La familia de los Sparda.

Capitulo 5: La cita doble.

- ammm… disculpen, ustedes son Dante-kun y Vergil-kun? – dijo una voz desconocida para ambos gemelos, los cuales al voltear su vista hacia atrás, vieron a dos chicas que usaban un uniforme de una academia desconocida.

La primera era una chica de al menos unos 17 años, su cabello era de color negro, tenía ojos de color violeta oscuro como los de Akeno, y su figura era sumamente voluptuosa, y que cualquiera envidiaría. Al parecer fue ella quien había llamado a los hermanos Sparda.

La segunda era una chica de apariencia un poco mayor a la anterior, tenía el cabello de color azul zafiro, ojos de color violeta, y a diferencia de su acompañante, esta tenía un cuerpo más dotado, cosa que haría que cualquier hombre matara por ella.

Los Sparda al verlas con más detenimiento, reconocieron que eran ángeles caídas, al parecer los estuvieron siguiendo desde que salieron de la academia. Ellos escucharon los rumores de que un grupo de ángeles caídos empezaron a matar portadores de sacred gears, cosa que era sospechosa tanto para las facciones, como para Grigori también.

- sí… somos nosotros, quienes son ustedes y que buscan? – preguntaba el peliblanco mayor con seriedad, ya que al parecer, él y Dante fueron los "afortunados" en ser emboscados por ellos.

- M-mi nombre es Yuma Amano – dice la chica morena que se hace llamar Yuma, fingiendo estar muy nerviosa y con un rubor en sus mejillas.

- Este… mi-mi nombre es Reiri Kurokami – dice la peli azul diciéndose llamar Reiri, y haciendo lo mismo que su compañera.

("De seguro son ellas quienes asesinan a portadores de sacred gears, pero por que vinieron con nosotros? Que será lo están planeando? Apuesto a que han de saber de nosotros, y planean asesinarnos para alzar una nueva guerra") – se decía Vergil en su mente, analizando cada posibilidad de que algo como eso pasara.

("Wow… primero la pelirroja, y ahora los ángeles caídos nos tienen en la mira. Al parecer Vergil y yo somos muy populares por estos lados jeje… además estas chicas están buenísimas, sin duda las caídas son las más sensuales que eh visto en mi vida") – se decía Dante en sus pensamientos, y lo ultimo lo pensó de manera pervertida, mientras se comía con la mirada a ambas chicas.

- Un placer conocerlas a ambas, yo soy Dante, y este es mi hermano mayor Vergil – decía Dante con una sonrisa mientras se presentaba él y a su hermano – ustedes nos buscaban por algo verdad? Pues ambos estamos a sus servicios – termino de decir el peliblanco menor, causando que las chicas se sorprendan, y que Vergil lo mirara como diciendo… "¿En qué demonios está pensando este idiota?".

- B-bueno… n-nosotras los hemos visto pasar por aquí todos los días – empezó a hablar la peli azul muy "nerviosa".

- Y ustedes nos parecieron muy guapos, entonces nosotras pensamos… s-si ustedes q-querían… - segundo la morena, también actuando de manera nerviosa.

- vamos… no se sientan tan nerviosas, si necesitan algo de nosotros solo pídanlo – dice el Sparda menor con una sonrisa, cosa que hacia confundir a su hermano, ya que no tenía ni idea de lo que planeaba este.

- Oye, que es lo que… - Vergil iba a preguntar, pero su hermano le hiso una seña con su mano de que callara y siguiera la corriente.

- Ahora sí, que era lo que querían decirnos chicas – decía Dante dándole la palabra a las dos chicas que estaban frente a él y a su hermano.

- Q-queríamos que… ¡S-SALIERAN CON NOSOTRAS POR FAVOR! – dijeron ambas chicas, esta vez al unísono, con las caras rojas de la "vergüenza".

20 minutos después.

- En serio eres un estúpido! No puedo creer que aceptaras el salir con esa ángel caída, y para qué rayos me involucraste a mí también? Que intentas conseguir con esta tontería? – preguntaba Vergil sumamente molesto, ya que Dante acepto salir con la morena ángel caída, y que a él lo emparejara con la caída peli azul.

- En primera: porque además de que esa chica era sumamente atractiva, pude notar algo al verla a los ojos. Y no solo en ella, la otra también estaba así. Y pensé que deberíamos averiguar el "Por qué" Están asesinando portadores de sacred gears de forma indiscreta. Y en segunda: porque creo que te serviría de experiencia el tener una cita de práctica, para cuando tú y Tsubaki tengan su cita, ya que tendrías alguna idea de que hacer. – dice el peliblanco menor dando sus razones del caso.

- Eres un…! Sabes que, olvídalo. No tiene caso razonar con lo poco que tienes de cerebro, esta es la mas grande idiotez a la cual me has arrastrado otra vez. – dice el peliblanco mayor con una mano en su cara en señal de molestia.

- Oye!... ¡¿A que te refieres con eso de que tengo poco cerebro?! – dice Dante enojado.

- Tus ideas tontas y tus estupideces, son las razones que hacen que tu cerebro sea del tamaño de un maní – dice Vergil con burla y dibujando una sonrisa arrogante.

- Serás un hijo de… - Dante ahora si estaba molesto, ya que ahora lo trataba como a un retrasado mental.

Residencia de los Sparda, horas de la noche.

Ya era de noche y en la residencia de la familia Sparda, el patriarca de la familia se encontraba en la estancia y esperando a que sus herederos llegaran de la escuela, hasta que por fin ambos gemelos peliblancos llegaron.

- Ya llegamos… viejo! – exclamaba Dante, para llamar la atención de su padre.

- Ya estamos aquí… padre. – decía Vergil de manera tranquila.

- Bienvenidos. – fue lo único que el caballero oscuro les dijo a sus vástagos, pero los fulminaba a ambos con su mirada fría y sin emociones, cosa que los hermanos notaron al prestarle más atención.

Dante empezaba a sudar frío por la forma en que su padre los miraba, pero Vergil ya se hacia una idea del por qué su progenitor los miraba de esa forma.

- Mmmm… sucede algo viejo? P-porque esa cara tan amargada? – decía el peliblanco menor con nervios, ya que si las miradas mataran, la afilada mirada de su padre lo volvería un simple despojo de carne humana-demoniaca.

- Todo está bien… padre? – preguntaba el peliblanco mayor, pero ya sabiendo cual sería la respuesta del patriarca de la familia.

- Estoy bien gracias, pero mi pregunta es si ustedes los están por lo que estaban haciendo hace un rato atrás. – decía fríamente el maou absoluto, cosa que tensaba un poco a los hermanos Sparda.

- Pues estamos bien jeje… por qué no lo estaríamos? – preguntaba Dante, aún con sus nervios en aumento. Vergil por su parte no decía ni una sola palabra.

- enserio? Entonces me pueden explicar porque estaban peleando con la hermana de Sirzechs y su séquito – preguntaba con gran molestia Sparda, cosa que a Dante lo aterró, y Vergil solo estaba completamente tranquilo.

Un silencio incomodo se hizo presente en el lugar, y esto hacía que el caballero oscuro empezara a perder la paciencia, mientras Dante estaba con un rostro de miedo, Vergil seguía sereno y esperando su oportunidad para hablar.

- Y bien? Alguno de los dos va a hablar? – decía el patriarca de la familia, ya con su paciencia por lo muy bajo de los infiernos.

- B-bueno… Vergil y yo solo estábamos, es decir estuvimos… lo que paso fue… - balbuceaba Dante intentando explicar lo que pasó, pero no llegaba a dar una respuesta clara. Sparda ya tenía una vena roja de furia en su frente, y su aura demoníaca incrementándose peligrosamente. Sí Dante no le daba una respuesta de inmediato, se la sacaría de una forma para nada "amable". Sin embargo antes de que Dante fuera a ser torturado brutalmente, Vergil empezó a hablar.

- La señorita Rías Gremory quería que Dante y yo nos uniéramos a su nobleza, pero lo rechazamos inmediatamente, cosa que le molesto y nos retó a un duelo. Al final le ganamos a su clan de manera fácil. Lo sentimos padre, ellos nos orillaron a usar algo de nuestro poder, pero ellos están bien, la situación no pasó a nada serio. – decía Vergil haciendo un mini-resumen de lo que sucedió en la tarde con los Gremory.

- si si, eso es lo que pasó, justo como Vergil lo dijo jeje… - decía Dante sudando a mares, mientras que su semejante se agarraba el puente de la nariz, por lo inepto que era su hermano.

- … - El maou absoluto del inframundo no decía nada, y su mirada seguía siendo tan penetrante, pero esta vez estaba un poco más calmado que antes.

- Mmmm…. V-viejo? – preguntaba Dante con algo de miedo, ya que su padre seguía estando muy callado y con su actitud fría ante ellos.

- Entiendo. Tendré que hablar seriamente con Sirzechs con respecto a esto. Si eso es todo pueden irse a sus cuartos, o al menos que tengan otra cosa más que reportarme. – dice Sparda relajando su postura, pero lo ultimo lo dijo todavía con su actitud seria.

Los gemelos Sparda se miran entre sí, "deberían de decirle de que se comprometieron con unas ángeles caídas, las cuales son sospechosas de matar a humanos con sacred gears, o no decir nada y resolverlo ellos mismos". Esas eran los pensamientos de ambos peliblancos, pero optaron por no decirle nada, y poder desenmascarar el misterio que se traían entre manos los ángeles caídos.

- No, no tenemos nada más que decir padre, el resto del día paso con normalidad. – dice Vergil de manera tranquila, pero su padre al parecer pudo notar el pequeño rastro de mentira en las palabras de su primogénito. Pero decidió restarle importancia ya que tal vez solo serían cosas de adolecentes de su edad.

- Bien… eso sería todo por ahora, vayan a sus habitaciones a descansar, mañana es sábado y tienen el día libre, así que pueden hacer lo que quieran. – termino de decir el caballero oscuro de manera tranquila.

- Ok, hasta mañana viejo, descansa – decía Dante mientras se retiraba a su cuarto.

- De acuerdo. Buenas noches padre. – dijo Vergil de manera respetuosa a su padre, mientras que se retira de igual forma a su alcoba.

- "Buenas noches" – dijo el patriarca Sparda en un susurro que ambos chicos no alcanzaron a oír.

Luego de que los gemelos se fueron a sus cuartos, Sparda se quedo meditando en solitario por unos momentos, del como tendría que hablar con el maou Lucifer respecto a lo que hizo hoy su hermana menor, de la conversación privada que tuvo con la serafín Gabriel, y de el trato que hizo con el líder de los ángeles caídos, Hazazel.

Esas eran las cosas que mantenían muy ocupada la mente del maou supremo, pero decidió dejar todo eso de lado eh ir a descansar, ya que se lo merece por tratar con asuntos del inframundo casi todos los días, y de vez en cuando necesita un respiro.

Al día siguiente.

Ya era de día y los hermanos Sparda se levantaron temprano, ya que la cita doble con esas caídas seria a las 10:00am, así que se bañaron, y se vistieron como comúnmente se vestían, y se disponían a irse al centro de la ciudad, pero su padre los detuvo.

- Oigan… a donde van con tanta prisa? Además de que es muy temprano, que piensan hacer ustedes dos? – pregunto el patriarca Sparda con un tono de confusión, pero bastante oculto bajo su cara fría y sin sentimientos.

- Vergil y yo saldremos a dar un recorrido a la ciudad, volveremos al atardecer, pasaremos… un tiempo de hermanos jejeje… - dijo Dante claramente mintiendo, mientras Vergil solo se da un facepalm por esa mentira tan estúpida.

El Sparda mayor arqueo una ceja con claramente confundido, acaso sus hijos están conviviendo juntos como hermanos? Eso era imposible, ni aunque les pague miles de millones, ellos no se soportan en lo mas mínimo. Entonces como es que ahora lo hacen? Todo esto le decía que había gato encerrado en eso, pero decidió abstenerse de seguir preguntando.

- Bueno… tienen dinero para hoy? Si necesitan solo pídanlo – dice el caballero oscuro con algo de fastidio, ya que enserio su nueva vida cambió lo que para él era una rutina del día a día.

El padre de ambos gemelos había tocado un punto importante, ¿Como tendrían una cita sin tener dinero? Entonces él les dio un fajo de dólares a cada uno para que lo gastaran en lo que ellos quisieran. (Jeje… ya siento envidia por Dante y Vergil, ya que son de una familia con poder y riqueza, y que se baña en oro XD)

Centro de la ciudad.

Los Sparda se encontraban en el punto acordado por las chicas, al parecer a ambas se les hacia tarde, ya que eran las 10:15am y todavía no aparecían.

Sin embargo una chica de cabello rojo y rizado, la cual vestía un vestido rojo con negro con apariencia de una vampira, les entrego a ambos chicos un panfleto con el sello de la familia Gremory en el, estos sabían que Rías tenia influencia en estos lugares, y así poder hacer sus contratos.

- Vaya, la pelirroja nos sigue a donde sea jeje… - decía Dante de forma burlona, mientras mira pequeño el panfleto.

- Espero que no se le vuelva a ocurrir retarnos otra vez, ya que la próxima no tendrá tanta suerte – dice Vergil fríamente mientras arruga el papel, cosa que Dante repite con el suyo.

- Hey chicos! – una vos que ellos reconocieron los llamo, al voltear vieron a Issei el cual iba acompañado de… ¡¿una chica?!

- Pero mira nada más! El terror de los pechos al fin se consiguió a una. ¡Felicidades socio, me enorgulleces! – le decía Dante a Issei de forma burlona mientras le levanta el pulgar de su mano derecha, y con una sonrisa blanca de orgullo. ("Como la que hace Maito Gai")

- D-D-Dante-san! No diga esas cosas de mí! – respondió el castaño con la cara roja de vergüenza y algo enojado.

- "Ejem" olvidando eso, Issei nos presentarías a tu amiga… - dice el peliblanco mayor con seriedad, ya que al ver a la acompañante del chico, se le hacía algo sospechosa.

"La chica misteriosa era de aparente unos 17 años, cabello color negro azabache y recogido en una cola de caballo como Akeno, su estatura era de 1.84cm, ojos color violeta oscuro muy familiares, su figura era sumamente voluptuosa ("casi como ver a Raynare"), su vestimenta era sencilla, la cual consistía en una blusa color fiusha y holgada a su cuerpo, con un chaleco color blanco por encima, una falda de color azul marino, y usa unos botines color negros".

- Oh, cierto, chicos quisiera presentarles a mi novia, su nombre es Misaki Ryoko, Misa-chan… ellos son mis amigos Dante y Vergil. – decía Issei presentando a su "novia" a los hermanos Sparda.

- Hola, mi nombre Misaki Ryoko, es un gusto conocerlos, Dante-san, Vergil-san. – decía la morena con una dulce sonrisa, pero los gemelos seguían mirándola con sospecha.

- Un gusto lindura… mi nombre es Dante, es un placer – dice el peliblanco menor fingiendo una sonrisa, y presentándose como siempre lo hacía.

- mi nombre es Vergil, un gusto señorita – dice el peliblanco mayor con su típica actitud, también ocultando sus pensamientos.

- jeje… oigan chicos, puedo preguntarles que hacen los dos aquí? – pregunta Issei con curiosidad por ver a ambos hermanos en ese lugar.

- Pues nosotros estamos esperando a… - antes de que Dante terminara de hablar, las voces de dos chicas lo interrumpieron.

Se trataban de Yuma y Reiri, las cuales venían corriendo hacia donde estaban todos parados, y ambas vestían de manera especial para la ocasión.

(Nota: no describiré la vestimenta de Raynare porque ya todos deben de saber cómo se viste cuando tuvo su cita con Issei, así que solo lo haré con Kalawarner")

"Reiri viste con una blusa color negra con escote, la cual es muy ajustada a su exuberante figura, una falda ajustada color blanco crema que llegaba hasta la mitad de sus muslos, su cabello lo tenía suelto por completo, tenía una cadena de oro colgando de su cuello, y de calzado usaba zapatos abiertos de tacón color negro".

- Lamentamos… mucho el… retraso… nos tomo… mucho el prepararnos… ¿los hicimos esperar mucho? – decía Yuma entre jadeos por el correr hasta ese lugar, al igual que su amiga. Los hermanos negaron con la cabeza.

- Nah…, solo fueron 17minutos de retraso, no se preocupen por eso. – dice Dante con una sonrisa, tranquilizando a la cita suya y la de su hermano

- Issei, ellas son Yuma Amano y Reiri Kurokami, Dante y yo saldremos con ellas también. – dice Vergil con su actitud seria, mientras señala con su mano a ambas chicas.

("Wow… ¡¿ellas son las novias de Dante-san y Vergil-sempai?! Son muy hermosas de verdad, en especial la señorita Rei-chan, además de que sus pechos son como los de Akeno-san jejeje…Vergil-sempai me da algo de envidia por tener esos grandes pechos para él solo, pero ahora que tengo a Misa-chan estamos muy parejos jeje…") – se decía Issei en su mente, mientras miraba de forma pervertida a las dos caídas acompañantes de sus dos amigos.

- Bueno… nos vemos Issei nos retiramos, tenemos una cita pendiente, suerte para ti y tu novia. – dice Dante mientras se despide con un ademan de mano, Vergil no dijo nada.

Y así todos se despidieron, Dante y Vergil por su lado se fueron con sus citas, mientras que el castaño se quedaba con su cita. Mientras los chicos se despedían, la acompañante de Issei les dio una mirada fugas a las chicas de los Sparda, las cuales también lo hicieron, y esta les dedico una mirada depredadora y una sonrisa sádica a ambas como diciéndoles, "recuerden el plan", y estas se tensaron un poco por eso.

Definitivamente algo se traían entre manos esas chicas, y no era nada bueno, los hijos del caballero oscuro no tendrán problemas en afrontar esta situación pero su amigo de cabellera castaña es ajeno a lo que está a punto de suceder.

Continuara.

Bueno con este capítulo hago mi regreso jejeje, espero les gustara el cap de hoy. Además para los que no leyeron el aviso que puse el diciembre pasado, especifique ahí que sería borrado cuando volviera a actualizar, la verdad no me gustaría rellenar estas historias con cosas innecesarias, así que cualquier anuncio que ponga y que diga que se borrará, se borrará definitivamente. Pero puede también que aiga algunas las cuales las deje allí XD.

En fin eso sería todo de mi parte, este cap será dividido en 2 partes, la próxima veremos las citas de Dante y Vergil, además del surgimiento de nuestro "oppai dragón" y también la aparición de nuestra monjita rubia favorita X3.

Les deseo un gran y poderoso ¡PURAVIDA! a todos aquellos que fueron a ver la película de DBS - Broly, y casi les da un orgasmo por tan sublime película y con ganas de más! XDDDD.

Ok no, pero ya saben ustedes a lo que me refiero jejeje…

Hasta otra…