La familia de los Sparda.

Capitulo 12: La valentía de un Sparda.

La situación para Dante estaba difícil, el junto con Raynare habían ido a salvar a Issei de un exorcista demente, pero el único inconveniente que tenia era que Asia… una monja que el e Issei conocieron apenas el día de hoy, estaba también metida en este embrollo. Debía de pensar en cómo podía ayudar tanto a su amigo, como a la chica rubia, la cual también era alguien muy especial para Raynare… la cual esta mas que incrédula que a la chica que ha llegado a considerar una hermanita, estuviera también involucrada en algo tan peligroso.

- ¿Asia-chan… qué haces aquí? – Raynare le preguntó a la rubia mientras que no entendía porque ella estaba en Japón.

- Eso puedo explicártelo yo Ray… pero ahora hay cosas más importantes – dijo Dante de forma seria, mientras aun le apuntaba con su pistola al cura sádico.

- P-Pero… ¿Qué está sucediendo aquí? – Asia estaba muy confundida por todo lo que estaba sucediendo.

- Lo que sucede Asia-chan… es que todos ellos son demonios, y han venido a matarnos… por eso es que hemos venido a exorcizar esta casa – dijo Freed con una sonrisa retorcida, mientras que Asia no creía lo que le decían.

- Tiene razón, Asia… Issei y yo somos demonios, y Raynare es una ángel caído, pero nosotros nunca te haríamos daño, somos completamente normales, no somos como los demonios que tú crees… es mas… yo soy un semi-demonio, mi padre es un demonio y mi madre era humana, eso da a entender que los demonios son como cualquier persona en el mundo, aunque estos estén ocultos ante la vista humana, muchos se llevan bien con otros – dijo Dante sonriéndole a la chica, lo que decía era verdad, los demonios de esta generación no eran como los anteriores, y que no importaba de que raza podían ser, relacionarse con los humanos era muy especial.

Asia parecía comprender lo que Dante quería decirle, además que ella al conocer a Dante, Issei y Raynare le hizo pensar en que ellos no eran malas personas, eran como cualquier otra.

- Ufff… ya me estoy hartando de toda esta mierda de sentimentalismo… ¡es hora de que mueran, asquerosos demonios! – dijo el descarriado sacerdote listo para matar a todos, pero en eso Asia se pone en medio de la disputa.

- Padre Freed por favor, Dante-san y Issei-san y Raynare-san no son malos… yo los conozco y… - Asia intentaba razonar con el sacerdote, pero era inútil.

Entonces el demente la toma del cuello, y la pone contra la pared, mientras que con su espada le desgarra su traje dejándola semi-desnuda, cosa que dejo a Issei preocupado, a Raynare con ganas de lanzarse contra ese desgraciado, siendo detenida por Dante… el cual estaba comenzando a molestarse, este sujeto si fuera el Guasón, tiene su lugar merecido en el asilo Arkham de por vida.

- Sabes algo… si no fuera porque eres esencial querida Asia-chan… enserio que me divertiría mucho contigo – dijo el sacerdote de forma perversa y con una sonrisa maliciosa.

- ¡maldito cerdo, deja a Asia-chan en paz! – Raynare quería salvar a su amiga, pero Dante se lo impedía ya que el tipo le apuntaba con el arma a ella, así que no podían hacer nada.

- En serio que eres un bastardo. Más vale que dejes a Asia si no quieres que te llene tu asqueroso trasero con plomo – dijo Dante con furia, mientras que seguía apuntándole al cura, el cual solo empieza a reír maniáticamente.

- jajajaja… atrévete, estúpido demonio, y verás como la linda Asia pierde la cabeza – dijo sádicamente el peliblanco.

Dante comenzaba a enfurecerse cada vez mas… si bien su padre le prohibió usar sus poderes aquí, pero ahora eso no le importaba, si ese loco se atrevía a lastimar a la chica que su compañera tanto estima, y de la cual le llegó a caer bien cuando la conoció, entonces no le importaba romper las reglas esta vez… después recibiría el castigo que su padre le impusiera sin objetar.

Pero en menos de lo que se esperaba… un círculo mágico de color rojo apareció por detrás de Issei, Dante y Raynare, y el cual pertenecía a la heredera del clan Gremory. De este círculo salió Yuuto el cual con su espada atacó sin previo aviso al cura loco, el cual soltó a la rubia y se defendió del ataque. Luego de eso apareció Koneko, seguida de Rías y Akeno, la primera tenía una cara bastante seria.

- Lo lamento Issei, fue mi culpa el no poder darme cuenta de la trampa, por eso venimos por ustedes – dijo Rías en tono culpable.

- Buchou… ángeles caídos, vienen para acá… - advirtió la peliblanca.

- ¿Cuántos se aproximan Koneko? –

- Como unos mil de ellos –

- Muy bien… es hora de irnos – dijo para que después el círculo mágico brillara más fuerte, mientras que la Loli albina usando uno de los muebles, golpea al exorcista dejándolo inconsciente.

- E-Espere buchou… Asia… - Issei dijo, pero Dante lo detuvo.

- No te preocupes Issei de esto me encargo yo, tu vete – le dijo el peliblanco Sparda seriamente, el castaño quería objetar, pero no tuvo tiempo ya que había desaparecido con el resto del séquito de Rías, dejando solo a Dante, Raynare y Asia en el lugar.

- ¿Dante-kun, qué planeas hacer? – preguntó la morena con intriga.

- Tú llévate a Asia a casa, yo los distraeré para que no las sigan – dijo el peliblanco menor con suma seriedad.

- P-Pero… - Raynare quería replicar, pero inesperadamente Dante la abrazo contra él, sonrojándola… - ¡¿D-D-Dante-kun, qué estás?! – intentó decir, pero el Sparda la interrumpió.

- Solo quiero protegerte a ti y a Asia, Ray, así que solo hazme caso, después de todo, tú y ella son tienen algo especial, y solo no quiero que pierdas a alguien especial… "así como yo" – dijo Dante de forma suave, pero lo último se lo dijo en su propia mente.

Raynare sintió que su corazón latía con fuerza, Dante quería protegerla…. Eso nunca se lo esperaba, a la vez que quería que su casi hermana también estuviera a salvo, así que solo le correspondió el abrazo y asintió en afirmación.

Entonces fue allí que el Sparda menor creó un circulo de transporte, mientras que Raynare solo le pedía que tuviera cuidado.

- Tranquila… ninguno de esos cuervos descerebrados pueden contra mi… solo vayan a casa y espérenme, hablaré con el viejo por esta situación, ¿de acuerdo? – Dante dijo con una sonrisa de confianza, típica de él.

- De acuerdo Dante-kun… pero solo ten cuidado – dijo la caída pelinegra, mientras que ella y la rubia se tele-transportaban a la residencia de la familia más poderosa del inframundo.

Una vez la caída y la monja se fueron, Dante sonrió con su arrogancia, mientras saca sus confiables pistolas, mientras aumenta su aura, haciéndose notar su indiscutible poder.

- jejeje, es momento de que me divierta un poco, ya hace tiempo que no tenía una pelea decente – dice con una sonrisa salvaje, mientras se dirige afuera de la casa, mientras se podían ver los ángeles caídos que se aproximaban rápidamente - ¡let's rock! – dijo con una sonrisa confiada.

Mientras tanto, residencia de los Sparda.

El patriarca de la familia, Sparda, estaba en su habitual escritorio haciendo el papeleo… mientras que se relajaba con una taza de café caliente, siendo el gobernante absoluto del inframundo, tenía muchas cosas que hacer… y siempre cumplía con sus obligaciones con total responsabilidad… no como cierto maou de cabellera roja que siempre intentaba escaparse de sus obligaciones como rey demonio, al igual que cierta maou que suele vestirse de mahou shojo, ambos preferían siempre estar pendientes de las vidas de sus hermanas menores en lugar de estar haciendo su trabajo correspondientes.

Pero su trabajo seria interrumpido ya que en medio de la estancia… un circulo color negro con detalles rojos, el cual era perteneciente a su casa, apareció, y de él salió la chica ángel caída de cabello azabache, pero lo curioso era que no venía sola… ella traía a una chica de cabello rubio, ojos verde esmeralda, y que por alguna razón la ropa que andaba que pudo identificar como la vestimenta de una monja, estaba rasgada, dejándola casi desnuda a su vista, entonces el caballero absoluto soltó un suspiro pesado… ya que parecía que se vendrían problemas, cosa que lo fastidiaba mucho.

- Raynare… ¿Qué demonios estás haciendo aquí? Además, ¿Dónde está Dante? – preguntó el maou absoluto con seriedad, mientras que la mencionada se tensó por que el señor de la casa le estaba hablando, mientras que hacia sentía algo de miedo por el tono autoritario del patriarca Sparda.

- Etto… Sparda-sama, verá… lo que pasó fue… - y así la caída le comenzó a contar lo que había pasado, mientras que también le contaba de que la chica que la acompañaba era una vieja amiga de ella y de Kalawarner, y que ella y Dante la salvaron del resto de ángeles caídos.

- Entiendo lo que acaba de pasar… pero no me respondiste lo último que te pregunté… ¿Dónde demonios esta Dante? – dijo Sparda con un tono sumamente serio y algo molesto.

- Pu-Pues… Dante quiso que yo y Asia-chan escapáramos de ellos, así que nos pidió que nos transportáramos aquí – explicó la pelinegra algo nerviosa.

Ante esa respuesta… Sparda solo se agarró el puente de la nariz, estaba ahora molesto, y más al saber que su hijo menor estaba a punto de cometer una estupidez.

- Ugh… de acuerdo, permitiré que tu amiga se quede, pero tú y la otra caída se harán cargo de ella, ¿entendido? – dijo el caballero oscuro mirando seriamente a la ángel caída, la cual sonrió feliz por el permiso.

- Por supuesto, Sparda-sama, yo y Kala-chan nos encargaremos de Asia – dijo Raynare haciendo una reverencia, estando muy agradecida con el patriarca de la familia Sparda, al cual incluso casi lo consideraba un padre también para ella.

- Bien… entonces váyanse, tengo cosas que hacer – ordenó el peliblanco líder con seriedad.

- Muchísimas gracias Sparda-sama… gracias por permitirme quedarme, se lo agradezco de corazón, y que Dios lo bendiga – dijo la rubia haciendo una reverencia, mientras que el peliblanco líder la mira fijamente.

- "Se parece un poco a Gabriel" – se dijo a si mismo Sparda, recordando a la serafín más hermosa del cielo.

Una vez que se retiraron ambas chicas… el peliblanco líder suspiró con molestia, Dante enserio que era un imán para los problemas, y hoy no era la excepción, así que decidió contactar con su primogénito, el cual también estaba fuera, para que así pudiera buscarlo, y traerlo, ya que enserio estaba en muy serios problemas.

Con Vergil.

Hablando de Vergil; este estaba con Kalawarner, la chica lo había invitado a pasar el rato juntos, cosa que el peliblanco no se negó, así que decidieron tener una pequeña cita, cosa que disfrutaba mucho la peli azul, mientras que Vergil aunque no lo admitiera, estar con la caída le parecía muy relajante. Ahora estaban con rumbo a la residencia Sparda, mientras que la chica estaba pendida de el por uno de sus brazos, mientras que los aprisionaba entre sus grandes pechos… mientras que Vergil se sentía algo incómodo por ese tipo de tacto, pero no le disgustaba que lo hiciera… después de todo con Tsubaki era igual, cuando de vez en cuando él se ofrecía a llevarla a su casa después de quedarse atendiendo hasta tarde las labores del consejo estudiantil.

- Gracias por salir conmigo Vergil-kun… enserio que necesitaba un respiro del trabajo, y que mejor que pasar tiempo contigo – dijo la caída de cabello azul con una sonrisa, mientras se apegaba más al peliblanco.

- No tienes que agradecerme… además, yo también necesitaba algo de aire fresco – dijo el peliblanco con si típica expresión sin importancia, aunque se sentía algo nervioso por dentro por el acercamiento de la chica.

- Aún así… quisiera que tuviéramos mas ratos así como este, ya sabes… tener un momento los dos solos – dijo ella, mientras que apoyaba su cabeza en el hombro del chico.

- Cuando quieras… Kalawarner, siempre estaré por si necesitas algo de mí… - dijo Vergil con seriedad, ahora ella era como parte de su familia, ya se había acostumbrado a su presencia, y que ahora la trataba como alguien especial para él.

Al oír lo que dijo el primogénito del caballero oscuro, la chica se sonrojó, mientras que sonreía ya que le gustaba esa parte protectora de Vergil, y además…

- Etto… Vergil-kun, ¿podrías hacer algo por mí? – dijo Kalawarner con un rubor en sus mejillas, ya que quería pedirle algo muy especial al chico, este le presta atención a lo que sea que vaya a pedir la chica peli azul.

- Seguro… ¿Qué necesitas de mí? – preguntó el peliblanco alzando una ceja con algo de curiosidad.

- Bu-Bueno… s-solo q-quería… - la chica comenzó a ponerse algo nerviosa, lo que le quería pedir era algo pequeño, pero con un gran significado para ella.

- ¿Estás bien? Te vez algo nerviosa – preguntó Vergil algo confundido, a pesar de ser un genio, le costaba captar los sentimientos de los demás.

- Quería pedirte… si tú… si tú querías… - justo cuando la chica pensaba en confesarse con el peliblanco, de la nada el sonido del celular del chico se hizo presente, rompiendo el momento.

- Es mi padre… me pegunto que sucede – dijo el peliblanco mirando que quien era el numero, así que decidió contestar. – padre… ¿sucede algo? – respondió el chico llendo directamente al punto, teniendo una mirada seria.

- "Así es… tenemos problemas, Dante está haciendo algo estúpido en este momento así que necesito que lo vayas a buscar y que regresen a la casa de inmediato" – dijo el patriarca de la familia Sparda de manera seria, Vergil solo suspira con fastidio.

- "Dante… cuando no"… está bien, iré a buscarlo, siento su aura no muy lejos, llegaremos a casa en un rato – dijo el chico terminando la conversación.

- ¿Qué ocurre, Vergil-kun? – preguntó la peli azul curiosa por lo que estaba sucediendo.

- Dante tiene problemas, debemos buscarlo – dijo el peliblanco serio, llamando la atención de la chica.

- ¿Dante-kun? Espera… siento su aura por aquí cerca también – dijo la chica al sentir la presencia del semejante de Vergil no tan lejos de donde estaban.

- De acuerdo, vamos… - dijo la chica asintiendo, y con eso ambos fueron rápidamente a donde estaba Dante. – "para otro momento será…" – se dijo en su mente, lo que quería decirle al chico tendrá que guardárselo, al menos por ahora.

En la calle la cual no estaba transitada, mientras que la luna estaba iluminando el lugar, se podía ver a un chico de cabellera blanca con una gabardina roja, y de la cual tenía una de sus pistolas en su mano derecha, mientras que en la mano izquierda, apoyada detrás de su nuca tenía su poderosa espada Rebelion… y alrededor de él, habían cuerpos desperdigados de ángeles con alas color negras, mientras que este se quejaba un poco del dolor, ya que varios de los ataques de luz de los ángeles le hicieron daño en varias partes de su cuerpo, ya que Dante era en parte un demonio, así que la luz también era en parte una debilidad contra él.

- Agh… maldición, odio cuando Vergil tiene razón… deberé de entrenar más seguido, mira como dejaron mi gabardina favorita… - dijo Dante molesto, mientras que con su pistola vuelve a dispararles a los inertes cuerpos de los enemigos caídos.

- ¡Dante! – fue en ese momento que alguien lo llamó, siendo nadie más que Vergil, el cual venía acompañado por Kalawarner, la cual se sorprende por la masacre que había de ángeles caídos.

- Hey, Vergil, Kalawarner, ¿Qué hacen por aquí? – preguntó el peliblanco menor de manera simplona, ignorando todo lo que había hecho anteriormente.

- ¡¿Y aun así lo preguntas?! ¿En qué demonios te metiste esta vez, Dante? – reprendió Vergil molesto, ya que al ver los cadáveres de ángeles caídos regados por doquier, claramente le hacía ver que su hermano estaba en un problema muy grave.

- Bah… esos idiotas solo eran basura, al menos pude salvar la vida de Issei, Raynare y de Asia – dijo simplemente el peliblanco menor, Vergil iba a seguir reclamándole de no ser por su compañera, la cual escuchó el nombre que mencionó Dante anteriormente.

- Espera… ¿acaso… dijiste el nombre de Asia? – preguntó Kalawarner sorprendida porque Dante supiera de su amiga monja, y lo que le tenía confundida era a lo que se refería de que la había salvado.

- Si… respecto a eso, mejor vámonos a casa, allí te contaremos Raynare y yo lo que ha pasado – dijo Dante serio, la chica inconforme por eso aceptó.

- Pero antes que nada debemos deshacernos de todo esto… las personas podrían alterarse por esto – Vergil dio su punto, y eso le dio a Dante una idea.

- Ya tengo una idea… es tiempo de llamar a los chicos… - dijo Dante sonriendo, mientras que recomponiéndose un poco, decidió cumplir con lo que tenía planeado.

Es así que de una forma inexplicable y casi como si fuera obra de magia, hiso aparecer un par de espadas, una era de color roja con detalles naranjas y de esta desprendía fuego, y la otra era de color azul con detalles en blanco, y también emanaba viento de ella. Además de que al final del mango de ambas espadas había un par de cabezas, una era roja con ojos rojos, mientras que la otra era azul y sus ojos eran de un azul turquesa.

["Amo Dante… que gusto verlo hoy"] – una voz proveniente de la cabeza de la espada roja se hizo presente, y literalmente, la boca de la cabeza se había movido, dando a entender de que no era una simple espada.

{"Es cierto, ¿a qué se debe que nos haya invocado, amo Dante?"} – la cabeza de la espada azul también habló, siendo que ambas espadas tenían consciencia propia.

La ángel caída se sorprendió por eso… no se esperaba unas simples espadas hablaran, era algo curioso pero también aterrador. En cambio Vergil ya sabía que eran esas espadas… o más bien "quienes".

- Hey muchachos, verán… tenemos cierto problemita aquí, así que los llame para saber si me podían echar una mano – dijo Dante mostrándoles a las espadas los muchos cadáveres de ángeles caídos por toda la calle, cabe decir que ambos entes de las espadas parecieron sorprenderse por tal masacre, pero no era raro para ellos si sabían que su amo hizo tal cosa.

["Wow… son muchos ángeles caídos muertos, ¿Qué sucedió amo Dante?"] – preguntó la cabeza roja con curiosidad, al igual que la otra.

- Eso se los explicaré después, por ahora necesito que me ayuden a borrar la evidencia sobrenatural de aquí, además… ya ustedes saben cómo es el lema… - le dijo Dante sonriéndoles a sus armas.

{[Si no hay cadáver… no hay homicidio]} – dijeron ambas espadas al unísono con una risa, ya se les había pegado varias costumbres de Dante durante todo este tiempo.

- Exactamente. Bien, ahora… es tiempo de deshacerse de la basura~… - dijo Dante con una sonrisa.

Entonces ambas espadas comenzaron a rodearse de de fuego y viento respectivamente, así que Dante alzando ambas espadas por sobre su cabeza en una posición como si fueran una hélice, comenzó a girarlas mientras que poco a poco un tornado de viento combinado con fuego se hacía presente, mientras que Vergil tomaba a la peli azul y se alejaban un poco para no ser afectados por ese torbellino de fuego del Sparda menor.

Y lo que estaba haciendo Dante funcionaba… los cuerpos muertos de los caídos eran succionados por el tornado, haciéndolos cenizas a todos, mientras que el viento los deshacía en el ambiente como si nunca hubieran existido.

Al poco tiempo el tornado de fuego se iba, y revelando a Dante el cual no salió afectado por este, mientras retoma una pose tranquila. En eso Vergil y la ángel caída se le acercan.

- ¿Ya terminaste? – le preguntó Vergil con una cara molesta.

- Sip… - solo dijo Dante sonriendo.

{Amo Vergil… es un gusto verlo a usted también} – saludó la espada azul al mencionado.

[Y veo que no viene solo, ¿Quién es la hermosa señorita que viene con usted?] – la espada roja preguntó curioso.

- Ella es Kalawarner, vive con nosotros en nuestra casa, además de que es la bisque-novia de Vergil – dijo Dante sonriendo burlonamente, al peliblanco mayor le apareció una vena en la frente por el enojo, mientras que la chica se sonrojó por ese comentario.

[Es un placer saludarla señorita… mi nombre es Agni] – se presentó la cabeza roja como Agni.

{Y yo me llamo Rudra, y ambos somos hermanos, justo como los amos Dante y Vergil} – dijo la cabeza azul llamada Rudra, y dando a entender que ambas espadas son hermanos, al igual que los mencionados.

- Ok Ok, suficiente de presentaciones… por hoy hicieron suficiente chicos, esperen hasta que los vuelva a llamar, ¿entendido? – dijo Dante mirando ambas armas.

{Entendido, amo Dante}

[Esperaremos ansiosos la oportunidad de pelear a su lado, amo Dante]

Y así como aparecieron, Dante los hizo desaparecer, mientras que recuperaba su espada de costumbre. Ya con todo eso resuelto, decidieron regresar a casa para poder explicar todo lo que está sucediendo.

Dicho y hecho… cuando el trío llegó a la residencia Sparda, Kalawarner se sorprendió por el ver a Raynare junto con su amiga monja, Asia, y fue allí que Dante le explicó que él e Issei la conocieron hoy en la mañana, y sobre lo que pasó hace rato con Issei y el sacerdote loco llamado Freed.

La chica comprendió, por un lado estaba triste de involucrar a alguien como Asia, pero ella la calmó diciéndole que no la odiaba por eso. Y fue allí que el caballero oscuro les dijo tanto a Raynare como a Kalawarner que ellas se harían cargo de la rubia en su estadía, cosa que ella aceptó con mucho gusto.

Y así otro día terminó para la familia más poderosa del inframundo… los cuales tienen a una nueva invitada en su hogar, aunque los problemas no se quedarían así como están.

Sábado.

Ya había pasado casi una semana desde que Asia se quedaría en la casa de la familia Sparda, las caídas estaban al pendiente de ella, mientras que el resto… Dante decidió tomar el castigo de su padre… el cual era pelear con él en el palacio sangriento por 9horas, y sin descanso… algo por así decir, ligero para Dante, aunque lo de estar horas de horas peleando con su padre, eso si era una verdadera tortura para el chico, ya que su padre era de atacar a matar, sin importarle si era su hijo… así era de estricto y severo en sus correcciones.

Mientras con Vergil, este decidió tener otra cita con la vice presidenta del consejo estudiantil, ya que ahora la relación entre ambos se hacía más estrecha, así que por el día de hoy estaría afuera.

En cambio con las inquilinas de la casa Sparda… ellas decidieron también salir, para mostrarle a Asia el resto de la ciudad, y también divertirse un rato, ya que hace algún tiempo que las tres no se veían.

Se la estaban pasando muy bien… habían ido a los videojuegos, al karaoke, fueron a comer algo también, mientras que la rubia extranjera estaba más que encantada por pasar tiempo con sus amigas… sus primeras amigas, aunque lamentaba que Dante o Issei no estuvieran allí para disfrutar también, pero bueno… otro día tal vez saldrían todos juntos a divertirse como grandes amigos.

Ya eran como la 1:30pm, las chicas decidieron ir a un parque, el cual era el mismo donde había una fuente junto a varias columnas rodeándola, mientras que se relajaban por lo divertido que fue el día de hoy.

- Asia-chan… ¿Cómo te ha parecido Japón? ¿Te has divertido hoy? – preguntó Raynare mirando a la rubia con una sonrisa.

- Sí… todo ha sido muy divertido, me alegra estar en este país, aunque quisiera aprender más sobre su cultura y otras cosas más… además… - de pronto la expresión de la chica pasa a una melancólica, cosa que es notado por sus dos acompañantes.

- ¿Qué sucede Asia-chan, por qué te pusiste así? – preguntó Kalawarner algo preocupada.

- Oh, no es nada…es solo que… me hubiera gustado que Dante-san e Issei-san nos acompañaran también… ellos son buenas personas, en especial Dante-san, es muy divertido y que también se preocupa por sus amigos, aunque Issei-san no se queda atrás, el es alguien muy especial, aunque los conozca muy poco, a ellos los considero mis amigos también, y quisiera conocer a más personas, y así poder conversar y reír, poder ir a divertirnos como lo estuvimos haciendo hoy… incluso que poder contar las nubes mientras estamos en un campo de flores hermosas, y así… cumplir mi sueño de tener muchos amigos – dice la monja rubia con una sonrisa triste… desde que estaba en la iglesia nunca había tenido alguien tan cercano al cual podía decir amigo… además de querer conocer el resto del mundo y hacer muchos amigos, ese era su más grande anhelo desde muy joven.

Ambas caídas se conmovieron por eso… desde que la ayudaron cuando ella fue exiliada de la iglesia, siempre les había dicho que su sueño era tener muchos amigos y de conocer el mundo, eso era algo especial para Asia, haciendo que le tomaran mucho cariño… ella era tan dulce, bondadosa, que siempre velaba por quienes estaban a su alrededor, pero aunque también era algo ingenua, un poco torpe y muy inocente para algunas cosas… pero eso no les importaba, ellas la querían como una hermana aunque no fuera de sangre.

Entonces ambas le dieron un abrazo a la rubia la se sentía muy feliz… ellas eran sus amigas, y eso hacía que nunca más se sentiría sola, y que les estaría eternamente agradecida por eso tan especial.

Sin embargo el tierno momento fue roto por una presencia que apareció de repente… cosa que puso en alerta a ambas chicas de alas negras, ya que reconocieron esa presencia.

- Ara ara ¿Qué tenemos aquí? Las traidoras y la monja considerada bruja, lamento interrumpir su momento pero ustedes dos tienen cuantas que arreglar – esa era la voz femenina de una ángel caída, la cual apareció en medio de la fuente… y no era otra que la que mató a Issei esa vez. Entonces ambas ángeles miran seriamente a la recién llegada.

- Cardina-san… ¿Qué estás haciendo aquí? – preguntó Raynare de manera desafiante, mientras mira a la intrusa con odio.

- Ara Raynare-chan… ¿Qué acaso se te olvido la razón por la que trajimos a la monja?, no seas tonta, tu sabes que la necesitamos por su sacred gear, el suyo es bastante raro y valioso… así no ayudara para derrocar el estúpido gobierno de Hazazel – dijo la ángel caída de cabello ébano con algo de arrogancia.

- Ni siquiera pienses en que le tocaras un solo cabello, perra – gruño Kalawarner mientras que hacia aparecer una lanza de luz en una de sus manos.

Asia por su lado estaba comenzando a asustarse, mientras que retrocedía de donde estaban sus amigas encarando a la otra ángel caída, pero lo que no se esperaba es que ella no venía sola.

- ¡AAAAAH! – ese grito de la rubia les llamó la atención a ambas chicas, y al voltear, vieron que hacia estaba entre los brazos de un ángel caído con una gabardina negra y con un sombrero, mientras que una lolita con traje gótico le apuntaba con una lanza de Luz.

- jejeje, fue más fácil de lo que creí… enserio que son unas buenas para nada, así que si no quieren ver a la monja muerta más vale que se rindan, par de traidoras – dijo el caído de nombre Donaseek, con una sonrisa maliciosa.

- jiji, y yo que pensaba que ustedes dos eran las más listas… pero en realidad son una bobas – dijo la Loli rubia llamada Mittelt con una sonrisa burlona.

- fufufu, ¿Qué harán ahora?, si se resisten la que le irá peor será a la monja, pero si se rinden y aceptan su castigo por traicionarnos entonces les prometemos que no sufrirá mucho – preguntó la chica con una sonrisa maliciosa, mientras que ambas caídas estaban contra la espada y la pared.

La morena y la peli azul tenían las de perder… si hacían algo lastimarían a Asia. Así que no les quedaba más opción que rendirse, solo esperaban que Dante o Vergil pudieran ayudarlas junto a la su amiga de cabello rubio.

- "Dante-kun… por favor ayúdanos" – decía Raynare pidiendo que Dante al menos pudiera tener una señal que les diga que estuvieran en problemas.

- "Vergil-kun…" – dijo Kalawarner en su mente también, tan solo deseaba que el peliblanco mayor estuviera por allí.

Es entonces que mediante un círculo mágico, todos y cada uno desaparecen, llevándose de rehenes a Asia, Raynare y Kalawarner, parecía que habría algo que les ayudara, sin embargo…

- Oh no… tengo que advertirle a Dante-san sobre esto… Asia esta en problemas, junto con las novias de ambos, tengo… tengo que advertirles – el que había dicho eso era Issei, el cual por mera causalidad también pasaba por allí, mientras que había presenciado todo, quería ir a ayudarlas, pero eran demasiados como para enfrentarlos él solo. Así que lo más sensato que podía hacer era ir a advertirle a su amigo peliblanco de la situación, y también estaba considerando hablar con Rías también de la situación, aunque esta le prohibiera no volver a tener contacto con la rubia.

Sin esperar más fue en búsqueda del hijo menor de Sparda, ya que esto era algo sumamente serio… y claro que el peliblanco hijo del caballero oscuro no se lo iba a tomar muy bien.

Mientras que con Dante… este desde las 4 de la mañana que estaba entrenando con su padre, finalmente estaba libre de su penitencia, solo claro que estaba con la ropa algo hecha girones, se le veía con un ojo algo morado y varios moretones más en su cara y cuerpo, además de que había rastros de sangre en su ropa. Esto era claro que Sparda no tenia piedad alguna a la hora de pelear… y más si era en contra de alguno de sus hijos, por un lado eso les ayudaba a poder saber cómo era enfrentarse a alguien de alta categoría, y también de que no podían confiar del todo en su fuerza… ya que aun eran inexpertos, así que podían ser derrotados en batalla con facilidad si tenían cuidado con su oponente.

- Agh… esto me dolerá mas mañana… - dijo Dante con dolor, mientras que usaba una especie de cristal color verde y con forma de estrella para recuperarse…. (Nota: decidí incluir las life star… pero digamos que en esta historia ellos son los únicos que pueden poseerlas, ya que le harían mucha competencia a las lágrimas de fénix de la familia Phoenix. También que las life stars tendrán también las capacidades de las devil stars de recuperar por completo las energías. Suena genial, ¿no les parece? XD)

- Espero que con esto aprendas que nunca en la vida debes de confiarte en batalla… mas si tus oponentes poseen una longinus, eso te lo digo por lo que paso hace dos años… que te quede claro eso, Dante – dijo Sparda de forma despectiva, ya que hace un tiempo tuvieron problemas con alguien que poseía una longinus… alguien que intentaba recrear a un héroe.

- Ufff… lo sé viejo, no me lo tienes que repetir – dijo Dante con fastidio, mientras que comienza a tocarse la pierna derecha, mas en especifico un poco más arriba de la rodilla, allí tenia la marca de esa pelea la cual por poco y muere, pero que esa cicatriz le daba una lección de tener más cuidado contra sus oponentes.

Sin embargo el ambiente es interrumpido por el sonar del celular de Dante… el cual curiosamente salió ileso de la pelea a muerte contra su padre.

- ¿Mmmm?, es Issei, ¿me pregunto qué querrá? – se dijo Dante a sí mismo, aun seguían en el palacio sangriento, así que no había problema con la comunicación con el exterior, así que decidió contestar. – Hey Ise… ¿Qué ocurre? – preguntó curioso el peliblanco menor, teniendo la atención del líder de la familia sobre él.

Es allí que el patriarca de la familia comienza a notar el cambio de humor de su hijo menor… pasaba de la impresión a una llena de rabia, mientras apretaba los dientes y su mirada se ensombrecía con su flequillo, y allí el aura de su hijo comenzaba a incrementarse de forma peligrosa. Algo le decía que había problemas.

- ¿Qué sucede Dante, por qué tu ira está creciendo? – preguntó el peliblanco líder, mirando fijamente a su vástago.

- Las chicas fueron secuestradas por los ángeles caídos… planean matar a Asia, y luego a ellas…. ¡tengo que ir a ayudarlas! – dijo Dante con enojo, mientras estaba dispuesto a salir pero su padre lo detiene.

- ¡Detente ahí Dante Sparda! ¿Cuál es la razón que tienes para salvarlas? ¿Qué te hace pensar que ellas son importantes? – preguntó tajantemente el líder de la familia.

- Ellas son parte de nuestra familia ahora, no puedo permitir que les hagan algo, "no quiero vivir eso otra vez" – dijo Dante serio, aunque lo último lo dijo en un susurro, pero que fue escuchado por su padre.

Sparda estaba sin palabras, el hijo problema de la familia… el cual no le importaba nada y que siempre se salía con la suya entre otros defectos que tenia, comenzó a tenerle afecto a sus inquilinas… sobre todo con esa monja llamada Asia, de la semana que ella se había quedado… perfectamente diría que ellos eran como un hermano mayor y ella su hermanita, y aunque no lo admitiera… eso lo enorgullecía, al fin Dante estaba madurando, de una manera algo diferente a como debía ser, pero maduraba, y eso era lo que le asombraba de él, después de todo él solía ser igual de más joven, así que no era de extrañarse su forma de ser.

- Entonces… ¿Qué harás? – le volvió a preguntar.

- Las salvaré. Y no me importa si planeas detenerme, las ayudaré aun sea en contra de la naturaleza hacerlo –

- Entiendo. de acuerdo, puedes ir, pero hablaremos de esta falta de respeto después, así que solo esta vez te cubriré, hijo – dijo el caballero oscuro con una sonrisa muy parecida a la de Dante, cosa que hizo que el mencionado se sorprendiera por eso, pero no tardo en corresponder de la misma forma.

- Gracias vie… digo, padre –

Entonces es allí que Dante sale del palacio sangriento, mientras que Sparda queda solo con sus pensamientos, si bien esto era algo que no debería de permitir… pero estaba hablando de sus hijos, ellos eran lo más importante para él en este momento, ya que le había prometido a su difunta esposa que los protegería de cualquier cosa… y como el amaba tanto a su esposa, el lo prometió con el corazón.

- "Eva…. Estoy seguro que te sentirías orgullosa de ambos, más que todo de Dante, el heredó tu corazón y espíritu de valentía, y eso es lo que más me hace extrañarte… solo espero que pueda seguir cumpliendo con la promesa que te hice hace tanto tiempo…" – se dijo el maou absoluto con una sonrisa de nostalgia… a pesar de su máscara de frialdad y severidad, aun se encontraba el cariño que tenia por su difunta esposa… aunque los años corrieran, el jamás la olvidaría, pero sobre todo lo que le había prometido antes de que ella muriera.

Que protegería a su familia aun si tenga que dar su vida a cambio.

Continuará.

Ok chicos… aquí otro cap mas… por ahora Dante tendrá en parte el protagonismo, ya muy pronto le tocará a Vergil el protagonizar alguna parte de la historia, incluso Sparda, tendrá también su escena al igual que la que vimos anteriormente. Les prometo que esta historia se pondrá mejor con el pasar del tiempo. ;)

Eso sería todo, les deseo un gran y poderoso ¡PURAVIDA! a todos los que desean una 5ta temporada de Highschool DXD, y que también se atrevan a animar el resto de las novelas, ya que ahora me estoy leyendo el vol. 25, y déjenme decirles que estaría de su puta madre su pelea contra Vidar… hasta ahora es la tercera mejor pelea que he visto en las novelas XD.

En fin… su amigo Carlos se despide deseándoles buenos días/tardes/noches, o a la hora que lean este increíble fanfic… sin más que decir, mi Serafall-chan se despide de ustedes diciéndoles ¡Bye Bye! XD.

Hasta otra…. Cuídense. ;)