Ninja no Tsukaima no zero.
Capítulo 11: ¿Pretty woman?
Quedamos dónde lo dejamos la última vez.
— Vale, he anotado todo lo necesario. — Saito tapó el pilot y se sentó.
Naruto y Karín se quedaron viendo de manera fija lo escrito por el chico. Louise, Tabitha, menos Sylphid, la cual no sabía leer, no entendieron.
— Una anotación para ti Saito. — Dijo Naruto con voz muy solemne. — La próxima vez… no, te conseguiré un libro de caligrafía, porque esa puta letra, es del diablo. ¡Mira ese kanji! Parece como si 3 personas ahorcaran a un negro… y ni siquiera está feliz. (GOLPE)
— ¡Tonto! — Exclamó Karín. Naruto cayó en el suelo con un fuerte chichón, mientras decía el número ganador de un bingo. — ¿Acaso no lo entiendes?
— Yo en realidad no entiendo. — Dijo Louise alzando la mano con una media sonrisa. Rápidamente Karín la fulminó con la mirada. Esta bajó la mano y comenzó a silbar falsamente.
— El acaba de escribir en nuestro idioma.
— Si, eso ya lo sé. — Naruto se recompuso en el suelo y se mantuvo sentado en flor de loto. — Por eso me quejo, y porque parece racista que 3 blancos ahorquen a un negro… (Báculo) — Y Naruto volvió a besar el suelo mientras hacía la mano cornuda.
— Tonto.
Karín suspiró pesadamente, ¿en serio su primo era tonto? ¿O solo se hacía?, porque si fuera así… vaya. Karín tomó la pancarta y sin querer, ahora que lo vio de cerca… de verdad, ese kanji parecía a 3 blancos ahorcando a un negro. Pero ella no diría eso.
— Saito, ¿dices que eres de una isla llamada Japón?
— Sí, y solo hay una luna.
— Bueno, esto es normal. Estamos en el multiverso, cualquier cosa es posible. No le daré más vueltas...
— Sí, como que también todos hablamos en el mismo idioma, y la escritura de halkeginia difiere de la nuestra. Eso es algo que no tenía contemplado el creador, o le dio paja.
— ¿De qué putas hablás Naruto? — Expresó Louise su molestia, Naruto iba a abrir la boca, para decir, tal vez, una babosada. — Mejor no digas nada.
— Siguiendo con lo que decía. Todo está debidamente anotado, todos los pasos que hará Reconquista. Todo empezará en 1 mes, respecto al horario de mi país. 29 días, sería la fecha exacta. Y en 1 mes llegarán las vacaciones.
— Comprendido. — Dijo Tabitha y Louise asintió.
— En una semana y 2 días Fouquet atacará la academia, irá a por la bazooka. 4 días después será el día del vacío. Una semana después llegará la reina y le pedirá a Louise que vaya a Albion. Mientras tanto, en estos momentos reconquista toma puestos políticos importantes en Tristain como en Galia y reunirá fuerzas.
— ¿Algún plan prima?
— Solo uno primo, y es el más arriesgado. Durante esta semana iré a Tristain y acabaré con la vida de todos estos políticos.
— Vaya, harás el trabajo que solía hacer.
— Sí. Mientras tanto, tú irás a Galia y rescatarás a tu suegra.
— ¿Luego? — Preguntó Naruto.
— Yo y Louise hablaremos con la princesa. Le prestaré mi ayuda, tal vez no lo sepas, pero… — En ese momento, Karín apretó su mano derecha, y esta se volvió completamente de color platino. Algo que dejó muy sorprendido a todos. — Mis poderes han vuelto.
— ¡Increíble prima! Yo espero que los míos no vuelvan, odiaba tener que siempre usar una transformación para no verme como un testículo.
— ¿De qué coño hablas Naruto? — Louise acomodó su pelo, pero de manera fija vio a Naruto. Si es cierto, pensó Naruto al recordar que nunca le dijo eso a Louise.
— Habla de que siempre iba transformado, porque su poder mermaba su físico. — Respondió Tabitha. Louise vio a Naruto, el cual comenzó a silbar de manera muy falsa.
— ¿Nunca me contaste eso?
— *Silbido*
— Naturalmente nunca lo hizo ni con el pueblo. Solo yo sabía su secreto, y no sabía que Char lo sabía. Pero veo que decidió no ocultarle eso, algo considerado debido a que son pareja.
— Un momento, ¿qué significa todo eso? — Karín tosió y respondió.
— Simple. Los poderes de Naruto destruían gran parte de su piel. Era un arma de doble filo, por eso siempre usaba una transformación, y por eso no notaron un gran cambio.
— Si, no te lo conté Louise. No es porque no confiaba en ti, sino porque es un secreto oscuro… aunque no tanto como el aparente racismo oculto de Saito.
— ¡YO NO SOY RACISTA!
— En realidad no importa Naruto. Aunque me molesta que Char lo supiera antes que yo, es decir, es mi guardián… — Louise agitó suavemente su pelo y se recostó en su cama. — Entonces, ¿qué haremos Karín?
— Me alegra que preguntes Louise. — Karín caminó a la cama de Louise y se sentó a la par de ella. — Tú hablarás con la princesa, y como eres su amiga de confianza, le contarás todo.
— Un momento. — Louise se recompuso rápidamente en su cama y miró fijamente a Karín. — ¿Esperas que le cuente la verdad a la princesa?
— Una media verdad, dirás que soy la princesa de un reino muy lejano que se vio dañada debido a reconquista. Darás la lista de los hombres y dirás que es ultra secreto.
— ¿Y cómo haremos para pasarte por una reina? No tienes un ejército o un carruaje.
Karín se quedó viendo fijamente por un par de segundos, hasta que de repente *PAM*, le metió un buen zape. Todos, en ese momento solo dijeron "uh, eso debe de doler". Este golpe la mandó acostada a la cama. Louise rápidamente se recompuso, solo que muy furiosa.
— ¡¿QUÉ HACES TONTA?! — Exclamó Louise sobándose el lugar golpeado.
— ¿De verdad que eres tonta, o comes lápices?
— ¡¿POR QUÉ, QUÉ HICE MAL?!
Karín dice con voz ronca y burlona.
— Usaré los clones de sombra, ¡daah! — Louise solo dijo. "¡Ah ya!" Pero eso no iba a quitar el gran chichón que le dejaron a un costado de su cabeza. — Dejando eso de lado, ¿algún punto más que debemos de cubrir?
— ¡Yo! — Karín le cedió la palabra a Naruto. — Todavía no hemos hablado de esa elfa que encontraste en el bosque, y que aparentemente tiene una hermana mayor.
— Tienes razón primo, la elfa se llamaba… Tiffany. La hermana era… ¿cómo era?
Naruto miró fijamente a su pensativa prima, las cuales daba pequeños y suaves golpes a su cabeza.
— Vamos prima, yo confío en ti, más que Louise y en el racista. — Louise solo masculló unas palabras de odio, y Saito iba a reprochar gritando que no era racista. Pero antes de que alguien dijera algo, Karín golpeó su puño izquierdo en su palma derecha. Con una cara de satisfacción dice.
— Ya me acordé, se llamaba Matilda.
— ¿Cómo la de esa película de magia?
— No… claro que no primo. — Karín miró a Louise, la cual solo rodó los ojos. — Solo tenemos que encontrar a la chica llamada Matilda.
Tabitha alzó la mano, ella tuvo su turno para hablar. Todos prestaron la debida atención.
— Por qué mejor mañana no hablamos con el director. Él tal vez sepa algo.
— Buena idea Charlotte. — Karín se levantó de la cama y con voz de mando dice lo siguiente. — Bueno, dicho eso, esta reunión en el cuarto de Louise, patrocinada por Louise, se acaba.
— Sí, ¡LÁRGUENSE DE MI PUTO CUARTO! — Gritó Louise con Odio. Naruto solo alzó las manos mientras ponía una cara de tristeza, muy falsa por cierto.
— Ahora el cuarto es puto, ¡ay sí! ¡Ay sí! ¡UN MOMENTO! — Gritó Naruto… y recibió un libro en toda la cara por parte de Louise.
— Tarado… — Susurró Louise. — Que la barrera ya no está.
— Mi culpa. — Respondió Naruto mientras el libro caía lentamente de su cara… muy lento. — Lo que trato de decir es que no pueden salir de la academia así por que sí. — Karín meditó lo dicho por su primo, tenía razón, si ellas saldrían así como así, tendrían represalias en el futuro.
— ¿Tú preocupándote por esas cosas? — Preguntó sorprendida Karín, Naruto asintió suavemente. — ¡¿Quién eres y qué has hecho con mi primo?!
— Muy gracioso. — Naruto carraspeó y siguió. — Louise, creo que deberíamos idear un plan. Tú debes entenderlo.
Louise tuvo que darle la razón a Naruto. Si se fueran sin dejar rastro sería perjudicial para ella, especialmente por sus hermanas. Ellas le perseguirían, aunque con sus nuevos poderes dudaba que fuera posible… maldita sea, Naruto resolvió un problema a futuro que nadie contempló. Louise pensó en ese momento que lo que dijo Karín era cierto.
— Muy cierto Naruto… ¿algún plan? — Nadie respondió… hubo un silencio por unos segundos, hasta que.
— ¡Yo sé! — Habló Sylphid, bueno, exclamó. — ¿Qué tal si usan a sus madres?
Demonios, pensó Louise, ahora la lagartija voladora era inteligente… los hertz deben estarles afectando.
— Es una buena idea… — Dijo Saito. — Se transforman en la madre de Louise y Tabitha, solicitan una semana para resolver unos asuntos familiares urgentes.
— Bien. — Louise resopló, era un plan muy infalible. — En una semana resolveremos lo de Fouquet y buscaremos a Matilda. Luego partiremos, por una semana, antes de que la princesa venga y nos pida ir a Albión. Cuando ese momento llegué deberemos tener las suficientes pruebas para atrapar a los altos mandos políticos corruptos.
— Sí, — Afirmó Karín — primero acabamos con los lacayos y luego a por los peces gordos.
...
Al día siguiente:
El plan era de la siguiente forma, según Louise, debía hacer lo posible para que Saito fuera lo más normal a un familiar. Por lo cual, en el día del vacío irían al pueblo a por un arma, a lo cual Karín respondió que existía un arma que hablaba. Sabía la ubicación exacta de tal lugar, por lo cual otro problema se resolvió.
Aunque hoy, en plena mañana, y con los molestas quejas de Naruto, sobre que odia levantarse temprano. Todos estaban presentes en el patio vastri, a las 5:00 am. Estaban Charlotte, un malhumorado Naruto, la dragona Sylphid, Saito… solo faltaban Karín y Louise. Según Saito, ambas comenzaron a charlar sobre moda y eso les llevó a una sumamente amena charla hasta pasadas de las 2:00 am.
Cuando ambas llegaron, venían como dos chicas desechas. El pelo terriblemente desordenado en ambas, unas horribles ojeras, la ropa sumamente mal desordenada y fuerte olor a perfume; este no ocultaba para nada como se veían, tanto que Naruto dio un grito, y dice.
— ¡OSTIAS! ¡SE VEN HORRENDAS CHICAS! — Las chicas gruñeron y mascullaron unas palabras de odio contra Naruto, el cual, de manera veloz, se escondió detrás de Tabitha. Luego las señala y dice con fuerza. — ¡EL PACHULÍ NO OCULTA QUE SE VEAN COMO SARAH JESSICA PARKER SIN PEINAR!
Y pam, Naruto recibió algo parecido a un libro enorme en la cara por parte de Louise, la cual estaba apuntándole con su varita. Mientras decía palabras de odio contra él, estuvo a punto de conjurar otro hechizo, pero mejor se calmó y guardó su varita. Con un poco de molestia dice Louise.
— Si ya nadie tiene nada tonto que decir. — Naruto abrió la boca para decir algo, pero se detuvo al ver como Tabitha alzaba el báculo con forme más abría la boca. — Todos ya tienen planeado que se hará. — Karín dice.
— Le preguntaremos al director de esta academia si conoce a una tal Matilda. — Naruto abrió despacio la boca, pero de igual manera el báculo de Tabitha se alzaba conforme más la abría… eso sin ni siquiera mirarlo, daba miedo. — Deberá ser fácil.
10 minutos después:
Todos, menos Sylphid, estaban en la oficina del director, pero su plan se había venido abajo. Aparentemente el director Osmond tuvo que partir por 2 días a resolver una especie de papeleo extracurricular. Con eso el plan del grupo se vino abajo. Karín, sin querer rendirse ve a la chica que era asistente de Osmond, Longueville. Con ganas de no darse por vencida se acerca a ella y le pregunta con mucha seguridad en su voz.
— Necesito saber algo urgentemente, como vos sos su asistenta deberías poder resolverla. — Longueville dejó de escribir y mira a la chica con un poco de sorpresa; con una sonrisa ella le responda.
— Claro, señorita…
— Uzumaki, Karín Uzumaki de far lands.
— Señorita Uzumaki, puedes preguntar si así lo deseas, aunque no creo poder ser capaz de ayudarte tanto como lo haría el viejo.
Karín miró a Naruto, este le asintió y le dice la chica a Longueville.
— Mira, estoy en una misión secreta para encontrar a una señorita llamada Matilda de Saschen-Gotha. Ocupo saber su ubicación o último paradero posible.
Longueville ladeó la cabeza, como si no entendiera. Luego de unos segundos dice.
— Ok… eso no lo sé. — Naruto alzó una ceja, algo que no dejó pasar por alto Longueville, como si pudiera ver por encima de su máscara. — Creo que oí al director hablar de ella, aparentemente estaba en…
— Albion, sí, lo sé. Una chica elfa llamada Tiffany me habló de ella como su hermana, o algo así. Necesito encontrarla, ella corre un grave peligro.
La cara de sorpresa de Longueville no se hizo esperar. Tanto que Louise sospechaba algo… pero no recuerda. Era relacionado con Fouquet, osea ella… una vez habló con la reina de ella. Su nombre era… cómo era, pensó. Mafalda, Marialda… diablos, se maldijo a sí misma. Todos sabían que Longueville era una tapadera.
Naruto era el que más sospechaba algo, primero, era el único capaz de saber que en la primer pregunta Longueville mintió. Gracias detección de sentimientos. Segunda, estaba algo nerviosa, y lo notaba por sus temblorosas manos. Aunque tal vez podía ser porque algo oculta. Por lo cual Naruto dio un paso al frente y se puso a la par de su prima. Longueville notó al chico, rubio y de ojos azules. El supuesto primo de esta chica y prometida de la señorita Tabitha.
Aunque para ella no engañaba a nadie, lo vio por sus ojos. Este chico sabe más, como también ha asesinado. Se dice que cada vez que matas a alguien, una pequeña parte de tu alma muere con aquel. Longueville era capaz de poder sentir o ver eso. Él era peligroso.
— Mira. — Dijo Naruto colocando una mano en el escritorio. El golpe hizo que Longueville volviera a la realidad. — Tenemos asuntos muy urgentes con Matilda, si no sabemos su paradero, ella, y Tiffany correrán un gran riesgo.
— Yo… umm… ¿cómo?… em… mira. — Naruto rápidamente se dio cuenta de algo.
— Sabe mucho cachorro… será mejor que pases al plan B.
— ¿Cuál era el plan B?
— ¡IMPROVISAR!
Tabitha lo había notado, como todos, Fouque o Longueville escondía información. Naruto no tolera la ignorancia de desinformación. Por lo cual, ante una atónita mirada de Saito y una horrorizada de Longueville, Naruto hizo aparecer una gran katana de sus manos y dejándose de niñadas dice con molestia.
— ¡YA ME HARTÉ DE JUEGOS FOUQUET! — Bramó Naruto con tanta fuerza que hizo que Fouquet retrocediera ante ser descubierta tan fácilmente. Tabitha apuntó a Fouquet con su varita y Karín agarró a Fouquet por detrás. Louise rápidamente insonorizó la habitación. Saito no sabía qué hacer, solo permaneció rudo en su posición. — ¡RESPÓNDEME DE UNA JODIDA VEZ, ANTES QUE TENGA QUE ASESINARTE POR ESTAR CON RECONQUISTA!
Fouquet se asustó, ya han descubierto sus planes unos chicos, es más, si intentaba moverse sentía como la chica Karín apretaba sus brazos. Se sentía como si se los fuera a fracturar, incluso si daba un paso en falso, Naruto la degollaría sin piedad. Para peor, estaba la chica de pelo azul, Tabitha, apuntándole con una fría mirada. Lo que más le aterró, fue la señorita Vallière, la cual hizo un hechizo sin explotar, como si supiera qué hacer. Estaba atada… no sabía qué hacer.
— Yo… yo… — Balbuceó Fouquet sintiendo como el filo de la espada del chico se acercaba a su cuello. Lágrimas bajaron por sus pómulos y solo dice… — ¡YO SOY MATILDA!
El aura del lugar bajó, como el instinto asesino de ese rubio. Pero eso no impidió que los demás dejaran de verle fieramente. Había dicho la verdad, ella era esa chica que andaban buscando… pero un terror vino a su mente, ¿qué le harán?
— ¡CIERTO! — Exclamó Louise llamando la atención de todos. Luego señala a la auto proclamada Matilda. — ¡Ya me acordé, Fouquet era Matilda! ¿No sé cómo se me olvidó?
Pero ni Tabitha o Karín dejaban de ver a Fouquet con enojo. Hasta que Naruto alzó sus manos y dice con tono amigable.
— Louise tiene razón, la detección de sentimiento de Kurama no se equivoca, de igual forma. — Señaló a Longueville. — Ella es Matilda.
Tabitha dejó de apuntar a Matilda, aunque Karín no la soltó. Eso molestó a la chica que dice con molestia y tratando de zafarse.
— ¡Ya saben que soy Matilda, al menos suéltame! — Pero recibió una negativa por parte de la chica, lo cual hizo que sus terrores afloraron de nuevo. Pero Naruto caminó al frente y alzó la cabeza de Matilda, para que la viera de cara a cara. Matilda bufó molesta.
— No te soltaremos hasta que jures lealtad a la verdadera princesa de Galia.
Matilda detuvo su pésimo intento de soltarse y ve a Naruto con… no entendía qué pasaba. Tabitha dio un paso al frente. Matilda la vio… ella acaso era… pero antes de dilucidar algo, la chica Tabitha dice.
— Eso no hace falta Naru. Mientras jure ser un agente doble tendrá todos los beneficios.
— ¡Imposible! ¡Tú estás muerta!
— ¿Se ve como si lo estuviera? — Preguntó Naruto. — Karín sigue tú.
— Escucha atentamente Matilda. Reconquista te engañó, Tiffany no será puesta bajó su seguridad, le harán cosas terribles, cosas que podemos evitar.
— ¡IMPOSIBLE! ¡SOLO ES LLEVARLES EL BÁCULO DE LA DESTRUCCIÓN Y ESTARÁ!… ¡ESTAREMOS A SALVO!
Karín negó, y comenzó a decirle cada uno de los planes de Reconquista, uno tras uno. Como también que participaciones tendrá, o mejor dicho tendría si se une a ellos. Como también asegurar a Tiffany de los perros de Reconquista.
TIME SKIP.
Matilda ya estaba calmada y sentada en su silla en la oficina de Osmond. Todavía no creía cada uno de los puntos. Pero al menos podía salvarla y salvarse. Ya estaba sola y solo meditaba cada una de las palabras del grupo. "Agente doble" "Llévales el báculo y veme en la cabaña, diles que funciona". Aún Matilda no sabía qué era ese pequeño dispositivo, supuestamente cabía en la oreja y permite comunicación instantánea. Como también la pequeña "pistola de energía". Solo la podía usar en emergencias.
— Ahora soy un agente doble… espero que cumplan parte de su promesa. "Vanish". — Murmuró la chica, y el dispositivo en su oído desapareció.
…
Varios días después:
El golpe de Fouquet fue todo un éxito, logró robar el artefacto con mucha facilidad y fue a ver a Naruto a dicha cabaña, el chico solo se encargó de quitarle el misil y enterrarlo. La primera fase de Fouquet acabó con creces. Ahora debía volver a la academia y seguir como si nada. Gracias a Naruto y Karín que taparon sus huellas. Grata fue la sorpresa al darse cuenta que ambos chicos podían convertirse en ella misma, o cualquiera si lo desearan. Eso solo hizo la misión más fácil.
Así volvemos a la academia, en un patio, dónde Saito y Naruto charlaban. El segundo obligaba al primero a entrenar…
— Sigue así, no puedes estar escuálido si quieres estar con nosotros. — Dijo Naruto con fuerte voz de mando, vestido como un militar, con un gorro verde, camisa de botones verde, pantalón verde y unas gafas negras. Todo junto a un gran potro.
— ¡Va!... no… soy… tan rápido. — Trataba Saito de decir en cada una de sus series de lagartijas.
Naruto solo rio de manera diabólica. Este, siendo el hijo de re mil putas, rubio de mierda (¡EY!) y cabrón. Saltó sobre Saito, creando así mucho más peso. Saito gruñó a sentir ese peso extra, pero no se quejó. La última vez que se había quejado por el entrenamiento del rubio tuvo que correr por todo el campus mientras Naruto lo perseguía con una pistola de paintball. Maldita sea, el rubio tenía una puntería muy envidiable; con solo decir que ninguna falló.
Cuando el entrenamiento acabó, Saito corrió a la primera fuente de agua que vio y tomó como si no lo hubiera hecho. Naruto rio fuertemente y se sentó en el piso; Saito volvió a él y le dice con un poco de rencor por el entrenamiento.
— ¿Sabes? No creo que tu entrenamiento sea aceptado en cualquier lugar, ni siquiera como entrenador del ejército rojo.
— Me vale topi. Además, el entrenamiento te ayuda, estás obscenamente flaco y sin músculos. ¿Qué hacías en tu mundo? ¿Dormir, comer, pajearte y dormir?
— Estudiaba, en mi mundo esa es una manera para progresar. — Naruto miró al chico con una mirada boba, luego suelta una pequeña risa.
— Si vuelves a tu mundo, aprovecha esa oportunidad. Mírame a mí, úsame como ejemplo, nunca estudié y ahora soy un tarado que se prepara para otra guerra más. Mi punto es este, esfuérzate en todo lo que hagas Saito, y serás el mejor. Ahora estás con nosotros, y me caes bien; protege siempre a Louise.
— Louise había dicho algo de qué eras su primer familiar. ¿Cómo?
— ¿No te lo expliqué? — El negó. — Mira, sí, lo soy. Pero no puedo estar al pendiente de ella, por eso te estoy entrenando. Tal vez no sea el mejor entrenador, pero a la hora de la verdad, notarás esos cambios mi amigo. — Naruto tomó un poco de agua de su cantimplora. — Y respondiendo a tu pregunta, sí, lo soy. Además no sé por qué, me pasó como tú. Solo llegué acá y listo. Otra cosa, cuando estemos en acción, haz todo lo que diga. No te hagas el héroe, ese trabajo es el mío.
— Lo tendré en cuenta. — Saito resopló un par de veces, luego dice con un poco de cansancio. — Por cierto, Tabitha y Louise se lo manejaron bien con eso de sus madres. No sabía que existía alguna poción que permitiera al usuario convertirse en otra persona.
— Yo tampoco, lo había visto en una película, luego le pregunté a Montmorency y para mi sorpresa… ¡poción multi jugos! — Naruto se estiró y luego dice con calma. — Y yo que ya había creado una canción para cuando Karín y yo nos convirtiéramos en sus respectivas madres.
— ¿Cómo, cómo? — Preguntó Saito con gran duda y cara de alta perplejidad. — ¿Una canción?
Naruto asintió y comienza a chasquear los dedos suavemente. Mira al cielo y dando unos cuantos pasos al frente comienza a cantar y a bailar al tono de...
— ¿Alguna vez has escuchado 'pretty woman'? La canción dice así. *Suplantando, a la mamá de Louise, suplantando, para divertir. Suplantando… a pintamonas, suplantaré, y la cara yo les pintaré. Suplantando, a la mamá de Tabí. Suplantando y diciendo ^oye sí^. Suplantando… con una semana de antelación, y nos vamos a nuestra misión.*
Ante tal… "estrofa hilarante" Saito se quedó ahí, cómo sí… como sí. ¿A quién engaño? Saito comenzó a reír como nunca antes lo había hecho, la canción le pareció muy chistosa, especialmente el baile que hizo Naruto para acompañar su "canción de un párrafo".
Después de unos 3 minutos de risas:
Saito y Naruto seguían con su "entrenamiento infernal".
— Tengo una pregunta Naruto.
— Pregunta, antes de que me haga viejo.
— ¿Sales con Tabitha? — Naruto asintió. — Me preguntaba, ¿qué pasaría si algún día terminaran su relación abruptamente.
Naruto se congeló en ese momento *como si fuera la chiripiorca del Chavo* y no supo qué responder.
— Hola. — Saito trató de despertar a Naruto, pero sus esfuerzos fueron en vano. Saito solo alzó sus hombros como respuesta y se fue. Claro, agradeciendo a los Dioses por detener ese entrenamiento del mismo infierno. Aunque a Saito le gustaría saber la respuesta.
Mientras tanto, en la cabeza de Naruto.
— "ERROR 404" CIERRE FORZOSO, REINICIANDO.
Al día siguiente.
Saito se despierta en su trozo de paja cuando un raro y fuerte ruido se escucha afuera de la habitación de Louise. Lentamente se talla los ojos… pero, Saito se queda perplejo, nuevamente, al escuchar una voz melodiosa.
— ¿QUÉN HACE RUIDO TAN TEMPRANO?
Chilla Louise mientras comienza a rechinar sus dientes. Pos sí, eran las 6:50 am. Karín no estaba por alguna razón en el cuarto de Louise. Tanto Saito y Louise corren a la ventana, y lo que miran, los deja como… ^ERROR 404 HAS OCCURRED^.
Afuera, y debajo de la ventana que comunicaba a la ventana de Tabitha, estaba Naruto. Vestido con unos vaqueros azules ceñidos, una camisa blanca en corte de V. También sostenía un micrófono y detrás de él había unos parlantes muy grandes. En las ventanas de los dormitorios del lugar, un montón de chicas miraban con corazones en los ojos a Naruto mientras suspiraban. Los chicos, en cambio, miraban con odio repulsivo a Naruto.
Algunos, llevaban una almohada en su cabeza. En una de las ventanas sobresalía una Kirche, que no se creía lo que veía y escuchaba. Literalmente, Naruto, el novio de su mejor amiga, o mejor dicho, prometido. Estaba debajo de la ventana de la chica Tabitha. Cantando una especie de canción romántica, lo hacía como si fuera un profesional.
En cambio, a la persona que le dedicaban la canción, estaba completamente roja. Su Naruto, estaba vestido como un maldito bombón. Mientras cantaba la canción. Mientras tanto, Naruto seguía cantando con furor y pasión a su amada. Una Karín ayudaba tras "bambalinas" con el audio en cuestión.
— ¡Si te he fallado te pido perdón, de la única forma que sé. Abriendo las puertas de mi corazón para cuando decidas volver! ¡Porque nunca habrá nadie que pueda llenar el vacío que dejaste en mí! ¡Haz cambiado mi vida, me has hecho crecer, es que no soy el mismo de ayer… un día es un siglo sin ti!
En ese momento Saito tuvo su respuesta, aunque con muchas horas de retraso. Eso sería lo que haría Naruto si algún día, por A o por Y, Tabitha terminara con él. Aunque sin saberlo, Naruto ese día hizo que todas las chicas lo amarán.
Fin.
Fernando: Gracias, a mí también me gustaría escribir más rápido esta historia, pero no puedo. Ya explicaré porqué. Me alegra cuando una persona dice que le gusta esta historia, lo hago casi siempre para desestresarme y el ver que a la gente les gusta, me pone una sonrisa boba en la cara. :laik:
agustinalmiron34: Muchas gracias por el comentario, y aquí está el siguiente cap. Y muchas gracias por la suerte, te deseo muchas buenas vibras y que pronto puedas encontrar un buen trabajo. Éxitos y sonrisas
Guest: Pos gracias wee...
INFORMACIÓN QUE HA NADIE LE IMPORTA UN CARAJO:
Bueno, tardé un poco en subir este cap, en primera solo faltaban 300 palabras y quería terminarlo de una manera muy atípica. Seguro la cara de todos será de wtf, y esa era mi intención. También he de decir que esta serie estará en espera por un mes, ya que estoy pensando en comprarme una laptop para escribir esta historia, ya que el teléfono me tiene harto... otra cosa más. Tardé un poco más en subir este capítulo porque tenía una deuda con un amigo... quería una nintendo swtich... Gracias amigo, sé que lees esto... .l. Una última cosa, de este capítulo en adelante ya empezará la historia como la conocemos, obviamente habrá toques de como Naruto actuará con ellos.
PSD: La parte dónde Naruto canta es como ver a Elmer Figueroa en la misma canción.
Con eso dicho, Chao, nos vemos en el siguiente capítulo.
