. Primero que nada, me gustaría agradecer a todo aquel que sigue esta historia y la apoya, tanto como sho… dejando eso de lado, sigo. Segundo, no sé por qué dejé de escribir esta historia… no tengo más excusas. Llamémoslo que me entró la vagabundería.
Fuera de bromas. Lamento haber tardado tanto, he tenido raros momentos en estos últimos meses, como dejar mi trabajo porque el hijo de puta piensa que trabajar 14 horas es normal y genial. Ni 12 horas a la semana con un día de descanso lo es. Aunque ahora soy tan feliz en mi nuevo trabajo, amo estar con peces, aunque los tiburones aleta negra huelan como a bostezo de mono. Ya me recompuse de ese feo golpe y solo me queda decir que continuaré con esta historia. Probablemente realicé más borradores en mis 3 horas diarias de bus… tengo el ojete plano.
Dejo de contarles mi vida y me gustaría agradecer a cada uno por agregar y seguir esta historia.
agustinalmiron34: ¡Muchas gracias!, me alegra que te agrade la historia y sí, seguirá teniendo momentos bizarros y locos. No sé qué más decir… hablo en serial. Seguiré con esta segunda temporada y si en algún momento dejo de actualizar… andaba de parranda.
fenixrojo36: :O
Kuro Tamashi: Yo dije, ¡es genial!
fdms85: :"3
A los que no dejan su review, no se ganan mención.
