Advertencia. Ninguna
24. La cita
Una gota de sudor bajaba lentamente por la cien de Carl mientras este realizaba una delicada cirugía a corazón abierto al Sr. Sam Caries que yacía acostado sobre la mesa de su habitación. Finalmente, con las pinzas consiguió coger el susodicho órgano y con mucho cuidado elevar sus dedos sin cometer el más mínimo error. Repentinamente, un ensordecedor grito se escuchó provenir del nivel inferior hacia su habitación y Carl perdió el control de sus dedos; en un instante, un fugaz Sheen entró despavorido gritando —¡NO, NO ME LLEVARÁN, NO IRÉ JAMÁS, NOOO!— al mismo tiempo que se lanzaba debajo de la cama y el corazón del Sr. Sam rebotaba sobre el suelo de la habitación.
Carl miró hacia la pared de su cuarto y se percató de la fecha marcada en el calendario en un círculo rojo. En el fondo, escuchó la voz grave del Sr. Estevez pidiendo disculpas a su madre y en unos instantes el hombre se dejó ver en la puerta de entrada de su habitación.
— Ah, hola. Carl. Perdona, ya sabes cómo es esto. — Se rió y se asomó bajo la cama. Unos ojos saltones se veían en la penunmbra. Acercó su mano y habló dócilmente, —Sheen, hijo, no pasa nada. Solo será una revisión de rutina.
— ¡GRR BARRK BARRK BARK! —gruñó salvajemente como cual perro rabioso. Carl retrocedió unos pasos — ¡NO ME LLEVARÁN! ¡JAMAS! ¡JAMÁS IRÉ AL DENTISTA!— exclamó.
Personajes: Carl, Sheen, Sr. Estevez
Palabras: 240 aprox
Comentarios: Esta idea surgió hace unos días, mientras me ponía a pensar en lo descuidado que tengo a este fandom. Me alegra mucho enterarme de que siguen viejos conocidos por aquí, en verdad que sí. :') … por cierto, Carl jugaba un clásico juego de mesa ("operando"). xD
