Buenas a todos, esta es la primera historia que subo, y tampoco estoy muy familiarizado con el sitio así que pido disculpas por todo, tanto en faltas de ortografía como en los fallos que pueda tener como alguien nuevo en crear contenido. Me gustaría que me comentaran que os parece y que mejoraríais o añadiríais, seria de mucha ayuda.

Gracias por pasaros y echar un vistazo


"¡No podemos avanzar más, debemos retirarnos antes de que nos alcancen!" Grito lo que parecía ser un soldado bastante agitado a sus compañeros.

Estaban atrincherados, esperando a que llegaran los refuerzos para enfrentar a lo que parecía ser un ejército de villanos, no tenían las de ganar, muchos de ellos estaban heridos, o peor aún, muertos.

"¡Negativo, debemos aguantar aquí lo máximo que podamos!" orden del alcalde rango que quedaba en pie.

"¡Pero capitán, seguir aquí podría ser un suicidio, no paran de avanzar, y uno de ellos puede crear muros de lava!" le expreso su opinión otro de su pelotón. "Por culpa de eso no estamos alcanzando a ningún enemigo".

Él lo sabía, no teníamos muchas formas de sobrevivir, mucho menos las ganancias o enfrentarse a todos ellos con armamento básico militar. ¿Qué ayuda hacer unas personas normales o gente con caprichos menos útiles para la batalla? Nada, no hay posibilidad.

"¿Qué pasara con todos los heridos?" pregunto un médico militar que estaba por allí cerca. "Si nos retiramos ahora no tendremos posibilidades de prepararnos todos, muchos de ellos morirán".

"Es un riesgo que debemos asumir si queremos sobrevivir" respondió de forma fría y sin pensar el soldado anterior.

Nadie se esperaba esa respuesta, que tan mal tenía que estar mentalmente para dejar morir a sus compañeros heridos solamente para sobrevivir. Pero todos sabían la respuesta, no era su estado mental, era una realidad, no podían escapar de allí con la carga de los heridos, los alcanzarían más rápido. Si querían escapar tendrían que dejar a todos los heridos morir allí.

De golpe, el silencio se hizo en el campo de batalla, solo se escuchaba el fuego en los alrededores. Los villanos seguían parados, sin moverse, no había ninguna reacción por parte de ningún bando.

"¿Qué está pasando?" pregunto un herido que no podría ver por estar sentado en el suelo.

"¿Qué demonios está ocurriendo, llevamos más de cinco horas luchando sin parar y ahora se paran, no tiene sentido?" arrestaron al capitán.

Un soldado, viendo ese estado de confusión que se había generado, aproveché el momento para intentar escapar de allí lo más rápido posible. La reacción de todos sus compañeros al verlo era como de asombro, pero no por verlo correr, sino porque al rato lo que parecía ser una onda de aire le atravesó el pecho, dejando un agujero lo suficientemente profundo para ver el final de la calle . Todos quedarán sorprendidos por la demostración de poder que algún villano ocasiono, no era normal, es imposible esa potencia de fuego.

Al momento todos los soldados restantes giraron a la zona donde estaban los villanos, dejando una imagen nunca imaginada. Estaban todos arrodillados, no había ninguno que estaría en pie.

"Que está ocurriendo" pensaban todos.

"Mirad al cielo" dijo uno de los soldados, con una voz temblorosa, como había visto al mismo demonio.

Había una persona con traje, levitando en el aire, por encima de todos. Era la representación de la oscuridad en el mundo, ahora ya sabían a porque los villanos se arrodillaban, era su jefe.

"La tradición es algo que no tolero, incluso aunque no sea en mi bando, es algo inaceptable" dijo esa persona en el cielo, con una voz y una presencia que haría temblar incluso el ser más poderoso, pero eso no importaba, porque el más poderoso era él.

"Ya no importa escapar o atacar, no hay posibilidad de sobrevivir, hemos perdido", dijo el capitán a todos sus compañeros que quedaban en pie.

La presencia de ese villano era destructiva, el aire no corría por las calles, te dejaba con el cuerpo frió de solo mirarlo, el corazón no responde como debería, era un dios para los mortales.

"Está bien asumir lo evidente, pero no delante de tus enemigos" dijo mientras empezaba a bajar del cielo.

"Ya habéis hecho suficiente, marcharos todos, el momento ha llegado" ordeño el jefe de los villanos a todas las personas allí.

Los militares no sabían a qué se refería, pero como si fuera una orden de su superior cogieron a todos los heridos que solicitaron comenzar una retirada, no les importaba nada en ese momento, solo querían salir de allí con vida. No solo ellos se marchaban, muchos de los villanos allí presentes también empezarán a correr por todas las direcciones, sabiendo que ni ellos mismos debían desobedecerlo.

"¿Están todos los soldados y los heridos listos para partir?" pregunto el capitán un poco agitado por la situación del momento.

"Faltan unos cuantos soldados más, pero ya podemos empezar a salir de aquí", dijo el médico militar con voz temblorosa.

Cuando el capitán escucho eso agarro todo el equipamiento que tenía y se lo carga más, no importaba la comida o las armas, solo tenía un objetivo, escapar. El capitán se subió a una caja y grito a todo pulmón "¡Ya podemos irnos, corred!", Con eso, todos empezaron a correr sin mirar atrás.

"La verdad" comenzó a decir allí presente el hombre que les ordeno que podríamos "es una lástima que confiéis en alguien que es vuestro enemigo de esta formación" dijo mientras alzaba su mano en el aire y sostenía una esfera que parecía entre fuego y oscuridad

Todos comenzamos a correr más rápido, algunos comenzamos a llorar de la impotencia, otros se quedarán parados mientras esperaban algo que era inevitable. El capitán tenía una cara de ira, no por seguir sus órdenes, si no por lo absurdo que era ese hombre.

"¿Cómo puede tener alguien tantas peculiaridades?" efectivamente, allí parado parado sin hacer nada.

El jefe de los villanos lanzo esa bomba con forma de balón, era lenta, demostrando que no servirá de nada correr, porque en algún momento les alcanzará. Cada vez que avanza se estaba haciendo más grande. Todos se pararon, era el final para ellos.

Todos se giraron en dirección contraria a la del villano, esperando recibir el impacto, deseando que en otra vida no se encuentre con ese ser otra vez. Para sorpresa de todos nunca llego, pero lo que si notaron era una ráfaga de viento muy fuerte, junto con un impacto al otro lado de la trinchera que hicieron.

"Ya está todo bien" dijo alguien con una voz que cualquier persona en el mundo reconocería, junto con su frase característica. Todos al escucharlo se dieron la vuelta, viendo a la esperanza personificada, mientras enviaba esa bola hacia el cielo.

"Porque yo" siguió diciendo el mayor héroe de Japón, considerado el número uno para todos.

Empezaron a llorar, sabiendo que estaban salvados. "¡ACABA CON EL!" Teníamos todos los soldados en coro, no había ninguno que no había dicho dicho. Eran los sentimientos de todos en un solo hombre.

"Por fin ha llegado, All Might" consideró el villano, considerándose el mismo, el creador de la leyenda conocida como el símbolo de la paz

"¡ESTOY AQUÍ, TODO PARA UNO!"

Cinco años después de la batalla

"Ya ha pasado un tiempo desde aquella batalla" habla un señor mayor.

"Siempre que veo este video pienso que muchas cosas podrían haber salido mal" comento un chico de unos catorce años.

Estaban en una casa, sentados en el sofá, mirando un viejo video que tenía el hombre allí guardado, tenía muchos otros, pero ese era el que más sentimientos lleva hacia él.

"Piensa que al final todo salió bien" con una sonrisa, orgulloso del mismo.

"¿Cómo es que tienes esta cinta? Parece algo bastante confidencial" dijo aquel chico con plena confianza.

"Dio la casualidad de que había una cámara por allí grabando todo, cuando el combate comenzó, salió volando y se estropeó. dijo el hombre sentado con total serenidad.

"¿Por qué la puedo ver entonces?".

"¿Por qué eres mi hijo?".

"Por esta vez, te lo compro" acabo contestando el chico con una sonrisa en la cara.

El hombre miro la hora que apuntaba en la televisión, vio que ya era hora de marcharse. Se levanto del sofá y le dio una mochila a su hijo. Después de los dos empezaron a salir de casa tranquilamente como hacen la gran mayoría de mañanas que pueden.

"Que te vaya bien el día" le dijo a su hijo mientras estaba caminando hacia el lado contrario que él.

"Tu procura no meterte en muchos líos, ¿vale?"

"Sabes que es imposible para mí" comento el hombre totalmente relajado.

Miro a los alrededores de la calle para ver que no haya nadie, su cuerpo comenzó a crecer y muscular, cogiendo la forma de alguien muy querido por el mundo.

"Sí, no sé ni porque digo nada".

"Pero no temas, porque yo" comenzó a decir con la sonrisa que representa al héroe que está encima de todos los héroes de Japón.

"Estoy aquí" dijeron los dos a la vez, un brillante Todo podría y al lado contrario un desconocido para todos, menos para él.