27. Incierto.
Durante todo el verano Cindy estuvo fuera de Retroville visitando a sus abuelos en Palm Beach. Todo este tiempo nos habíamos mantenido en contacto: mensajes de texto, alguna que otra foto graciosa ocasional y las llamadas nocturnas no hicieron falta. Nunca caí en cuenta de en qué momento mis sentimientos por ella se habían transformado. Ahora, al verla caminar por el pasillo de la escuela hacía que mi corazón se agitara y mis mejillas se calentaran. Se veía tan cambiada. Su cabello lacio ahora sin ataduras se mecía de lado a lado mientras saludaba a todos sus conocidos con una abierta sonrisa, de pronto, al encontrarme ante ella su mirada resplandeció. Se abalanzó hacia mí en un abrazo y pude sentir nuevamente su roce y su perfume.
"¡Cindy!"- exclamé emocionada. Y ella me correspondió.
"¡Oh, Libs! ¡Te he extrañado tanto, amiga!"
"Y yo, yo te he extrañado a ti montones, Cindy."
Ella soltó el abrazo y me tomó de las manos, como era su costumbre.
"¿Te quedas a dormir a mi casa esta noche? Hay mucho que platicar, amiga, por fi…"
Mi corazón se agitó. Era una petición que esperaba con ansias.
Apreté sus manos, emocionada.
"Sííí. Solo le avisaré a mamá,"
"Ya estás, amiga. Nos vemos entonces, mi primera clase iniciará pronto."
Se despidió con una sonrisa y se marchó.
Mordí mis labios mientras la seguía con la mirada. No sabía si el rubor en mi rostro era obvio, pero de pronto nada más me importaba. Ni siquiera el hecho de que yo también fuese una chica, como ella. No sabía si quería que el destino me diese una oportunidad, pero esta nueva sensación me gustaba. ¿Habría una posibilidad para mí?
Y como si el destino me respondiese, por detrás de mí, alguien gritó mi nombre. Giré, y me encontré con nuestros amigos, pero mis ojos solo consiguieron fijarse en aquellos de ojos azules.
"¿Sabes si Cindy ya volvió?", su sonrisa amigable me trajo a la realidad.
"Sí, sí. En realidad, justo se ha ido a sus clases,"
Tan pronto respondí, el chico peinó su cabello con la mano, aseguró su mochila sobre su espalda y avanzó con rapidez.
"Gracias, entonces parece que la alcanzaré allá. ¡Hasta luego, amigos, hasta luego, Libby!"
Ondeé mi mano con una sonrisa que me costó formar.
"Hasta luego, Jimmy".
Tal vez el destino no me deparaba nada por ahora. Solo me quedaba esperar que algo de esto cambiará algún día. Mis sentimientos por ella, o incluso… los sentimientos de ella por ese chico de ojos azules. Solo así…
Comentarios de la autora: Ya. Tiempo que deseaba escribir un LibbyxCindy. No tengo nada más que decir, más que, gracias por seguir leyendo :)
